lunes, 21 de mayo de 2018

DE CAÑAS CON ANA BALLABRIGA Y DAVID ZAPLANA


DE CAÑAS CON UNA FAMILIA MUY ESPECIAL


            En realidad con dos, la formada por los escritores Ana Ballabriga y David Zaplana, y la que han perfilado, y hasta exprimido, en su nueva novela, La paradoja del bibliotecario ciego. Sobre ese título preguntó la concurrencia de Míster Witt, sin recordar las herencias borgianas, y tanto Ana como David empezaron a responder a las preguntas que les lanzó el siempre incisivo Francisco Marín.

            La novela, que llega tras el premio recibido por parte de Amazon Publishing, era anterior a Ningún escocés verdadero, la obra premiada, y surgió con la espoleta de un tema real, proporcionado por una persona real, una joven árabe que un día se acercó a la pareja de realizadores y les contó que estaba sufriendo vejaciones y violaciones en su entorno familiar, en concreto a manos de uno de sus tíos, y que se veía impotente a la hora de contárselo a su madre, porque lo único que iba a conseguir es lo que logró al final, que la casaran con un desconocido en su país de origen, y que el agresor en cambio permaneciera impune.

            Ésa fue la chispa que dio lugar a la escritura de La paradoja, pero no fue la única trama, al hilo de semejante brutalidad Ana y David se hacen múltiples preguntas acerca de la naturaleza del mal, y el porqué de que en tantas ocasiones aparezca proveniente de un entorno cercano y familiar, es decir, el que siempre nos tendría que proteger. En ese sentido, hablaron de estadísticas demoledoras, porque gran parte de los asesinatos que se producen en nuestro país llegan precisamente del entorno familiar o privado de las víctimas.

            A raíz de ahí, las tramas se van entrelazando y nos presentan las relaciones que se dan entre dos familias con miembros muy dispares, a las que hay que sumar el misterio que, en forma de herencia envenenada, recibe Camilo Rey, el protagonista, autor de novela negra de gran éxito y algo falto de escrúpulos. El eje vertebrador alrededor del cual se van manifestando distintas situaciones que tienen al mal como protagonista, y de las que se habló detenidamente en el encuentro.

            Alrededor de ese mal como motor narrativo giraron unas cuantas preguntas, y también acerca de las consabidas cuestiones sobre quién escribe cada parte, o cuál de los dos miembros de la pareja es más malo, más propenso a las situaciones más negativas o violentas.

            Todos estamos sujetos a esos episodios de micromaldades a lo largo del día, vinieron a decir, porque de una u otra forma todos llevamos dentro el mal, otra cuestión es hasta dónde lleguen nuestra ética, nuestra moral, y nuestra capacidad para controlarlo. Por ahí fue transcurriendo la velada, pero también sin olvidarnos de la parte negra de la novela, que no es precisamente pequeña y en la que Camilo se ve casi en la obligación de intentar resolver el caso que su difunto padre, policía, no logró resolver antes de morir.

            Del ritmo endiablado de la novela, de algunos episodios especialmente duros, sólo pudieron hablar algunos de los lectores presentes, pero sí lograron alimentar el interés de los demás, como cierre a una sesión de literatura negra intensa como hacía tiempo que no teníamos en el programa De cañas con

domingo, 20 de mayo de 2018

PREMIO MANDARACHE MEJOR LABOR DE FOMENTO DE LA LECTURA 2018

No se puede estar más orgulloso de recibir un premio como éste, junto a mi amigo y compañero Francisco Marín, y concedido además por otros compañeros, los que conforman el alma del Premio Mandarache, que, como nosotros, viven para leer. INMENSAMENTE AGRADECIDOS





















CRÍMENES DEL FUTURO - JUAN SOTO IVARS



LA MIRADA DEL ADIÓS

Una visión postapocalíptica de lo que nos puede estar aguardando si no sabemos ver más allá de nuestro egoísmo


Para quien nunca pensó que se pudiera volver al pasado mirando hacia el futuro, Juan Soto Ivars demuestra ahora que eso no sólo es posible, sino que resulta quizá demasiado fácil hacerlo, porque el tiempo y la Historia no dejan de ser algo diabólicamente circular, una especie de eterno retorno, un anillo de moebius diseñado por un dios sádico que se complace en ver cómo nos zarandea cada vez que lanza sus dados en el paraíso de su utopía, demostrando que el adiós del ayer puede muy bien llegar de la mano del mañana.

Podemos llamarlo distopía, ucronía, fantasía razonada, narrativa de Schrödinger incluso, o ahondar en toda la nomenclatura que se va aplicando a este tipo de obras, pero el caso es que Soto Ivars se mueve con cierta comodidad en un tiempo futuro gestado en la actualidad, en el que todos los miedos y unas cuantas predicciones agoreras se han cumplido, en el que los avisos que hemos ido recibiendo han caído en el más roto de todos los sacos, dando lugar a un panorama desolador, un panorama al que han regresado las dictaduras aunque con otros disfraces, y en el que, en cambio, los más desfavorecidos siguen siéndolo, porque no hay máscara posible que pueda ocultar la miseria, y los pobres lo son tanto que no dejan de serlo ni siquiera cuando el tiempo da una vuelta de campana a nuestro alrededor, cuando esa miseria se convierte en una roca de Sísifo que arrastran siempre los mismos.

La editorial Candaya, que una vez más ha demostrado tener buen oído para estas historias, hace una firme apuesta y no saldrá decepcionada, porque la palabra, la acidez y la voluntad de ofrecer la imagen justa que siempre blande Juan Soto Ivars, son un valor seguro para cualquier editor. Tres mujeres le sirven al autor aguileño para ilustrar ese futuro próximo que tan apocalíptico resulta, siempre al borde del abismo, siempre con el hambre y la inseguridad política como espada de Damocles. Una joven aspirante a abogada, una modelo que deviene un ser salvaje en el entorno hostil de un islote desierto, y una ciega dispuesta a recuperar la vista y así poder encontrar a su hermano, a la sazón un líder que del sindicalismo logró pasar a la revolución, aunque sin poder disfrutarla del todo.

No vendrá  mal que pensemos en lo que nos puede aguardar en esta sociedad si seguimos volviendo esquinas sin ningún miramiento, sin contar con lo que deberíamos dejar a quienes han de venir tras nosotros, acaso sea ésa la principal reflexión que Juan Soto Ivars nos regale, tal y como hace también a diario en sus colaboraciones periodísticas y con su constante presencia en las redes sociales. Avisados estamos.

‘CRÍMENES DEL FUTURO’ Juan Soto Ivars.
Candaya. Barcelona 2018. 320 págs. 18 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 19/5/2018)

martes, 15 de mayo de 2018

LA VOZ OSCURA - RUBÉN CASTILLO


TENSIÓN NARRATIVA
  
Quizá sean estas dos palabras las que mejor califiquen esta nueva novela de Rubén Castillo, porque lo que provocan sus páginas en el lector es una tensión extrema, la misma que acompaña al universitario profesor Jaime Díez durante los breves días en los que un extraño, armado con la oscura voz del título, se dedica a extorsionarle. Esa sensación de constante incertidumbre se desgaja ya desde las primeras líneas, desde el momento en el que llega la primera llamada.

Que nadie espere encontrar un despliegue de trucos y recursos vacuos para sustentar la trama, ni están ni le hacen ninguna falta a la novela, porque su autor se basta con la palabra, porque sabe muy bien lo que hace y cómo transmitir el momento justo, la impresión idónea, el sentimiento apropiado, en definitiva, todo aquello que como narrador está dispuesto a entregarle al lector, que no es precisamente poco.

Esa extorsión padecida por el soberbio y orgulloso profesor se hace dueña de la novela, y poquito a poco, con la cadencia de una estalactita milenaria, modifica, a la fuerza, el carácter de un personaje con el que el lector no empatiza en ningún momento, porque ésa parece ser la voluntad del autor, colocarnos frente a un ser que roza el desprecio, y quién sabe si incluso preguntarnos de vez en cuando si no se merecerá todo lo que le está ocurriendo, sobre todo tras ver cómo protagoniza también ciertas miserias del mundo docente universitario.

Quienes hemos seguido los caminos literarios que recorre Rubén Castillo sabemos hasta qué punto conoce la naturaleza humana, y con qué acierto logra introducirse en las conciencias de los personajes, por eso reconocemos la forma en la que nos hace pensar en lo liviano de nuestras existencias, ahí está la escena del cementerio en la que ni el más barroco de los poetas habría explicado mejor la brevedad de nuestra existencia. Eso sí, no dejen de leer hasta el final, porque Rubén Castillo siempre guarda un as en la manga.

‘LA VOZ OSCURA’. Rubén Castillo Gallego.
Editorial: MurciaLibro. Murcia 2018. 180 págs. 15 euros.

viernes, 11 de mayo de 2018

ENTREVISTA A LOS AUTORES DE CABRONES


0

ENTREVISTA A DAVID J. SKINNER, ÓSCAR F. CAMPORRO Y RAFAEL ESTRADA, Autores de “CABRONES

Reunir a tres tipos peligrosos es un gran riesgo, pero si encima se pretende que escriban un libro, la cosa ya empieza a no tener remedio. David J. Skinner, Ócar F. Camporro y Rafael Estrada han sido capaces de formar una banda y alumbrar el volumen titulado Cabrones, que también ha tenido la osadía de publicar Púnica Granatum. Era inevitable que charlásemos con ellos.
Antonio Parra Sanz.
Tres historias encadenadas que nos llevan a la primera pregunta: ¿cómo surgió el proyecto, quién fue el cerebro de esta operación?
Estrada: Surgió después de una mesa redonda sobre Novela Negra, a la que fuimos invitados por Radio 21. Ahí fue donde nos conocimos y donde planeamos quedar para tomar algo y charlar de nuestras cosas en una cafetería de Moratalaz. El cerebro del proyecto fue David, que nos dijo que tenía escrito un relato sobre una persona deleznable y nos propuso a Óscar y a mí escribir una historia en la misma línea. Nos gustó la idea y nos pusimos a ello. 
Skinner: Sí, Cabrones surgió en ese momento, aunque el germen se remonta a unos años antes, también en una “reunión” de escritores tras una Feria del Libro, en la que participó el prologuista, Javier Fernández Jiménez. 
Camporro: Fueron ellos. Yo solo puse el corazón. 
¿Y cómo lograron coordinarse, de qué manera pulieron los detalles del golpe? Seguro que hubo reuniones en sórdidos lugares, de madrugada, entre humo y alcohol…
E: Ha habido reuniones previas a la publicación para ultimar detalles y consensuar los momentos de la trama donde los personajes deberían coincidir. El método utilizado para decidir ha sido el democrático a mano alzada y el lugar más sórdido donde nos hemos juntado para conspirar ha sido el sótano de mi propia casa, entre cucarachas, ratas, humo, alcohol y una variopinta colección de armas letales.
S: La buena (si se me permite decirlo) coordinación se ha basado en una comprensión y “buen rollo” que ha permitido ir haciendo cambios y añadidos sin que nadie fuese poniendo pegas. Siendo tres, la práctica totalidad de las decisiones han sido sencillas de tomar. 
C: Lo pasé mal en esas sórdidas reuniones. Pero salí entero, físicamente entero. Mentalmente…, todavía sigo con la medicación. 
¿Realmente hay tanto cabrón suelto por ahí? Y lo que es peor, ¿son ellos los que siempre triunfan?
E: Solo tienes que abrir cualquier periódico más o menos independiente, para ver, con nombres y apellidos, cómo triunfan los cabrones en España y en el resto del mundo.
S: Quizá el mayor problema de los cabrones es que ellos mismos no son conscientes de que lo son. Víctimas de la sociedad, pueden pensar; individuos cuyo destino los ha arrastrado a una vida turbulenta y truculenta. En la vida real, por desgracia, muchas veces no se llevan su merecido. Por suerte, en la ficción puede pasar cualquier cosa… 
C: Haya los que haya, los cabrones siempre reciben su merecido. Al menos, literariamente hablando. 
¿Por qué elegir el lado oscuro de la ley, da más satisfacciones que el otro?
E: Yo soy una persona decente y no sabría responderte, pero un amigo mío que se dedica a la política dice que sí, que el lado oscuro da muchas satisfacciones siempre que no te pillen.
S: Lo que más satisfacción da es el poder ser consecuente con uno mismo. Lo del lado oscuro y el lado luminoso me suena más a midiclorianos, jedis y siths. 
C: El lado oscuro ofrece satisfacciones meramente materiales. Nada más. Sin embargo, el lado luminoso es el que inunda el espíritu con las sensaciones más felices.
¿Quién de los tres ha disfrutado más escribiendo, y quién se ha quedado con ganas de ir todavía más allá?
E: Yo he disfrutado más que ninguno y siempre me quedo con ganas de ir más allá. Óscar y David te van a decir que ellos han disfrutado más que yo, pero es mentira.
S: Creo que todos hemos disfrutado tanto que es difícil discernir quién ha podido superar en nivel de satisfacción a los demás. De la misma forma, a todos nos gustaría continuar e ir donde ningún otro hombre ha llegado antes. Aunque no sé si nos atreveremos, eso sí. 
C: Yo, después de leer los relatos de mis colegas, entré en estado de “shock”. Por eso creé a mi personaje como un hombre bondadoso, para contrarrestar las atrocidades de los otros dos cabrones.
¿Sueña alguno de los tres con una isla paradisíaca en la que retirarse?
E: Las islas paradisíacas solo existen en los folletos y en la imaginación de los incautos. Las de verdad están llenas de turistas y plástico, huelen mal, la wifi va lenta y el alcohol te lo sirven aguado.
S: Yo me retiraría en una cafetería paradisíaca. 
C: Sí, yo sí sueño. He visto fotos en folletos; son muy bonitas. 
Todos conocen el mundillo de la novela negra, ¿es un clan con el que establecer lazos que alumbren proyectos como éste o más bien se merece que alguien entre en él a tiro limpio?
E: No es necesario que entre más gente en el clan. Ya somos muchos y estamos demasiado apretados. La única forma que se me ocurre para que puedan entrar nuevos escritores es utilizando la fuerza bruta, o sea, a balazos. Este no es un sitio para pusilánimes.
S: Por suerte, cada vez se amplía más el alcance de la novela negra (tomando por “novela negra” al género criminal, detectivesco y policíaco). Hay más escritores y hay más lectores, lo que es genial. Dicho esto, quien no lleve encima al menos una bala de 9mm, no tiene cabida en este mundo. 
C: En el mundo de la novela negra cabemos todos. Cuantos más seamos, mejor. Así, tan apretaditos, será muy difícil determinar al autor de las puñaladas.
¿Y de sus carreras en solitario que nos pueden contar, para que un lector no asiduo les conozca?
E: Además de Cabrones, en novela negra he escrito la trilogía del inspector Proaza: Ángeles de sangre (Premio MGE, Penguin Random House Grupo Editorial), Carne de primera y Delirio en rama. Mat-Arte es mi aportación al volumen de relatos Lecciones de asesinos expertos y El amor de los escorpiones, la novela negra que estos momentos estoy corrigiendo. En literatura infantil, dentro del género policial, tengo publicados El comisario Olegario (Accésit Premio Lazarillo) y La sonrisa del ogro.
S: Quizá mi novela policíaca más conocida (aunque tampoco mucho) sea Los crímenes del ajedrez. Una novela breve, pero que es muy determinante para otros de mis trabajos posteriores, ya que en algunas de mis novelas hay referencias a personajes o lugares presentes en esta novela. Ahora mismo, aunque tengo un par de novelas inéditas (¡atentos, editores!), estoy más centrado en la cinematografía, donde ya llevo cuatro cortometrajes guionizados y dirigidos, y varios más en proceso. Quién sabe si, algún día, daré el salto al largometraje. 
C: Yo he escrito dieciséis novelas, de las cuales he publicado siete. He creado relaciones entre todas ellas a través de tramas entrelazadas y personajes que las protagonizan. A esto lo llamo Universo OFC, y el núcleo lo forman varias novelas de la Serie Riverthree. He obtenido galardones con Márchate de Riverthree y Volved a Riverthree. Pero no son todas novelas negras. También tratan temas sociales, históricos, de aventuras, de humor, de acción y, por supuesto, de amor, mucho amor.
Imaginen que tienen que dar un golpe real, del tipo que sea, ¿serían capaces de elegir un objetivo y justificar esa elección?

E: El único objetivo que podría justificar sería robar un banco cuando se acerca final de mes y veo que las facturas no cuadran con los ingresos.
S: Uno de mis sueños infantiles es ser ladrón de guante blanco, tipo Arséne Lupin. Lo malo es que soy demasiado torpe para eso; al primer robo, fijo que me pillaban antes de abandonar la mansión. 
C: Seríamos capaces, claro que sí. Erradicaríamos el mal en el planeta a golpe de pluma.
¿Siguen en busca y captura por España, es decir, se van a mover por ahí presentando el volumen?
E: Iremos donde nos diga el editor, que es la mano que nos da de comer, ya sea por España o en el extranjero.
S: Si alguien nos quiere ver y escuchar, nosotros estaremos encantados de hacer las visitas que sean necesarias (si es a Japón, que sea con gastos pagados, por favor) 
C: Los que nos busquen nos encontrarán, así que capturarán cuantos ejemplares de Cabrones quieran. El editor será el que se encargue de ellos.
¿Se reunirá de nuevo la banda para otro golpe o los lectores podremos dormir tranquilos?
E: Ya nos hemos reunido y hay varios proyectos pendientes. Uno de ellos ya está en marcha. Pero tenemos que planificar el siguiente golpe con calma y ser cautelosos, para evitar que nos pillen las fuerzas del orden o que nos copien la idea otros escritores.
S: De mentes inquietas como las nuestras no puede esperarse mucha calma, me temo. 
C: Esta banda no va a parar de dar golpes. Hemos atizado duramente a la literatura, al cine y a la fotografía. Ahora mismo las ideas fluyen por doquier. Esto que voy a contar es una primicia: vamos a desentrañar el mundo de los bailes regionales. Por favor, que no salga de aquí.
¿Alguna otra cosa que quieran declarar antes de resolver esta reunión?
E: Sí: ¿Cuándo coño vamos a cobrar?
S: Pues no se me ocurre ninguna cosa, salvo agradecer tanto a la editorial como a Antonio Parra, nuestro entrevistador, que tiene que aguantar estas respuestas, a veces absurdas, otras impertinentes y, en algún pequeño caso, con una cierta coherencia. 
C: Gracias, Ediciones PG.


© Antonio Parra Sanz. 2018
Publicada en Solo Novela Negra: https://punica.es/entrevista-a-los-autores-de-cabrones/

CABRONES - DAVID J. SKINNER, ÓSCAR F. CAMPORRO, RAFAEL ESTRADA


0

Cabrones. Titulo de la novela escrita a seis manos, de la colección “Sombras Oscuras”

Portada de Cabrones
Ediciones PG. Granada 2018. 172 págs.
SINOPSIS DE LA OBRA
Un atracador de bancos, un sicario y un traficante de drogas intentan llevar a cabo sus planes durante una jornada que se convierte en una pesadilla de muerte y destrucción. Si ese día tuviste la mala suerte de cruzarte en el camino de alguno de ellos, tal vez aparezca tu nombre en las noticias. Pero la gente no hablará de ti en los bares, en el trabajo o en las cafeterías, porque los auténticos protagonistas, las estrellas del circo mediático, siempre han sido y serán ellos: los cabrones. 


RESEÑA
NO SÓLO TRES VOCES
            Curioso volumen el que alumbra Ediciones PG en su colección Sombras Oscuras, curioso por recoger una historia a tres voces, o tres historias negras conectadas, pero también por el hecho de que cada autor haya convertido en protagonista de su historia a un personaje que lleve el nombre de uno de los otros dos, formando así una interesante cadena que debería terminar en una paradisíaca isla, en la que los tres escritores, David J. Skinner, Óscar F. Camporro y Rafael Estrada, disfrutarían de un retiro dorado con el riñón bien cuidadito.
            Eso ocurriría si las ficciones pudieran hacerse realidad, pero ya sabemos cómo funciona el paño negro, de ahí el título del volumen, porque muchas más veces de lo deseable son los cabrones los que terminan dominando el mundo y saliéndose con la suya. Pero en fin, vayamos a lo tangible, es decir, a tres historias muy potentes, muy bien perfiladas, con un ritmo alto y un lenguaje más que profesional, tres rutas del lumpen que llegan a coincidir, por unos instantes, en un sórdido bar.
            Óscar es el responsable del atraco a un banco amenazado por la inutilidad de sus cómplices. Rafa un sicario monumental que hace listas diarias con sus “deberes” y que sueña con ver a menudo a su hija y con ser pintor. David, de primer nombre Mustafá, en cambio es un camello que vive la vida como llega, hasta que recibe un mordisco cruel que le llevará, por fuerza, a cambiar de aires.
            Tres sombras en una, y unos lectores que se verán conmocionados, tres golfos a uno y otro lado de las páginas, dispuestos a arrearle una buena sacudida al apacible, a ratos demasiado, mundo de la narración negra.

DATOS DE LOS AUTORES
DAVID J. SKINNER. Madrid 1974. Cuando decidió comenzar a escribir se decantó por el thriller, la novela policial y el relato corto. Género con el que ha obtenido diversos premios siendo finalista en otros. Ha publicado numerosos relatos para formar parte de antologías. Sus títulos más destacados: Los crímenes del Ajedrez; Masacre en Nueva York; August. Pecado mortal; Una herencia problemática.
ÓSCAR F. CAMPORRO. Madrid 1964. Si bien sus primeros pasos laborales se inician como restaurador de obras de arte junto a su padre, pasa por algunas otras actividades hasta llegar al campo literario, centrándose sobre todo en la novela negra, género con el que ha resultado ganador de concursos literarios y finalista en otros con sus novelas Márchate de Riverthree; Regresa a Riverthree; Volved a Riverthree; Olvídate de todo esto.
RAFAEL ESTRADA. Madrid 1954. Escritor e ilustrador. Como dibujante de cómics ha colaborado con Comix Internacional, entre más de quince empresas. Ilustra libros y cuentos infantiles. Sus trabajos han sido publicados en Alemania, Francia, Italia, Grecia, Portugal, Ecuador, Venezuela, Chile, Turquía, Corea y EE.UU. En su labor literaria destaca la serie del Inspector Proaza, con los títulos Ángeles de Sangre y Carne de Primera. Relatos, como el incluido en la Antología  Lecciones de Asesinos Expertos. Con una bibliografía muy amplia en cuentos para niños que distingue: desde los primeros lectores; a partir de 6 años, a partir de 8 años y juveniles, puede destacarse el cuento de investigación para niños El Comisario Olegario.
© Antonio Parra Sanz. 2018
Publicada en Solo Novela Negra: https://punica.es/cabrones-resena/

CARNE DE ATAÚD - BERNARDO ESQUINCA (2)


(LA VERDAD, "ABABOL", 5/5/2018)

EL FIN DEL MUNDO - ISMAEL ORCERO


(LA VERDAD, "ABABOL", 28/4/2018)

domingo, 22 de abril de 2018

LA MARCA DEL PENTÁGONO - ESTEBAN NAVARRO


DE NUEVO DIANA DÁVILA

    Si un policía acepta un trabajo externo puede deberse a varios motivos, uno lógicamente sería monetario, pero el otro puede responder a la necesidad de seguir sintiéndose policía, y ése parece ser el que empuja a Manuel Hernández a emprender la búsqueda de un particular edición del Fausto de Goethe, muy valorada por su propietario. Lo que no sabía el inspector es que esa búsqueda le traería la muerte.

   Esteban Navarro sienta muy bien las bases de esta novela, la cuarta de la serie de Diana Dávila, y gracias a esas bases la trama avanzará después con un ritmo constante, desvelando incógnitas y soluciones en una cadencia que, si bien no aprieta en exceso el acelerador, tampoco le permite al lector abandonar la calzada de la lectura. Diana se ve sacudida por esa muerte y no acaba de encajar el golpe, de ahí cierta frialdad que se aprecia en su regreso a Huesca, puede que por el hecho de la celeridad con la que se ha de llevar la investigación, puede que por el propio viaje. El caso es que uno echa de menos algo más de sentimiento por su parte, sabemos que es dura, firme, pero también sabemos que es humana y no le vendría mal mostrarse un poco más emotiva.

  Sentimentalismos aparte, la cuestión técnica, tanto narrativa como policial, va como un reloj, como es habitual en Esteban Navarro, entrando con bastante naturalidad en la colaboración entre la Policía Nacional y la Guardia Civil, mostrando los procedimientos en toda su extensión y pulcritud, y llamando a todo por su nombre.

      Las cuatro jóvenes aspirantes a brujas, relacionadas con la muerte del inspector, son un desafío para cualquier investigador, y en el interrogatorio de las cuatro Esteban Navarro roza la maestría. Que continúe la serie.


'LA MARCA DEL PENTÁGONO'. Esteban Navarro
Amazon. 2017. 244 págs.


LA NOVIA AHORCADA EN EL PAÍS DEL VIENTO - RAFAEL JIMÉNEZ

No hay texto alternativo automático disponible.

(LA VERDAD, "ABABOL", 21/4/2018)

TIEMPO DE RATAS - MARC MORENO

0

Tiempo de ratas – reseña

Tiempo de Ratas, de Marc Moreno

Reseña de Antonio Parra Sanz

Lo verdaderamente negro
El segundo título alumbrado por la Editorial Milenio en su colección Marrajo lleva nada menos que la firma de Marc Moreno, que algo sabe de esto de la novela negra y que dirige el festival de Vilassar de Noir, además de ser el director de la editorial Llibres del Delicte. Y de eso precisamente, de delitos, saben también mucho Eloy, Charly y El Mentiendes, el “trío de ratas” que sobrevive en un universo tan hostil como puede ser el barcelonés barrio de La Verneda.
El caso es que igual la novela para muchos no es negra, van a pensar que  trasciende los colores porque, si bien hay una investigación, no está motivada por un crimen, eso llegará más tarde, los crímenes, vaya, y lo harán casi en cascada. Entonces, se preguntará el lector, ¿si no es negra qué hace aquí? Sencillo, sí tiene una ambientación de lo más negra, a saber, tenemos clanes y mafias de la droga, matones, policías corruptos, cocaína de la mejor calidad, alguna mujer capaz de vender su clítoris por una buena raya, amenazas de muerte, bares mugrosos y un misterio, sí, ahí está la clave, en los ocho kilos de polvo que Eloy recibe para custodiarlos temporalmente y que se convierten en su mayor quebradero de cabeza.
A estas alturas ya da lo mismo el color de la novela, aunque lleve otro rasgo muy propio del género: una profunda crítica social. A esta alturas lo que nos importa, amén de saber si Eloy podrá salir vivo del embolado en el que le metió su vecino Andreu, es la fuerza y el vértigo de la historia, es el presente en el que Marc Moreno decide que esté narrada, y por supuesto es esa primera persona de Charly, narrador testigo que nos va desgranando en todo momento la ebullición que se vive en La Verneda, independientemente de la farlopa que el incauto Eloy haya ido regalando por ahí.
Ese vértigo no es fácil de mantener, para ello su autor se sirve de un buen número de flecos argumentales de los que nos invitará a ir tirando, y que nos llevan a esa crítica social antes mencionada: la ausencia de futuro entre los jóvenes, los desahucios inmisericordes, los parados de larga duración, las mujeres maltratadas, los mossos corruptos que además taponan cualquier posibilidad de huir del barrio, los gitanos que manejan el narcomercado (la sombra de los Lodowinsky es muy alargada), las jóvenes que se abren de piernas por una raya aunque quisieran, y no pueden, abrir también su corazón, el hachís, el alcohol, el camarero chino, los viejos viciosos que van a pescar jovencitos y a “patrocinarlos” en Las Ramblas.
Es  mucho más que crítica social, es todo un universo del lumpen que dejará colmado al lector más exigente, porque además hay un buen puñado de guiños en la trama, de manera que Marc Moreno no deja de sorprendernos ni un solo momento. ¿Que no hay investigación policial? Ni falta que hace, recuerden por qué llegó a este tipo de literatura el calificativo de negra, por el ambiente delictivo que se respiraba en ellas, lo demás ha sido contagio de “misterio, policiaca, policial, de procedimiento, de investigación doméstica…”, así que al final la negra de verdad sí era ésta. No podrán ni parpadear.
Sinopsis:
Editorial Milenio. Barcelona 2018. 231 páginas.
Esto empieza cuando un camello tiene que salir por piernas y le enchufa una mochila llena de farlopa a su vecino de rellano. Ocho quilitos de nada. Y que se la guarde mientras él está fuera. Eloy —porque el vecino se llama Eloy— se acojona, se caga encima, no sabe qué hacer. Y así pasa las semanas, muerto de miedo con los ocho quilos escondidos bajo la cama. Pero un día, para vacilar con los colegas en el parque, coge un poco de coca. Y después un poco más. E invita a unas tías, también. Qué fiestones, nen. Y todos quieren colocarse con él, en el barrio. El rey del mambo, vaya. Pero eso llama la atención de los mafiosos de La Verneda, los rivales del camello huido, los mossos corruptos…, que cada vez tienen más ganas de saber quién es ese Eloy y de dónde sale la farlopa que esos pringaos se están metiendo.
(Publicada en Solo Novela Negra: https://punica.es/tiempo-de-ratas-resena/)
No hay texto alternativo automático disponible.
(LA VERDAD, "ABABOL", 14/4/2018)

LA MANIOBRA DE LA TORTUGA - BENITO OLMO

1

La maniobra de la tortuga – reseña #2

La maniobra de la tortuga

Nueva reseña sobre una novela esencial del género negro español La maniobra de la Tortuga, del escritor Benito Olmo de nuestro crítico literario Antonio Parra Sanz.

La maniobra de la tortuga
Suma de Letras. Barcelona 2016. 360 páginas.
Sinopsis de la obra
Empujado por el infortunio, el irreverente inspector Manuel Bianquetti se ve obligado a aceptar un traslado forzoso a la comisaría de Cádiz, un destino previsiblemente tranquilo que se verá alterado con el hallazgo del cadáver de una joven de dieciséis años. Una muerte violenta que le traerá reminiscencias de un pasado del que no logra desprenderse.
A pesar de la oposición de sus superiores, el inspector Bianquetti emprenderá una cruzada solitaria para atrapar al culpable siguiendo el rastro de unas evidencias que podrían no existir más allá de su imaginación. La realidad se va oscureciendo en la medida en la que el lector va devorando páginas al tiempo que participa junto al protagonista en la investigación de un caso cada vez más turbio y escabroso.
 Resistir o vengarse
            Sitúen a un policía a cientos de kilómetros de su hábitat natural, condenado a un exilio forzoso por haber acabado con el indeseable que maltrataba a su hija. Añádanle el derrumbe de su matrimonio y una acogida más bien fría y escéptica por parte de sus nuevos superiores, que tienen que cargar con él porque expulsarle del cuerpo parecía un castigo desmedido. Pónganle a trabajar en el archivo en lugar de dejarle investigar y estarán contribuyendo a fabricar una bomba de efectos retardados.
            En esa tesitura se encuentra Manuel Bianquetti, a quien Benito Olmo ha trasladado, desde su Madrid original, a la ciudad de Cádiz, para desaliento del inspector y desasosiego de Tejada, un comisario algo turbio. Así que ese policía arrasado se aferra al tabaco y a la cerveza, como complementos de los escrúpulos, que son lo último que le queda. Y eso precisamente es lo que le impulsará a hacer suya la investigación de la muerte de la joven Clara Vdal, que fue brutalmente violada antes de que acabaran con su vida. Demasiadas analogías como para dejarlas pasar por alto.
            Con unos capítulos breves como trallazos, fechados y datados para mayor gloria del lector escrupuloso, Benito Olmo se descuelga con una novela canónica, en la que el investigador, por su condición de desplazado, está más solo que nunca, y eso es precisamente lo que le hace más peligroso, eso y la necesidad de plantarle cara a los que se creen impunes, a los que toman el bien y el mal como un felpudo en que limpiar las babas de su mala conciencia.
            El camino de Bianquetti está sembrado de cristales rotos, de agujeros en el alma como si se tratara de un traje viejo, de coches destartalados, tabaco rancio, y bureles más rancios todavía, pero también de alguna sombra dulce, como la que proyecta Cristina, un enfermera que logró escapar del infierno e intenta, a salto de mata, forjarse una vida nueva.
            Los temas no son novedosos, Benito Olmo conoce lo que es la novela negra y se pliega a sus características, pero dejando que los dos metros de Bianquetti marquen el ritmo, permitiéndole deambular por Cádiz como si fuera un perro de combate al que alguien le hubiera retirado de la arena antes de tiempo. De esa forma, el ritmo de la novela sigue un camino uniforme, tan solo pausado por aquellos capítulos en los que se nos desvelan cuestiones del pasado de Cristina, como si su vida fuera también necesaria para que el lector encuentre el debido contrapunto en la novela.
            Lo demás llegará a base de tesón y unos cuantos golpes, algunas alianzas de ocasión y ciertos planteamientos que harán al lector moverse entre dos opciones demoledoras, bien emplear la estrategia de la tortuga, refugiarse en el caparazón hasta que todo pase, bien encarar la venganza como una necesidad vital. Que cada uno haga su elección.
(Publicada en Solo Novela Negra: https://punica.es/la-maniobra-de-la-tortuga-resena-2/)