sábado, 27 de agosto de 2016

EL NOIR DEL SUDESTE

EL NOIR DEL SUDESTE

          A las puertas de la segunda edición de las jornadas de Cartagena Negra, hay un detalle muy significativo en su programación, el hecho de que participen cuatro autores de la Región de Murcia, una zona que parece haber despertado al género en los últimos años, y en la que han ido floreciendo una serie de nombres que poco a poco le van dando identidad a lo que podríamos denominar como “el noir del sudeste”.

          A las jornadas cartageneras acudirán Jerónimo Tristante, Manuel Moyano, Claudio Cerdán y Rubén F. Uceda. Cuatro autores muy diferentes, como lo son también sus formas de acercarse y trabajar el género, desde el más reconocido por la saga de Víctor Ros, Jerónimo Tristante, hasta Manuel Moyano, quien debuta ahora en estas tramas oscuras con su novela La agenda negra. Tristante ya lleva un largo recorrido en la novela negra gracias a su decimonónico detective, y ha consolidado lo que podría llamarse el folletín negro, en el más puro sendero que iniciara Conan Doyle. El caso de Manuel Moyano es diferente, autor poliédrico, capaz de trabajar diversos registros, se estrena ahora con una trama en la que lo moral está incluso por encima del crimen.

          Los otros dos nombres presentes en las jornadas son los de Claudio Cerdán y Rubén F. Uceda, el primero ya trabajó el género más ortodoxo en novelas anteriores, teniendo como escenario Alicante y su corrupción, un marco en el que el lumpen y los policías más agrios se movían como peces contentos, pero ha dado un nuevo paso en su última producción, al mezclar lo negro con el mundo de los zombies, un experimento que, lejos de estallarle en las manos, dio ocasión a muy buenos ratos de lectura. En cuanto a Rubén F. Uceda, él ha llevado desde el inicio al género hasta hacerlo cohabitar con la ciencia ficción, en una novela marciana en la que la ambición y el crimen siguen presentes por muchos siglos que pasen. Una nueva demostración de que el género puede complementarse a la perfección con otras modalidades narrativas.

          Son sólo cuatro nombres en esta edición de Cartagena Negra, pero todo señala hacia el optimismo, porque la lista de autores practicantes va en aumento cada año que pasa, y así podemos encontrar a autores marcadamente negros, tales como Ginés García, Alfonso Gutiérrez Caro o quien firma estas líneas, junto a otros que se han acercado en ocasiones hasta los límites del crimen, como Paco López Mengual, Ana Ballabriga, David Zaplana, Paco Rabadán, Rafael Balanzá o Pablo de Aguilar. Eso sin olvidar a los autores autóctonos que siguen ejerciendo más allá de las fronteras regionales, como es el caso de Esteban Navarro, Juan Soto Ivars, Antonio Manzanera o David Jiménez el Tito.

          Pero además ha surgido una panoplia de nombres nuevos que están desembarcando con mucha fuerza, Víctor Mirete, Carlos Dosel, Juan Albarracín, Cristóbal Terrer, Pedro Martí, Antonio Marchal-Sabater, Miguel Ángel Montanaro, Fran J. Marber.  Una lista que se completa con Fco. José Segura Garrido, Fco. José Motos, Fco. J. Sánchez Lizón, Pedro García Jiménez o Antonio J. Ruiz Munuera.

          Algo tendrá esta zona del sudeste, porque no es muy normal que haya florecido tanto apasionado del género en una sola provincia. Cartagena Negra puede tener asegurado el futuro por lo que a la producción regional se refiere, esperemos que desde el resto de España reparen también en esta eclosión negra.

http://solonovelanegra.com/el-noir-del-sudeste/



AZUL MARINO - ROSA RIBAS Y SABINE HOFMANN

Ana Martí


          Cierran Rosa Ribas y Sabine Hofmann la trilogía de Ana Martí con esta entrega, un detalle que sin duda apenará a los lectores, porque la joven periodista barcelonesa, a medio camino entre la investigación policial y los ecos de sociedad, ya se había hecho un hueco en los corazones de unos fieles seguidores que habían disfrutado de sus andanzas tanto en Don de lenguas como en El gran frío. La España de los años cincuenta, con todos sus condicionamientos sociales, fue el escenario elegido por estas autoras para colocar a un personaje luchador, capaz de abrirse paso en el periodismo negro y de ser respetada por los policías de la ciudad condal.

El resto de la reseña puede leerse en la revista Sólo Novela Negra:

http://solonovelanegra.com/azul-marino-resena/


domingo, 21 de agosto de 2016

LA CAPITAL DEL MUNDO - GONZALO GARRIDO

Un hombre, una ciudad, un mundo


          Existen novelas negras en las que la trama alterna con la personalidad del personaje principal, y el lector recibe por igual ambos cargamentos de información, sin que por ello pueda decirse que el argumento y la investigación se resientan. Gonzalo Garrido reparte, en esta novela, esos papeles a la perfección, porque si se ocupa de estimular nuestra curiosidad para que intentemos averiguar si el prócer Ángel Mato se ha suicidado o ha sido asesinado, al mismo tiempo nos pone delante a su hombre, Ricardo Malpartida, llegado al mundillo detectivesco procedente de otro que se le asemeja bastante, el del taxi.


La reseña completa puede leerse en la revista Sólo Novela Negra:

http://solonovelanegra.com/la-capital-del-mundo-resena/


martes, 16 de agosto de 2016

RELATOS DE LA ORILLA NEGRA - VARIOS AUTORES

Crimen a dos mares


          Tal vez una de las mejores formas de presentar una colección de novela negra consista en ofrecerle al lector un buen escaparate de autores practicantes del género. Eso han debido de pensar en Ediciones del Serbal a la hora de configurar este volumen, en el que veintiocho relatos de diversos argumentos y pelajes se muestran como reclamo para que cualquiera se acerque al género negro si aún no lo conoce. Veintiocho nombres de uno y otro lado del Atlántico que han derrochado ganas e ingenio para conseguir que la lectura de este libro suponga un soplo de aire fresco, respetando cánones pero también rompiéndolos, homenajeando a algunos clásicos pero también creando una tendencia propia, evitando, en suma, que el lector pueda caer en la monotonía.

Como siempre, la reseña completa en Sólo Novela Negra:

http://solonovelanegra.com/relatos-de-la-orilla-negra-resena/


DONDE LOS ESCORPIONES - LORENZO SILVA

Tan lejos y tan cerca


          Arrancar a Bevilacqua y Chamorro del suelo patrio podría considerarse, en sí mismo, como uno de los elementos más virtuosos de la nueva entrega de Lorenzo Silva, pero pensar sólo en eso sería quedarse corto. El hecho de que la pareja, y dos compañeros más, se tengan que trasladar nada menos que a Afganistán ya dota a la trama de un interés adicional, pero no deja de ser complementario, lo que sí tiene mucho más valor es la manera en que ese cambio afecta a los personajes, sobre todo en unos momentos de sus vidas en los que los avatares de las mismas no dejan de zarandearlos, bañándolos en aguas bastante turbulentas que a menudo los arrojan el naufragio de la más absoluta soledad.

La reseña completa puede leerse aquí:

http://solonovelanegra.com/donde-los-escorpiones-resena/

EL BOSQUE DE LOS INOCENTES - GRAZIELLA MORENO

Peligrosos sueños


          ¿Qué hacer con unos sueños premonitorios que se han intentado ocultar durante media vida? ¿Cómo lograr prestar atención al horror cuando una pesadilla se convierte en una terrible realidad? ¿Cómo combinar esa peculiaridad con una investigación policial? Tres preguntas a las que Graziella Moreno da cumplida respuesta en una novela en la que las desapariciones de dos pequeños ponen en jaque tanto a los Mossos d’Esquadra como a los habitantes de una pequeña localidad del Montseny.

Aquí la reseña completa en la revista Sólo Novela Negra:

http://solonovelanegra.com/el-bosque-de-los-inocentes-resena/


viernes, 12 de agosto de 2016

CARTAGENA NEGRA 2016

QUEDA MENOS DE UN MES PARA QUE SE CELEBRE LA SEGUNDA EDICIÓN DE CARTAGENA NEGRA, CON UN PROGRAMA QUE ESTE AÑO VA A DEJAR BOQUIABIERTO A MÁS DE UNO



I LOVE NEW YO - GUILLERMO F. MONTOYA

Mucho más que Tiffany’s

          Revisitar Nueva York a estas alturas ya no supone novedad alguna, muchos autores lo han hecho, estadounidenses y foráneos, de generaciones anteriores y actuales, bajo el prisma de la amargura o del ingenio, incluso del humor ácido woodyalleniano. Entonces, ante ese panorama, ¿qué tiene de atractivo una nueva novela sobre la capital del mundo?, ¿qué puede llevar al lector a abrir sus páginas? La respuesta es una sola palabra: sensibilidad. Aunque podríamos complementarla con algunas otras, tales como cariño, dulzura, delicadeza.

          Esos méritos atesora Guillermo F. Montoya en esta novela, surgida desde el amor que él le profesa a la ciudad, hasta el punto de lograr que ese sentimiento trascienda en cada página y que se nos vaya contagiando de una manera incesante. No se trata ya de que nos anime a viajar a Nueva York, que eso puede hacerlo muy bien cualquier buena guía de viajes, sino que nos invita a participar de ese amor, de sus calles, rincones, edificios emblemáticos, costumbres…

          Y eso sin olvidar a sus personajes, el protagonista, Guillermo, cumple por segunda vez el sueño de viajar a la Gran Manzana, pero esta vez en unas condiciones diferentes, no conformándose con unas meras vacaciones sino dispuesto a pasar allí todo el tiempo que pueda, los meses que le dejen con su permiso de turista. Y lo que Guillermo encuentra no es sólo una ciudad, sino un nuevo yo, tal y como reza el juego palabras del título, y una serie de personas capaces de escoltarle en esa transición que parece estar viviendo.

          La abuela italiana y gruñona, la pareja servicial, un viejo profesor capaz de atemperar las inquietudes más desbocadas, pero sobre todo Atlanta, una joven mujer herida muy profundamente por una vida anterior y que será quien acompañe a Guillermo por su nuevo peregrinaje neoyorquino. Delimitada por plantas en vez de por capítulos, la novela nos va ganando en cada situación, nos hace cómplices de la relación que establecen Guillermo y Atlanta, sus visitas, sus juegos, sus fiestas, y de repente nos vemos como Audrey Hepburn, frente al escaparate de Tifanny’s, tomando un croissant narrativo de lo más sabroso y sin ganas de volver a nuestra realidad. Eso es lo que hay que agradecerle a Guillermo F. Montoya, que nos mantenga encendidas las ilusiones mucho más allá de Tiffany’s.

I Love New Yo. Guillermo F. Montoya
Chiado Editorial. 2015. 433 páginas. 19 euros.

lunes, 18 de julio de 2016

LA FRACTURA DEL RELOJ DE ARENA - CLARA PEÑALVER

Las últimas andanzas de Ada Levy, la detective de Clara Peñalver

http://solonovelanegra.com/la-fractura-del-reloj-de-arena-resena/



LA LLUVIA EN LA MAZMORRA - JUAN RAMÓN BIEDMA

La última novela de Juan Ramón Biedma en Sólo Novela Negra

http://solonovelanegra.com/la-lluvia-en-la-mazmorra-resena/



SUMIDERO - ALBERTO DE LA ROCHA

Sutileza
 
          Hay muchas maneras de encarar la redacción de una novela negra: dando prioridad a las incógnitas, al propio crimen, al desarrollo de la investigación, ateniéndose a las voces agrias de quienes indagan, al daño que sufren los allegados de la víctima… Tantas como tipos podamos imaginar, pero hay una que no suele ser muy habitual, la manera puramente narrativa, es decir, aquella que, dominando los recursos literarios como los saltos temporales y la prosa demorada, se toma su tiempo para ir presentándole el caso al lector.

          En esa línea se mueve Alberto de la Rocha con esta novela, porque de manera suave, detallista, sin dejarse ningún aspecto guardado, nos pone frente al caso de una joven que aparece ahogada en un pantano de la sierra madrileña, un caso que parece estar en punto muerto tras un mes de incompetencias de un comisario más amigo de los focos y los ascensos que de resolver crímenes.

          Podría ser cualquier noticia, por desgracia, de cualquier periódico, pero De la Rocha le pone tanta delicadeza, tanta dedicación a su prosa, que de repente nos vemos asistiendo a ese último fin de semana de agosto, al ambiente nocturno del pueblo, a la problemática de los adolescentes que lo habitan, y que podrían haber sido víctimas del crimen. Y asistimos a todo ello con la certeza de estar leyendo buena literatura, con la verosimilitud de un narrador que no cae en los tópicos fáciles del género, sino que nos cuenta algo más.

          Ese algo más recae en la persona del subinspector Primo Enríquez, refugiado de incógnito en el pueblo para tratar de arrojar alguna nueva luz sobre el caso, un hombre solitario, cuya vida personal anda bastante zarandeada, y que no comulga en nada con los presupuestos de su comisario. Del tesón de Enríquez y su capacidad para empatizar con el ambiente y las gentes del pueblo dependerá nada menos que la resolución del caso.

Sumidero. Alberto de la Rocha.
Algaida. Sevilla 2015. 328 págs. 18 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 9/7/2016)


RELATOS LÚGUBRES - DAVID JIMÉNEZ GARRIDO


(LA VERDAD, "ABABOL", 9/7/2016)


domingo, 3 de julio de 2016

UN HOMBRE LOBO EN EL ROCÍO - JULIO MUÑOZ GIJÓN

Modernos vs. rancios

          Jiménez y Villanueva van camino de convertirse en dos instituciones de un género que Julio Muñoz Gijón está llevando a cotas muy altas: la novela satírica escondida tras una trama investigadora, o viceversa, porque tanto montan las andanzas de los modernitos contra los rancios patrios como los métodos policiales de dos personajes que se han acoplado el uno al otro como guantes gemelos, posibilitando que el lector, ya cómplice a estas alturas, los reconozca tan sólo leyendo una pequeña frase.

          Tanta ha sido la fama de los dos que ha dado lugar a una serie televisiva, Brigada de fenómenos, en la que también su autor tiene mucho que decir, y es que ese universo, apriorísticamente sevillano, en el que se cocían las primeras entregas, ha ido creciendo con el salto a Madrid pero sin que se olvide el más exquisito andalucismo, la exageración más hilarante e incluso los defectos propios de una tierra a la que Muñoz Gijón ama lo suficiente como para afearle los vicios sin dejar de exaltar sus virtudes, que son muchas a juzgar por la colaboración ciudadana que recibe de continuo.

          En esta ocasión son los modernos quienes han tomado las riendas de las operaciones con una campaña de actuaciones demoledoras llevadas a cabo en noches de luna llena. Las siglas KTR (kill the rancio) amenazan con extenderse por todo el país cercenando las tradiciones más respetables. Tanto que Jiménez se ve empujado a infiltrarse en un peculiar comando de variopintos antisistema, él, que es el abolengo hecho persona aunque ahora viva con su Triana del alma, un travesti sumido en una profunda crisis de identidad.

          Como siempre, no todo es lo que parece, y las andanzas de este nuevo gafapasta le arrancarán al lector unas cuantas carcajadas. Por encima de su misión, destaca la intención de que un extraño licántropo termine con las fiestas de El Rocío, con todo lo que eso conlleva de amenazas contra el andalucismo más ortodoxo. Y como ya es habitual, hay también una lista de personajes reales fácilmente reconocibles para el lector, que ayudan a darle a la novela el ritmo correspondiente. Nunca es mala época para la literatura humorística, Julio Muñoz Gijón se empeña constantemente en demostrarlo.

Un hombre-lobo en el Rocío. Julio Muñoz Gijón.
Editorial El Paseo. Sevilla 2016. 203 págs. 15 euros.


EL BOUQUET DEL MIEDO - XABIER GUTIÉRREZ

Reseña de la última novela de Xabier Gutiérrez, publicada recientemente en la revista Sólo Novela Negra

http://solonovelanegra.com/archivos/23067


sábado, 2 de julio de 2016

LOS DIOSES CANSADOS - ANDRÉS PÉREZ DOMÍNGUEZ

Más allá de la novela negra

          Tener a un inspector de policía en el centro de una trama no tiene por qué significar que estemos únicamente ante una novela negra, ése puede ser el pretexto, incluso el gancho para un cierto tipo de lector, pero cuando la historia trasciende los planos, y lo hace con la firmeza necesaria para adentrarse hasta los tuétanos en los caracteres humanos, vemos que el autor ha ido más allá del género negro. Eso hace Andrés Pérez Domínguez en esta nueva entrega, tomar de la mano al inspector Gallardo y acompañarle por Sevilla para que él nos vaya desvelando otros universos mucho más amplios.

          Estos dioses cansados son los que a veces se entretienen lanzando al cielo los dados del azar, sabedores del cataclismo que la jugada provoca entre los desdichados mortales, y es así como un accidente de tráfico pone en marcha una compleja maquinaria que salpica a varios personajes, incluida la propia comisaria Eugenia Plaza, quien ha logrado que Gallardo regrese a Sevilla tras su exilio profesional en Alemania. Documentos robados, chantajes congelados en un pasado que amenaza con doler, vidas entrecruzadas con la muerte y el descrédito de los pudientes. Una tela de araña en la que el inspector se mueve tirando de diferentes hilos con suerte muy desigual.

          Andrés Pérez Domínguez es un escritor de personajes complejos, que sabe fajarse con sus criaturas hasta conseguir que ellas mismas se presenten ante el lector con todo su equipaje de secretos. Y eso es lo más destacable de una novela que combina ese pasado oscuro de muchos personajes con la propia investigación policial sin dejar de lado la búsqueda que Nicolás Gallardo está haciendo de sí mismo, de la familia que pudo tener y ahora quién sabe si tendrá, y hasta de los caminos que entrelazan unos destinos con otros hasta provocar la carcajada de esos dioses justo antes de que decidan volver a tirar los dados.

Los dioses cansados. Andrés Pérez Domínguez.
Alianza Literaria. Madrid 2016. 486 págs. 18 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 2/7/2016)

MEMORIAS DE UN NIÑO MURCIANO - JOSÉ CUBERO LUNA


(LA VERDAD, "ABABOL", 2/7/2016)

viernes, 1 de julio de 2016

LOS LIBROS REPENTINOS - PABLO GUTIÉRREZ

Revolución

          ¿Puede una mujer casi anciana encabezar una revolución? ¿Puede una reacción airada a un bando municipal poner en jaque a la clase política local? Pablo Gutiérrez tiene la respuesta en una novela dura, dotada de un realismo algo más que sucio, detallista y certero, el realismo que no deja célula sin analizar, el que no soslaya a personaje alguno sino que nos regala una disección acertada y exhaustiva del mundo que nos rodea.

          Reme, mujer cercana a la ancianidad, viuda, casi arrumbada por sus hijos, ve cómo cambia su existencia cuando por error le entregan un cajón lleno de libros, pero no libros cualesquiera, sino una selección de los clásicos más imprescindibles de nuestra literatura. En lugar de hacérselos llegar a su verdadero propietario, ella comete el pecado de leerlos, y no sólo los lee sino que cae envenenada de literatura para el resto de una vida que no sabe cómo había podido vivir sin ellos, sacrificada a un marido pusilánime y a unos hijos egoístas, amén de ser esclava de una insatisfacción sexual muy lejana de sus peculiaridades fisiológicas.

La lectura de los clásicos le devuelve poco a poco la vida, pero la guinda la pone un bando municipal que prohíbe tender la ropa en las fachadas principales de uno de esos barrios humildes en los que la dictadura construyó nichos para hacer creer a sus propietarios que podían sentirse oficialmente protegidos. En ese barrio florecen muchachas marchitas en busca de un marido no demasiado egoísta, activistas de medio pelo que perdieron el tren de la última revolución, gamberros profesionales hijos del paro y el desánimo, homosexuales reprimidos y procesionistas de pega.

Al otro lado, en el bando enemigo, políticos de ocasión con los ideales escondidos tras máscaras de sadomaso, y una distancia insalvable que sólo se romperá cuando Reme encabece la revuelta de los tendederos. Un ambiente que Pablo Gutiérrez refleja a las mil maravillas haciendo crecer la tensión hasta que la lucha de los altermundistas con la policía arroje un cúmulo de cambios para ambas faunas, la del barrio pobre y la del ayuntamiento represor. Si alguna vez se fue el realismo social, ha regresado con todas sus letras.

Los libros repentinos; Pablo Gutiérrez

Seix Barral, Barcelona 2015. 268 páginas.
(Revista Letras de Parnaso, Núm. 46, Julio 2016)



domingo, 26 de junio de 2016

EL DUQUE DEL ALTOZANO - FERNANDO COTTA

Quien rio lo sabe

          ¿Cómo sería la vida de un amante de hace siglos en nuestros días? La pregunta como tal da juego literario como para adentrarse en la comedia, pero si además ese noble aparece trasmutado en un ave, en un mirlo blanco capaz de hablar y hacerse entender por los amantes a quienes va a ayudar, tendríamos delante una joya. Pues eso es lo que ha creado Fernando Cotta en esta novela, una pequeña joya que homenajea a los clásicos de la picaresca pero que también recoge la esencia de la cuentística renacentista e incluso barroca.

          Y todo con un estilo y un lenguaje que suponen las guindas de ese homenaje, porque el autor sabe reproducir giros y expresiones propias de los tiempos del duque, dándole a éste la voz más apropiada, cuyo contraste con los personajes actuales es uno de los muchos méritos que atesora esta novela. Ese contraste no es el único valor, el humor, la ironía, el sarcasmo y la carcajada están a la orden casi de cada página. La sátira de unos tiempos que parecen volverle la espalda al amor es también recogida en los distintos episodios, así que no estamos ante una novela que lo fíe todo al humor, lo cual ya sería meritorio, sino que hay mensajes en cada situación, un cierto tipo de enseñanza sutil para quien quiera escuchar, o leer entre líneas las reflexiones de este peculiar duque.

          El espíritu de la novela parece beber, como ya se ha dicho, de esa prosa clásica capaz de entremezclar entretenimiento con enseñanza, y Fernando Cotta se mueve cómodo en la frontera, haciendo sufrir, incluso físicamente, al ave aristocrática, con lo que logra arrancarle al lector la sonrisa, mientras por otro lado le da una panorámica de la amplitud amatoria a la que puede aspirar el género humano, deseando que nadie se quede a las puertas de su disfrute. Una lectura fresca, divertida pero con criterio, que es como mejor se puede trabajar el humor en la literatura. Respetemos y loemos la figura de este plumífero duque.

El Duque del Altozano. Fernando Cotta
CVC Ediciones. 212 págs. 17’50 euros.

CUANDO LLUEVA EN MARTE - RUBÉN F. UCEDA


(LA VERDAD, "ABABOL", 25/6/2016)

domingo, 19 de junio de 2016

LOS HUÉSPEDES - PEDRO PUJANTE

Las costuras de lo real

    Un escritor, Roberto Hernández, es invitado, con todo el misterio del mundo, a un congreso de “literatura secreta”, a celebrarse en un remoto pueblo extremeño, congreso al que debe acudir cumpliendo una serie de requisitos que garanticen el anonimato. Así de misterioso arranca Pedro Pujante esta especie de distopía de ficción rural, con los mimbres característicos de una literatura empeñada siempre en reventar las costuras dela realidad para que el lector no pare en ninguna página de hacerse preguntas, incluso de levantar la vista para asegurarse de que todo lo que le rodea es lo que verdaderamente parece ser.

          Y es que a medida que el protagonista se adentra en el pueblo extremeño, las cosas se complican, aparece un científico trasnochado, empeñado en clonar nada menos que la figura de Francisco Umbral, surgen experimentos de seres ya clonados, como el de una famosa televisiva cuyo mérito uterino fue el de emparejarse con cierto torero de postín. Las carcajadas no son gratuitas, Pedro Pujante pone su mensaje detrás de cada secuencia, ya que podemos hablar de secuencias extremadamente hilarantes y esperpénticas, porque a lo kafkiano, influencia ya muy notoria en el autor, hay que sumar ahora lo orwelliano e incluso hasta tintes berlanguianos. Una buena mezcla con la que intentar comprender, si es posible, en qué realidad se hallan los personajes, en qué momento temporal y con cuántas dosis de realidad encima.

          No es Pedro Pujante un autor que renuncie a los retos, al contrario, y la ruleta de su prosa ha de seguir girando porque el lector tiene que seguir experimentando una sorpresa tras otra, no sólo sorpresas distópicas, que las hay a mansalva, sino también méritos narrativos como el hecho de construir una ‘road movie’ en un diminuto pueblo. Nunca se habían roto mejor los convencionalismos en la literatura, el autor lo sabe y a los lectores sólo nos queda preguntarnos cuál será la próxima sorpresa que nos tendrá guardada.

Los huéspedes. Pedro Pujante.
Ediciones Irreverentes. Madrid 2016. 176 págs. 15 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 18/6/2016)

ISIDRO - ISABEL Mª ABELLÁN


(LA VERDAD, "ABABOL", 18/6/2016)

EJERCICIO DE SOMBRAS - GUSTAVO CONSUEGRA


(LA VERDAD, "ABABOL", 11/6/2016)

domingo, 5 de junio de 2016

DOCE LUNAS - MANUEL E. MIRA

DOCE LUNAS

MANUEL E. MIRA
EL MURMULLO DEL TIEMPO


1)    ¿Qué motivaciones le llevaron a escribir esta novela?

          Cuando vi el desconocimiento que sobre su propia historia tenían mis amigos y mis hijos, me entristecí. Tenía que hacer algo para que no quedara todo en el olvido. No se merecen nuestros antepasados que les ignoremos tan cruelmente; ellos son nuestra razón y nuestra forma de ser. Debemos ser agradecidos a esas personas que amaron, sufrieron, lucharon, nos legaron la vida y nos dejaron tanto bien. Desde la persona más insigne y aparente hasta el más humilde y anónimo de los canteros que talló la piedra que hay bajo los cimientos de la catedral. Todos han pasado por nuestra vida y tienen que ver con ella. A todos les debemos respeto.

2)    ¿Desde cuándo le viene ese gusto por la Historia a un ingeniero como usted?

          La Historia me ha gustado desde muy niño. Admiraba a quienes la conocían y la sabían contar. Recuerdo que me emocionaba con las historias de ciego que escuché en los mercados cuando era muy pequeño. Conocer y amar la Historia es como vivir dos veces; es amar la propia Vida. Para mí la ingeniería es la forma elegida para actuar en la vida laboral. La Historia no se elige, te elige ella a ti. La llevas siempre en tu mochila.

3)    ¿Cómo valoraría la importancia de la familia en esta novela?

          Nadie nace por sí mismo ni muere para sí mismo. La familia es nuestro "Yo continuado" Todo nuestro pasado y nuestro futuro está depositado en ella. Es la que nos da el Nombre y el Ser.

4)    ¿Con qué personajes de la novela ha disfrutado más, hay alguno que se le haya “rebelado” pidiéndole más protagonismo?

          Disfruté muchísimo creando a los personajes. Casi todos ellos tienen sus semblantes tomados de la realidad; quizá por eso son tan creíbles y carentes de tópicos. Hay uno en particular que nació de la inventiva, con carácter de ser un "figurante", pero que comenzó a crecer, pidió paso, y le dejé que creciera. Fue Gabriel: un personaje fabuloso. Hay otro que tuve que "inventar" y que porta una carga emotiva impresionante: "Mimanuel". Le creé la historia para que él me ayudase a contar la mía ¡y vaya si me la contó! Es fundamental en la historia.

5)    ¿Cree que los episodios de Cuba y Filipinas han sido tratados ya suficientemente en nuestra literatura, que lo españoles saben realmente lo que pasó allí?

          En absoluto. Ahí se echó mucha tierra, y luego le pusieron mármoles encima, para tapar la más sangrante e ignominiosa parte de nuestra historia. Desde reyes felones a políticos de visión obtusa. Duele; de verdad que duele, y mucho, cuando se investiga y se estudia cómo fueron las cosas; y no estoy pensando sólo en las derrotas y en los muertos, pienso en la necedad y la ceguera de los que dirigían a España en aquella época. De lo que pudo ser y no fue. Comprendo que surgiera la generación del 98 como un punto de ruptura ante el espanto.

6)    Cartagena tiene un monumento a los héroes de Cavite, y sin embargo se habla poco de ello, ¿a qué se debe eso?

          Sí, se le resume como "Héroes de Cavite", aunque su leyenda es: Héroes de Cavite y Santiago de Cuba. Es muy bonito y alegórico, pero si conoces un poco la historia… se desmitifica mucho, se desinfla, sin querer en absoluto ignorar a los auténticos héroes, como Fernando Villamil y los anónimos marinos que allí dieron su vida. Pero, realmente, es un monumento al desastre. Quizá por eso no se habla mucho de ello.
          En mi novela, hablo de Cuba y muy especialmente de "Los héroes de Baler" ―los auténticos últimos de Filipinas― que escribieron una de las páginas de heroísmo más serias de España. Un hecho reconocido en todas partes y que nosotros no conocemos. Ignoramos que entre ellos, hubo dos paisanos de nuestra región; uno de Mula y otro de Cieza. Ellos, en cambio, no tienen monumento que los recuerde. La historia es justa y veraz; los hombres…no tanto.

7)    La narración de la inundación de Murcia en 1879 es impresionante, ¿cómo logró calar tan hondo en el lector?

          Siendo totalmente fidedigno. Sinceramente creo que no queda nada de aquella desgracia que no esté reflejado en la novela y que exprese el dramatismo y la solidaridad que suscitó en todo el mundo. He tenido la suerte de haber sabido integrar en la novela un capítulo muy importante y documentado.

8)    La historia de esta familia parece quedar algo truncada, ¿significa eso que habrá continuación?
         
          La novela queda cerrada con la vida de Andrés y de Antonia durante el periodo de 1855 a 1901. Pero Candela quiere conocer toda la VIDA de sus antepasados y eso ha hecho que nazca de ella una auténtica escritora de éxito y Candela continúa escribiendo. Al principio de novela Candela se define así:
"Mi nombre es Candelaria Marín, pero todos me llaman Candela. Esta historia comenzó en Murcia, durante el mes de agosto del año 1995. Tenía yo entonces diecisiete años y mil dudas por resolver sobre mi futuro."
          Ojalá esta novela la lean muchos jóvenes, con mil dudas sobre su futuro, y se suscite en ellos el deseo de escribir y surjan muchas Candela Marín o Antonia Parra. Ellas y ellos serían los auténticos continuadores.
 
9)    En esta novela hay amor, Historia, aventuras, costumbrismo, ¿cómo se define entonces Manuel Mira, novelista romántico, histórico, de aventuras?

          ¿Cómo definirías tú a una persona que escribe desde y para la VIDA? La vida lo tiene todo: amor, emoción, historia, aventura, romanticismo… Sólo me interesa hablar y contar lo que es la VIDA (con mayúsculas) Eso es para mí una novela.

10) ¿Cuáles son sus principales influencias literarias? ¿A quién le debe el haberse convertido en escritor?

          Yo no sé si soy escritor o escribidor, eso el tiempo y los lectores lo dirán, y tampoco me preocupa. Yo escribo desde la observación y la ternura. Rescato y pongo acentos en los valores como la bonhomía, el buen hacer, el respeto a la verdad, la capacidad de sacrificio, el hacer ver que todo es posible, que se puede conseguir un sueño. Siembro la inquietud de que podemos aspirar a ser mejores personas para escribir las páginas de nuestra propia historia.
          En cuanto a mi formación, aprendí a leer en el Quijote y en mi casa había libros de historia que leí con avidez. La literatura rusa me ha influido mucho y también la sudamericana. Comencé escribiendo relatos y cuentos hasta que desde uno de ellos salté a la novela.

11) Esta novela fue Premio Libro Murciano 2104, ¿cree en los premios, qué supuso este galardón para usted y para la novela?

          No tengo experiencia para poder dar una opinión cualificada. Yo, hasta ahora, no me puedo quejar pues me han premiado el primer relato que escribí y la primera novela que he escrito. Puedo asegurar que no había ninguna mediación en ellos. Luego tengo que creer. Ha sido un buen apoyo para que el lector y los medios se fijen en ella. Luego es el boca a boca lo que funciona.

12) ¿Cómo  convencería a un lector desconocido para que se acerque a su obra?

          No puedo prometerle que su lectura le vaya a entusiasmar ―eso depende de sus preferencias y de lo que espere de ella―, pero si lo que desea encontrar es el amor y el conocimiento de nuestra bella historia ―tan cercana y tan olvidada― contada con fidelidad y con ternura… entonces sí le puedo prometer que le enriquecerá y le emocionará tanto como a mí me enriqueció y me emocionó escribirla.



CUANDO ÉRAMOS ÁNGELES - BEATRIZ RODRÍGUEZ

Los dientes del pasado

          La muerte de Fran Borrego, uno de los tipos más poderosos de Fuentegrande, conmociona a la localidad, y de la mano de Clara, que dirige un pequeño periódico digital allí mismo, comenzaremos a conocer un poco más los secretos que albergan sus habitantes, especialmente quienes no hace demasiados años conformaron un grupo juvenil muy peculiar. La memoria, las intrigas y envidias se van a remontar a la adolescencia de un buen puñado de personajes, a esa época que Beatriz Rodríguez define con gran acierto: “cuando éramos ángeles”.

          Porque esta novela trata también de la pérdida de la inocencia, del descubrimiento del amor, el sexo, los vínculos de poder o los caminos que se nos abren al final de esa adolescencia, cuando el adiós de un verano puede suponer muchísimo más que la pérdida de un amor estival, y darle la ocasión al destino a que nos guiñe un ojo o por el contrario nos lleve por la senda que siempre había deseado.

          Las grandes familias de Fuentegrande están representadas en estas páginas, esos clanes dominantes de los años ochenta en un valle que muy bien pudo ser cualquiera de la sierra madrileña. Décadas de dominio, tierras que daban poder, hijos a los que aleccionar para que heredasen dichos dominios, jóvenes diferentes que sólo llegaban al pueblo en verano con un cargamento de envidiables novedades. Ese material es el que maneja Beatriz Rodríguez con gran maestría, moviéndose en una tela de araña en la que el pasado, los secretos y las apariencias han enturbiado al lector una visión que está deseando que alguien limpie.

          Merece la pena acompañar a Clara en este periplo mientras asistimos también a las recetas culinarias que Chabela prepara en el hostal, por no hablar de lo importante que puede resultar la solidaridad femenina, confirmando de paso que es mucho más resistente y firme que la que pueden llegar a cultivar los hombres.

Cuando éramos ángeles. Beatriz Rodríguez.
Seix Barral. Barcelona 2016. 256 págs. 18 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 4/6/2016)

miércoles, 1 de junio de 2016

LAS INVIERNAS - CRISTINA SÁNCHEZ-ANDRADE

 Tierra de Chá

          Escuchar (en este caso leer) historias de la Galicia más profunda tiene algo de adictivo, siempre lo ha tenido, sólo así puede explicarse que de vez en cuando vea la luz una novela como ésta, o que una autora como Cristina Sánchez-Andrade sea capaz de poner, negro sobre blanco, tantas confidencias como habrá oído contar a las mujeres gallegas.

          Que aquella es una tierra mágica ya nadie lo duda, y que hay que tener una mirada muy bien educada para saber transmitirnos sus historias, tampoco, y ahí es donde está el mérito de esta autora, en haber sabido ofrecer al lector un ambiente que primero se llena de brumas, las mismas que percibirían los habitantes de Tierra de Chá cuando llegaron las hermanas Inviernas, pero que luego poco a poco se va disipando dejándonos ante los ojos simplemente a un grupo de seres humanos que tratan de sobrevivir con sus peculiaridades: uno con el tardío abandono de la lactancia materna, otros con el afán por reconstruir dientes y alterar identidades sexuales, otra dispuesta a no morirse hasta que no se le devuelva una de sus posesiones más preciadas, su cerebro, y el abuelo de las hermanas obsesionado con la práctica de la ciencia y la experimentación más pedestre.

          A ese universo de Tierra de Chá regresan Dolores y Salamina, que fueron enviadas a Inglaterra durante el conflicto patrio, que ahora hablan inglés y tienen una pasión desmedida por el cine. Y regresan a sus orígenes para guardar también un terrible secreto que se convertirá en el tercer habitante de la casa, o en el cuarto si contamos también a la vaca Greta. Los sueños por cumplir se filtran desde el tojo de los campos, la sombra del cine volverá a planear sobre ambas hermanas, y hasta los desamores les darán alguna que otra dentellada. Cristina Sánchez-Andrade nos regala a dos mujeres que se necesitan, y las coloca en uno de esos entornos que son una bicoca para cualquier escritor, un lugar en el que las buenas historias andan aguardando, y ofreciéndose, a la vuelta de cualquier esquina.

Las Inviernas; Cristina Sánchez-Andrade

Anagrama, Barcelona 2014. 246 páginas.
(Revista Letras de Parnaso, Núm. 45 Junio 2016)