miércoles, 21 de octubre de 2020

METRÓPOLIS - UN TOZUDO ENANITO

 

UN TOZUDO ENANITO

    Ya te lo dije, Walter, ya te advertí de que el enanito se revolvía en mi interior con una terquedad inversamente proporcional a su tamaño. Yo algo sospechaba, porque nos pagan para eso, para sospechar, y porque la gente siempre se cree más lista de lo que es, y termina por subestimarnos. Lo que nunca pensé es que tú me intentarías subestimar a mí, amigo mío.

     No hables, no hables ahora, no hace falta, ya he oído toda la grabación, y lo que no haya oído aún lo he ido imaginando durante los últimos días. Me hago una idea de todo por lo que habrás pasado, de cómo te enredarías en esa telaraña que ella se habrá encargado de ir tejiendo a tu alrededor.

     Sí, la vi, me las ingenié para saber quién era, y sobre todo cómo era, de qué manera sus ojos eran capaces de moldear la realidad y vendérsela a cualquiera envuelta con un lazo envenenado. No pensarías que iba a conformarme sólo con saber del marido, había muchas lagunas en todo aquello, en la póliza tan repentina, en el accidente de aquel tren. Demasiado alimento para ese enanito que tan bien conoces, amigo Neff.

    Ya te advertí que siempre hay una Phyllis detrás de hombres como aquél, en algunos libros les llaman viudas negras, incluso aunque nunca lleguen a los extremos a los que ésta llegó, arañas hacendosas que poco a poco se hacen las dueñas de todo lo que hay a su alrededor. La diferencia es que algunas encuentran a un incauto que haga el trabajo sucio y otras no.

      Shhh, no hables, no te justifiques, ahora no sirve de nada, ahórrate el aliento, no creo que me hayas defraudado, aunque confieso que al principio sí lo sentí, y por eso mismo estuve tentado de dejarlo correr, pero si tú ganabas ganaba también ella, y eso se me hacía más difícil de digerir, y al enanito ya ni te cuento.

     Descansa, amigo mío, descansa. Ya no importan ni la ética ni los códigos, ahora puedes descansar tranquilo. En el fondo me das envidia, sí, quién iba a decirlo, porque fuiste capaz de ir más allá, de ver algo y luchar por ello, de vivir fuera de las normas, de las leyes, y eso ya nadie te lo puede quitar, esa pasión fue únicamente tuya.

    - Han llegado los médicos, señor Keyes.

    - No hay prisa, ya no hay prisa.



domingo, 18 de octubre de 2020

EL CHICO DE LAS BOBINAS - PERE CERVANTES

 

PASIONES

Vivir es algo más que transitar por el mundo, algo más que respirar, alimentarse y reproducirse, vivir es sentir, y para ello hay que dejarle un hueco a las pasiones, aquellos motores que nos mantienen activos, que nos impulsan siempre a seguir hacia adelante. Esto es algo que entienden a la perfección casi todos los personajes que Pere Cervantes presenta en esta novela, puesto que son capaces de sobreponerse a cualquier embate gracias a esos motores, llámense cinefilia, fidelidad, amor o lealtad.

Lejos de convertirse en otra novela más de la posguerra española, la vida de Nil Puig, ese chico apasionado del celuloide que transporta las bobinas en su bicicleta por media Barcelona, simboliza la lucha atemporal de los desfavorecidos, de aquellos que en algún momento de su vida han sufrido alguna pérdida, sea un brazo o un marido, pero que siguen adelante contra viento y marea porque no queda otra opción que seguir viviendo. Eso no significa que el autor catalán se desmarque de la época, ni mucho menos, y así encontramos en estas páginas viejas rencillas, policías deplorables que hacen de la venganza un oficio, maquis ocultos, cartillas de racionamiento, mujeres que ven rapadas sus cabezas, homosexuales apaleados, y hasta espías en la España del primer franquismo.

Pero por encima de todo ello hay una historia potente, una trama muy atractiva, un amor desmedido por el cine como vehículo cultural y de placer, y una personalidad, la de Nil, que irá creciendo a lo largo de la novela sin dejar de recoger los hechos y sentimientos con los que tuvo que convivir. Una personalidad escoltada por su madre, una mujer fuerte, dura, incansable, como todas aquellas que tuvieron que hacer frente a un país sin hombres y a las que no les tembló el pulso para sacar adelante a sus familias. En esta novela hay también un homenaje a las mujeres españolas, capaces de sobreponerse a lo largo de la Historia a las más altas cotas de maltrato e injusticia.

El ritmo narrativo, el perfil de los personajes, tanto los que encarnan valores positivos como aquellos otros a los que uno hubiera matado tras su primera aparición, se complementan de manera perfecta con el cuidado lenguaje, medido y muy trabajado, que emplea Pere Cervantes, y cuyo objetivo, además de hacernos disfrutar, es el de convertir esta novela en uno de esos textos que terminaremos por hacer inolvidables.

 

‘EL CHICO DE LAS BOBINAS’. Pere Cervantes.

Destino. Barcelona 2020. 542 págs. 20’90 euros.

(ABABOL, "LA VERDAD", 17/10/2020)




MÚSICA PARA PISTOLEROS - RODRIGO DÍAZ CORTEZ

 


(ABABOL, "LA VERDAD", 10/10/2020)

viernes, 9 de octubre de 2020

METRÓPOLIS - SERVICIO DE HABITACIONES

 

SERVICIO DE HABITACIONES


     ¿Es cosa mía, Agnes, o cada vez hay aquí menos nieve? Y hasta menos frío, diría yo, como si afuera todo se hubiera ido dulcificando. Bueno, qué digo, casi como lo de aquí dentro, la verdad, porque hay veces en las que ya ni reconozco estos pasillos.

    Pues no será porque no te he ido avisando, Bridget, de que todo estaba en continuo movimiento alrededor. Primero fueron los jardines, acuérdate de cómo tiraron abajo todos los setos para ir construyendo esa mierda japonesa llena de arena y árboles enanos. Y total para qué, para que luego todo se hiele y sólo veamos otra capa blanca más, como si no tuviéramos bastante con las montañas.

     A mí eso no me preocupa, ya sabes que nunca me ha gustado mucho salir, no como tú, que disfrutabas dando vueltas y vueltas por aquel laberinto. A mí lo que me dio rabia fue que derribaran las cocinas, y las despensas, con los buenos ratos que he pasado yo allí, alborotándolo todo, abriendo y cerrando armarios, jugando a hacer mil y una tartas.

    Pues para mí fue mucho peor lo del Salón Principal, qué manera de estropear aquella maravilla, con aquella barra y las fotos que estaban tras ella, yo no sé cuántas veces los maldije por arrancar nuestra memoria de la pared, no se podía ya tener menos respeto por todos nosotros, y eso que éramos más de un centenar.

  Desengáñate ya, Agnes, te lo tengo dicho, estos no son nuestros tiempos, nos están dejando sin memoria, menos mal que las alfombras las han respetado. Algún iluminado se dio cuenta del origen persa y tuvo un arrebato de cordura para limpiarlas y volver a dejarlas donde estaban. Al menos así yo no me pierdo, porque cuando se las llevaron iba de un lado para otro sin poder orientarme.

    Bueno, deja ya de quejarte que nos están esperando. Éste de hoy no lleva un triciclo, es un artilugio con dos ruedas gordísimas y que hace un ruido del demonio, y sin que tenga que mover los pies. Además, lleva esos chismes en las orejas, a ver si ahora ni siquiera nos va a oír, ya es lo que nos faltaba.

    No te preocupes, Agnes, mientras nos vea será suficiente, anda, súbete los calcetines y dame la mano, que parece que ya va a doblar la esquina. Verás qué carita se le queda a éste también.



martes, 6 de octubre de 2020

EFECTO COLATERAL - RAFA MELERO

 

Efecto Colateral de Rafa Melero por Antonio Parra


Título

Efecto colateral.

Datos publicación

Alrevés Ediciones. Barcelona 2020. 320 págs.

 

Datos del autor


  Rafa Melero nació en Barcelona pero pasó su infancia en Lleida, hasta que en 1995 ingresó en los Mossos d’Esquadra. Desde entonces ha trabajado en ciudades como Figueres, Lleida, L’Hospitalet o Terrassa entre otras, y su trayectoria profesional ha trascurrido en la policía judicial, en grupos como el de Homicidios, Salud Pública o Delitos contra el Patrimonio. Es autor de las novelas La ira del Fénix, La penitencia del alfil, Ful y El secreto está en Sasha.

 

Sinopsis de la obra

 

    La tranquila vida de Tomás Montes en la ciudad de Lleida da un giro cuando la muerte inesperada de su padre desencadena unos hechos que lo llevan a un profundo pozo y una ineludible solución: la venganza, cueste lo que cueste.

    Para ello, y con la ayuda de sus amigos de infancia, Antonio y Julián, idea un plan que se inicia con el robo de una misteriosa caja que contiene secretos suficientes como para hundir a gente muy poderosa. Sin embargo, una vez en su poder, se desata una carrera desenfrenada entre las altas instancias del Estado, el legítimo propietario y sus adversarios por recuperar la caja. Porque todos están dispuestos a cualquier cosa para evitar que su contenido salga a la luz y, por supuesto, desean controlar su contenido a toda costa.

   Ahora, desde la distancia que le ofrece la lejana isla de Koh Samui, en Tailandia, Tomás se reúne cada tarde con su amigo Enrique y le cuenta la que es una historia de amistad, lealtad y honor, aunque también de venganza, sangre y muerte.

 

Reseña

Venganza

 

    Dice el diccionario de la RAE que la venganza es la satisfacción que se toma del agravio o daño recibidos, y en una acepción más desusada, lo califica también como castigo o pena. Pues bien, Rafa Melero, en esta nueva novela, ha alcanzado una cota capaz de englobar ambas definiciones, si bien alguna de ellas con matices, sobre todo en aquello que se refiere a la satisfacción.

   Con una estructura no muy habitual en el género, consistente en una narración a terceros, el exmosso d’esquadra Tomás Montes, refugiado ahora en una isla tailandesa, le irá contando a otro contertulio español las causas y los hechos que le han llevado a refugiarse tan lejos de su Lleida natal. Un recurso, éste de la retrospección a través de otro personaje, que es un homenaje doble, por un lado a la literatura más clásica y didáctica, y por otro a ciertas joyas cinematográficas del ámbito negro.

    Dicha estructura, como es lógico, exige un uso alternante de dos voces narrativas, en el que sale victoriosa la primera persona, y por otro lado requiere, por parte del autor, un control absoluto sobre su historia, el mismo que necesita Tomás para narrar su historia sin que chirríe ninguno de sus argumentos. Eso en lo técnico, que no es poco, pero luego llega lo argumental, y ahí el autor ha alcanzado un nivel magistral, puesto que poco a poco nos irá contando cómo la existencia de Tomás se vio sacudida por la muerte de su padre, y qué fuerzas provocaron dicha situación, elementos a los que intentará enfrentarse con todas sus fuerzas.

    Tomás no está solo, cuenta con tres grandes amigos, Antonio, Julián y Riki, una mujer junto a la que parece sobrevivir, Ingrid, un suegro al que odia y un panorama social cuyas acciones nos van lacerando sin remisión, y por desgracia muchas veces sin que seamos capaces de levantar la vista y hacerle frente.

    Bancos que son pirañas, preferentes envenenadas, corrupciones políticas, impunidad de algunos pederastas, malos tratos, abogados oscuros, sicarios del este, incluso una organización secreta, los Egipcios, que suele ocuparse, casi codo con codo con el CNI, de solucionar ciertos entuertos cada vez que algún servidor público amenaza con provocar un temblor en el sistema.

    ¿Cómo encajar todo eso en la vida de un expolicía que anda dando tumbos? Esa respuesta deberá encontrarla el lector en una novela que le contagiará su fiebre apenas empiece a leerla, y que en alguna ocasión le va a exigir frotarse los ojos, porque las sorpresas y los dobles juegos pueden estar escondidos en cualquier capítulo.

   Los planes hay que trazarlos muy bien, las consecuencias deben ser muy medidas, la curiosidad entre los rivales políticos muy bien estimulada, y todo con un estilo firme y en ocasiones incluso cinematográfico. Hay en estas páginas un retrato muy afinado de lo español, pero también una serie de situaciones que le deben mucho al thriller internacional.

      Eso sí, recuerden que la venganza debe servirse en un plato frío, y que eso de la satisfacción, que propugna la RAE, a veces está mucho más escondido de lo que cualquiera podría imaginar, o incluso soportar.


https://www.solonovelanegra.es/efecto-colateral-de-rafa-melero-por-antonio-parra/

domingo, 4 de octubre de 2020

22 SEGUNDOS - EVA MEJUTO

 


(LA VERDAD, "ABABOL", 03/10/2020)

miércoles, 30 de septiembre de 2020

METRÓPOLIS - EL CLIC

 

EL CLIC

   Inspirar y espirar con rapidez, rítmicamente, para minimizar el dolor, pero ahora ya no sirve, cuando las contracciones llegan con tan poco intervalo la tranquilidad ya no se puede alcanzar. Bien lo sabe Brick, que lleva dos semanas buscándola tras la promesa que hizo de no tomar un trago al menos hasta después del parto.

     Ahora está ahí, enfundado en ese traje de papel verdoso, con un gorro ridículo y cubiertos los pies por aquellos patucos, mientras sujeta la mano de la madre, o más bien deja que sea ella quien le estruje los dedos. Esto es mucho más difícil que colocar bien un lanzamiento de cuarenta yardas, se le van a quebrar con cada contracción.

     Mira a Maggie casi con admiración, lo estuvo buscando con tanto ahínco que al final lo logró, a él le encandiló en uno de esos momentos de extraña languidez en los que su cabeza consigue alcanzar el clic tan ansiado, y de aquellas paces llegan ahora estos estruendos.

    Toda la familia está fuera, lo presiente, velando por el orgullo de los Pollitt una vez más, unos para ver si el destino les da la razón, otros deseando que aquella criatura no vea la luz y les robe sus herencias, su madre enjugando lágrimas con aquel pañuelo que parece llevar siempre cosido a la mano, y él, el Gran Padre por antonomasia, domando al cáncer quizá por última vez, derrotándole en una última batalla que el nuevo nieto no convertirá en una guerra ganada.

     Siguen siendo igual de mendaces, todos, igual de falsos, pero Maggie ha logrado llevarlo todo a su terreno. A Brick le da igual, hace tiempo que aprendió a dejarse llevar y a no beligerar más entre aquella camada de hienas. Una botella y un quintal de recuerdos, no necesita más.

   Continúa aguantando los apretujones de sus manos, la dilatación va en aumento, la cabeza de la criatura ha empezado a asomar. Todo sigue su curso mientras él busca en su interior algún instinto paterno sin encontrarlo, como otros tantos instintos que también desterrara hacia tanto tiempo.

     La presión mengua, se muere por darle un trago aunque fuera al frasco de éter, se ríe jugando a imaginar que le pone al niño el nombre de Skipper, Skipper Pollitt, eso acabaría con la familia. Suspira sabiendo que Maggie lo arreglará y de repente estalla el primer llanto. Ya puede lanzarse otra vez a buscar su tan ansiado clic.



domingo, 27 de septiembre de 2020

LA NENA - CARMEN MOLA

 

La nena de Carmen Mola por Antonio Parra


 

Título

La Nena

  

Datos publicación

Editorial Alfaguara. Madrid 2020. 392 págs.

 

Autora

 

Carmen Mola (Madrid, 1973) es un seudónimo. Vive en Madrid, con su marido y sus tres hijos, es profesora de universidad. La novia gitana fue su primera novela y continuó con el personaje de Elena Blanco en La red púrpuraLa Nena es la tercera entrega de la serie.

 

Sinopsis de las obra

 

    Es la noche del fin de año chino, empieza el año del cerdo. Chesca, al mando de la Brigada de Análisis de Casos desde hace un año, ha quedado con Ángel Zárate, pero en el último momento este le da plantón. Aun así, ella sale a divertirse, conoce a un hombre y pasa la noche con él. A la mañana siguiente, tres hombres rodean su cama, a la espera de unirse al festín. Y un repulsivo olor a cerdo impregna la estancia.

    Después de un día entero sin dar señales, los compañeros de la BAC empiezan a buscar a su compañera. Cuentan con una ayuda inestimable: Elena Blanco, que aunque dejó la policía tras la debacle que supuso el caso de la Red Púrpura, no puede dar la espalda a una amiga. Pronto se darán cuenta de que tras la desaparición de Chesca se esconden secretos inconfesables.

 

Reseña

El año del cerdo

 

     Con la misma efusividad y potencia con la que podría arrancar cualquier año nuevo chino aparece esta tercera entrega de la inspectora Elena Blanco y la BAC, esa brigada que es ficticia (y bien que se empeñan en recordarlo los más quisquillosos) pero que tanto nos ha hecho disfrutar, en las dos entregas anteriores, de unos personajes complejos y atrayentes, y no nos referimos únicamente a la inspectora sino a todos los integrantes de la brigada.

     Esta vez otro de ellos, Chesca, se va a ver amenazado, y el equipo tendrá que ponerse en funcionamiento a contrarreloj y por necesidad, con la incorporación de Reyes Rentero, sobrina del comisario y mujer compleja donde las haya, que trastocará bastante la forma de ver la vida de Ortuño, otro componente de la brigada.

     Cada vez que se ha estrenado una novela de Carmen Mola han surgido voces aquí y allá, por el hecho de que sea un seudónimo, porque la brigada no existe, porque hay tópicos, por exceso de violencia, por falta de rigor negro (esto quisiera que alguien me lo explicara bien en algún momento), etc. El caso es que uno ya no sabe si pensar que estas novelas están llenas de taras, algo que está alejado de la realidad, o si las reacciones vienen motivadas por su triunfo, y es que, fuera de esos supuestos defectos, la autora (o autor, o autores) logra siempre algo que es muy difícil, un ritmo trepidante y sobre todo la conexión con el lector, a quien engancha del pescuezo desde el inicio y ya no lo suelta. A ver si van a venir por ahí las críticas y resulta que más de uno mataría por lograr ese efecto en sus novelas.

     Opiniones aparte, la trama de esta tercera entrega está cuidadosamente tejida, porque de la mano del conflicto de Chesca, los miembros de la BAC irán encontrando hilos de un caso anterior que afecta al propio personaje, y cuyo peso en la situación actual tendrán que averiguar. La atmósfera, por otro lado, roza el vértigo, y nos permite recuperar temporalmente a una inspectora Blanco que había decidido abandonar el cuerpo y dedicarse a otros menesteres.

     Como no podía ser de otra manera, conociendo un poco los mimbres de las dos novelas anteriores, la violencia tiene un papel casi protagónico en esta entrega, al igual que la psicopatía, y Carmen Mola nos sitúa en los momentos temporales adecuados al inicio de cada parte, para que conozcamos el pasado que nos ha traído hasta donde estamos.

     Luego, insisto, podemos hablar de estereotipos, de credibilidad, de facilidades argumentales, de lo que cada crítico desee, pero lo que no se le puede hurtar a la novela, como tampoco a la serie completa, son esas virtudes antes señaladas: la capacidad para mantener al lector pegado a sus páginas, el vértigo y la generosidad a la hora de ofrecerle al lector una emoción tras otra. Eso no creo que nadie pueda discutírselo, y eso tal vez sea lo que marque el secreto de su éxito.


https://www.solonovelanegra.es/la-nena-de-carmen-mola-por-antonio-parra/?fbclid=IwAR3Kt0JVif87Hv4VbJeduhg_Vq4X5J2929Xw38L4sURbHeAK1rllOm8y4RY

NO MATARÁS - JAVIER TRESCUADRAS

 


(LA VERDAD, "ABABOL", 26/09/2020)

domingo, 20 de septiembre de 2020

METRÓPOLIS - PLANO CORTO

PLANO CORTO

     Todavía puede ver a Harry balanceándose de la barra de las cortinas, regalándole al gordo Sparkey su plan de jubilación y hasta pidiéndole que cerrara más el plano para repetir la acrobacia. Menudo imbécil, con lo fácil que lo habían tenido.

     La señora Pendleton le saca de su mutismo preguntándole si no piensa intervenir, él la mira displicente pensando que si en vez de caerse en aquella mugrienta esquina hubiera sucumbido a la piel de aquel plátano unos metros más adelante, frente a los almacenes Bloomingdale, otro gallo les cantaría ahora.

   La parte contraria sigue a lo suyo, ensalzando al Ayuntamiento, argumentando casos anteriores mientras cautiva a un juez decrépito y medio sordo que no hace más que asentir. Él se va aclarando la garganta mientras le susurra al oído a la Pendleton que no tiene que preocuparse, que lleva muchas demandas civiles a las espaldas y que sólo hay que aguardar el momento justo.

     El tedio de la ley le puede una vez más, el tedio y aquel descapotable que perdió, aquellas vacaciones en Florida con las que haberse deshecho por un mes de todo el equipaje familiar, suegra incluida, y todo por unos principios, ¿pero quién se viste ahora con principios?

    Y eso que él lo hacía todo por Harry, si hasta le trajo a Sandy, y eso era mucho traer, ahí sí que había que hacer un ejercicio de fe, pero todo era poco para aquel cuñado desagradecido, el mismo que le hurtó la gloria cuando tenía pillados por los bajos a los cocodrilos de O’Brien, Canon y Quindcale, que lo mismo hasta le habrían ofrecido un puesto como socio con tal de no soltar un centavo.

     Suspira recordando cómo todo se hizo humo, como una de esas galletas chinas que se deshacen con los dedos, pero sin dejarle sorpresa final, sin dejarle más que los mismos casos de siempre, aunque el colmillo de viejo zorro no lo ha perdido, y va a morder, justo ahora le toca morder para que la señora Pendleton reciba su justicia y él su jugoso veinte por ciento.

      - Su turno, señor Gingrich.



sábado, 19 de septiembre de 2020

CUADERNOS DE TIERRA - MANUEL MOYANO

 EL HORIZONTE

La esencia de un escritor está impresa en su alma, ya cultive relato, poesía, novela o como si le da por escribir campañas publicitarias. Esa habilidad para mostrarse, para desnudarse en cada género, no está al alcance de todos, por eso cuando nos topamos con ella hay que felicitarse y celebrar la suerte de poder disfrutar de vez en cuando de su prosa, como ocurre en el caso de Manuel Moyano, una de esas voces por las que merece la pena leer.

Polifacético, o más bien poligenérico, Moyano de vez en cuando pone negro sobre blanco otra de sus pasiones además de la escritura, la pasión del viajero, la del hombre que camina por el mero placer de moverse, como defendía Jack London, y de contar aquello que ve. En esta ocasión, no es ni mucho menos su primer libro de viajes, se ha movido por la región que habita, el sudeste español, remontando ríos como el Segura, el Argos o el Vinalopó, acercándose a sierras y montes, vaguadas y trochas, pueblos y pequeñas localidades.

Ha espaciado sus relatos apelando a la memoria de diferentes veranos, y así nos hemos encontrado a un narrador tan perspicaz como siempre, pero a un viajero un tanto más sosegado que en otras ocasiones, a pesar de que aún sea capaz de dormir al raso, si bien en no demasiadas ocasiones, y es que los años son los años y se dejan sentir.

Además de la naturaleza, primera cota de observación, Manuel Moyano anda siempre a la búsqueda de la voz humana, de las historias que laten en cada pueblo, en cada camino, y siempre se guarda alguna de ellas para volver sobre esa realidad cuando ha regresado de nuevo al hogar. Un crimen múltiple, una desaparición, la presencia de algún nazi en el Mediterráneo, son las que encontramos en este volumen, pero por encima de ellas, como ya se ha dicho, están la voz y el ojo del autor, del viajero, del caminante, del hombre siempre reflexivo.

 

‘CUADERNOS DE TIERRA’. Manuel Moyano.

Editorial: Menoscuarto. Palencia 2020.

165 páginas. 16 euros.

(LA VERDAD, "ABABOL", 19/09/2020)


lunes, 7 de septiembre de 2020

METRÓPOLIS - EL CALLEJÓN

 

EL CALLEJÓN

      Odio el agua, lo saben todos, y más cuando cae de esta forma tan desaforada, que no permite encontrar un refugio adecuado. Por eso quiero que me saquen de una vez de aquí, de este sórdido callejón, porque ellos creerán que no pero empiezo a sentir frío, y ni soy tan fuerte ni tan independiente como suponían.

    Me gustaría tanto volver al calor del hogar, al humo del tabaco, a los vaivenes de la música, a las perlas extraviadas del caviar, a los martinis, a las aglomeraciones, a las voces de aquel japonés colérico, a los sueños truncados de algún escritor, a los encantos de algún morenazo brasileño, y si me apuran mucho, hasta quiero volver al vapor de la ducha, aunque tampoco sea lo que más me priva en el mundo.

     No dejan de hablar de cárceles y jaulas, sabrán estos dos lo que es una jaula, y pasarse la vida encerrado en una, a poco que me dejen se lo voy a explicar, a ella y a él, a ella por inconsistente y a él por iluso, tantas historias por contar y aún no sabe cómo arrancarse a contarlas.

     Y luego se quejará por desayunar bollos y cafés mirando por un escaparate, cómo se nota que no llevan toda la vida contemplando el mundo a través de los cristales. Si se pararan de vez en cuando a valorar lo que de verdad importa no tendrían tantas dudas, ni me estarían ahogando como lo hacen.

     Menuda manía han cogido con hablar de pertenencias y servidumbres, como si la soledad lo pudiera solucionar todo, como si no les hiciera falta el contacto, quieren pensar que son libres solos y ni siquiera yo lo soy. Espero que no tarden mucho en darse cuenta, otro beso más y me aplastan la cabeza. Otro beso más y el taxi se va a marchar, y entonces sí que me tocará sacar las uñas y poner las cosas en su sitio.


viernes, 28 de agosto de 2020

METRÓPOLIS- EMPEÑARSE EN VIVIR

 EMPEÑARSE EN VIVIR

     Aquellas palabras siguen retumbando en su cabeza desde que salió, y acuden solas a su boca cada vez que un claxon o una voz le sobresaltan. No es fácil estar ahí, Brooks lo sabía y lo dejó escrito en aquel cuchitril, pero él no está dispuesto a seguir sus pasos.

     Por mucho que fuera la elección más sencilla, terminar de golpe colgando de una soga no justificaría tantos años y tantos sueños alimentados y cumplidos entre aquellas otras paredes. Descorcha la botella que ha distraído esa tarde del supermercado y le da un par de tragos sin dejar de leer el mensaje escrito en aquella viga, sobre su cabeza.

     No se trata de haber estado en un lugar, estar es una cosa y dejar huella otra muy diferente, él lo sabe porque lo ha visto durante tres cuartos de su vida. Se hartó de ver llegar a muchos y esfumarse a las pocas semanas, aunque siguieran allí, porque se iban borrando entre el polvo gris del patio, entre los interminables recuentos y el agotamiento de las voluntades.

  No, a él no le ocurrirá, ni aunque ya se hubiera institucionalizado. Lo que ha visto ahora no lo conocía pero no se va a rendir, nunca se rindió y controlar el mercado allí dentro fue su salvavidas, como otros tenían los suyos, como Andy tenía su ajedrez.

     Ha visto el revólver en el mismo lugar del escaparate, cada tarde durante semanas, al volver del insulso trabajo en el supermercado. Y como cada tarde se ha parado a contemplarlo, porque el paso siguiente sería muy fácil, pero ahí está lo que su amigo siempre decía, la diferencia entre empeñarse en vivir o empeñarse en morir.

     Hoy al fin ha reunido el valor y ha entrado. Apenas habló con el empleado y se lo señaló con la mano. Con el paquete en el bolsillo se sintió de nuevo poderoso, fugitivo y poderoso, y así ha llegado hasta su cuarto, clandestino a pesar de la decisión tomada.

     Coloca la silla sobre la mesa y se sube a ella, se ha vestido para la ocasión. Saca su navaja y marca su nombre junto al de Brooks. Él no acabará aquí, y se tiende vestido en la cama, toqueteando la brújula que al día siguiente le llevará a iniciar el viaje de su vida.


miércoles, 26 de agosto de 2020

PREMIO MANDARACHE 2021 - LA VALENTÍA, ALFREDO SANZOL

 A ESCENA

 

     La gran novedad del Premio Mandarache 2021 ha sido la de abrirse a otros géneros diferentes a la narrativa de ficción, tales como la poesía, narrativa de no ficción y teatro. En esta última disciplina ha llegado uno de los grandes aciertos, con esta pieza de Alfredo Sanzol, un autor curtido en el mundo escénico que nos regala una delicia que combina el humor con lo sobrenatural, sin olvidarse también de temas muy actuales como la insatisfacción personal o el desmedido avance de una sociedad un tanto ciega.

     Dos hermanas se mueven en la disyuntiva de deshacerse o no de la antigua casa familiar, por cuyas puertas transita nada menos que una autopista, con todo lo que eso conlleva. A partir de ahí, el autor nos sumerge en la actitud de cada hermana, la de Guada, que prefiere la casa al ruido, y la de Trini, que no soporta pagar semejante peaje. Desde ese punto de arranque al lector le toca presenciar cómo cada una utilizará sus armar para intentar conseguir sus propósitos.

    Para ello entran en liza otras dos parejas de hermanos, estableciéndose divertidas y curiosas coincidencias dramáticas, coincidencias y diferencias que el lector tendrá que ir descubriendo entre sonrisas, pero percibiendo también que no serán sonrisas vacías, sino que cada una de ellas esconderá su correspondiente justificación.

     Una magnífica propuesta para los jóvenes lectores que se acerquen por vez primera a la literatura dramática, y un buen recordatorio, para lectores más avanzados, de que somos un país con una presencia escénica considerable, con una herencia teatral de primerísimo orden que a veces se nos olvida, y no precisamente porque pasen por nuestra puerta otras autopistas literarias.

 

‘LA VALENTÍA’. Alfredo Sanzol.

Ediciones Antígona. Madrid 2018. 147 páginas

lunes, 24 de agosto de 2020

EL CRIMEN DE FIONA CLARK - FRANCISCO MARÍN

 

BRILLANTE CIERRE

 

     Ha finiquitado Francisco Marín su trilogía negra con una trama que arranca partiendo de un crimen real ocurrido en Ibiza hace unos cuantos años, y lo ha hecho con una novela en la que el peso de la investigación ha recaído en su álter ego, también escritor y con su mismo nombre, mostrando al lector que conoce las pautas de una buena investigación, y que sabe manejarse en las mismas.

    Esta vez el abogado Raúl Ballesteros y el detective Álex Zarco, los otros dos lados del triángulo protagónico de la serie, dan un paso a un lado para que sea el escritor quien se haga el verdadero protagonista, sacando a la luz los errores cometidos en su día en la investigación policial, y formulando las diferentes hipótesis sobre la autoría del crimen, incluso realizando entrevistas a numerosos testigos, uno de los cuales incidirá directamente en su existencia.

     De los sospechosos, eso sí, se encarga Zarco, que le da cumplida cuenta mediante las correspondientes grabaciones, así que los lectores contemplamos íntegro el fresco de posibilidades en cuanto a la autoría del crimen. Con un aire más detectivesco que nunca, el autor castreño afincado en Ibiza se ha soltado aún más en las aguas del género negro, por eso sorprende haberle oído decir que ahora quiere cambiar de registro.

      Esperemos que sea un alejamiento temporal, porque los fieles de su personaje, y me consta que no somos pocos, seguiremos aguardando alguna trama ibicenca más de ese trasunto escritor detectivesco.

 

‘EL CRIMEN DE FIONA CLARK’

Autor: Francisco Marín.

Editorial: Amazon 2020. 185 páginas.

viernes, 21 de agosto de 2020

PREMIO MANDARACHE 2021- LAS SUMAS Y LOS RESTOS, ANA PÉREZ CAÑAMARES

 MIRAR EL MUNDO

 

     Filtrar la realidad a través de unos versos es un privilegio al alcance de unos pocos elegidos, aquellas personas dispuestas a ver el mundo con una mirada especial. Así lo hace Ana Pérez Cañamares, y así lo lleva haciendo media vida a juzgar por sus numerosos poemarios.

     En esta ocasión, ese balance al que se refiere el título arranca con una primera parte que se extiende durante casi todo el volumen, “Mapas”, y que se nos presenta bajo los epígrafes de los cuatro puntos cardinales, cuatro decisiones que marcan el camino de la autora en momentos clave de un viaje que es común al ser humano, lleno de satisfacciones, amarguras, naufragios, silencios, amores y tristezas.

     En suma, un viaje que nos hace sentirnos vivos, dándonos siempre las dos caras de una moneda que a veces hemos de lanzar al aire suspirando para que caiga del lado que deseamos. Esto, que para otros autores puede convertirse en algo parecido a un calvario, lo resuelve Ana Pérez Cañamares con unos versos sentidos y profundos, pero sin caer en los enigmas indescifrables, sino invitando al lector a compartir esas imágenes que nos lleven a sentir tanto como a reflexionar.

  Como colofón, el último bloque de poemas, titulado “Tesoros”, es seguramente el más íntimo, el que recoge la mirada de la autora hacia sus padres, hacia el pasado compartido con ellos, hacia la nostalgia y los recuerdos que también forman parte de nosotros, que también nos han hecho ser quienes somos. Versos, sin duda, para que todos sumemos.

 

‘LAS SUMAS Y LOS RESTOS’

Ana Pérez Cañamares.

Editorial: Ya lo dijo Casimiro Parker.

Madrid 2019. 144 páginas

domingo, 9 de agosto de 2020

PREMIO MANDARACHE 2021 - INDESTRUCTIBLES, XAVIER ALDEKOA

MUCHO MÁS QUE UNA MIRADA


    Cuando un fotógrafo se enamora de un continente corre el riesgo de no ser saber distinguir entre la realidad y lo que le atrae de él, y eso podría condicionar sus imágenes, pero si se tiene el ojo de Xavier Aldekoa, y su capacidad analítica, ese miedo deja de existir, y así lo demuestra en este volumen, que recoge unos cuantos de los viajes que el reportero ha realizado por el continente africano.

     Un continente que tiene un atractivo singular, él no ha sido el primero en quedar atrapado por ese magnetismo, y seguramente no será tampoco el último, y un continente que tiene muchísimo que ofrecer, sobre todo si los occidentales queremos asumir que ya son muchas décadas las que llevamos dándole la espalda.

    Epidemias, guerras, miseria, mutilaciones, expolios, niños soldado, integrismo, falta de progreso, la lista de temas abarcados por Aldekoa en este libro podría ser muy larga, sin olvidar, por supuesto, la odisea de la migración y el florecimiento de las mafias alrededor de un fenómeno que hace ya algún tiempo que es algo más que una cuestión de supervivencia.

   Como europeos, deberíamos leer un libro que nos haga reflexionar sobre lo que verdaderamente tiene que ser la igualdad, pero también para aprender de las múltiples enseñanzas que el habitante africano puede darnos, en cuanto a hospitalidad, sencillez, generosidad, sacrificio, y en definitiva a la hora de encarar la vida, dándole importancia a lo que de verdad la tiene, y sin refugiarnos en naderías, como acostumbramos a hacer por estos lares.

  

‘INDESTRUCTIBLES’. Xavier Aldekoa.

Editorial: Ediciones Península.

Barcelona 2019. 216 páginas.

jueves, 6 de agosto de 2020

METRÓPOLIS - ZUMO DE LIMÓN

ZUMO DE LIMÓN


      Alicia mira la botella con tanta prevención como deseo, se siente sola. A pesar de las preocupaciones de los demás para que se recupere del todo, ha empezado a sentirse abandonada. Y es entonces cuando vierte los seis centilitros de ginebra en la coctelera, al menos el sonido del líquido al caer le hace algo de compañía.

     Mira de reojo el retrato de su padre, al que arrastraron por el lodo, y cree que ya es tarde para intentar limpiar el apellido Huber. Tampoco se detiene ahora a valorar qué viejas conexiones ha despertado en su memoria el aroma de enebro, tan solo aprieta el limón hasta derramar su amargura con un chorro translúcido, tanto como el aire de aquella terraza en Brasil, cuando los besos eran casi eternos.

      Todo se puede paliar, el azúcar hará su labor, aunque sólo sea media cucharilla. A lo que no tiene acceso es a la suavidad de la clara de huevo, como tampoco hay manera de dulcificar la ausencia que Devlin le ha dejado en los últimos días.

   Él sí ha podido volver a trabajar, volver a salvar la democracia, sin preocuparse de cómo se queda ella en aquel piso extraño que ninguno de los dos ha terminado de hacer suyo todavía. Los nueve centilitros de soda espumean en la coctelera, agitándose con una alegría importada, con la misma celeridad con la que a ella le mecieron en el pasado otros modales exquisitos.

    Prescinde de la guinda y vierte el contenido en la copa, contemplando cómo baña el hielo picado. Sabe que no debería volver a beber pero la mañana ha avanzado con crueldad y ya es el tercer gin fizz que se ha preparado.

     Sin dejar de observar el magnetismo de la baquelita del teléfono aguarda, pero sus labios se adelantan y se posan en el frío eléctrico de la copa. Apura la mitad de ella y consiente en que el embrujo del alcohol termine de colonizar su consciencia. Sin querer ha vuelto a las brumas de aquella otra casa, a escuchar cómo Álex Sebastian le susurraba al oído que todo estaba bien, que no pasaba nada.

     Una voz que reverbera desde la copa y que ella hubiera preferido no resucitar.



PERROS CON PLACA - MARIO DE LA ROSA

Perros con placa de Mario de la Rosa por Antonio Parra

Título

Perros con placa


Datos publicación

Libros Indie. Cantabria 2020. 312 págs.

 

Autor

 

Mario de la Rosa (Madrid, 1975) es actor y escritor. Como actor ha participado en numerosas producciones nacionales, destacando en títulos como: La casa de papel, de Netflix, o Conquistadores Adventum, de Movistar+. Entre las producciones internacionales en las que ha participado se encuentran: The Nigth Manager, de BBC, Hellboy, de Neli Marshall, o Wild Oast, de Andy Tenant.

Como escritor empezó poniendo letra a canciones que se tornaron en poesías y éstas en narrativa. También ha escritor guiones. Perros con placa es su primera novela, nacida de uno de ellos.

 

Sinopsis de la obra

 

          El inspector Caballero está al mando de un grupo de la policía judicial que opera contra el narcotráfico. Inmerso en una importante operación —la detención de una banda del crimen organizado llamada Los Mastines— y lastrado por un pasado con estigmas imborrables, tendrá que emplearse a fondo para luchar en los numerosos frentes que tiene abiertos. ¿Puede combatirse la violencia con más violencia?… Su carrera, su libertad y su vida están en juego, y para Caballero “el fin siempre justifica los medios”. Perros con placa habla de la huida hacia adelante, improvisada y violenta, que va marcando el paso del inspector. Todo lo que toca se corrompe, pero ya no hay manera de volver atrás, el vértigo y la ansiedad lo acompañan de cerca. Al ritmo del rap más crudo vamos conformando un puzzle donde no sobra ninguna pieza, la causalidad imperando siempre sobre la casualidad.

          Barrios, extrarradio y ciudades dormitorio conviven convulsamente con un Madrid céntrico de caché y cuna, conformando un tablero latente que evoluciona de manera discurrente como lo hacen los personajes de esta novela. La capital se presenta como una jungla de asfalto en la que los instintos animales de cada uno terminan por imponerse a la racionalidad. Todos se comportan como perros callejeros cuando son llevados al límite, aunque algunos de ellos se parapeten tras una placa.

 

Reseña

Ensuciarse las manos

 

          Volver a los orígenes del género, revolcarse en el lodo de la corrupción, pasear los lados más oscuros de la realidad, en definitiva, ensuciarse bien las manos es lo que hace Mario de la Rosa en esta novela en la que un grupo de la policía judicial que lucha contra el narcotráfico ha de enfrentarse a la banda de Los Mastines

          Al frente de ese grupo están el comisario Rochina y el inspector Caballero, dos perfiles complejos y llenos de aristas, acostumbrados a lo más duro del oficio, y que llevan ya juntos unos cuantos años. Frente a ellos, un líder también con carisma, El Gran Can, a quien nadie logra identificar, y que mueve los hilos de la organización atento a lidiar tanto con sus subordinados como con los miembros de otros grupos que intentarán usurparles el terreno.

          Los hechos de esta novela sólo admiten un código: el de la violencia, y a ese código tendrán que aferrarse también los agentes del orden, viviendo esa tensión continua y poniendo sus vidas permanentemente en el alero. Hay sexo, muerte, luchas de barrio, un Madrid hostil en el que cualquiera puede caer a la vuelta de una esquina o por una mala confidencia, y un ambiente de perpetua desconfianza que hará al lector sentir de primera mano a qué huele la adrenalina del peligro y la muerte.

          Mario de la Rosa se suelta con un lenguaje duro, con un ritmo a veces febril aunque deje algún pequeño resquicio para el recuerdo, y sobre todo con una potente determinación que hará que los cercos, los varios cercos que se dan en la novela, vayan estrechándose sin remisión, amenazando con cortarle la respiración a más de un lector.


miércoles, 5 de agosto de 2020

EL MAL DE CORCIRA - LORENZO SILVA

El mal de Corcira de Lorenzo Silva por Antonio Parra




Fotografía: Aniol Resclosa

Título

El mal de Corcira


Datos publicación

Editorial Destino. Barcelona 2020. 544 págs.

 

Autor

 

Lorenzo Silva (Madrid, 1966) ha escrito, entre otras, las novelas La flaqueza del bolchevique (finalista del Premio Nadal 1997), Noviembre sin violetas, La sustancia interior, El urinario, El ángel oculto, El nombre de los nuestros, Carta blanca (Premio Primavera 2004), Niños feroces, Música para feos y Recordarán tu nombre. En 2006 publicó junto a Luis Miguel Francisco Y al final, la guerra, un libro-reportaje sobre la intervención de las tropas españolas en Irak y en 2010 Sereno en el peligro. La aventura histórica de la Guardia Civil (Premio Algaba de Ensayo). Además, es autor de la serie policíaca protagonizada por los investigadores de la Guardia Civil Bevilacqua y Chamorro. Con uno de sus títulos, El alquimista impaciente, ganó el Premio Nadal 2000 y con otro, La marca del meridiano, el Premio Planeta 2012. Desde 2010 es guardia civil honorario.

 

Sinopsis de la obra

 

          Un varón de mediana edad aparece desnudo y brutalmente asesinado en una solitaria playa de Formentera. Según varios testimonios recogidos por la Guardia Civil de las islas, en los días previos se le había visto en compañía de distintos jóvenes en locales de ambiente gay de Ibiza. Cuando sus jefes llaman a Bevilacqua para que se ocupe de la investigación y le informan de la peculiaridad del muerto, un ciudadano vasco condenado en su día por colaboración con ETA, el subteniente comprenderá que no es un caso más.

          Para tratar de esclarecer el crimen, y después de indagar sobre el terreno, Bevilacqua tendrá que trasladarse con su equipo a Guipúzcoa, el lugar de residencia del difunto, a una zona que conoce bien por su implicación casi treinta años atrás en la lucha antiterrorista.

          Allí deberá vencer la desconfianza del entorno de la víctima y, sobre todo, lidiar con sus propios fantasmas del pasado, con lo que hizo y lo que dejó de hacer en una «guerra» entre conciudadanos, como la que veinticinco siglos atrás hubo en Corcira  —hoy Corfú— y que Tucídides describió en toda su crudeza. Esos fantasmas le conducirán a una incómoda pregunta que como ser humano y como investigador criminal le concierne inexcusablemente: ¿en qué medida nos conforma aquello contra lo que luchamos?

 

Reseña

Volver

 

          Puede que no con la frente marchita, pero sí con alguna que otra nieve plateada en la sien, así regresa Bevilacqua en esta décimo segunda entrega de la serie, y lo decimos en singular porque Lorenzo Silva, sabedor de lo que se le venía encima a su personaje, le concede a Chamorro un pequeño descanso, motivado por un tiroteo durante un asalto. Como lector, uno se previene ante la ausencia de Virginia, pero el autor madrileño nos tranquiliza enseguida, y es que hay un viaje en el tiempo que al subteniente le corresponde hacer en solitario.

          ¿Hablamos de memoria? No estrictamente, hablamos de dos tramas muy bien imbricadas, y de una que dará entrada a la otra. A saber, la muerte de un hombre en Formentera, apaleado en lo que parece responder a un asunto sexual, llevará hasta allí a Bevilacqua, claro que para justificar el viaje, y la intrusión en otra casa que no es la suya, hay que atender a la identidad del finado: un antiguo colaborador de ETA.

          Y esas tres letras dan paso a la segunda de las tramas, o lo que es lo mismo, reactivarán la memoria de Vila y de sus tiempos pasados en el País Vasco, durante los años del plomo, durante una época en la que ser de la benemérita suponía llevar una diana en la espalda y padecer no sólo el miedo, sino también el desprecio de gran parte de la población vasca.

          Ése es el viaje que Bevilacqua ha de realizar en soledad, porque el lector necesita también esa intimidad, precisa conocer los motivos que llevaron al joven Rubén a solicitar aquel destino, cuando todo el que podía salía huyendo de allí, a habitar en Intxaurrondo, con lo que ese nombre ha significado para nuestra historia reciente, e incluso a intentar infiltrarse en los entornos más hostiles del terrorismo abertzale. Eso sí, Lorenzo Silva se muestra atemperado, no hay ningún proselitismo salvo la intención de llamar a las cosas por su nombre, algo que tampoco es fácil al hablar de una cuestión que todavía supura en la memoria española.

          Con una sabia alternancia de capítulos, hace frente también a la investigación del homicidio, y junto a Arnau, que es quien le acompaña durante dos tercios de la novela, vemos al Vila de siempre, escrupuloso, detallista con los pies ajenos que no quiere pisar, algo rebelde con sus mandos hasta donde puede serlo, y empecinado por encontrar la verdad, casi tanto como a la hora de asegurarse de que no sea la mentira la que triunfe.

          En mitad de esos vaivenes que le traen los recuerdos, hay reflexiones, claro, sobre la justicia, la verdad, los años, la familia (sorprende ver cuán distintos están resultando Bevilacqua padre y su vástago, ya metido de lleno en la empresa), la soledad, la amistad y quién sabe si sobre algo más.

          Hay quienes afean el hecho de que una novela negra tenga quinientas páginas, defendiendo que las tramas deben ser más escuetas, yendo siempre al grano, pues bien, aquí no sólo no sobra una sola página, sino que incluso podemos echar en falta alguna más, porque ese viaje al pasado, con sus dolores y certezas, nos ancla al libro y al propio personaje, completando un poco el círculo de lo que necesitábamos saber todavía de Bevilacqua.


https://www.solonovelanegra.es/el-mal-de-corcira-de-lorenzo-silva-por-antonio-parra/?fbclid=IwAR3cIfYUdd5y-aavRsGke2v4L1hbygTKCv6TIXjv4XliqLUg-1w4Vy7CqYk