FREDERIC
POISON
Cuando un escritor crea una saga, una serie de novelas protagonizadas por un mismo personaje, o un grupo reconocible, como ocurre en este caso, debe saber acompañar a su criatura, en los buenos momentos pero también en los malos. Se lo debe, porque hay que saber pagar las deudas que, como autor, se contraen con los personajes, Víctor Mirete no es ningún desagradecido, de tal manera que ha sabido escoltar a Frederic Poison en los diferentes momentos de esta trilogía, ya fueran lucidos u oscuros, y como tal no iba a dejar de hacerlo en esta entrega.
El
espionaje histórico es una disciplina narrativa muy exigente, primero porque
hay tramas reales que superan de largo a la ficción, y segundo porque han sido
muchos los autores que previamente se habrán lanzado sin pudor a novelar
diferentes momentos de las épocas más jugosas históricamente hablando. Eso
significa que hay que andarse con mucho tiento, por un lado, a la hora de
elegir el momento, las circunstancias reales, y luego hay que tener ojo
narrativo y literario para tamizar ese momento real y convertirlo en parte de
una trama que consiga atrapar al lector. La disyuntiva siempre es la misma,
abusar o no abusar del dato histórico y fehaciente, abrumar al lector con esas
informaciones o correr el riesgo de que se descontextualice. Y como casi
siempre, el término medio suele esconder el acierto, así al menos obra Víctor
Mirete, que poco a poco nos va desgranando información sobre dos momentos
cruciales del devenir de la Europa del siglo XX, mientras encaja en ellos las
andanzas de Frederic Poison y su equipo.
Los
dos atentados que provocaron las dos guerras mundiales, el diario de un hombre
decisivo en ambos, un cadáver que no corresponde a su propietario, sociedades
secretas que movieron el mundo, una Guerra Fría que se está iniciando,
servicios de inteligencia que intentan reconvertirse con utilidad. A todo ello
habrá de enfrentarse el equipo de investigadores de Poison, sobre todo porque a
alguno de sus miembros el caso le va a tocar muy de cerca. Una
trama sosegada, a veces incluso demasiado, que adquiere una velocidad
vertiginosa en su tramo final, y un personaje verdaderamente inolvidable.
EL
DIARIO DE RENÉ.
Víctor M. Mirete.
Malbec. 2017. 298 páginas. 19 euros.
No me dejó indiferente cuando leí esta saga. Y no me deja indiferente tu preciso comentario sobre la deuda pagada por el autor a su protagonista. Estamos de acuerdo, Antonio, que nos encontramos ante un autor con camino largo y fructífero.
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