Vistas de página en total

martes, 26 de mayo de 2026

LAS MALAS COSTUMBRES - JORGE ORTEGA

 

LAS MALAS COSTUMBRES,

de Jorge Ortega, por Antonio Parra Sanz


Título

Las malas costumbres

 

 

Datos publicación

GRIJALBO. Barcelona 2025. 255 págs.

 

Datos del autor

 

 

    JORGE ORTEGA (Madrid, 1970). Es licenciado en Derecho y Licenciado en CC económicas por la Universidad Complutense. En la actualidad, ocupa el cargo de Director del Colegio Santa Beatriz de Silva, en Madrid. Apasionado de la literatura en general y del género negro en particulares autor de las obras Katharsis, Bajo el tiempo amarillo, Mi horizonte es mi tumba, En mis manos levanto una tormenta, o Errando en la jungla.

 

Sinopsis de la obra

 

    Cuenca, años sesenta. El día que aparece el cadáver de un vecino conocido como el Legionario, las miradas se dirigen hacia el tipo con quien tuvo una fuerte discusión la noche anterior y que ahora ha huido de la ciudad.

    Se trata de un asunto sin complicaciones, según todo el mundo, pero el brigada Andrés Valencia tiene el mal hábito de cuestionar lo más evidente: un rasgo peligroso en una España inmersa en la dictadura. Por este motivo, lo que parecía un caso resuelto se va enredando poco a poco mientras el policía se esfuerza por desentrañar la verdad… Aunque esto signifique poner en duda el relato oficial.

 

Reseña

RAÍCES

 

    Nunca terminará la novela negra de saldar la deuda que tiene con la década de los años 60 y con La Mancha, cunas ambas de aquel García Pavón que en su momento abrió este camino que cada vez está más transitado. Parece que Jorge Ortega lo supiera y por ello hubiera elegido esos años y la ciudad de Cuenca y alrededores para ubicar esta novela, que por otro lado es mucho más que un simple fresco social.

    Un brigada de la Guardia Civil, un asesinato teñido de ajuste de cuentas y huída posterior, y una desidia para mirar un poco más allá de la costumbre, son tres pilares que sustentan esta novela. Aunque hay un cuarto pilar, nada menos que el secuestro de un crío emparentado con otro miembro de la benemérita. Ya ven que mimbres literarios y argumentales hay, y que no hemos de quedarnos sólo en un momento y un tiempo concretos.

    Así las cosas, Jorge Ortega pone en boca del brigada Valencia todas aquellas dudas que podrían asaltar a los agentes íntegros que no comulgaban con todas las ruedas de molino propias del cargo y del papel que los verdeoliva desempeñaron en la España rural de la época. Si hay que hablar de contrabando y estraperlo, se habla, si hay que meter el dedo en la llaga de los enriquecidos por vía marital, se mete, y si hay que apuntar a los cimientos del juego, más vale que el disparo sea certero y contundente.

    Este brigada está lo suficientemente bien perfilado como para no volverle la espalda a los procedimientos investigadores, pero tampoco a la dureza del trabajo cuando le saca de casa, y de la pareja, el tiempo necesario para cumplir con lo encomendado. Su capacidad para las pesquisas se complementa con la agudeza psicológica a la hora de trazar perfiles humanos, ya sea para detectar la hipocresía o para adentrarse en los secretos de las familias rurales.

    Esas malas costumbres del título no eran pocas entonces, y hacía falta una firme voluntad para demolerlas, la misma que ha mostrado Jorge Ortega también al utilizar un lenguaje acorde con la época y con el entorno, lo que supone una buena prueba de decoro y de profesionalidad literaria para armar una novela digna de García Pavón.


https://www.solonovelanegra.es/las-malas-costumbres-de-jorge-ortega-por-antonio-parra/

CARTAGENA SANGRIENTA EN EL DIARIO LA OPINIÓN

Antonio Parra Sanz: "Si hubiera convertido estos crímenes en novela, la gente me llamaría exagerado"

Por encargo del editor Emilio Tomás, el padre creativo del detective Sergio Gomes recopila los episodios oscuros recientes de Cartagena a través de doce capítulos que combinan la crónica periodística con la literatura del género ‘noir’.

El escritor afincado en Cartagena, Antonio Parra Sanz, en la ciudad portuaria.

El escritor afincado en Cartagena, Antonio Parra Sanz, en la ciudad portuaria. / Iván Urquízar

Siglo y medio separan el crimen de la calle de San Roque del caso del descuartizador del Barrio de Peral; ambos en Cartagena. Los últimos ciento cincuenta años de historia de la trimilenaria los disecciona el escritor Antonio Parra Sanz (Madrid, 1965) en Cartagena Sangrienta (La Playa de los Libros) a través de una selección de las doce crónicas de los sucesos locales más oscuros; entre ellos, los crímenes de La Aljorra y Canteras o el linchamiento de ‘El Chipé’.

La mano detrás del recopilatorio es la del editor Emilio Tomás. Encargó al autor de novelas negras —algunas ambientadas en la ciudad portuaria que se patea su mítico personaje, el detective Sergio Gomes— la narración periodística de los principales crímenes para la colección ICUE de la editorial. Y como todo profesional tiene sus propios métodos, Parra Sanz puso como única condición la libertad de añadir una versión literaria en cada uno de los episodios. El resultado es un ‘true crime’ de un escritor de guante blanco que trata de entrar en la psicología de los protagonistas. ¿De todos?

Entonces, ha podido indagar en la propia historia de Cartagena a la vez que en su crónica negra.

Sí. Ha sido sobre todo un trabajo periodístico. He buceado fundamentalmente en las hemerotecas de los periódicos más importantes de la ciudad, y también en los diarios digitales. Incluso en los nacionales, porque algunos tuvieron repercusión nacional. El de Cala Cortina, la joven de Cantera, por ejemplo...

¿Qué hace que un crimen local salpique en el resto del país?

Fundamentalmente, la brutalidad y el morbo. Cuanto más brutal sea el crimen, más interés despierta en los medios nacionales. Despierta el morbo que todos, como seres humanos, llevamos dentro. Cuando no hay circunstancias especiales, reducimos el crimen solamente a una estadística. Es así de duro.

En esos casos, ¿la prensa distorsiona?

No estoy seguro de ello. A veces se eligen titulares más llamativos para que el lector se enganche a la noticia. Es cierto que ya no hay diarios especializados en crímenes, pero sí que, a la hora de gestionar una noticia y dársela al público, si es un titular más macabro, le va a atraer un poco más.

¿Hasta qué punto están instalados en el imaginario colectivo, sobre todo los últimos crímenes sobre los que indaga?

Menos de lo que creemos. Me he llevado una sorpresa porque hay mucha gente que no los conoce. Supongo que surge de una autoprotección del lector y ahora, con las redes sociales, es mucho más difícil que permanezca. La pervivencia es menor.

Eso lo pudo comprobar en la presentación del libro, en el museo del Teatro Romano de Cartagena. ¿Algún asistente tenía información privilegiada de los crímenes?

Sí. Pasó con Tiroteo en José María de la Puerta, donde uno de los delincuentes, por un asunto de una deuda, utilizó un rifle del calibre 22, según la prensa. Pero en la presentación un policía local que estuvo en la escena dijo que era en realidad una carabina. Y después del acto empecé a recibir llamadas y mensajes sobre crímenes que yo desconocía, que me dan casi para hacer una segunda parte.

¿Qué aporta la literaturización entonces a la crónica negra?

Aporta tranquilidad, porque cuando haces una versión literaria ha pasado un tiempo, para reflexionar y buscar diferentes puntos de vista. Con la literatura se busca la psicología de los personajes, adivinar qué se les pasó por la cabeza a alguno de los asesinos cuando cometió el crimen.

¿Se pueden llegar a comprender las razones de un asesino?

Es muy complejo porque se trata de un ejercicio de introspección muy duro. A mí me cuesta especialmente meterme en la piel de un maltratador de género, como en el caso de Rosa María Sánchez, el crimen de Canteras. Pero luego está el caso de 'El Chipé' y su trágico final. El concejal de la CNT en el ayuntamiento de Cartagena, Manuel Martínez Norte llevaba en un coche al 'Chipé', de vuelta a la cárcel, cuando una multitud los sorprendió zarandeando el vehículo para atrapar al delincuente. Manuel se apiadó de él, o buscó su propia supervivencia, y le dio un tiro en la cabeza; abrió la puerta, le entregó el cadáver a la multitud y salió zumbando de allí.

¿Por qué no se ha guardado alguna historia para su detective Gomes, o para otra novela? ¿La realidad superaba cualquier ficción?

A ratos lo pensé, pero si los hubiera convertido en una novela, la gente me habría llamado exagerado.

Quizá sea un mecanismo de defensa de los humanos. "Esas cosas aquí no pasan".

Es posible, pero por desgracia estamos expuestos a este tipo de cosas. Además, Cartagena ha crecido mucho en los últimos años, tanto para lo bueno como para lo malo. Hemos crecido en turismo, cultura, infraestructuras... Pero también se ha notado en el crimen en los últimos 20 o 25 años. Hemos pasado de unos años, en los 80 y 90, que parecía que los delitos arqueológicos se llevaban la palma, a una actualización criminal donde ya entra todo: desde mafias del este que trafican con droga y matan a uno de sus miembros, ‘El lituano mutilado’; a crímenes de género.

https://www.laopiniondemurcia.es/cultura/2026/05/11/antonio-parra-sanz-hubiera-convertido-130086139.html?fbclid=IwY2xjawSBqcRleHRuA2FlbQIxMQBzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEe8pJzbDzmysXBBr52lcEV4F3Hg1Hl8FItgTCHTaAryQcTSZ57le8LoBWn1Sw_aem_o9Mqh2qa5l-trX_NzZQUNw

jueves, 21 de mayo de 2026

NADIE ESTÁ DEL TODO SOLO - FERNANDO MOLERO

 

Reseña de Nadie está del todo solo, de Fernando Molero, por Antonio Parra Sanz

    Como en los antiguos vinilos, Nadie está del todo solo se estructura en dos partes: Cara A y Cara B. En la primera destacan, sobre todo, los relatos de corte realista. En la segunda, por el contrario, los elementos extraordinarios y hasta fantasmagóricos se apropian de la ficción y la conducen por territorios en los que la realidad y lo fantástico se hibridan como siameses inseparables.

    Un joven es habitado por una casa en ausencia de sus verdaderos dueños, seres insomnes acuden a un bar a rumiar sus penas en la madrugada, un anciano se pierde en el laberinto de espejos de una feria, un hombre habla con personas del pasado a través de un teléfono averiado o un relojero inventa un artilugio para medir el tiempo subjetivo y prolongar así su percepción de la vida, son algunas de las historias que nos descubre Fernando Molero Campos en este libro.

Reseña de Nadie está del todo solo, de Fernando Molero

Personajes y realidades

    En dos caras articula Fernando Molero su último libro de relatos, y lo hace al estilo de los discos clásicos, predominando en la cara A los tipos humanos, el análisis de personajes y sus vivencias, y dejando para la cara B la presencia de otras realidades, a veces sobredimensionadas, a veces teñidas por planos alternativos, sobrenaturales o simplemente presentidos.

    Como una peculiaridad más del libro, cabe señalar que la mayoría de estos relatos han obtenido premios en certámenes tan significativos como el Ignacio Aldecoa, Lena, Ateneo de Paterna, Monturque o Villa de Mazarrón Antonio Segado del Olmo, entre otros. Este volumen, por tanto, cumple también esa doble función de aglutinar el reconocimiento que numerosos jurados han mostrado hacia el autor cordobés.

“Familias y enamorados pasan cogidos de la mano mientras los jóvenes dormitan la resaca del sábado. Hay quien acude a las terrazas, a misas o al cine para sobrevivir al domingo”.

    Fragmentos como el anterior, perteneciente al relato ‘El efecto dominó’, ilustran a la perfección la capacidad descriptiva que atesora Fernando Molero, en un texto que inaugura el volumen y que nos presenta a un nieto que se queda huérfano de abuelo, como se ha quedado también huérfano de pareja, y que sigue acudiendo a la residencia a jugar partidas con otro anciano para sobrevivir a su naufragio, dándole al relato un final brillantísimo.

    La presencia de la muerte, el intento de vengar a quien fue asesinado o la reparación de una familia perdida vertebran otro relato magistral, ‘Muñecas rusas’, donde un padre se aferra el recuerdo del hijo muerto y, con las matrioskas como recuerdo en su bolsillo, terminará comprendiendo hasta dónde puede o no puede llegar debido a su concepción de la moral.

    ‘El bar de los insomnes’ nos regala a un puñado de seres fracasados, solos y desvalidos, que respiran oxígeno, desilusión y tristeza, y a quienes la culpa no les deja dormir, hasta que llega un forastero que los escuchará, a casi todos, porque siempre hay quien prefiere no cerrar los ojos ante lo que hizo. Los juegos de diferentes realidades, con los correspondientes sueños vitales cumplidos o no, o una revolución que amaga con terminar con todo, son los motores de los relatos ‘El laberinto de espejos’ y ‘El escultor de golondrinas’, los dos relatos que ponen fin a la cara A del libro, y anuncian ya la inclusión de algunas realidades paralelas, sin abandonar la brillantez de las imágenes de esta realidad, digamos, más lógica.

    Esos nuevos universos se abren en ‘Los breves encuentros’ (los cinéfilos habrán visto ya la conexión), relato que hace un homenaje al pasado sazonándolo con la nostalgia del mismo entre las ruinas de una vieja sala de cine, con su taquillera, su acomodador y algunos amantes más.

    También hay un hueco para la crítica social, entremezclada con esos apuntes del más allá, y así se ve en ‘El teléfono rojo’, en el que un hombre ha de hacer frente a un desahucio tras haber avalado a su hijo, y en el que el aparato será más que una ventana a las comunicaciones puramente espaciales. En ese ambiente inmobiliario se moverá también el texto ‘A quienes me habitan’, aunque en esta ocasión los inquilinos serán de otro tipo, más ligados a lo que pudo ser y no fue.

    Por último, ‘La biblioteca del agua’ y ‘La metafísica del relojero francés’ alcanzan la sublimación creativa y temporal respectivamente, con un autor volcado hacia un río en el que está el secreto de su prosa y un hombre capaz de manejar el tiempo subjetivo.

    Como puede verse, un elepé literario lleno de auténticas joyas, un muestrario de lo que es Fernando Molero en estado puro, un homenaje al relato para cerrar la boca, de una vez por todas, a quienes le niegan a este género literario el pan y la sal.

Sobre Fernando Molero

    FERNANDO MOLERO CAMPOS es escritor, licenciado en Humanidades por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Córdoba y Diplomado en Magisterio (Filología) por la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado de E.G.B. de Córdoba. Fue Profesor en el C.P. Menéndez Pelayo de Benamejí y ha impartido clases de lengua y literatura en el I.E.S. Luis de Góngora, de Córdoba. Director, guionista y locutor del programa de radio “El cine de Mr. Arkadin”, en Onda Marina Radio, Emisora Municipal de Fernán-Núñez, desde octubre de 2001, y colaborador habitual como crítico de cine del Diario Córdoba desde junio de 1996. Cuenta ya con una extensa trayectoria editorial, con publicaciones como «En la playa (Relatos sencillos para leer tumbados en la arena)», 2006; «¿Quién se esconde detrás de Nosferatu?», 2007; «La cabeza cortada de Yukio Mishima», editada por Berenice en 2010; «El heladero de Brooklyn», 2011 y «En el baño», 2012.

Ficha técnica

  • Título: Nadie está del todo solo.
  • Autor: Fernando Molero
  • Editorial: Adeshoras
  • Año: 2025
  • Género: Relatos
  • Páginas: 190 páginas

https://www.elquintolibro.es/2026/05/resena-de-nadie-esta-del-todo-solo-de-fernando-molero/

miércoles, 20 de mayo de 2026

CARTAGENA SANGRIENTA EN MURCIA ACTUALIDAD

 

Rincón Literario de Paco Marín: «Cartagena sangrienta»

AUTOR:      Antonio Parra Sanz

EDITA:       La Playa de los Libros (2026, abril) -Icue-

Encuadernación: Rústica con solapas. Tamaño: 15 x 23 cm. Número de páginas: 152. PVP: 15,00 €. ISBN: 978-84-12983890

Cartagena es una gran ciudad que atesora misterios y una apasionante crónica negra. Crímenes célebres, como los acaecidos en las calles San Roque o Mayor; sucesos que convulsionaron la sociedad local –ahí están los registrados en La Aljorra o Canteras–; historias como el linchamiento de El Chipé, que se transmiten de generación en generación…

Asesinatos planificados y homicidios sorprendentes componen una obra concebida para que el lector juzgue los hechos y también se adentre, de la mano del autor, en las posibles motivaciones y la psicología de unos personajes grabados a sangre.

Hechos que se recogen en este libro:

  • “Crimen de la calle de San Roque” (1889).
  • “Crimen de la calle de la Piedra” (1926).
  • “Crimen de Los Habaneros” (1927).
  • “El Chipé y su trágico final” (1936).
  • “Crímenes de la Aljorra” (1948).
  • “Crimen de La Palma” (2008).
  • “Crimen de la calle Mayor” (2011).
  • “Crimen de Cala Cortina” (1014).
  • “El lituano mutilado” (2027).
  • “Tiroteo en José María de la Puerta” (2017).
  • “Crimen de Canteras” (2017).
  • “El descuartizador del Barrio de Peral” (2018).

Antonio Parra Sanz (Madrid, 1965) es profesor de Lengua Castellana y Literatura y de Escritura Creativa en Cartagena. Ejerce la crítica literaria en diferentes medios (La Verdad, Solo Novela Negra, El Quinto Libro), y es coorganizador de ELACT (Encuentro Literario de Autores en Cartagena) y de Cartagena Negra (CTN).

Tras treinta años como docente, ahora se dedica íntegramente a la literatura. Ha sido parte integrante de volúmenes colectivos y antologías de relatos. Es el creador de las novelas de la serie Sergio Gomes, “Ojos de fuego”, “La mano de Midas” (Premio Libro Murciano del año 2015), “Los muertos de las guerras tienen los pies descalzos”, “Gomes y Cía”. Ha publicado también las novelas “Acabo de matar a mi editor” y “Dos cuarenta y nueve”.

Libros de relatos: “Desencuentros”, “El sueño de Tántalo”, “Polos opuestos”, “Cuentos suspensivos” y “Malas artes”, así como varios ensayos, entre ellos “Tres heridas” –Aproximación didáctica a la Antología poética de Miguel Hernández- y un guion cinematográfico: “Mala reputación”.

Acaba de aparecer, como uno de los autores, en “España noir” conjunto de relatos negros de la editorial M.A.R. Editor.

Un placer charla con Antonio Parra Sanz… Gracias…

P.- ¿Cuándo, cómo y por qué nace «Cartagena sangrienta»?

R.- Nace de la mano del interés de Emilio Tomás y su editorial La Playa de los Libros, en concreto de la colección Icue, que trata temas cartageneros. Emilio me propuso reunir en un volumen aquellos crímenes que más hubieran impactado en la historia reciente de la ciudad y me pareció un proyecto muy atractivo, sobre todo teniendo en cuenta que a uno le gusta lo criminal, y bucear en hechos reales era una gran oportunidad como para desaprovecharla. Además, es una manera de compartir con el lector una parte de la historia de la ciudad, la crónica negra, que mucha gente tal vez desconozca, pero que siempre va emparejada con el crecimiento de cualquier ciudad. Cartagena ha crecido en las últimas décadas, y en ese crecimiento entran tanto lo bueno como lo malo.

P.- ¿Cómo se ha documentado?

R.- Acudiendo a los principales diarios regionales (La Verdad, La Opinión), pero también indagando en otros diarios digitales, sobre todo a medida que los crímenes se acercaban a la época actual. También ha sido de gran ayuda la labor de los cronistas de Cartagena (como Luis Miguel Pérez Adán), y también la de otros diarios nacionales, que también se ocuparon de los casos más renombrados (Cala Cortina, Canteras, etc.)

P.- ¿De qué manera ha estructurado cada historia?

R.- La única condición que le puse al editor cuando me encargó el proyecto fue que, además de narrar hechos reales e históricos, me permitiera dar mi visión literaria sobre ellos, así que la estructura ha sido la misma en todos los casos: una breve crónica de los hechos acaecidos, no tan exhaustiva como las de los periódicos pero sí lo suficiente como para poner al lector en situación, y luego un pequeño relato en el que he indagado en la visión de algún personaje, un testigo, algún asesino, pero ya con total libertad literaria. Me atraía mucho conjugar en un volumen lo real y lo literario.

P.- Con dicha documentación en la mano ¿cuál fue, posiblemente, uno de los años más «sangrientos»?

R.- Bueno, hay que señalar que se han elegido los crímenes por su repercusión, sus peculiaridades, brutalidad, la huella que dejaron en la ciudad…, es decir, que no están todos los que han sido (por desgracia, crímenes de violencia de género ha habido muchos más, y no se han reseñado, lo cual no quiere decir que los ignoremos). Pero atendiendo a las cifras, 2017 fue un año especialmente duro, con tres sucesos muy llamativos: el asesinato de un lituano en San Isidro, un tiroteo en la barriada de José María de la Puerta y el asesinato de la joven de Canteras a manos de un novio que le asestó 50 cuchilladas. Sin duda el año más sangriento.

P.- ¿Cuál de ellos le ha llamado más la atención y por qué?

R.- Hay muchos, desde los más antiguos, como el crimen del Molinete o el linchamiento de El Chipé, hasta el acuchillamiento de Rosa o el descuartizamiento de la mujer del Barrio de Peral, por la frialdad de su ejecutor. También el de Cala Cortina, por cómo se produjo y la repercusión que tuvo, y porque cuando lo que tienen que protegernos acaban con la vida de alguien no podemos evitar sentir cierta indefensión. Pero todos son llamativos, máxime para un escritor de novela negra, porque la mayoría de ellos podrían haberse convertido perfectamente en argumentos literarios, de hecho, incluso alguno, de haberlo reflejado, le habría parecido exagerado para el lector del género, pero bueno, ya sabemos que la realidad cuando quiere supera a la ficción. También es cierto que en Hollywood muchos de ellos se habrían convertido en carne de celuloide sin ningún problema, y son hechos que han ocurrido aquí.

P.- ¿Habrá un «Cartagena sangrienta II»?

R.- La verdad es que no me lo había planteado, pero el mismo día de la presentación hubo muchas personas que empezaron a darme datos de otros crímenes que desconocía, así que vamos a valorar la opción. Si eso sirve para que el lector cartagenero conozca un poco más la historia de su propio entorno, pues bienvenido sea. En lo personal, como adicto del género negro, la tentación será demasiado grande como para dejarla pasar.

P.- Venda su libro ¿por qué hay que leer «Cartagena sangrienta»?

R.- Por lo que comentaba en la pregunta anterior, creo que es una forma de conocer una parte de Cartagena de la que quizá muchas personas no tuvieran noticia, nos permite también conocer la naturaleza del ser humano y cómo a veces se deja llevar por el mal, y por último, porque podrán disfrutar de una docena de relatos breves con los que enlazamos literatura y realidad. 

P.- Sus planes a corto y medio plazo ¿son?

R.- Seguir leyendo mucho y avanzar mi siguiente proyecto, que tiene como protagonista a Lali Boamorte, una joven sicaria, o contratista externa, que lleva a cabo su trabajo tanto en Cartagena como en Madrid. Como ve, no hay manera de separarme del género negro.

https://murciaactualidad.com/rincon-literario-de-paco-marin-cartagena-sangrienta/?fbclid=IwY2xjawR6swpleHRuA2FlbQIxMQBzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEesDm2BOFcrT8uMI9_XcTSPzE0vXifOV2oXhNVJRx6Me-ypQQT0u0ChMCawoM_aem_ZBLGCbyq0ToUO9koxwW9Ow