martes, 15 de enero de 2019

MOSCAS - AGUSTÍN PERY

Moscas, de Agustín Pery- Reseña

En Solo Novela Negra presentamos una nueva reseña
. Esta vez se trata de ‘Moscas’, novela de Agustín Pery

Título
Moscas.
Datos publicación
Editorial Pepitas de Calabaza. Logroño 2018. 107 págs.
Datos del autor
Agustín Pery Riera (Cádiz, 1971) estudió Ciencias de la Información. Durante 23 años trabajó en el periódico El Mundo donde ocupó diferentes puestos. En 2007 fue nombrado director de El Mundo/El Día de Baleares y hasta 2013 destapó junto a su equipo varios de los escándalos de corrupción política más relevantes en la historia de Mallorca. Fruto de esas experiencias es Moscas, su primera novela. En la actualidad vive en Madrid y trabaja en el diario ABC.

Sinopsis de la obra

¿A qué huelen las nubes de esta novela? Las nubes de esta novela huelen a podredumbre. El asesinato de un periodista de investigación en la isla de Mallorca y la torpe serie de acciones y reacciones que desencadena sirven como hilo conductor a esta trepidante narración. Un magnífico thriller que retrata -con un estilo conciso y directo, y con gran conocimiento de causa- las relaciones que tejen y anudan la corrupción en España.
Es esta una narración dura –violenta en muchos aspectos- como no podía ser de otra manera, pues la voz del narrador se acerca a la del protagonista principal, un policía nacional curtido en las alcantarillas de la lucha antiterrorista y sobrado de testosterona.

Reseña

Intensidad
Conocer el paño y atreverse a contarlo, ésos son los dos mayores impulsos que pueden haber llevado a Agustín Pery a escribir una novela dura, intensa, a ratos amarga, en la que se dejan al aire un buen puñado de miserias de la sociedad mallorquina, en concreto de los palmesanos, cuando muchos de sus dirigentes callaban y seguían a lo suyo, como ocurrió en otros muchos lugares, sin duda, pero aquí contado con una extraordinaria habilidad.
No en vano la profesión del autor le permitió conocer de primera mano un buen surtido de corruptelas y amaños, acaso los mismos que se ve empujado a investigar Iñaki Altolaguirre, un tipo sin pelos en la lengua ni en la conciencia, dispuesto a llevarse por delante a quien sea, él, que viene de dedicarse al orden público en un entorno abertzale, o sea, que más curtido ya no se puede estar en lo tocante a desprecios y peligros.
La muerte de un periodista que sacudía avisperos corruptos marca el arranque de una trama que es una mecha, y con cada muerto se arranca la llama para el siguiente, ya sea plumilla, abogado o cura testaferro. Y da igual también que el ejecutor sea un sicario del este de Europa, una dama de rasgar braguetas y carteras, o que aparezcan prestamistas dueños de mil y un secretos.
Por encima de todos ellos se mueve Alto, tan capaz de morder una pista como de hacer lo propio con una juez de bandera, y siempre dejando muy al descubierto los entresijos de la clase dominante palmesana, que tiene mucho que callar ante estas muertes sucesivas. El mensaje final de Pery, o al menos uno de ellos, es tan terrible como demoledor: hay que correr más que el adversario, para que las moscas que hociquean en la porquería no terminen por posarse en uno mismo, cuando sea ya cadáver. Intensísima novela.
https://punica.es/moscas-de-agustin-pery-resena/?fbclid=IwAR08Nd0_QoIERuTIkOOPRE2LSfpuwZziTDbDuVjTNkDjDPluFUDwFLAQ-dM

sábado, 12 de enero de 2019

CANCIÓN DE SANGRE Y FUEGO - JORGE MOLIST


EL REY OLVIDADO
 
 Tiene la novela histórica a veces un valor añadido importante, como es la capacidad de recuperar y transmitir al lector la figura de algún nombre olvidado por los avatares de la propia Historia, y eso es algo que siempre se le debe agradecer, tanto desde el punto de vista literario como desde la perspectiva didáctica. Jorge Molist, que ya acumula una gran experiencia en el género, ha recuperado en esta novela la figura de Pedro III de Aragón, apelando también a una corona que en su momento fue capaz de desafiar a la todopoderosa Francia, discutiéndole el dominio del Mediterráneo y llegando a arrebatarle incluso el reino de Sicilia.

Además de la cuestión fidedigna, o más bien acompañándola, el autor ha trazado una novela en la que las mujeres adquieren una importancia capital, algo que no siempre encontramos en el género histórico, puesto que muchos textos académicos no les prestan la debida atención. Aquí, es obvio, lucen las figuras de Pedro de Aragón y su despiadado rival, Carlos de Anjou, pero por encima de ellos brillan cuatro mujeres que impulsan gran parte de los acontecimientos: Constanza de Sicilia, esposa de Pedro, fiel y callada pero que le dará el impulso necesario para recuperar el reino; Elisabetta de Baviera, que recoge la memoria de su hijo para que la justicia triunfe; Macalda de Scaletta, mujer de armas tomar y capaz de desafiar a cualquier hombre; y por último Súria, que lucha como el primero de los almogávares.

Cualquiera de las cuatro daría por sí sola para una novela, el mayor mérito de Jorge Molist, en este sentido, ha sido el de combinar su presencia, y sus impulsos, con los varones protagonistas, porque sin ellas la novela no habría sido lo mismo, históricamente puede que sí, pero nos habríamos encontrado un texto con bastante menos alma. Agradezcámoslo sumergiéndonos en una trama potente que nos absorberá por completo en mitad de sus intrigas, batallas, venganzas y búsquedas de justicia.

‘CANCIÓN DE SANGRE Y ORO’. Jorge Molist.
Editorial: Planeta. Barcelona 2018. 656 págs. 22’50 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 12/1/2019)



viernes, 11 de enero de 2019

LA MELODÍA DE LA OSCURIDAD - DANIEL FOPIANI

La melodía de la oscuridad- Reseña

Título

Datos publicación
Editorial Espasa. Barcelona 2019. 272 págs.
Datos del autor
Daniel Fopiani Román (Cádiz, 1990) es sargento de Infantería de Marina y escritor. En 2008 terminó sus estudios de bachillerato ingresando de forma inmediata en las Fuerzas Armadas. Decidió compaginar su deber como militar y la licenciatura de magisterio en la universidad de Puerto Real. Como jefe de los Equipos Operativos de Seguridad de la Armada (E.O.S) ha estado desplegado en el norte de Europa, el golfo Pérsico, el mar Rojo, Turquía, Egipto e Irak.
Fue ganador del Premio Valencia Nova de Narrativa 2017 con La Carcoma, además de contar con múltiples premios literarios en su haber. Escribe activamente para la revista Zenda, forma parte de diversas antologías de relatos, ha colaborado como columnista en varios periódicos de la provincia de Cádiz y ha sido durante más de cinco años director de la revista literaria RSC.

Sinopsis de la obra

Adriano es un hombre acabado, nada queda de aquel aguerrido sargento que sufrió un atentado en Intxaurrondo que le dejó ciego. La explosión le reventó las cuencas oculares y la vida entera: ahora es un monstruo desfigurado, invidente, que vive en Cádiz dependiente de su mujer, Patricia, que apenas soporta la rutina y que, a pesar del profundo amor que siente por su marido, no puede dejar de estar angustiada, además, por el dolor incesante de no haber tenido hijos.
Cuando el teniente Román pide la ayuda de Adriano para encontrar al asesino que aterroriza a la ciudad, él sabe que, a pesar de su ceguera, no podrá negarse. La primera víctima aparece salvajemente mutilada en el museo arqueológico, la segunda en uno de los parques más concurridos. Adriano intuye que el psicópata está emulando los doce trabajos de Hércules. Comienza así una investigación que revelará profundos secretos del miedo, la miseria y el amor humanos.

Reseña

La mirada del alma
Tienen las segundas novelas, sobre todo cuando las primeras han gozado de cierto éxito, un filo envenenado, porque el lector va a estar esperando, deseoso de repetir la experiencia anterior, y eso suele generar un cierto vértigo en los autores, un miedo a la decepción. Pues bien, a Daniel Fopiani el temor no se le ha notado en absoluto, de hecho estamos en condiciones de afirmar que con esta novela ha colmado, de largo, las expectativas más optimistas.
Si la trama de La Carcoma era original e intensa, aquí el autor gaditano se corona, no sólo por la aparición de un asesino dispuesto a recrear los doce trabajos de Hércules, sino por el perfil de un personaje potente, inolvidable, y puede que llamado a quedarse con nosotros durante mucho tiempo. Ése no es otro que Adriano, investigador ciego y retirado de la Guardia Civil tras sufrir un atentado en Intxaurrondo, que intenta sobrevivir a sus propios demonios junto a la incansable Patricia, que ha seguido con él a pesar de su carácter y de todos los pesares.
Lo mejor del personaje, acaso, es que Daniel Fopiani no lo presenta como un investigador al uso, adaptado a su ceguera y lleno de vitalidad, sino como lo que es, un hombre atormentado a quien una bomba de ETA le volteó la vida y la condenó a bailar esa melodía del título, y al que ahora solo le queda la mirada de un alma llena de cicatrices, junto a la que no es fácil vivir, por mucho que cuente con la ayuda de su mujer y de Acho, un perro encantador que hará las delicias de los lectores.
No hay, por tanto, idílicos paraísos, sino un intento de supervivencia, llagas en la conciencia y en al ánimo, tanto en Adriano como en Patricia, e incluso en el teniente Roldán, encargado de la investigación y que no dudará a la hora de pedir la ayuda de su antiguo subordinado, a quien ha sido incapaz de acercarse desde que sufriera el atentado. Como se puede ver, pura vida, pura existencia con aristas, duelos, sombras y muertes, porque en ese universo entra de manera devastadora Alceo, un hombre torturado por el presente tanto como por el pasado, que ha decidido sembrar el pánico por las calles de Cádiz.
Fopiani logra que una novela aparentemente algo breve se convierta en una sucesión de páginas intensas en las que no hay una palabra gratuita, una escena de relleno, una situación transitoria, sin olvidarnos de las cuestiones procedimentales, que han sido tratadas con suma corrección, algo que también es digno de elogiar.
El salto a la segunda novela, pues, ha sido brillante, el autor ha echado el resto construyendo un personaje bueno, tres, para ser más exactos, a los que el lector estará encantado de volver a encontrarse, no sólo por razones más o menos empáticas, sino porque hay facetas de sus vidas que aún estarán deseando conocer. Acaso ése sea uno de los grandes méritos de una novela que en lo criminal también atesora muy buenos momentos. Sirvan estas letras como mensaje para su autor, incluso para su personaje Adriano, a quien desde ahora mismo estamos deseando un pronto regreso.
https://punica.es/la-melodia-de-la-oscuridad-resena/?fbclid=IwAR0XQZesPuYB9odfSwhCSv6a6cd0OVBkKt-80wANFBAAjbOVJmhNmvm4jbw

TE VERÉ ESTA NOCHE - SUSANA RODRÍGUEZ LEZAUN

Te veré esta noche- Reseña

Antonio Parra reseña ‘Te veré esta noche’, novela de Susana Rodríguez Lezaun, escritora y comisaria del Festival Pamplona Negro

Título

Datos publicación
Debolsillo. Barcelona 2018. 414 págs.
Datos de la autora
Nacida en Pamplona en 1967, Susana Rodríguez Lezaun cursó estudios de Ciencias de la Información en la Universidad del País Vasco, tras lo que ha trabajado en numerosos medios de comunicación, como El Mundo o el Heraldo de Soria, entre otros.
Apasionada desde muy joven a la escritura, su pasión ha resultado siempre la de contar historias, con especial afición a los relatos de novela negra. Fiel seguidora de autores como Agatha Christie, Mankell, Simenon o Vázquez Montalbán, el género criminal ha sido el escogido para dar el salto al panorama literario.
En 2015 publicó su primera novela, Sin retorno, una emocionante intriga con la que nos presentó a un asesino en serie en pleno Camino de Santiago. Posteriormente llegarían nuevas entregas de la serie, como Deudas del frío y Te veré esta noche.

Sinopsis de la obra

Raquel Gimeno viaja en el coche con su familia. Sus dos hijos y su madre descansan detrás mientras su marido conduce a su lado. Agotada por los preparativos del traslado, cierra los ojos y se queda profundamente dormida. Al despertar, se encuentra en un descampado. Aún dentro del vehículo. Pero sola. Su familia ha desaparecido sin dejar rastro.
El caso es asignado al inspector Vázquez. Sin embargo, David no está pasando por su mejor momento. Su prometida, Irene Ochoa, también se ha esfumado, acusada de asesinato. Él se resiste a creerlo, pero, entonces, ¿dónde está ella? ¿Por qué ha huido? ¿Qué verdad le ha ocultado la mujer a la que ama?
Rodeado de interrogantes, azotado por las presiones de un caso tejido con los hilos más oscuros que la mente humana es capaz de fabricar, el inspector Vázquez se enfrentará al mayor reto de su carrera y de su vida.

Reseña

Tensión extrema
Hay que estar muy bien cuajado para soportar lo que soporta el inspector David Vázquez en esta nueva entrega de Susana Rodríguez Lezaun, porque el pasado se le va a venir encima con una acusación que le afecta de forma tangencial, la de haber compartido cama, vida y corazón con una asesina confesa, y todo ello explotando mientras se enfrenta a uno de los casos más difíciles de su carrera, la desaparición de una familia completa, de la que sólo queda una madre, esposa e hija desconsolada.
Raquel Gimeno aparece drogada en su coche y echa en falta a su marido, su madre y sus dos hijos, en una especie de secuestro grupal que deja al lector, y a los investigadores pamploneses, en el más perplejo de los caminos. Nadie sabe nada y las sospechas van surgiendo sin que haya un objetivo claro. Así las cosas, Vázquez se encomendará a su ética policial para intentar solucionar un caso mientras los compañeros y algún que otro superior le miran con algo de recelo, bien por no haber sabido descifrar lo que su ex Irene tenía de asesina, bien por haberle prestado cobijo o cobertura.
Susana Rodríguez emprende este “tour de force” durante una novela en la que la perpetua amenaza que pesa sobre la familia de Raquel se vuelve una luz esperanzadora para que Vázquez no piense, y mientras tanto le ofrece al lector los pasos que sigue la fugitiva Irene para tratar de huir de los crímenes que se le imputan.
Un plano doble que enriquece la narración y muestra los sólidos conocimientos que tiene la autora de los procedimientos policiales, tanto en lo investigador como en las técnicas empleadas por cualquier fugitivo. Todas las sombras que rodean la desaparición de la familia quedan un poco en suspenso cuando se habla de Irene, cuyos pasos dilatan, o demoran, mejor dicho, el desarrollo de la investigación.
Las aficiones del marido desaparecido abren la puerta a un paisaje desconocido para muchos, el de las fortificaciones militares navarras, un laberinto de construcciones que el responsable del secuestro va a ser capaz de explotar hasta extremos insospechados, y que sin duda pasa a completar ese paisaje navarro que en los últimos años está adquiriendo un gran papel protagonista en el género, demostrando que hay regiones que parecen estar predestinadas para acoger cierto tipo de tramas.
El último tercio de la novela adquiere un ritmo y una tensión a los que es difícil resistirse, y el lector ser verá abocado a seguir leyendo sin desmayo para saber qué destino les aguarda, especialmente, a los dos pequeños hijos de Raquel Gimeno. Una novela de muchos quilates.
https://punica.es/te-vere-esta-noche-resena/?fbclid=IwAR2CCou7-nvpM1_RB-vPSGTuC7HBzdffIY4s_8fPIxVFTemWDdRfDjKTH9Y

sábado, 29 de diciembre de 2018

VEINTICUATRO - UN CUENTO DE NAVIDAD


VEINTICUATRO

         Juan Rosa se mueve por el centro comercial no como un pez en el agua, más bien como un cocodrilo que se deja pisotear por los búfalos, esperando el momento de abrir sus fauces y trincar el mejor bocado. Y vaya si lo trinca, junto a las puertas, cuando los carritos forman los atascos que ahora en diciembre se vuelven tan golosos, unas toallitas por aquí, una botella por allá, unos pañales por el otro lado, hasta sábanas, que con las rebajas adelantadas hay de todo, pero siempre sin desentonar, siempre con la hermosura por delante, no en vano le llaman el Guapo, con la guapura y esa sonrisa que el destino, o Dios, o Satanás, le dieron desde pequeño, y con la que ha sobrevivido hasta ahora.
      Los veintipocos años de Juan son pocos pero muchos para el trile, para el descuido, para el levantamiento distraído de lo que haga falta, él lo sabe y por eso está hoy en el centro comercial.
         - Llégate hasta allí y aprovecha, ya sabes lo que hay que traer.
     Josef tan parco como siempre. Le sobran palabras para mandar a Juan al avituallamiento que le exigen las circunstancias, tanto como cuando le manda a recoger algún kilo a las casas de Los Mateos donde reparte el material para tenerlo a salvo de los maderos, que cada vez están más pesaditos, sobre todo ahora que hay que tranquilizar al ciudadano de bien y darle un golpe al menudeo es siempre lo más socorrido, para eso están Los Mateos, para tener la miseria controlada y  bien a raya.
       A Josef Gureanu no le gusta lo que está viviendo, no le gusta que los gitanos ya no le respeten, no le gusta haberse quedado sin hombres, y tener que mandar a Juan a descuidar algo en el centro comercial, pero es lo que hay, la situación de Maruska se le ha impuesto por encima de todo lo demás.
      Ahora importan poco los tres últimos cargamentos frustrados, las cuatro casas asaltadas, o que aquel madero cabrón, el tal Inglés, tenga una bola de cristal como para saber dónde darle la siguiente patada. A Josef le han ido jodiendo el negocio en los últimos meses, pero hoy es nochebuena y la cosa está como está, y si no ha llamado a los suyos en Cluj es porque todavía le queda una pizca de orgullo rumano que no sabe bien de dónde saca.
         A Josef Gureanu no le gusta verse así, con lo que él ha sido, teniendo que mandar a alguien a por lo que Maruska necesita, él, que podría haberla llevado a la mejor clínica pero no lo hace porque eso deja rastros incómodos, él, que había tenido oro para cubrirla por entero. Él, que ahora está recogido en un chiscón de Los Mateos, el único al que el cabrón de Inglés no ha hincado el diente todavía. Él, que ve los dolores de Maruska y cómo esa tarde parece que no se acaba nunca.
         Juan el Guapo, en cambio, está casi en su salsa, se ha parado a fumar un cigarro junto a dos macizas a las que desarma con su sonrisa lobuna y enigmática. Igual a ellas las respeta por el rato que le están haciendo pasar, el rato que consigue alargar a pesar de los maderos que no hacen más que dar vueltas por allí, bien motorizados bien a pie, como robots exiliados del belén.
         A él con ésas, que está curtido en mil entregas, que los ha toreado media docena de veces por las callejas de Los Mateos, a él no le van a amedrentar hoy que hasta se ha vestido de bonito, haciendo juego con su sonrisa para recogerle a Josef todo el cargamento que pueda.
       A ratos se le pasa por la conciencia una punzada de obligación, como si debiera distraer también algo de cena para Salvadora y los críos, que tampoco es que le estén esperando esta tarde. A estas alturas lo de ser un buen hijo está ya descartado, pero la conciencia es tan cabrona que muerde cuando menos se la espera.
      A quien sí le muerden, y no la conciencia precisamente, es a Maruska, congestionada por las últimas contracciones y más dolorida por la negativa de Josef a llevarla a la clínica que por lo que se le viene desde dentro. Pero a ver quién le grita ahora a Josef, con lo que ha pasado en las últimas semanas, las mismas que ella ha vivido con tregua por el volumen de su vientre. No es el mejor momento para arriesgarse a volver a las andadas, y menos esta noche.
         Josef tantea el móvil queriendo acortar la distancia con Cluj, sabe que cuando falten los últimos pagos alguien se hará preguntas y querrá incluso hacer un viaje. Y el guapito de Juan sin llegar. Y la idea de no ir a la clínica que cada vez le parece menos buena. Y los jadeos de Maruska  cada vez más fuertes. Y la sombra del cabrón de Inglés cada vez más larga. Y la noche cada vez más cerca.
         Y Juan que coge un taxi con el dispendio de todo lo conseguido. Y el taxi que entra en Los Mateos dejando atrás un coche de los maderos, como si hoy también tuvieran que montar fronteras. Sólo le faltaba toparse esta noche con el cabrón de Inglés, hoy precisamente que no tiene nada nuevo que contarle.
         Y Josef aguardando a la entrada del chiscón. Y Maruska deshaciéndose. Y Juan dejando el taxi dos calles antes, que no es cuestión de darle cuartos al pregonero. Cargado como un santaclaus harto de dietas repara de nuevo en Maruska, ahora se preocupa de lo mucho que la ha echado de menos últimamente, ahora le viene a la cabeza que en algún momento tendrá que contarle a Josef lo del niño, que él apechugará y cumplirá como un hombre. En algún momento.
         - Si acaso ya en año nuevo.

domingo, 23 de diciembre de 2018

domingo, 16 de diciembre de 2018

LOS VERTEBRADOS - ALBERTO DE LA ROCHA


BUSCANDO LA LUZ PERFECTA

El manuscrito extraviado de un Ramón y Cajal al borde de la muerte removerá la vida de varios complejos personajes

     Como si se tratara de la espoleta de un potente artefacto, el hallazgo casual de un manuscrito científico atribuido a Ramón y Cajal va a poner patas arriba la vida de varias personas, empezando por la mujer que lo encuentra y continuando por su jefa, Estefanía, que trabaja en una pequeña editorial y verá en ese texto la oportunidad de dar a la luz algo de lo que el propio Cajal no pudo disfrutar.

Alberto de la Rocha se proclamó vencedor, con esta novela, del LXIV Premio Ateneo Ciudad de Valladolid, y no fue solo por el recurso de contar con un manuscrito perdido y hallado, debió de ser más bien por la pintura de caracteres que lleva a cabo, por la personalidad de su Estefanía, sometida a una brusca ruptura sentimental casi al tiempo que el manuscrito llega a sus manos. O acaso por la enigmática personalidad de Fabio, el profesor universitario, seductor de mil batallas, a quien ella pide consejo sobre el texto de Cajal. Quizá por la figura de Beatriz, la última alumna conquistada y después rechazada, y que De la Rocha cataloga como algo más, mucho más, que una simple lolita. Y tampoco podemos olvidarnos de esos capítulos en los que asistimos a las últimas vivencias de Santiago Ramón y Cajal, peleándose con el tiempo y con su propio cuerpo para no sucumbir antes de haber puesto punto final a su trabajo.

   Son varios los méritos que atesora la novela, y sin embargo ninguno con más posibilidades que los otros, entonces el mérito está en la mesura, en el término medio, en la calma con la que transcurre la prosa y con la que, salvando dos o tres saltos puntuales en el tiempo, el autor nos conduce a través de la historia, desde aquella “cueva” en la que el reputado científico se recluía, hasta Burdeos en el camino del germánico destino final. Una calma que se agradece para que reparemos en las líneas fundamentales de la obra: la inseguridad de Estefanía, los quebraderos de cabeza de Fabio y su no pequeño orgullo, la pasión que la joven Beatriz siente por su profesor, la liviandad de Javier, la ex pareja de Estefanía, capaz de dinamitar su círculo de amigas, los deseos frustrados de Bárbara, la dueña de la editorial, y, cómo no, la búsqueda de la luz perfecta, del saber y del reconocimiento mundial, que impulsa a Cajal en sus últimos días.
 
    Todo confluirá poco a poco en un desenlace inesperado, en el que el manuscrito volverá a ser de nuevo el mayor protagonista.




‘LOS VERTEBRADOS’. Alberto de la Rocha.
Algaida. Sevilla, 2018. 388 págs. 20 euros.

(LA VERDAD, "ABABOL", 15/12/2018)

NUNCA BOMBARDEES PEARL HARBOR - JAVIER HERNÁNDEZ (2)


(LA VERDAD, "ABABOL", 15/12/2018)

CORAZONES NEGROS - NOELIA LORENZO

Corazones negros- Noelia Lorenzo- Reseña

En Solo Novela Negra presentamos la reseña de ‘Corazones negros’, de la escritora Noelia Lorenzo

Título
Corazones negros.
Datos publicación
Erein. San Sebastián 2018. 340 págs.
Datos de la autora
Noelia Lorenzo es profesora de corte y confección. Su carrera profesional está ligada al mundo de la moda, pero paralelamente ha dedicado parte de su tiempo a la escritura, con resultados más que notables. Su gran pasión es la novela negra y en 2013 publica su primera novela, Chamusquina. Dos años más tarde, 2015, ve la luz La sirena roja, donde nos presenta a los agentes de la Ertzaintza Eider Chassereau y Jon Ander Macua. Un equipo de investigadores que reaparece en sus siguientes novelas: La chica olvidada (2016) y Corazones negros (2018).
Sinopsis de la obra
Anna Karlatos es una mujer joven, valiente y guapa que lo único que ansía es recuperar la vida que le han robado. El calvario en el que se ha convertido su existencia solo le deja dos alternativas: huir o morir.
La agente Eider Chassereau y el suboficial Jon Ander Macua se verán envueltos en el caso más oscuro que han investigado hasta el momento, descubriendo hasta dónde puede llegar la bajeza del ser humano.
Una trama ágil y con unos personajes bien definidos, tanto en el caso de los investigadores como en el de las víctimas, que la autora termina de dibujar haciéndonos partícipes de sus vivencias personales y familiares.

Reseña

Fidelidades
Resulta difícil encerrar el concepto de fidelidad en unas pocas frases, porque no es sencillo de mantener, siempre hay avatares traídos por la vida, situaciones o personas que ponen dicho concepto en tela de juicio, por eso se hace tan valioso a veces. Noelia Lorenzo lo sabe y nos habla de fidelidad en esta nueva entrega de su pareja de ertzaintzas, Eider Chasserau y Joan Ander Macua, porque en esta ocasión ambos van a ver sus principios, y algo más, puestos a prueba, en aquellos momentos delicados en los que sale a relucir la verdadera naturaleza de cada uno.
Filosofías aparte, esta trama aborda también otras cuestiones que en los últimos tiempos, como es lógico, van apareciendo en la novela negra, como termómetro sociológico que a veces es, en concreto aquí nos encontramos con la corrupción y la trata de blancas, dos lacras que se unen mucho más a menudo de lo que la gente piensa, y que arrancan con la muerte de la joven prostituta griega Anna Karlatos, cuyo cadáver traerá a la memoria de Juncal Baraibar, la jefa de los mencionados agentes, otro caso anterior de consecuencias demoledoras para ella.
A partir de ahí la espoleta se pone en marcha, el negocio de unos cuantos se verá seriamente amenazado, y Baraibar emprende un camino paralelo al de la investigación oficial, ayudada por Macua y al que más tarde habrá de sumarse Eider por razones traumáticas. Noelia Lorenzo sabe lo que hace, y por eso va alternando varios hilos narrativos, los de la propia investigación, las vidas oscuras de las prostitutas, oscuras como los corazones de quienes las retienen o los que las mancillan, y también la vida personal de los agentes, porque son humanos, porque sienten, aman, se duelen, están solos, andan buscándose a sí mismos.
Andan errando pero son fieles, saben qué mano es la que les alimenta el espíritu y por quién se jugarían la carrera y hasta la vida si fuera necesario. Poco a poco, entonces, nos van ganando con su manera de sentir y trabajar, y eso es mérito de su autora, que sin grandes alharacas consigue meterlos en los rincones de nuestras almas lectoras. Tampoco nadie debe caer en el fácil recurso de pensar que en la novela todo es un lecho de rosas en el territorio de la ley, hay fantasmas en todos los armarios, pero Noelia Lorenzo es capaz de presentárnoslos con toda la naturalidad, para bien o para mal, que rodea al ser humano.
Eso sí, cuando hay que mostrarse violenta lo hace, cuando el lenguaje ha de ponerse brusco se pone, y cuando hay que enfrentarse con la muerte, bueno, ahí cada personaje tendrá que buscarse las mañas para resistir, para seguir continuar investigando, para saber a quién seguir queriendo, a quién matar o en quién confiar. Como decíamos al inicio, un asunto de fidelidades, como la que se ha ganado Noelia Lorenzo entre los lectores.
Texto: © Antonio Parra Sanz, 2018.
https://punica.es/corazones-negros-noelia-lorenzo-resena/?fbclid=IwAR3dY2XKApOWPFoc7UeZKEELL5BDcL9BcY4TZll5nDVJxE05LmXCxzEta2U

YO, DETECTIVE - RAFAEL GUERRERO

‘Yo, detective’- Rafael Guerrero- Reseña

‘Yo, detective’, última incursión literaria del escritor y detective Rafael Guerrero, reseñada por Antonio Parra

Título

Datos publicación

Círculo Rojo. Almería 2018. 243 págs.

Datos del autor

Rafael Guerrero (Madrid, 1969) es un exponente dentro de la novela negra actual en lo que se denomina autoficción. Detective privado con más de 25 años de trayectoria, experto en investigación internacional, criminólogo y experto en servicios de inteligencia.
Ha participado en diferentes programas de televisión sobre temática detectivesca, como Equipo de Investigación de La Sexta, Las mañanas de TVE y DETECTIVES del canal Crimen&Investigación. Premio Detective Literario 2018 del Colegio de Detectives Privados de Cataluña. Premio mejor novela negra 2016 de la Editorial Círculo Rojo por Ultimátum y premio mejor novela negra 2011 del Colegio de Detectives Privados de Cataluña por Un guerrero entre halcones (Editorial Círculo Rojo).
Sinopsis de la obra
Una mujer amenazada de muerte por su ex marido se ve obligada a huir sin dejar rastro adoptando una nueva identidad. Lo pierde todo para tratar de salvarse ella. Un joven enamorado viaja a la India para conocer a su futura familia política y termina desapareciendo, secuestrado, quizá muerto, quizá reencarnado. El detective Guerrero procurará mantener oculta y lejos a la primera al tiempo que busca al segundo hasta debajo de sus cenizas. Los que se van se cruzan con los que no vienen porque nadie está donde debería o querría estar. “Ni siquiera yo, detective”.

Reseña

Profesional
Hace ya bastante tiempo que Rafael Guerrero se ganó a los lectores con esa triple versión de sí mismo que despliega en sus novelas: personaje, autor y detective, y que le da al género una gran pátina de verosimilitud y profesionalidad, puesto que habla de realidad ficcionada únicamente en la redacción. De esta forma, los casos que nos presenta están absolutamente imbuidos de la verdad más certera, puesto que primero los ha vivido él mismo.
Entonces, si le quitamos la ficción a la novela negra, se preguntarán algunos, ¿no corremos el riesgo de desnudarla en demasía? La respuesta ha de ser un no rotundo, porque el autor, en esa tercera cara del triángulo, no olvida que es escritor, y conoce los mimbres del oficio, no en vano logra que Guerrero personaje nos gane y se abra un hueco en nuestros corazones, precisamente por el tinte de literatura que recibe.
El caso es que a las pocas páginas ya nos habremos olvidado de si es más o menos real o no, y nos centramos en el caso – dos en esta ocasión – para dejarnos llevar entonces por el Guerrero narrador, capaz de contarnos con detalle el método de un detective actual, tan alejado de otras ficciones imposibles, y dispuesto a arrastrarnos con él hasta el último rincón, en esta entrega, de la misteriosa y peligrosa India.
Un joven desaparecido allí pero también una mujer amenazada aquí, que debe ponerse a salvo, viajes, preparativos, dispositivos de vigilancia, peligros y amenazas, redes de seguridad… Un universo técnico que para nada chirría en la narración y que combina muy bien con la personalidad de Guerrero personaje, descreído pero no cínico, atrevido pero no imprudente, cariñoso pero sin empalagar, fiel pero no sumiso, cabezota pero no ciego, considerado pero no mentiroso. Un personaje que se ha hecho respetar en el género, casi tanto como su autor. Que vengan más entregas.
Texto: © Antonio Parra Sanz, 2018.
https://punica.es/yo-detective-resena/?fbclid=IwAR1OCA7zDPo7Msb7e1xLe7GpIZfd4WKAgC7PLbgNtVUtvlLOiqkyvfu9Lc8

sábado, 8 de diciembre de 2018

SI SALE CARA - RUBÉN J. TRIGUERO


(LA VERDAD, "ABABOL", 08/12/2018)

MAMÍFEROS QUE ESCRIBEN - MANUEL MOYANO


LE GUSTABA LA LITERATURA, ESO ES TODO

Esta frase, que fue el epitafio que Adolfo Bioy Casares ideó para sí mismo, bien podría resumir lo que pretende Manuel Moyano con este volumen, demostrarle al mundo, y a sus lectores, que es un hombre profundamente herido de literatura, no un letraherido, término que incluye un cierto deje folklórico, sino un hombre herido hasta en sus mayores profundidades, porque solo quien respira por una herida literaria es capaz de acercarse de esta forma a sus autores favoritos, a los que de verdad han dejado un poso en su memoria, y en el alma, a los que sustentan su verdadera naturaleza como escritor.

No es nueva la faceta sociológica del autor cordobés afincado en Molina de Segura, como ha demostrado de forma sobrada en anteriores y precisos volúmenes, pero éste tiene un halo que agradará a todas aquellas personas que se hayan visto siquiera arañadas por el veneno dulce que supone la literatura. Figuras como Auster, Lovecraft (dos autores más que presentes en las narraciones de Moyano) aparecen en estas páginas, junto a otras como Bukowski, Dylan Thomas, Lorca, Kipling, Cunqueiro, Cioran, y por supuesto Borges y Cortázar, otros dos pilares del ambiente literario del autor, o incluso nombres como Bob Dylan o Kubrik, literatos tangenciales tal vez.

A todos ellos les dedica un texto sentido, agradecido incluso, por todo aquello que su lectura le proporcionó, y muestra también otra de sus pasiones, los viajes que le han llevado a conocer el entorno o las casas de aquellos autores, incluso sus propias tumbas, y que nos presentan a un Manuel Moyano curioso, sociólogo, casi entomólogo de los grandes ejemplares de la fauna literaria, de esos mamíferos que escribían, y que él casi ha convertido en mariposas extraordinarias a las que observar a través del cristal del amor por la literatura. Una pequeña joya que sin duda cualquier lector debería disfrutar.

‘MAMÍFEROS QUE ESCRIBEN’. Manuel Moyano.
Newcastle Ediciones. Murcia 2018. 101 págs. 8 euros.

(LA VERDAD, "ABABOL", 01/12/2018)

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lunes, 26 de noviembre de 2018

CITA EN LA GLORIETA - LORENZO SILVA Y LOS 20 AÑOS DE BEVILACQUA Y CHAMORRO

«EN EL MISMO CENTRO DEL CORAZÓN», por Antonio Parra Sanz

«EN EL MISMO CENTRO DEL CORAZÓN» (Vigésimo aniversario de Bevilacqua y Chamorro), por Antonio Parra Sanz
Ni nostalgias ni tristezas ni corazones alejados, tal y como reza el último título de la serie, sino todo lo contrario. Lo quiera o noLorenzo Silva, y conociéndole un poco es lícito pensar que le alegra, tanto Rubén Bevilacqua como Virginia Chamorro se han metido hace ya tiempo en nuestros corazones, en nuestros recuerdos, e incluso en el imaginario colectivo. Así que casi podemos convenir en que veinte años son hasta poco, teniendo en cuenta tanto como ellos nos han hecho disfrutar.

Un disfrute que nos ha llegado en forma de nueve novelas y dos libros de relatos, once títulos en los que esta benemérita pareja ha tenido tiempo más que sobrado para ir evolucionando, al tiempo que lo hacíamos los lectores y lo hacía de igual forma la sociedad. Precisamente esos cambios sociales, aunque presentes también en las novelas, son los que más destacan en la narrativa breve, en los dos volúmenes de cuentos, Nadie vale más que otroTantos lobos.

En el primero de ellos, recogiendo cuatro historias que habían aparecido en diversas publicaciones de índole veraniega, Lorenzo Silva trata temas tan duros como evidentes: delitos de género, niñas violadas, ajustes de cuentas, inmigración…, como puede verse, nada a lo que el ciudadano pueda permanecer ajeno. Y esa vinculación con la realidad va un paso más allá en Tantos lobos, donde los personajes se circunscriben a la infancia, puesto que todas las víctimas son niños o adolescentes sujetos a temas como las redes sociales, el acoso escolar o incluso la violencia de género entre jóvenes parejas.

Parece como si con el relato extenso, o la novela corta, 
Lorenzo Silva quisiera hacernos reflexionar acerca de lo que nos rodea, tanto los males endémicos como el sendero que hemos ido construyendo para los jóvenes, un camino que no parece ser muy recto y que desde luego ni es de rosas ni tiene una sola baldosa amarilla.
 

Ese Lorenzo Silva más directo, demoledor en los golpes del combate rápido y al cuerpo, se transforma en las novelas, se arrellana un poco en el sillón y deja paso para que Vila yChamorro le vayan mostrando al lector todas sus miserias y algún que otro triunfo, por ejemplo sus ascensos en el escalafón, que les llevan a uno a ser subteniente y a la otra a sargento, y mientras parece que él anda ya tocando techo en la graduación, tal vez a Virginia aún le queden algunos ascensos más ante sí.

Pero es preciso volver un poco atrás, a las entregas en las queBevilacqua era sargento y Chamorro una simple número aspirante a cabo. Así nacieron dos personajes con voluntad de desafío, porque tras cuarenta años de dictadura nadie, excepto el gran García Pavón con su Plinio, se había atrevido a darle protagonismo en una novela negra a un miembro de las fuerzas del orden, y muchísimo menos a un guardia civil, cuerpo muy denostado si recordamos la posguerra y la sombra de los versos lorquianos.

Y el caso es que Lorenzo no fue el único, otra autora, Alicia Giménez Bartlett, casi por las mismas fechas alumbró a su Petra Delicado, con lo cual nos encontramos de golpe con dos investigadores oficiales dispuestos a romper muchos mitos. Para que luego haya por ahí voces que sigan denostando a un género capaz de ofrecernos este tipo de situaciones.

Ha confesado su autor que Vila y Chamorro nacieron un poco por casualidad. Pues bendito azar el que nos los presentó en aquel verano mallorquín, en el que tuvieron que desentrañar la muerte de una extranjera que les llevaría por clubes nocturnos y playas nudistas, asistiendo a diversos trapicheos y promiscuidades. El lejano país de los estanques fue el marco que vio nacer a esta pareja de veinteañeros profesionales.

A partir de ahí, ocho novelas más en las que ambos han ido caminando a nuestro lado, ascendiendo, tragando algún que otro sapo profesional, y lidiando con sus cuitas familiares y sentimentales, tales como el alejamiento del hijo adolescente enVila, el reloj biológico en Virginia, ciertos desencantos que ponían la felicidad de una pareja en una cotización imposible, y una voluntad de conocerse y entenderse todo lo posible para hincarle el diente a una amistad que ha terminado por ser el denominador común, aunque haya lectores que constantemente vayan hablando de cierta tensión sexual entre ellos.

Aquí habría que señalar que, de manera muy injusta, en las sinopsis de muchos de los títulos la figura de Virginia Chamorro queda demasiadas veces en un segundo plano, como si sólo fuera un personaje de relleno, o la amiga discreta del protagonista…, y nada más lejos de la realidad, con todo lo que hemos leído y le hemos visto pasar, es casi más justo que la balanza de la fuerza se incline un poco hacia ella, 
Lorenzo lo sabe, Vila lo sabe, pero aún hay ciegos que se empeñan en no verlo.

Aun así, como buenos compañeros, han tenido que aprender a conocerse y respetarse, y las han pasado de todos los colores, lidiando con cadáveres que tenían una vida secreta demoledora y hasta un lado oscuro, como ocurre en El alquimista impaciente, o viéndoselas con la corrupción de los políticos, los casos cerrados en falso (La niebla y la doncella), el mundo de la televisión y las apariencias (La reina sin espejo), lo cibernético y la globalización (La estrategia del agua), o el uso interesado de la violencia de género.
 

Una antología de posibilidades con la que Lorenzo Silvademuestra que nunca ha dejado que sus pies perdieran el contacto con la realidad y que no se ha alejado nunca del sustrato social que más le podía conectar con el lector, ya fuera mediante la crisis de valores o el prólogo de lo vivido en Cataluña (La marca del meridiano), lugar al que acude en varias ocasiones, tratando también de saldar allí las cuentas que tiene pendientes con su propia memoria.

Mallorca, Madrid, Canarias, Zaragoza, Barcelona, Valencia (Los cuerpos extraños), Afganistán (Donde los escorpiones) o el Estrecho de Gibraltar (Lejos del corazón) son algunos de los lugares que esta pareja ha tenido que visitar para resolver sus casos, demostrando que es posible también crear buena novela negra sin esclavizarse en la necesidad de ser fiel a un único lugar.
Lorenzo ha acudido a aquellos rincones donde la historia llamaba a sus personajes, y eso es algo que les honra, tanto a él como a ellos.


Lorenzo Silva en Cartagena Negra
- Fotografía: Aniceto Valverde -

Les honra pero también les pone en el disparadero de lo personal, dificultando bastante sus posibles relaciones sentimentales. Vila nació ya divorciado en la ficción, y ha tenido que solventar las carencias afectivas con su hijo, quien ahora le “regala” nada menos que un ingreso en el cuerpo, como si así se cerrara un círculo. A pesar de todo, hay asideros, tal y como se ve en el inicio de Lejos del corazón, cuando madre e hijo asisten a la jura de bandera del vástago, reuniendo en el evento a tres generaciones.

Chamorro, por su parte, anda lidiando con algunas parejas que no han terminado de ser de su agrado, y ha sufrido los rigores del reloj biológico, aunque sin que podamos vislumbrar del todo quién ha ganado ese combate. La conclusión, en las últimas entregas, es una madurez solitaria que parece apuntar a un camino concreto, aunque aún sin desvelar.

Como ven, veinte años dan para mucho: terrorismo, dinero negro, drogas, globalización, desencanto moral, redención, integrismo…, dan para crecer, para desvelar misterios, para ver cómo se alimenta una hoguera vanidosa, para diluir fronteras entre Madrid y Barcelona, para pasar las crisis de los cuarenta y los cincuenta, para confiar en los jóvenes, para huir de los escorpiones y hasta para perderse en tramas informáticas.

Todo ello, eso sí, desde el centro del corazón de 
Lorenzo Silva, donde cabe la condición humana, y también cabe la esperanza. Por otros veinte años junto a Vila y Chamorro.

https://citaenlaglorieta.blogspot.com/2018/11/en-el-mismo-centro-del-corazon-por.html?m=1&fbclid=IwAR1-imwUp4AceIzja5h9YP9IQG1bklI6fj7VbhCr_vrAeS6e0niwP1uOElU

DOS CUARENTA Y NUEVE EN EL DIARIO LA VERDAD

Reseña firmada por José Belmonte y publicada en La Verdad el día 24 de noviembre de 2018.


martes, 20 de noviembre de 2018

NUNCA BOMBARDEES PEARL HARBOR - JAVIER HERNÁNDEZ

Nunca bombardees Pearl Harbour- Reseña

‘Nunca bombardees Pearl Harbour’, novela del escritor Javier Hernández, reseñada por nuestro colaborador Antonio Parra

Título
Nunca bombardees Pearl Harbor.
Datos publicación
M.A.R. Editor. Madrid 2018. 272 págs.

Datos del autor

Javier Hernández (Santa Cruz de Tenerife, 1968) Abogado y funcionario de carrera, forma parte de la corriente “boom extra periférico de la novela negra”, con epicentro en las islas del sur. Para el narrador, el auténtico patrimonio de una sociedad es su memoria, y así lo refleja en la serie del investigador Mat Fernández. Con su primera entrega, Un camino a través del infierno recibió la Mención Especial del jurado del Premio Internacional de Novela Negra L’H Confidencial 2013.
Los ojos del puente ganó el IV Premio Wilkie Collins y la consideración de los lectores en el Premio Novelpol 2015 como segunda mejor novela negra en España en 2014. Nunca bombardees Pearl Harbor es no solo la continuación de la saga, sino la confirmación de la serie como una de las más potentes en el panorama nacional. Su obra novelística se completa con El fondo de los charcos(finalista del Premio Benito Pérez Armas, 2009), Los días prometidos a la muerte (programa Canarias Lee, 2012), El sueño de Goslar (programa Santa Cruz Ciudad leída, 2013) y Mientras mueres. Finalista del XIII Premio Internacional Sexto Continente de Relato Negro por El eco de Cobain y Segundo Premio del Concurso de Relatos Ciudad del Rosario 2012 por Cajonera City. Es el Comisario del prestigioso festival atlántico de novela negra Tenerife Noir.

Sinopsis de la obra

Nunca bombardees Pearl Harbor es el esperado regreso de Mat Fernández, el investigador en torno al que gira la exitosa saga negra y criminal que componen, junto a esta novela, Los ojos del puente y Un camino a través del infierno. Con este volumen se culmina un ciclo que ha colocado a Javier Hernández Velázquez en lo más alto de la novela negra creada en español.
Los spaghetti western de Sergio Leone, los acordes de Ennio Morricone, los estudios en Esplugas de Llobregat, la Cataluña del procés. ¿Qué hace un investigador chicharrero en esta historia?
El asesinato de un joven en el barrio del Raval origina que dos mujeres remuevan terribles hechos del pasado y se pongan en contacto con Mat Fernández para esclarecer la muerte. Un suceso cuya única pista es un montaje de escenas eliminadas de la Trilogía del Dólar de Sergio Leone y que genera una pregunta: ¿por qué han contratado a un investigador tinerfeño, sin licencia, para resolver un caso en Barcelona? Los acontecimientos abren una vía insospechada a nuestro personaje y relacionan el caso que tiene entre las manos con su pasado. Un asunto que comienza a cerrarse sobre él, a medida que avanza en la investigación, introduciéndolo en un juego peligroso que gestionan unos profesionales de la muerte denominados “rastreadores”. Mientras avanza hacia el esclarecimiento del caso, el destino le revelará a Mat que la suerte final no será otra cosa que encontrar respuestas a preguntas que nunca se hizo sobre su pasado.

Reseña

Ojos de serpiente
Echar los dados a rodar supone jugársela, y a veces las cosas no salen como uno pretende, a veces el resultado son dos unos, o esos ojos de serpiente, como llaman a la tirada los americanos. A Mat Fernández le ha caído una tirada parecida en esta novela, porque es doblemente contratado para un macabro juego consistente en descifrar un código oculto en metraje inédito de películas de Sergio Leone, aquellos western que revolucionaron la estética del género, rodados en los páramos desérticos de Almería.
Javier Hernández nos trae de nuevo a su detective, zarandeado por el pasado desde su Santa Cruz natal, y le hace cruzarse toda España hasta dejarlo en una Barcelona que respira el ambiente viciado del enfrentamiento, contra España y en su propio interior, porque hay algunas voces que no quieren esa independencia, o al menos no la quieren si con ella han de perder privilegios que han ostentado durante siglos. Políticos corruptos, OPAS hostiles, empresas biomédicas, rastreadores capaces de acabar con la vida de cualquiera, un joven muerto al que le falta una mano…
Y Mat Fernández en medio de todo, jugando con cartas marcadas por otros, con dados cargados que nunca llegan a asomarse al seis, porque además el tiempo y un viejo amor tampoco lo permiten. Con una prosa dura, golfa a ratos, Javier Hernández nos va metiendo poco a poco en una trama llena de equívocos, de falsedades, de muertos sustituidos, de ajustes de cuentas, de amores perdidos y nunca vueltos a encontrar del todo.
Una trama entre la que el detective se irá moviendo como pueda, percatándose de que el tiempo va pasando para todos, y de que es un enemigo al que nunca se puede vencer. Hay diálogos memorables, innumerables referencias al cine, de antes y de ahora, a la música, al baloncesto, a la política, al pasado de Santa Cruz, en definitiva, todo el ideario de Mat Fernández y, por qué no decirlo, del propio Javier Hernández.
Esos capítulos breves, esos saltos transoceánicos, los bares, las mujeres que ocultan mucho más de lo que dan, los duros de toda la vida, los villanos con dinero e infraestructuras, los rufianes de la política, un padre protector al que no le queda mucho tiempo, todo se vuelve oscuro como la pez para que hundamos las manos en ella y nos quedemos ahí atrapados, pendientes del próximo golpe, de la siguiente confesión, del pequeño reducto propio que nunca debió ser bombardeado porque lo defenderíamos con uñas y dientes. Eso sí, con el aliento suficiente como para poder lanzar los dados una vez más.
https://punica.es/nunca-bombardees-pearl-harbour-resena/?fbclid=IwAR3Q7Ne93efaKzQbM-BtHZOaps-EkwSenZjRQLvkD9WM3Ni0G23-dT-x1rU