Si hay alguien que esté preparando a los lectores jóvenes para que se apasionen por el género negro es sin duda Paloma González Rubio.
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ANTONIO PARRA SANZ (Madrid 1965), escritor y crítico literario. Novelas: Ojos de fuego, La mano de Midas (Premio Libro Murciano 2015), Los muertos de las guerras tienen los pies descalzos; Acabo de matar a mi editor, Dos cuarenta y nueve y Entre amigos (Serie Sonia Ruiz 6). Relatos: Desencuentros, El sueño de Tántalo, Polos opuestos, Cuentos suspensivos, Malas artes, Gomes y Cía, Cartagena sangrienta. Artículos: La linterna mágica, Butaca de patio. Ensayo: Tres heridas.
Si hay alguien que esté preparando a los lectores jóvenes para que se apasionen por el género negro es sin duda Paloma González Rubio.
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MORIR SOLO
De ese riesgo demoledor se habla en esta novela, de ese miedo a verse devorado por la soledad en el momento definitivo es de lo que se alimenta el joven Mauricio Costa luego de verse envuelto en un tiroteo callejero. Así de potente arranca esta nueva novela de Paloma González Rubio, mostrando la cara más cruel de la sombra de los Dead Boys, una banda de la que es muy difícil salir.
Con una estructura muy bien perfilada, la autora le da a conocer al lector tanto los sentimientos e inquietudes de Mauri como la necesidad que tiene el joven de pedir ayuda, pero al mismo tiempo, con cada llamada, cada mensaje, vamos conociendo detalles de la vida del propio Mauri, de sus compañeros de la banda, de las niñas pijas seducidas por el peligroso atractivo de la misma, y hasta del episodio que lo cambió todo, el incidente acaecido poco tiempo atrás con el chino.
Pero además, para completar el panorama narrativo, tenemos la tercera persona objetiva, que da cuenta de las investigaciones policiales y judiciales, filtradas también por la relación de la extinta pareja que formaron Alicia y Amaro, quienes han de dejar de lado sus diferencias al verse trabajando de nuevo codo con codo en un caso común.
La trama se va enriqueciendo con cada minuto, y no se limita a los hechos ocurridos en ese lóbrego callejón, sino que entre esas llamadas, avisos y wasaps se desgranan también cuestiones sociales como la educación y su falta de empatía con quienes se van quedando atrás, los malos tratos, los hogares desestructurados, la amistad, las relaciones familiares, el funcionamiento de las bandas juveniles, el papel de la ley, la redención, si la hubiere, la traición, que la hay, las manipulaciones de y hacia los jóvenes e incluso el racismo y las agresiones sexuales. Un universo temático que Paloma González Rubio encara sin temor alguno, para arrancarle también más de una reflexión a sus lectores. Brillante.
‘DEAD BOYS’. Paloma González Rubio
La Esfera de los Libros. Madrid 2022. 245 págs. 13'30 €

Título: Ventanas
Autora: Paloma González Rubio
Editorial: Anaya
Páginas: 144
PALOMA GÓMEZ RUBIO nació en 1962 e inició su travesía en Madrid. Ahora vive entre la montaña y los puertos del Mediterráneo. Desde su infancia, sus dos pasiones fueron la literatura y la música, por este orden. Se licenció en Filología semítica, fue solista del cuarteto de música sefardí Simane y escribió letras de canciones en los años 80. Ha trabajado en el mundo editorial como correctora, traductora y editora. De tanto insistirle en que sería escritora, dejó de escribir, hasta que descubrió que solo a través de la literatura podía expresar lo que de verdad le importaba. En 2007 recibió el premio de relato José Saramago. Ha publicado dos novelas para adultos: Epitafio (2010) y El delito de la lluvia (2014). En literatura juvenil se estrenó con su participación en el crossover colectivo Aurora o nunca (2018) incluido en la prestigiosa lista White Raven. Con los cronistas de Aurora también ha publicado Aurora y en la hora (2021). Con João ganó el premio Alandar 2018, y también es autora de la novela Antípodas (2019).
Finalizada la guerra, un grupo de hombres armados detiene inesperadamente a los padres y tíos de Bruno y Silvina. Cuatro niños y un bebé se quedan solos e indefensos en la casa que comparten sus familias, abandonados a su suerte en una ciudad hostil en la que los ciudadanos se vigilan unos a otros desde las ventanas.
Bruno y Silvina, acompañados por el fantasma de la pequeña Alicia, desaparecida en un bombardeo, luchan por sobrevivir, cuidar del bebé, de sus primos pequeños y encontrar a sus padres, pese a que la cobardía de vecinos, allegados y desconocidos los va empujando a un callejón sin salida.
La falta de solidaridad hace de los débiles un blanco fácil. Basta un paso en falso para reducir nuestras expectativas de la vida a la estrechez de la mirilla de un fusil. Cuando se impone la dictadura del miedo, las ventanas no sirven para dejar entrar la luz, para ver, se convierten en ojos que nos vigilan.
A veces, cuando la literatura juvenil se lanza a quitar las vendas más dolorosas, genera a su alrededor una situación de inquietud, una sensación como de “cuidado, tampoco les mostremos a los lectores el mundo en toda su crudeza, no vayamos a hundirlos”, un afán de sobreprotección que debería estar reñido con el propio concepto de literatura.
No se escribe únicamente para remover conciencias, pero a veces hay que hacerlo, y cuando esto ocurre, incluso felicitarse, porque el lector principiante también debe ir preparándose para el mundo que le aguarda, y que tendrá tantas espinas como rosas. Paloma González Rubio no es una mujer que le vuelva la cara a la realidad, y en sus obras se nota, así que en esta novela se ha ido como una flecha a una trama en la que el mal, llámese dictadura, abuso, tiranía, deja abandonados a su suerte a un puñado de niños, que de un momento para otro se ven privados de sus padres, en una sociedad compleja, llena de penurias, y que les volverá la espalda por miedo tanto como por egoísmo.
En un país innombrado (juegue el lector a traerse la trama al suyo, a ver qué se siente), Bruno, sus hermanos y sus primos no entienden por qué su familia se ha roto, por qué han sido arrestados, y por qué ahora sus vecinos ni los ven ni reparan en ellos. En ese terror radica la incómoda verdad, y la autora ha logrado mantener perenne una tensión brutal que, si bien no llega a desbordarse, se agarra a la garganta del lector con la ferocidad de lo inevitable.
Incluso ese destino horrible va asentándose en cada página, para que no olvidemos que hay pasiones sometidas a la veleidad de quienes juegan con su libertad, pero tampoco que la fuerza de un niño es un tesoro inabarcable. Una lectura hoy más que necesaria.
https://www.elquintolibro.es/2021/10/resena-de-la-novela-ventanas/?fbclid=IwAR2DZooifs2TGRcz-17ub7laZZu9-mcmz7jwqHTTtFjUAOY_PlacY1uUl0A
HERÓES ROMÁNTICOS
Son
muchas las historias de barcos que han inspirado grandes novelas a lo largo de
distintas épocas de la literatura. Adaptar una de ellas al público juvenil, en
los tiempos que corren, es un acto de gran valentía, la que demostró Paloma
González Rubio al pergeñar una novela que le llevó a obtener el premio Alandar
2019, y en la que las vidas de Inés y Miguel, instaladas en lo que podríamos
considerar lo convencionalmente estable, se verán sacudidas por la aparición de
un joven que vive precisamente alejado de todo lo convencional.
Los
orígenes de la trama de João, centrada en ese adolescente que vive con
su madre en el velero Meltemi, apartado siempre de tierra firme, se sitúan en
un caso real que la autora presenció en las islas Baleares mientras navegaba
con su familia en su barco. En Ibiza conoció a una mujer que huía de cada
puerto para que no escolarizaran a su hijo, un niño de cuatro años que se movía
como un acróbata por la cubierta. Esa historia caló tan hondo en su memoria que
poco a poco se fue convirtiendo en literatura.
La
creación de este personaje supone todo un homenaje a los héroes románticos de
las grandes novelas de aventuras, de ahí que todavía sea capaz de alcanzar gran
trascendencia entre los lectores adolescentes, quienes comprobarán, de su mano,
que la libertad absoluta exige un pago muy alto, en comparación con la
servidumbre que nos puede exigir la vida en tierra, la vida siguiendo a toda
costa las normas establecidas. Es decir, que vivir como Joao supone estar permanentemente
en riesgo, y ahí puede radicar precisamente uno de los atractivos del texto, en
ese mensaje.
De fondo, la autora toca también otros temas que no pasan desapercibidos para un ojo adulto, y deja entrever de qué manera la sombra de ciertas situaciones peligrosas, ya sean sociales o sentimentales, puede terminar condicionando también la vida de los más jóvenes. Una novela deliciosa cuya lectura le pasará en un vuelo a quien sucumba a la atracción de subirse a bordo del Meltemi.
‘JOAO’ Paloma González Rubio.
Edelvives. Zaragoza 2019. 188
páginas.