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martes, 17 de mayo de 2022

jueves, 14 de abril de 2022

ENTRE AMIGOS, EN EL DIARIO LA OPINIÓN

 EL SHOW DE SAMSA
Un maestro de la novela negra
Pedro Pujante
09·04·22 | 06:00


   Hay una consistencia en la prosa de Antonio Parra Sanz que atrapa desde el comienzo. Sus novelas están impecablemente escritas y sus argumentos no dejan indiferente. Estos dos factores convierten cada una de sus obras un acontecimiento, sobre todo para los acólitos de la novela negra, género en el que el madrileño afincado en Cartagena destaca.

    Como decíamos, los argumentos de sus novelas son sugerentes. De un modo sagaz, nuestro autor consigue, con lentitud y precisión, tender una red en la que poco a poco, los lectores, caemos irremediablemente. Y lo mismo vale decir sobre esta sexta entrega de la serie dedicada a la investigadora Sonia Ruíz. Una saga escrita por diferentes autores y que ha culminado con Entre amigos. Un relato en el que Antonio Parra Sanz ha mostrado estar a la altura de las circunstancias y que se puede leer como parte de la hexalogía, pero que también funciona de modo autónomo.

    La historia comienza con una brutal paliza propinada a Pau, el ayudante de Sonia Ruíz. Un incidente que ha venido acompañado de un extraño y violento comportamiento por parte de Pau. Nuestra atractiva investigadora comenzará su caza. Una investigación que irá en contra de todos los elementos posible. Pero lejos de amedentrarse nuestra heroína urbana hará gala de su perspicacia y fino olfato y comenzará a revelar secretos cada vez más turbios.

    Es difícil hacer una reseña de una novela de este tipo sin desvelar parte del argumento. No obstante, el lector que se aventure en este relato noir, además de disfrutar de una historia subyugante, de estética cinematográfica y con personajes de lo más logrados, también será seducido por una serie de temas de total actualidad. El papel de la mujer en la sociedad. El consumo de drogas ilegales y su utilización para casos de sumisión química. El comercio del sexo y las redes sociales. Además del viejo tema de las asociaciones criminales que operan al margen de la ley y que nos abocan a la eterna lucha entre el bien y el mal. Aunque Parra Sanz trata este asunto sin maniqueísmos, mostrando una extensa gama de grises en el perfil moral de sus personajes.

    Parra Sanz, con su afilada prosa y un desparpajo natural, nos regala con esta mítica detective una vuelta de tuerca de género, adentrándose en su faceta más personal; y además ‘filmando’ una frenética historia urbana y contemporánea que te atrapa desde las primeras frases. Con diálogos realistas y chispeantes y un final a contrarreloj que parece remedar las mejores historias de detectives. Una historia, en definitiva que, sobre todo, en su tramo final se vuelve trepidante y nos arrastra hasta un final de lo más impactante.

    Una novela que bebe de los clásicos pero que es totalmente moderna.

https://www.laopiniondemurcia.es/cultura/2022/04/09/maestro-novela-negra-64825915.html?fbclid=IwAR1iXrU-18nt-IN6JLzDblilFBslgnKx_4xZ9gr02_6_NFK31browg5UZYo

viernes, 30 de octubre de 2020

LA INVENCIÓN DE LA REALIDAD - PEDRO PUJANTE

 

Reseña de la invención de la realidad

Título: La invención de la realidad

Autor: Pedro Pujante

Editorial: Murcia Libro

Año: 2020

Páginas: 172

Calificación: 

Sobre el autor

Pedro Pujante (Murcia, 1976) es docente, crítico literario, profesor de escritura creativa y doctor en Literatura. Es autor de las novelas El absurdo fin de la realidad (2013), Los huéspedes (2016) y Las suplantaciones (2019). También es autor de cuatro libros de cuentos: Espejos y otras orillas (2011); Déjà-vu (2012); Hijos de un dios extraño (2012) y Las regiones inferiores de la muerte (2018). Muchos de sus relatos y artículos están recogidos en antologías y revistas. Es autor también del ensayo crítico Mircea Cărtărescu. La rescritura de lo fantástico (2019).

Sinopsis de la obra

Los límites entre la realidad y la ficción siempre han sido objeto de curiosidad para lectores y escritores. ¿Dónde se encuentra la frontera entre ambos territorios? ¿Es tan nítida como durante siglos se ha pensado, o la modernidad ha difuminado la certidumbre de su grosor? El novelista Pedro Pujante aborda en estas páginas, con amenidad muy bien documentada, un acercamiento a esas cuestiones. Y nos recuerda, utilizando abundantes ejemplos de obras famosas, que los viajes y trasvases entre los dos ámbitos son más frecuentes y desconcertantes de lo que en principio podríamos pensar. Una brillante colección de artículos que nos sirve para entender los nuevos rumbos que está adoptando la ficción en las últimas décadas.

Reseña de La invención de la realidad

El nuevo Montano

Cuando una persona respira literatura, siente literatura y vive la literatura, se le puede aplicar aquel mal de Montano que acuñara en su momento Vila-Matas, esa especie de sacerdote de los letraheridos que habitamos por el mundo. Pues bien, de vez en cuando tenemos la suerte de contar entre nosotros con una de esas personas, como es el caso de Pedro Pujante, que rezuma literatura por cada uno de sus poros, y que además no tiene ningún pudor a la hora de compartir esa pasión con el resto de los mortales.

Y eso es lo que ha hecho en este volumen de artículos publicado por la editorial MurciaLibro (algún día la sociedad llegará a valorar en su justa medida el trabajo que hace Fran Serrano al frente de este sello) y que previamente aparecieron en la prensa regional, invitarnos a disfrutar de la literatura casi tanto como a conocer lo que significa para él y para otros muchos que han dejado su huella a lo largo de los tiempos, con sus obsesiones, esclavitudes, desvelos, atracciones, amores frustrados, en esencia, invitarnos a valorar lo que ofrece la vida literaria, que no es precisamente poco.

Creaciones legendarias, autores malditos, obras escritas desde el más allá, juegos metaliterarios, autores que no quieren escribir, o que publicaron una única obra, reinvenciones, lo imaginario y la ciencia ficción, los futuribles, el asunto del doble, y por encima de todo ello, la figura del pope Vila-Matas, con quien el autor murciano ejerce de acólito aventajado para hacerse eternos ambos en ese dulce veneno de la literatura.

Lecturas breves pero intensas, dadas a la reflexión, enlace a otras obras y autores, referencias e invitaciones, en esencia, un gusto por compartir una pasión de la que muchos somos deudores. Algo que sólo podemos agradecerle a Pedro Pujante.

https://www.elquintolibro.es/2020/10/resena-de-la-invencion-de-la-realidad/?fbclid=IwAR22Us1SMnua6X5kZrizao7MXBUFXvqrZb6Nbi3-09S1Yt6iBAgzCeY_Ekk

lunes, 13 de mayo de 2019

LAS SUPLANTACIONES - PEDRO PUJANTE


NO ERA SAMSA

    No lo era, era el primo de George Simurg, un hombre medio checo medio español que es requerido de urgencia para acudir a Praga, ante los extraños acontecimientos que por allí le están ocurriendo a su rama europea de la familia. Y eso precisamente es lo que convierte a este hombre en un personaje idóneo para Pedro Pujante, un autor acostumbrado a manejarse hábilmente entre la ficción y la realidad, entre lo objetivo y lo kafkiano, entre los diferentes planos de lo increíble y la verosimilitud. Lo ha demostrado anteriormente en sus relatos y en sus novelas y ahora lo ha vuelto a hacer.

    No es fácil adaptar la realidad a la ciencia ficción, a lo paranormal, y mucho menos hacerlo manteniendo altos niveles de ironía y una línea narrativa coherente, el delirio es complejo de manejar, tanto para quien lo practica como para quien lo lee, pero el autor alhameño se ha convertido ya en todo un experto, tanto que cuando abrimos una de sus novelas no nos queda otra que dejar que nos lleve de la mano pro el paisaje que su mente se empeñe en construir, y permitir también que poco a poco vaya respondiendo a la multitud de preguntas que pasarán por nuestras cabezas.

     La más intensa de ellas tiene que ver, en este caso, con el título, porque una vez que nos sumergimos en esta historia debemos asumir que nuestras conciencias son endebles, que tal vez no seamos quienes creemos ser, y lo que aún es más contundente, que quizá nos gustaría habitar otra realidad muy diferente a la que nos acoge. La búsqueda, por tanto, es algo inherente al ser humano, casi tanto como las dudas, y Pedro Pujante nos abre una puerta, o cientos de ellas, en un laberinto de espejos en el que casi lo de menos es que al final nos aguarde un escarabajo gigante, sino que no nos guste el reflejo que en realidad veamos. Además, lo hace con una prosa de calidad, para que el viaje, además de inquietante, pueda disfrutarse desde la plenitud literaria.

‘LAS SUPLANTACIONES’. Pedro Pujante.
 MAR Editor. Madrid 2019.
149 págs.14’00 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 11/05/2019)


miércoles, 19 de abril de 2017

CUENTOS SUSPENSIVOS EN CULTURAMAS

Magnífica reseña que le dedica Pedro Pujante a mis Cuentos suspensivos en la revista Culturamas.

http://www.culturamas.es/blog/2017/04/19/cuentos-suspensivos-de-antonio-parra-sanz/

Cuentos suspensivos, de Antonio Parra Sanz


Por Pedro Pujante.
Quienes hayan leído algún libro de Antonio Parra Sanz, cartagenero de Madrid, profesor y crítico literario, no se sorprenderán al comprobar que su prosa es como un estilete afilado que hiende las historias y las moldea a su gusto. Eficaz, ágil y preciso, Parra Sanz sabe economizar las palabras para, sin perder un ápice de belleza, contar una historia. Historias redondas que nos sumergen en distintos planos de nuestra realidad. En “La tormenta”, nos cuenta las peripecias de un heredero que viaja a un pueblo del norte de España para ser víctima y testigo de una superstición oscura. Parra Sanz nos traslada esta leyenda con tal desparpajo que no sabemos si temblar o reírnos, si la historia es un relato fantástico o un fragmento cotidiano, recortado por las casualidades y el destino. En “Ite Missa Est”, título con reminiscencias rubendarianas, el texto más experimental del libro, un coro de voces yuxtapuestas nos da cuenta de la realidad, los rencores, los deseos y las leves batallas de un grupo de parroquianos –clero, políticos, empresarios– que bien podrían servir para representar nuestra sociedad al completo. Monólogos interiores en el transcurso de una misa que radiografían el exterior de nuestra España.
“El sueño de Tántalo” es un relato negro. Cuenta la última batalla de un perdedor, la del boxeador Arturo, quien no ha tirado la toalla de la vida aún, enamorado de una belleza rusa de prepago. La derrota, los deseos incumplidos y las segundas oportunidades son los ejes de esta historia de superación y supervivencia existencial, que tampoco renuncia a esa vitriólica mirada del autor, tan ágil en mostrar las miserias humanas.
En “El holandés errante” rescribe la vieja leyenda, pero filtrada por la ironía y el cinismo, haciendo que la última frase dé un giro y el sentido final al relato.
Hay en estos cuentos un cierto aroma a las literaturas del Boom. Al paladeo impúdico de las frases que recuerda algunos cuentos de García Márquez, a los personajes melancólicos y fracturados de Cortázar, a las ambiguas lecturas, que oscilan entre lo maravilloso y lo cotidiano de aquella generación del Boom. A veces, su fabulación se concentra en la propia vida del autor, como ocurre en “Los viernes a última”, un cuento de misterio y literatura. También algún guiño al cine,  como sucede en “Delicatessen”, una comedia negra que parece extraída de una antología de Roald Dahl (final-revolcón incluido). Aunque debo reconocer que mi favorito es “Inevitables golosas”, un cuento en el que lo fantástico, lo grotesco y lo humorístico expanden las fronteras de su lectura. Es divertido, como lo podría ser una fábula kafkiana, es inusual e imprevisible, como una obra de Ionesco.
En general, y a pesar de la disparidad de argumentos y planteamientos, todas las historias están caracterizadas por escenarios reconocibles, contemporáneos. Los personajes son gente aparentemente normal que se ve abocada a sufrir las vicisitudes que la cotidianidad les depara. Pero nada es lo que parece en estos breves catálogos de ficción, y su lectura deparará más de una sorpresa.
Al final, hay una colección de microrrelatos, en los que en pocas líneas, con precisión y solvencia, se condensa una mueca, una fantasía, un argumento germinal.
Parra Sanz se muestra en un estado de plenitud literaria, equilibrado. Escribe lo que quiere escribir, sin renunciar a un estilo maduro y sin estridencias. Ha conseguido una voz propia que engancha, que se disfruta y que consigue mantener no solo el interés sino también el placer de la lectura.

miércoles, 19 de octubre de 2016

BUTACA DE PATIO EN EL DIARIO LA OPINIÓN



Enormemente agradecido a Pedro Pujante por las palabras que le dedica a mi Butaca de patio en el diario La Opinión.


domingo, 19 de junio de 2016

LOS HUÉSPEDES - PEDRO PUJANTE

Las costuras de lo real

    Un escritor, Roberto Hernández, es invitado, con todo el misterio del mundo, a un congreso de “literatura secreta”, a celebrarse en un remoto pueblo extremeño, congreso al que debe acudir cumpliendo una serie de requisitos que garanticen el anonimato. Así de misterioso arranca Pedro Pujante esta especie de distopía de ficción rural, con los mimbres característicos de una literatura empeñada siempre en reventar las costuras dela realidad para que el lector no pare en ninguna página de hacerse preguntas, incluso de levantar la vista para asegurarse de que todo lo que le rodea es lo que verdaderamente parece ser.

          Y es que a medida que el protagonista se adentra en el pueblo extremeño, las cosas se complican, aparece un científico trasnochado, empeñado en clonar nada menos que la figura de Francisco Umbral, surgen experimentos de seres ya clonados, como el de una famosa televisiva cuyo mérito uterino fue el de emparejarse con cierto torero de postín. Las carcajadas no son gratuitas, Pedro Pujante pone su mensaje detrás de cada secuencia, ya que podemos hablar de secuencias extremadamente hilarantes y esperpénticas, porque a lo kafkiano, influencia ya muy notoria en el autor, hay que sumar ahora lo orwelliano e incluso hasta tintes berlanguianos. Una buena mezcla con la que intentar comprender, si es posible, en qué realidad se hallan los personajes, en qué momento temporal y con cuántas dosis de realidad encima.

          No es Pedro Pujante un autor que renuncie a los retos, al contrario, y la ruleta de su prosa ha de seguir girando porque el lector tiene que seguir experimentando una sorpresa tras otra, no sólo sorpresas distópicas, que las hay a mansalva, sino también méritos narrativos como el hecho de construir una ‘road movie’ en un diminuto pueblo. Nunca se habían roto mejor los convencionalismos en la literatura, el autor lo sabe y a los lectores sólo nos queda preguntarnos cuál será la próxima sorpresa que nos tendrá guardada.

Los huéspedes. Pedro Pujante.
Ediciones Irreverentes. Madrid 2016. 176 págs. 15 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 18/6/2016)

domingo, 12 de abril de 2015

LA CARTAGENA MISTERIOSA, por Pedro Pujante

Ésta es la reseña que Pedro Pujante publicó en el diario La Opinión, sobre La mano de Midas. Enviarle mi agradecimiento hasta me sabe a poco por semejantes palabras.


miércoles, 8 de enero de 2014

DOCE LUNAS - PEDRO PUJANTE

DOCE LUNAS

PEDRO PUJANTE
EL ABSURDO FIN DE LA REALIDAD


1)    ¿Cómo surge la idea de preparar un discurso de bienvenida ante una visita de alienígenas?

Cuando pensé en escribir una novela en la que quería fusionar literatura y fantasía, tenía en mi mente dos ideas distintas que, de algún modo, pretendía fundir. Por un lado estaba la ciencia-ficción de Ray Bradbury, que para mí, significa la literatura de calidad de este género. Y al otro lado, totalmente alejado, se encontraba la literatura más libresca, más metaliteraria de, digamos, Borges o Vila-Matas. Quería que ambos procedimientos literarios aparecieran en mi libro. Vila-Matas se vale muchas veces del recurso de un escritor que tiene que dar una conferencia. Así que me dije: ¿y si esa conferencia no fuera sino un discurso a los extraterrestres? Y de ahí comencé a elaborar el libro. Digamos, que es el esqueleto sobre el que se sustenta toda la historia.

2)    Orentes, el escenario de la novela, es una pequeña localidad del sudeste Español, ¿tiene un correlato real?

     No creo que exista un escritor que invente todo, que elabore de la nada. La materia prima, incluso para un relato fantástico como este, es extraída de la misma realidad. Orentes tiene elementos de Espinardo, el barrio de Murcia en el que he me criado y he vivido muchos años, casi toda mi vida. Así que se pueden apreciar algunos elementos que obviamente pertenecen a esta geografía de mi propia realidad. Pero también está el mar cerca, lo que no coincide con la orografía de Espinardo, y muchos otros elementos totalmente inventados que precisaba para la narración. Así que podría decir que es semificticio, el trasunto de Espinardo pero llevado a la ficción.

3)    ¿Por qué ha elegido para esta novela una estructura en capítulos tan breves?, algunos de ellos parecen incluso mónadas o hasta microrrelatos.

     Cuando comencé a escribir el libro no sabía hacia dónde caminaba. Solo sé que me apetecía contar una historia y que esa historia me sirviese para poder hablar de otros asuntos: literatura sobre todo, pero también cine o lo que me surgía mientras la novela se escribía. Es un libro que, a pesar de su estructuración, creo que es bastante caótico, y los capítulos (que realmente no son capítulos sino meras separaciones, meros apartados) son una de tantas formas en las que el libro podría haber sido estructurado.

4)    ¿Y por qué incorpora una cita al inicio de cada secuencia, tienen algún sentido argumental?

     Las citas las he incorporado como una especie de títulos de los ‘capítulos’. A veces indican de qué se va a hablar en ellos, a veces no. Son un puro juego, y lejos de tratar de sentar cátedra o de dotar al libro de autoridad o seriedad, están pensadas para lo contrario. Para reírme un poco del uso de las citas, que el lector las lea como un intertexto, son un guiño a él. Algunas son serias y reales. Otras son apócrifas (o no, el lector debería averiguarlo, es un juego y de eso tratan). Hay una que viene a decir lo siguiente: ‘Esta cita no sé por qué la he escrito, pero creo que quedará bien.’ El autor. Lo cual demuestra lo poco en serio que me he tomado el asunto de las citas y lo mucho que de divertimento hay en ellas.

5)    La novela tiene el barniz inequívoco de la ciencia ficción, pero en sus páginas hay mucha sociología, ¿están reñidas la ciencia ficción y la crítica social?

     La ciencia ficción es muchas veces una enmascarada forma de plantear y sacar a relucir asuntos de la más acuciante realidad, del presente o del pasado. No, no está reñida, todo lo contrario. Pero, también es cierto que yo no he pretendido, al menos de forma consciente, hacer crítica social. Creo que el espacio literario debe ser mayormente para el divertimento, para la expresión artística, cultural, lúdica. Lo que ocurre es que el protagonista de mi novela vive una especie de crisis de identidad, está un poco trastornado por los acontecimientos extraños que suceden en su pueblo y por otras circunstancias personales. Así que no deja de plantearse cuestiones filosóficas, sociales o éticas. Pero casi más como un desesperado intento de explicarse el mundo que como una protesta formal. Es más una cuestión existencial que social.

6)    Entre los escritores que aparecen radicados en Orentes, hay una tipología casi biológica, ¿hay alguna bala oculta en esas caracterizaciones hacia el mundillo literario y su trastienda?

     Los escritores que viven en Orentes son todos seres muy extravagantes. Son especímenes que raramente se podrán encontrar en la vida real. Por ejemplo, Rogelio, quien escribía novelas de vampiros comunistas que acosaban a los parroquianos. O Aparicio, una poeta que exclusivamente escribía endecasílabos en papeles en sucio para quemarlos y deshacerse de ellos al instante, sin ninguna intención de alcanzar la posteridad. En definitiva, al igual que el narrador, que es un raro y poco estable escritor, sus colegas de profesión son raritos, pintorescos, surrealistas. Pero, nada que ver con la realidad. Al menos con esta realidad.

7)    Se ha confesado seguidor de Cortázar, Kafka, Cervantes, incluso Herman Melville, ¿qué preferiría no hacer Pedro Pujante en el ámbito literario, tal y como le ocurría al escribiente Bartleby?

     Preferiría no hacer literatura comercial con la única intención de agradar a mucha gente. Prefiero pocos lectores y buenos. Escribo porque me divierte, no para vivir. Si tuviera que escribir algo que no me satisface no sé si sería capaz de seguir escribiendo. Preferiría vivir en un mundo en el que la literatura no fuese un producto comercial, sino un artículo cultural. No una necesidad material sino espiritual. La literatura nos transforma, nos lleva a lugares exóticos. Prefiero ese pensamiento, quizá algo romántico, de la literatura a creer que la literatura es solamente libros, editores y librerías. Odio los no-libros, trozos de papel que cuentan la ‘vida’ de famosillos. No me gustan los libros que no son libros.

8)    Además de los autores citados antes, ¿qué otras deudas literarias salda Pedro Pujante en estas páginas?

     La lista es larga, mis deudas son numerosas y muy cambiantes. No escribimos desde cero, a pesar de que intentemos hacer una obra original y distanciarnos de nuestros maestros, matar al padre. Mis influencias son muchas: desde la ciencia ficción de calidad de Stanislaw Lem o Bradbury, Borges, Kafka, Vila-Matas. Cervantes, Shakespeare, Homero, estos dos últimos creo que están en el centro del canon occidental. Pero también están Mario Levrero, Felisberto Hernández, Paco Umbral, Boris Vian, Álvaro Cunqueiro, Cormac MacCarthy… Y cada día descubro autores nuevos que me parecen geniales: Sergio Chefjec, Juan José Saer, Rafael Pinedo, los tres argentinos y que he leído este último año. Tom MacCarthy, y un grandísimo escritor que siento no haber descubierto antes, Mircea Cărtărescu, que es un Borges-Kafka moderno con mucha poesía, mucha intuición.

9)    Volviendo al tema de los alienígenas, si es verdad que nos observan desde otros mundos, ¿cómo cree que nos estarán valorando?

     El mundo es muy absurdo, más que la misma ficción. Más que pensar que está muy mal, porque sí que hay cosas muy cuestionables y que merecen un cambio, en general el mundo no funciona del todo mal. Soy optimista y opino que una actitud positiva hace que todo funcione mejor. El pensamiento mueve las cosas. Pero como te decía: hay cosas que son absurdas y que jamás lograré comprender. La importancia que tienen algunos temas en los medios: el corazón, el fútbol… Las  cruentas guerras, los crímenes, que todos los días aparecen y ya casi nos son naturales, ya nadie se cuestiona que la guerra siga y siga. No sé, es posible que algo estemos haciendo mal. O quizá no. O quizá el ser humano es así de contradictorio y por eso jamás llegaremos a una solución que satisfaga a todos. En El absurdo fin de la realidad uno de los asuntos más destacados es ése, la complejidad humana, la imposibilidad de comprender el mundo. No somos buenos ni malos, listos o tontos. Somos todo a la vez, somos absurdos, indescifrables.

10) Y si realmente nos visitan o invaden algún día, ¿qué salvaría Pedro Pujante de este mundo?

Salvaría la literatura, el amor y el vino. Creo que con mi mujer, buenos libros y buen vino podría intentar recrear un mundo nuevo y mejor, (muchas risas, ja ja ja ja ja ja. El entrevistador también ser ríe y bebe un poco de vino, ja ja ja) Por supuesto, también cine, películas, que no dejan de ser una de las hijas modernas y sofisticadas de la literatura.


11) ¿Cuántas caras de Pedro Pujante hay en el narrador de esta novela, con cuántas facetas del escritor nos vamos a encontrar?

     El autor está en cada libro, no cabe duda. Mi personaje es un escritor como yo, que se cuestiona el mundo y que duda de sí mismo, de su naturaleza, de su origen, de su futuro. En un mundo surrealista como el de la novela, parece algo razonable. Pero creo que en el fondo todos albergamos un yo interior que se suele sentir extraño en el mundo. Siempre hay momentos en los que la vida nos resulta incomprensible, extraña, ajena. Esa parte es la que hay de mí en este libro y en todos. La parte que se interroga. Porque en definitiva escribo para hacerme preguntas, no para ofrecer respuestas. La literatura es una forma de interrogar e interrogarnos. Es un diálogo con nosotros mismos, algo aburrido a veces porque solo escuchas tu voz, pero que sirve para exteriorizar nuestras ansiedades, miedos y dudas. Ése es el Pedro que hay en este libro. El que se pregunta por las cuestiones más triviales, pero que en el fondo suelen ser las que todos nos hacemos.

12) Y para finalizar, una pregunta doble: ¿cuáles son sus proyectos literarios más inmediatos, y qué le diría a un lector para animarle a leer esta novela?


     Tengo una novela acabada que me ha dejado muy contento. Es la historia de un escritor que vive en su propio mundo. Hablo de literatura pero también de muchas cuestiones: la identidad, la memoria, el éxito, la creación, la fama, el deseo como fabulación y sobre todo, el aislamiento. Creo que es un libro que va a funcionar muy bien. Para animar a leer El absurdo fin de la realidad diré que es divertida, original y que no tiene nada que ver con lo que se he escrito hasta ahora. No sé si será el mejor libro que haya escrito pero sí el más distinto y atípico. Y además juego con el absurdo, la fantasía y lo surrealista haciendo que los avatares del protagonista sean delirantes y desternillantes.


 

https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=ukZke6trjDg

domingo, 15 de diciembre de 2013

EL ABSURDO FIN DE LA REALIDAD - PEDRO PUJANTE

     Surgido desde la trastienda de lo aparentemente real, regresa Pedro Pujante con una nueva novela, ganadora del I Premio 451 de Ciencia Ficción, en la que el narrador prepara un discurso de bienvenida ante la inminente llegada de  alienígenas a su ciudad. Quien crea que la cosa se queda en esa anécdota, ni conoce a Pedro ni se imagina la cantidad de dobleces que él le puede hacer a la realidad, así que mejor que lea estas páginas y se convierta también en papirofléxico del tiempo, como hace su autor.

El absurdo fin de la realidad. Pedro Pujante.
Ediciones Irreverentes. Madrid 2013. 126 páginas. 12 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 14/12/2013)

sábado, 9 de marzo de 2013

HIJOS DE UN DIOS EXTRAÑO - PEDRO PUJANTE


El sombrerero gamberro

            Hagamos un ejercicio imaginativo, una recopilación de futuribles literarios: si pudiéramos fusionar en un solo autor los rasgos de Cortázar, muchos, y de Joyce, algunos, posiblemente el resultado sería una persona capaz de tomar en sus manos la realidad y arrugarla como un pañuelo, alguien que escribiera como Pedro Pujante. Estamos ante el tercer volumen de relatos de un autor que se mueve como un axolotl en el agua de la intersección de planos, y tan pronto nos sitúa en el ambiente más usual como nos aferra por el cuello, o por las neuronas, o por la memoria literaria, y nos lanza al vacío hasta hacernos aterrizar en otras dimensiones paralelas llenas de sombras, sorpresas y el hálito desmesurado de la muerte.

            Ulises negándose a regresar a Ítaca, buscando una identidad que usurpar a cambio de evitar la vuelta, parejas lanzadas a un juego de múltiples personalidades para paliar una soledad que de repente crece hasta doler, dioses extraviados en busca de un reino al que pertenecer, actrices devoradas por su personaje, familias rotas por una tragedia que no todos pueden aceptar, amantes sólo de voz, cuadros que se convierten en souvenirs del espejo de Alicia, zombis enamoradísimos celebrando un aniversario lleno de coincidencias macabras.

            Y por encima de todos ellos, Pedro Pujante, un narrador-espejo, como su Ciudad del último texto, y a ratos un sombrerero, si no loco, sí gamberreando con la prosa, capaz de manejarse en la neblina del lado de acá y el fulgor del lado de allá, o tal vez fuera a la inversa. Pero capaz también de alternar el sobresalto y los finales sorpresivos con la delicadeza y la poesía, personalizando un estilo que poco a poco ha ido encontrando su voz y su camino. Habla de hijos de un dios extraño, criaturas con las que juega desde su posición de Zeus blandiendo rayos como metáforas, y que son producto de una imaginación incansable.

Hijos de un dios extraño. Pedro Pujante.
Editorial: Chiado. Salamanca 2013. 159 páginas.
(LA VERDAD, "ABABOL", 9/3/2013)