Vistas de página en total

Mostrando entradas con la etiqueta Lorenzo Silva. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lorenzo Silva. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de junio de 2025

LAS FUERZAS CONTRARIAS - LORENZO SILVA

 

LAS FUERZAS CONTRARIAS, de Lorenzo Silva, por Antonio Parra

Título

Las fuerzas contrarias

 

 

Datos publicación

Editorial Destino. Barcelona 2025. 408 págs.

 

Datos del autor

 

 

    LORENZO SILVA (Madrid, 1966) es uno de los grandes referentes de la literatura contemporánea y sus novelas policiacas e históricas suman más de dos millones y medio de lectores. Ha escrito, entre otras, La flaqueza del bolchevique (finalista del Premio Nadal 1997), El nombre de los nuestrosCarta blanca (Premio Primavera 2004), Recordarán tu nombre, la «Trilogía de Getafe», Castellano, Nadie por delante Púa. Es autor del libro de viajes Del Rif al YebalaViaje al sueño y la pesadilla de Marruecos y de Sereno en el peligro (Premio Algaba de Ensayo). Suya es también la serie protagonizada por los investigadores Bevilacqua y Chamorro; El alquimista impaciente (Premio Nadal 2000), La marca del meridiano (Premio Planeta 2012) o Las fuerzas contrarias son algunas de las novelas que la integran. Junto con Noemí Trujillo, firma una serie policiaca cuya entrega más reciente es La Innombrable (2024).

 

Sinopsis de la obra

 

    El subteniente Bevilacqua y la brigada Chamorro tendrán que enfrentarse a  uno de los mayores retos de su carrera: el esclarecimiento simultáneo de dos muertes en el momento más crítico que ha vivido nuestra sociedad en las últimas décadas. Dos casos que dejan huella en una novela que nos habla sobre cómo con ocasión de la pandemia se hacen sentir las fuerzas adversas a nuestro bien común, a nuestro futuro, a nuestra esperanza; unas fuerzas que vienen de más atrás y van más allá de la acción del virus.

    Una narración que explora, a través del género negro y de la complicidad entre un hombre y una mujer que llevan media vida batallando juntos, esa conmoción colectiva tras la que nada, tampoco para ellos, volverá a ser igual.

 

Reseña

NO HAGO MÁS RESEÑAS DE BEVILACQUA Y CHAMORRO

 

    He decidido que esta será la última reseña que les dedicaré a Bevilacqua y Chamorro. Tras ella no haré más, porque no quiero seguir compartiéndolos con nadie.

    Acaso sea por los más de veinte años que llevo acompañándolos, tal vez porque Bevilacqua y yo casi compartimos edad, y andamos transitando una frontera que nos da bastante qué pensar, pero no deseo tener que exhortar a los lectores a que se acerquen a oír sus voces, porque Lorenzo Silva ha logrado que ya no los leamos, sino que los escuchemos en cada página.

    No quiero que los demás me hurten la paz que sus palabras me proporcionan, ni el juicio medido de las mismas, ni, mucho menos, la capacidad de analizar y valorar tanto lo social como el comportamiento humano, ya sea de los que toman el mal como emblema o de los que han jurado combatirlo.

    No quiero que nadie ponga en duda sus disquisiciones vitales, si tal jueza esto…, si los padres de Chamorro lo otro…, si el hijo de Vila lo de más allá…, si la maternidad o no de Virginia… No quiero, de verdad, lo que deseo es guardarme para mí esas confidencias de viaje, de vigilancias, de seguimiento o de bronca cuando toca.

    Podría transigir con los asuntos procedimentales, pero con matices, empujar al lector a que se acerque a los métodos investigadores aún podría tolerarlo, siempre y cuando no salgan los tiquismiquis de turno diciendo que si en el confinamiento esto no era así, o que para operar con una tarjeta hurtada hay que hacer no sé qué otra cosa.

    Que no quiero, vaya, emplear más energías para defenderlos, primero porque no hace falta, y nunca lo ha hecho, y segundo porque no deseo ya exponerlos al juicio de los demás. Si en más de dos décadas aún no se han atrevido a acompañarlos, allá ustedes, yo ahora quiero quedarme con ellos, y si acaso hasta volver a leer todas las tramas de la serie, asistir de nuevo a aquellos primeros casos en los que ellos y yo éramos jóvenes, aunque también he de decir que me gustan más ahora, con las aristas y las cicatrices del tiempo a sus espaldas.

    Así que ya lo saben, a partir de ahora, cuando regresen, que lo harán, creo, a juzgar por lo que uno ya intuye leer entre las líneas de Lorenzo Silva, me los quedaré únicamente para mí, nada de compartirlos con ustedes. Creo que los tres, a estas alturas, nos lo hemos ganado.

https://www.solonovelanegra.es/las-fuerzas-contrarias-de-lorenzo-silva-por-antonio-parra/

sábado, 12 de octubre de 2024

LA INNOMBRABLE - LORENZO SILVA, NOEMÍ TRUJILLO

 

LA INNOMBRABLE, de Lorenzo Silva y Noemí Trujillo, por Antonio Parra

Título

La innombrable

 

 

Datos publicación

Ediciones Destino. Barcelona 2024. 328 págs.

 

Datos de los autores

 

 

    LORENZO SILVA (Madrid, 1966) ha escrito, entre otras, las novelas La flaqueza del bolchevique, Noviembre sin violetas, La sustancia interior, El urinario, El ángel oculto, El nombre de los nuestros, Carta blanca, Niños feroces, Música para feos y Recordarán tu nombre. En 2006 publicó junto a Luis Miguel Francisco Y al final, la guerra, un libro-reportaje sobre la intervención de las tropas españolas en Irak y en 2010 Sereno en el peligro. La aventura histórica de la Guardia Civil. Además, es autor de la serie policíaca protagonizada por los investigadores de la Guardia Civil Bevilacqua y Chamorro. Con uno de sus títulos, El alquimista impaciente, ganó el Premio Nadal 2000 y con otro, La marca del meridiano, el Premio Planeta 2012. Desde 2010 es guardia civil honorario. Con Noemí Trujillo ya ha publicado las novelas Nada sucio, El palacio de PetkoSi esto es una mujer y La forja de una rebelde.

    NOEMÍ TRUJILLO (Barcelona, 1976) Poeta y escritora catalana, ha publicado los poemarios: La Magdalena, Lejos de Valparaíso, La muchacha de los ojos tristes (también en edición bilingüe The Girl with Sadness in her eyes), Solo fue un post Brooklyn Bridge. Además de poesía y relato breve escribe literatura infantil y juvenil. Es editora del sello Playa de Ákaba. Con Lorenzo Silva ya ha publicado las novelas Nada sucio, El palacio de Petko y Si esto es una mujer y La forja de una rebelde.

  

Sinopsis de la obra

 

    A las puertas de las vacaciones de verano, la inspectora de homicidios Manuela Mauri no pasa por su mejor momento. Ha vivido en poco tiempo varias experiencias que le han hecho comprender que hay sentimientos y vivencias que no se pueden verbalizar y cosas que es imposible nombrar. Lo percibe cuando sus hijos, Manuel y David, le hablan de la repentina muerte de su padre (su exmarido) y ella no encuentra el modo de consolarlos. Lo intuye cuando ve a los padres de Susana, una joven de dieciséis años que ejercía la prostitución y que murió de una sobredosis, exigiendo justicia para su hija en el juicio de la Operación Lesly y la inspectora está segura de que, sea cual sea la sentencia, nada reparará semejante pérdida. Lo deduce cuando afronta la mirada de Belén, que acaba de perder a su hermana Rebeca a causa de las puñaladas que le ha asestado quien fue su pareja. Lo asimila cuando su propio compañero, Alberto, le hace la proposición más importante de su relación y ella no sabe qué contestar.

 

Reseña

MANUELA MAURI Y LA VIDA

 

    Esta tercera entrega de la serie de Manuela Mauri nos presenta a una inspectora más introvertida, más sensible, más humanizada si se quiere, y es que la vida le ha colocado ante sí dos o tres desafíos de esos que nos hacen temblar antes de tomar de nuevo impulso para enfrentarnos a ellos.

    Su ex marido ha muerto, y ese duelo debe encararse también ante sus hijos; una joven aún menor de edad aparece muerta por sobredosis mientras practicaba la prostitución; su compañero le lanza una propuesta vital de alto calibre ante la que no sabe cómo responder; y la salud viene poner la guinda a la situación, desvelando un panorama un tanto oscuro y amenazador.

    Conclusión: el universo de Manuela va a hacer aguas, y le va a exigir acudir a tapar vías por las que amenaza con hundirse. Ella, los lectores lo sabemos, no es precisamente una mujer débil, pero esta cadena de acontecimientos deberá ser tratada con un cierto orden, atendiendo a las prioridades según se vayan produciendo.

    Lorenzo Silva y Noemí Trujillo ya conocen bastante bien a su personaje, y saben que la profesionalidad es una de sus grandes virtudes, así que en esta novela la convierten en la mejor tabla de salvación, aunque sea una tabla carcomida que huela a podrido tanto como puede oler la captación de menores para prostituirlas ante viejos ricos, la sumisión química gracias a la cual se ponen a trabajar o el poco valor que un cuerpo joven puede llegar a tener en esas circunstancias.

    El caso, por lo tanto, no es algo que pueda ser relegado, ni olvidado, al contrario, el caso debe ser llevado con la máxima exhaustividad posible, y aquí se convierte en el salvavidas de Manuela. Tanto Lorenzo como Noemí conocen de sobra los procedimientos policiales, y así lo demuestran en estas páginas, y logran que el lector reflexione no solo sobre los proxenetas, sino también sobre esos clientes mezquinos que practican el sexo con menores y luego se justifican diciendo que no sabían la edad de las pupilas.

    Esa podredumbre, que muchas veces queda sin castigo, es la que los autores han querido sacar a la palestra, cumpliendo una de las máximas de la novela negra. Lo humano, lo de Manuela, habrá de seguir su curso, esperemos que para bien.

https://www.solonovelanegra.es/la-innombrable-de-lorenzo-silva-y-noemi-trujillo-por-antonio-parra/

jueves, 13 de julio de 2023

PÚA - LORENZO SILVA

 

PÚA, de Lorenzo Silva, por Antonio Parra

Título

Púa

 


Datos publicación

 Ediciones Destino. Barcelona 2023. 464 págs.

 

Datos del autor

 

Aniol Resclosa – Girona

 

    LORENZO SILVA (Madrid, 1966) es uno de los grandes referentes de la literatura contemporánea y sus novelas policiacas e históricas suman más de dos millones y medio de lectores. Ha escrito, entre otras, La flaqueza del bolchevique (finalista del Premio Nadal 1997), Carta blanca (Premio Primavera 2004), Recordarán tu nombre, la «Trilogía de Getafe», Castellano y su reciente Nadie por delante. Es autor del libro de viajes Del Rif al Yebala (Premio Algaba de Ensayo). Suya es también la serie protagonizada por los investigadores Bevilacqua y Chamorro; El alquimista impaciente (Premio Nadal 2000), La marca del meridiano (Premio Planeta 2012) y La llama de Focea son algunas de las novelas que la integran. Junto con Noemí Trujillo, firma una serie policiaca que consta ya de dos entregas, Si esto es una mujer (2019) y La forja de una rebelde (2022).

 

Sinopsis de la obra

 

    “Púa, soy yo. Me queda poco. Te necesito”. Con este mensaje inesperado, el pasado vuelve para sacudir la vida de un antiguo agente secreto cuando ya no tiene el escudo de su organización. Participó en la guerra sucia del Estado, convencido de su causa: la defensa de una sociedad democrática y de las víctimas inocentes contra la violencia terrorista. Pero el tiempo ha pasado, no todo salió bien y la justificación es muy lejana, mientras que él ya no puede abandonar el lado oscuro. La críptica comunicación que acaba de recibir lo reclama de nuevo.

    Postrado en el hospital, Mazo necesita que su antiguo camarada Púa le ayude en una misión muy personal que él ya no puede asumir. Su hija corre peligro y tiene que alejarla de la vida que lleva y de quienes la rodean, cueste lo que cueste. Sólo alguien como Púa es capaz de llegar hasta el final para lograrlo. La llamada de su amigo lo devuelve a los días en el filo, la memoria de sus actos y las sombras de su propia naturaleza.

 

Reseña

LA SOMBRA DEL DEBER

 

    Resurgir del pasado para hacer frente a las obligaciones del deber, de la palabra dada, del compromiso que ha marcado una vida durante muchas décadas. A eso se enfrenta Púa en el arranque de esta cuidada y magnífica novela, al cumplimento de una promesa de vida y debida, y a la ayuda solicitada por su compañero, correligionario y ya amigo, Mazo.

    Nada nuevo como motivo literario, si se quiere, así que lo importante, lo que le da a la novela un cuerpo y una considerable potencia, es la memoria del pasado laboral de Mazo y Púa, de aquellos años en los que cierta organización enemiga del norte del país campaba por sus respetos, tanto que hubo algunas personas que decidieron crear una unidad fuera de todos los segmentos, militares, policiales y hasta legales. Esos años del plomo le muestran al lector el conflicto de conciencia de un hombre que perdió a su hermano a manos de una bomba, pero también la voluntad de saber hasta dónde puede llegar la ética cuando se trata de frenar a la barbarie, y si la sociedad sería capaz de aguantar esa diatriba, ese dilema, mientras las bombas y los muertos llovían por doquier por medio país.

    No hay nombres en esta novela, salvo los de un par de mujeres, porque quienes están en esa lucha sorda renuncian a ellos, renuncian también a sus personalidades, tanto como renuncian a su destino y a su propia vida. De ahí que el lenguaje que ha empleado Lorenzo Silva sea tan preciso como esquivo cuando llega el momento de contar lo que incluso no debe ser contado.

    Hay también una voluntad de narrar un poco en carne viva, como si el propio autor hubiera estado allí en aquellos años, o como si hubiera recogido incluso algunas confidencias de quien sí estuvo allí, su Bevilacqua. En cualquier caso, el aroma del libro rezuma misterio mezclado con crónica histórica, combinando el revisionismo social con unos buenos golpetazos éticos y morales ante algunas actuaciones que se llevaron a cabo en aquellas tierras, y que jamás debieran haberse permitido.

    Volviendo a esa ausencia de nombres, a esos secretos ocultos en lo más profundo de las entretelas del estado, la asepsia que busca el autor madrileño es lo que tiñe a la novela de su verdadero ambiente, una atmósfera en la que caminamos casi con pies de plomo, porque en cualquier capítulo puede asaltarnos una muerte, un recuerdo, un miedo o un cargo de conciencia. Un personaje tiene que hacer lo que tiene que hacer, y así lo cumple a la perfección Lorenzo Silva en esta novela.


https://www.solonovelanegra.es/pua-de-lorenzo-silva-por-antonio-parra/?fbclid=IwAR3RXa3kYjlHctFBw5pnZKJqfwliRnjweG3HdTpmvjAYzbIjbuuiCImRD1I

 

lunes, 27 de febrero de 2023

LA LLAMA DE FOCEA - LORENZO SILVA

 

UNA SERIE DE LORENZO SILVA PARA LA HISTORIA DE LA LITERATURA


En 'La llama de Focea' Bevilacqua se muestra cada vez más sosegado, ducho en lo profesional pero sobre todo en lo humano, y ahí es donde verdaderamente Lorenzo Silva está ganando la batalla en las últimas entregas de una serie que se ha hecho ya inolvidable para nuestra literatura.


Calibrar la supervivencia de una serie en la novela negra depende de algunos factores que el buen lector debe ser capaz de reconocer. Una especie de cuota que debe cumplirse y que se articula en torno a tres o cuatro razones fundamentales: atracción del protagonista, dominio de lo procedimental, una voz narrativa solvente y un especial ojo, o un oído, llámenlo como quieran, para lo sociológico. Si a esos cuatro elementos le añadimos el quinto y demoledor que supone moverse entre el paso del tiempo, veremos que la existencia de una serie queda bien asegurada.

Doce son las entregas de Bevilacqua y Chamorro que Lorenzo Silva ha regalado a nuestra literatura, antes de esta ‘llama de Focea’, en un camino que dura ya más de veinte años, y el lector, cuando inicia cada novela, siente un viento de familiaridad, de algo conocido, que le deja ya interesado en la nueva trama de turno. Es como entrar en el hogar del que llevásemos fuera unos meses, o unos años, los que Lorenzo hubiera empleado en finalizar la siguiente entrega.

 

El hogar de Bevilacqua

 Y en ese hogar nos aguarda Rubén Bevilacqua, o sea, un personaje atractivo, que ha vivido lo suyo, que tiene sus códigos éticos y morales, como cualquiera de nosotros, y que ha subido en el escalafón benemérito casi más –diría él- por el premio de los años que por sus victorias contra esos malos que su trabajo en la picolicie le pone delante. Sus anclajes actuales: una madre por la que el tiempo vuela, un hijo que sigue los pasos del padre, una juez que de cuando en cuando le picotea el corazón, y Chamorro, la compañera siempre fiel, el binomio que lleva todos estos años a su lado.

Vila tiene tirón por su manera de actuar, por sus contenciosos con los que tienen más poder, por la forma de proteger a los suyos, vistan o no de verde, y porque de alguna forma nos quiere demostrar que, pese a los desconchones del mundo, aún puede haber esperanza para el ser humano. En esas andan también Chamorro, Salgado, Arnau y hasta algún superior suyo como Pereira, y si me apuran incluso la memoria del extinto Robles.

Para los escépticos de los héroes –antihéroes más bien-, llega el segundo pilar de la serie: los aspectos procedimentales. Todas las novelas, incluida esta, son muy respetuosas con las técnicas de investigación, porque la Guardia Civil no solo debe ser profesional, sino también parecerlo, como buena esposa del césar que hoy es el estado. Y ahí Lorenzo no se permite errores, se nota el conocimiento del mundillo y de los procedimientos, porque todo ello le da a la novela el más adecuado barniz de realidad.

 

Crítica social

 Hay quien creerá que la tercera persona narrativa puede ser más objetiva en este tipo de novelas, pero porque no conoce bien a Rubén Bevilacqua, y es que ninguna de las entregas, y esta última mucho menos, sería igual sin la guía que realiza el propio subteniente, sus ojos son para nosotros, sus palabras también, y con ellos nos va metiendo de lleno en el caso de una joven asesinada en el Camino de Santiago, catalana de noble cuna y exindependentista repentina, hija de un padre con algunos secretos.

De la sociología, en cambio, no podemos responsabilizar en exclusiva al subteniente, ahí es Lorenzo quien le acompaña, en esta ocasión hablando del procès y sus secuelas, del ambiente que se respiró en la ciudad tras el referéndum, tras el juicio y la sentencia, y hablando hasta de un fomento ideológico que pondrá en boca del padre de la víctima, quien quizá crea que se expresa por boca de millones de catalanes.

En otras ocasiones hemos visto a la pareja moverse entre conspiraciones corruptas, medios de comunicación, malos tratos de género, venganzas, mafias o situaciones que encajan con más facilidad en lo que los mortales tenemos por delictivo. Esta vez, y no es la primera, intentarán explicarse, o que nosotros entendamos, qué puede llevar a un país a renegar de los que han formado parte de su ser, o a querer excluir a quien no piense como manda la autoridad. Nada baladí, como se puede ver.

 

La huella personal

 Nos queda aún el paso del tiempo, y es que Lorenzo Silva en ningún momento le da la espalda, al contrario, y si ha sido capaz de bromear con los achaques que el calendario le puede ir tirando encima a su criatura, también ha tenido valor como para hacerle volver, una vez más, la vista al pasado, e insertar en sus últimas entregas el recuerdo de sus dos vivencias profesionales más intensas: la Euskadi de los años del plomo y la Barcelona del 92.

En el caso que nos ocupa, además, el recuerdo se baña de una pátina personal, porque en aquella ciudad preolímpica que tanto asombraría al mundo Vila vio nacer a su hijo, se percató de cómo su matrimonio hacía aguas y se prendó también de una mujer a la que ni las décadas han logrado desalojar de su memoria. Es decir, que junto a lo profesional, Bevilacqua tuvo que hacer frente a una conmoción vital, esas que no suelen dejar a nadie ileso, y él no iba a ser una excepción.

La alternancia de los planos temporales y geográficos son valores añadidos de una novela que se lee con sumo gusto, con aires de confidencia, como vemos en los recuerdos de Vila o en los diálogos con Chamorro. Recojan la invitación para acercarse a ella, no se arrepentirán ni por lo procedimental ni por lo humano, que es donde Bevilacqua está ganando, de largo, la batalla en las últimas entregas de una serie que ya es inolvidable.

 

‘LA LLAMA DE FOCEA’. LORENZO SILVA

Ediciones Destino. 552 páginas.

https://www.laverdad.es/culturas/serie-lorenzo-silva-20230225001204-ntvo.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.google.com%2F

sábado, 26 de marzo de 2022

LA FORJA DE UNA REBELDE - LORENZO SILVA, NOEMÍ TRUJILLO

 

LA FORJA DE UNA REBELDE, de Lorenzo Silva y Noemí Trujillo, por Antonio Parra

Título

La forja de una rebelde

 

 

Datos publicación

Ediciones Destino. Barcelona 2022. 332 págs.

 

Datos de los autores

 

 

    LORENZO SILVA (Madrid, 1966) ha escrito, entre otras, las novelas La flaqueza del bolchevique, Noviembre sin violetas, La sustancia interior, El urinario, El ángel oculto, El nombre de los nuestros, Carta blanca, Niños feroces, Música para feos y Recordarán tu nombre. En 2006 publicó junto a Luis Miguel Francisco Y al final, la guerra, un libro-reportaje sobre la intervención de las tropas españolas en Irak y en 2010 Sereno en el peligro. La aventura histórica de la Guardia Civil. Además, es autor de la serie policíaca protagonizada por los investigadores de la Guardia Civil Bevilacqua y Chamorro. Con uno de sus títulos, El alquimista impaciente, ganó el Premio Nadal 2000 y con otro, La marca del meridiano, el Premio Planeta 2012. Desde 2010 es guardia civil honorario. Con Noemí Trujillo ya ha publicado las novelas Nada sucio, El palacio de Petko y Si esto es una mujer.

    NOEMÍ TRUJILLO (Barcelona, 1976) Poeta y escritora catalana, ha publicado los poemarios: La Magdalena, Lejos de Valparaíso, La muchacha de los ojos tristes (también en edición bilingüe The Girl with Sadness in her eyes), Solo fue un post Brooklyn Bridge. Además de poesía y relato breve escribe literatura infantil y juvenil. Es editora del sello Playa de Ákaba. Con Lorenzo Silva ya ha publicado las novelas Nada sucio, El palacio de Petko y Si esto es una mujer.

  

Sinopsis de la obra

 

    Desde el inicio de la alerta sanitaria, Manuela Mauri no ha tenido un respiro y por primera vez en su vida se siente desbordada por los acontecimientos. En medio del caos, un doble crimen ocurrido en Alcalá de Henares le quitará el sueño: Carlota, una joven de diecinueve años, avisa a la policía al encontrar a su padre y a su madrastra muertos a tiros en su casa. Una fiesta ilegal y el testimonio de diez jóvenes en guerra con la sociedad serán claves en la resolución del caso.

    Una novela policial que va mucho más allá de la investigación de un homicidio. En un Madrid sitiado por un virus, las diferencias generacionales de nuestra sociedad explotarán en este caso para recordarnos, a cada uno de nosotros, el peso de nuestra conciencia.

 

Reseña

LA NOVELA COMO SUPERVIVENCIA

 

    Sabíamos que nacerían novelas al amparo de la pandemia y el confinamiento, algunas incluso brotaron con la rapidez del moho, y como tales se evaporaron, sin soportar una lectura decente. Las otras, las serias, las buenas, lógicamente iban a tardar un poco más, porque los productos de calidad necesitan más tiempo de cocción.

    Obviamente no vamos a desvelar nada nuevo si hablamos de esmero en la creación tratándose de Lorenzo Silva y Noemí Trujillo, pero es preciso valorar el buen trabajo que realizaron durante este maldito confinamiento, aferrándose, como tantas otras personas, a la literatura como tabla de salvación, una tabla que en su caso se convierte en un yate de lujo, porque con él se sentaron a pergeñar esta segunda entrega de las andanzas de la inspectora Manuela Mauri.

    Tanto Lorenzo como Noemí han demostrado también que pueden manejarse en eso ahora tan de moda que es la escritura a cuatro manos. Cuando hay talento y voluntad, la sinergia literaria es un tesoro, porque enriquece la historia y multiplica sus matices por dos. Con esas condiciones: pandemia, supervivencia y colaboración, la nueva historia de la inspectora Mauri le llega al lector con toda intensidad, tras el brutal asesinato de una pareja, cuyos cadáveres descubrirá su hija Carlota.

    Un asesinato en pleno confinamiento, como otros tantos que ocurrieron, da pie a una novela en la que el procedimiento policial roza la perfección y con la que, además, sus autores dan, cuando conviene, unas buenas pinceladas de la realidad social y sanitaria que vivimos, y que no deberíamos desterrar de nuestra memoria con tanta ligereza como parece que estamos haciendo. Las ganas de sobrevivir, de vivir como antes, nos pueden, pero no deben cegar nuestros recuerdos.

    Poco a poco el equipo de Manuela Mauri va dando pasos, siempre fieles, siempre respetuosos con el método policial, para desvelar algo que también está por encima de crisis y pandemias: que el mal sobrevive por sí mismo en cualquier ambiente, en cualquier entorno, por mucha profilaxis que cada uno crea imponer a su alrededor.

    Lo personal también salpica a la inspectora, como no podía ser de otra manera, y con ello los autores aprovechan también para desnudar alguna que otra alma, sin olvidarse de pequeños homenajes a otros dos medios que fueron nuestros grandes amigos mientras estuvimos encerrados: el cine y la lectura. Lo dicho, un homenaje a la literatura como medio de subsistencia.


https://www.solonovelanegra.es/la-forja-de-una-rebelde-de-lorenzo-silva-y-noemi-trujillo-por-antonio-parra/?fbclid=IwAR2w0g8d5Xms-fRPUiWma_8tGfAkaV6VtINT1bLpDJIpptTG95U5DWaYL68

 

miércoles, 5 de agosto de 2020

EL MAL DE CORCIRA - LORENZO SILVA

El mal de Corcira de Lorenzo Silva por Antonio Parra




Fotografía: Aniol Resclosa

Título

El mal de Corcira


Datos publicación

Editorial Destino. Barcelona 2020. 544 págs.

 

Autor

 

Lorenzo Silva (Madrid, 1966) ha escrito, entre otras, las novelas La flaqueza del bolchevique (finalista del Premio Nadal 1997), Noviembre sin violetas, La sustancia interior, El urinario, El ángel oculto, El nombre de los nuestros, Carta blanca (Premio Primavera 2004), Niños feroces, Música para feos y Recordarán tu nombre. En 2006 publicó junto a Luis Miguel Francisco Y al final, la guerra, un libro-reportaje sobre la intervención de las tropas españolas en Irak y en 2010 Sereno en el peligro. La aventura histórica de la Guardia Civil (Premio Algaba de Ensayo). Además, es autor de la serie policíaca protagonizada por los investigadores de la Guardia Civil Bevilacqua y Chamorro. Con uno de sus títulos, El alquimista impaciente, ganó el Premio Nadal 2000 y con otro, La marca del meridiano, el Premio Planeta 2012. Desde 2010 es guardia civil honorario.

 

Sinopsis de la obra

 

          Un varón de mediana edad aparece desnudo y brutalmente asesinado en una solitaria playa de Formentera. Según varios testimonios recogidos por la Guardia Civil de las islas, en los días previos se le había visto en compañía de distintos jóvenes en locales de ambiente gay de Ibiza. Cuando sus jefes llaman a Bevilacqua para que se ocupe de la investigación y le informan de la peculiaridad del muerto, un ciudadano vasco condenado en su día por colaboración con ETA, el subteniente comprenderá que no es un caso más.

          Para tratar de esclarecer el crimen, y después de indagar sobre el terreno, Bevilacqua tendrá que trasladarse con su equipo a Guipúzcoa, el lugar de residencia del difunto, a una zona que conoce bien por su implicación casi treinta años atrás en la lucha antiterrorista.

          Allí deberá vencer la desconfianza del entorno de la víctima y, sobre todo, lidiar con sus propios fantasmas del pasado, con lo que hizo y lo que dejó de hacer en una «guerra» entre conciudadanos, como la que veinticinco siglos atrás hubo en Corcira  —hoy Corfú— y que Tucídides describió en toda su crudeza. Esos fantasmas le conducirán a una incómoda pregunta que como ser humano y como investigador criminal le concierne inexcusablemente: ¿en qué medida nos conforma aquello contra lo que luchamos?

 

Reseña

Volver

 

          Puede que no con la frente marchita, pero sí con alguna que otra nieve plateada en la sien, así regresa Bevilacqua en esta décimo segunda entrega de la serie, y lo decimos en singular porque Lorenzo Silva, sabedor de lo que se le venía encima a su personaje, le concede a Chamorro un pequeño descanso, motivado por un tiroteo durante un asalto. Como lector, uno se previene ante la ausencia de Virginia, pero el autor madrileño nos tranquiliza enseguida, y es que hay un viaje en el tiempo que al subteniente le corresponde hacer en solitario.

          ¿Hablamos de memoria? No estrictamente, hablamos de dos tramas muy bien imbricadas, y de una que dará entrada a la otra. A saber, la muerte de un hombre en Formentera, apaleado en lo que parece responder a un asunto sexual, llevará hasta allí a Bevilacqua, claro que para justificar el viaje, y la intrusión en otra casa que no es la suya, hay que atender a la identidad del finado: un antiguo colaborador de ETA.

          Y esas tres letras dan paso a la segunda de las tramas, o lo que es lo mismo, reactivarán la memoria de Vila y de sus tiempos pasados en el País Vasco, durante los años del plomo, durante una época en la que ser de la benemérita suponía llevar una diana en la espalda y padecer no sólo el miedo, sino también el desprecio de gran parte de la población vasca.

          Ése es el viaje que Bevilacqua ha de realizar en soledad, porque el lector necesita también esa intimidad, precisa conocer los motivos que llevaron al joven Rubén a solicitar aquel destino, cuando todo el que podía salía huyendo de allí, a habitar en Intxaurrondo, con lo que ese nombre ha significado para nuestra historia reciente, e incluso a intentar infiltrarse en los entornos más hostiles del terrorismo abertzale. Eso sí, Lorenzo Silva se muestra atemperado, no hay ningún proselitismo salvo la intención de llamar a las cosas por su nombre, algo que tampoco es fácil al hablar de una cuestión que todavía supura en la memoria española.

          Con una sabia alternancia de capítulos, hace frente también a la investigación del homicidio, y junto a Arnau, que es quien le acompaña durante dos tercios de la novela, vemos al Vila de siempre, escrupuloso, detallista con los pies ajenos que no quiere pisar, algo rebelde con sus mandos hasta donde puede serlo, y empecinado por encontrar la verdad, casi tanto como a la hora de asegurarse de que no sea la mentira la que triunfe.

          En mitad de esos vaivenes que le traen los recuerdos, hay reflexiones, claro, sobre la justicia, la verdad, los años, la familia (sorprende ver cuán distintos están resultando Bevilacqua padre y su vástago, ya metido de lleno en la empresa), la soledad, la amistad y quién sabe si sobre algo más.

          Hay quienes afean el hecho de que una novela negra tenga quinientas páginas, defendiendo que las tramas deben ser más escuetas, yendo siempre al grano, pues bien, aquí no sólo no sobra una sola página, sino que incluso podemos echar en falta alguna más, porque ese viaje al pasado, con sus dolores y certezas, nos ancla al libro y al propio personaje, completando un poco el círculo de lo que necesitábamos saber todavía de Bevilacqua.


https://www.solonovelanegra.es/el-mal-de-corcira-de-lorenzo-silva-por-antonio-parra/?fbclid=IwAR3cIfYUdd5y-aavRsGke2v4L1hbygTKCv6TIXjv4XliqLUg-1w4Vy7CqYk

lunes, 15 de julio de 2019

SI ESTO ES UNA MUJER - LORENZO SILVA, NOEMÍ TRUJILLO


SI ESTO ES UNA MUJER de Lorenzo Silva y Noemí Trujillo por Antonio Parra



Título
Si esto es una mujer.
Datos publicación
Editorial Destino. Barcelona 2019. 318 págs.

Autores
Lorenzo Silva (Madrid, 1966) ha escrito, entre otras, las novelas La flaqueza del bolchevique (finalista del Premio Nadal 1997), Noviembre sin violetas, La sustancia interior, El urinario, El ángel oculto, El nombre de los nuestros, Carta blanca (Premio Primavera 2004), Niños feroces, Música para feos y Recordarán tu nombre. En 2006 publicó junto a Luis Miguel Francisco Y al final, la guerra, un libro-reportaje sobre la intervención de las tropas españolas en Irak y en 2010 Sereno en el peligro. La aventura histórica de la Guardia Civil (Premio Algaba de Ensayo). Además, es autor de la serie policíaca protagonizada por los investigadores de la Guardia Civil Bevilacqua y Chamorro. Con uno de sus títulos, El alquimista impaciente, ganó el Premio Nadal 2000 y con otro, La marca del meridiano, el Premio Planeta 2012. Desde 2010 es guardia civil honorario. Con Noemí Trujillo ya ha publicado las novelas Nada sucio y El palacio de Petko.
Noemí Trujillo (Barcelona, 1976) Poeta y escritora catalana, ha publicado los poemarios: La Magdalena, Lejos de Valparaíso, La muchacha de los ojos tristes (también en edición bilingüe The Girl with Sadness in her eyes) y Solo fue un post. Su último poemario, Brooklyn Bridge, ha sido finalista de la XXXIII edición del premio internacional de poesía Ciudad de Melilla. Además de poesía y relato breve escribe literatura infantil y juvenil. Es editora del sello Playa de Ákaba. Con Lorenzo Silva ya ha publicado las novelas Nada sucio y El palacio de Petko.
  
Sinopsis de la obra
    La inspectora de homicidios Manuela Mauri lleva siete meses de baja cuando recibe la visita de la oficial Guadalupe Larbi para pedirle que se reincorpore al trabajo: sólo ella, le dice, tiene la autoridad y el empuje necesarios para sacar adelante una complicada investigación en la que la Brigada Provincial de Policía Judicial de Madrid no consigue avanzar.
   Tres meses atrás aparecieron restos humanos en los vertederos de Pinto y Valdemingómez. Pese a haber dedicado ingentes recursos, no se ha encontrado el cadáver completo y no hay una sola pista de la autoría del crimen. Y lo que es peor: tres meses después sigue sin identificarse a la víctima. Manuela se enfrentará de esta manera al mayor desafío de su carrera como inspectora de homicidios: la Operación Vertedero.
            La búsqueda de la verdad pondrá de nuevo a Manuela en el punto de mira de sus compañeros y superiores, que han perdido la confianza en ella por los hechos acaecidos en torno al suicidio del inspector jefe Alonso, por los que Manuela quedó injustamente salpicada.
   Una novela que señala los puntos oscuros de nuestra sociedad, cuestionando nuestra ceguera ante el sistema en el que vivimos. Ante todo lo que la ciudad desecha y que, nos guste o no, la define.

Reseña
Inspectora Manuela Mauri

   Nace una nueva figura en la novela negra, la inspectora Manuela Mauri, y nace desde las sombras, desde una baja médica tras los luctuosos acontecimientos acarreados por la muerte del inspector jefe Alonso, cuya sombra seguirá siendo muy alargada en una comisaría en la que Manuela parece haber dejado algún que otro enemigo, y no precisamente de los adversarios livianos.
    Pero una pareja nueva, la crianza de sus dos hijos, la brecha temporal, son cosas que parecen ayudar a la calma, hasta que Guadalupe Larbi acude a verla, no representando al equipo, sino apelando a la profesionalidad de su superior, máxime cuando una joven inmigrante africana ha sido encontrada, o partes de ella, en dos vertederos a las afueras de Madrid, allí donde las conciencias de los madrileños nunca quieren dirigir los ojos.
   Lo de escribir a cuatro manos es algo que ya habían hecho antes Noemí Trujillo y Lorenzo Silva, pero que en este proyecto ha cuajado de verdad, porque en las páginas, las tramas y los diálogos, encontramos rastros que así lo atestiguan, y por si fuera poco, hay incluso un delicioso cameo de un tal Bevilacqua, que parece estar bastante bien considerado entre sus colegas de la Policía Nacional.
   Intrigas internas, funcionamientos de sumario, cooperación policial, reflexiones sociológicas al hilo de la trata de blancas, el pulso de Manuela para ver si es capaz de volver al trabajo con garantías…, son algunos de los atractivos que nos ofrece esta novela, en la que también hay conciliaciones familiares, ajustes de cuentas, unos legales y otros no tanto, y un ambiente de novela de procedimiento policial que dejará muy satisfecho al lector. Aun así, hemos de esperar a ver por dónde transitan, si los hay, los siguientes caminos de esta nueva inspectora.

lunes, 26 de noviembre de 2018

CITA EN LA GLORIETA - LORENZO SILVA Y LOS 20 AÑOS DE BEVILACQUA Y CHAMORRO

«EN EL MISMO CENTRO DEL CORAZÓN», por Antonio Parra Sanz

«EN EL MISMO CENTRO DEL CORAZÓN» (Vigésimo aniversario de Bevilacqua y Chamorro), por Antonio Parra Sanz
Ni nostalgias ni tristezas ni corazones alejados, tal y como reza el último título de la serie, sino todo lo contrario. Lo quiera o noLorenzo Silva, y conociéndole un poco es lícito pensar que le alegra, tanto Rubén Bevilacqua como Virginia Chamorro se han metido hace ya tiempo en nuestros corazones, en nuestros recuerdos, e incluso en el imaginario colectivo. Así que casi podemos convenir en que veinte años son hasta poco, teniendo en cuenta tanto como ellos nos han hecho disfrutar.

Un disfrute que nos ha llegado en forma de nueve novelas y dos libros de relatos, once títulos en los que esta benemérita pareja ha tenido tiempo más que sobrado para ir evolucionando, al tiempo que lo hacíamos los lectores y lo hacía de igual forma la sociedad. Precisamente esos cambios sociales, aunque presentes también en las novelas, son los que más destacan en la narrativa breve, en los dos volúmenes de cuentos, Nadie vale más que otroTantos lobos.

En el primero de ellos, recogiendo cuatro historias que habían aparecido en diversas publicaciones de índole veraniega, Lorenzo Silva trata temas tan duros como evidentes: delitos de género, niñas violadas, ajustes de cuentas, inmigración…, como puede verse, nada a lo que el ciudadano pueda permanecer ajeno. Y esa vinculación con la realidad va un paso más allá en Tantos lobos, donde los personajes se circunscriben a la infancia, puesto que todas las víctimas son niños o adolescentes sujetos a temas como las redes sociales, el acoso escolar o incluso la violencia de género entre jóvenes parejas.

Parece como si con el relato extenso, o la novela corta, 
Lorenzo Silva quisiera hacernos reflexionar acerca de lo que nos rodea, tanto los males endémicos como el sendero que hemos ido construyendo para los jóvenes, un camino que no parece ser muy recto y que desde luego ni es de rosas ni tiene una sola baldosa amarilla.
 

Ese Lorenzo Silva más directo, demoledor en los golpes del combate rápido y al cuerpo, se transforma en las novelas, se arrellana un poco en el sillón y deja paso para que Vila yChamorro le vayan mostrando al lector todas sus miserias y algún que otro triunfo, por ejemplo sus ascensos en el escalafón, que les llevan a uno a ser subteniente y a la otra a sargento, y mientras parece que él anda ya tocando techo en la graduación, tal vez a Virginia aún le queden algunos ascensos más ante sí.

Pero es preciso volver un poco atrás, a las entregas en las queBevilacqua era sargento y Chamorro una simple número aspirante a cabo. Así nacieron dos personajes con voluntad de desafío, porque tras cuarenta años de dictadura nadie, excepto el gran García Pavón con su Plinio, se había atrevido a darle protagonismo en una novela negra a un miembro de las fuerzas del orden, y muchísimo menos a un guardia civil, cuerpo muy denostado si recordamos la posguerra y la sombra de los versos lorquianos.

Y el caso es que Lorenzo no fue el único, otra autora, Alicia Giménez Bartlett, casi por las mismas fechas alumbró a su Petra Delicado, con lo cual nos encontramos de golpe con dos investigadores oficiales dispuestos a romper muchos mitos. Para que luego haya por ahí voces que sigan denostando a un género capaz de ofrecernos este tipo de situaciones.

Ha confesado su autor que Vila y Chamorro nacieron un poco por casualidad. Pues bendito azar el que nos los presentó en aquel verano mallorquín, en el que tuvieron que desentrañar la muerte de una extranjera que les llevaría por clubes nocturnos y playas nudistas, asistiendo a diversos trapicheos y promiscuidades. El lejano país de los estanques fue el marco que vio nacer a esta pareja de veinteañeros profesionales.

A partir de ahí, ocho novelas más en las que ambos han ido caminando a nuestro lado, ascendiendo, tragando algún que otro sapo profesional, y lidiando con sus cuitas familiares y sentimentales, tales como el alejamiento del hijo adolescente enVila, el reloj biológico en Virginia, ciertos desencantos que ponían la felicidad de una pareja en una cotización imposible, y una voluntad de conocerse y entenderse todo lo posible para hincarle el diente a una amistad que ha terminado por ser el denominador común, aunque haya lectores que constantemente vayan hablando de cierta tensión sexual entre ellos.

Aquí habría que señalar que, de manera muy injusta, en las sinopsis de muchos de los títulos la figura de Virginia Chamorro queda demasiadas veces en un segundo plano, como si sólo fuera un personaje de relleno, o la amiga discreta del protagonista…, y nada más lejos de la realidad, con todo lo que hemos leído y le hemos visto pasar, es casi más justo que la balanza de la fuerza se incline un poco hacia ella, 
Lorenzo lo sabe, Vila lo sabe, pero aún hay ciegos que se empeñan en no verlo.

Aun así, como buenos compañeros, han tenido que aprender a conocerse y respetarse, y las han pasado de todos los colores, lidiando con cadáveres que tenían una vida secreta demoledora y hasta un lado oscuro, como ocurre en El alquimista impaciente, o viéndoselas con la corrupción de los políticos, los casos cerrados en falso (La niebla y la doncella), el mundo de la televisión y las apariencias (La reina sin espejo), lo cibernético y la globalización (La estrategia del agua), o el uso interesado de la violencia de género.
 

Una antología de posibilidades con la que Lorenzo Silvademuestra que nunca ha dejado que sus pies perdieran el contacto con la realidad y que no se ha alejado nunca del sustrato social que más le podía conectar con el lector, ya fuera mediante la crisis de valores o el prólogo de lo vivido en Cataluña (La marca del meridiano), lugar al que acude en varias ocasiones, tratando también de saldar allí las cuentas que tiene pendientes con su propia memoria.

Mallorca, Madrid, Canarias, Zaragoza, Barcelona, Valencia (Los cuerpos extraños), Afganistán (Donde los escorpiones) o el Estrecho de Gibraltar (Lejos del corazón) son algunos de los lugares que esta pareja ha tenido que visitar para resolver sus casos, demostrando que es posible también crear buena novela negra sin esclavizarse en la necesidad de ser fiel a un único lugar.
Lorenzo ha acudido a aquellos rincones donde la historia llamaba a sus personajes, y eso es algo que les honra, tanto a él como a ellos.


Lorenzo Silva en Cartagena Negra
- Fotografía: Aniceto Valverde -

Les honra pero también les pone en el disparadero de lo personal, dificultando bastante sus posibles relaciones sentimentales. Vila nació ya divorciado en la ficción, y ha tenido que solventar las carencias afectivas con su hijo, quien ahora le “regala” nada menos que un ingreso en el cuerpo, como si así se cerrara un círculo. A pesar de todo, hay asideros, tal y como se ve en el inicio de Lejos del corazón, cuando madre e hijo asisten a la jura de bandera del vástago, reuniendo en el evento a tres generaciones.

Chamorro, por su parte, anda lidiando con algunas parejas que no han terminado de ser de su agrado, y ha sufrido los rigores del reloj biológico, aunque sin que podamos vislumbrar del todo quién ha ganado ese combate. La conclusión, en las últimas entregas, es una madurez solitaria que parece apuntar a un camino concreto, aunque aún sin desvelar.

Como ven, veinte años dan para mucho: terrorismo, dinero negro, drogas, globalización, desencanto moral, redención, integrismo…, dan para crecer, para desvelar misterios, para ver cómo se alimenta una hoguera vanidosa, para diluir fronteras entre Madrid y Barcelona, para pasar las crisis de los cuarenta y los cincuenta, para confiar en los jóvenes, para huir de los escorpiones y hasta para perderse en tramas informáticas.

Todo ello, eso sí, desde el centro del corazón de 
Lorenzo Silva, donde cabe la condición humana, y también cabe la esperanza. Por otros veinte años junto a Vila y Chamorro.

https://citaenlaglorieta.blogspot.com/2018/11/en-el-mismo-centro-del-corazon-por.html?m=1&fbclid=IwAR1-imwUp4AceIzja5h9YP9IQG1bklI6fj7VbhCr_vrAeS6e0niwP1uOElU