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lunes, 31 de marzo de 2025

CINCO EUROS - PACO RABADÁN AROCA

Reseña de la novela Cinco euros, de Paco Rabadán, por Antonio Parra

Sinopsis de la novela Cinco euros, de Paco Rabadán

    Pancracio es un joven que vive en un barrio obrero a finales de los años noventa. Adicto a las máquinas tragaperras, su azarosa vida siempre ha estado condicionada por la obtención de dinero para aplacar su irrefrenable deseo de jugar. Empujado por su madre, acude a un psicólogo con el fin de poner fin a su adicción. Es entonces cuando el especialista le recomienda, como parte de la terapia, que escriba una especie de diario que repasarán juntos durante las sesiones. En el manuscrito se incluirán todos y cada uno de los vicios con los que el joven ha flirteado a lo largo de su vida.

Reseña de la novela Cinco euros, de Paco Rabadán

Sociología valiente

    No es Paco Rabadán un autor que se arrugue ante los desafíos, o que quiera únicamente sobrevivir sin salir de su zona de confort. Lo ha demostrado en novelas anteriores adentrándose sin pudor ni miedo en diferentes épocas históricas, o también aludiendo al humor más ácido, como hizo, por ejemplo, en Pensión completa.

    Ahora se ha metido en la voz de Pancracio, un hombre adicto al juego, bueno, siendo más precisos, adicto a las máquinas tragaperras, embrujado por ese ritual de luces y sonidos que llaman atrayendo una moneda tras otra. Habla esta novela de cosas mucho más peliagudas que la propia ludopatía, y lo hace metiendo las manos en el puro barro, y metiéndolas hasta los codos, como debe hacerse cuando se pretende conseguir darle un golpe en la cabeza al lector y provocarle más de una reflexión.

    Rabadán no habla sólo de juego, puesto que su personaje, de manera directa o diferida, tiene también contacto con otras adicciones, a saber: el alcohol, la heroína, cocaína e incluso otros psicotrópicos. Asusta la manera en la que el autor describe tanto los efectos como la facilidad con la que se puede, o se podía en los años noventa, acceder a dichas sustancias, al tiempo que pasa revista al mundo laboral y hasta de baja consideración social de quienes rodean al protagonista, dando una pequeña lección sociológica camuflada en la ficción.

    Esas dichosas máquinas, que constituyen una industria potente por sí solas, son capaces de consumir mucho más dinero que cualquier otra droga, y en mucho menos tiempo, lo cual asusta casi tanto como ver la cantidad de locales de apuestas que han florecido por nuestras calles, incluso muy cerca de centros educativos. La competitividad, las apuestas mal entendidas desde la más tierna infancia, a veces siembran un terreno que, con los años, ya no se puede resembrar. Muchos dirigentes deberían leer esta novela, quizá cambiaran así algunas cosas.

Sobre Paco Rabadán

    Paco Rabadán Aroca es un escritor murciano nacido en 1972 y residente en la localidad de Alcantarilla. Desarrolla su trabajo como redactor, escritor, biógrafo y guionista, participando en diversas publicaciones de Prensa e Internet. Está considerado como uno de los escritores murcianos de referencia en el panorama literario actual. Ha publicado, entre otros títulos, las novelas El héroe que murió dos veces, Pensión completa, Los caprichos de Dios, Corazones enterrados, o Símbolos del pasado.

Ficha técnica

  • Título: Cinco euros
  • Autor: Paco Rabadán Aroca
  • Editorial: Libro Azul
  • Año: 2024
  • Género: Novela
  • Páginas: 242
https://www.elquintolibro.es/2025/03/resena-de-la-novela-cinco-euros-de-paco-rabadan/

domingo, 19 de enero de 2025

PACO RABADÁN EN LOS JUEVES LITERARIOS

CON LA VERDAD POR DELANTE

    Así se identificó como autor Paco Rabadán Aroca en los Jueves Literarios en el Teatro Romano en la primera de las presentaciones de 2025, en la que pudimos disfrutar del estreno de su novela Cinco euros, un texto que mezcla lo sociológico con unas pizcas de humor ácido para tratar un tema muy delicado, como es la adicción a las máquinas tragaperras.

    De la mano de Pancracio, el protagonista de la novela, Paco Rabadán construye una narración en segunda persona, en una serie de textos destinados al psicólogo que atiende al personaje, que de alguna forma recuerdan a las estructuras de otros dos personajes fracasados y al borde de lo social, como fueron Lázaro y Pascual Duarte.

    Pancracio no es un pícaro, sino un enfermo de ludopatía, concretamente en lo referente a las tragaperras, uno de los mayores peligros sociales que nadie parece tener en cuenta, tal y como señaló el autor, puesto que es una de las adicciones que presentan un índice más bajo de curación, además de ser una de las menos reconocibles a simple vista, pero de las que más hogares y familias arruinan.

    En todo momento los asistentes comprendieron la dureza del proceso de documentación de una novela en la que, además, se habla de la dependencia de otras sustancias, tales como cocaína o heroína, y también de la adicción a la pornografía. Paco Rabadán reconoció haberse llevado una importante huella de cada entrevista que mantuvo con personas que padecen dichas dependencias, y cuyos efectos ha recogido en la novela de manera brillante.

    Cerró el acto haciendo un llamamiento a todos, tanto políticos como ciudadanos de a pie, para que aportemos el granito de arena que podamos a la hora de intentar frenar un peligro que está en la calle, al volver cualquier esquina, y que puede afectarnos a todos. Al mismo tiempo, defendió el uso de la literatura para señalar esos males que afectan a nuestra sociedad, señalándolos sin ningún tapujo, tal y como demostró en su intervención.

    Una jornada llena de interés y también una gran oportunidad de conocer una novela que merece la pena leer.


domingo, 23 de diciembre de 2018

domingo, 31 de mayo de 2015

PENSIÓN COMPLETA - PACO RABADÁN

El mundo de Padilla


          Si Darwin levantara la cabeza y se topara con esta novela, se echaría a reír al comprobar cómo Germán Chacón, transformado en el Padilla carente de antropónimo, es capaz de sobrevivir sin pudor adaptándose al medio con la facilidad de la criatura más camaleónica. Abandonado por su novia, harta de tener junto a sí a un parásito viviendo del cuento, Chacón recala en los servicios de Urgencias de un hospital y se deja llevar cuando le confunden con otro paciente. Acaba de nacer Padilla, un mito de la supervivencia.

El comienzo de Paco Rabadán ya es potente de por sí, y muy salpicado de un ácido humor que no abandonará ya en toda la novela, pero Padilla aún puede superarse, y lo hará con cada capítulo, con cada compañero que pase por la vecindad de su cama: un travesti, un trabajador autónomo, un constructor invisible, un cura glotón, un pastillero de polígono industrial, un acomodador, un británico gorrón de nuestro sistema sanitario y hasta un consumado butronero. Una fauna social utilizada de forma magistral para ir enumerando vicios, porque el autor no da puntada sin hilo.

Si Padilla fuera sólo un narrador testigo, la novela sería meritoria, pero como además tiene una conducta dudosa y un ojo crítico afilado en exceso, el resultado es una sátira de lo más divertida que le ofrece al lector la ocasión perfecta para desahogar todas las inquinas que nos inocula, día tras día, el gotero de los noticiarios. Muchos sectores profesionales están presentes en la novela, incluyendo el sanitario, cuyos miembros rezarán para que el autor enferme en algún momento y así ellos puedan vengarse; y todas las capas sociales que aparecen convierten la obra en un soplo de aire fresco con el que Paco Rabadán demuestra una vez más lo necesitada que está la literatura española del humor, y lo bien que le viene a la crítica social empuñarlo para conseguir sus propósitos.

Pensión completa. Paco Rabadán Aroca.
Círculo Rojo. Pamplona 2015.
265 págs. 15 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 23/5/2015)

sábado, 2 de mayo de 2015

DOCE LUNAS - PACO RABADÁN

DOCE LUNAS

PACO RABADÁN AROCA
PENSIÓN COMPLETA

Charlamos con Paco Rabadán Aroca, poquitos días después de que haya presentado su nueva novela, Pensión completa, una sátira sobre la sociedad actual que combina el humor con la crítica social más afilada.

1)    En Pensión completa ha pasado usted de hablar de frailes a diseccionar la sociedad de la mano de Padilla con una novela muy cáustica, ¿siempre ha sido un narrador tan versátil?

Sé que es un cambio de registro muy grande, pero no quiero ser previsible. No me gustaría que mis lectores esperaran lo mismo de mis obras año tras año. La novela que publiqué en 2014, Los caprichos de Dios, hablaba de cinco hombres que dedicaron su vida a ayudar a los demás, en pleno Siglo de Oro murciano. Es una obra basada en hechos reales y que ha tenido un gran éxito, precisamente porque sus protagonistas consiguieron aquello que se proponían. En Pensión completa, sin embargo, las intenciones del protagonista son totalmente opuestas. Es un egoísta, un pícaro capaz de engañar a cualquiera sin ningún remordimiento.  

2)    ¿Puede explicar quién es Padilla y por qué no tiene nombre?

Padilla es un joven de treinta años que nunca ha desarrollado ningún trabajo ni le ha preocupado tenerlo. Estudiar tampoco le atrajo. Es una persona que se mantiene con un mínimo de dignidad gracias a la generosidad de su novia. Hablamos de un Ni-Ni en toda regla.
El nombre del protagonista es Germán Chacón. Padilla es el apellido de alguien con quien es confundido en la sala de espera del hospital, y por el que es tratado durante su estancia en el mismo. Al ser algo accidental, Germán jamás llega a saber el nombre de pila del tal Padilla, provocando situaciones muy comprometidas para el personaje. Una de las claves del humor se basa en los malentendidos y situaciones enredadas, y me apeteció que el personaje se viera envuelto en alguna de ellas gracias a algo tan básico como el nombre de pila.

3)    Su personaje cifra la supervivencia en tres necesidades básicas: comida, techo y sexo, ¿cómo cree que reaccionaría Darwin si leyera su novela?

Yo creo que estaría de acuerdo. Todo lo que hace cualquier especie, desde una perspectiva básica, está encaminado a cubrir esas tres necesidades. El ser humano no es distinto. La sociedad de consumo nos empuja a poseer muchas cosas, y eso hace que perdamos el enfoque sobre lo único que realmente necesitamos. Aparte de esos tres principios, todo lo demás es prescindible, superfluo.

4)    ¿Hasta qué punto es importante el humor para Paco Rabadán?

El humor para mí (y creo que para todo el mundo) es un método infalible para afrontar el día a día sin caer en la desesperación. Llevo tiempo estudiándolo porque me interesa mucho. En Pensión completa, por ejemplo, el lector encontrará distintos sustratos humorísticos. Harán gracia o no dependiendo del pasaje y el público concreto, pero he intentado arrancar una sonrisa en un determinado momento a todos los lectores. Es una tarea difícil y ambiciosa, puesto que todos tenemos nuestro propio sentido del humor, de ahí abrir el abanico hasta donde he sabido.

5)    En sus páginas aparece una amplia galería de tipologías sociales, para ser denostadas, ¿se ha quedado con ganas de castigar a algún grupo social más?

Sí. Tuve que eliminar a algún colectivo social por el tamaño de la obra. Hubo un momento en el que creí que ya estaba suficientemente claro el mensaje. Los grupos sociales, aunque parezca una redundancia, están formados por personas, no son entes abstractos nacidos por sí solos, así que es lógico pensar que dentro de ellos hay gente buena y gente mala. Jamás podremos afirmar que un colectivo es perfecto ni tampoco que sea absolutamente nefasto. En Pensión completa no me meto con los colectivos implicados, mi intención se centra sólo en las personas buenas y malas.

6)    Por otro lado, Padilla refleja un sinnúmero de vicios y defectos humanos, ¿es que Paco Rabadán tiene una visión pesimista de la vida?

En absoluto. Me considero una persona optimista, me despierto cada día pensando en que el mundo será un poco mejor. No obstante, creo que los defectos de Padilla los tenemos todos, lo que ocurre es que, al tratarse de un personaje literario, he elevado al máximo exponente ese sesgo. Avaricia, egoísmo, envidia…, son comunes en todos nosotros, sólo que los vemos más fácilmente en otras personas.

7)    El lector asiste a los hechos a través de los ojos de su personaje, ¿en algún momento se planteó escribir esta novela en tercera persona?
 
Claro. Creo que es la primera pregunta que nos hacemos los escritores antes de iniciar el proceso de redacción. Me decidí por la primera persona porque me pareció más divertido, le añadía cierto toque de cinismo que fuese el mismo Padilla el que contara sus “hazañas”. La elección, como es lógico, también tiene sus limitaciones: todo hay que verlo a través de sus ojos.

8)    ¿Cree que hay muchos Padillas en la sociedad española actual?

No creo que haya muchos, pero sí que existen. Han crecido viendo un espejismo creado por el Estado del Bienestar, donde los privilegios inherentes se les mostraban como un elemento que nacía de forma natural, sin ningún coste, y sobre el que tenían pleno derecho aunque nunca hayan colaborado en su sostenimiento. La sobreprotección de los padres también condiciona su manera de ser y su falta de ambiciones. Si la sociedad, en un momento determinado, no les da lo que desean, sus padres o familiares lo hacen. Yo vengo de una generación donde se nos educó bajo el principio de que las cosas sólo se consiguen con esfuerzo. Las personas que conozco, y en los que está basado el personaje de Padilla, culpan a todo y a todos cuando carecen de algo que desean, pero no hacen nada para conseguirlo. Se quejan, esgrimen sus derechos (que por otra parte no hacen nada para protegerlos) esperando salirse con la suya. El esfuerzo, por antigua que pueda parecer esta frase, es necesario para valorar las cosas que se consiguen con él.

9)    ¿Es consciente de que, por el tono y la estructura de la novela, puede que comparen a Padilla con otros personajes de la tradición picaresca española?

Es que, básicamente, Padilla es un pícaro en toda regla. No me molesta en absoluto; me alegra pensar que se le pueda enmarcar dentro de ese grupo, porque es el sentido que precisamente he querido darle. Las letras españolas han proporcionado personajes e historias maravillosas y altamente divertidas con ese elemento narrativo, o género si se me permite el término.

10) Confiese, si se puede, una preferencia: cine o literatura.

Literatura, por supuesto. Las historias son multidimensionales. El cine tiene sus limitaciones y en la literatura no existe ninguna. El cine se basa en guiones, y en un guión los personajes sólo hacen o dicen cosas, no piensan, no se puede manifestar un pensamiento directamente en una imagen sin que el personaje haga o diga algo. La literatura, sin embargo, ofrece la posibilidad de narrar todo lo que se nos ocurra en un mismo pasaje.

11) ¿Hasta cuándo cree que tendremos que seguir practicando la crítica social, con el panorama que vemos cada día?

A lo largo de la Historia, siempre ha sido necesaria la crítica social. El inconformismo es, en gran medida, lo que hace avanzar a la sociedad. No hay nada más cómodo para el que toma las decisiones que el sometimiento del resto a esas decisiones. Nos quejamos, por ejemplo, de los políticos. Pero hemos sido nosotros los que hemos consentido que hagan lo que quieran sin que tengan que dar explicaciones más allá de una rueda de prensa que, por otro lado, no siempre acceden a conceder. De alguna forma hemos accedido a que se sitúen por encima del bien y del mal, a que sean intocables. Ahora nos va a costar mucho que cambien, probablemente varias generaciones y muchas novelas como Pensión completa u otros medios de crítica para rebajarlos al nivel en el que deberían estar: servidores públicos al servicio de la ciudadanía. Nuestros empleados, en definitiva.

12) Una doble para terminar, ¿qué planes literarios tiene y qué le diría a los lectores para que se acerquen a esta novela?

Me he sentido muy cómodo escribiendo Pensión completa, por lo que es posible que la siguiente novela vaya en la misma dirección. El lector encontrará una situación rocambolesca y divertida. La novela la escribí para arrancar alguna sonrisa, al mismo tiempo que para aumentar nuestro sentido crítico hacia situaciones que creemos normales pero que no lo son tanto, y sobre las que deberíamos ejercer nuestros derechos de forma contundente. Leer, reír y reflexionar al mismo tiempo, ésa ha sido mi intención al escribirla, y espero que el lector caiga en la trampa.