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domingo, 26 de junio de 2016

domingo, 19 de junio de 2016

LOS HUÉSPEDES - PEDRO PUJANTE

Las costuras de lo real

    Un escritor, Roberto Hernández, es invitado, con todo el misterio del mundo, a un congreso de “literatura secreta”, a celebrarse en un remoto pueblo extremeño, congreso al que debe acudir cumpliendo una serie de requisitos que garanticen el anonimato. Así de misterioso arranca Pedro Pujante esta especie de distopía de ficción rural, con los mimbres característicos de una literatura empeñada siempre en reventar las costuras dela realidad para que el lector no pare en ninguna página de hacerse preguntas, incluso de levantar la vista para asegurarse de que todo lo que le rodea es lo que verdaderamente parece ser.

          Y es que a medida que el protagonista se adentra en el pueblo extremeño, las cosas se complican, aparece un científico trasnochado, empeñado en clonar nada menos que la figura de Francisco Umbral, surgen experimentos de seres ya clonados, como el de una famosa televisiva cuyo mérito uterino fue el de emparejarse con cierto torero de postín. Las carcajadas no son gratuitas, Pedro Pujante pone su mensaje detrás de cada secuencia, ya que podemos hablar de secuencias extremadamente hilarantes y esperpénticas, porque a lo kafkiano, influencia ya muy notoria en el autor, hay que sumar ahora lo orwelliano e incluso hasta tintes berlanguianos. Una buena mezcla con la que intentar comprender, si es posible, en qué realidad se hallan los personajes, en qué momento temporal y con cuántas dosis de realidad encima.

          No es Pedro Pujante un autor que renuncie a los retos, al contrario, y la ruleta de su prosa ha de seguir girando porque el lector tiene que seguir experimentando una sorpresa tras otra, no sólo sorpresas distópicas, que las hay a mansalva, sino también méritos narrativos como el hecho de construir una ‘road movie’ en un diminuto pueblo. Nunca se habían roto mejor los convencionalismos en la literatura, el autor lo sabe y a los lectores sólo nos queda preguntarnos cuál será la próxima sorpresa que nos tendrá guardada.

Los huéspedes. Pedro Pujante.
Ediciones Irreverentes. Madrid 2016. 176 págs. 15 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 18/6/2016)

ISIDRO - ISABEL Mª ABELLÁN


(LA VERDAD, "ABABOL", 18/6/2016)

EJERCICIO DE SOMBRAS - GUSTAVO CONSUEGRA


(LA VERDAD, "ABABOL", 11/6/2016)

domingo, 5 de junio de 2016

DOCE LUNAS - MANUEL E. MIRA

DOCE LUNAS

MANUEL E. MIRA
EL MURMULLO DEL TIEMPO


1)    ¿Qué motivaciones le llevaron a escribir esta novela?

          Cuando vi el desconocimiento que sobre su propia historia tenían mis amigos y mis hijos, me entristecí. Tenía que hacer algo para que no quedara todo en el olvido. No se merecen nuestros antepasados que les ignoremos tan cruelmente; ellos son nuestra razón y nuestra forma de ser. Debemos ser agradecidos a esas personas que amaron, sufrieron, lucharon, nos legaron la vida y nos dejaron tanto bien. Desde la persona más insigne y aparente hasta el más humilde y anónimo de los canteros que talló la piedra que hay bajo los cimientos de la catedral. Todos han pasado por nuestra vida y tienen que ver con ella. A todos les debemos respeto.

2)    ¿Desde cuándo le viene ese gusto por la Historia a un ingeniero como usted?

          La Historia me ha gustado desde muy niño. Admiraba a quienes la conocían y la sabían contar. Recuerdo que me emocionaba con las historias de ciego que escuché en los mercados cuando era muy pequeño. Conocer y amar la Historia es como vivir dos veces; es amar la propia Vida. Para mí la ingeniería es la forma elegida para actuar en la vida laboral. La Historia no se elige, te elige ella a ti. La llevas siempre en tu mochila.

3)    ¿Cómo valoraría la importancia de la familia en esta novela?

          Nadie nace por sí mismo ni muere para sí mismo. La familia es nuestro "Yo continuado" Todo nuestro pasado y nuestro futuro está depositado en ella. Es la que nos da el Nombre y el Ser.

4)    ¿Con qué personajes de la novela ha disfrutado más, hay alguno que se le haya “rebelado” pidiéndole más protagonismo?

          Disfruté muchísimo creando a los personajes. Casi todos ellos tienen sus semblantes tomados de la realidad; quizá por eso son tan creíbles y carentes de tópicos. Hay uno en particular que nació de la inventiva, con carácter de ser un "figurante", pero que comenzó a crecer, pidió paso, y le dejé que creciera. Fue Gabriel: un personaje fabuloso. Hay otro que tuve que "inventar" y que porta una carga emotiva impresionante: "Mimanuel". Le creé la historia para que él me ayudase a contar la mía ¡y vaya si me la contó! Es fundamental en la historia.

5)    ¿Cree que los episodios de Cuba y Filipinas han sido tratados ya suficientemente en nuestra literatura, que lo españoles saben realmente lo que pasó allí?

          En absoluto. Ahí se echó mucha tierra, y luego le pusieron mármoles encima, para tapar la más sangrante e ignominiosa parte de nuestra historia. Desde reyes felones a políticos de visión obtusa. Duele; de verdad que duele, y mucho, cuando se investiga y se estudia cómo fueron las cosas; y no estoy pensando sólo en las derrotas y en los muertos, pienso en la necedad y la ceguera de los que dirigían a España en aquella época. De lo que pudo ser y no fue. Comprendo que surgiera la generación del 98 como un punto de ruptura ante el espanto.

6)    Cartagena tiene un monumento a los héroes de Cavite, y sin embargo se habla poco de ello, ¿a qué se debe eso?

          Sí, se le resume como "Héroes de Cavite", aunque su leyenda es: Héroes de Cavite y Santiago de Cuba. Es muy bonito y alegórico, pero si conoces un poco la historia… se desmitifica mucho, se desinfla, sin querer en absoluto ignorar a los auténticos héroes, como Fernando Villamil y los anónimos marinos que allí dieron su vida. Pero, realmente, es un monumento al desastre. Quizá por eso no se habla mucho de ello.
          En mi novela, hablo de Cuba y muy especialmente de "Los héroes de Baler" ―los auténticos últimos de Filipinas― que escribieron una de las páginas de heroísmo más serias de España. Un hecho reconocido en todas partes y que nosotros no conocemos. Ignoramos que entre ellos, hubo dos paisanos de nuestra región; uno de Mula y otro de Cieza. Ellos, en cambio, no tienen monumento que los recuerde. La historia es justa y veraz; los hombres…no tanto.

7)    La narración de la inundación de Murcia en 1879 es impresionante, ¿cómo logró calar tan hondo en el lector?

          Siendo totalmente fidedigno. Sinceramente creo que no queda nada de aquella desgracia que no esté reflejado en la novela y que exprese el dramatismo y la solidaridad que suscitó en todo el mundo. He tenido la suerte de haber sabido integrar en la novela un capítulo muy importante y documentado.

8)    La historia de esta familia parece quedar algo truncada, ¿significa eso que habrá continuación?
         
          La novela queda cerrada con la vida de Andrés y de Antonia durante el periodo de 1855 a 1901. Pero Candela quiere conocer toda la VIDA de sus antepasados y eso ha hecho que nazca de ella una auténtica escritora de éxito y Candela continúa escribiendo. Al principio de novela Candela se define así:
"Mi nombre es Candelaria Marín, pero todos me llaman Candela. Esta historia comenzó en Murcia, durante el mes de agosto del año 1995. Tenía yo entonces diecisiete años y mil dudas por resolver sobre mi futuro."
          Ojalá esta novela la lean muchos jóvenes, con mil dudas sobre su futuro, y se suscite en ellos el deseo de escribir y surjan muchas Candela Marín o Antonia Parra. Ellas y ellos serían los auténticos continuadores.
 
9)    En esta novela hay amor, Historia, aventuras, costumbrismo, ¿cómo se define entonces Manuel Mira, novelista romántico, histórico, de aventuras?

          ¿Cómo definirías tú a una persona que escribe desde y para la VIDA? La vida lo tiene todo: amor, emoción, historia, aventura, romanticismo… Sólo me interesa hablar y contar lo que es la VIDA (con mayúsculas) Eso es para mí una novela.

10) ¿Cuáles son sus principales influencias literarias? ¿A quién le debe el haberse convertido en escritor?

          Yo no sé si soy escritor o escribidor, eso el tiempo y los lectores lo dirán, y tampoco me preocupa. Yo escribo desde la observación y la ternura. Rescato y pongo acentos en los valores como la bonhomía, el buen hacer, el respeto a la verdad, la capacidad de sacrificio, el hacer ver que todo es posible, que se puede conseguir un sueño. Siembro la inquietud de que podemos aspirar a ser mejores personas para escribir las páginas de nuestra propia historia.
          En cuanto a mi formación, aprendí a leer en el Quijote y en mi casa había libros de historia que leí con avidez. La literatura rusa me ha influido mucho y también la sudamericana. Comencé escribiendo relatos y cuentos hasta que desde uno de ellos salté a la novela.

11) Esta novela fue Premio Libro Murciano 2104, ¿cree en los premios, qué supuso este galardón para usted y para la novela?

          No tengo experiencia para poder dar una opinión cualificada. Yo, hasta ahora, no me puedo quejar pues me han premiado el primer relato que escribí y la primera novela que he escrito. Puedo asegurar que no había ninguna mediación en ellos. Luego tengo que creer. Ha sido un buen apoyo para que el lector y los medios se fijen en ella. Luego es el boca a boca lo que funciona.

12) ¿Cómo  convencería a un lector desconocido para que se acerque a su obra?

          No puedo prometerle que su lectura le vaya a entusiasmar ―eso depende de sus preferencias y de lo que espere de ella―, pero si lo que desea encontrar es el amor y el conocimiento de nuestra bella historia ―tan cercana y tan olvidada― contada con fidelidad y con ternura… entonces sí le puedo prometer que le enriquecerá y le emocionará tanto como a mí me enriqueció y me emocionó escribirla.



CUANDO ÉRAMOS ÁNGELES - BEATRIZ RODRÍGUEZ

Los dientes del pasado

          La muerte de Fran Borrego, uno de los tipos más poderosos de Fuentegrande, conmociona a la localidad, y de la mano de Clara, que dirige un pequeño periódico digital allí mismo, comenzaremos a conocer un poco más los secretos que albergan sus habitantes, especialmente quienes no hace demasiados años conformaron un grupo juvenil muy peculiar. La memoria, las intrigas y envidias se van a remontar a la adolescencia de un buen puñado de personajes, a esa época que Beatriz Rodríguez define con gran acierto: “cuando éramos ángeles”.

          Porque esta novela trata también de la pérdida de la inocencia, del descubrimiento del amor, el sexo, los vínculos de poder o los caminos que se nos abren al final de esa adolescencia, cuando el adiós de un verano puede suponer muchísimo más que la pérdida de un amor estival, y darle la ocasión al destino a que nos guiñe un ojo o por el contrario nos lleve por la senda que siempre había deseado.

          Las grandes familias de Fuentegrande están representadas en estas páginas, esos clanes dominantes de los años ochenta en un valle que muy bien pudo ser cualquiera de la sierra madrileña. Décadas de dominio, tierras que daban poder, hijos a los que aleccionar para que heredasen dichos dominios, jóvenes diferentes que sólo llegaban al pueblo en verano con un cargamento de envidiables novedades. Ese material es el que maneja Beatriz Rodríguez con gran maestría, moviéndose en una tela de araña en la que el pasado, los secretos y las apariencias han enturbiado al lector una visión que está deseando que alguien limpie.

          Merece la pena acompañar a Clara en este periplo mientras asistimos también a las recetas culinarias que Chabela prepara en el hostal, por no hablar de lo importante que puede resultar la solidaridad femenina, confirmando de paso que es mucho más resistente y firme que la que pueden llegar a cultivar los hombres.

Cuando éramos ángeles. Beatriz Rodríguez.
Seix Barral. Barcelona 2016. 256 págs. 18 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 4/6/2016)

miércoles, 1 de junio de 2016

LAS INVIERNAS - CRISTINA SÁNCHEZ-ANDRADE

 Tierra de Chá

          Escuchar (en este caso leer) historias de la Galicia más profunda tiene algo de adictivo, siempre lo ha tenido, sólo así puede explicarse que de vez en cuando vea la luz una novela como ésta, o que una autora como Cristina Sánchez-Andrade sea capaz de poner, negro sobre blanco, tantas confidencias como habrá oído contar a las mujeres gallegas.

          Que aquella es una tierra mágica ya nadie lo duda, y que hay que tener una mirada muy bien educada para saber transmitirnos sus historias, tampoco, y ahí es donde está el mérito de esta autora, en haber sabido ofrecer al lector un ambiente que primero se llena de brumas, las mismas que percibirían los habitantes de Tierra de Chá cuando llegaron las hermanas Inviernas, pero que luego poco a poco se va disipando dejándonos ante los ojos simplemente a un grupo de seres humanos que tratan de sobrevivir con sus peculiaridades: uno con el tardío abandono de la lactancia materna, otros con el afán por reconstruir dientes y alterar identidades sexuales, otra dispuesta a no morirse hasta que no se le devuelva una de sus posesiones más preciadas, su cerebro, y el abuelo de las hermanas obsesionado con la práctica de la ciencia y la experimentación más pedestre.

          A ese universo de Tierra de Chá regresan Dolores y Salamina, que fueron enviadas a Inglaterra durante el conflicto patrio, que ahora hablan inglés y tienen una pasión desmedida por el cine. Y regresan a sus orígenes para guardar también un terrible secreto que se convertirá en el tercer habitante de la casa, o en el cuarto si contamos también a la vaca Greta. Los sueños por cumplir se filtran desde el tojo de los campos, la sombra del cine volverá a planear sobre ambas hermanas, y hasta los desamores les darán alguna que otra dentellada. Cristina Sánchez-Andrade nos regala a dos mujeres que se necesitan, y las coloca en uno de esos entornos que son una bicoca para cualquier escritor, un lugar en el que las buenas historias andan aguardando, y ofreciéndose, a la vuelta de cualquier esquina.

Las Inviernas; Cristina Sánchez-Andrade

Anagrama, Barcelona 2014. 246 páginas.
(Revista Letras de Parnaso, Núm. 45 Junio 2016)


REVISITANDO LA PANTALLA - ENCADENADOS


(Revista Letras de Parnaso,
Núm. 45, Junio 2016)

lunes, 30 de mayo de 2016

LOS MUERTOS VIAJAN DEPRISA - VICENTE GARRIDO, NIEVES ABARCA

Muerte en el Noir

          Así de contundente es el inicio de la cuarta novela de Valentina Negro y Javier Sanjuán, salida una vez más de las manos de Vicente Garrido y Nieves Abarca, con la fuerza demoledora que supondría el hecho de que empezasen a aparecer cadáveres en las semanas negras más reputadas del panorama nacional, comenzando por la de Gijón. Ahí está la apuesta, disparatada pero muy atractiva, llena de guiños que harán las delicias de todos los aficionados al género y que pondrán a pensar a un buen número de los autores practicantes del mismo, atentos a un juego diabólico a ver si encuentran alguna figura reconocible.

          La fuerza, como es obvio, no radica únicamente en la trama, sino en la naturaleza de los propios crímenes, en los que siempre están presentes tanto una extrema violencia como un elevado componente sexual, algo que ya parece casi marca de la casa, crímenes que se ven salpimentados también con la reaparición de algunos inquietantes personajes, ya presentes en entregas anteriores, cuya sombra permanece indeleble y muy alargada, tanto como para continuar amenazando la existencia de una inspectora Negro cuya vida personal sigue dando unos tumbos en los que acaso no pueda estar siempre presente el criminólogo Javier Sanjuán, tan dubitativo en lo sentimental como certero en lo profesional.

          Esta vez el escenario principal queda mucho más reducido al terreno de Valentina Negro, A Coruña, y se extiende durante casi toda la novela, con su certamen noir en primera plana, conformando así un espacio en el que se nos van a presentar inquietantes damas de la novela negra, ex presidiarios que han encontrado un nuevo camino en la literatura, jóvenes autores musculosos pero sin demasiado talento, críticos adictos sólo al colmillo retorcido, e incluso jovencitas aspirantes capaces de vender su virtud por un buen apadrinamiento en el mundillo. En ese caldo de cultivo se moverá el Fantasma, quien se dedica a ajustar cuentas con autores que han hecho del fraude un modo de vida, y cuyos desmanes tendrán que ser desentrañados por la pareja Negro-Sanjuán.
 
          Los adeptos a la otra pareja, Abarca-Garrido, encontrarán también guiños del pasado, tramas ocultas en las que nadie es quien parecía ser, crímenes antiguos y personajes del universo de la Negro, tales como la periodista Lúa Castro o Marta, la hija de la juez que tuvo un papel protagónico en la entrega anterior. Ambos autores echan de nuevo el resto, porque manejan una fórmula que funciona muy bien, sumando valores fundamentales como el buen conocimiento del género y el derroche de un considerable talento literario.

Los muertos viajan deprisa. Vicente Garrido, Nieves Abarca.
Ediciones B. Barcelona 2016. 448 págs. 21 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 28/5/2016)

sábado, 28 de mayo de 2016

ULTIMÁTUM, RAFAEL GUERRERO

Reseña de la novela Ultimátum, de Rafael Guerrero, publicada en la revista Sólo Novela Negra

http://solonovelanegra.com/ultimatum-resena-2-2/


LA MANO DE MIDAS EN CUANDO LLUEVA EN MARTE

Es una delicia que más de un año después de su publicación sigan apareciendo reseñas sobre La mano de Midas, en este caso el agradecimiento es para Rubén F. Uceda, que atina con varias claves de lo que uno buscaba al escribir la novela.

La reseña completa está en este enlace:

http://cuandolluevaenmarte.blogspot.com.es/2016/05/resena-de-la-mano-de-midas.html


lunes, 23 de mayo de 2016

ESTA NOCHE MORIRÉ - FERNANDO MARÍAS

Dejo aquí mi reseña sobre la novela de Fernando Marías, Esta noche moriré, publicada recientemente en la revista Sólo Novela Negra.

Puede leerse completa en el siguiente enlace:
http://solonovelanegra.com/esta-noche-morire-resena/


EL QUINTO CAMINO - JESÚS CÁNOVAS


(LA VERDAD, "ABABOL", 21/5/2016)


sábado, 14 de mayo de 2016

LA VÍSPERA DE CASI TODO - VÍCTOR DEL ÁRBOL

Novela con mayúsculas

          No es ningún secreto que un escritor mejora a medida que lee cada vez más, y que además si es capaz de entresacar enseñanzas de sus lecturas, éstas redundarán en el aumento de su calidad como creador. Ésa es la sensación que se tiene al adentrarse en las páginas creadas por Víctor del Árbol, la de que nos completa como lectores, porque echa el resto en cada línea, pero también la sensación de que nos enseña a escribir, con mesura, con la palabra justa, con unos personajes cargados de humanidad, de sufrimiento, de pulsiones vitales, criaturas que cualquier escritor que se precie desearía hacer suyas para sus propias obras, porque sólo los personajes verdaderamente vivos merecen protagonizar las buenas novelas.

          Esta obra, ganadora del Premio Nadal, posiblemente de los poquitos premios puros que queden en el solar patrio, es mucho más que un anuncio, como reza su título, es el marco en el que las existencias de tres seres (hay algunos más pero ellos serían los principales) confluyen en mitad de la Costa da Morte gallega, y se reúnen allí porque sólo aquél es el paisaje de la verdad, sólo allí se pueden desnudar las almas, sólo allí se cocerá la venganza de Marcelo Luján, las ansias de huir de Eva Mahler y los remordimientos de Germinal Ibarra, sólo allí el destino es capaz de zarandear, arrasándolos con un magnífico temporal literario, tres vidas que ya se han visto bastante sobrecargadas como para seguir aguantando sin pestañear los embates del pasado.

          Ellos no son los únicos seres que pueblan la novela, y no son tampoco los únicos que exponen sus miserias, ahí están también Dolores, Daniel, Oliverio, el patriarca Mahler o la mujer de Germinal, lidiando casi sola con la enfermedad del hijo, pero Marcelo, Eva y el propio Germinal son los tres que catalizan una acción que fluye sin estridencias pero con la férrea determinación de las olas atlánticas, porque Víctor del Árbol así lo quiere, y así logra ir facilitándonos datos, pequeñas pero demoledoras informaciones de cada uno de ellos, eso sí, a su debido tiempo para que no se nos corte la respiración.

          Hacía algunos años que el Premio Nadal no era tan merecido, la figura de este autor catalán ha encontrado al fin el reconocimiento a la calidad de una escritura magnífica que ya venía desplegando en novelas anteriores, siempre con tanta firmeza como mimo literario, una calidad que goza, con toda justicia, del favor del público, a quienes los jurados ahora le dan la razón. Una novela auténticamente inolvidable.

La víspera de casi todo. Víctor del Árbol.
Ediciones Destino. Barcelona 2016. 416 págs. 20’50 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 14/5/2016)

domingo, 1 de mayo de 2016

CADA NOCHE, CADA NOCHE - LOLA LÓPEZ MONDÉJAR


Dolores Haze

          Puede que el apellido descoloque, pero hablamos nada menos que de Lolita, la criatura inmortalizada por Vladimir Nabokov, inmortalizada pero también vejada y violada en su juventud a cambio de prestar su nombre para la galería de los clásicos y tópicos de la literatura occidental. Esa repetición del título de la novela, cada noche, es empleada por Lola López Mondéjar para que el lector recuerde cuánto duraba la tortura de su homónima.

          Esta novela, valiente, cuenta con tres planos que no dejarán indiferente al lector, en primer lugar asistimos a los últimos meses de Dolores Schiller, desahuciada por un cáncer de páncreas que le obliga a darse prisa en ajustar cuentas con el destino. El segundo de ellos le corresponde a Lolita, o a Dolores Haze, madre de la enferma, cuyo diario infantil vamos conociendo hasta la aparición del monstruoso Humbert Humbert.

          El tercero de ellos podríamos decir que se lo reserva la propia Lola López Mondéjar para el último tercio de la novela, porque en él deja aflorar a la psicoanalista que lleva dentro y, aunque haciéndolo a través de la voz de Dolores Schiller, nos lanza un buen puñado de reflexiones acerca de la brutalidad del trato que sufrió Lolita, lo injusto del mismo y cómo la novela de Nabokov parecía que le otorgase a la pederastia una especie de halo mágico capaz de borrarle cualquier recriminación moral. Además, provoca el debate de jugar a imaginar si en caso contrario, es decir, una mujer madura abusando de un jovencito, se habría creado también una figura semejante a la “lolita” que se ha incorporado al mundo sexual de los últimos tiempos.

          Una novela, por tanto, muy interesante no sólo por ese reparto de planos, sino también porque nos hará reflexionar acerca de la inevitabilidad de la muerte, de la metaliteratura y de las relaciones o ausencia de las mismas que todos podemos experimentar, por no hablar del retrato de ciertas costumbres norteamericanas dañinas que tuvo que sufrir la joven Dolores, y de las justificaciones que el propio Humbert, incorporado también como personaje, le lanza al lector, como si con ello pudiera justificar lo injustificable.


Cada noche, cada noche; Lola López Mondéjar

Siruela, Madrid 2016. 196 páginas.
(Revista Letras de Parnaso, Núm. 44, Mayo 2016)

REVISITANDO LA PANTALLA - THE GAME


(Revista Letras de Parnaso, Núm. 44, Mayo 2016)

SIEMPRE PAGAN LOS MISMOS - CARLOS BASSAS DEL REY

Yorick

          Si todo el mundo se quedase contemplando su particular cráneo de Yorick, el universo terminaría por pararse, y quienes están subidos en lo más alto continuarían con su tarea, inmisericordes, sin sentir remordimiento alguno. Carlos Bassas del Rey lanza, entre otros cuantos, este mensaje a sus lectores, y se lo pone delante al agente de su invención, el inspector Herodoto Corominas, quien se ve empujado a investigar la muerte de un compañero a quien le han abierto el vientre para luego emascularle concediéndole así un ridículo postrero tras su asesinato.

La ciudad de Ofidia es de nuevo el marco de las andanzas de un policía muy culto, hijo de un catedrático y grandísimo lector, y padre de un joven que acaba de descubrir las veleidades de Talía. Un hombre al que muchos califican de ‘tocahuevos’ en su trabajo, sin saber que acaso le estén dedicando el mayor de los elogios cuando de desentrañar crímenes se trata. Un hombre que mira la vida de una manera muy peculiar, pero sin permitir que la apariencia de los demás le oculte otras personalidades o dobleces.

La relación con Laura, su mujer, no deja de ser espinosa debido a la militancia de ella, atenta a luchar contra cualquier injusticia aun a riesgo de que eso repercuta en la carrera de su pareja. Una carrera que topa con superiores cerriles, compañeros variados y una especie de ahijado, Agüero, que es un peligro público para cualquier mujer con la que ambos se crucen en el camino. De fondo, en este caso, hay un barrio en el que sus comerciantes se han unido, hay familias que malviven como pueden, hay distancias sociales abrumadoras, y pasados traicioneros, pero por encima de todo están los ojos afilados de Carlos Bassas, dispuesto a contarnos qué debemos hacer para que paguen otros, los que en verdad tendrían que hacerlo en lugar de los de siempre.
 
Siempre pagan los mismos. Carlos Bassas.
Alrevés. Barcelona 2015. 254 págs. 17 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 30/4/2016)


domingo, 24 de abril de 2016

sábado, 9 de abril de 2016

UNIVERSO SALVAJE - ALFONSO GUTIÉRREZ CARO

Murcia negra

          Un puñado de maridos infieles drogados y ejecutados hace que estalle la inquietud en la ciudad de Murcia, máxime cuando se descubre que todos, en algún momento, habían sido investigados por el mismo detective, Samuel Alonso. Con este potente punto de partida nos sorprende Alfonso Gutiérrez Caro en esta novela, segunda entrega de su detective, quien ya debutara con buenos augurios en ‘Defecto de fábrica’.

          Samuel Alonso, además, ha experimentado un notable cambio narrativo, ya que en esta trama aparece con una personalidad mucho más definida, más marcada, como si él mismo hubiera tomado las riendas de su vida, casi arrebatándoselas a su creador. Su implicación en el caso le lleva a colaborar con la agente Mara Suárez, y de la convivencia de ambos surgirán posiblemente las mejores páginas de la novela, aquellas en las que Gutiérrez Caro se muestra más dinámico en su estilo, con un delicioso lenguaje que salpica los diálogos entre ellos.

          No faltan, por supuesto, los cánones del género negro, la investigación y sus diferentes pasos, la sombra de una enigmática y atractiva mujer que seduce a los hombres antes de castigarlos y desaparecer, e incluso los casos de a pie del detective Alonso, que tiene que seguir trabajando para vivir mientras lucha con la abstinencia de ciertas adicciones y con la sombra que ciertos amargos recuerdos le han dejado en el alma.

          La geografía murciana es un personaje más, y tanto la ciudad como el paraje de Cabo de Palos son reflejados con gran fidelidad, llevando así al lector por unas zonas en las que en poco tiempo se puede pasar del mejor hotel a la cloaca más inmunda donde dar rienda suelta a las más bajas pasiones. Hay que felicitarse por la consolidación de la serie del detective Alonso, y esperar las siguientes entregas, porque Alfonso Gutiérrez Caro ha demostrado ya que voluntad y talento no le faltan para continuar acompañándole.

Universo salvaje. Alfonso Gutiérrez Caro.
Malbec. Cartagena 2015. 326 págs. 17 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 9/4/2016)


domingo, 3 de abril de 2016

POR UN PAÍS DESCONOCIDO - RUBÉN CASTILLO

Toda una herida

          Sólo algún acontecimiento demoledor puede llevar a un narrador a adentrarse en el universo particular de la poesía, y eso no siempre es un paso seguro, es un salto sin red, porque las convenciones de uno y otro género son radicalmente distintas. Esta especie de ‘tour de force’ es lo que acaba de hacer Rubén Castillo con estos cuarenta poemas, desafiarse a sí mismo para lanzarse a un terreno que, una vez leídos los versos, no parece tener mucho de desconocido para él. Es obvio que hay una herida abierta, un tajo que el autor necesitaba cerrar, o exorcizar, como él mismo ha llegado a decir, y a fe que lo ha conseguido, a juzgar por la intensidad de las imágenes, por el verso preciso, por cómo han fluido los sentimientos verso tras verso, por una obra que nos revela que había un poeta escondido tras uno de los mejores narradores murcianos de las últimas décadas.

          ‘Vivir es un sol de invierno proyectándose sobre un periódico atrasado’, así de contundente es el dolor sobre el que habla el autor, así de constante es el hastío que le asalta aun cuando el resto del mundo siga funcionando, como esa niña que pinta pájaros con plumaje de ámbar, ajena al dolor de los ojos del poeta que la mira. Ese dolor, ese país desconocido que da título al poemario, termina por perfilarse gracias a una geografía que muchos lectores hallarán familiar, a poco que hayan tenido algún serio revés en sus vidas. Una geografía a la que accedemos también de la mano de una voz poética que se desdobla, la de un Rubén que habla consigo mismo, como pidiéndole al hombre que ve a diario en el espejo explicaciones por ese dolor en el que le cuesta manejarse.

          En estos cuarenta itinerarios hay alguno que impresiona más que los otros, como el poema Hidrografía, de una brillantez sobrecogedora en la potencia de imágenes que son niágaras de sangre, nilos de gelatina o támesis de asco. No hay un verso superfluo, hay un tiempo estrábico que no se fatiga, una sonrisa que actúa como coraza, unos electrones que lloran… En suma, hay un alma que palpita en cada línea, un aliento que pugna por desprenderse del dolor que ha estado a punto de asfixiarle, un hombre que ha buscado la liberación por encima de todo y que va a sorprender a quienes sólo hubieran visto a Rubén Castillo como prosista, aunque menos a quienes ya le sabíamos capaz de dominar el verbo tal y como ahora ha vuelto a demostrar.

Por un país desconocido. Rubén Castillo.
Editorial: Balduque. Cartagena 2016. 94 págs. 12 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL",2/4/2016)


viernes, 1 de abril de 2016

LOS NIÑOS DE BELZÉC - VÍCTOR MIRETE

Fréderic Poison

          Vuelve Víctor Mirete al panorama literario con la segunda entrega de su detective, Fréderic Poison, y esta vez lo hace con una intriga enrevesada que salpica los juicios de Nuremberg y el pasado más vergonzoso del pueblo alemán. En mitad del proceso hay varios niños que han sido secuestrados, casualmente niños emparentados con antiguos guardianes del campo de concentración de Belzéc.

          Se viven momentos convulsos, en los que las potencias ganadoras andan repartiéndose algo más que los despojos del III Reich, y es la propia Organización de Naciones Unidas la que reclama los servicios de FMP Investigadores, la agencia liderada por Poison, capaz de moverse por Europa tras la pista más insignificante. Una agencia con recursos diversificados, como el propio Víctor Mirete, que sabe manejar en todo momento la personalidad de cada uno de sus miembros, incluyendo al pobre Miguel, devastado por la pérdida repentina de su esposa.

          El autor murciano ha sabido crear una atmósfera expectante, en la que logra involucrar a un lector que no sabe muy bien, al principio, si quedarse con los rasgos oficiales del proceso de Nuremberg, o rascar un poco más en el pasado de los SS “einstazgroupen”, pero que muy pronto seguirá los pasos del narrador, y del propio investigador, por medio continente, en pos de una secreta organización de orígenes judíos cuya sombra se va haciendo cada vez más alargada.

          Una novela de las cortar el aliento para seguir su ritmo, en la que las páginas van pasando a una velocidad considerable, en la que las tramas, y las sombras, del pasado van pidiendo a gritos un ajuste de cuentas, y en la que se dejan entrever algunos cambios también en el ámbito privado de los protagonistas, lo que nos hace esperar todavía con más inquietud la aparición de la tercera entrega.

Los niños de Belzéc; Víctor Mirete

El fantasma de los sueños, Valencia 2015. 365 páginas.
(REVISTA LETRAS DE PARNASO, NÚM. 43. ABRIL 2016)



REVISITANDO LA PANTALLA - EL ÚLTIMO HOMBRE


(REVISTA LETRAS DE PARNASO, NÚM. 43. ABRIL 2016)