La rosa de fuego

A
cambio, debe visitar a una psiquiatra y soportar a Rebeca Muntaner, una especie
de compañera canguro formada en las mejores escuelas de Quantico. Frente a
ellos, un asesino frío y psicópata, que secuestra a prohombres barceloneses y
después de varios días de tortura los cuelga en emblemáticos edificios de Gaudí
y los prende fuego para su deleite y el pánico de toda la ciudad. Además, Milo
sigue escarbando entre sus ruinas familiares y conyugales para averiguar las
causas de la muerte del joven Marc. Todo ello con los consabidos coqueteos con
el alcohol, la dureza de trato y el desprecio de los compañeros de la Comisaría
Central, aunque todavía cuente con algún que otro aliado, como el incansable
Toni Crespo, o el forense Bonhora.
Aro
Sáinz de la Maza ha debutado en la narrativa negra con una máquina potente y
muy bien engrasada, que está incluso por encima de cierta trilogía sueca que
tanta fama recolectó en nuestro país. Sus maneras son las de un sobrado
conocedor del género, que además sabe cómo explotar las teclas para que el
lector no pierda comba en ningún momento ni de la investigación en curso, ni de
las vicisitudes sociales y humanas que rodean a sus personajes, cuya naturaleza
y variedad merecerían una reseña completa, por la gama de caracteres que es
capaz de desplegar. Hay escenas absolutamente antológicas, tanto policiales
como criminales, y un cuidado extremo en la escritura y en el planteamiento de
hechos y personajes, de tal manera que sólo podemos hacer dos cosas al ir
pasando páginas: disfrutar mucho y dejarnos llevar hasta el desenlace que él ha
ideado.
El asesino de La Pedrera. Aro Sáinz de la Maza.
Editorial: RBA Serie Negra. Barcelona,
2012. 579 páginas.
(LA VERDAD, ABABOL, 20/10/2012)
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