Golpes poco francos

El
joven Chacaltana aparece como una especie de monigote, sacudido por varias
manos: la madre posesiva y beatona, el jefe indolente del Archivo, especialista
en el ocio soterrado y en despejar responsabilidades, un militar dueño de
oscuros secretos y una novia tan exigente como volátil en sus deseos. Pero será
precisamente el sentido del deber el que actúe como norte para que Félix vaya
creciendo como personaje, para que estrene la redondez narrativa de la mano de
un amigo muerto durante la celebración del argentino Mundial de 1978, aquél que
le asestó un golpe muy poco franco a la democracia.
Mientras
el mundo se creía la transparencia que los militares argentinos estaban
vendiendo, los aficionados peruanos jugaron a creer que podrían hacer algo
grande con el balón, justo hasta que uno de los tongos futbolísticos más
sonados de la competición se llevó a cabo con el sonrojo de los franjirrayados.
Eso sí, a Chacaltana el fútbol ni le va ni le viene, pero la trama que acabó
con su amigo y los entresijos de la Operación Cóndor sí le pondrán en primera línea de las operaciones secretas.
La pena máxima. Santiago Roncagliolo.
Alfaguara. Madrid 2014. 390 páginas. 18’50
euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 20/09/2014)
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