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martes, 24 de febrero de 2026

1973 - JERÓNIMO TRISTANTE

 

1973, de Jerónimo Tristante, por Antonio Parra Sanz

Título

1973

 

Datos publicación

Editorial Contraluz. Madrid 2025. 440 págs.

 

Datos del autor

 

 

    JERÓNIMO TRISTANTE (Murcia, 1969), estudió Biología en la Universidad de Murcia y compagina su carrera literaria con la docencia. En 2001 publicó ‘Crónica de Jufré’, pero se dio a conocer al gran público en 2006 con ‘El misterio de la Casa Aranda’, primera novela de una exitosa saga protagonizada por Víctor Ros, compuesta por otros cinco títulos y que en 2015 se convirtió en serie de televisión. Además de esta famosa saga ha escrito numerosas novelas, algunas de las cuales han sido premiadas y su obra ha sido traducida al italiano, francés y polaco. ‘1973’ es su última novela, en la que recupera al protagonista de otro de sus libros: ‘1969’.

 

Sinopsis de la obra

 

    En 1973, Julio Alsina, un expolicía español exiliado en París, ha dejado atrás su turbulento pasado bajo el régimen franquista. Ahora lleva una vida tranquila como librero en Montmartre, pero su estabilidad se tambalea cuando la CIA contacta con él para que investigue un brutal asesinato ocurrido dos años atrás en Vera, Almería. A cambio, Alsina recibirá una cuantiosa suma de dinero y pasaportes españoles para él y su familia, pero si se niega, será deportado y entregado al régimen franquista, que aún lo considera un enemigo.

    Al llegar a España, Alsina descubre que las piezas no encajan. Con la ayuda de Ernesto Sampedro, un joven policía español con un conocimiento enciclopédico del caso, Alsina se adentra en una investigación llena de contradicciones, cabos sueltos y secretos enterrados, y topa con la resistencia de las autoridades locales, la presión de la CIA y la sombra de un régimen que no ha olvidado su traición. Cada paso lo acerca más a una verdad inquietante, en una España convulsa que guarda más preguntas que respuestas.

 

Reseña

EL REGRESO DE ALSINA

 

    Nos trae de regreso Jerónimo Tristante al policía Julio Alsina, algunos años después de que tuviera que abandonar el cuerpo y el país tras los hechos narrados en la novela “1969”. Ahora, Alsina vive en París con su mujer y su hijo, regenta una librería y aún cuenta con su amigo Joaquín en lo que parecer ser una existencia placentera.

    Pero el gusanillo de la investigación no ha muerto, sólo está aletargado en el pecho de Alsina, y la CIA lo sabe, sobre todo el agente Epstein, que va a buscarle con una propuesta llena de filos: investigar la muerte de una familia francesa en Vera, a cambio de pasaportes dobles para toda la familia y un buen puñado de dólares. Y aunque Alsina se niega (es mucho lo que se juega), la cruz de la propuesta le obligará a aceptar, porque le amenazan con retirarle la protección francesa.

    Sin elección posible, vuelve a España para meterse hasta los codos en una trama en la que el primer asesinato es casi lo de menos, y lo importante es lo que irá viniendo después: huida de un agente, conexiones con otros individuos especiales, lucha de poderes entre los dos contendientes de la guerra fría, y hasta los movimientos, más o menos soterrados, del tardofranquismo.

    Jerónimo Tristante luce como hacía tiempo en esta novela, brilla entre crímenes, seguimientos de espías, conspiraciones reales que incorpora a la trama, foráneas y propias, y además lo hace dándole los mandos a un Alsina que no va a estar solo, porque le coloca al lado a un joven policía muy enciclopédico, Ernesto Sampedro, que página a página se convierte en uno de los descubrimientos de la novela.

    Kennedy, Franco, Kissinger, Carrero Blanco, ETA, los grupos operativos de la CIA…, todo va apareciendo en esta novela que de una manera tan suave como inapelable nos mantiene pegados a sus páginas. Especialmente cuando Alsina ha cumplido con su trabajo pero ese instinto innato del sabueso le llevará a desobedecer a todo el mundo para seguir tirando de unos hilos que parecen conducir a un atentado de magnitudes imprevisibles.

    Al otro lado de la firmeza policial está el teatro de sombras de un régimen que agoniza, por mucho que los del búnker se empeñaran en mantenerlo, y las actuaciones puntuales de los extranjeros que se frotaban las manos pensando en incorporar el ascua estratégica de España a su sardina. Llamar a esta novela thriller sería injustísimo, es mucho más que eso, y atesora mucha más calidad.

https://www.solonovelanegra.es/1973-de-jeronimo-tristante-por-antonio-parra/

lunes, 23 de febrero de 2026

ESTÁ LLOVIENDO Y TE QUIERO - ANTONIO MERCERO

 

AQUEL RELOJ INCOMPRENDIDO

  

Antonio Mercero ha logrado entremezclar la Historia del siglo XX con el amor, el odio, los secretos y las sombras de una familia llena de grandes personas, que se quedará para siempre en el recuerdo de los lectores.

  

Ese sobrenombre es el que recibió el reloj de pared que fabricó en su día Domingo Yarza, y que mucho tiempo después enlazaría su figura con la de su bisnieta Paula, después de encontrarlo en uno de los múltiples portales de venta que se alojan en Internet. Ese leitmotiv origina un buen puñado de acontecimientos en esta saga de los Yarza, que arranca con el siglo XX y se acerca casi hasta nuestros días, en un ejercicio de construcción narrativa que Antonio Mercero ha perfilado de manera tan cuidadosa (el símil se presenta solo) como haría un buen relojero tradicional.

 La reaparición de “El Incomprendido” en el seno de esta familia es el detonante que el autor necesita para desplazarse hasta Lasarte y empezar a contarnos la historia de los Yarza, arrancando, como es lógico, por Domingo, el relojero que se lleva consigo a su hijo Pío para que le ayude a fabricar una obra de arte sofisticada que deje sin aliento a los más adinerados de la zona.

 Ha reconocido Mercero que, yéndose al norte, a Oria, Lasarte, Hernani y San Sebastián, ha homenajeado la tierra de su padre y otros antepasados, pero además ha sabido penetrar con mucho tacto en su forma de vida en esa convivencia que el hipódromo, por ejemplo, y sus eventos, propiciaban entre ricos y pobres.

 En ese sentido, es tremendamente dulce la historia amorosa que protagonizan Pío y Youna, hija de ricos franceses, en la que ambos niños se muestran y prometen un amor que no está al alcance de ninguno de ellos, a pesar de que alguna carrera hípica o una epidemia de viruela les uniera con lazos difíciles de romper.

 Lo social

 En esta saga familiar la Historia tiene también un papel predominante, y con cada Yarza vamos viendo la evolución social de una España que se lamentaba por la enfermedad y las campañas de Marruecos, pasando por los incidentes revolucionarios de 1934 hasta llegar al estallido de la Guerra Civil y algún que otro suceso demoledor de la misma que afectó a una población cercana de sobra conocida por todos: Gernika.

 Antonio Mercero transita por esos acontecimientos históricos disfrutando al narrar muchos de ellos, como las visitas de los ricos a Biarritz, o aquella carrera de caballos a la que asistió el mismísimo Alfonso XIII, que además era propietario de un ejemplar que debía aspirar a ganador.

 Esa presencia de la riqueza y el poder contrasta con la extrema humildad de Domingo Yarza, un hombre tosco y oscuro que andaba siempre a la busca de un golpe de suerte, y cuyos fracasos aliviaba con la bebida y con frecuentes palizas a su mujer y al pequeño Pío. Sabina era la principal destinataria de los golpes, pero el hijo no se quedaba atrás, de ahí que sus escapadas a ver su amiga francesa fueran también una especie de salvavidas, imposible pero salvavidas al fin y al cabo.

 Mujeres de altura

 Frente a él, dos mujeres se erigen en la esperanza, dos mujeres radicalmente distintas, ambas hermanas de Sabina, Juana, monja que reside en el convento de Lasarte, y Enriqueta, separada de un hombre rico y dispuesta siempre a sacarle a la vida hasta su último jugo. Dos polos de una corriente con la que Mercero homenajea a la mujer, sobre todo en el caso de la segunda, porque es la quintaesencia del individualismo y la independencia. El tiempo las colocará a ambas en la tesitura de cuidar a su sobrino Pío, y su existencia se prolongará durante gran parte de la novela, sirviendo de apoyo a varios de los hombres Yarza, y mostrándose como verdadero motor de la obra.

 Pío encarna la segunda generación, y su infancia le ha dejado marcado y condicionado para lo que será el resto de su vida, junto a Julia, como mecánico, junto a sus compañeros socialistas, también como un ejemplo de la deriva más probable para un español de su clase en aquellos años. Como ya se ha dicho, cada salto generacional está muy bien hilvanado con el momento histórico que les toca vivir a todos, y eso es algo que el lector siempre agradece. Como es lógico, ese camino histórico sigue su curso y se llevará por delante a quien corresponda, hasta que nos deje frente a la tercera generación, la que encarnarán Andoni y Anabel, en una posguerra y un franquismo muy bien retratados.

 Pero volvamos al reloj, a la pieza presente en todo momento en la casa de los Yarza, porque en él terminará escondiéndose la carta de amor más breve que se haya escrito jamás y que da título a la novela. Cinco palabras hermosísimas que serán determinantes incluso para Paula, cuando tenga que enfrentarse con el pasado y pedir cuentas a algunos de sus familiares.

 A fin de cuentas, la vida

 No estamos ante una novela sólo de amor, y no es sólo una saga familiar, ni únicamente una novela histórica. Es una trama global en la que la vida, el amor, el odio, la muerte y la propia sociedad se van entremezclando y llegando hasta nosotros con gran viveza. Pero eso, a fin de cuentas, es la vida, y Antonio Mercero se aferra a ella en cada línea, ya sea a comienzos de siglo o en los años postreros de una dictadura que seguía mordiendo y castigando desde su agonía.

 Y todo ello lo consigue con una prosa dinámica y certera, en la que los sentimientos, el paisaje y hasta lo psicológico van combinándose con gran acierto. A medida que uno lee crece su satisfacción, y hay momentos, cuando nos vamos acercando al final, en los que lamentaremos que la novela termine. Pero eso, sí, seguiremos siempre bajo la sombra de aquel reloj incomprendido.

  

ESTÁ LLOVIENDO Y TE QUIERO. Antonio Mercero

Planeta. 504 páginas.

https://www.laverdad.es/ababol/libros/reloj-incomprendido-lloviendo-quiero-20260221201451-nt.html


lunes, 16 de febrero de 2026

EL NÚCLEO - LEONARDO CANO

 

Reseña de la novela Este es el núcleo, de Leonardo Cano, por Antonio Parra Sanz

Sinopsis de Este es el núcleo

    Pablo Alcubier va a ser el primer hombre en transferir su mente al metaverso, en un mundo en el que las mujeres ostentan en exclusiva ese privilegio. Mientras llega el día que lo llevará a la inmortalidad, asiste a unas sesiones para fijar los recuerdos, de su mujer y de su hija desaparecida, que se llevará con él.

    En un futuro muy cercano, el algoritmo de inteligencia artificial creado por una gran corporación ha revolucionado la vida humana. La sociedad está polarizada, las personas viven aisladas y un grupo de hombres se levanta con violencia contra esos privilegios para hacerse con el algoritmo. Pero, incluso ante la promesa de la vida eterna en el metaverso, la búsqueda que ahora emprende Pablo esconde otra intención.

Crítica de la novela Este es el núcleo

Memento non mori

    Arrancarse a pensar en los peligros de la Inteligencia Artificial da miedo, y más si uno lee esta novela de Leonardo Cano, que le ha valido (tras el Ciudad de Barbastro) el Premio Libro del Año de la Región de Murcia 2025. Y es que los avatares por los que ha de pasar su protagonista, Pablo Alcubier, son un aviso de lo que quizá ya nos esté aguardando a la vuelta de cualquier lustro.

    Metaversos, implantes de recuerdos o existencias vicarias fabricadas a medida son algunas de las situaciones que se plantean en esta novela. Quizá distópica, tal vez premonitoria, pero sin lugar a dudas escalofriante. Leonardo Cano, además, hace gala de un vocabulario técnico fabricado para la ocasión, pero no le vuelve la espalda a los principales problemas sociales que nos acucian, y que no parecen destinados a desaparecer en unas cuantas décadas.

    Aspectos como la indefensión social, la soledad, la marginación, en este caso de los hombres, a quienes no se les permite acceder a los máximos avances (una suerte de venganza poética tras siglos de dominación masculina) están muy presentes a lo largo de toda la narración, por no hablar de algo que lleva siglos presente en la literatura y en nuestras vidas: el miedo a morir y a no dejar nada tras nuestro efímero paso por la vida.

    La infancia

    Una infancia hecha jirones, una familia acostumbrada a la supervivencia, un niño con dolencias y una personalidad muy peculiar. Son algunos de los rasgos con los que se pinta a Pablo Alcubier, que trata de encontrar su hueco en una sociedad tan distópica y excesivamente tecnificada. En ese marco, hostil, lleno de vulnerabilidades, es donde vamos a tener que chapotear nosotros a poco que no seamos capaces de lidiar con los riesgos de esa inteligencia artificial que parece asomarse a todos los rincones.

    Recordar que somos mortales, no pecar de querer ser dioses con pies llenos de bits y nanorrobots de barro. Quizá ahí radique uno de los mensajes de una novela que ha conjugado la ciencia ficción con los grandes interrogantes que desde siempre han acompañado al ser humano.

    El tiempo, como siempre, será quien le dé o le quite la razón a Leonardo Cano, los lectores, entre tanto, sólo podremos leerle con admiración.

Sobre el autor

    LEONARDO CANO (Murcia, 1977) es escritor, licenciado en Derecho y máster en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada. Premio Creajoven de la Región de Murcia, su primera novela, La edad media, fue finalista del premio Premier Roman de Chambéry a la mejor primera novela europea. Actualmente, es profesor de escritura creativa, tras fundar la escuela Club Renacimiento, y dirige el podcast Sala de Catas, para la marca Estrella de Levante. Este es el núcleo, LV Premio Internacional de Novela Ciudad de Barbastro, es su segunda novela.

Ficha técnica

  • Título: Este es el núcleo
  • Autor: Leonardo Cano
  • Editorial: Galaxia Gutenberg
  • Año: 2024
  • Género: Distópico
  • Páginas: 178 páginas
https://www.elquintolibro.es/2026/02/resena-de-la-novela-este-es-el-nucleo-de-leonardo-cano/

domingo, 8 de febrero de 2026

GOMES Y CÍA EN HOJAS SUELTAS

 Vaya por delante mi agradecimiento a

Anxo Do Rego por estas palabras.


Gomes y Cia, de Antonio Parra Sanz

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GOMES Y CIA, de Antonio Parra Sanz
M.A.R. Editor, 2025

Por su naturaleza episódica y su deliberada apuesta por la forma breve, Gomes y Cia se inserta en una de las líneas más reconocibles del relato negro contemporáneo español: aquella que, heredera tanto de la tradición anglosajona como del costumbrismo patrio, desplaza la acción hacia espacios periféricos y personajes degradados, sin renunciar a una conciencia formal exigente. El conjunto de relatos que Antonio Parra Sanz reúne aquí presenta a un detective que funciona como hilo conductor, pero cuyo peso narrativo no agota la ambición del texto: más que una serie de casos, lo que se compone es un retrato sostenido del fracaso —personal, social, institucional— que vertebra la Cartagena que recorre Gomes.

Desde un punto de vista técnico, el elemento central que articula Gomes y Cia es la voz narrativa, construida sobre una primera persona seca, directa, pero cargada de dobleces. Gomes no es solo el protagonista de estas siete historias; es también el filtro a través del cual el lector accede a un mundo degradado, aunque reconocible, y a una ética personal en continua negociación. Esta voz no busca la brillantez estilística ni la introspección autocomplaciente. Por el contrario, su eficacia reside en una contención expresiva que remite directamente al modelo del hard boiled, pero reubicado aquí en una oralidad más próxima al habla castellana. En este sentido, Parra Sanz sortea con acierto dos peligros habituales del género: la mímesis forzada del noir norteamericano y la caricatura de lo autóctono.

En cuanto a la estructura, la colección no sigue un arco de evolución lineal. Aunque hay una progresión en la relación de Gomes con algunos personajes recurrentes —en especial con la forense Silvia Férez, figura que ofrece un necesario contrapeso ético y emocional—, cada relato se construye con autonomía funcional. No obstante, existen elementos de recurrencia temática y simbólica (la violencia estructural, la corrupción institucional, los vínculos frágiles entre los personajes) que dotan al conjunto de una coherencia interna. No hay, por tanto, un crecimiento psicológico marcado, pero sí una acumulación de indicios, sombras y cicatrices que configuran una suerte de biografía emocional discontinua. El lector habitual del género puede reconocer aquí la influencia de series como la de Pepe Carvalho o la de Méndez, aunque sin su carga ideológica explícita: Gomes observa más de lo que interpreta, y, cuando actúa, lo hace más por necesidad que por convicción.

Una de las virtudes del libro es el trabajo con el lenguaje. Lejos del barroquismo o de la espectacularidad verbal, Parra Sanz opta por un registro contenido, ágil, a menudo con un deje irónico que nunca cae en el sarcasmo. La frase corta, casi telegráfica, domina la cadencia de los relatos, y se ajusta a la lógica de lo narrado: hay premura, urgencia, pero también economía expresiva. En ciertos pasajes, especialmente en los diálogos, esta sobriedad alcanza momentos de alta eficacia expresiva. No se trata de una escritura invisible, sino de una escritura que ha sido pulida para parecer inmediata. En ese pulido hay una toma de posición estética: si el mundo que describe es turbio, la mirada que lo cuenta ha de ser precisa, nunca sentimental.

Desde una perspectiva más amplia, Gomes y Cia se inscribe en una tradición literaria que, en España, ha conocido un auge sostenido en las últimas dos décadas: la del relato negro vinculado a territorios concretos, con detectives privados que funcionan como vehículos de crítica social. Pero, a diferencia de otras propuestas más programáticas, aquí la denuncia no aparece subrayada ni dramatizada. Lo ético se integra en la materia narrativa como una tensión latente, no como un propósito explícito. Así, la violencia de género, la especulación urbanística, la corrupción política o la trata de mujeres se convierten en los motores narrativos de varios relatos, pero sin convertir a Gomes en un redentor ni a sus casos en parábolas. La posición ética del narrador es ambigua, pero no nihilista: reconoce la podredumbre sin sublimarla, la describe sin idealizar al que la combate.

Esta ambigüedad constituye uno de los aciertos mayores del volumen. En Tiempo de mareas, por ejemplo, el caso de las jóvenes asesinadas junto a la Muralla del Mar podría prestarse a un tratamiento morboso o efectista. Sin embargo, la elección de Parra Sanz es otra: los detalles sórdidos están, pero el foco permanece en las zonas grises del comportamiento humano, en la desconfianza hacia las versiones oficiales, en el desgaste emocional que deja cada caso. Gomes no resuelve tanto como acompaña, y esa presencia física, corpórea, contradictoria, es la que dota de verosimilitud al conjunto.

Uno de los méritos menos visibles del libro —pero clave en su eficacia— es la gestión del ritmo narrativo. Cada relato mantiene un equilibrio entre la exposición de la trama y el desarrollo de sus implicaciones. No hay digresiones innecesarias ni excesos informativos; la tensión se dosifica con sobriedad, y el desenlace suele evitar el giro final espectacular, optando por resoluciones más bien opacas o inconclusas. Esta elección estilística responde a una concepción del género negro como espacio de incertidumbre más que de respuestas: lo importante no es saber quién mató, sino entender por qué nadie parece libre de culpa.

La Cartagena que recorre Gomes —casi siempre nocturna, húmeda, inhóspita— se convierte en otro personaje más, en la medida en que estructura los relatos no solo como escenario, sino como atmósfera. Hay aquí una voluntad de cartografía literaria que recuerda al mejor González Ledesma, pero también ecos de autores como Eugenio Fuentes o Carlos Salem, en lo que respecta a la imbricación de lo local con lo universal. En esta ciudad sin épica, donde la policía coopera a regañadientes y los clientes mienten tanto como los sospechosos, Gomes encarna una forma mínima de resistencia: la del que no espera justicia, pero aún busca la verdad.

En suma, Gomes y Cia no es solo una colección de relatos bien construidos; es también una reflexión implícita sobre los límites del género, sobre lo que puede aún contar la novela negra en un tiempo en el que las certezas se han disuelto. Lejos de la pirotecnia narrativa y del efectismo visual que contamina parte de la producción actual, Antonio Parra Sanz apuesta por una escritura seca, rigurosa, con una mirada compasiva pero no indulgente.

Hipótesis crítica: En Gomes y Cia, Antonio Parra Sanz plantea —de forma soterrada pero constante— que la figura del detective ya no representa la restauración del orden, sino la posibilidad de mantener viva una mirada lúcida en medio del colapso. Gomes no arregla el mundo, pero se obstina en mirarlo de frente. Esa obstinación, más que cualquier resolución de caso, es su verdadero gesto ético.

© Anxo do Rego para VENTANA DE ENSAYO CRÍTICO

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