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lunes, 15 de julio de 2019

SI ESTO ES UNA MUJER - LORENZO SILVA, NOEMÍ TRUJILLO


SI ESTO ES UNA MUJER de Lorenzo Silva y Noemí Trujillo por Antonio Parra



Título
Si esto es una mujer.
Datos publicación
Editorial Destino. Barcelona 2019. 318 págs.

Autores
Lorenzo Silva (Madrid, 1966) ha escrito, entre otras, las novelas La flaqueza del bolchevique (finalista del Premio Nadal 1997), Noviembre sin violetas, La sustancia interior, El urinario, El ángel oculto, El nombre de los nuestros, Carta blanca (Premio Primavera 2004), Niños feroces, Música para feos y Recordarán tu nombre. En 2006 publicó junto a Luis Miguel Francisco Y al final, la guerra, un libro-reportaje sobre la intervención de las tropas españolas en Irak y en 2010 Sereno en el peligro. La aventura histórica de la Guardia Civil (Premio Algaba de Ensayo). Además, es autor de la serie policíaca protagonizada por los investigadores de la Guardia Civil Bevilacqua y Chamorro. Con uno de sus títulos, El alquimista impaciente, ganó el Premio Nadal 2000 y con otro, La marca del meridiano, el Premio Planeta 2012. Desde 2010 es guardia civil honorario. Con Noemí Trujillo ya ha publicado las novelas Nada sucio y El palacio de Petko.
Noemí Trujillo (Barcelona, 1976) Poeta y escritora catalana, ha publicado los poemarios: La Magdalena, Lejos de Valparaíso, La muchacha de los ojos tristes (también en edición bilingüe The Girl with Sadness in her eyes) y Solo fue un post. Su último poemario, Brooklyn Bridge, ha sido finalista de la XXXIII edición del premio internacional de poesía Ciudad de Melilla. Además de poesía y relato breve escribe literatura infantil y juvenil. Es editora del sello Playa de Ákaba. Con Lorenzo Silva ya ha publicado las novelas Nada sucio y El palacio de Petko.
  
Sinopsis de la obra
    La inspectora de homicidios Manuela Mauri lleva siete meses de baja cuando recibe la visita de la oficial Guadalupe Larbi para pedirle que se reincorpore al trabajo: sólo ella, le dice, tiene la autoridad y el empuje necesarios para sacar adelante una complicada investigación en la que la Brigada Provincial de Policía Judicial de Madrid no consigue avanzar.
   Tres meses atrás aparecieron restos humanos en los vertederos de Pinto y Valdemingómez. Pese a haber dedicado ingentes recursos, no se ha encontrado el cadáver completo y no hay una sola pista de la autoría del crimen. Y lo que es peor: tres meses después sigue sin identificarse a la víctima. Manuela se enfrentará de esta manera al mayor desafío de su carrera como inspectora de homicidios: la Operación Vertedero.
            La búsqueda de la verdad pondrá de nuevo a Manuela en el punto de mira de sus compañeros y superiores, que han perdido la confianza en ella por los hechos acaecidos en torno al suicidio del inspector jefe Alonso, por los que Manuela quedó injustamente salpicada.
   Una novela que señala los puntos oscuros de nuestra sociedad, cuestionando nuestra ceguera ante el sistema en el que vivimos. Ante todo lo que la ciudad desecha y que, nos guste o no, la define.

Reseña
Inspectora Manuela Mauri

   Nace una nueva figura en la novela negra, la inspectora Manuela Mauri, y nace desde las sombras, desde una baja médica tras los luctuosos acontecimientos acarreados por la muerte del inspector jefe Alonso, cuya sombra seguirá siendo muy alargada en una comisaría en la que Manuela parece haber dejado algún que otro enemigo, y no precisamente de los adversarios livianos.
    Pero una pareja nueva, la crianza de sus dos hijos, la brecha temporal, son cosas que parecen ayudar a la calma, hasta que Guadalupe Larbi acude a verla, no representando al equipo, sino apelando a la profesionalidad de su superior, máxime cuando una joven inmigrante africana ha sido encontrada, o partes de ella, en dos vertederos a las afueras de Madrid, allí donde las conciencias de los madrileños nunca quieren dirigir los ojos.
   Lo de escribir a cuatro manos es algo que ya habían hecho antes Noemí Trujillo y Lorenzo Silva, pero que en este proyecto ha cuajado de verdad, porque en las páginas, las tramas y los diálogos, encontramos rastros que así lo atestiguan, y por si fuera poco, hay incluso un delicioso cameo de un tal Bevilacqua, que parece estar bastante bien considerado entre sus colegas de la Policía Nacional.
   Intrigas internas, funcionamientos de sumario, cooperación policial, reflexiones sociológicas al hilo de la trata de blancas, el pulso de Manuela para ver si es capaz de volver al trabajo con garantías…, son algunos de los atractivos que nos ofrece esta novela, en la que también hay conciliaciones familiares, ajustes de cuentas, unos legales y otros no tanto, y un ambiente de novela de procedimiento policial que dejará muy satisfecho al lector. Aun así, hemos de esperar a ver por dónde transitan, si los hay, los siguientes caminos de esta nueva inspectora.

domingo, 7 de julio de 2019

LO MEJOR NO ES BUENO - FRANCISCO JAVIER SAURA


EN LOS INICIOS

   A la hora de arrancarse a escribir una trama negra hay que tener algunas cosas presentes, porque si no se corre el riesgo de caer en algunos errores bastante comunes. El primer dato a tener en cuenta es del personaje protagonista, ha de tener atractivo y ofrecerle algo de empatía al lector, para que éste decida acompañarle en su andadura, y quizá en otras futuras; el amigo J. tiene ese gancho y hace que el lector le mire con curiosidad, especialmente también en lo referente a su relación con Carla, lo que nos lleva a otro elemento importante: la tensión sentimental, más o menos pendiente o resuelta, pero que constata que el personaje está vivo, siente, padece, disfruta.

    Francisco Javier Saura cumple, en esta primera novela, con este requisito del personaje, aunque en algunos momentos peca de impaciencia a la hora de contarle al lector todo el pasado del mismo, no hay que correr, ya se le irá contando al público cuando toque y lo pueda percibir mejor, si lo hacemos todo de golpe, si volcamos en el papel toda la información que hemos elaborado sobre él, puede que el lector olvide detalles que para nosotros, como autores, son interesantes y necesarios.

    Otro rasgo importante es el caso, y su implicación con la geografía. Pasaron ya los tiempos del monopolio de Madrid y Barcelona, y ahora cualquier zona es agradecida con las tramas negras, Cartagena no es una excepción, ni su costa ni su sierra minera, y en ese marco acierta doblemente Fco. Javier Saura al situar su trama de corrupción del Este, una trama que da también mucho juego, y sobre todo que proporciona cadáveres con velocidad celérica.
 
   Así que van dos de dos, o casi cuatro de cuatro. Lógicamente, hay algunos rasgos más de los que no podemos hablar, el final, por ejemplo, y el eterno dilema de redondearlo cerrándolo o de dejar algún fleco abierto para futuras entregas. Pero sí podemos señalar que, como buena primera novela, tiene también algunos errores que deben subsanarse con rapidez de cara a un segundo libro, a saber: algunos fallos de puntuación (muy comunes, por desgracia, hasta en escritores que ya llevan un largo recorrido a la espalda), la voluntad de insertar información geográfica o cultural de la zona a toda costa, tenga más o menos que ver con el argumento (una cosa es que esa promoción esté en boca de un personaje y otra que aparezca en boca del narrador), y por último cierta veleidad de algunos de los malos de la novela, que parecen poco firmes en sus decisiones, sobre todo cuando uno espera que el malo ejerza como tal en todo momento.

    En fin, cosas menudas que se irán puliendo con el tiempo y que no empañan el resultado de una novela atrayente, actual e intensa, de las que nos hará esperar una segunda aparición de su autor.

‘LO MEJOR NO ES BUENO’. Francisco Javier Saura. 
Editorial: ViveLibro. Madrid, 2019. 274 páginas.


viernes, 5 de julio de 2019

'MALAS ARTES' EN EL DIARIO LA OPINIÓN

Antonio Parra Sanz: "La realidad está superando la imaginación del escritor de género negro más cualificado"

"Creemos que somos originales, pero resulta que cada vez lo somos menos, porque la vida nos está adelantando de una manera tremenda"

02.07.2019

Escritor y docente. Enamorado del género negro, el autor acaba de publicar 'Malas artes', una colección de relatos cortos ilustrados que combinan misterios y sorpresas que tienen por escenario Cartagena.
Madrileño, pero afincado en Cartagena desde hace más de veinte años, donde ejerce como docente. Antonio Parra Sanz es un escritor enamorado del género negro, una pasión que despierta en él el gusto por unas narraciones que llevan al lector al disfrute de una lectura diferente, en la que se mezclan la curiosidad, el enigma, el desafío y las sorpresas. Parra es el creador del investigador Sergio Gomes, cuya segunda aventura, La mano de Midas –la primera fue Ojos de fuego–, fue elegida Libro Murciano del Año en 2015. El escritor acaba de publicar su último trabajo, Malas artes(La Montaña Mágica)una colección de relatos ambientados en Cartagena donde, como novedad, ha combinado la palabra escrita con la imagen para ofrecer un producto diferente.
¿Qué encontrarán los lectores en Malas artes?
Son cuatro cuentos negros que tienen tramas de misterio, alguna muerte... una ambientación típica del género. También hay humor, alguna sorpresa final e, incluso, uno de Sergio Gomes, mi personaje de cabecera.

Y la mayoría de estos relatos están ambientados en la ciudad de Cartagena.
Sí, tres de los cuatro tienen como escenario la ciudad de Cartagena. Lugares muy reconocibles: la zona del puerto, la muralla del mar... incluso uno de los relatos transcurre en Los Mateos.

¿Qué novedades presenta este volumen con respecto a anteriores trabajos suyos?
Pues hay dos, una de ellas es que los cuentos aparecen ilustrados, que es algo que me apetecía mucho. En general, me gusta mucho la colaboración con otros artistas, ir más allá de la escritura y trabajar con otras artes. En Malas artes, mi compañero Javi Gómez Inglés 'Saso' ha hecho un trabajo magnífico ilustrando los cuentos, ha captado muy bien la esencia de cada uno de ellos.
Y, por otro lado, en uno de los relatos aparecen como personajes tres o cuatro amigos de Cartagena, me apetecía hacerles ese pequeño homenaje, espero que no se lo hayan tomado a mal [Risas].

Seguro que les habrá encantado. ¿Y cuáles son esas 'malas artes' de las que hace mención en el título del libro?
Esas 'malas artes' son las industrias de las que se valen algunas personas para conseguir sus fines. En el libro hay personajes que quieren conseguir alguna venganza, por ejemplo. En uno de ellos, Gomes recibe el encargo de seguir a un político adúltero, pero éste aparece muerto. Hay otro en el que cuatro o cinco personajes 'invisibles', en los que no reparamos normalmente, nos cuentan su día a día y cómo se defienden de los ataques del exterior. En otro, un traficante rumano que está ubicado en Los Mateos va a ir viendo cómo el negocio se le va de las manos, a la vez que vive un conflicto familiar.

Cuando redacta este tipo de narraciones, ¿le gusta dejar pistas al lector para que participe de la trama, intentando adivinar al asesino y, en definitiva, ser parte de las historias?
Especialmente en dos de ellos juego con el lector, trato de ofrecerle una cosa cuando, al final, se va a encontrar otra. Es un juego muy típico del cuento moderno, intentar contar una parte de la realidad para que después se descubra que era otra cara de la moneda completamente distinta.

¿Por qué siempre el género negro? ¿Qué le cautivó de él?
Es uno de los que más me gustan por lo que tiene de desafío. El género negro bebe de dos cosas muy importantes y muy preocupantes a la vez para el ser humano: la muerte y el adivinar la verdad. Y a mí, como autor, me parecen dos temas en los que se puede trabajar muy bien, es decir, que me permiten disfrutar escribiendo, que es por lo que yo escribo.

¿Cree que tiene una mayor acogida entre el público?
No lo sé. Sí que es cierto que tiene unos tintes sociológicos que le han hecho sobrevivir durante mucho tiempo, e incluso aumentar su presencia entre los lectores. Porque este género, de manera moderna, nace en los años 70, pero la primera trama de novela negra la podemos encontrar en Sófocles y en Edipo rey, es decir, no es un tema actual. La preocupación que le provoca al ser humano la muerte y la investigación sobre la misma es tan antigua como el propio ser humano. Forma parte de nuestra naturaleza. Creo que ahí está un poco el interés. Además, se mueve en un territorio oscuro en el que nosotros no entramos por un código ético y moral, y este género nos permite pasar a este lado oscuro.

Llama la atención que la muerte es un tema que despierta mucha curiosidad y, a la vez, es tabú. Se intenta evitar, cuando lo cierto es que forma parte de nuestra naturaleza.
No solo forma parte de nuestra realidad, sino que además está muy por encima de lo literario. A veces a los escritores de este género nos critican y nos dicen 'eso es un disparate, cómo se te ocurre' o 'esto no se lo va a creer nadie'. Pero si coges un periódico o ves un informativo en televisión verás que ocurren cosas que están muy por encima de la imaginación del escritor más cualificado de novela negra. Entonces, la realidad termina por superar la ficción, y nosotros lo que hacemos es mostrar una pequeña parte. Creemos que somos originales, pero resulta que cada vez lo somos menos, porque la realidad nos está adelantando de una manera tremenda.

De hecho, ahora se está hablando mucho del documental de Netflix El caso Alcàsser. Aunque fue hace muchos años, hoy día sigue siendo un escándalo. Y no es ficción.
Exacto, fue una conmoción, y no es ninguna trama. También se están publicando otros casos reales que están siendo versionados, como el del padre de los niños de Córdoba que los mató y enterró en cal viva. Nos chocan, pero son reales.

Son historias duras, pero, al final, vemos el documental y leemos toda la historia, tienen algo que nos enganchan.
Hay una mezcla de curiosidad y de enigma, de desafío por descifrar quién ha sido el malo. Y luego está el morbo, y el mal; el mal tiene una capacidad de atracción tremenda en casi cualquier género artístico.

Malas artes es un libro de relatos, pero usted ha trabajado también la novela, ¿en qué género se siente más cómodo?
No tengo preferencia, yo empecé en la literatura escribiendo cuentos, es un género que me gusta mucho. Y ahora me muevo más por el relato y la novela. Son distintos, la novela es una carrera de fondo y el relato es una carrera corta. Pero, al final, lo que quiero y me gusta es contar historias, más largas o más cortas eso da igual.

Entonces, ¿hay alguna novela en marcha? Quizás una con Sergio Gomes...
Sí, exactamente. Estoy a punto de terminar la tercera entrega de Sergio Gomes, espero que ahora en verano, porque ya hay otros proyectos llamando a la puerta.

Por último, ¿cuáles han sido sus influencias? ¿De dónde nació su afición al género negro?
Pues quien tiene la culpa de mi gusto por la novela negra es Manuel Vázquez Montalbán, empecé a leer la serie de novelas de Pepe Carvalho y me envenenó del género negro para toda la vida. Ahí empecé a leer todo lo que ha caído en mis manos, y poco a poco me he ido especializando en el género.

jueves, 4 de julio de 2019

ANTES DE LOS AÑOS TERRIBLES - VÍCTOR DEL ÁRBOL


ANTES DE LOS AÑOS TERRIBLES de Víctor del Árbol por Antonio Parra



Título
Antes de los años terribles 
Datos publicación
Editorial Destino. Barcelona 2019. 464 págs. 

Autor
          Víctor del Árbol (Barcelona, 1968) fue mosso d’esquadra desde 1992 hasta 2012 y cursó estudios de Historia. Es autor de las novelas El peso de los muertos (Premio Tiflos de Novela 2006), El abismo de los sueños (finalista del XIII Premio Fernando Lara 2008) y La tristeza del samurái (Prix du Polar Européen 2012), traducida a una decena de idiomas y bestseller en Francia. Sus últimas obras son Respirar por la herida(finalista en el Festival de Beaune 2014 a la mejor novela extranjera), Un millón de gotas (ganadora en 2015 del Grand Prix de Littérature Policière), La víspera de casi todo (Premio Nadal de Novela 2016) y Por encima de la lluvia (2017). En 2018 fue nombrado Caballero de las artes y las letras de la República Francesa.
 
Sinopsis de la obra
          La vida de Isaías volvió a empezar el día que llegó a Barcelona siendo un muchacho y dejó atrás su mundo. Después de mucho tiempo ha construido una nueva vida junto a su pareja, mientras intenta abrirse camino con un negocio de restauración de bicicletas. Todo cambia el día que recibe la visita de Emmanuel, un antiguo conocido que lo convence para que regrese a Uganda y participe en un encuentro sobre la reconciliación histórica de su país.
Aceptar esa propuesta hará resurgir un pasado que Isaías creía haber dejado atrás. Se verá forzado a enfrentarse al niño que fue, mirarlo a los ojos sin concesiones y perdonarse a sí mismo, si quiere seguir adelante con su vida y no perder a su mujer, que pronto, y de la peor manera, descubrirá una terrible verdad: no siempre lo conocemos todo de aquellos a quienes amamos. Cuando se ha llegado demasiado lejos, huir no es una opción.

Reseña
La memoria y la mirada
            Hace ya algún tiempo que Víctor del Árbol ha trascendido las fronteras que establecen los géneros literarios, escapándose de los márgenes iniciales de la novela negra para alcanzar una dimensión literaria mucho mayor, y más difícil, la de contar historias complejas, redondas, prolijas en sensaciones, esas historias que se van metiendo poco a poco en el corazón de los lectores, empezando por la vista y quedándose ya para siempre en el alma. Hacer eso no está al alcance de todo el mundo, algunos lo consiguen con un título, otros lo rozan en cada título pero sólo en algunos capítulos, mientras que el autor barcelonés lo logra siempre, hasta el punto de que incluso cuando ya creemos que tiene la trama cerrada, logra dedicarnos una última sorpresa.
            En esta ocasión el elegido ha sido Isaías Yoweri, ugandés afincado en Barcelona que recibe una extraña invitación para acudir a un congreso en su país en el que, supuestamente, se van a cerrar heridas históricas en pos de una utopía pacífica. Isaías, que sabe lo que es sufrir y luchar, y que ha logrado encauzar su vida con Lucía, abre entonces la esclusa de la memoria, y acompañado por la prosa certera de Víctor del Árbol, nos irá desgranando su pasado, en un plano narrativo que se va complementando con la visita actual a Uganda.
            Esa memoria depende, lógicamente, de sensaciones, olores, sonidos, pero por supuesto depende de la mirada, porque no siempre mirar significa ver, y las reflexiones de Isaías no solo nos van a descubrir un continente, sino que nos echarán a la cara la dureza de una tierra en la que los niños eran carne de fusil hasta borrar sus mentes y sus voluntades, y en la que los albinos eran perseguidos por sus poderes, como si fueran fuentes mágicas con las que alimentar el fanatismo.
            La galería de personajes que ha rodeado la existencia de Isaías es amplia y compleja, una abuela sabia, un padre justo, un maestro cabal, una joven de la que enamorarse pronto, un hermano soñador y futbolero, un sueco tan magnético como sádico, unos compañeros de intenciones difusas, un fanático religioso lector enfermizo de Conrad, o un niño albino, por no hablar de Lucía, el faro que ahora guía su existencia con la promesa de un hijo común.
            Todos ellos se asoman a la novela con algo que decir, con ajustes de cuentas de por medio, con la intención de que el lector sea capaz de completar el cuadro global de una obra intensa, dura a ratos, conmovedora, y sobre todo una obra que nos abre los ojos sobre un continente y una problemática acerca de los cuales muchas veces nos hacemos los ciegos, sordos y mudos.

DESPIÉRTAME CUANDO ACABE SEPTIEMBRE - MÓNICA ROUANET (2)


(LA VERDAD, "ABABOL", 29/6/2019)

STRAVINSKY EN EL BIRDLAND - NATXO VIDAL


SEÑALES SOÑADORAS

 Tienen los poetas cierta ventaja literaria sobre los narradores, y es que su ojo lírico, su capacidad para percibir el mundo y después nombrarlo, se convierte en una magnífica herramienta cuando en algún momento deciden practicar la narrativa, un camino que a la inversa no siempre puede recorrerse con parecido éxito. Natxo Vidal, autor sobradamente conocido por su obra poética, se adentra ahora en este volumen en la narrativa breve, gracias a una exquisita edición a cargo de la editorial Balduque, que incluso mantiene el formato de aquella mítica colección Sudeste, que alumbrara, entre otras, la primera obra de Miguel Hernández.

Pero ventajas aparte, nos encontramos aquí con unos relatos medidos, trabajados y calibrados hasta el milímetro, en los que su autor cumple con los  rasgos canónicos del género seleccionando fragmentos de otras realidades mayores, adentrándose en las identidades confusas de un buen puñado de personajes, abordando secuencias que conmueven y otras demoledoras, pero también reservándose siempre un espacio para la emoción más pequeña, para el gesto azoriniano, la pequeña pincelada, si se permite la comparación, para la reflexión tras la sorpresa, para la mirada perdida a través de un cristal lluvioso.

No hablamos exclusivamente de prosas poéticas, miniaturas sentidas u otras perlas literarias, eso habría sido lo más fácil tratándose de un poeta, sino que hablamos de historias con angustias, sueños, recuerdos, humor, metaficciones literarias, existencias truncadas antes de tiempo, o caminos que ojalá se hubieran bifurcado justo en el momento previo de tomar la última decisión. Relatos como ‘Por los siglos de los siglos’, ‘Mendoza’, o ‘Don Aurelio’ son diamantes narrativos de los que cualquier escritor que sueñe con ser cuentista debería tomar buena nota, porque nos hacen disfrutar, nos hacen sentir y hasta son capaces de arrancarnos alguna que otra sonrisa. Ojalá estas señales soñadoras que aparecen en más de un relato, esas muestras de un amanecer narrativo, sigan prodigándose de la mano de Natxo Vidal en otras visitas al género.

‘STRAVINSKY EN EL BIRDLAND’. Natxo Vidal.
Balduque. Cartagena 2019. 110 págs. 14’00 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 22/6/2019)
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miércoles, 3 de julio de 2019

LOS CRÍMENES DEL AGUA - JUAN TORRES COLOMERA


Reseña LOS CRÍMENES DEL AGUA de Juan Torres Colomera por Antonio Parra



Título
Los crímenes del agua.
Datos publicación
Ediciones PG. Granada 2019. 332 págs.

Autor
Juan Torres Colomera (Almería) es periodista radiofónico y Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Granada. Autor de numerosos relatos cortos, con la novela La Jaula de Plomo (2011) irrumpió en el mundo de la narrativa y con Asesinato en la Alhambra (2014) se adentró en el apasionante género policíaco. Los crímenes del agua es su tercera novela y segunda entrega de la saga protagonizada por los inspectores de homicidios Mario Narváez y Arturo Molina.

Sinopsis de la obra
            Mientras practica deporte un sacerdote es asesinado junto al río al caer la tarde.  A la mañana siguiente, el cadáver aparece con la mitad del cuerpo bañado por el agua y claros signos de estrangulación. En un principio, parece un crimen relacionado con otro suceso ya resuelto, lo que hace pensar a los inspectores Narváez y Molina que se encuentran ante un caso más, pero pronto descubrirán que se enfrentan a un asesino pulcro y frío que les retará a jugar una partida macabra que les pondrá a prueba.
            La compleja búsqueda del criminal se ve dificultada por la introspección a la que se ven sometidos los policías ante sus dudas y conflictos de carácter personal, empujándoles hasta el límite de su capacidad emocional. Con maestría, tensión y fuerza narrativa, el autor nos introduce de nuevo en una intriga policíaca apasionante y vertiginosa que arrastrará al lector hasta el final de la trama, revelando una oscura e inquietante realidad que ha permanecido oculta en el tiempo.

Reseña
Narváez y Molina

            La estrategia de conformar una buena pareja es algo siempre agradecido en la novela negra, entre otras cosas porque todo personaje necesita apoyarse en un buen compañero, o al menos tener un contrapunto narrativo que también enriquezca la perspectiva del lector. Juan Torres lo sabe y se asienta en Narváez y Molina en esta nueva trama de misterio, afirmando ese protagonismo que ya nos regalara en su entrega anterior, Asesinato en La Alhambra.
            Con el estilo de un autor ya experimentado, la novela muestra unos recursos que a veces hacen gala de un fino humor en las situaciones que protagoniza esta pareja de policías. La figura del asesino en serie, tan explotada en la novela negra, se plantea aquí con el suficiente atractivo como para que el lector quiera a toda costa continuar con la lectura.
            La estructura de la novela fluye de manera adecuada, alternando la comisión de los crímenes con la propia investigación. Incluso cuanto de producen saltos geográficos, están plenamente justificados, y dicha estructura contribuye a que el ritmo de la trama sea siempre el adecuado. Los hechos, creíbles y bien perfilados, no deslizan nunca en el lector acontecimientos que no se hayan desvelado previamente por parte de los policías.
            Un personaje más de la novela llega a ser la propia Granada, puesto que el autor juega con lugares muy característicos de la ciudad sin entrar en demasiados detalles, y en este sentido es destacable el Café en el que Narváez se avitualla, y por supuesto su camarero, puesto que ambos constituyen un importante valor añadido de la novela.
            El vértigo del último tramo, las vinculaciones con la Iglesia, el lacre, el modus operandi del asesino, todo va sumando, aunque son las personalidades de Narváez y Molina quienes le otorgan más mérito a la novela, una pareja que esperamos tenga por delante un amplio recorrido.

DESPIÉRTAME CUANDO ACABE SEPTIEMBRE - MÓNICA ROUANET

Análisis de la novela Despiértame cuando acabe septiembre, de Mónica Rouanet

Título: Despiértame cuando acabe septiembre
Autor: Mónica Rouanet
Editorial: Roca editorial
Año: 2019
Páginas: 288
Género: Thriller
Calificación: 
Autora
MÓNICA ROUANET nació en Alicante y desde los siete años vive en Madrid, donde estudió Filosofía y Letras. Especializada en Pedagogía por la Universidad Pontificia de Comillas, posteriormente cursó estudios de Psicología en la UNED. Desde hace más de diez años atiende a personas en riesgo y dificultad social. Es autora de las novelas El camino de las luciérnagas y Donde las calles no tienen nombre.
Sinopsis de la obra
El rastro de un joven español se esfuma por el sur de Inglaterra tras dejar un mensaje de socorro en el teléfono móvil de su madre. Ella, que apenas ha abandonado su pequeño pueblo en contadas ocasiones, decide ir en su busca. Hace un año, su marido desapareció en las tranquilas aguas de La Albufera y no está dispuesta a vivir de nuevo una angustia como aquella.
La Guardia Civil encontró la barca de Antonio abandonada a la deriva, con manchas de sangre sobre sus tablas. Amparo está convencida de que murió, pero las malas lenguas que recorren el pueblo rumorean otras cosas. Una vez en Inglaterra, Amparo descubre que su marido puede continuar con vida, ser el causante de la muerte de una mujer y estar involucrado en una sórdida trama repleta de intrigas.
Reseña

Más allá del domestic noir

En ese afán enfermizo por catalogar todo lo que huela a novela negra, como si el género tuviera que ser continuamente compartimentado, surgió hace algún tiempo la etiqueta de “domestic noir”, o lo que es lo mismo, aquella trama en la que un personaje que no es profesional de la investigación ha de ponerse a indagar. Dejando a un lado la idoneidad del término (que puede haber caído en un preocupante sexismo porque casi siempre se aplica a mujeres metidas a detectives accidentales), a ratos parece como si se menospreciara a esas tramas, y nada más lejos de la realidad. 
Mónica Rouanet es una autora a la que gusta jugar con la ambigüedad genérica, porque sería un tanto simplista quedarnos con el término “doméstico” solo porque Amparo, su protagonista, no sea profesional policial o detectivesca, y es que lo más destacable de esas personas que se ven empujadas a las pesquisas es precisamente su tesoro privado, sus rasgos como personajes redondos, alejados de los clichés del género que tanto marcan a veces.
Entrando ya en harina, Amparo es una mujer más compleja de lo que ella misma quiere reconocer. De orígenes sueco-españoles, vive y ha vivido siempre refugiada en La Albufera valenciana, en un lugar cuyas aguas guardan mil y un secretos, tal y como en su momento nos enseñara Blasco Ibáñez. Con todo, Mónica Rouanet es capaz de sacar de allí a Amparo con cierta rapidez, para situarla nada menos que en Gran Bretaña, y es que una madre se atreve a todo cuando se trata de acudir en auxilio de su hijo, que ha dejado un lacónico mensaje antes de esfumarse.
Si dejásemos ahí las cosas, los puristas dirían que ni domestic ni noir, pero es que la autora alicantina, que ya está curtida en lo referente a los perfiles psicológicos y la dosificación de tramas, sabe ir regalándonos pistas: la desaparición previa del marido de Amparo tiempo atrás, sus relaciones con un misterioso inglés que apareció por el pueblo, unas imágenes escondidas y turbulentas, otros ingleses que guardan secretos con la misma indolencia con la que se toman el té, y Conrad, un hombre atormentado por un recuerdo y un bolero, a quien el destino pone en el camino de Amparo. Ah, y lo primordial que es saber cocinar con precisión una buena paella.
Ya en ese punto, los misterios se agarran por la pechera, Amparo se echa el mundo encima y se convierte en la llave que abrirá todas las puertas oscuras del pasado, incluso con la capacidad de gobernar lo que hay tras ellas. Mónica Rouanet nos dirá entonces si merece la pena desvelar todos los secretos.

LA IRA DEL INSECTO - ANTONIO J. RUIZ MUNUERA (2)


Tráfico de drogas entre Marruecos y Águilas, un club de alterne con cierto estilo y un código de conducta, dos hermanos monopolizando el mundo del hampa en el sudeste, un cadáver sin una oreja y con una extraña palabra marcada en el pecho. Antonio J. Ruiz Munuera vuelve a regalarnos a su inspector Lucas Daireh, policía extemporáneo de origen marroquí, con una novela dura y muy dinámica, en la que los ambientes se perfilan con maestría, y el paisaje, como siempre, es uno de  sus personajes. Con la palabra justa y una trama a caballo entre España y Croacia, esta novela, ganadora del Premio de Novela José María de Pereda, es una auténtica delicia para el lector, sobre todo para el aficionado al género negro.

‘LA IRA DEL INSECTO’. Antonio J. Ruiz Munuera.
Librería Estudio. Santander 2019. 194 págs. 14 euros.
Calificación: 8.
(LA VERDAD, "ABABOL", 15/6/2019)

NO DIGAS NADA - RAQUEL GÁMEZ SERRANO (2)


(LA VERDAD, "ABABOL", 15/6/2019)

TODAS LAS FAMILIAS INFELICES - RAMÓN BASCUÑANA

RAMÓN BASCUÑANA. TODAS LAS FAMILIAS INFELICES
(Chamán, Albacete, 2019)
por ANTONIO PARRA SANZ
​         SECRETOS FAMILIARES
     ​ Pivotan los relatos de Ramón Bascuñana sobre un eje que podríamos denominar así: los secretos familiares, o dicho de otro modo, aquellas sombras que siempre se esconden entre las costuras de cualquier familia, o de aquellas familias que él ha elegido para formar parte de esta veintena de piezas, ninguna de las cuales dejará indiferente al lector.
     A quienes únicamente conocieran al autor alicantino como poeta les aguarda una buena sorpresa. A los demás, a quienes ya sabíamos de su habilidad como narrador, nos queda el refrendo de su calidad, tal y como demuestran los numerosos galardones que previamente recibieron estos textos antes de que Chamán Ediciones decidiera agruparlos en este volumen.
    Hace gala Ramón, por tanto, de un elevado conocimiento del género, y eso se ve en la estructura de los relatos, porque utiliza unos mimbres atractivos para fijarnos a cada historia, después un clic, una especie de magdalena proustiana situada hacia la mitad de la historia, desvelando su verdadera naturaleza, y un golpe sorpresivo al final, deslizado, eso sí, con extrema suavidad, para que la conmoción nos zarandee lo justo, en su medida, y nos permita arrancar el siguiente relato con las esperanzas casi intactas.
Imagen      Pero si hemos de hablar de esperanzas, hay que reconocer también que a veces quedan difuminadas entre la tristeza o la infelicidad que parece bañar a unos personajes que, en la mayoría de los casos, empuñan una primera persona narrativa para contarnos sus vivencias, sus recuerdos, su dolor, alguna venganza, algún ajuste de cuentas con el tiempo. Sí es cierto que la tercera persona, más ajena y omnisciente, se da en algunos textos, e incluso una segunda aleccionadora, pero el predominio de la voz narrativa de los personajes, el poder del monólogo interior al que tan aficionado es el autor es lo que gana el corazón de los lectores.
     Un corazón que sigue conmoviéndose por la edad de algunos personajes, niños o jóvenes que lo son al relatar su secreto, o que lo fueron cuando tuvieron constancia del mismo. Dicho de otra manera, parece que estemos ante un libro más de hijos que de padres, aunque alguno protagónico encontremos, y que haya recaído en ellos la responsabilidad de mostrarle al lector aquello tan sartreano de que “el infierno son los otros”, y cuando se trata de familia, acaso lo único que no podemos elegir libremente en la vida, ese infierno puede ser vasto e interminable.
      En estos ejercicios de memoria, en estas vidas zarandeadas hay también, no podía ser de otra forma, lirismo, poesía, voluntad de escoger la palabra justa por muy violento o desagradable que pueda ser el recuerdo que se evoque. Podríamos decir que ahí se ve la sombra del poeta, pero es mucho más justo decir que es ahí donde se ve al escritor con mayúsculas, al que es capaz de resucitar una melodía, una película, la imagen de un hombre sentado en un zaguán, una pulsión oculta, un recuerdo doloroso, una conciencia atormentada, la sombra de una muerte o de una injusticia.
Desgranar aquí la temática de algunos de estos relatos sería como traicionar una confidencia, como violar un secreto guardado durante generaciones, por eso debe ser el lector quien acepte la invitación de Ramón Bascuñana, para ver hasta dónde llegan la tristeza o la soledad, o las alegrías perdidas, o las lecciones de vida, que también las hay, porque en muchos relatos alcanzará un alto nivel de empatía con sus protagonistas. Si acaso, me atrevo a recomendarles dos, ‘El día que me enamoré de Natalia Ivanoff’, y el que cierra el volumen, ‘Tercamente aprendiendo a no sentirnos solos’, con un más que evidente mensaje final basado en los versos de Jaime Gil de Biedma. Dos lujos como los diecisiete cuentos restantes.

martes, 11 de junio de 2019

lunes, 3 de junio de 2019

LA IRA DEL INSECTO - ANTONIO J. RUIZ MUNUERA

LA IRA DEL INSECTO de Antonio J. Ruiz Munuera por Antonio Parra

Título
La ira del insecto.
 Datos publicación
Ediciones de Librería Estudio. Santander 2019. 194 págs.
Autor 
 Antonio J. Ruiz Munuera nació en Lorca en 1966, es profesor de Educación Secundaria, fotógrafo amateur y escritor. Ha publicado Ojo de pez (XX Premio Nostromo de Novela 2016), La luz de Yosemite (Finalista del XVI Premio Internacional de Novela de Montaña, Viajes y Aventuras 2015), y Aguaguía (Premio Centro de Recursos de Educación Ambiental de Murcia 2015). La ira del Insecto(Premio Literario del Gobierno de Cantabria XXII Edición del Premio de novela corta José María de Pereda 2018) es su última novela. 
Sinopsis de la obra
            Una vieja historia de venganza. Una huida en el tiempo, desde un campo de exterminio en Croacia hasta Lorca, una tranquila ciudad del sureste español. Una novela policíaca empapada de humor negro y ficción pero a un tiempo, descarnada y real.
 Reseña
Lucas Daireh
            Hace no mucho tiempo, Antonio J. Ruiz Munuera apareció en el género con la novela Ojo de pez, protagonizada por un policía de origen marroquí en nuestros años ochenta. Imaginen el contraste, y háganse si pueden con esa obra porque no se arrepentirán. Pues bien, ese inspector, Lucas Daireh, ha regresado en esta novela en la que las ciudades de Águilas y Lorca, en el sudeste español, se han convertido en nuevos destinos del tráfico de drogas venido del Estrecho, y ha vuelto con una trama en la que esas drogas y la prostitución alternan también con los orígenes de unos peligrosos delincuentes croatas afincados en nuestro país.
            El trabajo del autor lorquino, por tanto, ha sido doble, se ha movido en un paisaje que conoce bien, y al que le da siempre la entidad de personaje, y también ha tenido que bucear en el pasado histórico de los “ustacha”, los fascistas croatas, que fueron mucho más virulentos que los propios nazis. Estamos, por tanto, ante una trama doble, una más negra y otra heredada del final de la II Guerra Mundial, cuando España miraba hacia otro lado mientras criminales y genocidas se asentaban en nuestro territorio, bien para siempre bien como estación de paso en su camino hacia Sudamérica.
            El inspector Daireh hará frente a esa trama y lo hace acompañado por la forense Escarbajal y la agente Hue, una oriunda lorquina con la que el autor homenajea a todas sus paisanas. Todo ello con un ritmo frenético, con la palabra justa, acompañado de constantes referencias al cine y alguna que otra a la música, y con cinco partes como las cinco fases de la génesis de un insecto. Un panorama narrativo que hará las delicias del lector, y un sabueso en toda regla que hará lo que sea para resolver el caso de un cadáver sin oreja y con una extraña inscripción grabada en su pecho. Y es que un hombre tiene que hacer lo que un hombre tiene que hacer.

LOS FALSOS DÍAS - JESÚS CÁRDENAS


(LA VERDAD, "ABABOL", 1/6/2019)