Manejando a Cronos

Ahora, para
confirmar de nuevo aquellas sensaciones, nos ha regalado Cárceles imaginarias, la historia de Matías Ferré entrelazada con
la efervescencia de los movimientos anarquistas en la Barcelona finisecular
del diecinueve. El sufrimiento del profesor de Historia, reconvertido en
conserje tras haber coqueteado con el alcohol y la depresión, queda entrelazado
de manera impresionante con la historia del Ezequiel Deulofeu, aspirante a
anarquista, renegado burgués y fugitivo perpetuo, que fue injustamente acusado
del atentado del Corpus, cometido en la ciudad condal en 1896.
Ambos hombres
aparecen recluidos en las cárceles imaginarias que dan título a la novela,
Deulofeu es cautivo primero del miedo, y luego de las muertes que provoca para poder
seguir huyendo, Filipinas, Chile y de nuevo Barcelona serán los escenarios por
los que deambule este hombre de tintes tan atractivos como enigmáticos. Matías
Ferré se vuelve prisionero del dolor que le provoca la muerte de Victoria, su prometida,
en un fatal accidente de tráfico, y deviene esclavo del remordimiento y del
suicidio frustrado, hasta que el pasado, y la herencia de la documentación acumulada
por la difunta para su nuevo libro, le rescatarán devolviéndole de nuevo a la
vida, en manos de un destino capaz de ejercer como nadie la justicia poética.
Una vez más,
Luis Leante maneja el tiempo como si él mismo hubiera adiestrado al dios
Cronos, presentando dos épocas muy dispares con tonos perfectamente
identificables, y siempre mostrando un gran respeto hacia el lector, que camina
por sus páginas como el autor desea, y es que hay pocas cosas mejores que
dejarse llevar por la literatura cuando ésta roza la perfección.
‘Cárceles imaginarias’. Luis
Leante.
Editorial: Alfaguara. Madrid, 2012.
355 páginas.
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