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jueves, 28 de enero de 2010

TRAMPANTOJOS


Entro en un bar para sumergir la pluma en un café y seguir escribiendo. Cuando no hay gente, y no hay gritos, es la televisión la que adoctrina desde lo alto a todos los oídos ciegos. Desde la pantalla brotan portadas de alguna mujer desnuda, los programas vomitan mentiras y supuestas noticias sobre las vidas de quienes llegan a la fama por no hacer nada. Se ofrece un número de teléfono para que el espectador llame si alguien de su familia le ha engañado, o si cree que la nueva mujer de su padre, treinta años más joven, se ha casado con él para estafarle y desheredar a los hijos, hay testimonios de gente anónima que exporta sus heces por las tuberías catódicas, y que luego finge en directo un pudor que nunca ha conocido. Hace tiempo que dejé de preguntarme por qué se emiten ciertas cosas, al menos he aprendido a esquivar la basura y desterrar las náuseas, pero no dejo de sentir lástima por los que miran hacia arriba, hacia el carísimo y podrido plasma, y degluten sin rechistar su vespertina dosis amnésica.




viernes, 22 de enero de 2010

TRAMPANTOJOS



Sentada en su cochecito, una pequeña es paseada por su abuela. Va embutida en numerosas prendas que la protegen del frío. Sobre su regazo, dos barras de pan en una bolsa de plástico. Con sus dedos diminutos aferra una de ellas mientras mordisquea feliz el corrusco tostado. La imagen me conmueve y me insufla optimismo, luego llegará la vida con su abrumadora carga de normas y protocolos, y no habrá ya panes que chupar.


miércoles, 20 de enero de 2010

LA LINTERNA MÁGICA - PLÁCIDO


PLÁCIDO

“Siente un pobre a su mesa”, rezaba la campaña publicitaria navideña que Berlanga destrozó con su habitual sarcasmo de la mano de Cassen, López Vázquez o Manuel Aleixandre, y todo para que la alta burguesía madrileña lavase un poquito su conciencia. Y de lavar conciencias andamos en los últimos días bastante sobrados, concretamente desde que la tierra se agitó y decidió que Haití merecía un serio correctivo geológico, aunque durante décadas la isla ha recibido correctivos dictatoriales que apenas le han importado un triste bledo al resto del mundo, pero esa es otra historia.



No hablaré aquí del pánico, de la muerte, de los heridos, de la miseria y de tantas imágenes como nos van llegando, pero sí de conciencias. Porque ahora parece que quien no levante la voz para pedir solidaridad no es nadie, ni sale en las fotos ni en los noticiarios, ni nada. Y la hipocresía alcanza entonces cotas insólitas. No me refiero al español de a pie, que seguro se ha vaciado ya la cartera antes de que ningún famosillo se lo haya recordado (hay cifras humildes que seguro valen más, por el esfuerzo, que las que puedan facilitar otras economías mejor dotadas), ni tampoco a los voluntarios que han ido allí, sobre todo los bomberos, que se merecen no ya nuestro respeto, sino monumentos por doquier. Mi inquina tiene más que ver con las toneladas de hipocresía que vemos disfrazadas de buenísimas intenciones sólo para la galería.


Una cosa es ser solidario, una cosa, además, muy seria, y otra muy diferente dárselas de solidario. Los futbolistas de media Europa guardaron minutos de silencio pero ninguno ha donado, que se sepa, su sueldo de un día, o los clubes la taquilla del último partido. En Hollywood se ha fabricado un nuevo lacito para tocarnos la conciencia, pero tampoco se han rascado los fondillos del esmoquin las superestrellas del cine, y mucho menos los productores. Nuestra ministra de Cultura se va a pulir más de millón y medio de euros para frenar la piratería internáutica, pero no va a descargar esos euros en la isla. La SGAE le ha hincado el diente a la música de las peluquerías, pero tampoco es capaz de renunciar a sus carroñerías leoninas, todo lo más montará un conciertito benéfico cuyas entradas pagaremos nosotros para que sus miembros se cubran de nuevas medallas. Y podríamos seguir con cientos de ejemplos igual de dolorosos.


A estas alturas, gran parte de la sociedad española está cansada de que nos tomen por tontos, harta de tanto fariseo, y no necesita caritas monas que pidan nuestra ayuda, lo que sí se precisa es que esas caritas multimillonarias den más de un paso adelante. No recuerdo quién acuñó la frase de que es mejor enseñar a pescar a un pobre que darle un pescado, pero por aquí, quienes más tienen no dan ni para una triste lata de sardinas, eso sí, pedir se les da de maravilla, y creerse magníficos samaritanos, también.







sábado, 16 de enero de 2010

CRÍTICAS LITERARIAS - ÁNDRÉS PÉREZ DOMÍNGUEZ




Las cuerdas de la vida

Cuatro personas, cuatro seres sacudidos brutalmente por la Segunda Guerra Mundial, cuatro nacionalidades diferentes en una globalidad narrativa en la que cada uno trata de sobrevivir a la guerra exterior y a los conflictos internos que la contienda ha provocado en ellos. Con esos cuatro motores, Andrés Pérez Domínguez se alzó con el último Premio Ateneo de Sevilla, aunque, bien mirado, el premio es casi lo de menos, porque estas páginas podían conquistar cualquier otro galardón, o pasar por encima de todos los premios, tal es su intensidad y la calidad de la historia.


Rubén Castro, republicano exiliado en París arrestado por la Gestapo y confinado en Mauthausen. Anna Cavour, franco-alemana, viuda antes de su boda, tendrá que colaborar con los aliados para liberar a Rubén cuanto antes. Franz Müller, ingeniero y músico idealista, desprecia a los nazis aunque la necesidad le hará claudicar y trabajar para ellos. Robert Bishop, norteamericano de los servicios secretos, reclutador de Anna e incapaz de sobrevivir sin el bourbon. Estas pinceladas son apresuradas e injustas, porque cada uno lleva consigo un universo de recuerdos, culpas, recriminaciones y sueños, y ahí es donde entra Andrés Pérez Domínguez para desgranar la complejidad de todos ellos, posibilitando que el destino entrecruce sus vidas de forma cruel, pero narrándolo todo con un lenguaje poderoso y directo, sin adornos, crudo cuando tiene que serlo y tierno en los pocos momentos en los que la memoria permite sobrevivir al amor.


Con suma delicadeza, los capítulos alternan las perspectivas, y esa tercera voz narrativa modifica sus diversos tonos a pesar de la crudeza de lo narrado. Eso hay que agradecérselo también a la documentación, al empeño del autor por conocer lo mejor posible la época y los lugares por los que transitan sus personajes. Lo sencillo habría sido construir una novela casi histórica muy plana, con toneladas de horror en los campos de concentración e injusticias bélicas. Lo meritorio, entonces, consiste en combinar el horror de la muerte con los horrores que puede fabricarse el ser humano.


Rubén Castro sufre en Mauthausen, pero llega un momento en que las penurias físicas no son lo peor, y las penurias del alma se adueñan de una narración extraordinaria en la que se sufre por no poder amar a un país, a un trabajo, y se sufre por no dar la talla, se sufre como Bishop por engañar a los agentes, como Anna por casi olvidar a Rubén, como Franz por claudicar ante sus compatriotas. Menos mal que por encima de ese sufrimiento, la vida la resucitan las cuerdas del violín.


‘El violinista de Mauthausen’. Andrés Pérez Domínguez.

Editorial: Algaida. Sevilla, 2009. 479 páginas.

(ABABOL - DIARIO "LA VERDAD". 16/1/10)



MICRORRELATO



Para Andrés Pérez Domínguez

ÉXITO ROTUNDO

Marcus Müller atacó los últimos compases del adagio de Bach con todo el corazón, mientras el público desfilaba ante él con las manos agarrotadas y la mirada perdida en el violín, sintiendo cómo el calor se iba apoderando de sus almas. Marcus cerró los ojos para finalizar y no dejarse envanecer por los aplausos que ya imaginaba en sus oídos. Cuando los abrió, estaba solo. Antes de guardar el violín en su funda, tuvo que sacar de ella el uniforme de rayas, se cambió, se ajustó la estrella amarilla en el pecho y arrastrando los pies se dirigió por primera y última vez hacia las duchas.


jueves, 14 de enero de 2010

LA LINTERNA MÁGICA - MEJOR... IMPOSIBLE

MEJOR... IMPOSIBLE

El neurótico de Jack Nicholson tiraba por la rampa del vertedero al pobre perrito Verdell, con el consiguiente martirio para su dueño, el pintor gay que interpretaba Greg Kinnear, y lo peor es que la gente se desternillaba de risa ante la escena. Desalmados, eso es lo que eran, y así nos va ahora en este país, en el que la crema de nuestra intelectualidad está siendo cada vez peor tratada por sus compatriotas.


El último caso sangrante de injusticia lo ha sufrido el perrito del actor Fernando Tejero, que se ha intoxicado por comer nieve en el reciente temporal madrileño, y todo por culpa de los insensatos operarios que echaron sal mezclada con sosa cáustica en las calles, con el torticero empeño de salvar de la fractura a más de una cadera anciana. Así estaba el pobre cómico (digo yo que será cómico, porque no veo que sea capaz de hacer creíble alguna interpretación dramática) y menos mal que hizo pública su desazón en la pantalla televisiva.


Pero no debemos preocuparnos, mis contactos en Moncloa me han filtrado la exclusiva de que Zapatero se ha puesto manos a la obra, nuestro UE’s president (perdón, olvidaba que anda algo flojillo de inglés) ha echado mano de recursos para salvar a los númenes patrios, y se ha dejado de crisis, de desempleo y de mandatos continentales, para centrarse en salvaguardar la reserva cultural de nuestra España.

Algunos frutos ya ha habido, ahí están el año del Barça, el anillo de Pau Gasol o la llegada de Alonso a Ferrari, y lo de liberar al bueno de Farruquito parece que va por buen camino, pero mis gargantas profundas se ganan bien el sueldo y me han anticipado ya cuáles serán las próximas líneas de actuación para que nuestros intelectuales puedan estar tranquilos. Así que aquí van: desvío de fondos para hacer frente al coste de la intervención estética de Belén Esteban, tirón de orejas y destierro a los periodistas que duden de la profesionalidad de Guti, convenio con Italia para que su colega CR9 luzca por fin calzoncillos de Armani (millones de votos femeninos y del lobby gay caerán en el saco), prohibición tácita, bajo severísima pena de cárcel, de descargarse de Internet canciones de Rosario Flores, sí, la chiquita que ha versionado temas de hace casi cincuenta años, en un afán sin precedentes por defender la originalidad artística.


Habrá más acciones, creo que incluso le pagará un logopeda a Jorge Javier Vázquez, y todo será poco para que los lumbreras del país o sus mascotas rezumen satisfacción. Schopenhauer quería más a su perro según iba conociendo al ser humano, menos mal que nunca se cruzó con el tal Tejero éste.


lunes, 11 de enero de 2010

TRAMPANTOJOS



Hay un momento en el que la amiga que acompaña a la novia a escoger su vestido pierde la noción de dónde se encuentra y se deja llevar, mirando hacia el exterior a través del escaparate, junto a un maniquí blanquísimo, para ver si algún candidato que pase por delante es capaz de volver la cabeza y aceptar su oferta.


lunes, 4 de enero de 2010

TRAMPANTOJOS



Las tiendas orientales desprenden un aroma ácido, desabrido e intenso, un reclamo que puede percibirse desde la calle, un anzuelo de atención hacia el mundo occidental, para que traspase el umbral y llene sus pasillos atiborrados de objetos inútiles. Los mismos que entran y asaltan sus estanterías con la excusa de la economía son los que no hace tanto señalaban a los recién llegados como si vinieran a quitarles el pan y la sal. Ahora, en cambio, atestan las tiendas, se regodean toqueteando unos productos de origen y calidad inciertos, productos que vienen glaseados con un misterioso polvillo, una especie de cocaína de lo clandestino y la imitación, un polvillo que aún tarda unos cuantos lavados en escaparse de sus dedos.



domingo, 27 de diciembre de 2009

LA LINTERNA MÁGICA - EL EXORCISTA



EL EXORCISTA

Algo huele a podrido en la Italia de este final de año, dos de las más altas instituciones transalpinas han sido impunemente atacadas, primero el labio botóxico de Silvio Berlusconi (no sé quién podría tener motivo alguno de queja contra este prohombre) fue destrozado por una réplica de la catedral milanesa, y ahora Benedicto XVI ha sido derribado por el exceso de afabilidad de Sussana Maiolo, que a la segunda intentona ha conseguido burlar el ya de por sí endeble servicio de seguridad vaticano.



Ya sólo falta que algún dietista iluminado elimine la pasta de los menús o que atenten también contra el “calcio”, el tercer pilar italiano, y el final de nuestra civilización estará cada vez más cercano. Lo más curioso es que los responsables de la seguridad, en ambos casos, han quedado en entredicho, por mucho que el portavoz papal, Federico Lombardi, se excusara argumentando que no se puede blindar al pontífice. Hombre, blindarlo no creo, pero aprender de los errores sí, sobre todo cuando justo un año antes, la exaltada Sussana ya lo había intentado en las mismas circunstancias. Si es que no se puede pretender que esa guardia suiza, con esas pintas de modelos de Ágata Ruiz de la Prada, cumpla como debe ser, no les veo yo intimidando a ningún atacante salvo el día de cierto orgullo con cabalgata.


Igual la pobre Sussana estaba descontenta porque el insigne Ratzinger 16 (si tenemos un CR9, a ver por qué no podemos tener un JR16) decidió, por su cuenta y riesgo, que este año la Misa del Gallo fuera de las gallinas, por la hora, vamos, ya que la adelantó desde la medianoche a las diez. Que necesitaba descansar, dijo, pues un poco más y la suiza que le cayó encima le regala el descanso eterno. Yo creía que eso de la infalibilidad papal ya había sido superado, pero parece ser que no, el caso es que tampoco recuerdo que cierto señor polaco, que estuvo unos pocos años en San Pedro, protestara por una misa nocturna o un vía crucis, ni cuando estaba muy enfermo, pero bueno, no soy yo nadie para opinar de estas cuestiones sagradas, que doctores habrá en Roma.



Como sigan así, van a necesitar a más de un padre Karras, y eso que la niña de la película tenía casi más parecido con Il Cavaliere Silvio que con la pobre Sussana, que dicen tiene ya unos cuantos desequilibrios mentales a cuestas. Deberían aprender nuestros vecinos italianos, y no será porque no tengan una amplia tradición en atentados o tiranicidios, que les pregunten si no a los descendientes de los césares o de los Borgia, más vale que cambien de expertos protectores, que parece que les hubieran dado clases de seguridad los escoltas de Kennedy o del propio Michael Jackson.



TRAMPANTOJOS


En una de las miles de rotondas que han florecido a las afueras de la ciudad, un galgo amaga con cruzar la carretera por un paso de cebra. Un galgo negro con la pechera blanca, o blanco con el lomo negro, lustroso, si es que la fibra enjuta de los galgos puede tener lustre. Me obliga a dar un frenazo pero retrocede con la misma elegancia con la que iniciara el cruce. Sus ojos opacos me miran cuando paso, tal vez debería haber detenido el coche y cederle el paso, aunque sólo fuera porque se movía con más delicadeza que muchos humanos, aunque sólo fuera para que no termine mezclando sus colores en una paleta de sangre y alquitrán.






sábado, 26 de diciembre de 2009

TRAMPANTOJOS




En todas las comidas o cenas de empresa que abundan en estos días, al igual que un sátiro potencial y algún súcubo que quiera hacer de las suyas, se alza la figura del incontinente verbal. Casi siempre a los postres, cuando ya ha dejado de contenerse con sus compañeros de mesa en aras de mantener cierto decoro comensal, comienza a pulular por el salón picoteando en asientos vacíos, a la busca de un oído incauto, da igual si atento o no, en el que volcar toda su inútil verborrea.


Y entonces no sirve de nada moverse, porque seguirá a su presa hasta la barra o incluso hasta el mismísimo baño, pero tampoco sirve de nada quedarse quieto, porque se abalanzará sobre el antebrazo, si ha logrado sentarse, o sobre el hombro si tiene que actuar de pie. Es irrelevante contestarle o no, asentir o no, buscar ayuda en otra persona o no, porque todos le reconocen y huyen despavoridos. No sé por qué extraña conjunción casi siempre estos especímenes me eligen como víctima para babosearme la oreja, acaso porque muestro una sutileza que ellos desconocen. Lo que me duele es pensar qué habré hecho o dicho para que crean que lo que me cuentan me interesa lo más mínimo.


jueves, 24 de diciembre de 2009

TRAMPANTOJOS



Paseo al perro en la luna nueva de Roche, hay una epidemia de aullidos lastimeros que brota de las casas más antiguas. Antaño los perros le aullaban a la muerte, hoy sólo a su cautiverio, miro al mío al otro extremo de la correa y no sé quién cautiva a quién, quién lleva a quién, qué dios ciego y caprichoso nos domina a los dos.


martes, 22 de diciembre de 2009

TRAMPANTOJOS



Tres jóvenes juegan al billar americano, él lleva una serpiente tatuada en el bíceps y la airea a pesar del invierno, ellas hablan, hablan, los tres ríen a carcajadas estruendosas cuando yerran el tiro y la bola blanca desaparece. Bocas abiertas y vacías rivalizando con el bostezo perpetuo de las troneras.

En la mesa de la izquierda un aspirante a viejo mira el vacío por entre los cañotes de una barba mal afeitada, los dedos juguetean con una copa de vino agrio. En la mesa de la derecha un patriarca alto como Polifemo tamborilea cantando una copla flamenca que nadie le ha pedido. Entre ambas, mi isla de cuatro patas, con mis tesoros al aire, un café, un libro, mi cuaderno y la pluma, y el mejor tesoro de todos: el tiempo.


De repente, uno y otro se hablan, a gritos, escupiendo participios mutilados y soeces, vomitando urracas que pasan sobre mi cabeza defecando los improperios del decoro. Miro a un lado, al otro, blandiendo mi libro abierto para que de él nazca un escudo protector, pero siguen gritando hasta que se cansan. Infame desperdicio de aire, palabras y aliento.


A la barra llega una mujer que no es una mujer, sino una arpía con cartilla del paro, en el pelo el remolino del sueño borracho de la siesta, en la cara chafarrinones de maquillaje prestado que hiere los ojos y hasta el olfato, en la voz la vulgaridad del aguardiente o el hachís, en el alma más años de los que merecería haber cumplido. Golpea a su viejo amante, también borracho, le recrimina que la llame y luego cuelgue, le castra con cada movimiento. Gritan los dos, nadie sabe hablar sin vocerío. Junto a ellos, un treintañero de trazas mongoloides cuelga su sonrisa babeante de sus hombros pero se escabulle para no ser también emasculado.


domingo, 13 de diciembre de 2009

CRÍTICAS LITERARIAS - JOSÉ SARAMAGO



El primer perdedor


Como si hubiera dejado algunas cuentas pendientes tras su Evangelio según Jesucristo, José Saramago entra ahora en el Antiguo Testamento con la justiciera fuerza del Dios de los hebreos, pero siempre con su ánimo fabulador y zumbón, con esa palabra precisa y ese verbo variadísimo que enviar a los ojos y los oídos de sus lectores, sabedor de que ésos son los dos sentidos primordiales a la hora de reconocer la buena literatura.


Caín, el primero de los perdedores, el primero de los antihéroes, despierta rápidamente las simpatías del narrador, lejos de la tibieza de sus progenitores y de la ñoñería del hermano perfecto. De esa simpatía se alimentará toda la novela, y Saramago la comparte con el lector al tiempo que le muestra a un Creador caprichoso y cruel, constantemente cuestionado por el propio Caín, en unos debates en los que el fratricida siempre sale triunfante, porque utiliza una dialéctica y una lógica siempre aplastantes.


Quienes busquen rigor histórico, textual o sacro, en estas páginas, deben buscarse otros títulos, Saramago sitúa a su Caín en diferentes momentos de la Historia Sagrada, y ahí radica otro de los méritos de la novela, en la facilidad con la que se justifica esa ubicuidad, asumida sin rechistar por todos los personajes que escoltan a Caín. El protagonista, por lo tanto, asiste al intento de sacrificio de Isaac, y detiene el brazo de Abraham ante la demora de los ángeles, también yace tórridamente con Lilith, participa en la caída de Jericó, contempla la destrucción de Sodoma y la ira de Moisés ante el sacrilegio del becerro de oro.


Y siempre acumula, con cada episodio de esta especie de “road movie” a lo divino, numerosas razones para cuestionar a un Dios al que no respeta ni siquiera cuando le mete de polizón en el arca de Noé. Da gloria leer a un Saramago provecto cuya mano literaria sigue rezumando casi el elixir de la eterna juventud.


‘Caín’. José Saramago.

Alfaguara. 189 páginas.


sábado, 21 de noviembre de 2009

CRÍTICAS LITERARIAS - FERNANDO IWASAKI


Burla esdrújula

Suripantas de ayuntamiento, coaliciones políticas imposibles, celebraciones de centenarios futboleros, alardes de la cocina patria, damiselas del feminismo más recalcitrante disfrazadas de progres culturales, defensores de la memoria histórica de las guerras carlistas y hasta de las guerras púnicas, espeleólogos de grutas vecinales con ínfulas de novena maravilla mundial, presentadoras casposas y cadenas televisivas leonadas en busca de reventar los índices de audiencia. Cualquiera de estos especímenes puede, a poco que se lo proponga, convocar un concurso de cuentos a lo largo del panorama nacional, y Fernando Iwasaki, un escritor al que le sobra tanto humor como ingenio derrocha, ha decidido reírse en este volumen de toda esa fauna y demostrar que con un solo relato, modificado para cada ocasión, se pueden ganar, por lo menos, siete de esos concursos.


Con japoneses insertados en España como protagonistas, no hay relato que no provoque en el lector varias carcajadas, tanto por los disparatados planteamientos como por el desarrollo de los mismos, hilarante a más no poder, amparando la decisión de Iwasaki de burlarse, al tiempo que los defenestra, de los mercaderes de los certámenes literarios, entre cuyos jurados no duda en incluir al concejal o director general de turno, escoltado por un grupo de escritores conocidísimos. Y eso sin respetar autonomía ni región ibérica alguna, al contrario, colocando con un tino considerable tanto el elogio como la crítica costumbrista de todas ellas, con el fin de alinearse con una de las dos Españas: la que es capaz de reírse de sí misma.


Este libro es histriónico, sarcástico, hiperbólico, satírico, fantástico, crítico, muy crítico, sardónico, enigmático, teológico, histórico, memorístico, homérico, un pelín satánico pero también angélico, caótico, asiático, peripatético, humorístico, drástico, cadavérico, futbolístico, gastronómico, acrobático, político, sintético, jesuítico, lúcido, muy lúcido, folklórico, pictórico, algo sátiro, pedagógico, cúbico, apocalíptico, melancólico, académico, simbólico, anticarpetovetónico, idílico, un poco telúrico, magnético, filosófico, astrológico, anárquico, zoológico, calórico, psicológico, sociológico, elíptico, atlántico, tantálico, también fóbico, lúdico, huracánico, estrambótico, pacífico, ecléctico, eléctrico, homogéneo y, sobre todo, cáustico, muy cáustico.


‘España, aparta de mí estos premios’. Fernando Iwasaki.

Páginas de Espuma. 160 páginas.


(LA VERDAD, ABABOL, 21/11/09)


martes, 17 de noviembre de 2009

LA LINTERNA MÁGICA - EL NOMBRE DE LA ROSA



EL NOMBRE DE LA ROSA


Desde Rusia, pero sin amor, así le han regalado a Arturo Pérez-Reverte una “matrioska” rellenita de trampas y censuras. Y todo porque el Servicio Antidroga de allá ha incluido a su novela “La reina del sur” en una lista negra de más de treinta títulos, por incitar al consumo de estupefacientes, nada menos. Será que como no hay mafias rusas suficientes, ahora temen que aparezca alguna nueva, de importación, eso en un país en el que la nieve cae no sólo durante el invierno, el mismo que tiene a un presidente de bíceps exhibicionistas y que antes tuvo a otro que conservaba su propia momia en vodka, y no como la de Lenin, que debe de andar ya parcheadita de ver tanta tontería.


Esto de elaborar índices de libros prohibidos ya lo han hecho antes los hijos de Obama, sobre todo tras el jaque mortal que recibieron sus torres, pero entre todos tendríamos que conminar a Zapatero para que entrase a exigir lo que nos toca, a saber, los derechos de la exclusiva que creó el Santo Oficio y que el gran Cervantes puso en el papel en aquel donoso escrutinio. Desde aquí propongo la creación de una plataforma reivindicativa de la memoria negra histórico-literaria, que por algo nos lo trabajamos a conciencia en su momento.

Rabietas aparte, imagino al bueno de Arturo, barbado ya como el Fray Guillermo de Baskerville de la pantalla, dispuesto a batirse por defender a su Teresa Mendoza, y dispuesto también a decirles a estos ex bolcheviques que, ya puestos, tendrán que censurar “Romeo y Julieta”, por incitar al suicidio, y lo que es peor, al amor, o “Los tres mosqueteros”, que fomentan las intrigas gubernamentales, o “Cyrano de Bergerac” por instigar la superchería del buen poeta, o “La Regenta”, no vaya a ser que las rusas quieran sentirse queridas, o hasta “Cien años de soledad”, no sea que rusos y rusas quieran vivir y soñar.


Estoy, no me importa repetirme, hastiado de tanta falsaria corrección política, mejor dicho, de tanta ultracorrección política. Si yo llamo tonto a un alumno mío, en un alarde de enajenación impropio de mi persona, me pueden arruinar la carrera aunque a la criatura le falten dos o tres hervores, pero si un politiquillo se empeña en condenar libros, no pasa nada. Vamos, será que las obras de la literatura rusa no eran perniciosas, “Crimen y castigo”, una antología del gerontocidio, “Ana Karenina”, la apología del adulterio, y “El idiota”…, bueno, ¿a qué incitaría esta otra? Esperemos que, ahora que nos falta invierno, los rusos no nos hagan más regalitos de este jaez.


sábado, 7 de noviembre de 2009

OJOS DE FUEGO

Queridos amigos, dejo aquí la gran (y un tanto desmedida, me parece a mí) crítica que Gonzalo Gómez Montoro ha publicado en La Verdad sobre mi novela "Ojos de fuego". Vaya desde aquí todo mi agradecimiento para mi amigo Gonzalo, no sólo por sus palabras, sino por incitar a los demás a sumergirse en esta historia, ya no seré yo el único que prometa que nadie se arrepentirá de hacerlo.

Dejo también el enlace de la página de Gonzalo, donde siempre hay interesantes comentarios literarios: http://aguasdeceniza.blogspot.com/2009/11/critica-de-ojos-de-fuego-de-antonio_07.html

SÁBADO 7 DE NOVIEMBRE DE 2009

Crítica de "Ojos de fuego", de Antonio Parra Sanz


Desopilante metafísica de bar

“Ojos de fuego”. Antonio Parra Sanz. Tres Fronteras. 177 páginas / 14 euros.

Con Ojos de fuego inaugura el escritor madrileño Antonio Parra Sanz la serie de novelas negras protagonizadas por Sergio Gomes, un peculiar y entrañable detective abonado al vodka y al sándwich mixto, e influido en su nacimiento por la mejor tradición hard-boiled norteamericana —léase Raymond Chandler, Dashiell Hammett, Jim Thompson y un largo etcétera— así como por el Montalbano de Andrea Camilleri o los grandes autores nacionales del género: Francisco García Pavón, Manuel Vázquez Montalbán y, ya en nuestros días, Lorenzo Silva o Alicia Giménez-Bartlett (por citar sólo algunos nombres).

Partiendo de tan ilustres influencias, Parra Sanz ha compuesto una historia de ritmo trepidante, plagada de corrupciones empresariales y negocios oscuros, de asesinatos turbios y amores imposibles con femme fatale incluida. La sensación de verosimilitud atraviesa todas las páginas de esta novela que disecciona, con un gran sentido del humor en los diálogos y situaciones (formidable el encuentro de Gomes con Claudio Rubins en la torre de oficinas o el interrogatorio con los policías Palazuelos y Carmona), las altas y bajas esferas de la sociedad madrileña, unidas ambas por un hilo aparentemente invisible y que el autor hace palpable en los constantes cambios de escenario. Por otra parte, las conversaciones de Gomes en Bocaccio con el barman Cordero y en la agencia con su jefe Galindo resultan igualmente destacables, un derroche de agudeza y desopilante metafísica de bar.

Ojos de fuego está narrada con un estilo ágil, de adjetivos inesperados y descripciones expresivas que dan lo mejor de sí mismas en las ambientaciones callejeras de Madrid (es reseñable, en este aspecto, el seguimiento de Gomes a Cartujo por el centro de la capital o la persecución a los gemelos en el secuestro de la Cari). La novela representa, pues, un comienzo muy digno para una saga que encierra muchas posibilidades por explotar y, al mismo tiempo, la prueba fehaciente de que el género negro puede estar al nivel de la mejor literatura, aportándole al lector un extra de diversión. A buen seguro, aquellos que hayan leído esta primera entrega aguardarán la segunda historia de Sergio Gomes con la misma impaciencia que con la que ya lo hace un servidor.

Publicado el 7-XI-09 en el semanario cultural Ababol del diario La verdad.


jueves, 29 de octubre de 2009

LA LINTERNA MÁGICA - LA FAMILIA ADDAMS

LA FAMILIA ADDAMS

Pero qué bien lo pasarían ahora en nuestro país Gómez, Morticia, Fétido Addams y compañía, instaladitos en un territorio recién colonizado y que en las últimas noches de octubre rinde homenaje a muertos, monstruos, espectros y demás fauna de ultratumba, incluidos algunos políticos. Hala, llega Halloween, a disfrazarse tocan, a llamar a las puertas y darle un susto al personal a cambio de kilos y kilos de dulces. Y uno, que no es dentista, y que además padece del corazón, tiene que elegir dolorosamente, no ya entre truco o trato, sino entre no abrir la puerta o calzarle una hostia descomunal en toda la máscara, que eso también asusta lo suyo, al inconsciente de turno.



Es cuando menos curioso que nuestros jóvenes, esas joyas de la ESO, se enganchen a esta fiesta tan española, pero es natural, son los mismos que piensan que Papa Noel es de Norteamérica y que los Reyes Magos son de la Polinesia. Y para no ser menos, ejércitos de enseñantes progres y voluntariosos se ponen con ellos a decorar colegios e institutos con murciélagos, sábanas y calabazas (hay que joderse, tanto que renegamos de aquel Naranjito y ahora adoramos a su versión zombie). A asustar, que son cuatro días y eso del más allá enriquece mucho las programaciones educativas. Doy fe de que es imposible tomarse en serio una reunión docente con telarañas colgando por las paredes, nada de lo que trate un claustro de profesores en semejante ambiente puede ser tomado en serio, pero la nueva pedagogía es la nueva pedagogía, aunque se desarrolle en una lúdica cámara de los horrores.

Y pienso yo que esta invasión de una costumbre yanqui no tendría que estar tan justificada, porque si se trata de acuñar miedo, terror o pánico, hay muchos momentos del año en los que el españolito medio los experimenta sin tantas alharacas, véase la fecha de cumplir con Hacienda, la vuelta de las vacaciones, esas navidades llenitas de paquetes, un expediente de regulación de empleo, la sonrisa de Francisco Camps, una mirada de Esperanza Aguirre… Vamos, que hay donde elegir sin tener que seguirle el juego a Obama, y sin tener que hacerse una siniestra foto con él y dejar que nuestras hijas adelantasen esta celebración, y menos mal que no posaron Pepiño Blanco o Mª Teresa Fernández de la Vega, porque habrían parido la instantánea más horrorosa de nuestra vida democrática.



Pero no todo está perdido, me confirman mis espías que la Conferencia Episcopal, ese bastión de las tradiciones más puras de nuestra España, ha decidido contraatacar, pidiendo a los fieles un mayor rigor en la celebración de los días uno y dos de noviembre, y por una vez, y sin que sirva de precedente, estoy de acuerdo. Denme Tenorios y comendadores en lugar de calabazas y brujas, llenemos los cementerios, resucitemos a los donjuanes que en el mundo han sido y enviémoslos a seducir a las féminas estadounidenses, a ver si son capaces de doblegar tanta lorza de manteca de cacahuete. A fin de cuentas, nuestros adalides religiosos han sido siempre grandes expertos a la hora de provocar terror, ya fuera en un potro, en una hoguera o en una consuetudinaria repartición de hostias.


Espero que el fin de semana, el que toque mi timbre tenga mucha paciencia, o lleve un buen casco en su disfraz. Buh.


sábado, 10 de octubre de 2009

LA LINTERNA MÁGICA - TIEMPO DE MATAR


TIEMPO DE MATAR

En el más profundo sur estadounidense, una niña negra de diez años es violada y su padre, Samuel L. Jackson, decide vengarse en propia mano liquidando a los dos violadores, blanquísimos ellos. Obviamente, es detenido, y todo el peso de la ley parece ir a caer sobre él, hasta que su abogado, Matthew McConaughey, decide darle al jurado una tremenda vuelta de tuerca, invitándolos a que imaginen a esa niña sufriendo, pero que la imaginen blanca. El color de la piel casi mata a un padre que decidió defender a su familia.


Hoy, en España, y no en la más profunda precisamente, estamos haciendo todo lo contrario a lo que Joel Schumacher criticaba en su película. Vamos, que de tanto usar el papel de fumar para cogernos las ideas, se nos están borrando hasta las huellas dactilares. Me explico. Mi amigo Miguel Yepes me ha enviado la foto de una campaña contra la discriminación, llevada a cabo en Gijón con la colaboración de la Asociación de Diseñadores Gráficos de Asturias y las Escuelas de Arte de Oviedo y Avilés. Una campaña en la que el cartel estrella viene a decir que si uno no es “puta, negro, marica, moro, sudaca o mujer”, es diferente y, además, un imbécil. Así, tal cual se ve en la imagen.



Espero que ahora no vengan los catedráticos de marketing y publicidad a hablarme de campañas rompedoras, bienintencionadas y que nos hagan pensar, yo ya pienso solito desde hace muchos años, sin que nadie me insulte, y me precio de ser bastante tolerante, pero no soy gilipollas. El cartelito ofende. A mí, que soy hombre, español, blanco y heterosexual, o lo que es lo mismo, imbécil, el cartel me molesta, pero es que si perteneciera a alguno de los colectivos tomados como muestra, creo que también me sentiría ofendido.


No creo que la discriminación positiva sea la mejor medida para evitar el racismo, el sexismo, la xenofobia, la homofobia, y lo más probable es que levante otras barreras, diferentes pero tal vez más altas. El propio término discriminar significa seleccionar excluyendo, y la apostilla de positividad que en la RAE se han apresurado a colocar parece que no sirve más que para guardar las espaldas de todos los que ahora se pasan de progres trasnochados y políticamente correctísimos.


Hoy no estoy para ironías finas, porque soy un imbécil según la dichosa campaña. Hemos pasado de dudar del alma de la mujer a la paridad en los partidos políticos, y nos hemos tragado a una ex ministra de fomento y a una portavoz popular que tienen, cuando menos, capacidades muy dudosas. El ingenuo soy yo por pretender que los puestos, y los sueldos, se otorguen en función de las capacidades y no de los sexos o la imagen.



La igualdad, deberían saberlo ya todos estos meapilas, es otra cosa muy diferente, y muchas veces tiene muy poquito que ver con orígenes o sexos, es una cuestión de sentido común, y eso sí que brilla por su ausencia y nadie se molesta en buscarlo. Estoy muy cansado de tener que andar con pies de plomo para no ofender a ciertos colectivos, que ahora me ofenden a mí con estas campañas. Si algún extranjero me agrede y me defiendo, me tacharán de xenófobo, si no desfilo el día del orgullo, de homófobo, si no pido la regularización de las prostitutas, de … ¿coño, de qué será entonces, de meretrizófobo?, si dirijo una película y soy hombre, me quedaré sin subvención aunque haga una obra maestra, si le doy un cachete a mi hijo por quemar la casa, me podría denunciar por malos tratos. Son ya demasiadas trabas, me parece a mí, hasta para un imbécil diferente como yo.


En fin, flaco favor está haciendo la campaña de marras, o tal vez no, ¿alguien cree que si el señor Obama fuera un poquito más blanco le habrían dado el Nobel de la Paz tan pronto?, yo desde luego no, nadie hace tantos méritos tan rápido. Ahora me voy a ver si alguien me opera para oscurecer pigmentariamente mi epidermis, o para cambiarme la glotis por la de un ruso, porque lo otro, desde luego, no pienso cortármelo ni por asomo, mejor imbécil completo que liberal capadito. Vale.


martes, 29 de septiembre de 2009

LA LINTERNA MÁGICA - ATRAPADO EN EL TIEMPO


ATRAPADO EN EL TIEMPO

Al bueno de Bill Murray se le congelaba el tiempo, y otras cosas, perdido en un pueblo de Pennsylvania, eternizando sus errores de siempre y descubriéndole otros nuevos, como el de ignorar a Andie MacDowell, y todo por asistir al “Día de la Marmota”, vamos, una premonición de las estaciones del año celebrada en febrero, como nuestra Virgen de la Candelaria, que nos hace saber si el invierno va o viene.



Para todo hay días, y ahora que acaba de celebrarse el día del condón, perdón, el día mundial de la anticoncepción, acontecimiento importante donde los haya, me dio por curiosear en un calendario mundial, para encontrarme efemérides tan absurdas como la celebración de las enfermedades raras, el día mundial del sueño, la cooperación entre generaciones, el buen uso de los antibióticos, el uso indebido de las drogas (ignoraba hasta hoy que hubiera una manera correcta de usarlas) o el día de la salud prostática, lo juro por el ala este de mi biblioteca.


Estoy ya un poco harto de tanta celebración de papel de fumar, parece que trescientas sesenta y cinco ocasiones de conmemorar no pueden quedarse en blanco, hay algunas que me chirrían especialmente, por no decir que las odio con fervor, porque aún espero la llegada del día del hombre trabajador o del día del orgullo heterosexual. Tengo compañeras a las que les molesta lo del ocho de marzo, porque trabajan todo el año más que muchos hombres, y tengo compañeros que arrinconan su hombría porque ahora, por un quítame allá esas pajas de corrección o estupidez política, enseguida le tachan a uno de homófobo o de sexista.


Y lo mejor de todo es que, insisto, existe todo un calendario para que nadie olvide la celebración de turno, o para que elija fecha si se le ocurre una nueva, los meses de julio y agosto están casi vacíos, que una cosa es conmemorar y otra volverse idiota. Aun así, el tino de los que escogen día no tiene precio, este mismo mes de septiembre, sin ir más lejos, se ha celebrado el día de la próstata junto a la explotación y el tráfico de mujeres, el del turismo y el ya citado de la anticoncepción, vamos, que en Tailandia y el Caribe no ha parado la juerga. En octubre, en tres días se solapan el día del docente, el de la depresión y el de la pena de muerte, nada menos; pero la palma se la lleva noviembre, con el día de la televisión, el de la filosofía y el del ictus, todos en la misma jornada, a ver quién es el guapo que averigua si el ictus viene por pensar mucho o por ver la caja tonta.


En fin, de momento se han dejado uno, en septiembre, a juzgar por cierta foto hecha junto al matrimonio Obama, el día mundial de las hijas siniestras, porque han dicho los expertos que a góticas no llegaban, pero no sé yo si en Moncloa aceptarán mi propuesta.


viernes, 4 de septiembre de 2009

LA LINTERNA MÁGICA - EL IMPERIO DE LOS SENTIDOS



EL IMPERIO DE LOS SENTIDOS

El mundo del sol naciente anda de capa caída, casi se está convirtiendo en el mundo del sol poniente, a juzgar por la desorientación que reina últimamente en Japón. Todavía no nos habíamos repuesto de los cabezazos etílicos de Shoichi Nakagawa, aquel ministro de finanzas que tanto animó la pasada reunión del G-8, cuando emerge ahora la figura de Miyuki Hatoyama, esposa del futuro primer ministro nipón, asegurando que en su día fue abducida por alienígenas.




Joder con la herencia de los Manga. Y eso que a Yukio Hatoyama, el consorte de la criatura, ya le apodaban “el extraterrestre” por su carácter excéntrico (cosa muy rara tratándose de japoneses, puedo dar fe de ello), sus ojos saltones y el pelo alborotado que dicen le deforma la cabeza como a E.T. Por si no tenía suficiente con el aspecto y con lanzarse a dirigir a un pueblo como el japonés, llega ahora la parienta y le suelta que, una noche, mientras dormía, viajó en un platillo volante triangular y llegó a Venus. A ver, vamos a ver, triangular y llegando a Venus, igual hay que decirle al bueno de Yukio que no haga uso del débito matrimonial mientras Miyuki duerme, que luego pasa lo que pasa y vienen las abducciones.


Con razón desvelaba ella después que el planeta de marras era un lugar muy hermoso y muy verde, claro, otras culturas llaman a eso orgasmo, pero son civilizaciones mucho más atrasadas que la de los líderes tecnológicos. La mujer, con sus sesenta y seis años a cuestas, igual ha tenido algún problemilla para reconocer o recordar ciertas sensaciones, y claro, lo fácil es echarle la culpa a algún selenita rijoso.


En fin, no sé yo si será mejor tener estos gobernantes que otros supuestamente más centrados, tipo cachitas de la tundra, conquistadores alpinos, cejitas seductoras o barbitas siseantes. Esperemos que la buena de Miyuki vuelva a ser abducida frecuentemente, aunque para ello el primer ministro nipón tenga que hacer horas extras, no sea que una noche ella despierte echando de menos el viaje astral y le emascule los adminículos viriles como en la película de Oshima.



LA LINTERNA MÁGICA - ENTREVISTA CON EL VAMPIRO



ENTREVISTA CON EL VAMPIRO

Tom Cruise y Brad Pitt se pasaban la eternidad libando leucocitos de los cuellos más incautos, Anne Rice lo puso en letras de molde y ellos lo llevaron a la pantalla junto a una diabólica Kirsten Dunst. Pero ahora tenemos en España una organización que ha jubilado a estos vampiros de por muerte, sí, esa misma en la que más de uno estaba pensando, la Sociedad General de Autores y Editores, aunque tal vez habría que modificar el significado de las siglas SGAE y darle su verdadero sentido: Sangramos y Gorroneamos las Almas de los Españoles.


No seré yo quien ponga en tela de juicio los derechos de la propiedad intelectual, flaco favor me haría, aunque tampoco se me pasaría por la cabeza cobrarle a nadie (al menos de momento, porque con la crisis cualquiera sabe…) por leer estas líneas, pero lo que hacen estos señores deja a las sanguijuelas a la altura de las más tiernas hermanitas de la caridad. Hace algún tiempo no dudaron en hincarle el colmillo a un concierto de David Bisbal en el que se pretendía recaudar fondos para la delicadísima operación de un niño. Así, sin ningún pudor.


Y este verano que no se despide han vuelto a llenar algunos periódicos que otros, y todo por el muy loable propósito de pretender cobrarles derechos a los habitantes de Zalamea y Fuenteovejuna. Faltaría más, a ver qué se han creído estos paisanos, que con la excusa de homenajear a Calderón y a Lope quieren irse de rositas, o tal vez piensen que con ensayar después de sus trabajos y no cobrar por representar las susodichas obras ya han cumplido con sus obligaciones. Hasta ahí podíamos llegar.



Hay que aflojar los bolsillos, hombre, no sea que los herederos de los autores barrocos se enfaden, ¿alguien sabe cuándo prescriben esos derechos de autor?, porque yo creo que ya habrán caducado. Así que mucho ojito con esta gente, que dentro de poco querrán cobrarnos en Semana Santa por representar la pasión bíblica, o por recrear las cercanas batallas entre cartagineses y romanos, o por la Feria de Abril…, bueno, y no digamos nada cuando llegue Navidad, porque todo eso está escrito en los anales históricos o en la mismísima Biblia. El caso es chuparnos la sangre, aunque con lo que cobra la gente de la SGAE, bien nos podría chupar otra cosa.



martes, 1 de septiembre de 2009

LA CUARTA EDAD - ANICETO VALVERDE



LA CUARTA EDAD - Aniceto Valverde


Queridos amigos, este verano, a lo largo de la última semana del mes de julio, mi amigo el escritor cartagenero Aniceto Valverde nos deleitó con un relato por entregas en las páginas de La Opinión. Para quien tal vez no tuviera acceso al mismo, por las prisas y los desbarajustes estivales, dejo aquí el enlace para acceder a él, porque merece la pena su lectura; además, como Aniceto acostumbra en su prosa, está teñido de tintes de observación periodística y de un jugueteo de ciencia ficción que no sé yo hasta que punto no se convertirá pronto en la verdad más absoluta para quienes ya hemos cumplido los cuarenta. Espero que disfrutéis con su lectura tanto como yo.



martes, 7 de julio de 2009

LA LINTERNA MÁGICA - UN PEZ LLAMADO WANDA


UN PEZ LLAMADO WANDA

Como cada mes de julio, ya tenemos la foto de todos los veranos, los protectores de los animales que forman la PETA han montado su numerito en Pamplona, justo antes de los sanfermines. Y no han tenido la decencia, perteneciendo a una organización con semejante nombre, de hacerlo bajo los efectos de algún alucinógeno, no, lo han hecho sobrios y a pecho descubierto, embadurnaditos de sangre, artificial, supongo, y con unas banderillas de pega, cosa que no entiendo, porque si vamos a defender a los morlacos, sintamos primero lo mismo que sienten ellos.


Estas almas abnegadas son las que acuden a Barcelona cuando la Monumental se reabre con José Tomás, o las que arrojan pintura a las señoronas envueltas en abrigos de pieles, grandes acciones que entrañan un elevado riesgo para la pírrica recompensa que supone salir en todos los telediarios. Pero yo en cambio no los he visto en otras situaciones, de gran riesgo animal, no los he visto metiéndose bajo el casco de un ballenero japonés, ni en los hielos de Canadá echándole una manita a los bebés de foca, ni en los humedales de Doñana, caladitos para defender a nuestro lince ibérico. Ahí no recuerdo haberlos visto, o tal vez esté fallando mi precaria memoria animal.


Igual es por los años, pero estoy un poquito harto ya de los justicieros de pose, de los defensores de organdí que piensan en el murciélago pelotudo de Borneo, o en el amenazadísimo pájaro uyuyuy de Sudamérica, pero no se preocupan por la mendicidad o la explotación infantil, por el hambre del centro de África (demasiado calor) o por la trata de blancas provenientes de las estepas rusas (demasiado frío, supongo). Además, tampoco han levantado un dedo para quejarse por las epidemias de las vacas locas o de la gripe porcina, y esos animalitos también son del Señor, hombre.


Me encocoran ciertas actitudes un poco falsarias, así que debo de estar quedándome trasnochado, es cierto que los toros sufren en las plazas, pero sin la fiesta nacional ni siquiera existirían como especie. Entre estos floritos de la protesta despelotada y el pobre Michael Pallin de la pantalla, que mataba a tres perritos por accidente, me quedo con el segundo, su amor por los animales me parece más auténtico. Si los de la PETA hubieran estado en la famosa foto del buitre y el niño africano, igual se habían puesto a hacer campaña, y ya sabemos a favor de quién de los dos la habrían hecho.



sábado, 20 de junio de 2009

OJOS DE FUEGO




OJOS DE FUEGO


Queridos amigos, por fin, este mes de junio, vio la luz definitivamente la edición que Tres Fronteras ha hecho de "Ojos de fuego", la que fue mi primera novela. Desde aquí aprovecho para agradecer el hecho de que la tengamos en la mano a José María Pozuelo, Paco Giménez Gracia y José Antonio Bascuñana, y por supuesto a Rubén Castillo, que siempre ha apostado por esta novela.

Os dejo aquí algunas imágenes de las dos presentaciones que hemos hecho, en Murcia y Cartagena, en las que he tenido el orgullo de contar con un buen puñado de amigos, y con presentadores de lujo como Luis Leante, Ana Escarabajal o Paco Marín. Espero que todos aquellos que hayáis quedado fascinados por la maravillosa portada os animéis a dar un pasito más y abrir sus páginas, creo que no os arrepentiréis.






Aquí os dejo también un enlace con una entrevista en El Faro, y otro con las generosas palabras que Luis Leante le dedica a la novela, yo sólo puedo apoyarlas prometiendo nuevas entregas de las andanzas del detective Sergio Gomes. (http://www.elfaro.es/noticia.asp?ref=129077) (http://luisleante.blogspot.com/2009/06/ojos-de-fuego.html)