Vistas de página en total

martes, 21 de junio de 2011

CRÍTICAS LITERARIAS - MANUEL MOYANO

Hacía falta que el gran público conociese ya los microrrelatos de Manuel Moyano, porque siempre hace falta que las buenas obras se divulguen, y también para que este género, tan de moda últimamente, sepa cuál es uno de los faros hacia los que debe mirar. Quienes creen que hilvanar una historia en una veintena de líneas es algo sencillo se equivocan de medio a medio, porque una cosa es sacar simples anécdotas de la chistera de las urgencias y otra muy diferente saber cocer historias para gourmets literarios. Manuel Moyano sabe lo que se hace, y sobre todo sabe muy bien cómo hacerlo, porque dejar al lector en cada relato con la sensación redonda de lo bien tramado, de lo bien escrito, no es tarea nada fácil. Sólo quien se preocupa por la buena literatura, quien gusta de leer más allá de lo legible, puede perfilar después argumentos brillantes como los que rebosa este volumen.

‘Teatro de ceniza’. Manuel Moyano.

Menoscuarto Ediciones. Palencia, 2011. 126 páginas.

CRÍTICAS LITERARIAS - JUAN IGNACIO MONTIANO

Una broma de celos en el programa radiofónico de mayor audiencia desencadena un alud en la vida de Fernando Blasco, su presentador, sometido desde entonces a una especie de kafkiano proceso lleno de irreverencias y angustias. Juan Ignacio Montiano parte de una situación que podría ser cotidiana, para ir retorciéndola página a página, con un tono zumbón y satírico, a la par que muy crítico con una sociedad en la que, como reza el título de la novela, parece que vale todo. La intrincada manera de hacer avanzar este disparate narrativo va creciendo cual bola de nieve hasta convertirse en una avalancha final muy sorprendente y con enormes dosis de acidez social y ética.


‘Todo vale’. Juan Ignacio Montiano.

Ven y te lo cuento Ediciones. Barcelona, 2010. 134 páginas.

miércoles, 15 de junio de 2011

CRÍTICAS LITERARIAS - RUBÉN CASTILLO




Elegancia y misterio




A la hora de perfilar una novela con una intriga histórica, hay que tener en cuenta algunas normas, la primera de ellas consiste en hallar un enigma como punto de partida, un poderoso imán que se clave como una daga en la curiosidad del lector. Acto seguido, sería conveniente trazar unos personajes con enjundia para lanzarlos a descifrar dicho enigma; en tercer lugar, se requiere una documentación exhaustiva, apasionada incluso, para moverse en el delicado alambre que separa lo histórico de lo ficticio. Y como colofón, sin el que nada de lo anterior serviría en modo alguno, hay que ser buen escritor, casi tanto como buen lector, porque todos estos requisitos deben cumplirse respetando siempre a los posibles lectores.




Rubén Castillo ha ejecutado la fórmula a rajatabla, y el resultado es una novela hipnótica que cuesta muchísimo trabajo cerrar, y cuyo primer capítulo es ya un cepo literario con el que gana al lector para el resto de sus páginas. Y es que esa reunión del estado mayor de Hitler está narrada como si el autor hubiera sido uno más de su círculo, o como si hubiera estado escondido bajo la mesa. Todo para lanzarnos el enigma, el anzuelo de la obra, el último mensaje que el genocida austriaco escondió en el interior de su globo terráqueo.




Encontrar el sentido de dicho mensaje es el objetivo que se marcan los tres protagonistas de la novela, sobre todo dos, porque el millonario Robert Wilkins, un personaje con un atractivo narrativo brutal, se aparta en cuanto ha encomendado su misión a la pareja de investigadores. Ambos incumplen el tópico detectivesco, como debe ser, porque esta novela no es negra, es mucho más, tiene una intriga de muchos quilates, y una potencia cinematográfica digna de considerar.




La catedrática Katherine Gordon y el ex militar Walter Irving serán los encargados de descifrar a qué o a quién hacía referencia el mensaje del dictador. Ambos se respetan, tienen un pasado con sus correspondientes sombras, y emprenden una investigación que no habría sido creíble sin que el autor se documentara a conciencia, pero tampoco si hubiera variado un ápice el tono de sus conversaciones. El conocimiento de los últimos tiempos del nazismo, así como las biografías de sus figuras más destacadas se convierten en sendos valores añadidos de la novela.




Habría que rogarle al lector que, como en las viejas películas de misterio, no desvele a nadie el final de esta historia, tal vez sea uno de los mejores honores que se le puedan hacer a la obra. Los otros, los honores tangibles, se los debemos a Rubén Castillo, por la manera de dosificar la trama, por la perfección de los diálogos, por la elegancia con la que hace que se trate la pareja protagonista, porque parece un lord inglés acicalando la palabra justa. Quien abra esta novela disfrutará de una lectura extraordinaria, y como muestra, vaya también el magnífico booktrailer que ayuda a presentarla.




http://www.youtube.com/watch?v=vcpCgjU0dzU



‘El globo de Hitler’. Rubén Castillo.


Editorial: Isla del Náufrago. Segovia, 2011. 384 páginas.





martes, 7 de junio de 2011

LA LINTERNA MÁGICA - LA COLMENA





LA COLMENA




Al café de doña Rosa acudían siempre todas las criaturas que perfiló Camilo José Cela y luego recreó en la pantalla Mario Camus, y allí terminaban porque era su refugio, o lo más parecido a un hogar que podían encontrar. Quienes habitamos los institutos pasamos también parte de nuestro tiempo en sus cafeterías, porque acaban convirtiéndose en un lugar en el que repostar, charlar o simplemente cargar las baterías.



Puedo presumir de que mi centro, el IES Mediterráneo de Cartagena, tenía una de las mejores cantinas que he conocido, y digo tenía porque algún meainformes de la Consejería de Educación, Formación y Empleo de la Región de Murcia ha decidido que eso tenía que cambiar. Qué curioso que allí ni se eduque, ni se forme ni se respete el empleo, paradojas de la vida burocrática. Las mentes pensantes, mejor dicho, los diarreicos mentales que se empeñan en cosernos a informes a los profesores pero que luego nos dan la espalda cuando hay algún conflicto con alumnos o padres, esos tipos tan lucidos han logrado rizar el rizo.




No contentos con ningunearnos, hace unos meses se sacaron de la manga un “Procedimiento para la Contratación del Servicio de Cafetería de los Centros Docentes Públicos”, vamos, que quieren ser ellos, que en el mejor de los casos llevan años sin pisar un instituto, quienes decidan quién nos pondrá el café o les servirá bocadillos a los alumnos, todo para darle otra vuelta de tuerca a la poca autonomía de gestión que tienen los centros.



Debió de ser por la cercanía electoral, o porque la crisis también sacude a los amigotes, o porque algún asesor digital o subsecretario voltaico tiene un primo cuyo cuñado es íntimo amigo de la amante del dueño de una empresa de catering, y con este procedimiento pues igual se hace con la concesión de diez o doce cafeterías, qué sé yo. Después de la construcción, los trajes o las influencias, éste era un campo que tenían sin prevaricar, digo, sin explotar. Da igual que las aulas estén masificadas, que el absentismo crezca y crezca, que los alumnos no se involucren con el estudio, que las infraestructuras de los centros sigan huérfanas, eso no importa, lo verdaderamente importante es decidir quién se hace con las cantinas.



Tal vez yo sea un ignorante, pero lo que sí sé es que en mi centro, hace trece años que mantienen nuestra cafetería Luis Ñíguez y Santi Baeza, una pareja de trabajadores indesmayables y grandísimas personas, que conocen a cada alumno, saben lo que tomamos sin pedírselo, y siempre tienen una palabra amable. Lo que sí sé es que sus dos hijos, que estudian en el centro, les echan una mano cada vez que pueden. Lo que sí sé es que trabajan mañana y tarde, y que siempre han colaborado en cualquier actividad del centro. Eso sí lo sé.



Ignoro, en cambio, qué botarate político quiere acabar con un servicio magnífico dándoselo a una aséptica empresa que nunca podrá tratarnos como ellos, y lo que es peor, por qué desde esa Consejería no se tiene el más mínimo reparo en poner de patitas en la calle a una familia, cargándose de un plumazo su única fuente de ingresos. Lo que no sé es cómo no protestamos todos un poco más, o por qué seguimos manteniendo en sus cargos a esta panda de inútiles capaces de ignorar a los trabajadores de los centros de enseñanza, capaces de mangonear en la distancia. Desde luego, doña Rosa era una santa al lado de estos burócratas imbéciles.





sábado, 4 de junio de 2011

CRÍTICAS LITERARIAS - MANUEL MOYA


Claveles y espinas

Gracias a la Revolución de los Claveles, Manuel Moya desgrana la historia de cuatro personas cuyos caminos se vieron entrelazados en el triángulo formado por Lisboa, París y Luanda. La convulsa década de los años setenta colocó a estos cuatro seres en diferentes disyuntivas geográficas, ideológicas y hasta personales, y los años posteriores seguirían sacudiéndolos como a peleles mecidos por un destino tan caprichoso como cruel.

Sophia, una joven de buena familia, ignorante de los tejemanejes políticos y las desigualdades sociales, abrirá los ojos gracias a Fernando, un idealista utópico que combate el sistema dictatorial salazarista. Frente a ellos, o a sus espaldas, Ilidio de Andrade, agente de la policía portuguesa, con un sanguinario pasado a cuestas tras su estancia en Angola al servicio del padre de la propia Sophia. Y al fondo de todo ello, París, la meta de los libertarios europeos, el destino del cuarto personaje, el narrador que cambió un fusil y una trinchera en Angola por el exilio y la supervivencia en la capital francesa.

Esta compleja tela de araña comienza a devanarla Manuel Moya a raíz del suicidio de Sophia, para regalarnos durante quinientas páginas saltos temporales, juegos de la memoria, brutalidades policiales, amores contrariados, abandonos familiares, adopciones de conciencia, ahogos ideológicos, cruces por la España tardofranquista, fidelidades inquebrantables y una venganza que el tiempo, por inclemente que fuera, nunca pudo frenar.

Esta historia sin buenos y malos, con seres más o menos desvalidos, supone una gran panorámica de una de las últimas dictaduras europeas, pero por encima de todo es una historia de búsquedas vitales: Sophia buscó a Fernando, Fernando buscó la justicia, Ilidio de Andrade buscaba primero un hueco social y luego a la familia que lo abandonó, y el narrador, además de buscar a Sophia, anhelaba su propia supervivencia a pesar de las espinas que jalonaban su camino.


‘Las cenizas de abril’. Manuel Moya.

Editorial: Alianza Literaria. Madrid, 2011. 494 páginas.

(LA VERDAD, "ABABOL", 4/6/2011)

CRÍTICAS LITERARIAS - DONNA LEON


Cuando un accidente deriva en crimen, el olfato policial suele ser determinante, y olfato precisamente no le falta al comisario Brunetti. Con lo que no contaba el veneciano creado por Donna Leon es con las asechanzas de un delito ya antiguo, y sobre todo con la férrea voluntad de quien es capaz, ya al final de sus días, de seguir haciendo cualquier cosa por amor, por amor y por el bien de la persona a quien ha entregado su vida. El comisario también acusa la edad aunque no les falla a sus incondicionales.

‘Testamento mortal’. Donna Leon.

Editorial: Seix Barral. Barcelona, 2011. 318 páginas.

(LA VERDAD, "ABABOL", 4/6/2011)

domingo, 29 de mayo de 2011

CRÍTICAS LITERARIAS - BENJAMÍN PRADO


Sombras en la memoria


Han tenido que pasar más de treinta años para que algunos acontecimientos ocurridos durante la Transición empiecen a recibir la luz que se merecen, y eso es lo que se ha propuesto Benjamín Prado con esta novela de tintes periodísticos y documentales: airear las conexiones existentes entre el asesinato de Carrero Blanco, la matanza de Atocha, el 23-F, los GRAPO y la CIA, nada menos; lazos que nos llevan hasta una posible conspiración mundial liderada por los estadounidenses en su afán de plantarle cara al comunismo en cualquier rincón del planeta en el que se manifestara.

Tras esa conspiración corre la periodista Alicia Durán, quien se convertirá en uno de los ejes de la novela, arrastrando tras ella a una juez férrea casada con un hedonista y filósofo marido, a un profesor de literatura algo desencantado, a una arqueóloga colaboradora de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, y a la familia de un impresor republicano que lucha para recuperar sus restos del macro-mausoleo del Valle de los Caídos. De una manera tan sutil como firme, al autor entrelaza los destinos de estos personajes, pero sin dejar de ofrecerle al lector una intriga histórica y múltiples episodios tanto de la Guerra Civil como de la construcción del monumento y de las sombras de los primeros años democráticos.

Novela ideológica y muy bien cosida con datos reales cuya presencia se agradece, puesto que es una manera de combatir ese oscuro pacto de silencio que pareció firmarse en España tras la muerte del dictador. Un pacto que ha seguido vigente por encima del color de los gobiernos, un pacto que no ha permitido que muchas familias hayan podido cerrar de una vez sus heridas y que les lleva a seguir buscando justicia, una búsqueda cuya dureza alterna Benjamín Prado con situaciones curiosas, como las protagonizadas por algunos familiares republicanos ante la muerte de Franco.


‘Operación Gladio’. Benjamín Prado.

Editorial: Alfaguara. Madrid, 2011. 380 páginas.

(ABAOL, "LA VERDAD", 28/5/2011)

jueves, 19 de mayo de 2011

Los miserables - Juan Ramón Barat

No me resisto a difundir aquí este artículo de mi amigo y escritor Juan Ramón Barat, lorquino, por motivos más que sobrados.


LOS MISERABLES

Van vestidos con chalecos y cascos reflectantes y llevan una bolsa con botes de pintura o sprays. Forman grupos de cuatro o cinco individuos. La gente de Lorca los ve recorrer las calles, sorteando escombros, pisoteando cascotes, vadeando cintas y vallas que prohíben el paso.

Lorca, asolada por varios terremotos, parece una ciudad bombardeada y estos hombres del chaleco van catalogando los diversos grados de la catástrofe. Como si marcaran en un estadillo el número de ilesos, heridos, muertos y desaparecidos en una guerra macabra –valga la redundancia-. Lo indican con colores: verde, amarillo y rojo. Los del ejército (Unidad Militar de Emergencia) son unos verdaderos ángeles caídos del cielo, aunque no lleven alas y vistan de negro, porque se están dejando la piel en la tarea, arriesgando su vida al entrar en las casas que pueden venirse abajo de un momento a otro. Cuando se topan con el infierno de lo irremediable, le ponen un matiz fúnebre al asunto del cromatismo: pintan directamente con un círculo negro, que significa más o menos lo que el mismo color sugiere: pozo negro o cataclismo integral o muerte súbita.

Los hombres del chaleco reflectante o los del UME, decíamos, recorren la ciudad con los botes de pintura y marcan una cruz o un círculo en las fachadas o junto a las puertas de los edificios y las casas. La gente los rodea, los sigue, acecha sus movimientos, habla con ellos con el corazón encogido, el alma en vilo, los ojos al borde de las lágrimas, porque del color de la cruz o del círculo depende el nivel de la desgracia. Se puede entrar en la casa sin problemas, aunque haya desperfectos (verde); se recomienda no entrar o entrar con mucho cuidado, pero salir enseguida (amarillo); no se puede entrar porque las estructuras del edificio han sido gravemente dañadas y hay peligro de derrumbe (rojo); se prohíbe el paso, este edificio va a ser demolido en breve (negro).

Lo curioso del caso es que muchísimos de los edificios coloreados de rojo o negro son de reciente construcción. Como suena. Estamos hablando de uno, dos, tres, cuatro o cinco años de antigüedad. Algunos, incluso, aún no han comenzado a ser habitados.


El terremoto de 5,1 grados habido en Lorca a las 18:50 h. el pasado miércoles, día 11 de mayo, ha dejado al descubierto las miserias no sólo de los edificios sino de los arquitectos, ingenieros, constructores, maestros albañiles, contratistas, promotores y otros personajes del mundo del ladrillo, que nos han dado gato por liebre. No sé si el lector me estará entendiendo. En vez de poner 1.000 kilos de hierro para sujetar la estructura estos miserables han empleado 500 kilos. En vez de colocar hormigón o cemento armado, han usado arena tonta. Y así sucesivamente. Pero no contentos con esa estafa, se dedicaban a vender esos pisos treinta veces más caros de lo que a ellos les costaba. Dicho de otro modo, un piso podía costarle al constructor entre 50 ó 70.000 euros aproximadamente. Pues bien, los vendían por 240, 250, 260 ó 270.000 euros, céntimo arriba, céntimo abajo, según cómo y dónde, en las fechas en que fueron puestos a la venta. Es decir, en los años de las vacas gordas, previos a la gran crisis actual. Que el lector saque sus conclusiones.

Estos indeseables que se han dedicado a llenarse el bolsillo robando e inflando el mercado inmobiliario, conchabados con los banqueros y otros alienígenas corruptos de los que hablaremos otro día, son los responsables de la burbuja especulativa y de la bancarrota económica y moral en la que estamos sumidos. Pero no sólo eso. Como digo, el terremoto ha puesto al descubierto las miserias de los edificios de paja que estaban construyendo. Por si el lector no lo sabe, un edificio debe ser capaz de soportar el achuchón de un terremoto de unos 7 grados en la escala Richter. Y estos no han aguantado ni uno de 5,1.

¿Quiénes son estos constructores, promotores, ingenieros o arquitectos? Lorca no es tan grande. Pueden contarse con los dedos de las dos manos. Todo el mundo los conoce. De hecho, algunos cometieron la osadía de colocar una placa con su nombre junto a la puerta del edificio donde ahora los hombres del chaleco reflectante y los del UME han dibujado un círculo rojo o negro.

Estoy convencido de que si el célebre Víctor Hugo, uno de los más grandes escritores de todos los tiempos, saliera de su tumba, no dudaría en utilizar todo este material (de derribo y humano al mismo tiempo) para acometer la segunda parte de su famosa obra Los miserables.

Espero que esto no se quede en agua de borrajas, que es lo que suele suceder siempre en este país. Tal vez no sea una mala idea que los propios afectados, esos hombres y mujeres que han visto desmoronarse brutalmente su casita de papel –perdón por la metáfora-, acudan a los tribunales y presenten las demandas pertinentes para que se depuren responsabilidades civiles y penales. En algún lugar tiene que haber un juez dispuesto a hacer justicia –lamentablemente la frase no es un pleonasmo-. Estos miserables deben ser juzgados, y no sólo por lo sucedido sino también por todo lo que podía haber ocurrido. Porque si el terremoto hubiera dado un arreón un poquito más fuerte, sin necesidad de llegar a la magnitud de los 7 grados, Lorca no sería hoy una triste ciudad en ruinas. Sería un inmenso cementerio en ruinas.

Juan Ramón Barat

Escritor independiente

www.juanramonbarat.com

18 de mayo de 2011



sábado, 7 de mayo de 2011

CRÍTICAS LITERARIAS - ROSA MONTERO

He visto cosas que vosotros no creeríais

Rosa Montero ha dado un salto mortal narrativo, mejor dicho, un triple salto con tirabuzón en la espiral del túnel del tiempo, y el resultado ha sido una novela magnética, atrayente, cautivadora y llena de fuerza, tanto en sus aspectos narrativos como en su proyección visual. Una novela en la que el Madrid del año 2109 es uno de los protagonistas, y en la que palpita, sobre todo, el homenaje a Blade Runner y a aquel universo de replicantes que, además de buscar afanosamente al padre, se encargaban de recordarles a los hombres lo afortunado y precario de la existencia humana.

Inmersa en una conspiración mundial, la detective replicante Bruna Husky se ve envuelta en un caso demoledor, puesto que otros congéneres suyos, presa de alteraciones cerebrales e incontenibles ataques de furia, comienzan a asesinar a los humanos de los Estados Unidos de la Tierra. Desde la primera página, el lector es atrapado, o más bien abducido, de manera vertiginosa, por un ambiente futurista narrado con total naturalidad, sin tediosas explicaciones seudocientíficas, y todo para acompañar a la replicante de combate en una investigación que señala taras políticas y sociales de índole universal y se entremezcla, por un lado, con la nostalgia que siente Bruna por la muerte del que fue su amante, y por otro con la cuenta atrás, porque su caducidad vital está ya fijada con un inamovible plazo de cuatro años.

Bajo esa trama policial, Rosa Montero ha sembrado tanto críticas como avisos, críticas acerca de cómo estamos asolando nuestro entorno, y avisos muy serios de lo que esa actitud puede provocar dentro de unas décadas. La memoria del archivero Yannis suministra al lector los datos de esa historia reciente y de los cambios que la negligencia del ser humano ha provocado en el planeta y en la sociedad. El otro personaje vital para Bruna Husky es Paul Lizard, en cuya figura parece recaer un sentido y cariñoso homenaje privado de su autora, un policía que seguirá siempre los pasos de la detective, velando por ella en cada embate. Hay, además, otras criaturas dignas de cariño en un mundo desarraigado, pequeños islotes a los que Rosa Montero se aferra para encontrarnos un rayo de esperanza, para que esas lágrimas en la lluvia no se evaporen sin más, para que no se pierdan con el último de los replicantes. Por suerte, la memoria de la autora madrileña no tiene caducidad, de ahí que haya que agradecerle que nos regale novelas como ésta.


‘Lágrimas en la lluvia’. Rosa Montero.

Seix Barral. Barcelona, 2011. 476 páginas.

(LA VERDAD, "ABABOL", 7/5/2011)

CRÍTICAS LITERARIAS - JIM KOKORIS

Curiosa novela para los tiempos que corren, aunque los entresijos empresariales norteamericanos no se parezcan mucho a los españoles. Jim Kokoris disecciona el ‘american way of life’ y las miserias de un cincuentón que ha pasado de la cumbre al paro, aunque eso le sirva, tras varios descalabros literales, para darse cuenta de qué cartas había manejado hasta entonces en la partida de su vida. Histriónica, melancólica, a ratos dura y a ratos tierna, es difícil sustraerse a las tentaciones del ‘happy end’ por mucha crítica que rezumen sus páginas.


‘El despedido’. Jim Kokoris.

Ediciones del Viento. A Coruña, 2011. 403 páginas.

(LA VERDAD, "ABABOL", 7/5/2011)

martes, 26 de abril de 2011

TRAMPANTOJOS


Me llaman para dar una pequeña conferencia sobre el cuento, un género literario que adoro, apenas una docena de personas se desperdigan por la sala, algunos amigos, y no puedo dejar de preguntarme qué interés pueden tener mis palabras, si no me tengo por experto en la materia, si no lo soy. Siento entonces una mezcla de temor y de respeto porque no sé si esperan un discurso académico y profundo. Lo único que puedo transmitirles es mi experiencia como autor de relatos, regalarles mis sensaciones cuando los escribo, y leerles un par de cuentos con todo el cariño del mundo. Al finalizar el acto, sólo deseo que no se hayan visto engañados o decepcionados, que no se instale en sus conciencias la impresión de haber sido defraudados.

lunes, 11 de abril de 2011

FALLO PREMIOS MANDARACHE



"Fin" y "Mala luna" han sido las novelas más votadas por los casi 3.000 lectores que componen el jurado de estos premios

Los jóvenes lectores de Cartagena han tenido la última palabra para elegir a los ganadores de la sexta edición del Premio Mandarache y la tercera del Premio Hache. Los galardones pueden presumir de ser los más democráticos de las letras españolas formado por un jurado de cerca de 3.000 jóvenes lectores principalmente de colegios e institutos del municipio.

El resultado de las votaciones, que se realizaron a través de la web oficial del proyecto entre el 4 y el 7 de abril, ha sido desvelado esta mañana por un grupo de estudiantes del IES Mediterráneo de Cartagena, acompañados por la Concejala de Juventud, Ruth María Collado.

Fin, de David Monteagudo se ha alzado finalmente con el VI Premio Mandarache tras ser elegida por el 40% de los votantes jóvenes que participaban como jurado de esta democracia literaria. En el caso del Premio Hache (la modalidad de literatura juvenil) Mala luna, de Rosa Huertas se ha llevado el galardón en la votación más reñida de la historia del Premio Hache, habiendo superado la novela de Miguel Sandín,Expediente Pania, por un solo voto.

El jurado del Premio Mandarache 2.011 está compuesto por casi dos mil jóvenes entre 15 y 30 años y el del Premio Hache por más de mil adolescentes entre 12 y 14 años. Desde septiembre de 2010 estos miles de lectores (estudiantes de secundaria, universitarios, jóvenes de asociaciones o inscritos por libre) han leído y comentado las novelas que les facilitó gratuitamente el Ayuntamiento de Cartagena y han podido encontrarse con los tres autores finalistas de cada premio, hablar con ellos, preguntar y compartir sus impresiones antes de que llegara el momento de votar.

Sendos premios tienen una dotación económica de 3.000 euros respectivamente y una escultura de Angel Haro, y serán entregados por la alcaldesa de Cartagena a los escritores ganadores el próximomiércoles 4 de mayo en el Nuevo Teatro Circo de Cartagena, en una ceremonia dirigida por Luisma Soriano y Nieves Pérez Abad. Durante la gala de entrega se desvelarán los finalistas de la próxima edición.

El premio Mandarache es una estrategia original de fomento de la lectura entre jóvenes creado por la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Cartagena y las Bibliotecas Municipales y desarrollado a partir del trabajo de un grupo promotor que integra los esfuerzos de profesores y profesoras, librerías, editores, asociaciones de padres y madres de alumnos, bibliotecas, animadores, asociaciones juveniles y jóvenes participantes, y que está produciendo óptimos resultados en su objetivo de crear nuevos lectores jóvenes.

El programa Mandarache se ha convertido en sólo siete años en uno de los modelos de fomento de la lectura más innovadores y eficaces de España.
David Monteagudo y Rosa Huertas ganan el Premio Mandarache y Hache 2011, Foto 1
David Monteagudo y Rosa Huertas ganan el Premio Mandarache y Hache 2011, Foto 3
David Monteagudo y Rosa Huertas ganan el Premio Mandarache y Hache 2011, Foto 4
David Monteagudo y Rosa Huertas ganan el Premio Mandarache y Hache 2011, Foto 5

domingo, 10 de abril de 2011

CRÍTICAS LITERARIAS - ALICIA GIMÉNEZ BARTLETT


Un lugar en el mundo

No es una historia más de la Guerra Civil, ni siquiera una crónica bélica estricta, sino la desgarradora historia de una mujer que nació bajo los atributos equivocados y en el maquis encontró el hueco que el resto de la sociedad le negaba. Alicia Giménez Bartlett se alzó con el último Premio Nadal gracias a la existencia de Teresa Pla Meseguer, más conocida como La Pastora, acusada de una treintena de muertes y capaz de burlar a la Guardia Civil durante años, convirtiéndose de esa manera en un mito popular, en una leyenda terrorífica de la España oscura de los cuarenta.


La autora albaceteña se ha destapado así como una escritora capaz de manejar con gran solvencia lo histórico y lo novelesco, pues logra crear un sólido ambiente de búsqueda gracias a los dos personajes que cierran el trío protagonista, el psiquiatra francés Lucien Nourissier, y el cínico periodista Carlos Infante, quien ejercerá de cicerone para tratar de encontrar a La Pastora. Del inicial choque de culturas, Giménez Bartlett consigue alcanzar la cota de un más que meritorio proceso de inversión, una especie de quijotización doble, porque a medida que ambos hombres se adentran en el corazón del territorio rural del maquis, el idealista Nourissier se vuelve un descreído pesimista, y el cínico Infante descubre que tiene una aguda conciencia social, y que hasta es capaz de elegir bando años después de haber finalizado la guerra.


Mientras tanto, las andanzas de La Pastora le llegan al lector en una primera persona tan natural como espeluznante, prologando el encuentro que tanto se desea con ese ser atormentado y solo, y mostrando un panorama repleto de crueldades e injusticias cometidas bajo el amparo de los primeros años de la posguerra. Al mismo tiempo, tanto el viaje de ambos hombres como las diferentes incursiones de la cuadrilla de guerrilleros constituyen un vehículo fiel para mostrar el panorama de la España rural, un país dentro de otro que, a las primeras de cambio, se empeñaba en renegar de guerras y políticas, refugiándose sólo en su propia existencia, en la sencillez y en la vida agrícola. Resulta difícil, en principio, que el lector logre compartir el desmedido interés del psiquiatra, e incluso que se encariñe con Teresa Pla, o Florencio, que ambas personas es, pero a lo largo del medio millar de páginas de la novela, Alicia Giménez Bartlett consigue involucrarnos en los testimonios tanto tiempo buscados, y hasta sacudirnos los huesos con el destino que tuvo tan peculiar criatura.


‘Donde nadie te encuentre’. Alicia Giménez Bartlett.

Editorial: Destino. Barcelona, 2011. 509 páginas.

(LA VERDAD, "ABABOL", 9/4/2011)


martes, 5 de abril de 2011

TAMPANTOJOS


En mitad del gran sindiós climático, el sol se abre paso dejando en el horizonte una estela blanca y fugaz en las ramas de los almendros. Los campos van cubriéndose de extensiones grisáceas y artificiales con las que proteger las cosechas, y en los arcenes de las carreteras, antes de que amanezca, se reúnen docenas de náufragos que cambiaron los océanos de la pobreza por una patera en la que navegar por estos nuevos océanos de plástico, sacudidos por un viento infinito que no se cansa de provocar una marea brillante de tantas ilusiones como espejismos.


sábado, 2 de abril de 2011

CRÍTICAS LITERARIAS - ANTONIO CALZADO

Demonios cotidianos

Ser hijo de una caduca estrella del rock puede tener desventajas como las herencias trasnochadas o los desajustes generacionales, aunque también puede abrir los ojos acerca de qué comportamientos evitar; en cualquier caso, Andrés Valverde es el resultado de los movidos años ochenta, y de los vaivenes que la música y ciertas sustancias psicotrópicas provocaron en sus padres, hasta llegar incluso a la muerte de la madre. El joven protagonista lucha contra la imagen de un padre recluido en su casa, solitario y aficionado en exceso a la marihuana, y tiene la buena costumbre (o mala, que cada cual elija) de robar un libro cada vez que compra otro.

Buscando su hueco en el mundo, en una carrera universitaria que no acaba de llenarle, o en su corazón, para hacerle sitio a Eva, Andrés roba un día el libro equivocado, y con ese acto desata una serie de acontecimientos demoníacos. Desde ese momento, Antonio Calzado alterna dos líneas narrativas, la que sigue los pasos de Andrés y la que ocupan aquellos seres que han empezado a jugar con él, con su voluntad y su destino. Poco a poco, esas dos líneas, que se antojaban un tanto paralelas, van convergiendo, y lo esotérico, lo sobrenatural, los crímenes, el dominio de las voluntades, van haciéndose los amos del argumento. Hay muchos secretos que desvelar, además de un eterno combate entre el bien y el mal, entre dos criaturas que forman una misma moneda y que se aprovechan del joven, de sus debilidades y de sus sueños.

El terror (la novela obtuvo el I Premio de Literatura Fantástica Ciudad de Maracena) no es nada gótico, al contrario, tremendamente actual, lo que otorga mucho más valor a la creación de Antonio Calzado, quien nos hará ver demonios hasta en los rincones más cotidianos de nuestras vidas, y eso es lo peligroso de verdad, lo más terrorífico que aglutina esta novela.


‘Noviembre’. Autor: Antonio Calzado.

Editorial: Almuzara. Córdoba, 2010. 335 páginas.

(LA VERDAD, "ABABOL", 2/4/2011)


martes, 29 de marzo de 2011

LA LINTERNA MÁGICA - EL JUEZ DE LA HORCA

EL JUEZ DE LA HORCA

Al pobre Roy Bean estuvieron a punto de lincharle, y desde entonces decidió que impartiría justicia con el segundo mejor argumento del Oeste, una soga (el primero era el Colt 45), así que John Huston no tuvo más que dirigir a un histriónico Paul Newman para hacerlo creíble. Menuda herencia nos han dejado entre los dos, a tenor del ambiente que se respira últimamente en este santo país.

Ya sabemos que todo español lleva dentro un médico, un seleccionador nacional y un detective, pero desde hace algún tiempo, también lleva dentro un juez, porque se está extendiendo la práctica abusiva de juzgar a todo aquel que nos rodea, acusando y señalando sus faltas no sólo sin pudor, sino con el orgullo de mostrar haces de paja en los ojos de los demás. Y gran parte de culpa la tiene el papanatismo de los políticos, empeñados en colocar en la diana de lo prohibido todo lo que cualquier cantamañanas con escaño considere incorrecto, sea lo que sea. No hablo ya del manido tema del tabaco, ni siquiera en el Camp Nou, cuna del catalanismo más progresista de Europa, puesto que en aquel pequeño país se prohíbe siempre un punto o dos más que en el resto de España. Hablo, tan solo, de relaciones humanas, porque cada vez más gente sale de su casa empuñando el índice acusador para disparar sin piedad al primero que se encuentre.

A veces los señalados habrán cometido algún error, mayor o menor, pero otras veces su gravísimo pecado será hacer algo diferente, o que no resulte del gusto del señalante. No aparcar frente a una puerta, aunque no haya señal de tráfico alguna, no dejar que los niños jueguen a la pelota frente a nuestras casas, no consumir tabaco, alcohol o grasas, o todo aquello que alguien considere feo, no repetir curso, no opinar de nada que resulte comprometedor, no llamar a las cosas por su nombre.., pero, eso sí, hay que ver televisión basura, hay que leer revistas del hígado, escuchar cómo sientan cátedra rubias vulgares y maloperadas. Todo eso sí, porque si entonces alguien alza una voz mínimamente acusadora, será tachado de intransigente.

Aquello de que la libertad de uno termina donde empieza la de los demás se ha convertido, desde hace unos años para acá, en una frontera móvil, corrediza y acomodaticia según le convenga a cada uno. Así nos va en esta sociedad individualista y ciega, crispados porque no sabemos convivir con los demás, porque creemos, en nuestra supina falta de humildad, que somos los únicos seres del universo. Vamos listos como no volvamos a aprender en qué consiste la tolerancia; no recuerdo quién dijo aquello de que cuando se apunta con el índice, otros tres dedos señalan al apuntador, pero sería conveniente no olvidarlo.




sábado, 26 de marzo de 2011

SEMANA LITERARIA IES MEDITERRÁNEO - MARÍA DUEÑAS


ENCUENTRO CON MARÍA DUEÑAS Y CLAUSURA

"No puedo estar más que agradecida a los lectores por cómo han acogido mi novela, aunque a veces, cuando la veo por todas, partes, confieso que siento un poquito de vergüenza”.

Así de sincera se mostró María Dueñas en la clausura de la 1ª Semana Literaria del IES Mediterráneo, ante un auditorio lleno que la escuchó con la misma admiración con la que después aguardó a que ella firmara sus ejemplares. La autora de “El tiempo entre costuras”, recién llegada de viaje, tuvo la deferencia de poner el punto y final a una semana repleta de encuentros muy fructíferos, y departió con los lectores durante más de una hora sobre la génesis de la que ha sido la novela más vendida de los últimos tiempos.

Para ella, el Marruecos español, lugar en el que transcurre una gran parte de la obra, no era sólo una zona militar, sino un lugar en el que vivir, una especie de oasis de tranquilidad y un refugio para la memoria, de entre cuyos recuerdos comenzó a crecer el germen de la novela. Novela que se fue alimentado de una serie de personajes fascinantes que María iba encontrando a medida que se documentaba, seres que mostraban, en su vertiente histórica, peculiaridades suficientes como para que aumentara el interés literario por ellos. Y a ellos se sumó el misterio provocado por los movimientos de espionaje que entonces florecieron en el norte de África perteneciente a España.


Aun así, la novela no estaba completa, y ella sentía que faltaba un hilo conductor central, alguien que fuera capaz de ver qué ocurría con todos aquellos personajes, y de esa manera nació Sira Quiroga, alma indiscutible de la obra, cuya existencia fue la que terminó de hilvanar a todas las demás criaturas, incluyendo a las secundarias que encarnaban otros temas como la amistad o la ley. Como todas las personas, Sira tenía un camino que seguir, y ése fue el eje central de la novela, su paso del exilio al desexilio, el viaje exterior entre Madrid, Tetuán y Lisboa, y el interior que acabaría moldeando a la joven costurera.

No podríamos haber imaginado un mejor broche para esta semana literaria, y María Dueñas se encargó de realzarlo aún más al asegurarnos que habrá nueva novela, y que trata de concentrarse al máximo en ella separando ese proceso creativo de la vorágine en la que le ha sumido el éxito de “El tiempo entre costuras”. Los alumnos y los profesores del IES Mediterráneo esperamos con avidez esa segunda novela.



viernes, 25 de marzo de 2011

SEMANA LITERARIA IES MEDITERRÁNEO - JERÓNIMO TRISTANTE

ENCUENTRO CON JERÓNIMO TRISTANTE

"Me habría encantado viajar en el tiempo, tener una máquina como la de Wells, tal vez por eso me decidí a ambientar mis novelas en el pasado”.

Esta es una de las muchas intimidades que nos ha desvelado Jerónimo Tristante en su encuentro con los lectores para hablar de la segunda entrega de su detective Víctor Ros, “El caso de la viuda negra”, una novela ambientada en un periodo que el autor admira, el siglo XIX, y que se arma gracias a otras de sus pasiones, el misterio y las historias de crímenes, no en vano considera que los asesinos en serie son personajes muy atrayentes para la literatura.

Una literatura que se encargó de desmitificar, puesto que en ella está todo inventado después de tantos siglos, por lo que cobra aún más importancia la manera en la que se cuentan las historias, la forma original de presentar un argumento, que puede suponer la diferencia entre el triunfo y el fracaso. Todos podemos llevar dentro un narrador, pero lo importante es tener una buena historia y saber contarla, tal y como decía Delibes, como si se la estuviésemos contando a un amigo.

Para Jerónimo, hay dos clases de escritores, los autores “estupendos”, que se creen superiores y necesarios para la posteridad y que olvidan al lector, y los autores que piensan en los lectores, y que pretenden mimarlos para que disfruten de la lectura; por ello defiende que es una pose decir que no se piensa en el lector en el momento de la creación literaria, porque cualquier autor escribe para ser leído y le debe su vida como literato a los lectores.

"Leer un libro es una de las cosas más divertidas del mundo, y eso es lo que debe transmitirse en el aula a los alumnos, porque leer no ha sido nunca, ni debe serlo, un castigo, sino un placer inmenso". Como fue un placer y un divertimento escuchar a Jerónimo Tristante, que además de desempolvar anécdotas de sus fuentes y de la creación del personaje de Víctor Ros, nos contó algunos secretos que aún no pueden confesarse, y que quedarán bien custodiados en la complicidad establecida entre autor y lector.


jueves, 24 de marzo de 2011

SEMANA LITERARIA IES MEDITERRÁNEO - NEREA RIESCO


ENCUENTRO CON NEREA RIESCO

"A veces, la falta de moral de algunos medios de comunicación es lo más parecido a una Inquisición moderna".

Nerea Riesco no olvida sus raíces periodísticas, y es capaz de analizar la actualidad con juicios así de certeros, al tiempo que señala la importancia de que el ciudadano sea crítico con los medios informativos, y que reaccione para hacerse preguntas, para no dejarse anestesiar por los programas que tergiversan la realidad.

Pero antes de hablar de cuestiones sociales, se dirigió a sus lectores mostrando el inmenso cariño que le tiene a la literatura, porque para ella el placer de sumergirse en un libro es algo indescriptible, algo que permite recrear constantemente una obra, ya que nunca habrá dos maneras iguales de interpretarla, porque cada persona lo hace a su manera. El ser humano es poliédrico, dentro de cada uno de nosotros hay miles de personajes, con miles de facetas, y por eso considera tan maravilloso el hecho de escribir, porque con cada personaje podemos sacar a la luz una cara de nosotros mismos.

Y dentro de esos personajes, siempre han sido los tangenciales los más interesantes para la literatura, los olvidados, tal y como ocurre con Alonso de Salazar y Frías, el protagonista de su novela "Ars magica", un inquisidor atípico y borrado de las crónicas que ella ha rescatado combinando Historia y leyendas, mezclando la ciencia y la magia, lo racional y lo fantástico, para trazar "un camino de Oz con el que mis criaturas procuran conseguir aquello que les falta".


La España del siglo XVII es el marco para esta odisea de acusaciones de brujería, misterios, amor y conspiraciones, en la que la religión tiene un papel importante, no en vano el hombre, a lo largo de la Historia, ha hecho cosas terribles en nombre de Dios, de cualquier dios, y eso no debe olvidarse, porque a veces incluso se convierte en el impulso para escribir una novela. Nerea Riesco defendió el género que cultiva: la novela histórica, como el más cercano a la realidad, "no hay tanta diferencia entre los males del siglo XXI y los de hace cuatrocientos años, las lacras sociales se repiten eternamente, porque el ser humano no cambia, y se deja llevar siempre por los mismos motores".

Tras este lúcido encuentro, veinticinco de nuestros alumnos tuvieron la suerte de compartir con ella un taller de narrativa de lo más interesante, del que esperamos que haya servido para hacer crecer en ellos el germen de la buena literatura, la que practica Nerea.



miércoles, 23 de marzo de 2011

SEMANA LITERARIA IES MEDITERRÁNEO - RUBÉN CASTILLO


ENCUENTRO CON RUBÉN CASTILLO

"La vida siempre es mucho más importante que la literatura. Hay médicos que salvan vidas cada día y caminan por la calle con humildad, y escritores que se creen dioses, y eso es un gran contrasentido, por eso la literatura hay que valorarla en su justa medida".

Rubén Castillo volvió a la que ha sido su casa durante años para hablar sobre "La cueva de las profecías", una novela juvenil que casi se vio "obligado" a escribir por la insistencia de sus dos hijos, María y Rubén, y en la que incorporó fuentes reales, las cuevas en las que jugó de niño y los libros entre los que creció, el universo de una infancia que después se ha visto convertida en argumento literario.

El tema del príncipe destronado es el punto de partida de la novela, una situación común para los niños y jóvenes que les permite empezar a valorar la vida y sus cambios, descubrir cuáles son esos secretos de la existencia, ese juego constante entre los misterios y las realidades, y el interés con el que dicho juego debe ser transmitido al lector para que sea él quien complete la partida. Y es que el lector es el tercer autor de la novela, tras el escritor y el editor (o incluso el ilustrador, como ocurre en este volumen), porque a él le corresponde el privilegio de concederle el hálito de la vida a la obra literaria.


Precisamente por la importancia del lector, Rubén Castillo recomendó a los casi ciento cincuenta adolescentes que compartieron la jornada con él que "lean hacia atrás", es decir, que empiecen por la literatura juvenil, que es mucha y de calidad, para seguir después con autores actuales de literatura de adultos, y sólo cuando se hayan hecho lectores, incorporen a su memoria los clásicos que quieran. "Se debe leer lo que a uno le apetezca, porque leer debe ser un acto de libertad, pero a veces también un acto de desobediencia, tal vez por eso la literatura es tan gratificante".

martes, 22 de marzo de 2011

SEMANA LITERARIA IES MEDITERRÁNEO - LORENZO SILVA





ENCUENTRO CON LORENZO SILVA

"La vida es también una cadena de cosas y personas que vamos perdiendo por el camino"

Lorenzo Silva nos deleitó durante su encuentro con palabras de las que nos hacen reflexionar, sobre todo a los adolescentes, que viven un momento crucial porque tienen que decidir la identidad que les acompañará durante el resto de su vida. Por eso aboga por una literatura juvenil que no le dé la espalda a la realidad, tal y como manifestaba: "En literatura juvenil hemos pasado de los colores y lo liviano a lo gótico y lo vampiresco, y ése es un camino que no sabemos a dónde conducirá, pero no es el que yo quería seguir, yo sólo quería contarles a los jóvenes historias que ellos pudieran vivir, no encerrarlos en mundos alternativos".

Para él los jóvenes deben comprometerse, porque al fin y al cabo la vida es lucha, y no una antología de finales felices, y la literatura debe reflejar la vida, la realidad, y no dedicarse a esconderla. Esa relación con la literatura ha hecho de Lorenzo Silva un hombre feliz con su trabajo, alguien que tiene la suerte de asomarse a una ventana que se abre a otros mundos, mundos que nos completan gracias a la posibilidad de vivir otras vidas, y no sólo la nuestra. Eso sí, no pretende dar lecciones morales explícitas en sus novelas, ni crear historias cerradas, porque la vida no es algo hermético, y la interpretación que haga cada lector es fundamental para completar cada obra.

Se siente muy satisfecho de que los jóvenes se sigan acercando a novelas como "El cazador del desierto", una obra que tiene ya más de una década, porque un libro es algo muy fugaz y son los lectores quienes pueden prolongar su vida o cortarla de golpe. Y es un hombre totalmente respetuoso con su público, tal y como muestran sus palabras: "Me preocupa mucho cómo hacer ver al público juvenil lo adelantados que están en algunas cosas con respecto a los adultos, pero también lo inocentes que son para otros aspectos de la vida. Eso sí, para llegar a los jóvenes hay que hacerlo con mucho respeto, y con un lenguaje que no consideren ajeno, para que no se sientan menospreciados".

Los alumnos del IES Mediterráneo, en cambio, se han sentido orgullosos de tener junto a ellos a Lorenzo Silva.

lunes, 21 de marzo de 2011

SEMANA LITERARIA IES MEDITERRÁNEO - LUIS LEANTE


ENCUENTRO CON LUIS LEANTE

"La literatura es un ejercicio de memoria, y la vida es una serie de múltiples casualidades".

Estos son dos de los mensajes más importantes que nos ha dejado Luis Leante en su encuentro con los alumnos del IES Mediterráneo, además de hablarnos de la libreta del escritor como el principal instrumento para recoger historias que luego han de convertirse en literatura, libretas en las que abundan los personajes curiosos que Luis ha conocido a lo largo de su vida, criaturas con un atractivo literario y unas historias que se convierten en argumentos de futuras obras.

También habló de la fascinación que el Sahara ha ejercido sobre él, hasta el punto de aparecer en tres de sus obras: "La puerta trasera del paraíso", "Mira si yo te querré" y "Los campamentos de refugiados saharauis a principios del siglo XXI", y del azar y la casualidad como motores de la existencia humana, del devenir del mundo, mostrando así la inconsistencia del hombre, una insignificancia que debería hermanarnos al comprobar la magnitud de los poderes del azar y el destino.

Una lección para sus jóvenes lectores, que han podido apreciar no sólo al escritor, sino también al hombre.




jueves, 17 de marzo de 2011

SEMANA LITERARIA IES MEDITERRÁNEO


Hay voces muy agoreras que dicen que los jóvenes no leen, también hay otras que dicen que los profesores no trabajamos, que no nos preocupamos por nuestros alumnos. El IES Mediterráneo se encarga de desmentir ambos supuestos con la 1ª Semana Literaria, cuyo programa dejo a continuación.



martes, 15 de marzo de 2011

TRAMPANTOJOS

Varios días después, por la tarde, de nuevo en el tren, la vorágine de cuerpos y maletas se altera ante la posibilidad de que el convoy arranque antes de tiempo. La gente se deja llevar por avalánchicos ancestros para asaltar sus respectivos asientos. Lamento que el pasillo no sea más ancho o que no se hubieran retrasado los minutos suficientes como para quedarse en tierra. Cuando al fin logro sentarme y sacar mi libro, mi vecina de asiento recibe una llamada en su móvil; durante quince eternos minutos desgrana, a voz en cuello, todo lo que cree conveniente, sin importarle quién la escuche, los regalos para los niños, la herencia del abuelo, el desempleo del padre, la crisis, las cañas que se ha tomado a mediodía con no sé quién. Y cuando considera que ya ha pregonado bastante su vida, se enrosca sobre sí misma y se duerme impidiendo la salida al pasillo.

Al fin puedo leer, mi teléfono vibra entonces en el bolsillo y no contesto, por nada del mundo quiero alterar el tenue silencio, ni siquiera con el susurro de una excusa y la promesa de devolver la llamada. Hay demasiados espejos en los que no deseo mirarme.