Vistas de página en total

viernes, 31 de agosto de 2012

TRES HERIDAS

Se acaba de publicar mi libro sobre Miguel Hernández, aquí dejo el enlace de su edición electrónica (a ver si los hados económicos cambian de rumbo y algún día puede ver la luz en papel). Mi agradecimiento, especialmente, a Salvador Martínez Pérez, que diseñó y maquetó la obra además de crear esta magnífica portada; y también a Pascual García y Ángel Peñalver, de la Consejería de Educación de Murcia, por hacer posible la publicación.

http://www.carm.es/web/pagina?IDCONTENIDO=10415&IDTIPO=246&RASTRO=c943$m4331,4330 





domingo, 26 de agosto de 2012

TRAMPANTOJOS


         ¿Puede la edad exacerbar las manías o ciertas intolerancias? Siempre pensé que el tiempo atemperaría las tempestades, regalaría paciencia (lo de esperar sabiduría me parece pretencioso de más) y comprensión hacia todo aquello que uno no practica. Pero me sorprendo bastante ante ciertas conductas que me sacan de quicio, como la indigencia estética o indumentaria que parece extenderse en los últimos años.

         El derecho de cada quien a vestir como le plazca es inalterable, pero también lo es el de los demás a disfrutar de ciertos cánones estéticos que ahora no sólo no son respetados, sino que se violentan sin pudor en cada esquina. Ropas colocadas al desgaire, sin ningún sentido de la elegancia o la combinación, gentes vestidas como si se hubieran anclado en una pubertad eterna y asesina de futuro, como un rapero que encuentro, una vez más, en el autobús, tal vez llegue a los treinta, pero su envoltura lo ha disecado más o menos en la mitad.

         Gorra ladeada y enorme, pantalones culeros (alguien debería contarle que esa moda viene de las cárceles norteamericanas, y que quienes se bajaban los pantalones así transmitían un mensaje de disponibilidad sexual), camiseta tres tallas mayor, zapatillas de marca italiana con el logotipo más grande que la suela, una cadena uniendo el ombligo y la cartera y, por supuesto, enormes auriculares de los que escapan los decibelios, que creo debe ser lo que más me molesta. Que el tipo vaya moviendo la mano como si se hubiera escapado de un vídeo neoyorquino ya es casi lo de menos.


         Suspiro (y un cuarto de autobús también lo hace) cuando el peter pan de rap se baja, pero no hay tiempo para el alivio, porque sube una joven con los brazos completamente tatuados, la cara labrada de aceros y media cabeza rapada. Por suerte ya no soy joven con disposición a enamorarme, porque me cuesta entender que con semejante aliño se pueda encandilar a alguien que no profese la misma tribu. ¿Libertad de identidades o esclavitudes de clan?

viernes, 17 de agosto de 2012

TRAMPANTOJOS


         Mientras espero para acceder al andén de la Estación de Atocha, llega un legionario vestido con su uniforme de paseo, incluyendo abertura de camisa y gafas de aviador, no de espejo, pero casi (eso debe prohibirlo la ordenanza correspondiente). Calculo que habrá pasado ya la cincuentena, lleva una barba cerrada pero de estreno, por todo equipaje acarrea una bolsa de plástico de contenido incierto, unas irredentas ansias de fumar, y en las mejillas los deltas sanguíneos que el alcohol hace desembocar en la epidermis.

    Durante las cinco horas del viaje, no intercambia palabra alguna con nadie, fuera de las cortesías necesarias, y eso que va sentado en esos cuatro asientos enfrentados que aún conservan los trenes más antiguos, como el que nos lleva hasta el sur. Eso sí, en varias ocasiones visita el cuarto de baño, bien para fumar a escondidas, bien para dejarnos una mítica herencia odorífera que inunda el vagón entero.

       También se aprovisiona de los consabidos lingotazos en la cafetería, siempre sin destocarse ni quitarse las gafas. Cada vez que recorre los vagones, las cabezas se vuelven a su paso, como si contemplasen un agujero negro del pasado.

         Cuando falta menos de una hora para llegar, saca de la bolsa de plástico un viejo transistor, extiende su antena y trata de sintonizar alguna emisora. No puedo abortar la sonrisa mientras los portátiles, móviles, ipods, iphones, smartphones y demás setas tecnológicas crecen a nuestro alrededor.

         Al llegar a Cartagena, se adecenta con una nueva visita al cuarto de baño (¿llevará su provisión privada de Varon Dandy?), recoge sus cosas empuñando la bolsa y, ajustándose las gafas aunque sean las diez de la noche, baja del tren. Es curioso, pero él y yo somos los únicos viajeros a los que nadie aguarda en el andén.

miércoles, 1 de agosto de 2012

LA LINTERNA MÁGICA - GATTACA


GATTACA

  
            En un futuro no muy lejano, los padres elegirían el sexo y las condiciones físicas e intelectivas de los hijos, y los que no cumplieran con las expectativas, o trabajarían al servicio de los perfectos, o acabarían en un desagüe genético, que se lo digan a Ethan Hawke, Uma Thurman y a Jude Law cuando trataban de burlar al perfeccionista sistema social de su país.

            Esto de la genética, amén de un mundo un tanto virgen, tiene también sus peligros, y el mayor de ellos radica en las experimentaciones bajo cuerda, en los tratamientos secretos que todo el mundo ignora hasta que son demasiado palpables. Tras mucho tiempo en el dique seco, he vuelto a poner a trabajar a mis contactos en el espionaje patrio, y los resultados son demoledores: la clase política dirigente lleva décadas participando en experimentos de selección genética, cuyo único fin es el de perpetuarse en el tiempo, y ponerse a salvo de las hordas de pelagatos indignados (y hasta funcionarios incluso) que amenazan con desterrarlos.

            Las pruebas han ido saliendo a la luz muy poco a poco, y en los últimos meses la avalancha ha sido ya brutal. No contentos con esquilmar todos ellos la ubre estatal, han criado a sus vástagos con genes manilargos, caripétreos y ausentes de conciencia y remordimiento algunos. ¿Que no me creen? Ahí van algunos ejemplos demoledores: un hijo de Esperanza Aguirre entra como asesor en el Ministerio de Economía, una hija de Eduardo Zaplana lo hace (“asesorar”) en materias turísticas, otra hija de Federico Trillo ayuda a la alcaldesa de Cartagena (que además de munícipe es también diputada, no vayamos a dar puntada sin hilo). Ya, ya sé que alguno pensará que sólo son puestos laborales, y que de ahí a llenarse la bolsa aún va un trecho, cada vez más pequeño, pero trecho al fin y al cabo. Ah, y no me olvido de los de la rosa y la ceja, que tampoco se libraban del mal ni del contubernio genético.

            Pero la cosa no acaba así, porque ahí están también Andrea Fabra, hija del hombre que posee el récord nacional de boletos de lotería premiados, sí, sí, el angelito que se hizo amigo de los parados en el Congreso, y Oriol Pujol, que anda manejando a su antojo las ITVs catalanas y todo lo que se ponga a tiro. Ahí ya no me pueden refutar la teoría de la génesis de Monipodio, llevan tatuado en lo más hondo del ADN el lema: “nacíos p’a trincar”, y luego se extrañan de que la gente proteste y los amenace, si total, son impunes ante la ley, a qué tanto revuelo.

            En Irán han condenado a muerte a cuatro banqueros corruptos, y me da cierta envidia, aunque entre el corte de manos de la ley Islámica y la impunidad de aquí habrá algún término medio, digo yo… ¿O es que la modificación de los supuestos del aborto emprendida por Ruiz Gallardón tiene fines más altruistas que desconocemos? Seguiremos investigando, porque hay cierto duquesito ahora camuflado cuyos genes serían muy jugosos de analizar.




domingo, 15 de julio de 2012

LOS TRABAJOS Y LOS DÍAS


            Se estrenan para el gran público las reflexiones de Lorenzo Silva de la mano del primer proyecto de crowdfunding realizado en España, un mecenazgo a cargo de un grupo de lectores que permite que este libro vea la luz de la imprenta y de los formatos electrónicos. Buena iniciativa si además sirve para recoger el verbo de un autor dotado de un gran juicio, una desbordante pasión por la literatura y una capacidad comunicativa que no está al alcance de todo el mundo. Nos sobran, por tanto, los motivos para congratularnos.


‘Los trabajos y los días’. Lorenzo Silva.
Editorial: Libros.com. Madrid 2012. 153 páginas.
(LA VERDAD, ABABOL, 14/7/2012)

sábado, 7 de julio de 2012

EL ENREDO DE LA BOLSA Y LA VIDA



Antología del colmillo retorcido

            Vuelve el ínclito, el maravilloso, el de la floja conciencia y el verbo vertiginoso, el lunático detective con el que tantas sonrisas ha arrancado a los lectores Eduardo Mendoza, y lo hace con el eco sociológico de una crisis ante la que, visto lo visto, lo mejor que se puede hacer es empuñar la ironía, el sarcasmo, el esperpento y todo el ridículo que seamos capaces de imaginar, porque de otra manera terminaríamos como el propio protagonista, durmiendo desnudos en el suelo de su tocador de señoras, o con la cabeza dentro de un secador industrial y chupando el mango de un cepillo en vez de una anémica cuchara huérfana de los jugos del progreso.

La desaparición de Rómulo el Guapo, antiguo compañero de celda de nuestro particular investigador, es el punto de partida que trae a la escena de su vida a una serie de personajes disparatados, una parada de monstruos narrativos que roza la genialidad, una esposa despampanante y lúbrica con la que no hay manera humana o divina de yacer, una adolescente turbia llamada Quesito, timadores profesionales, mimos de alcurnia, africanos albinos, acordeonistas callejeros que aún esperan una orden del Partido para hacer estallar de una vez por todas la revolución. Y, cómo no, chinos, porque los chinos han dejado de ser una amenaza, son una realidad económica capaz de adaptarse al medio con una facilidad sobrecogedora, guerreros del euro que compran locales y rinden homenaje a los políticos catalanes del General Tat.

Es imposible leer esta novela sin esbozar una sonrisa, incluso sin carcajearse a veces, y sin envidiar la manera tan sibilina con la que Eduardo Mendoza retuerce una vez más su colmillo, porque lo hace con un estilo con el que ya nos hemos familiarizado, capaz de narrar los disparates más estrambóticos con una naturalidad pasmosa, tal y como hace con el atentado que se le atribuye al desaparecido Rómulo el Guapo, verdadera sublimación de un deseo que más de una vez habrán tenido algunos de los cinco millones de parados de este país. Además, la presencia de Barcelona como personaje, y no solo como fondo escénico, resulta imprescindible una vez más en las aventuras de este perturbado que hace años se ganó un hueco, nada respetable, por cierto, en la literatura española. Menos mal que no han  vuelto a encerrarle a pesar de sus tropelías, resulta mucho más interesante en libertad, salvo que algún día se le rebele del todo a su autor.


‘El enredo de la bolsa y la vida’. Eduardo Mendoza.
Editorial: Seix Barral. Barcelona, 2012. 277 páginas.
(LA VERDAD, ABABOL, 7/7/2012)

sábado, 30 de junio de 2012

LA REALIDAD QUEBRADIZA


Prismas y poliedros

            Incrementa Páginas de Espuma su colección ‘Vivir del cuento’, y le toca el turno ahora al coruñés José María Merino, una de las referencias de la narrativa breve en lengua castellana. La selección realizada en este volumen cuenta con el mérito de las agudas intervenciones de Juan Jacinto Muñoz Rengel, otro gran especialista del género, quien perfila un magnífico prólogo con el que adentrarse en la mente laberíntica de Merino, y una posterior entrevista que ahonda tanto en los matices del relato como en la literatura fantástica y la distopía, dos grandes pilares de este autor.

            Entre ambos pórticos, la visión que José María Merino ha tenido siempre sobre la realidad, ese prisma poliédrico en el que se multiplican hasta el infinito personajes que se buscan a sí mismos, a ambos lados de los espejos, existencias alternativas cuya cara más coherente nunca es la lógica, presencias y presciencias demoledoras esculpidas por el destino, el pasado e incluso por la propia muerte, que no lleva nada bien eso de quedarse fuera de estas páginas. Por supuesto, también hay un hueco para las minificciones de este académico que ha dado lustre a un género que allende el Atlántico tiene y cuerpo y respeto, mientras que aquí no termina de desembarazarse de algunos advenedizos de ocasión.

            Aquellos lectores que imaginen la realidad como una planicie mesetaria, sin dobleces ni fisuras, absténganse de leer estos relatos. Por el contrario, los admiradores borgianos y cortazarianos, los discípulos de Lovecraft, Wells, Clarke, Cervantes, Orwell, y tantos otros, quienes gustan de moverse entre los lados de acá y de allá, o los viciosos de los juegos metaliterarios, estarán encantados de abrir estas páginas e introducirse por quién sabe qué pasadizos de qué universos alternativos. Mejor no podría titularse, por lo tanto, este volumen, esa realidad quebradiza y frágil es la que alimenta siempre la mirada y la calidad literaria de José María Merino.


La realidad quebradizaJosé María Merino.
Editorial: Páginas de Espuma. Madrid, 2012. 262 páginas.
(LA VERDAD, ABABOL, 30/6/2012)

AQUELLA EDAD INOLVIDABLE


            De marcar un gol que valía una final a ensobrar su propio cromo tras una brutal entrada de un defensa centralista, el paso fugaz por el Athletic de Bilbao de Souto Menaya lo cuenta Ramiro Pinilla con la crudeza propia del primer franquismo y la profundidad de la que hace gala en su escritura. Un destino atroz para un luchador que nunca renunciaría a su orgullo de futbolista y de vasco, pero sobre todo a su orgullo de hombre, aun atado a una muleta, a una madre muda y a una joven lechera voluntariosa.


Aquella edad inolvidableRamiro Pinilla.
Editorial: Tusquets. Barcelona 2012. 227 páginas.
(LA VERDAD, ABABOL, 30/6/2012)

domingo, 24 de junio de 2012

DEJA EN PAZ A LOS MUERTOS


      Pocos motores hay más poderosos que el misterio y las relaciones humanas, Juan Ramón Barat lo sabe y con ellos ha construido las andanzas del joven David Villena durante sus vacaciones en un pueblo del sudeste mediterráneo. Secretos guardados a voces, presencias inexplicables, pesquisas inquisitivas y una prosa directa y cautivadora que le guarda un hueco al lector para acompañar a Daniel en cada uno de los episodios. Novela madura, sin estridencias y con la sencillez que los años suelen regalar a los buenos escritores.


Deja en paz a los muertosJuan Ramón Barat.
Editorial: Ediciones Carena. Valencia 2012. 211 páginas.
(LA VERDAD, ABABOL, 23/6/2012)

domingo, 17 de junio de 2012

EL ASESINO HIPOCONDRÍACO


Asesino imaginario

            Puede que los mayores enemigos de un asesino profesional sean las coincidencias, las casualidades o incluso los olvidos, circunstancias que amenazan con no permitirle cumplir con su trabajo, pero con lo que hasta ahora no habían contado es con un vademécum de dolencias, como las que padece el protagonista de esta novela, el señor Y., que van aumentando a medida que avanzan sus páginas y se va demoliendo su prestigio laboral.

Juan Jacinto Muñoz Rengel ha vuelto a hacer gala de su prosa incisiva, irónica y mordaz, para soltar en el universo literario a una criatura que ya conmovió en su momento a los miembros del jurado del premio Clarín, Rosa Montero entre ellos, hasta el punto de recomendar encarecidamente la publicación de las andanzas de este sicario de honor kantiano y reducidas esperanzas de vida, porque no hay cuadro, síndrome o dolencia que el señor Y. no haya contraído, con el consiguiente retraso en sus funciones, y la alegría, aunque ignorada, del señor Eduardo Blaisten, quien debía ser su última víctima.

Esos intentos fallidos, así como la voluntad indesmayable de este hombre enfermísimo, le granjean cierta simpatía entre los lectores, porque además Juan Jacinto Muñoz se encarga de recordarnos que no está solo, que el mundo de los hipocondríacos famosos ha sido ancho pero no ajeno, sobre todo entre los filósofos y literatos.

Así, cada nuevo mal aparece acompañado de las memorias clínicas de Kant, Voltaire, Tolstoi, Lord Byron, Coleridge, Descartes, Molière, Poe, Jonathan Swift o el mismísimo Joseph Merrick, ‘El hombre elefante’ que inmortalizara el celuloide. No obstante, nuestro señor Y. es capaz de combinar esas visitas al pasado con el uso de los medios más sofisticados de espionaje y control psicológico de víctimas, porque la obligación siempre está por encima de todas las devociones, aunque éstas le lleven a ser un visitante más que asiduo en todos los hospitales de Madrid.

El asesino hipocondríacoJuan Jacinto Muñoz Rengel.
Editorial: Plaza y Janés. Barcelona, 2012. 224 páginas.
(LA VERDAD, "ABABOL", 16/6/2012)

domingo, 10 de junio de 2012

LA MUSA


             Asesinar imitando los crímenes de las novelas parece un buen método publicitario para hacer crecer las ventas, y para hacer rozar el éxito a más de un editor voraz, lo malo es que todas las sospechas recaerán luego sobre el autor de dichas novelas. Enrique Cabrera traza un original argumento con una potencia narrativa considerable y una estricta fidelidad al género negro. Lástima que esta novela sufra los rigores de correcciones y maquetaciones algo pobres, porque el contenido se merecía un envoltorio mucho más acorde a su calidad.

La musaEnrique Cabrera Cebrero.
Editorial: Novum Publishing. 2012. 193 páginas.
(LA VERDAD, ABABOL, 9/6/2012)

LA ESPOSA GENTIL


            Las tribulaciones de una familia judía en la Italia del primer cuarto de siglo forman el eje de una novela a ratos insulsa, en la que Lia Levi se pierde entre curiosidades para luego dar un acelerón cuando peor se pusieron las cosas para los judíos europeos. Una pena que pase de puntillas por los momentos que podrían haber sido más estremecedores e interesantes desde el punto de vista narrativo, y que deje al final la imagen un tanto difusa de la esposa que renunció a su religión por amor.

La esposa gentilLia Levi.
Editorial: Alianza Literaria. Madrid, 2012. 318 páginas.
(LA VERDAD, ABABOL, 2/6/2012)

SUBTE


            Una vez más el extinto Rafael Pinedo voltea y sacude la realidad para llevarnos hasta un mundo inquietante en esta última entrega de su trilogía, tras ‘Plop’ y ‘Frío’, en la que la vida logra abrirse camino, a pesar de las oscuridades físicas y sociológicas, y en la que una mujer se convierte en todos los seres humanos, en una extensión de una raza cuyo único objetivo es la supervivencia. Deberían leer esta novela los amantes de lo superfluo, así se abriría en sus mentes un buen puñado de horizontes.


SubteRafael Pinedo.
Editorial: Salto de Página. Madrid, 2012. 104 páginas.
(LA VERDAD, ABABOL, 2/6/2012)

domingo, 27 de mayo de 2012

UNA ESCARAPELA AZUL


Una escarapela azul

            Rosa Huertas acaba de conseguir que los lectores estemos de enhorabuena, porque en las mesas de novedades de las librerías han aparecido nada menos que dos nuevos títulos suyos, lo que duplica la satisfacción. Esto tampoco debería extrañar a nadie una vez que se conoce tanto la obra anterior de la autora como a la propia persona, una mujer que rebosa amor por la literatura por los cuatro costados, y dotada de una fuerza extraordinaria para atrapar y pergeñar historias y luego convertirlas en buenos libros.

El blog de Cyrano (SM Gran Angular) recoge los rasgos que la autora madrileña ya ha dado a conocer al mundo literario, su pasión por el pasado y los grandes autores españoles, y el afán por empuñar un misterio que sus protagonistas han de resolver, por supuesto, en las calles de Madrid, universo de referencia que cada vez toma más peso en la obra de Rosa Huertas, aunque siempre dedique páginas también a otros territorios por los que siente cariño, como ocurre aquí con la Cartagena familiar.

Sofía, al igual que Cyrano (tanto el literario como el trasunto que conoce en El Retiro), escribirá a un amor frustrado, a un amor oculto al que no se puede entregar, y Pablo, supuesto destinatario de esos textos, se convertirá en la llave con la que abrir el alma de la joven aspirante a periodista, y llenarla de la energía que supone entregarse a la investigación de un gran enigma. Como fondo, la personalidad y la huella de Federico García Lorca y el amor en los tiempos de la Guerra Civil, cuando el destino era más anoréxico que nunca y dejaba escapar sus hilos a manos llenas.

Casi al mismo tiempo que aparecía la obra anterior, lo hacía también La caja de los tesoros (Edelvives), una novela infantil con la que evitar la pérdida de los paraísos del tiempo, y en la que otra Sofía se alía con Miguel para demostrarle al mundo que es posible luchar por los orígenes, y enseñarnos a todos que el dinero puede ser un medio, sí, pero nunca el único motor que alimente nuestras vidas.

Una playa idílica, de las de antes, y unas monstruosas torres ladronas de mar en cuyo espejo no quiere mirarse un grupo de chicos, forman el punto de partida de una historia en la que Rosa Huertas pone en manos de los dos jóvenes protagonistas armas suficientes para dinamitar la especulación inmobiliaria, para ajustar cuentas con los secretos familiares, y para defender la posibilidad de vivir en cierta armonía con la naturaleza y con la sencillez del ser humano, algo que ningún adulto deberíamos olvidar jamás.

Rosa Huertas rescata una vieja escarapela azul que hermanaba en un secreto a algunos personajes de El blog de Cyrano; si sigue escribiendo así, tendrá que buscar la forma de fabricar millones de escarapelas para que sus lectores las llevemos prendidas con todo el honor del mundo.

El blog de Cyrano                                                                               La caja de los tesoros
SM, Gran Angular. 211 págs.                                                            Edelvives. 141 págs.
















sábado, 26 de mayo de 2012

MALEFICIUM


El camino de la razón

   Novelar el proceso más famoso que la Inquisición llevó a cabo contra la brujería en España no es tarea fácil, no ha sido la primera vez que se narran los desmanes del Santo Oficio ni la inquietud de Alonso de Salazar y Frías, quien dudó en todo momento de la presencia del Maligno en dicho proceso. Así que Patrick Ericson tenía doble trabajo al enfrentarse a esta novela, por un lado, contar los hechos que aparecen documentados en crónicas históricas, y por otro, hacerlo de forma literaria, con la soltura y la intriga que en él son habituales.

Y tras más de cuatrocientas páginas podemos afirmar que sale airoso del envite, porque a la primera persona con la que el jurista Alonso de Salazar emprende la narración, le sigue una tercera con la que facilitar al lector aquellos datos aún no revelados en el ‘Auto de Fe de Logroño’, y sobre todo las traumáticas experiencias por las que tuvieron que pasar personajes como María de Ximildegui, una de las acusadas de brujería que salvó sus carnes del fuego gracias a las pormenorizadas confesiones que regaló al tribunal.

Además de esas dos vías, Patrick Ericson no renuncia a retratar la intolerancia de la Iglesia española, y la ignorancia que en nombre de Dios les llevaba a cometer los desmanes más execrables, como tampoco se olvida de las mentiras con las que ciertos nobles, apoyándose en ese temor eclesiástico, buscaban satisfacer sus ambiciosos deseos. La existencia de curanderas, la tradición oral, el sexo desorbitado y las murmuraciones poco tenían que ver con la presencia de Lucifer en los prados de Zugarramurdi, y por esa vía se adentra un hombre empeñado en dudar de sus correligionarios y en encontrar la verdad, por mucho que le costase. El brazo del Santo Oficio es alargado, pero la razón sólo tiene un camino, y por él se afana Patrick Ericson en hacer caminar al lector.

‘Maleficium’. Patrick Ericson.
Editorial: Algaida. Sevilla, 2012. 422 páginas.
(LA VERDAD, ABABOL, 26/5/2012)

MENTA Y NATA


Pocos clubes provocan un sentimiento como el que provoca el cromosoma bético, y Fernando Fedriani rinde al equipo un histórico homenaje al tiempo que desvela curiosidades reales como la presidencia de Ignacio Sánchez Mejías, la peculiar afición de Lorca y Cernuda, o la inquina que le tuvo Queipo de Llano, centrada en Sebastián Meléndez, defensa del combinado que ganó la liga en 1935. Que nadie se crea que este libro es una simple crónica deportiva, es mucho más, y atesora varias líneas narrativas de sueños, gestas y grandes contrastes, lógico tratándose del Real Betis Balompié.


‘Menta y nata’. Fernando Fedriani.
Editorial: Ediciones Alfar. Sevilla, 2011. 330 páginas.
(LA VERDAD, ABABOL, 26/5/2012)

miércoles, 23 de mayo de 2012

EL COLOQUIO DE LOS PERROS

Dejo aquí la magnífica entrevista que Ignacio Borgoñós me hizo para la revista literaria El coloquio de los perros.



Antonio Parra Sanz
«Prometo misterio y también interés,
dos de los pilares que debe atesorar cualquier novela»

Ignacio Borgoñós

Antonio Parra Sanz (Madrid, 1965) acaba de publicar Apocalipsis 17, 1, una novela negra donde un asesino confeso conversa en un programa nocturno de radio con una locutora, que inmediatamente pone el caso en manos de un inspector de policía, abriendo así una historia tripartita donde cada personaje esconde luces y sombras, todo ello englobado en un ambiente claustrofóbico donde la culpa se erige como una gran amenaza. Pero Antonio Parra Sanz es mucho más que un escritor de misterio, no obstante ha ganado premios literarios de narrativa corta por toda la geografía española, donde se incluyen algunos tan prestigiosos como el Barcarola, y se confiesa admirador de obras como La Regenta y Cien años de soledad. Además, ha publicado la novela Ojos de fuego, así como los libros de relatos DesencuentrosEl sueño de Tántalo y Polos opuestos. También ejerce como crítico literario en el suplemento cultural “Ababol” del diario La Verdad. Conozcamos algo más de él.
Antonio Parra Sanz (Madrid, 1965)
      —EL COLOQUIO DE LOS PERROS: ¿Qué hace un escritor de cuentos capaz de ganar el Barcarola en la novela negra?
     —ANTONIO PARRA SANZ: Dar rienda suelta a la pasión por el misterio, soy un gran aficionado al género negro, tanto en la literatura como en el cine, y llegó un momento en el que ya no me conformaba con leer novelas negras, así que me lancé al ruedo de crear una historia de las que a mí me hubiera gustado leer, o ver en una pantalla, y así nacieron Ojos de fuego y su protagonista, el detective Sergio Gomes. Lo curioso es que aquella novela en principio iba a ser un cuento negro, pero fue creciendo y pidiendo más páginas, creo que fue un paso algo lógico, porque ya en mis primeros cuentos se asomaban de vez en cuando unos cuantos crímenes, así que estaba claro que tarde o temprano tendría que dejar de resistirme.
     —ECP: Sabemos que es escritor gracias a Cien años de soledad. Cuéntenos algo sobre esto.
     —APS: Cierta Nochevieja, con menos de veinte años, y debido a la reciente muerte de mi abuela, me vi poco después de la medianoche sin nada mejor que hacer que leer la novela de García Márquez, debido a que un magnífico profesor de Literatura nos la había recomendado en el curso de COU. Mientras en mi casa todos dormían, yo me enfrasqué en la odisea de la familia Buendía, y cuando quise darme cuenta, eran las cinco de la madrugada y me había bebido, de un trago, dos tercios de la novela. El tiempo se había licuado, mis ojos saltaban de párrafo en párrafo ante la maravilla de aquella prosa, y en aquel instante supe que había encontrado el libro de mi vida, y que ya no sería capaz de vivir un solo día sin leer. Cada uno de nosotros tiene un libro en su vida que nos marca para siempre, sólo hay que tener la paciencia suficiente como para dejarse encontrar por él, yo tuve la suerte de que me hallara joven, lo que me ha convertido en un apasionado de la literatura.

"Apocalipsis 17.1", publicado por Corona Borealis

     —ECP: ¿Cómo se originó su novela Apocalipsis 17, 1?
     —AP: Yo creo en el destino, y tratándose de la literatura, creo todavía más. Apocalipsis 17,1 formaba parte de otra novela más extensa, y era la obra escrita por el protagonista de esa novela mayor. Cuando finalicé aquel proyecto, me encontré con un número un poco desorbitado de páginas, y Amalia, mi mujer, me sugirió que diese independencia a ambas novelas, porque podían sobrevivir por sí solas. Ahí es cuando entra en juego el destino, que hizo que esta historia cobrara vida, y al mismo tiempo que la ‘novela madre’ mantuviera una extensión más adecuada que me permitiera centrarme más en su tema principal: nada menos que el sufrimiento de un autor que pretendía escribir una novela y veía cómo, a medida que su vida personal se iba resquebrajando, su calidad literaria iba en aumento. Luego, los caminos de la edición han hecho que una se publique antes que la otra, pero aún tengo esperanzas de que pronto pueda ver la luz Acabo de matar a mi editor, y, como no podía ser de otra manera, sigo sin renunciar a los crímenes.
     —ECP: ¿Qué lecturas de novela negra hay detrás de usted?
     —AP: La nómina sería demasiado larga, pero hay influencias a las que debo mucho, Vázquez Montalbán y su serie de Carvalho me volvieron incondicional del género, y poco a poco fui picando de todos los clásicos, desde Poe a los norteamericanos del ‘hard-boiled’, Chandler, Hammett, y por supuesto, también las figuras actuales europeas, Donna Leon, Andrea Camilleri, Petros Márkaris, Lorenzo Silva, Alicia Giménez Bartlett, y clásicos españoles como García Pavón o González Ledesma. Realmente no le hago ascos a ningún autor, aunque reconozco que, ante la última invasión de novelas nórdicas que sufrimos hace algunos años, llegó un momento en el que establecí filtros, porque todo empezaba a parecerse demasiado a Henning Mankell y Stieg Larsson.

Coloquiando con Antonio Parra Sanz © Ignacio Borgoñós
Definiendo el Apocalipsis     Foto: Ignacio Borgoñós


Para leer la entrevista completa: http://www.elcoloquiodelosperros.net/numero30/bask30an.html


martes, 15 de mayo de 2012

RESEÑA DE APOCALIPSIS 17,1

Ésta es la reseña de Apocalipsis 17,1 que ha publicado Rubén Castillo en su blog Librario Íntimo:


"Suele decirse que lo prometido es deuda (aunque a veces, y sobre todo en España, lo prometido es duda), así que aquí tenemos la última novela del escritor madrileño Antonio Parra Sanz. Lo anuncié hace unas semanas, cuando reseñaba en este mismo espacio su colección de relatos Polos opuestos. Y cumplo. Y cumplo, además, con enorme orgullo, porque Apocalipsis 17,1 es una maravilla desde el punto de vista narrativo: una obra tensa, con personajes muy bien concebidos y dibujados, y con situaciones no sólo creíbles sino angustiosamente creíbles, que el autor cincela con su plumín para nuestro espeluzno.
Imaginemos a una locutora llamada Elisa Montes. Su vida personal no está resultando en los últimos tiempos precisamente fácil: su marido y ella han roto relaciones; su madre se encuentra en un centro asistencial, con una enfermedad degenerativa; tuvo la abandonar la emisora donde trabajaba antes, por un incidente más bien desagradable que los lectores (sobre todo los murcianos) identificarán con rapidez; etc. Ahora dirige y presenta un programa nocturno de radio llamado La sonrisa de la luna, donde los múltiples habitantes de la noche (los insomnes, los solitarios, los tristes) exponen casi en susurros sus lamentos y sus amarguras... Imaginemos ahora a un muchacho llamado Marcos Galván, que tampoco ha tenido un pasado sencillo: unos padres que nunca han respondido a sus expectativas; una conflictiva cosmología sexual; una lectura constante, turbia y más bien sesgada de la Biblia, que le hace imaginarse que alguien (obviamente, él) tendrá que convertirse en el redentor moral del mundo... Imaginemos por último a un inspector de policía llamado Alonso Marquina, igualmente perforado por mil zozobras: una esposa que canceló su vida con la ayuda de la farmacopea; una hija que lo culpó de aquel horror y que desde entonces ha procurado amargarle al máximo para que jamás olvide sus tribulaciones; un compañero que, tras salvarlo en una situación comprometida, abusa de él como cobro por el favor..."


domingo, 13 de mayo de 2012

PARQUE MUERTE


      Crear un parque temático dedicado a lo tétrico y la muerte parecía una buena solución contra la crisis, hasta que todos los suicidas del país deciden acudir a despedirse del mundo en sus instalaciones. El caso se lo ofrece Fernando Lalana a su detective y ex legionaria Lola Andrade, quien con una primera persona desbordante narrará sus curiosas andanzas en esta originalísima investigación en la que no faltará un buen número de sorpresas. Y es que hay personajes que, a pesar de su nombre, se empeñan en resultar tremendamente atractivos.

Parque MuerteFernando Lalana.
Editorial: Edebé. Barcelona, 2012. 228 páginas.
(LA VERDAD, ABABOL, 12/5/2012)

EL TINTORERO DE GÉNOVA


      La hija de Fajardo el Bravo es seducida por un mago italiano de los colores, y a las espadas corresponderá con tintes, pendones e ingenio. Salvador García Jiménez entra en la Historia de Lorca con una novela dinámica y muy entretenida, cuyos beneficios van destinados a los damnificados de la Ciudad del Sol. Amén del propósito solidario, el placer de su lectura dejará al lector un regusto satisfecho, porque los avatares de Thomaso Donati para conseguir el amor de doña Blanca son una antología de inteligencia y pundonor.

‘El tintorero de Génova’. Salvador García Jiménez.
Editorial: Ediciones Tres Fronteras.  Murcia, 2011. 248 páginas.
(LA VERDAD, ABABOL, 12/5/2012)

martes, 8 de mayo de 2012

MANDARACHE 2012

Y el Departamento de Lengua y Literatura del IES Mediterráneo tuvo la fortuna de ganar el Premio Mandarache 2012 a la mejor labor de un departamento docente. Gracias a todos ellos y a Salvador Martínez Pérez, que también lo hizo posible, pero sobre todo, gracias a los autores que nos visitaron en nuestra Semana Literaria y a nuestros jóvenes por leer.


PREMIOS MANDARACHE 2012

Nunca nadie podrá arrebatar a los jóvenes (y a todos nosotros) la libertad suprema de leer.

domingo, 6 de mayo de 2012

EL LECTOR DE JULIO VERNE


La vida late

            Continúa Almudena Grandes con sus Episodios de una guerra interminable, a su manera galdosiana, y ahora se traslada a los campos de Jaén donde algunos guerrilleros tuvieron en jaque a la Guardia Civil hasta 1949. En la voz del pequeño Nino recae la responsabilidad de desvelar las andanzas del mítico Cencerro, líder que resurgía de su cenizas para volver a simpatizar con el pueblo; y también le corresponde a Nino narrar su viaje de iniciación a la vida y a la literatura de Julio Verne, en cuyo universo encuentra siempre valores más fácilmente que en su rutinario día a día.

            Se suaviza la vehemencia narrativa que la autora madrileña ha derrochado en otras obras centradas en el conflicto, aunque no deja de llamar a las cosas por su nombre, pero la voz infantil es manejada ahora con delicadeza y brillantez, capaz de emocionar hasta el tuétano cuando relata la forma en que los gritos de los detenidos se colaban hasta los dormitorios infantiles de la casa cuartel. Tampoco las simpatías narrativas recaen siempre en los mismos, y los miembros de la benemérita son tratados sin demasiados maniqueísmos, con sus virtudes, sus defectos y hasta algún secreto demoledor. A todo ello le presta Nino una atención de entomólogo, al igual que cae fascinado ante la figura de Pepe El Portugués, un demiurgo presente en todos los acontecimientos, y dotado de una especial habilidad para no perder nunca la calma.

La vida latiendo, el hambre, las mujeres heroicas (aquí no hay cambios, Almudena Grandes mantiene su homenaje), las tradiciones rurales, los símbolos de una resistencia activa y también pasiva, los guerrilleros generosos, la sombra de Francia, las traiciones, la ideología de los guardias, el sentido común de las madres, la convivencia. Todo vale para que Nino crezca a sus escasos diez años, y todo ello le vale a su autora para entregarnos una novela que roza, otra vez, la maestría.


El lector de Julio VerneAlmudena Grandes.
Editorial: Tusquets. Barcelona, 2012. 417 páginas.
(LA VERDAD, ABABOL, 5/5/2012)

HABITACIONES PRIVADAS


            En la casa del relato como género hay sótanos oscuros, pérgolas floridas, salones grandilocuentes y dormitorios peculiares, habitaciones como las que diseña Cristina Peri Rossi, y en las que lo usual es lo extraordinario, porque los personajes de estas diez piezas son una obra en sí mismos, desde el zoólogo animalizado hasta el generoso ladrón de bancos, o los doctores solidarios y una lesbiana engañada. Diez estancias pintadas con la calidad literaria, alguna que otra sorpresa y un lenguaje muy preciso que sorprenderá al lector en cada página.




Habitaciones privadasCristina Peri Rossi.
Editorial: Menoscuarto. Palencia, 2012. 116 páginas.
(LA VERDAD, ABABOL, 5/5/2012)

VIENTO DE FURIOSO EMPUJE


Torrencial novela del mazarronero Pedro Espinosa García que muestra un viaje iniciático en busca de un libro sagrado al tiempo que desentraña las campañas de los árabes en el norte de África y sus primeros tratos con los visigodos, prólogo del proceso de conquista que los tendría entre nosotros siete siglos. Desde Damasco hasta Hispania, Yumán y Abdelaziz atraparán al lector en una narración vertiginosa, no exenta del obligado rigor histórico, y que profundiza también en las raíces religiosas, sociológicas e incluso lingüísticas del Islam.




Viento de furioso empujePedro Espinosa García.
Editorial: Ediciones Atlantis. Madrid, 2011. 535 páginas.
(LA VERDAD, ABABOL, 5/5/2012)