domingo, 14 de mayo de 2017

MI NOMBRE ESCRITO EN LA PUERTA DE UN VÁTER - PAZ CASTELLÓ

Literatura y ambición

            Cuando en una novela se toca el tema de la corrupción literaria, más de uno debería echarse a temblar, por si lo que se cuenta, por disparatado que pueda parecer, tuviera visos de realidad. Por supuesto, hay otra opción, mucho más sana, especialmente para todo aquel escritor que no tenga miseria alguna que esconder, y esa opción consiste en sentarse, leer y disfrutar de la historia, de la elocuencia con la que está contada, de un estilo cuidado de quien analiza muy bien cada palabra antes de fijarla escrita, y disfrutar también de un estilo firme, con objetivos muy claros, entre los cuales está el propio amor por la literatura.

            Lo demás serán boas de plumas, razones superfluas, curiosidades de un título que luego comprobamos lo bien justificado que está. Pero lo verdaderamente importante es el trabajo que ha hecho Paz Castelló, poniendo ante nuestras narices a tres personajes muy bien perfilados, cuyas almas incluso nos entrega para que los conozcamos de manera muy profunda. Lo que hace esta autora es armar una novela con el material más sólido posible, el de la naturaleza humana, con todas sus virtudes y miserias, las mismas que atesoran Mauro Santos, Olvido Valle y Germán Latorre, alguno con más miserias que virtudes, aunque debe quedarle al lector la labor de averiguar quién de ellos es y hasta dónde se puede inclinar la balanza del bien y del mal, de la ética o la falta de ella.

            Un escritor indeciso que se encuentra con el triunfo y le vende, por dos veces, su alma literaria al mismísimo diablo. Un diablo que no sólo compra dos veces dicha alma, sino que ya cree poseerla a perpetuidad mientras disfruta de la fama televisiva. Una mujer un tanto perdida, madre de una hija encantadora, que sobrevive como puede tanto a la crisis económica como a la de su corazón. Y un loro disparatado, y una vidente seria, y un periodista lacayuno, y un programa de televisión en el que mostrar el talento literario. En suma, una atmósfera que invita a la curiosidad y la lectura, y que atrapará al lector en cuanto éste se descuide.

            Para saber qué ocurrirá después, para conocer si la ética, o el amor, o la venganza, o las miserias logran triunfar hay que seguir leyendo. Paz Castelló ha creado una novela muy viva, con una sátira brutal sobre el éxito y la televisión, y con una reflexión sobre la trastienda de la literatura que todo el mundo debería conocer, y encima lo ha hecho escribiendo muy bien. Poco más se puede pedir.

Mi nombre escrito en la taza de un váter. Paz Castelló.
Umbriel. Barcelona 2017. 284 págs. 16’50 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 13/5/2017)


sábado, 13 de mayo de 2017

CUENTOS SUSPENSIVOS EN LITERATURA + 1

La última sorpresa sobre los Cuentos suspensivos me la regala Luis Sánchez Martín desde su blog Literatura + 1. Mi agradecimiento para él.

http://literaturamasuno.blogspot.com.es/2017/05/cuentos-suspensivos-antonio-parra-sanz.html

10 de mayo de 2017
"Cuentos suspensivos", de Antonio Parra Sanz


FICHA TÉCNICA:
Género: Narrativa, Cuentos
Editorial: La Fea Burguesía 

SINOPSIS: 
    Vencer al destino, ése es el objetivo de muchos de los personajes que pueblan estos relatos, reordenar su mundo, enfrentarse a sus miedos y conseguir vencerlos para seguir viviendo. En estas páginas hay hombres asaltados por un sueño, herencias envenenadas, mujeres capaces de tomarse sus propias venganzas, asesinatos por encargo, amores desnortados, curiosos encuentros con la muerte y un puñado de microrrelatos con los que el autor trata de encontrar una nueva visión de la realidad. 

OPINIÓN:
      El autor saca la artillería pesada desde el primer momento, con lo que uno queda enganchado a la lectura hasta el final. Y esto no significa que conforme avanza el libro, y disminuye la extensión de las historias, decaiga el interés (todo lo contrario, algunos de los relatos más breves son una maravilla y hablaremos de ellos más adelante), simplemente significa que los tres primeros relatos, cuya extensión supone un tercio o más del total, tienen, por separado y en conjunto, un enorme potencial. Por separado por la calidad de cada uno de ellos, y en conjunto porque son relatos muy distintos entre sí, tanto en fondo como en forma, lo que da una idea del gran oficio que destila su autor.

      ‘La tormenta’ es un relato rural, oscuro, en el que las leyendas y la superstición ocupan amplias parcelas del ánimo de sus protagonistas. Sin llegar a entrar en el llamado Realismo Mágico, encuentro ciertos guiños al género y un punto un tanto onírico en la narración.
‘Ite missa est’ es una instantánea del tiempo presente (crisis, corrupción) narrada por las voces de tres personas que asisten a una misa. Me ha recordado novelas recientes como ‘Asamblea ordinaria’ y ‘La edad media’, logrando el autor sintetizar la esencia de éstas en unas pocas páginas. En ‘El sueño de Tántalo’ un boxeador retirado desentierra su vieja gloria para intentar conseguir el amor de una prostituta. Buen giro final para una historia con pie y medio en el género negro.

       La segunda parte del libro la componen relatos de menor extensión, salvo alguna excepción, que los tres primeros. Gran variedad de temáticas y sorprendentes finales en esta serie de historias entre las que destaco ‘El holandés errante’, sobre juego e inevitable destino, ‘Los viernes a última’, con un agradecido punto de humor negro, al igual que ‘Delicatessen’, ‘Despedida’, un breve drama familiar y el más extenso ‘Inevitables golosas’, uno de los que más me ha gustado y la aportación surrealista al conjunto.

     Finaliza la obra con la recopilación de microrrelatos ‘Minificciones’, donde el autor monta y desmonta una trama en apenas unas líneas. Destaco de esta parte ‘Desayuno continental’ y ‘Éxito rotundo’, de los que prefiero no comentar nada pues, debido a su ínfima extensión, el riesgo de ‘spoiler’ es altísimo.

                Una lectura muy recomendable, en mi opinión.

domingo, 7 de mayo de 2017