El tarro de las esencias
Debe
de ser extraordinario para un escritor toparse, en su árbol genealógico, con un
personaje digno de novelar, sobre todo si se tienen la perspicacia y el talento
de José María Fernández-Luna, también conocido por su seudónimo: Patrick
Ericson. En esta ocasión, el autor alhameño firma con su nombre para
incrementar el homenaje que le brinda a Ramón Fernández-Luna, quien fue jefe de
la Brigada de Investigación Criminal de Madrid, y bautizado por la prensa de su
época como el Sherlock Holmes español.
Barcelona
en 1916 era un hervidero de ácratas, un paraíso para los espías europeos, y un
caldo de cultivo para los esbirros de la oligarquía, pero en ella cabían
también dos agentes agudos como linces, el citado Ramón Fernández-Luna y su
homólogo Carbonell, capaces de entrar en los salones más distinguidos, en la
cárcel Modelo y en los lupanares más cochambrosos. Su amistad y colaboración
están narradas magistralmente, al igual que las pesquisas policiales, dominadas
por la lógica y dosificadas gracias a un magnífico ‘tempo’ narrativo, sin
olvidar las circunstancias históricas y el retrato de la cosmopolita y orgullosa
alta sociedad barcelonesa. José María Fernández-Luna, además del homenaje, se
permite destapar el que, hasta ahora, ha sido el mejor tarro de sus esencias,
el que perfuma la gran literatura.
El caso del mago ruso. José Mª Fernández-Luna.
Editorial: Ediciones B. Barcelona
2013. 401 páginas.
(LA VERDAD, "ABABOL", 6/4/2013)
1 comentario:
Qué gran novela, sin duda. Y qué magnífica reseña
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