En Universo La Maga, junto a la autora vallisoletana Miriam Idrissi
http://universolamaga.com/blog/antonio-parra-miriam-idrissi/
ANTONIO PARRA SANZ (Madrid 1965), escritor y crítico literario. Novelas: Ojos de fuego, La mano de Midas (Premio Libro Murciano 2015), Los muertos de las guerras tienen los pies descalzos; Acabo de matar a mi editor, Dos cuarenta y nueve y Entre amigos (Serie Sonia Ruiz 6). Relatos: Desencuentros, El sueño de Tántalo, Polos opuestos, Cuentos suspensivos, Malas artes, Gomes y Cía, Cartagena sangrienta. Artículos: La linterna mágica, Butaca de patio. Ensayo: Tres heridas.
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viernes, 10 de octubre de 2014
miércoles, 8 de octubre de 2014
FAUNA LITERARIA (2)
CRIATURA NÚMERO 2
Crítico de retorcido colmillo
y mirada roedora, sólo se acerca al escritor si éste se pliega a escucharle en
todo momento, y sólo cuando ha sido alcanzado ya por el éxito, entonces llega
moviendo la cola como un perro y hay que saber decirle que no y que no,
recordando su ignorancia de antaño. Naturalmente, está muy pagado de sí mismo y
no le importa la calidad literaria, sólo la estela del triunfo a la que
hincarle el diente.
sábado, 4 de octubre de 2014
EL LIBRERO DE CORDES - FERNANDO DEL CASTILLO
Un
investigador vaticano ha de informar acerca de un rastro templario en Francia,
y lo que parece un simple trabajo casi bibliográfico deriva en una amenaza
real, la peor de todas: un arma en manos de un fanático. El menú está listo,
Fernando del Castillo se lo sirve al lector en mantel de seda, y con un
servicio sublime, la presencia de la peculiar Sor Adelaïde, una monja curtida
en las peores batallas que se convierte en el personaje más interesante de la
novela. Pura intriga.
El librero de Cordes. Fernando del Castillo
Durán.
Piel de zapa. Barcelona 2014. 210 páginas. 16 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 4/10/2014)
LA CIRUJANA DE PALMA - LEA VÉLEZ
Una
cirujana en el siglo XIX, la cerrada sociedad palmesana, un pasado oscuro que
ensombrece unos cuantos crímenes, personalidades ocultas, una habitación
maldita que mata sigilosamente, secretos familiares, enigmas y juegos
deductivos de primer orden, producto de una mente más que privilegiada. Todo
ello sazona estas páginas, y todo ello lo presenta Lea Vélez con un dinamismo
en su prosa que ya hubieran querido para sí otros autores de la época que
relata. Por si no bastara, dos amores entrecruzados enriquecen aún más esta
atrayente trama.
La cirujana de Palma. Lea Vélez.
Ediciones B. Barcelona
2014. 368 páginas. 18 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 4/10/2014)
jueves, 2 de octubre de 2014
FAUNA LITERARIA
CRIATURA NÚMERO 1
Poeta de alabastro que va susurrando al oído de cada autor y crítico lo bien que escribe y lo poco reconocido que está; o busca la devolución del halago, lo cual sería hasta admisible, o en el fondo lo que desea es que los demás le dejen el campo libre.
domingo, 28 de septiembre de 2014
LAS MANOS DE KALMAN TELLER - GAUKE ANDRIESSE
Una
nueva entrega del detective holandés Jager Havix, en la que las negligencias
médicas, escondidas tras los retoques estéticos, son puestas al descubierto.
Una trama que en otras manos podría haber sido mucho mejor desarrollada, y que
Gauke Audriesse sólo mantiene a flote gracias a la enfermedad irreparable del
policía amigo del detective. Se respira en muchas páginas el frío de los
canales de Amsterdam, tal vez demasiado frío para lo que hubiera sido deseable
en una novela negra, necesitada de bastantes más dosis de pasión.
Las manos de Kalman Teller. Gauke Andriesse.
Alianza Negra. Madrid
2013. 382 páginas. 17 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 27/9/2014)
sábado, 20 de septiembre de 2014
LA PENA MÁXIMA - SANTIAGO RONCAGLIOLO
Golpes poco francos
Cuando
Santiago Roncagliolo nos presentó, allá por su novela Abril rojo, al investigador de la fiscalía Félix Chacaltana, éste
ya era un hombre adulto, con sus sueños, anhelos y miserias. Ahora, en cambio,
nos narra los inicios de este peculiar funcionario público peruano, dotado de
un sentido del deber que raya la perfección del patriotismo, aunque conlleve
consigo la fe más ciega ante los desmanes de alguna que otra dictadura.
El
joven Chacaltana aparece como una especie de monigote, sacudido por varias
manos: la madre posesiva y beatona, el jefe indolente del Archivo, especialista
en el ocio soterrado y en despejar responsabilidades, un militar dueño de
oscuros secretos y una novia tan exigente como volátil en sus deseos. Pero será
precisamente el sentido del deber el que actúe como norte para que Félix vaya
creciendo como personaje, para que estrene la redondez narrativa de la mano de
un amigo muerto durante la celebración del argentino Mundial de 1978, aquél que
le asestó un golpe muy poco franco a la democracia.
Mientras
el mundo se creía la transparencia que los militares argentinos estaban
vendiendo, los aficionados peruanos jugaron a creer que podrían hacer algo
grande con el balón, justo hasta que uno de los tongos futbolísticos más
sonados de la competición se llevó a cabo con el sonrojo de los franjirrayados.
Eso sí, a Chacaltana el fútbol ni le va ni le viene, pero la trama que acabó
con su amigo y los entresijos de la Operación Cóndor sí le pondrán en primera línea de las operaciones secretas.
La pena máxima. Santiago Roncagliolo.
Alfaguara. Madrid 2014. 390 páginas. 18’50
euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 20/09/2014)
SAMSA - LORENZO ARIZA
Tal
vez si Kafka se hubiera preguntado por las repercusiones sociales de aquella
magna transformación hallaría la respuesta en esta novela, en la habilidad con
la que Lorenzo Ariza nos habla de cómo la hermana, y el resto de la familia de
Gregor Samsa, logra ocultarle a su jefe, narrador de esta historia, y a toda la
ciudad, la vergüenza caída sobre ellos. Con un estilo lleno de enigmas pero no
exento de humor, se homenajea a uno de los mitos de la literatura moderna,
lanzándonos la pregunta tantas veces mágica de ‘¿qué hubiera pasado si…?’
Samsa. Lorenzo Ariza.
Pezdeplata. Oviedo
2014. 174 páginas. 17 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 20/09/2014)
viernes, 12 de septiembre de 2014
EL MUNDO DE AFUERA - JORGE FRANCO
Ya no quedan hadas
El
colombiano Jorge Franco ganó el Premio Alfaguara 2014 con esta novela, lo cual
ya debería ser pasaporte suficiente para cualquier lector curioso, porque sus
páginas corroboran de largo el galardón, ya que logra combinar en ellas lo que
algún crítico ha calificado como una mezcla entre los hermanos Grimm y los
hermanos Cohen. Dicho de otra manera, la suma del ambiente tradicional y el
fogonazo propio de cierto tipo de cine siempre respetuoso con las buenas
técnicas narrativas.
Pero
para los lectores descreídos que huyen de los comentarios demasiado
encomiásticos, la novela guarda más tesoros en su interior, como la combinación
de los planos temporales, magistralmente utilizada por Franco para que
conozcamos los antecedentes del señor Diego Echevarría, el magnate que se
empeñó en construirse un castillo en mitad de Medellín, encerrándose a vivir en
él sin importarle nada la anacronía, y sin importarle tampoco el sentimiento
carcelario con el que crecería su pequeña Isolda.
En
el otro lado, el grupo que compone un osado comando, capaz de secuestrar al
prohombre con la esperanza de que ello les redima de una vida llena de penurias
y sueños siempre por cumplir. Jorge Franco los presenta liderados por el Mono
Riascos, quien a su vez también lidia con una madre posesiva, una especie de
novia inconsciente e insatisfecha, y un turbador y caprichoso muchachito que
pretende arrancarle algo más que regalos.
La
Europa de los sesenta y setenta, las ínfulas desarrollistas de los países
sudamericanos, las diferencias sociales, la inconsistencia de la vida, el refugio
de una niña especial, incapaz de relacionarse con los humanos y aislada entre
la naturaleza y los animales. Todo ello está suministrado con un ritmo que va
tomando velocidad camino de un final celérico, porque ya no queda sitio para
las hadas y el vértigo será el encargado de ir limpiando los secretos que el
lector haya encontrado por el camino.
El mundo de afuera. Jorge Franco.
Alfaguara. Madrid 2014. 312 páginas. 18 euros.
martes, 2 de septiembre de 2014
LA RUBIA DE OJOS NEGROS - BENJAMIN BLACK
Salud, Marlowe
Que
los herederos de Raymond Chandler le pidieran a John Banville/Benjamin Black
una novela protagonizada por Philip Marlowe dice mucho de la confianza que les
inspiraría el autor irlandés, porque devolver la vida a uno de los mitos del género
negro era un riesgo de magnitudes considerables. Claro que cuando el lector
abre después esta novela, al suspiro de alivio le sigue la inmensa satisfacción
de comprobar cómo el inefable y tortuoso Marlowe ha regresado como si le
hubiéramos visto actuar el mes anterior, y la duda de si el propio Black no
tendrá serios contactos con el más allá, línea directa y privada con el
mismísimo Chandler.
Benjamin
Black no ha reparado en gastos, la primera persona es impecable, la ciudad está
retratada con la misma mirada ácida y crítica de siempre, aliñada con los
recuerdos de Marlowe, a lo que se puede sumar también más de un guiño que nos
devuelve a algunos personajes de casos anteriores. Y si hemos de hablar de los
diálogos, hay que descubrirse, porque sólo quien haya mamado los diálogos
chandlerianos y atesore la valentía de Black podría ser capaz de reproducir el
tono, el sarcasmo y los dobles sentidos que siempre los han caracterizado.
Pero
hay más, por supuesto, hay una rubia fatal que contrata al detective, hay un
amante desaparecido al que hay que encontrar, hay contactos entre la policía,
palizas descomunales, barmans cómplices y silenciosos, clubes de alto rango
social, aristócratas caducas, alguna estrella del cine en ciernes, coches,
calor, lluvia torrencial, casas a las que hay que entrar sin ser invitado,
besos, algo de ternura, desconfianzas, matones, alguna mujer inocente. Es
decir, que nadie podrá echar en falta nada propio del género, pero tampoco
podrá decir que se ha limitado a leer sólo una buena copia de Chandler.
Porque
sería injusto cifrar el mérito de Benjamin Black únicamente en la imitación, el
homenaje es evidente, y el ambiente, y el tono, pero el alma es algo que ha
puesto él, y nadie puede discutírselo. Poco importa que salte de su Irlanda
habitual a Los Ángeles, sus méritos siguen intactos, y aunque él logre que
parezca algo sencillo, sin duda no es fácil mantener el nivel narrativo, la
dosificación argumental y la capacidad suficiente para hacer que la narración
vaya fluyendo de manera suave, por los cauces adecuados, pero sin renunciar a
alguna sorpresa que otra. Una novela que a los fieles nos ha hecho sonreír de
buena nostalgia, porque era como si Marlowe acabase de entrar de nuevo por el
salón de nuestra casa.
La rubia de ojos negros. Benjamin Black.
Alfaguara. Madrid 2014. 334 páginas. 19’50
euros.
miércoles, 6 de agosto de 2014
LA MANZANA O LA VIDA - KATY PARRA
Un canto de libertad
Los
versos de Katy Parra se hacen preguntas, pretenden adivinar cuál es la secreta
virtud de las manzanas, por qué aquél fue el elemento que nos expulsó del paraíso,
de ahí la disyunción del título: manzana o vida, como si la supuesta
inconsciencia de Eva no fuera sino un canto supremo de libertad, porque acaso
era mejor probar aquella fruta que dejar marchitarse al árbol del bien y del
mal.
No
ha lugar a la duda, en estos versos rezuma la vida, la que nos hace “comprar y vender almas adictas al delirio y
a la cavilación”, la misma que nos exige un credo urgente con el que
compartir esa manzana en un par de mordiscos apresurados, porque a fin de
cuentas, como reza este libro, nunca hay que fiarse de la palabra ‘siempre’.
Katy
Parra habla de manzanas, sí, pero también de corazones perdidos, aquellos que
son más proclives a ser “tiroteados por
la fatalidad”, aquellos que, para salvarse, tendrían que bañarse a menudo
en lo cotidiano, cuando lo más necesario es hacer de cada martes el día más
glorioso, y compartir con otro corazón ese germen, mágico y esplendoroso, que
provoca el nacimiento del universo.
Eso
sí, como hay vida hay dolor, hay ocasiones en que la existencia es sólo una metáfora
que va muy poco más allá del mero hecho de bebernos el oxígeno. Eso le da más
valor a estos versos, el hecho de reconocer las dos caras a las que hemos de
enfrentarnos, las mismas que veremos a poco que giremos la manzana en nuestra
mano.
La manzana o la vida. Katy
Parra.
Ediciones del 4 de Agosto. Logroño
2013.
lunes, 4 de agosto de 2014
LITERATURA EN CARTAGENA
LITERATURA EN CARTAGENA
Me preguntan los amigos de la página
El Viajero Cartagenero (https://www.facebook.com/ElViajeroCartagenero?fref=ts)
por la situación de la literatura en Cartagena, y no he sabido resistirme a la
reflexión, sobre todo tras constatar que hace algún tiempo ya que hemos dejado
atrás la época del lamento, los momentos de las amargas quejas de muchos
conciudadanos que se rasgaban las vestiduras por la falta de acontecimientos
literarios en una ciudad que se merecía algo más, muchísimo más en realidad.
Así que trataré de hacer un
recorrido lo más exhaustivo posible, aunque subjetivo, porque no será más que
el punto de vista de una persona, por lo que antes de iniciar este recorrido,
pediré disculpas anticipadas por aquellos eventos o personas de los que me
pueda olvidar, no será por falta de cortesía, sino por desconocimiento. Por las
mismas razones, procuraré no dar ningún nombre, porque siempre caería el en
error de olvidar alguno, y eso parecería menosprecio.
Y como hay que empezar por algún
lado, lo haré por los más jóvenes, los que desde hace diez años se benefician
del Premio Mandarache de Jóvenes Lectores, una iniciativa única en España,
gracias a la cual más de tres mil jóvenes, sí, sí, la cifra es correcta y aún
me quedo corto, pone tres mil, tres mil jóvenes que se reúnen cada año en torno
a tres obras, las leen, debaten sobre ellas, acuden a escuchar a sus autores y
eligen una ganadora, sabiendo que son el jurado más numeroso, y honrado, de
concurso literario alguno. Ese proyecto funciona gracias a la Concejalía de
Juventud del Ayuntamiento cartagenero, y a un Grupo Promotor en el que hay
miembros de la citada concejalía, profesores, libreros, críticos literarios,
voluntarios universitarios, técnicos de bibliotecas y sobre todo buenos
lectores.
Es una manera, posiblemente la
mejor, de hacer cantera, de que los ciudadanos más jóvenes se interesen por la
literatura y la incorporen para siempre a sus vidas. Un interés que muchísimos
de ellos vienen mostrando por otras manifestaciones tales como La Mar de
Letras, que hace ya unos años que tiene identidad propia, y ha dejado de ser
sólo un complemento del festival musical, algo que le debemos a unas cuantas
personas, peo sobre todo a una, cuyo nombre será el único que mencionaré en
este artículo porque su recuerdo es indeleble, Lola Fernández Moreno.
Pero hay más, fuera del verano,
seguimos disfrutando de la Semana de Novela Histórica, que trae a la ciudad
autores de primer nivel del género y luce un premio cada vez con más renombre
nacional. Y desde hace un par de años, contamos también con una iniciativa
totalmente independiente, el ELACT, Encuentro Literario de Autores en
Cartagena, que nació como marco para aglutinar a autores y lectores
cartageneros pero que poco a poco va rebasando fronteras.
Tres actividades muy puntuales, que
se desarrollan en verano, a finales de octubre y en la primavera de abril
respectivamente, y que complementan a proyectos de mayor duración, tales como
el ya citado Mandarache y otros que, sin tener un nombre concreto, o habiendo
tenido varios, hacen de la poesía de Cartagena un ente vivo y proteico, como
son las actividades llevadas a cabo por la Asociación Cultural Diván, los
círculos poetílicos, o tantos y tantos recitales como se celebran en Ficciones
Café, que se ha ganado más que a pulso ser la casa de la poesía en la ciudad.
Novela, cuento, poesía, interculturalidad, mestizaje, fomento de la lectura. Todo ello está presente en Cartagena, pero todavía hay más, la labor de la Red Municipal de Bibliotecas y sus clubes de lectura, callada, de trinchera, pero creando lectores con cada encuentro, los cursos para mayores, los múltiples talleres, los eventos del Día del Libro, las tertulias y los clubes particulares de lectura, revistas digitales como El coloquio de los perros, La Galla Ciencia, Letras del Parnaso o Prometea (http://elcoloquiodelosperros.weebly.com/, http://www.lagallaciencia.com/, http://issuu.com/jpellicer/docs/edicion23?e=1376399/8787225, http://encuentroliterario.wix.com/elact#!prometea/c1p3x ), visitas de bibliotecas vecinas, institutos de enseñanza secundaria que se preocupan por realizar frecuentes encuentros literarios, centros universitarios que se van incorporando a la acción… Incluso organismos como la ONCE están empezando a realizar también actividades de fomento literario. Y qué decir de los grupos de teatro de la ciudad como La Murga, Ditirambo, El Teatrico de Cartagena, Entreacto…, cuyos montajes son también literatura y un balón de oxígeno considerable para la cultura de la ciudad.
No hay un solo mes, casi podríamos
decir que no hay una semana en Cartagena en la que no se celebre un evento
literario, un recital, el encuentro de un club de lectura, la presentación de
algún nuevo título, y hay que darles las gracias a las dos mayores entidades
financieras de la ciudad por seguir acogiéndonos en sus aulas de cultura. Y
todo ello a pesar de que seguimos sin Feria del Libro, a pesar de que hemos
visto cerrar ya unas cuantas librerías, aunque las que quedan siguen peleando
como jabatas, luchando sin descanso por la literatura. A pesar de todo ello,
también surgen incluso nuevas editoriales, como Balduque, dispuestas a negarse
a que la malhadada crisis se pueda llevar por delante todo lo que se le antoje.
Bueno, acaba aquí este recorrido,
con nuevas disculpas para aquellas iniciativas que se puedan haber quedado en
el tintero, como los concursos literarios del Colectivo Carmen Conde, las
justas poéticas de Santa Lucía o el Premio Oliver Belmás, de la Universidad
Popular, entre otros. Ahora, cuando alguien se pregunte (ojalá ya no se queje,
sino que sólo se pregunte) qué se hace por la literatura en Cartagena, todos
tendremos un buen ramillete de respuestas para darle. Y debemos hacerlo con
orgullo, porque quienes realizamos estas actividades o participamos en ellas,
quienes amamos la literatura en Cartagena, somos legión, y como tal debemos
presumir, debemos hacer nuestro un gesto que nos haga cómplices, esta mano que
forma la ele de la lectura, que cada uno se haga la suya y la difunda.
Me llamo Antonio Parra y soy lector.
viernes, 1 de agosto de 2014
DOCE LUNAS - DAVID ROAS
DOCE LUNAS
DAVID ROAS
LA
ESTRATEGIA DEL KOALA
1)
¿En qué consiste exactamente la estrategia del koala,
a qué se debe el título de esta novela?
Lo que trato de ofrecer al lector es un viaje por el
espacio y por el tiempo. Un viaje que el protagonista lleva a cabo recorriendo
los faros que hay en la costa gallega entre Estaca de Bares y Finisterre. Ese
viaje espacial le va a llevar al pueblo de su madre (Ares), donde se instala
para escribir un libro sobre los faros que ha visitado (se trata de un encargo
de su editora). El viaje por el espacio le conduce irremediablemente a realizar
también un viaje por el tiempo: el tiempo propio, el de la familia, el de este
país (Guerra Civil incluida, pues su abuelo gallego fue marino franquista). Un
doble viaje que le (me) sirve para reflexionar sobre Galicia, sobre la familia,
sobre la pertenencia, sobre los patrioterismo, sobre la maldita historia
reciente de este país, sobre el PP y los desastres que ha provocado y sigue
provocando. Un viaje lleno de cabreo, pero también de humor grotesco y
delirante, con unas poquitas gotas de, en mi caso inevitable, juego con lo
fantástico.
En cuanto al título, éste se explica en
uno de los capítulos de la novela, donde reproduzco literalmente un excelente y
provocador artículo de Enric González en el que lleva a cabo una crítica
reflexión sobre los humanos a partir de las peculiares costumbres y evolución
del koala: un animal que ha ido reduciendo su masa cerebral (cada vez es más
imbécil) y cuyo primer año de vida lo pasa amorrado al ano de su madre para
comer su caquita y, así, introducir en su estómago la bacteria que le permitirá
poder digerir las hojas del eucalipto (su único alimento). Una estupenda
meditación, insisto, sobre lo que somos: todos comemos mierda y dejamos de pensar
cuando nos sometemos a verdades “incuestionables” como patria, religión,
partido político, familia, etc.
2)
La novela tiene una parte importante de “road movie”
gallega, y otra en la que predomina la metaliteratura, ¿le resultó difícil
conjugar ambos planos?
No demasiado. Desde el principio, aunque no sabía muy
bien adónde iba, mi intención fue jugar con los códigos de la novela, insertar
múltiples discursos (literarios, periodísticos, científicos, referencias
cinematográficas, televisivas y musicales…) y romper los niveles de ficción con
reflexiones metaliterarias en relación a la propia construcción de la novela y
de otros textos que en ella se insertan (el libro sobre los faros, una novela
narrada por un fascista sobre la Guerra Civil). Una reflexión también sobre el
propio arte de novelar y sus supuestos límites.
3)
¿Puede explicarme qué es eso de “Galicia caníbal”?
Esa
expresión proviene de una célebre canción del grupo gallego Os Resentidos
titulada “Galicia caníbal (Fai un sol de carallo)”, en la que se ironiza
magistralmente sobre ciertos tópicos gallegos y otras muchas cosas (le mete
caña a casi todo)… Yo la utilizo para referirme a la Galicia más ‘salvaje’, la
zona costera de la provincia en Coruña, que es mi espacio preferido. Un
sintagma que también resume todo lo bueno y lo malo de ese lugar.
4)
Marcos Fontana, el protagonista, se hace acompañar
durante algunas jornadas por un ser muy curioso, Fiz, ¿cómo se le ocurrió
convertir a un escarabajo en un personaje de su novela?
Por
un lado, por necesidades argumentales: un viaje solo, en coche y de faro en
faro iba a ser difícil de aguantar, así que se me ocurrió ponerle ese extraño
acompañante (donde no hay ningún homenaje a mi amado Kafka, aunque pudiera
parecerlo); por otro, Fiz le sirve a Marcos de silencioso confidente (no es un
humano al que tener que aguantar), y al ser un insecto no exige los constantes
y, a veces, irritantes cuidados de una mascota más al uso… Y también es un poco
un reflejo de Fiz: un tipo aislado, que trata de no depender de nadie…
5)
Siguiendo con otros motores de la novela, se habla de
una habitación que se repite, del ‘Señor Oscuro’, MAN, los celtic ninjas…, a
veces algunos parecen obsesiones, ¿hay alguna obsesión suya en estas páginas?
Muchas,
por supuesto: desde la propia Galicia (yo no nací allí, pero mi familia materna
es toda gallega, y uno no sabe muy bien qué le une a ese espacio que tanto le
gusta y, a la vez, tanto le cabrea) a muchas de mis obsesiones más literarias,
como esa habitación 201 que lleva tanto tiempo persiguiéndome en la realidad, a
lo que hay que unir los inevitables juegos con lo fantástico y lo grotesco, mis
pasiones literarias-cinematográficas-musicales (son constantes las referencias
intertextuales), mis propias aventuras reales en Galicia (la de Man y la de los
inverosímiles ninjas lo son, por ejemplo)… y el PP, claro, y sus desmanes contra
Galicia y contra todo el país, contra la Memoria Histórica…
6)
¿Quién ha contagiado más a quién, usted a Marcos
Fontana, o él a David Roas?
Supongo
que yo, que soy un poco más viejo que Marcos, je je. Aunque él (y su doble
viaje) me ha servido a mí para indagar en mi propia identidad, en el sentido de
mi relación con la tierra de mi madre y con el pasado de este país… Acompañarlo
en su viaje ha sido una gran experiencia.
7)
Como narrador, ¿dónde se encuentra más cómodo, en la
ficción breve o en la novela?
La estrategia del koala es mi primera novela, aunque no me olvido de Celuloide sangriento, texto que publiqué
en el verano de 1996 como folletín en el Diari de Sabadell, que más bien es una
novelita corta o un cuento largo de 90 páginas… Dada mi escasa trayectoria
novelesca, yo me sigo declarando cuentista. En la distancia del relato breve es
donde me siento más cómodo, pues –acierte o no (desde la perspectiva del lector)-
sé lo que estoy haciendo. Quizá todo se deba a que “pienso en cuento”. Cuando
una historia da vueltas en mi cabeza, cuando veo o escucho algo que me
sorprende, inquieta o divierte, cuando me tropiezo con algún acontecimiento
extraño, no puedo evitar decir eso tan manido de “Ahí hay un cuento”. Porque
sé, intuitivamente, que si logro convertirlo en palabras, eso es lo que acabaré
escribiendo. Narrar una buena historia en 8 o 9 páginas es un reto maravilloso…
No obstante, ahora ando metido en otra novela, esta vez ambientada en Suiza y
muy escorada hacia lo fantástico y lo inquietante: Suiza es un lugar perfecto
para el horror (por su aburrimiento y por tanto nazi disfrazado).
8)
¿A quién le debe agradecimientos literarios, cuáles
son sus principales influencias?
Voy
a mezclar literatura, cine y TV, porque de ahí surgen mis influencias y esos
tres mundos me han (de)formado por igual: Poe, Borges, Kafka, Woody Allen,
Groucho Marx, Rod Serling y The Twilight
Zone, Lovecraft, Bukowski, Hitchcock, Coppola, Scorsese…
9)
Usted conoce un poco el mundillo literario, ¿hay en
él ‘santas compañas’ o sólo alguna meiga que otra?
Haberlas
haylas, tanto Santas Compañas como meigas que van solas por ahí haciendo de las
suyas… Voy a fingir que soy elegante y no daré nombres, pero cualquier grupito
de escritores que funcione como tal acaba creyéndose lo mejor y haciendo
autobombo unos de otros y echando peste del resto (sobre todo porque creen
haber descubierto la nocilla, digo la pólvora)… Pero las que hacen más daño son
las meigas de la crítica: en este país hay demasiado inepto (a menudo profesor
universitario) que se cree en posesión de la verdad y no dice más que sandeces
(no exentas de insultos y menosprecios). Aunque lo peor son los idiotas que se
creen sus verdades y los jalean: curiosamente, suelen ser escritores que lamen
culos para colocarse y salir en la foto… Un asco de sistema literario… Suerte
que en el mundo del cuento nos llevamos bien.
10)
Es usted una persona bastante activa en las redes
sociales, en las que casi siempre se muestra muy vehemente, si tuviera que
exorcizar a alguno de los demonios que se pasean por nuestra sociedad, ¿por
dónde empezaría?
Mi
demonio actual es doble, por culpa de donde vivo: el PP, cada vez más fachorro,
y Convergencia i Unió (con sus secuaces de Esquerra Republicana), cada vez más
fachorros, pero enarbolando otra bandera… Aunque esos demonios no sé cómo
exorcizarlos… ¿Exiliándome?
11)
¿Cuáles son sus proyectos literarios, en qué anda
trabajando ahora?
Estoy
trabajando en dos proyectos: una novela y un volumen de relatos. Aunque, antes
de nada, y permíteme la propaganda, decir que en noviembre publicaré mi nuevo
libro de cuentos: Bienvenidos a Incaland
(Páginas de Espuma), en el que el viaje es también un elemento esencial, pues
todos los cuentos de ambientan en diversos lugares de Perú. De nuevo, el humor
grotesco y lo fantástico camparán a sus anchas.
La novela (aún sin título), se ambienta, como antes
mencioné, en Suiza y, a diferencia de La
estrategia del koala, sí se escorará hacia lo fantástico y terrorífico,
aunque mantiene con esa novela una clara relación: si en la primera me meto con
los gallegos, aquí lo haré con los suizos, por aburridos, por calvinistas, por
racistas… Sí, vale, no todos lo son, como tampoco todos los gallegos son
koalas, por supuesto. Pero Suiza es un lugar que me da mucho yu-yu: lo pude
conocer bastante, pues mi mujer trabajó nueve años en la Universidad de
Neuchâtel y yo viajaba cada mes a pasar algunos días allí, por lo que hablaré también
de experiencias de primera mano.
En cuanto al libro de cuentos, sólo decir que mi
intención es que –a diferencia de mis libros anteriores- todos los textos sean
fantásticos, o al menos inquietantes… sin que ello suponga eliminar uno de los
rasgos principales de mi escritura: el humor grotesco.
12)
¿Qué le diría a un lector que no conozca a David Roas
para que se acerque a este koala?
Que
no es una novela al uso (si a estas alturas eso significa algo), que se reirá y
se cabreará, que va a encontrar un retrato de Galicia no siempre visto, que
descubrirá (si no lo conoce) un espacio fascinante y una gastronomía
excepcional (se come y se bebe mucho en la novela… incluso doy recetas), y que
también –espero- le llevará a reflexionar sobre nuestra historia reciente,
sobre la falta de memoria de unos cuantos (siempre los mismos, los que ganaron
la Guerra), sobre la pertenencia a un lugar, a una comunidad. En definitiva, lo que uno es… o le dejan ser.
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miércoles, 23 de julio de 2014
EL CAMINO DE LAS LUCIÉRNAGAS - MÓNICA ROUANET
De vez en cuando
De
vez en cuando la literatura nos besa en la boca, y nos demuestra que, además de
ser una amante impetuosa, también puede regalarnos un amor duradero, uno de
esos que nunca se pierden, uno de esos amores por los que uno regresa a casa
cada noche dejando tras de sí cualquier sinsabor. Mónica Rouanet ha obrado esta
especie de prodigio con una novela que no sólo arrastra al lector por las
solapas desde la primera página, sino que primero le coge de la mano, luego
entrelaza sus dedos, y finalmente le toma por la cintura con el amartelamiento
de las buenas historias, las que hablan de la naturaleza humana, sin más
estridencias que las de propio vivir.
Y
es que las relaciones entre Tano y Hans, dos jóvenes estudiantes de los años
ochenta, reencontrados treinta años después, no son más que una suma de las
conductas que la mayoría de nosotros hemos encontrado a lo largo de nuestros
caminos vitales, aunque no tuviéramos luciérnagas que nos guiaran con sus
luces. Fidelidad frente a tradición, estudio frente a desidia, envidia frente a
generosidad, aceptación frente a exclusión social, familia frente a amistad,
disciplina docente frente a confidencialidad, amor frente a sexo, seducción
frente a cordura, y así hasta alcanzar cierta madurez, hasta clarificar cuál es
la senda por la que cada uno seguirá trazando su vida.
Un
accidente de tráfico pondrá de nuevo a Hans en mitad de la existencia de Tano,
ahora secretario judicial, y desde ese momento Mónica Rouanet logra una
narración que son dos, debido a la alternancia entre la época actual y el
pasado estudiantil de ambos personajes, la compañía de Paula y Encarnita, la
solicitud de la familia de Tano, e incluso los curas del colegio, acogiendo
entre sus paredes al desamparado pero nunca desubicado alumno Hans.
Amén
de la afición por la onomástica curiosa, un punto de humor del que su autora se
aprovecha a modo, la calidad literaria de la novela constituye uno de esos
milagros de fluidez lingüística, cuando cualquier lector puede hablar de la
sencillez de las palabras utilizadas, sencillez aparente porque es la que
acarrea detrás un gran trabajo de escritura. Ya se ha mencionado el mérito de
las dos líneas narrativas, pero no está de más subrayar el ‘tempo’ que la
autora le concede a cada una de ellas, y el modo, dosificado y con una cadencia
magnífica, con el que se le van desvelando al lector los secretos ocultos tras
treinta años de silencios. Nadie se arrepentirá de leer esta novela, y mucho
menos de seguir a las nuevas luciérnagas que seguro vendrán de la mano de
Mónica Rouanet.
El camino de las luciérnagas. Mónica Rouanet.
La Fea Burguesía. Murcia 2014. 312 páginas. 10 euros.
sábado, 12 de julio de 2014
SI LEVANTARA LA CABEZA - DAVID VÁZQUEZ SALLÉS
Todo atado y bien atado
En
Barcelona, cautivo y desarmado el año dos mil trece, las tropas literarias del
periodista Daniel Vázquez Sallés han rendido los últimos bastiones de la
nostalgia más trasnochada, alcanzando así los grandes objetivos a los que
estuvo llamada la más alta autoridad que nuestra patria ibérica conociera
jamás. En estos tiempos oscuros de grandes laberintos narrativos se hace más
necesario que nunca apelar de nuevo al talento propio, fortaleciéndolo con el
ingenio y haciendo germinar en la novela
española el humor, el sarcasmo y la crítica feroz que nos caracterizara en
épocas otrora gloriosas.
Por
todo ello, es justo resaltar el mérito de traer de nuevo a la vida al verdadero
faro de occidente, al ínclito Generalísimo que jamás debió abandonar los
designios de nuestra España en manos impías. Y el escritor Daniel Vázquez
Sallés ha hallado el modo de clonar al inefable líder, gracias a la ayuda del
marqués de Villaverde y del doctor Mengele, para traer al árido panorama
político español a Francisco Franco Schnauzer, quien, alentado por la fundación
Franco y Cía., procederá a la creación de un nuevo partido llamado a sacarnos
del marasmo en el que nos sumieron tantas décadas de democracia, el CAP
(Cuarenta Años de Paz).
Toda
la prosa de esta novela ha pasado por los convenientes filtros censores del
nuevo movimiento, así como los grandes recursos que su autor ha utilizado para
reflejar una sociedad caduca, igualitaria, atea y falsamente tolerante: ya sea
el logotipo de la nueva formación, dos perniles entrelazados, o la cumbre
secreta que el nuevo líder espiritual de la patria mantiene con el último que
estuvo a su nivel de estadista, José María Aznar.
Españoles,
llegado este momento de indefensión, se hace más necesario que nunca mostrar la
firmeza suficiente para salvaguardar nuestras letras de las invasiones
bárbaras. Pronto veremos con gran alborozo cómo esta novela se convierte en
libro de cabecera en todo hogar decente.
Si levantara la cabeza. David Vázquez Sallés.
Destino. Barcelona 2014. 188 páginas. 18’90
euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 12/7/2014)
EUROPA - LUIS LÓPEZ CARRASCO
No
es fácil ambientar la narración en el futuro sin caer en lo rimbombante o en la
exageración, Luis López Carrasco es la prueba palpable de que se puede escribir
en ese mañana con la naturalidad del presente más conocido. Estos siete
magníficos relatos lo atestiguan, porque además insertan a sus personajes en el
mundo de lo virtual, no como en un entorno enemigo de lo real, sino
complementario, puesto que en él cabrán también los mismos conflictos vitales
que nos han acompañado desde el más remoto de los pasados.
Europa. Luis López Carrasco.
Gollarín. Caravaca de
la Cruz 2014. 146 páginas. 12 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 12/7/2014)
martes, 8 de julio de 2014
LOS CUERPOS EXTRAÑOS - LORENZO SILVA
No hay vacuna
Así,
sin rencor, pero sin asomo de duda, se nos confiesa Bevilacqua en esta nueva
entrega de un Lorenzo Silva que ha decidido hincarle el diente al tema de la
corrupción política, porque era más que evidente que en algún momento tendría
que hacerlo, y también que era una presa narrativa demasiado golosa como para
que su benemérito investigador la dejase pasar de largo.
El
asesinato de una alcaldesa íntegra, porque también los hay, aunque ahora haya
que buscarlos casi con lupa, desplaza al equipo del brigada Bevilacqua hasta
cierta localidad del litoral mediterráneo, sin nombrarla pero cercana a
Valencia. ¿Hacía falta nombrar dicha localidad? En esencia, no, porque
desgraciadamente la lista de posibles escenarios podría ser bastante larga. Una
lista y una tipología también comunes, a juzgar por la fauna política que
Lorenzo Silva pone ante el lector, una zoología más que granada de lo que cada
telediario o periódico nos puede llegar a contar.
Los
mimbres que sustentan la investigación, como de costumbre, son tan fiables como
el propio Rubén, entrega sin reservas pero sin darle la espalda a los
pensamientos críticos, capacidad de liderazgo con respecto a los suyos, trato
astuto con superiores y jueces, y acaso un par de interesantes novedades más:
el acercamiento en las relaciones padre-hijo, y una especie de amor mantenido
con una juez, y que el propio Bevilacqua llega a calificar como crepuscular.
Por supuesto, Chamorro al pie del cañón, aunque con cierta crisis asomando a
sus cuarenta próximos años, y una empatía que va creciendo entre el brigada y
los miembros más jóvenes del equipo, con mayoría femenina a la que no se le
escatiman precisamente oportunidades.
Hay
quien ha tildado, con esta entrega, a Lorenzo Silva de cierto dogmatismo, nada
más lejos de la realidad, tal y como él mismo se encarga de reiterar en varias
ocasiones, porque cada vez que Bevilacqua afirma que ellos no están en la
investigación para juzgar, lo que hace es concederle al lector la libertad para
que él lo haga o no, a través de los datos que se le van facilitando. Otras
voces han calificado la novela como algo lenta, acaso debieran releerla
olvidando levemente la trama y deteniéndose entonces en el lenguaje, una baza
que Lorenzo Silva cada vez está explotando mejor, no en vano la experiencia
suma ya más de un grado, y resulta notable y deliciosa la forma en la que el
autor madrileño se explaya a través de la voz de su brigada.
Los cuerpos extraños. Lorenzo Silva.
Destino. Barcelona 2014.
348 páginas. Precio: 18’50
euros.
LA MONTAÑA AZUL - VARIOS AUTORES
Brillante prólogo
Supone
este volumen toda una declaración de intenciones por parte de los tres
responsables de La Fea Burguesía (los editores Fernando Fernández Villa y
Francisco Marín, y el escritor Paco López Mengual), una nueva editorial que ha
nacido con el propósito de difundir la buena literatura, sin alharacas mercantiles
ni empresariales, sin precios abusivos, sin fuegos artificiales que engañen al
consumidor, sino con la voluntad de los que en verdad aman los libros, los que
disfrutan con el placer de leer y casi tanto compartiendo ese placer con los
demás.
Así,
tras el número cero, la reedición de la novela de Miguel Espinosa que da nombre
al proyecto, ha visto la luz esta antología de relatos, en la que pone su
nombre un ramillete más que reconocido de la literatura regional murciana, y
cuyos méritos los han llevado también hasta el panorama nacional. Los nombres
no son en vano: Rafael Balanzá, María Dueñas, el propio Miguel Espinosa,
Salvador García Jiménez, Pedro García Montalvo, Miguel Ángel Hernández, Luis
Leante, Lola López Mondéjar, Manuel Moyano, Arturo Pérez-Reverte, Ginés
Sánchez, Miguel Sánchez Robles y Juan Soto Ivars. Nada menos, y una mezcla de
juventud y veteranía que da fe de la buena salud de la que goza la literatura
en tierras murcianas, tal y como iremos comprobando en sucesivas entregas de esta
editorial.
No
puede haber mejor prólogo para una editorial que debería estar llamada a hacer
grandes cosas partiendo de los impulsos pequeños, pequeños pero firmes, que por
algo son los impulsos más puros de la literatura.
La montaña azul. Varios autores.
La Fea Burguesía. Murcia 2014.
246 páginas. Precio: 10 euros.
sábado, 5 de julio de 2014
CONSUMMATUM EST - CÉSAR PÉREZ GELLIDA
Empeñar el aliento
Ha
cerrado César Pérez Gellida la trilogía que iniciara con Memento mori, y lo ha hecho con tanta contundencia como brillantez,
hasta el punto de que algunos adoradores del marketing no han tenido reparo
alguno en calificarle como el Larsson español, con ese afán que tenemos en
nuestro país por etiquetarnos todos cuanto antes. Y la novela tiene méritos
suficientes como para rebelarse contra una etiqueta más bien injusta, porque
Pérez Gellida no es ningún Larsson, es Pérez Gellida, y posiblemente el famoso
y difunto sueco pudiera haber aprendido tres o cuatro cosas del autor
vallisoletano: cómo atrapar al lector con secuencias cortas cuando hace falta,
cómo variar los planos y las voces narrativas, y sobre todo cómo no abusar de
la sociología noticiera para engordar sin necesidad una novela.
Y
no se trata de orgullo patrio, sino de realidades literarias, Ramiro Sancho ha
sido un dignísimo protagonista de esta trilogía, e incluso puede volver por sus
fueros, a juzgar por las palabras que el autor consigna al final de la novela.
Pero Ramiro, con todas sus sombras y todo su sufrimiento, no es el único que ha
brillado en esta obra, porque él no hubiera sido apenas nada si el calibre de
su némesis no hubiera destacado como lo hace, pocos villanos novelescos han
podido disfrutar de la personalidad y el carácter de este Augusto Ledesma,
amante de los alias literarios, escurridizo donde los haya y capaz, él solito,
de burlar a la policía de media Europa, moviéndose por el continente con la
misma soltura que si se dedicara a saltar entre las dimensiones temporales.
Además,
Pérez Gellida recupera a otros personajes presentes en las dos entregas
anteriores, y los combina hábilmente con los que se suman a la trama. La sombra
de Armando Lopategui (Carapocha) sigue siendo muy alargada, y su hija Erika una
incombustible continuadora de la labor paterna. Destacan también la detective
italiana Gracia Galo, el ínclito islandés Ólafur Olafsson, o el director de
operaciones de la Interpol, Robert J. Michelson, todos formando un amargo club
de damnificados por las secuelas del incansable y tortuoso Ledesma.
Valladolid,
Trieste, Londres, Islandia, Praga y unos cuantos lugares más se convierten de
nuevo en un paisaje por el que Pérez Gellida se mueve con total naturalidad,
justo hasta que llega el momento de demostrar que, además de competencias
narrativas, esta autor tiene un más que profundo conocimiento tanto de las
leyes como del funcionamiento policial, algo que el lector agradecerá y que
será fundamental en el último tercio de la novela. Merece la pena empeñar el
aliento en su lectura.
Consummatum est. César Pérez Gellida.
Suma de Letras. Madrid
2014. 677 páginas. 19 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 5/7/2014)
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