lunes, 1 de febrero de 2016

MUERTES DE SOBREMESA - DAVID JIMÉNEZ "EL TITO"

El pasado

          No hay nada peor para un inspector de policía que un caso sin resolver que regresa a la actualidad después de casi veinte años. Si además ese caso arroja mujeres divorciadas que aparecen muertas en sus cocinas, frente a una taza de café y con el dedo anular seccionado, lo tenemos todo para sentarnos frente a una trama verdaderamente adictiva.

          Eso exigiría, además, la creación de un personaje intenso, y eso ha hecho David Jiménez Martínez, ‘El Tito’, fabricar al inspector Marcial Lisón, un tipo amargo y solitario, cuya única compañía es Sola, una galga a la que rescató de la calle, un hombre que mantiene una relaciones bastante difíciles con una madre a la que visita con intermitencia en el retiro de su residencia, y con el que nadie ha podido volver a trabajar desde que muriera el que había sido su compañero de siempre.

          Incapaz de empatizar sentimentalmente con casi nadie, con las habilidades sociales de un ermitaño, Marcial Lisón tendrá que enfrentarse de nuevo a un caso que se le quedó cojo en su día, y con la nueva víctima surgirán también los fantasmas de un pasado que le ha dejado más tocado de lo que siempre creyó. Por fortuna, David Jiménez es capaz de aliviar ese panorama con un buen recurso del género: la agente Zoe Ochoa, una policía joven que se convertirá en la nueva compañera de Lisón, y que tendrá que derrochar toneladas de paciencia, con él y con el resto de agentes, hasta conseguir ganárselo con su eficiencia policial.

          Pero hay mucho más, hay un ritmo narrativo endiablado que nos permite asistir a las sorpresas de la investigación, hay trampas y oscuridades, como debe ser, y un pasado que guarda mucho más de lo que cabría pensar y al que Lisón no tendrá más remedio que hacer frente. Cuando el lector abra esta novela, debe estar preparado para todo, no hay paños calientes ni consideraciones, las cosas son duras, como la sangre y la soledad, por eso es tan importante la tenacidad de Marcial Lisón, por eso resulta un placer adictivo acompañarle durante estas páginas.

Muertes de sobremesa; David Jiménez Martínez ‘El Tito’
ACEN, Castellón 2015. 388 páginas.
(Revista Letras de Parnaso, núm 41, Febrero 2016)



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