domingo, 5 de junio de 2016

DOCE LUNAS - MANUEL E. MIRA

DOCE LUNAS

MANUEL E. MIRA
EL MURMULLO DEL TIEMPO


1)    ¿Qué motivaciones le llevaron a escribir esta novela?

          Cuando vi el desconocimiento que sobre su propia historia tenían mis amigos y mis hijos, me entristecí. Tenía que hacer algo para que no quedara todo en el olvido. No se merecen nuestros antepasados que les ignoremos tan cruelmente; ellos son nuestra razón y nuestra forma de ser. Debemos ser agradecidos a esas personas que amaron, sufrieron, lucharon, nos legaron la vida y nos dejaron tanto bien. Desde la persona más insigne y aparente hasta el más humilde y anónimo de los canteros que talló la piedra que hay bajo los cimientos de la catedral. Todos han pasado por nuestra vida y tienen que ver con ella. A todos les debemos respeto.

2)    ¿Desde cuándo le viene ese gusto por la Historia a un ingeniero como usted?

          La Historia me ha gustado desde muy niño. Admiraba a quienes la conocían y la sabían contar. Recuerdo que me emocionaba con las historias de ciego que escuché en los mercados cuando era muy pequeño. Conocer y amar la Historia es como vivir dos veces; es amar la propia Vida. Para mí la ingeniería es la forma elegida para actuar en la vida laboral. La Historia no se elige, te elige ella a ti. La llevas siempre en tu mochila.

3)    ¿Cómo valoraría la importancia de la familia en esta novela?

          Nadie nace por sí mismo ni muere para sí mismo. La familia es nuestro "Yo continuado" Todo nuestro pasado y nuestro futuro está depositado en ella. Es la que nos da el Nombre y el Ser.

4)    ¿Con qué personajes de la novela ha disfrutado más, hay alguno que se le haya “rebelado” pidiéndole más protagonismo?

          Disfruté muchísimo creando a los personajes. Casi todos ellos tienen sus semblantes tomados de la realidad; quizá por eso son tan creíbles y carentes de tópicos. Hay uno en particular que nació de la inventiva, con carácter de ser un "figurante", pero que comenzó a crecer, pidió paso, y le dejé que creciera. Fue Gabriel: un personaje fabuloso. Hay otro que tuve que "inventar" y que porta una carga emotiva impresionante: "Mimanuel". Le creé la historia para que él me ayudase a contar la mía ¡y vaya si me la contó! Es fundamental en la historia.

5)    ¿Cree que los episodios de Cuba y Filipinas han sido tratados ya suficientemente en nuestra literatura, que lo españoles saben realmente lo que pasó allí?

          En absoluto. Ahí se echó mucha tierra, y luego le pusieron mármoles encima, para tapar la más sangrante e ignominiosa parte de nuestra historia. Desde reyes felones a políticos de visión obtusa. Duele; de verdad que duele, y mucho, cuando se investiga y se estudia cómo fueron las cosas; y no estoy pensando sólo en las derrotas y en los muertos, pienso en la necedad y la ceguera de los que dirigían a España en aquella época. De lo que pudo ser y no fue. Comprendo que surgiera la generación del 98 como un punto de ruptura ante el espanto.

6)    Cartagena tiene un monumento a los héroes de Cavite, y sin embargo se habla poco de ello, ¿a qué se debe eso?

          Sí, se le resume como "Héroes de Cavite", aunque su leyenda es: Héroes de Cavite y Santiago de Cuba. Es muy bonito y alegórico, pero si conoces un poco la historia… se desmitifica mucho, se desinfla, sin querer en absoluto ignorar a los auténticos héroes, como Fernando Villamil y los anónimos marinos que allí dieron su vida. Pero, realmente, es un monumento al desastre. Quizá por eso no se habla mucho de ello.
          En mi novela, hablo de Cuba y muy especialmente de "Los héroes de Baler" ―los auténticos últimos de Filipinas― que escribieron una de las páginas de heroísmo más serias de España. Un hecho reconocido en todas partes y que nosotros no conocemos. Ignoramos que entre ellos, hubo dos paisanos de nuestra región; uno de Mula y otro de Cieza. Ellos, en cambio, no tienen monumento que los recuerde. La historia es justa y veraz; los hombres…no tanto.

7)    La narración de la inundación de Murcia en 1879 es impresionante, ¿cómo logró calar tan hondo en el lector?

          Siendo totalmente fidedigno. Sinceramente creo que no queda nada de aquella desgracia que no esté reflejado en la novela y que exprese el dramatismo y la solidaridad que suscitó en todo el mundo. He tenido la suerte de haber sabido integrar en la novela un capítulo muy importante y documentado.

8)    La historia de esta familia parece quedar algo truncada, ¿significa eso que habrá continuación?
         
          La novela queda cerrada con la vida de Andrés y de Antonia durante el periodo de 1855 a 1901. Pero Candela quiere conocer toda la VIDA de sus antepasados y eso ha hecho que nazca de ella una auténtica escritora de éxito y Candela continúa escribiendo. Al principio de novela Candela se define así:
"Mi nombre es Candelaria Marín, pero todos me llaman Candela. Esta historia comenzó en Murcia, durante el mes de agosto del año 1995. Tenía yo entonces diecisiete años y mil dudas por resolver sobre mi futuro."
          Ojalá esta novela la lean muchos jóvenes, con mil dudas sobre su futuro, y se suscite en ellos el deseo de escribir y surjan muchas Candela Marín o Antonia Parra. Ellas y ellos serían los auténticos continuadores.
 
9)    En esta novela hay amor, Historia, aventuras, costumbrismo, ¿cómo se define entonces Manuel Mira, novelista romántico, histórico, de aventuras?

          ¿Cómo definirías tú a una persona que escribe desde y para la VIDA? La vida lo tiene todo: amor, emoción, historia, aventura, romanticismo… Sólo me interesa hablar y contar lo que es la VIDA (con mayúsculas) Eso es para mí una novela.

10) ¿Cuáles son sus principales influencias literarias? ¿A quién le debe el haberse convertido en escritor?

          Yo no sé si soy escritor o escribidor, eso el tiempo y los lectores lo dirán, y tampoco me preocupa. Yo escribo desde la observación y la ternura. Rescato y pongo acentos en los valores como la bonhomía, el buen hacer, el respeto a la verdad, la capacidad de sacrificio, el hacer ver que todo es posible, que se puede conseguir un sueño. Siembro la inquietud de que podemos aspirar a ser mejores personas para escribir las páginas de nuestra propia historia.
          En cuanto a mi formación, aprendí a leer en el Quijote y en mi casa había libros de historia que leí con avidez. La literatura rusa me ha influido mucho y también la sudamericana. Comencé escribiendo relatos y cuentos hasta que desde uno de ellos salté a la novela.

11) Esta novela fue Premio Libro Murciano 2104, ¿cree en los premios, qué supuso este galardón para usted y para la novela?

          No tengo experiencia para poder dar una opinión cualificada. Yo, hasta ahora, no me puedo quejar pues me han premiado el primer relato que escribí y la primera novela que he escrito. Puedo asegurar que no había ninguna mediación en ellos. Luego tengo que creer. Ha sido un buen apoyo para que el lector y los medios se fijen en ella. Luego es el boca a boca lo que funciona.

12) ¿Cómo  convencería a un lector desconocido para que se acerque a su obra?

          No puedo prometerle que su lectura le vaya a entusiasmar ―eso depende de sus preferencias y de lo que espere de ella―, pero si lo que desea encontrar es el amor y el conocimiento de nuestra bella historia ―tan cercana y tan olvidada― contada con fidelidad y con ternura… entonces sí le puedo prometer que le enriquecerá y le emocionará tanto como a mí me enriqueció y me emocionó escribirla.



1 comentario:

Alberto Profe dijo...

Estoy leyendo la novela y me tiene muy enganchado. En el tiempo actual muchas de estas costumbres han desaparecido y los jóvenes desconocemos nuestras raíces y la belleza de aquella Murcia que relata Manuel.
Me gustaría que me firmara el libro, por lo que si puede ponerme en contacto con él se lo agradecería mucho.
Atentamente,
Alberto Franco.