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sábado, 21 de junio de 2014

UN MUNDO PEOR - CLAUDIO CERDÁN

Ruleta rusa

            Esta tercera entrega del yeclano Claudio Cerdán nos muestra a un autor que está construyendo su particular camino dentro del género negro, en el que ha obtenido ya unos cuantos reconocimientos y al que ha llegado sin duda para quedarse. Alejado ahora de la fogosidad narrativa y argumental que caracterizó sus dos primeras novelas, demuestra que con el sosiego por delante también pueden escribirse buenas historias negras, siempre en su Alicante, la ciudad que está convirtiendo en su propio espacio mítico.

            Esta vez el lumpen mediterráneo no está tan presente como en las ocasiones anteriores, no de forma protagónica, y el ex policía Roberto Cusac, reciclado ahora en detective privado, tendrá que ocuparse de la desaparición de África, la hija de un rico y conocido matrimonio que parece haber sido secuestrada. El problema, con todo, estalla desde el pasado de Roberto, desde el momento demoledor en que le arrebataron a su hijo Jaime, lo que acabó con su carrera y está en vías de acabar también con su vida. Así que la ausencia de África no es un caso más, sino que le colocará delante de todos sus fantasmas, sobre todo porque es su ex mujer, Inés, quien le insiste para que acepte un trabajo que será una ruleta rusa, porque matará a Roberto o le hará volverse más fuerte.


            Claudio Cerdán encara el delicado tema de los niños desaparecidos y robados, y bajo su literatura subyace el deseo de que las leyes arbitren las medidas necesarias para proteger a esos niños, sobre todo si son encontrados. Poco a poco la trama irá complicándose, y contando con la presencia de algunos secundarios ya conocidos, como el descreído agente Ramos, o con la sombra del pedófilo Barrachina, a quien Cusac casi mata por creerle culpable de la desaparición del hijo. Así hasta llegar a un final contundente y sorpresivo, que certifica una vez más el gran trabajo que viene realizando este joven autor.

Un mundo peor. Claudio Cerdán.
Versátil. Barcelona 2014. 254 páginas. 16’90 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 21/6/2104)


PLAYA DE PONIENTE - LOLA GUTIÉRREZ

     La investigación sobre el naufragio del transatlántico italiano Sirio, ocurrido en las costas de Cabo de Palos en 1906, llegará a ser la mejor tabla de salvación para que la periodista Vega Fuentes logre anclarse a una nueva vida. Lola Gutiérrez alterna ambas tramas en una novela fresca y dinámica, que atrapará al lector y en la que, además de ficcionar un hecho histórico, nos habla de la fuerza necesaria que todos atesoramos y que nos permite cruzar nuestros caminos, iniciar nuevas andaduras y continuar buscando la felicidad gracias a ellas.

Playa de Poniente. Lola Gutiérrez.
MurciaLibro. Murcia 2014. 290 páginas. 15 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 21/6/2014)

sábado, 14 de junio de 2014

LA BOFETADA DE GILDA - KIKE CHERTA

    Kike Cherta se alzó con el II Premio de Narrativa Francisco Ayala gracias a unos relatos en los que los espejismos y las realidades paralelas alternan con los destinos más encarnizados. Un hombre que ve a su pareja multiplicada hasta la saciedad, un padre en coma llamado a salvar al universo en otra dimensión, el bondadoso marino empeñado en dejar de serlo matando focas, una mujer enamorada de un peluche gigante. Relatos que transmiten un punto de desasosiego e inquietud que no siempre desaparece con su final.

La bofetada de Gilda. Kike Cherta.
Musa a las 9. 2014. EPUB-DRM. 70 páginas. 5’99 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 14/6/2014)

domingo, 8 de junio de 2014

JUEGO DE ESPEJOS - ANDREA CAMILLERI

    Como si de una vieja película se tratase, el comisario Montalbano se ve sometido a un inquietante juego de espejos en el que nada es lo que parece. Serán los años, o mejor, la experiencia, pero Andrea Camilleri logra que el inefable Salvo no caiga ni siquiera en las redes de una excitante y turbadora vecina, e incluso que sea el comisario quien se convierta en el director de una orquesta en la que hay que manejar bien todos los instrumentos para que no le mate el allegro final.

Juego de espejos. Andrea Camilleri.
Salamandra. Barcelona 2014. 224 páginas. 15 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 7/6/2014)

domingo, 1 de junio de 2014

ÁVIDAS PRETENSIONES - FERNANDO ARAMBURU

Musas tuertas

          Como cada año, la flor y nata de los versos patrios se reúne en Morilla del Pinar para celebrar unas jornadas en las que el objeto de deseo ha de ser únicamente la lírica. Como cada primavera, al Convento de las Hermanas Siervas de las Sagradas Espinas de Jesús llegan todas las figuras que son alguien en el panorama poético español, es decir, todos los tópicos habidos y por haber desempolvados de sus mausoleos valleinclanescos, a saber: dos bandos irreconciliables, los metafas y los realitas (o lo que es lo mismo, los metafísicos y los poetas comprometidos), más de un vate borracho, damas de la metáfora con furor uterino, el anciano poeta ciego con la turgente y juvenil nueva promesa del encabalgamiento femenino, camarillas enemistadísimas, odios y adulaciones hipócritas volando por doquier, dos voces lésbicas que escriben como una, y tratando de coordinarlos a todos, Lope, el maestro de ceremonias que trata de ejercer como oficiante anual de semejante encuentro.

          Fernando Aramburu, que ganó con estas páginas el último Premio Biblioteca Breve, construye una galaxia de lo más perversa, y la encierra en un convento junto a un pequeño pueblo cuya taberna será testigo también de alguna noche desaforada de entuertos etílicos. Son apenas tres días, dilatados narrativamente con una mano magistral, y un tono en el que la ironía se hace la dueña para dar paso a la crítica más feroz de ciertos vicios muy reconocibles del mundillo literario.

          El tono esperpéntico está llevado a la quinta esencia con un humor magnífico al que contribuyen las ingestas de setas alucinógenas, con demoledoras consecuencias defecatorias, palizas monumentales que dejarían tuerta a la musa más inocente, fugas nocturnas, violaciones de secretos cibernéticos, asaltos de habitación, ponencias colectivas redactadas a la buena del dios Juan Ramón, celos, reconciliaciones, sexo rebosante de decibelios, paellas excelsas y un concurso poético que será ganado por quien menos se esperaba. Con todo, no faltan algunas sesiones interesantes en las que se logra hablar de poesía y de su tema capital: la belleza, acaso para que Fernando Aramburu nos coloque delante el más grande de los contrastes, porque ninguno de los presentes parece ocuparse mucho ni de esa belleza ni de la propia literatura. Una verdadera jungla en la que se muerde y se araña sin descanso, y hasta se escupe veneno a discreción, pero un grandísimo disfrute para los lectores ajenos al mundillo, disfrute que se multiplicará por diez si quien lee estas páginas se ha visto alguna vez, bien como protagonista o como mero espectador, cerca de algún corrillo literario.

Ávidas pretensiones. Fernando Aramburu.
Seix Barral. Barcelona 2014. 415 páginas. 20 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 31/5/2014)

CON TODO EL ODIO DE NUESTRO CORAZÓN - FERNANDO CÁMARA


     Ésta es una distopía que, por desgracia, puede tener muchos visos de hacerse real, familias de clase media en asentamientos chabolistas, directoras de banco anhelando justicia, e incluso nuevas fuerzas políticas con oscuros brazos ejecutores tratando de restablecer, a cualquier precio, el orden que otros se han empeñado en pervertir. Y luego la crudeza de Fernando Cámara, crudeza que también levanta cierta simpatía solidaria entre los lectores, porque el amor puede ser efímero, pero siempre hay alguien que se encarga de que el odio se vuelva indeleble.

Con todo el odio de nuestro corazón. Fernando Cámara.
Rey Lear. Madrid 2013. 252 páginas. 18’50 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 31/5/2014)

sábado, 24 de mayo de 2014

martes, 20 de mayo de 2014

LA VERDAD SOBRE EL CASO HARRY QUEBERT - JOËL DICKER

Móvil perpetuo

            Así se mueve esta novela, sometida a la fuerza de una triple gravedad narrativa, porque el suizo Joël Dicker ha logrado armar un engranaje magnético con tres tramas convertidas en una, y el lector se ve zarandeado por ellas desde las páginas iniciales, mientras se va estimulando su curiosidad hasta el punto de no poder abandonar la lectura con facilidad. Agasajado por la crítica de media Europa, este joven autor ha demostrado tener una potencia creativa de muchos quilates, porque sólo así se puede explicar la brillantez con la que entrelaza contenidos negros, amorosos e incluso metaliterarios. Y además lo hace manejándose en tres planos temporales (1975, 1998 y 2008), sin que el lector sufra ninguna clase de vértigo en cada uno de los saltos.

La admiración que el escritor Marcus Goldman siente por el que fuera su maestro literario, Harry Quebert, marca el inicio de la novela, cuando el joven neoyorquino vuelve a refugiarse en New Hampshire en busca de una inspiración que cree perdida tras el monumental éxito de su primera obra. A partir de ahí, todo se irá acelerando, y Dicker empieza a suministrar pequeñas píldoras de efectos tan alucinógenos como retardantes: el hallazgo del cadáver de Nola Kellergan en el jardín de Quebert, el descubrimiento de la pasión que el escritor mantuvo oculta, treinta y tres años atrás, por la quinceañera Nola, una suerte de Lolita campestre, la cerrada sociedad de una pequeña localidad como Aurora, e incluso los entresijos del siempre voraz mundo editorial norteamericano, donde el marketing y la publicidad pasan por encima de la literatura como apisonadoras borrachas.

Con una estructura muy ágil, Dicker nos permite seguir la investigación que Goldman emprenderá para limpiar el nombre de su mentor, al tiempo que nos presenta una galería de personajes que no tiene desperdicio: el predicador atormentado, la camarera insatisfecha, el chófer discriminado, el rico que intenta limpiar su conciencia, el policía pueblerino, el editor carroñero, el agente federal descreído, la jovencita fácil de ilusionar…, y sobre todo, los dos escritores que han tratado de construirse su propia imagen gracias al triunfo literario. Eso sí, que nadie se relaje durante la lectura, porque las sorpresas irán cayendo como fruta madura, y los juegos mentales y nemotécnicos que irá proponiendo Joël Dicker harán cierta una de las frases que Harry Quebert le regaló a su discípulo Goldman: “la mejor novela es aquella que nunca deseamos terminar de leer”. Algo así experimentará el lector cuando se decida a abrir las páginas de esta novela y poner en marcha su diabólico mecanismo.

La verdad sobre el caso Harry Quebert. Joël Dicker.
Alfaguara. Madrid 2014. 672 páginas. 22 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 17/5/2014)

lunes, 12 de mayo de 2014

DOCE LUNAS - RAQUEL LANSEROS

DOCE LUNAS

RAQUEL LANSEROS
LAS PEQUEÑAS ESPINAS SON PEQUEÑAS


1)     Ha distribuido el poemario en cuatro partes muy diferenciadas, en las que se habla del rocío, las mariposas, la utopía o el pasado. ¿A qué se debe esta estructura?

Mediante estas cuatro partes he querido simbolizar las cuatro primeras décadas de la vida humana. El rocío está presente al amanecer, cuando despunta el día y por tanto se refiere a la infancia. Las mariposas, alegres, hermosas, inquietas, que no cesan de revolotear, simbolizan la adolescencia y sus chispeantes ilusiones. La utopía, tan necesaria, tan amiga de los sueños y del afán de justicia alude por supuesto a la juventud. Y la última parte, “El pasado es prólogo” –tomado de un verso de Shakespeare en La tempestad se refiere a la madurez, esa época en la que todavía quedan muchas cosas por vivir, pero ya hay una experiencia acumulada que sirve de prólogo o introducción.


2)     ¿Qué importancia tiene para usted la palabra “contigo”?
    
“Contigo” es una palabra que me resulta especialmente hermosa por varias razones. En primer lugar, desde el punto de vista etimológico es un bello vestigio del paso del latín al castellano, llevando en su seno esa preposición “cum” (con) repetida “cum-tecum”, dándonos una idea precisa de cómo los hablantes habían ya olvidado el significado primigenio de las palabras latinas. Y en segundo lugar, el significado no puede ser más inclusivo y trascendente, una palabra que se centra en el tú, en el otro, y es emblema de la alteridad, entendida por todas múltiples corrientes filosóficas como el proceso de conversión del yo en el nosotros.


3)     De las tres mujeres que hay en usted, ¿con cuál se queda ahora mismo?

Como señalara la efigie de Tebas, todas las personas tenemos tres edades, -siempre que la salud y la suerte así lo permitan- el niño, el adulto y el viejo. De las tres yo me quedaría con la del medio, la adulta, ni demasiado joven como para no tener experiencia ni demasiado vieja como para que el cuerpo ya se vivencie como una carga. Y justamente coincide con la edad en la que estoy ahora.


4)     “Hay un niño asombrado de rodillas gastadas / dentro de todo hombre que ama a una mujer”, ¿responden estos versos al concepto que Raquel Lanseros tiene del amor?

En líneas generales sí, creo que el amor nos llena siempre de asombro, como un nuevo retoñar que nos retrotrae a la mágica infancia. Por eso alguien enamorado es siempre un niño de algún modo, aunque eso sí, tiene las rodillas gastadas como recuerdo de las inevitables rozaduras que la vida ya ha producido en el adulto que es.


5)     ¿Hasta qué punto están presentes la soledad y la amargura en estos poemas?

Supongo que hasta el mismo punto que están presentes en la propia vida: ni la llenan por completo ni dejan nunca de aparecer en ocasiones.


6)     ¿Y cuánto hay en ellos de las experiencias vitales de su autora? O dicho de otra forma: ¿arrastra Raquel Lanseros un equipaje existencial voluminoso?

Es difícil juzgar el equipaje existencial propio, pero supongo que puedo decir aquello tan hermoso de Neruda: “confieso que he vivido”, dentro de mi edad y posibilidades. He sido siempre una persona bastante inquieta y he intentado no volverle nunca el rostro a la vida por cobardía. Cuando he sentido la necesidad imperiosa de recorrer un camino, me he sobrepuesto al miedo y lo he hecho, lo cual no significa que no haya tenido mi buena ración de “pequeñas espinas” en el intento. Algo de todo eso ha de traslucirse por fuerza en mis poemas.
 

7)     ¿Hay en esta obra poemas más líricos o intimistas, o en cambio predomina un poco el verso narrativo?

Yo creo que el libro es una mezcla de ambas cosas, en diferentes dosis, pero salvaguardando como tono general esa ambivalencia o heterogeneidad.


8)     El poema ‘Aritmética’ transmite un aire muy lúdico, ¿le gusta el juego en su poesía?

Me gusta el juego en la poesía y en la vida, sí, siempre y cuando trate de hacerse con inteligencia y evite la frivolidad o la banalización.


9)     ¿Cuáles son sus deudas poéticas, a quiénes no puede dejar de leer?

Son tantos que es imposible nombrarlos a todos. Todo aquel que escribe versos es sin duda un gran lector de poesía. Hace falta leer constantemente para escribir poesía. En mi infancia me influyeron de modo decisivo Antonio Machado, García Lorca, Pablo Neruda, Juan Ramón Jiménez. Ahora podría citar cientos de nombres, por ejemplo Emily Dickinson, Vallejo, Miguel Hernández, Claudio Rodríguez, Octavio Paz, Jaime Sabines, Idea Vilariño, Prévert, Robert Frost y tantísimos otros.


10) ¿Qué ha cambiado entre lo que esperaba de la poesía cuando empezó y lo que ella le ha dado hasta ahora?

La poesía me ha dado muchísimas cosas, tengo una inmensa deuda de gratitud para con ella, que espero saldar continuando en mi empeño de servirla. Hay personas extraordinarias, lugares maravillosos, sensaciones inigualables que nunca hubiera podido conocer o sentir sin la poesía. Es generosa y benefactora siempre que no detecte mezquindad o cortoplacismo en la entrega.


11) El verso que cierra el libro: “No hay verdad más profunda que la vida”, ¿encierra una declaración de intenciones sobre lo que ha de venir en obras futuras?

No puedo estar segura ahora mismo de qué vendrá en obras futuras, puesto que primero necesito vivir para contarlo. De lo que sí estoy segura es de que, aun amando como amo la poesía, la vida está por encima de cualquier cosa, lo cual no deja de ser una luminosa obviedad.


12) ¿Cómo convencería a un lector desconocido para que se acercara hasta sus versos?


Podría quizá parafrasear para él o para ella los versos de Marina Tsvietáieva con los cuales arranca mi libro: “A ti, que nacerás dentro de un siglo, / cuando de respirar yo haya dejado, / de las entrañas mismas de un condenado a muerte, /con mi mano te escribo.”



sábado, 10 de mayo de 2014

UNA HISTORIA PERDIDA - MARISOL ORTIZ DE ZÁRATE

La búsqueda

      Tiene Marisol Ortiz de Zárate una doble habilidad narrativa, tal y como ha demostrado en otras obras de género juvenil, por un lado, es una apasionada de las búsquedas, y por otro, maneja con infinita soltura dos tramas argumentales, sin que el lector resulte extraviado, porque con cada una de ellas acrecienta su interés. Y esos son los dos valores quizá más importantes de esta novela, merecedora del XXXII Premio Felipe Trigo, el tercero es el buen tino que tiene para perfilar sus personajes.

          Emma acusa la noticia de que su vida se va a escapar entre los jirones del alzheimer, y ese detonante le hará abandonar a Germán, su marido, para huir hasta la ciudad de sus orígenes, en busca del pasado pero sobre todo en busca del hijo que nunca le permitieron tener. Sesenta años antes, el titiritero Jêrome recorre Francia junto a su hija Colombeta y a dos peculiares jóvenes, Martín y el Tonto, viviendo a salto de mata, entre representaciones pueblerinas y la pasión por la hija, que va siempre un punto más allá de lo filial.

          Cada capítulo guarda una estancia para ambos argumentos, y Marisol Ortiz de Zárate sabe combinarlos con tanta delicadeza como planificación, respetando siempre al lector, y al mismo tiempo sin romper la confianza y la intuición de que tal vez, avanzando la novela, ambas líneas puedan llegar a coincidir. Presente y pasado, la España finisecular y la Francia que iba sospechando el inicio de una nueva guerra. Y entre ambos mundos, el Lobo, un personaje tan extraviado como necesitado de una misión en la vida, un apoyo fundamental para las lagunas de Emma, quien a veces sólo se aferra a la realidad leyendo las andanzas de su tocaya Bovary.

          Hay vida en estas páginas, confidencias, secretos, tristezas, desengaños y más de un misterio, pero hay, más que nunca, una humanidad impresionante por parte de una escritora tan buena como sensible.

Una historia perdida. Marisol Ortiz de Zárate.
Algaida. Sevilla 2013. 328 páginas. 19 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 10/5/2014)

NO TAN INCENDIARIO - MARTA SANZ


    Demuestra Marta Sanz que se puede desacralizar la cultura, y lo hace con varios ensayos en los que la cordura y la crítica afilada predominan por encima de convencionalismos y politiquerías ultra correctas. Con el objetivo de formular unas cuantas preguntas, y buscar a quien sea capaz de responderlas con juicio, este volumen pasa lista a la concepción de la literatura, al futuro de la novela, a los presupuestos filosóficos y hasta enreda los hilos sociales tras los que se esconden quienes desean manejarnos. Un punto necesario de reflexión.

No tan incendiario. Marta Sanz.
Periférica. Cáceres 2014. 192 páginas. 14’75 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL"10/5/2014)

LOS EXTRAÑOS - VICENTE VALERO

    Dedica Vicente Valero esta novela a esas ramas familiares que siempre nos han cautivado, bien por su exclusividad, bien por su carácter enigmático, aquellos miembros que hay en todo clan capaces de despertar la fascinación y la curiosidad por bucear en sus biografías. Un teniente de ingenieros, un campeón de ajedrez, un bailarín de musicales y un sobrio militar republicano son los cuatro protagonistas sobre los que el autor ibicenco ha indagado para concederles voz, gracias al recuerdo y la nostalgia, los dos barnices con los que se tiñe su prosa.

Los extraños. Vicente Valero.
Periférica. Cáceres 2014. 176 páginas. 16’75 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 3/5/2014)

lunes, 28 de abril de 2014

II ELACT - CLAUSURA

SIEMPRE LOLA

            Nunca una sonrisa estuvo tan presente en un evento literario. La clausura del II ELACT tuvo una protagonista, Lola Fernández Moreno, la misma que sigue acompañándonos, tras cada uno de nuestros pasos, desde que un infausto accidente nos la arrebatara en las llanuras de Kenia. A Lola le gusta la literatura, le gusta leer, y le gusta ver a sus amigos reunidos en torno a los libros, y debemos hablar de ella así, en presente, porque sigue con nosotros, porque su nombre le va a dar al concurso de microrrelatos la fuerza para crecer sin límites ni fronteras.
 
            Manuel Acosta, patrón saliente del I ELACT, le entregó el testigo a Francisco Gijón, nombrado patrón del II ELACT con todos los méritos, por su entrega y empeño para que nuestro encuentro se difunda por todos los rincones posibles. Y pocas personas podían ser más idóneas que él para dedicarle unas palabras a nuestra Lola, en uno de los momentos más emotivos de estas tres jornadas, y cuya intensidad creció cuando Amalia Fernández, una de las hermanas de Lola, se dirigió entre lágrimas a un auditorio que la aplaudió puesto en pie durante varios minutos.


            José Luis Martínez, representante de MTorres, se mostró satisfecho por seguir colaborando con nuestro ELACT y patrocinar el concurso de microrrelatos, y espera poder continuar con su labor en ediciones sucesivas. A continuación, y con la presencia de Rosa Huertas y Paco López Mengual, que formaron el jurado junto a Antonio Parra, se procedió a la lectura del acta que declaró como ganador del II Concurso de Mircorrelatos ELACT “Lola Fernández Moreno” al madrileño Fernando Escudero Oliver, por su texto Kafka tenía razón.

            El autor, recién llegado de Huelva, donde acababa de recibir otro premio, se mostró emocionado por el homenaje tributado a Lola Fernández, y al mismo tiempo por recibir un galardón en una ciudad por la que siente un cariño especial, desde que hace tres años la conociera y sintiera hacia ella una especial vinculación. Posteriormente leyó su microrrelato, demostrando así al auditorio el porqué de la decisión del jurado.

            El cierre del II ELACT le correspondió a nuestro presidente, Francisco Marín, quien también tuvo que frenar la emoción antes de agradecer a todos los participantes su labor en todas las sesiones, al público su asistencia, y convocarnos a todos para dentro de 361 días, nada menos que el próximo Día del Libro 2015, fecha en la que se iniciará un III ELACT para el que prometió grandes sorpresas.




II ELACT - LA GENERACIÓN DEL METEORITO

HIJOS DE LA RADIOESCRIBIDAD

            Nos visitaron en la clausura del I ELACT, así que en esta ocasión era de justicia que tuvieran su propia mesa redonda, máxime tratándose de un magnífico grupo de escritores que ha hecho de Molina de Segura uno de los centros neurálgicos de la literatura regional, y va camino de convertirse en punto de encuentro de las letras nacionales. Coordinados por Consuelo Mengual, se desplazaron a Cartagena varios miembros de la Generación del Meteorito, nada menos que Paco López Mengual, Elías Meana, Manuel Moyano, Marta Zafrilla y Pablo de Aguilar, sin olvidar a Rubén Castillo, que se quedó entre bambalinas cuidando del nuevo vástago que Marta y él acaban de traer al mundo (quién sabe si el pequeño Jorge no estará destinado a glosar en un futuro a esta generación)

            Marta Zafrilla explicó a los asistentes la génesis de tal generación, puesto que fue ella quien la bautizó con el nombre que ostenta, y que se debe nada menos que al asteroide que, en la Nochebuena de 1858, cayó sobre Molina de Segura. Ciento cincuenta años después, la ciudad empezó a mostrar una ferviente actividad literaria, autores autóctonos o desplazados a vivir allí cosechaban triunfos literarios por media España, y de repente publicaban en las grandes editoriales de nuestro país. Así quedó demostrado que las secuelas de la “radioescribidad” eran ciertas, por ejemplo en los casos innegables de Paco López Mengual y Pablo de  Aguilar, uno de ellos no había escrito una línea hasta los cuarenta años, y el otro empezó a escribir a raíz de trasladarse a vivir a Molina.

            Hasta tal punto ha cuajado esta herencia estelar, que el ayuntamiento molinense colocó una placa para cada autor en un paseo de la localidad, a la manera más hollywoodiense posible, e incluso organizó un viaje a Madrid, al Mueso de Ciencias Naturales, para homenajear “in situ” al asteroide, que reposa muy cerca de la que fuera Residencia de Estudiantes, acto que dejó como resultado la publicación de un volumen colectivo consistente en diez relatos.


            Amén de los rasgos meteóricos, cada autor, como es lógico, está cortado por un paño diferente, y todos ellos hablaron de su concepción de la literatura, el plano fantástico de Manuel Moyano, alternando con el sociológico, o de los géneros que cultivan, como esa narrativa náutica de Elías Meana, de sus coincidencias como lectores, y de cómo el hecho de ser escritores ha modificado su actitud lectora, e incluso de sus planes de futuro, en los que hay alguna nueva sorpresa de dimensiones nacionales. Eso sí, ninguno de ellos obvia el vínculo principal que les une, que no es otro que la amistad, y el humor del que hacen gala siempre, dos razones que están muy por encima de cualesquiera otras coincidencias generacionales.


II ELACT - GUIONISTAS Y ADAPTACIONES

SESIÓN CONTINUA

            Como en los buenos cines de antes, Ana Ballabriga nos regaló un programa doble para hablar de las relaciones entre la literatura y el cine, concretamente en lo que a guiones y adaptaciones se refiere. La sesión se inició con la lectura del microrrelato Un encuentro casual, a cargo de su autor, Pedro Pujante, para ver a continuación el cortometraje que sobre dicho texto realizó Miguel Peñalver, en un magnífico ejercicio práctico de cómo convertir la literatura en imágenes.


            A continuación, Antonio Ángel Martínez se encargó de homenajear a la figura del guionista cartagenero Pedro Beltrán, un hombre que pasó por el cine español trabajando con los más grandes pero sin olvidar jamás su inequívoco deseo de vivir la vida a grandes tragos. Tras el homenaje, apoyado también por la proyección de un audiovisual, se unieron a la mesa redonda el escritor Jerónimo Tristante y la también guionista Soraya Rubia. Todos ellos señalaron la importancia del guión en cualquier producto audiovisual, y la necesidad de que unos buenos personajes sean los que vayan construyendo la historia que pretende contarse.

            Hubo palabras también, ¡cómo no!, para el tratamiento que los guiones hacen de las novelas, y cada uno mencionó tanto los casos brillantes como las tropelías que todos podemos recordar una vez visto el resultado final en la gran pantalla. Poco a poco se fue profundizando en las peculiaridades de la elaboración de un guión, que además de atender a la historia que narra, debe tener en cuenta también el público al que se va a dirigir, y cuyo resultado final no queda sólo en las manos del guionista, sino que en él intervienen de manera decisiva otras figuras importantes como los responsables de fotografía, montaje o incluso el propio director de la película.

            El momento más intenso de la sesión llegó con la pregunta de hasta qué punto es conveniente o no que el autor literario participe en el proceso de guionización de una obra. Hubo opiniones para todos los gustos, desde la oposición frontal de Soraya Rubia hasta posturas menos intransigentes porque, si bien es cierto que el autor literario debe saber que el guión y su obra son productos diferentes, tampoco puede quedarse de brazos cruzados viendo cómo se maltrata su obra. A partir de la “pregunta del millón”, el público presente se animó a curiosear acerca del proceso de adaptación, y todos ellos respondieron a las preguntas tomando como caso práctico el rodaje de la serie basada en las novelas de Jerónimo Tristante, protagonizadas por el decimonónico detective Víctor Ros, que próximamente podremos disfrutar en la pequeña pantalla.




II ELACT - LOS EDITORES

ELLOS PUBLICAN

            Era una de las mesas redondas más esperadas de este II ELACT, y  no defraudó, tener juntos a cuatro editores a los que poder deshacer a preguntas era una tentación demasiado fuerte como para desaprovecharla, Fernando Fernández (Alfaqueque Ediciones) lo sabía e  inició la sesión con una pregunta ya demoledora: “¿Es necesaria en esta época la figura del editor?” Javier Castro (Micromega) le sorprendió rompiendo los fríos datos estadísticos (literalmente los lanzó por el aire) para reivindicar el romanticismo en su trabajo, puesto que él se considera un soñador de la literatura y por ello se dedica a la edición.



            Luis F. Galeano (Atmósfera Literaria), por su parte, habló del papel más laboral que el editor ha tenido que asumir ahora con respecto al texto, puesto que se ve obligado muchas veces a ejercer como corrector, maquetador, diseñador, etc., y retomó el tema de la autoedición, tratado ya en la jornada anterior, al considerarlo un camino que, lejos de apartarse de la edición tradicional, debería converger con ella. Destacó también que el editor es necesario porque libera al escritor de otras labores de las que éste no debería ocuparse.

            José Cano (Cano Pina Ediciones) incidía en la necesidad de que exista una estrecha confianza entre el autor y el editor, confianza que debe gobernar siempre la relación entre ambos para que el proceso de la edición sea satisfactorio para todos. Editor de publicaciones especializadas, padece también la misma problemática que sus compañeros en su trato con distribuidores y librerías, y ahí se desató uno de los momentos más intensos del debate, puesto que gran parte de la sala señalaba a la figura del distribuidor como parcialmente innecesaria, sobre todo teniendo en cuenta los porcentajes que percibe por su labor.


            El coordinador tomó de nuevo la palabra para recordar a la sala que el panorama de los pequeños editores no es comparable al de los grandes grupos, y que él, personalmente, está en este negocio para promocionar la cultura, y porque con su trabajo pretende intentar cambiar aquellas cosas que no le gustan de la realidad que le rodea. Las preguntas fueron surgiendo y las conversaciones entre editores, escritores y lectores fueron creciendo hasta convertir esta sesión en la más participativa. Eso sí, al final, todos coincidieron en que uno de los problemas principales que nos afectan por igual es el bajo índice de lectura que hay en nuestro país, una espada de Damocles con la que hemos de lidiar, y que ojalá podamos ir venciendo con eventos como el ELACT.


II ELACT - PRESENTACIÓN DE ROSA HUERTAS

HOMENAJE AL GRECO

            Recién llegada de Madrid, Rosa Huertas acudió un año más a nuestro ELACT, esta vez nada menos que para realizar la presentación oficial en España de su nueva novela, Theotocópuli, bajo la sombra del Greco, en la que rinde homenaje al que fuera uno de los pintores más destacados del Siglo de Oro, pero en la que sobre todo bucea en la figura de Jorge Manuel, el hijo que fue devorado por la alargada e inclemente sombra del padre.

            Ante una sala repleta de asistentes, contamos también con la presencia del propio Jorge Manuel, llegado desde las sombras toledanas del siglo XVII, quien tuvo que ejercer una vez más de portavoz de su padre, que le realizó un buen número de llamadas telefónicas desde el más allá. Ello fue posible gracias a la interpretación del joven actor Emanuel Thomas, quien dio vida de manera magistral al texto escrito para la ocasión por Salvador Martínez Pérez. La autora, tan sorprendida como el resto del auditorio, no pudo sino reconocer una vez más la fascinación que la figura de Jorge Manuel había ejercido en ella, y que se unió a la que desde niña sintiera por el padre, lo que motivó la escritura de esta novela.

            A lo largo de hora y media, Rosa Huertas nos habló del germen de su novela, de la manera en la que combina siempre tramas actuales y pasadas en sus obras, del mismo modo que implica a personajes adolescentes que muestren curiosidad por el pasado histórico y sus protagonistas, porque sus caminos están más cerca de converger de lo que ellos creen. Y, por supuesto, del cariño que le une a Cartagena, por razones no sólo familiares, obviamente, sino porque aquí encuentra cada verano un rinconcito de paz en el que desarrollar su actividad literaria.

            Nos contó también múltiples curiosidades de la redacción de esta novela, mostrando su agradecimiento hacia aquellas personas que le ayudaron con temas concretos tales como el mundo de las subastas artísticas o el tráfico de obras, e incluso habló de la vida que le queda ahora a la obra, con presentaciones en lugares emblemáticos tanto para la existencia como para la producción del Greco. Y, como no podía ser de otra manera, finalizó el acto departiendo con un nutrido grupo de fieles lectores que la arroparon una vez más, alguno de los cuales le obsequió con una caja en la que guardar sus utensilios de escritora, y cuyos libros firmó siempre acompañada por la mayor de las sonrisas.



II ELACT- ESCRITORES INDEPENDIENTES

CAMINO ALTERNATIVO

            Coordinada por Francisco Gijón, se celebró la mesa redonda dedicada a los escritores independientes, muchas veces considerados injustamente como autores poco expertos, poco revisados e incluso rechazados por las editoriales. Tópicos que el propio Gijón se encargó de ir desmontando al inicio de la sesión, mientras le ofrecía al público la verdadera panorámica de un colectivo que ha elegido un camino propio para poder seguir cultivando la literatura fuera de los muchas veces abusivos egoísmos del sector editorial tradicional.

            Tras recorrer media España, lo que le daba todavía más mérito a su presencia en nuestro encuentro, le acompañaron José Luis Palma, Arlette Geneve, Mercedes Gallego y Javier G. Valverde, y gracias a una vídeo conferencia con Venezuela, tuvimos la suerte de contar también con la presencia de la autora peruana Blanca Miosi. Todos ellos se mostraron agradecidos y orgullosos de poder participar en el II ELACT, junto a lectores y editores, y señalaron la voluntad de que el encuentro supusiera también un marco común para acercar las posturas de cada uno de los colectivos anteriores.

            Organizados sin ningún respaldo, ni institucional ni económico, los autores independientes se caracterizan por mostrar la valentía suficiente como para seguir adelante con sus carreras literarias sin claudicar ni vender su calidad por un plato de lentejas editorial que muchas veces se queda sólo en agua sucia. Al mismo tiempo, todos ellos contaron sus experiencias y sus primeros intentos de publicar, tanto en editoriales como en las plataformas digitales independientes (Amazon), aduciendo también las diversas razones que les llevaron a tomar finalmente la decisión de permanecer en ellas, tal y como señaló Blanca Miosi.

            Por su parte, Mercedes Gallego optaba por dejar a un lado los enfrentamientos con las editoriales, y atender a la supervivencia y el homenaje hacia la literatura, lo que debería ser un objetivo común entre todos los que amamos esta disciplina. Sin embargo, no pudo pasarse por alto la ceguera que muestra muchas veces el público, capaz de comprar cualquier producto literario, tenga o no calidad, sólo porque su autor sea alguien con cierto peso mediático. Igualmente, comentó algunos casos en los que las editoriales han cometido auténticas barbaridades mercantiles que han llegado a afectar seriamente a la carrera de algún autor, lo que dio paso a un interesante coloquio con algún editor presente en la sala.

            Por otro lado, José Luis Palma, autor mixto que ha publicado de forma tradicional e independiente, recordó a Larra con la frase “escribir en España en llorar”, y señaló la indefensión a la que está sometido el escritor, ninguneado muchas veces por las editoriales, por lo que el camino de la independencia es visto como una magnífica vía para seguir escribiendo y encontrando lectores, aunque es consciente de que la facilidad que supone publicar en plataformas digitales abre la puerta en ocasiones a la baja calidad literaria. Por su parte, Arlette Geneve dio el punto de vista de quien sí publica con editoriales y ha tenido que luchar con numerosas dificultades, porque a fin de cuentas no todas lucen un parche en el ojo y un garfio en el contrato, aunque comentó algunos casos en los que más que publicar parecía que lidiaba contra los elementos.



            Para finalizar, el público se arrancó a protagonizar un interesante y candente intercambio de preguntas acerca de los pros y los contras de la publicación digital, de la necesidad de revisar bien cualquier contrato editorial, pero sobre todo de lo importante que ha de ser que las editoriales convencionales se den cuenta de que el camino elegido por los autores independientes no tiene por qué alejarse del suyo, que acaso lo más conveniente sería que revisaran una forma de trabajo que hoy en día necesita del mundo digital y que ambos sectores encuentren la sinergia adecuada que redunde en beneficio de la literatura.



domingo, 27 de abril de 2014

LAS PEQUEÑAS ESPINAS SON PEQUEÑAS - RAQUEL LANSEROS

Versos para respirar

            Cuarenta poemas le bastaron a Raquel Lanseros para alzarse con el XXIX Premio Jaén de Poesía, cuarenta pulsiones de sí misma organizadas en cuatro bloques en los que bucea, buscando su propia identidad, en temas tan consustanciales a su creación literaria como el amor, la nostalgia, la soledad, la huida o la pequeñez del ser humano, y siempre con un verso trabajado, sin florilegios gratuitos, y que esconde tras la tinta el mensaje profundo de quien siente la poesía tanto como el aire que respira, porque ambos la mantienen con vida.

            La importancia del ‘contigo’ se hace patente ya desde el inicio, pero no como muestra de egoísmo, sino como la necesidad vital de hallar un compañero con el que surcar los océanos que el tiempo y su acronía nos pone delante. Raquel lo sabe bien porque va alcanzando la madurez, y en ese estado en el que la ilusión se enriquece también con la experiencia, no renuncia a ninguna de las tres mujeres que lleva dentro: la joven que fue, la que escribe ahora y la que habrá de envejecer, porque todas son una. Pocas maneras hay más hermosas de contagiarnos una reflexión sobre la existencia.

            Reflexión que se adereza con los grandes enigmas, si hay un dios, o una fuerza superior que nos consuele, por qué somos tan insignificantes en manos de ese tirano que es el destino, por qué el amor (y el odio) a veces son tan caprichosos, y cuál es nuestro papel en el mundo. Dudas demoledoras en otras manos, pero que Raquel Lanseros sabe combinar con otros equipajes: lecturas, viajes, ciudades impresas con una huella indeleble en la memoria, maletas que ella arrastra a lo largo de algunos poemas un poco más narrativos, pero maletas necesarias porque son las que terminan de construirnos como personas, las que se alzan por encima de credos o ideas, las que justifican el verso final: ‘No hay verdad más profunda que la vida’.

Las pequeñas espinas son pequeñas. Raquel Lanseros.
Hiperión. Madrid 2013. 80 páginas. 10 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 26/4/2014)


THEOTOCÓPULI, BAJO LA SOMBRA DEL GRECO - ROSA HUERTAS

            Un lienzo cortado, un cuadro maldito, la herencia del Greco, un hijo que se niega a seguir el camino marcado por el padre, dos jóvenes turbadoras, una más que la otra, Madrid y Toledo, nuestros días y el siglo XVII. Y manejando la investigación para encontrar la tela perdida, Rosa Huertas, mezclando en su paleta todos los colores narrativos cada vez con más talento, arrancándole a su prosa toda una gama de tonalidades imprescindibles: amor, misterio, pasado, relaciones paternas, deseos y sueños por cumplir. Una obra de arte.

Theotocópuli, bajo la sombra del Greco. Rosa Huertas.
SM. Madrid 2014. 256 páginas. 8’75 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 26/4/2014)

viernes, 25 de abril de 2014

II ELACT, ENCUENTRO LITERARIO DE AUTORES EN CARTAGENA - INAUGURACIÓN

LEO, LUEGO EXISTO

            Con un sentido y emotivo homenaje a la figura del recientemente desaparecido Gabriel García Márquez inició su andadura el II Encuentro Literario de Autores en Cartagena, auspiciado una vez más por el Aula de Cultura de la Obra Social Caja Mediterráneo, quien además de acoger a los participantes en esta primera jornada, obsequió al público con ejemplares de El Quijote, y a los miembros de la mesa redonda con un detalle artesanal.

            En esta primera jornada, el protagonismo fue para los lectores, y la mesa redonda estuvo coordinada por Eugenia Pérez, lectora muy activa y profesora de Lengua y Literatura del IES Mediterráneo, quien además fue jaleada por un numeroso grupo de alumnos de Bachillerato del citado centro, ya que en el coloquio también participaba uno de ellos, el joven Iván Gutiérrez. Completaban la mesa Maribel Pérez, Mabel Olivares y Lola Cardós, una mayoritaria presencia femenina que dio paso a una de las primeras cuestiones que se debatieron, el porqué del dominio de las mujeres en los clubes de lectura, o dicho de otra forma, la razón de que en los citados clubes la presencia masculina sea tan reducida.

            Pero antes de entrar en materia, la coordinadora de la mesa enumeró los Derechos del Lector, aquellos que elaborara Daniel Pennac y que otorgan a quien lee, como no puede ser de otra manera, la libertad más absoluta para disfrutar de la literatura. A partir de ahí, los miembros de la mesa ofrecieron al público un coloquio muy activo en el que fueron hablando de las infinitas peculiaridades que pueden darse entre los lectores: preferencias, lugares, momentos del día, géneros más leídos, autores que les cautivaron y los que les dejaron indiferentes, recomendaciones, contagios, motivaciones, e incluso la necesidad de seleccionar cuidadosamente las lecturas, pero también el alivio de abandonar aquellas que no nos aporten nada reseñable.

            No faltaron tampoco, entre el café y los dulces regalados un año más por Cavite, reflexiones tan actuales como la disyuntiva entre elegir el libro electrónico o seguir siendo fiel al tradicional papel, la lectura compartida como aumento del disfrute lector, el préstamo de libros, su regalo, e incluso la ordenación de las bibliotecas personales, o la curiosidad de anotar aquellas frases o fragmentos que se nos graban en la memoria y en el corazón. Reflexiones que dieron paso a un buen número de preguntas del público, que no quiso quedarse fuera del debate y que compartía con los participantes de la mesa la misma pasión lectora. Un buen inicio que no podía finalizar sin el sorteo de varios lotes de libros donados por un buen número de editoriales colaboradoras.