miércoles, 15 de junio de 2011

CRÍTICAS LITERARIAS - RUBÉN CASTILLO




Elegancia y misterio




A la hora de perfilar una novela con una intriga histórica, hay que tener en cuenta algunas normas, la primera de ellas consiste en hallar un enigma como punto de partida, un poderoso imán que se clave como una daga en la curiosidad del lector. Acto seguido, sería conveniente trazar unos personajes con enjundia para lanzarlos a descifrar dicho enigma; en tercer lugar, se requiere una documentación exhaustiva, apasionada incluso, para moverse en el delicado alambre que separa lo histórico de lo ficticio. Y como colofón, sin el que nada de lo anterior serviría en modo alguno, hay que ser buen escritor, casi tanto como buen lector, porque todos estos requisitos deben cumplirse respetando siempre a los posibles lectores.




Rubén Castillo ha ejecutado la fórmula a rajatabla, y el resultado es una novela hipnótica que cuesta muchísimo trabajo cerrar, y cuyo primer capítulo es ya un cepo literario con el que gana al lector para el resto de sus páginas. Y es que esa reunión del estado mayor de Hitler está narrada como si el autor hubiera sido uno más de su círculo, o como si hubiera estado escondido bajo la mesa. Todo para lanzarnos el enigma, el anzuelo de la obra, el último mensaje que el genocida austriaco escondió en el interior de su globo terráqueo.




Encontrar el sentido de dicho mensaje es el objetivo que se marcan los tres protagonistas de la novela, sobre todo dos, porque el millonario Robert Wilkins, un personaje con un atractivo narrativo brutal, se aparta en cuanto ha encomendado su misión a la pareja de investigadores. Ambos incumplen el tópico detectivesco, como debe ser, porque esta novela no es negra, es mucho más, tiene una intriga de muchos quilates, y una potencia cinematográfica digna de considerar.




La catedrática Katherine Gordon y el ex militar Walter Irving serán los encargados de descifrar a qué o a quién hacía referencia el mensaje del dictador. Ambos se respetan, tienen un pasado con sus correspondientes sombras, y emprenden una investigación que no habría sido creíble sin que el autor se documentara a conciencia, pero tampoco si hubiera variado un ápice el tono de sus conversaciones. El conocimiento de los últimos tiempos del nazismo, así como las biografías de sus figuras más destacadas se convierten en sendos valores añadidos de la novela.




Habría que rogarle al lector que, como en las viejas películas de misterio, no desvele a nadie el final de esta historia, tal vez sea uno de los mejores honores que se le puedan hacer a la obra. Los otros, los honores tangibles, se los debemos a Rubén Castillo, por la manera de dosificar la trama, por la perfección de los diálogos, por la elegancia con la que hace que se trate la pareja protagonista, porque parece un lord inglés acicalando la palabra justa. Quien abra esta novela disfrutará de una lectura extraordinaria, y como muestra, vaya también el magnífico booktrailer que ayuda a presentarla.




http://www.youtube.com/watch?v=vcpCgjU0dzU



‘El globo de Hitler’. Rubén Castillo.


Editorial: Isla del Náufrago. Segovia, 2011. 384 páginas.





4 comentarios:

Rubén dijo...

Nadie podría haberme dedicado unas palabras más hermosas, ni más generosas. Me siento orgulloso de que unas páginas mías hayan merecido ser leídas por los ojos de Antonio Parra Sanz. Es un privilegio para mí. Y lo digo de corazón.

Antonio Parra Sanz dijo...

El privilegio ha sido mío, por disfrutar de semejante novela,

ANA MARIA TOMAS dijo...

Queridos amigos, estoy deseando leerla,pero ando, como dicen en mi tierra, "como zorra que cría a siete" con el trabajo habitual, el de casa y la presentación de un nuevo poemario, así que... ¿Me das permiso para colgar en mi blog tu preciosa crítica literaria? Por supuesto, sobre decir que con tu firma.

Antonio Parra Sanz dijo...

Tienes todo el permiso del mundo, Ana, cuanto más difundamos esta novela, mejor para todos, sobre todo para los lectores.