domingo, 19 de febrero de 2012

UN JAMÓN CALIBRE 45


La pelirroja ausente

            Carlos Salem vuelve a asestarnos un golpe certero a los aficionados a la novela negra, y lo hace con la aparente facilidad que transmiten estas páginas, algo irreal, por supuesto, porque nunca es sencillo conseguir que una trama como esta fluya con naturalidad. Y es que detrás de cada situación y cada diálogo, nos aguarda una sonrisa, en ocasiones incluso una carcajada, aunque lo narrado sea una medida paliza, o la amenaza inclemente de un tipo inquietante y pálido apodado El Muerto.

El periodista argentino Nicolás Sotanovsky está, como él mismo proclama, ‘jodido pero contento’, queriendo hacerse un  hueco en un Madrid postmoderno y postodo, y se encontrará en mitad de una conspiración urdida por una pelirroja ausente, Noelia, que ha buscado varios candidatos sudamericanos para colocarlos como cebo y tapar su desaparición y de paso su desfalco. Para encontrar ese dinero, El Muerto envía nada menos que al matón más atípico que haya nacido nunca en una novela negra, el señor Jamón calibre 45, de apellido Serrano para más recochineo tanto de Sotanovsky como del propio Salem. Un matón apasionado de las viudas y la poesía, que pronto se ganará el corazón del lector y de algún que otro personaje más de la obra.

Para complicarle aún más la vida al periodista, emerge la figura de Nina, socia de la ausente Noelia, lúbrica donde las haya y capaz de hacer desaparecer de la memoria del hombre (y de otros lugares más corpóreos), el nombre de cualquier novia. Así se muestra Carlos Salem en una novela que pisa poco a poco el acelerador, y que alcanza una velocidad endiablada salvo cuando aparece cierto gato parlanchín con el que conversará, con gran derroche de buen juicio, Sotanovsky. Hay pasajes sexuales verdaderamente antológicos, justo es reconocerlo, y diálogos deslumbrantes, algo que no es nuevo en la narrativa del argentino, así que la mezcla forma un todo de lo más atractivo.


‘Un jamón calibre 45’Carlos Salem.
Editorial: RBA. Barcelona, 2011. 300 páginas.
(LA VERDAD, "ABABOL", 18/2/2012)

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