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lunes, 28 de abril de 2014

II ELACT - CLAUSURA

SIEMPRE LOLA

            Nunca una sonrisa estuvo tan presente en un evento literario. La clausura del II ELACT tuvo una protagonista, Lola Fernández Moreno, la misma que sigue acompañándonos, tras cada uno de nuestros pasos, desde que un infausto accidente nos la arrebatara en las llanuras de Kenia. A Lola le gusta la literatura, le gusta leer, y le gusta ver a sus amigos reunidos en torno a los libros, y debemos hablar de ella así, en presente, porque sigue con nosotros, porque su nombre le va a dar al concurso de microrrelatos la fuerza para crecer sin límites ni fronteras.
 
            Manuel Acosta, patrón saliente del I ELACT, le entregó el testigo a Francisco Gijón, nombrado patrón del II ELACT con todos los méritos, por su entrega y empeño para que nuestro encuentro se difunda por todos los rincones posibles. Y pocas personas podían ser más idóneas que él para dedicarle unas palabras a nuestra Lola, en uno de los momentos más emotivos de estas tres jornadas, y cuya intensidad creció cuando Amalia Fernández, una de las hermanas de Lola, se dirigió entre lágrimas a un auditorio que la aplaudió puesto en pie durante varios minutos.


            José Luis Martínez, representante de MTorres, se mostró satisfecho por seguir colaborando con nuestro ELACT y patrocinar el concurso de microrrelatos, y espera poder continuar con su labor en ediciones sucesivas. A continuación, y con la presencia de Rosa Huertas y Paco López Mengual, que formaron el jurado junto a Antonio Parra, se procedió a la lectura del acta que declaró como ganador del II Concurso de Mircorrelatos ELACT “Lola Fernández Moreno” al madrileño Fernando Escudero Oliver, por su texto Kafka tenía razón.

            El autor, recién llegado de Huelva, donde acababa de recibir otro premio, se mostró emocionado por el homenaje tributado a Lola Fernández, y al mismo tiempo por recibir un galardón en una ciudad por la que siente un cariño especial, desde que hace tres años la conociera y sintiera hacia ella una especial vinculación. Posteriormente leyó su microrrelato, demostrando así al auditorio el porqué de la decisión del jurado.

            El cierre del II ELACT le correspondió a nuestro presidente, Francisco Marín, quien también tuvo que frenar la emoción antes de agradecer a todos los participantes su labor en todas las sesiones, al público su asistencia, y convocarnos a todos para dentro de 361 días, nada menos que el próximo Día del Libro 2015, fecha en la que se iniciará un III ELACT para el que prometió grandes sorpresas.




II ELACT - LA GENERACIÓN DEL METEORITO

HIJOS DE LA RADIOESCRIBIDAD

            Nos visitaron en la clausura del I ELACT, así que en esta ocasión era de justicia que tuvieran su propia mesa redonda, máxime tratándose de un magnífico grupo de escritores que ha hecho de Molina de Segura uno de los centros neurálgicos de la literatura regional, y va camino de convertirse en punto de encuentro de las letras nacionales. Coordinados por Consuelo Mengual, se desplazaron a Cartagena varios miembros de la Generación del Meteorito, nada menos que Paco López Mengual, Elías Meana, Manuel Moyano, Marta Zafrilla y Pablo de Aguilar, sin olvidar a Rubén Castillo, que se quedó entre bambalinas cuidando del nuevo vástago que Marta y él acaban de traer al mundo (quién sabe si el pequeño Jorge no estará destinado a glosar en un futuro a esta generación)

            Marta Zafrilla explicó a los asistentes la génesis de tal generación, puesto que fue ella quien la bautizó con el nombre que ostenta, y que se debe nada menos que al asteroide que, en la Nochebuena de 1858, cayó sobre Molina de Segura. Ciento cincuenta años después, la ciudad empezó a mostrar una ferviente actividad literaria, autores autóctonos o desplazados a vivir allí cosechaban triunfos literarios por media España, y de repente publicaban en las grandes editoriales de nuestro país. Así quedó demostrado que las secuelas de la “radioescribidad” eran ciertas, por ejemplo en los casos innegables de Paco López Mengual y Pablo de  Aguilar, uno de ellos no había escrito una línea hasta los cuarenta años, y el otro empezó a escribir a raíz de trasladarse a vivir a Molina.

            Hasta tal punto ha cuajado esta herencia estelar, que el ayuntamiento molinense colocó una placa para cada autor en un paseo de la localidad, a la manera más hollywoodiense posible, e incluso organizó un viaje a Madrid, al Mueso de Ciencias Naturales, para homenajear “in situ” al asteroide, que reposa muy cerca de la que fuera Residencia de Estudiantes, acto que dejó como resultado la publicación de un volumen colectivo consistente en diez relatos.


            Amén de los rasgos meteóricos, cada autor, como es lógico, está cortado por un paño diferente, y todos ellos hablaron de su concepción de la literatura, el plano fantástico de Manuel Moyano, alternando con el sociológico, o de los géneros que cultivan, como esa narrativa náutica de Elías Meana, de sus coincidencias como lectores, y de cómo el hecho de ser escritores ha modificado su actitud lectora, e incluso de sus planes de futuro, en los que hay alguna nueva sorpresa de dimensiones nacionales. Eso sí, ninguno de ellos obvia el vínculo principal que les une, que no es otro que la amistad, y el humor del que hacen gala siempre, dos razones que están muy por encima de cualesquiera otras coincidencias generacionales.


II ELACT - GUIONISTAS Y ADAPTACIONES

SESIÓN CONTINUA

            Como en los buenos cines de antes, Ana Ballabriga nos regaló un programa doble para hablar de las relaciones entre la literatura y el cine, concretamente en lo que a guiones y adaptaciones se refiere. La sesión se inició con la lectura del microrrelato Un encuentro casual, a cargo de su autor, Pedro Pujante, para ver a continuación el cortometraje que sobre dicho texto realizó Miguel Peñalver, en un magnífico ejercicio práctico de cómo convertir la literatura en imágenes.


            A continuación, Antonio Ángel Martínez se encargó de homenajear a la figura del guionista cartagenero Pedro Beltrán, un hombre que pasó por el cine español trabajando con los más grandes pero sin olvidar jamás su inequívoco deseo de vivir la vida a grandes tragos. Tras el homenaje, apoyado también por la proyección de un audiovisual, se unieron a la mesa redonda el escritor Jerónimo Tristante y la también guionista Soraya Rubia. Todos ellos señalaron la importancia del guión en cualquier producto audiovisual, y la necesidad de que unos buenos personajes sean los que vayan construyendo la historia que pretende contarse.

            Hubo palabras también, ¡cómo no!, para el tratamiento que los guiones hacen de las novelas, y cada uno mencionó tanto los casos brillantes como las tropelías que todos podemos recordar una vez visto el resultado final en la gran pantalla. Poco a poco se fue profundizando en las peculiaridades de la elaboración de un guión, que además de atender a la historia que narra, debe tener en cuenta también el público al que se va a dirigir, y cuyo resultado final no queda sólo en las manos del guionista, sino que en él intervienen de manera decisiva otras figuras importantes como los responsables de fotografía, montaje o incluso el propio director de la película.

            El momento más intenso de la sesión llegó con la pregunta de hasta qué punto es conveniente o no que el autor literario participe en el proceso de guionización de una obra. Hubo opiniones para todos los gustos, desde la oposición frontal de Soraya Rubia hasta posturas menos intransigentes porque, si bien es cierto que el autor literario debe saber que el guión y su obra son productos diferentes, tampoco puede quedarse de brazos cruzados viendo cómo se maltrata su obra. A partir de la “pregunta del millón”, el público presente se animó a curiosear acerca del proceso de adaptación, y todos ellos respondieron a las preguntas tomando como caso práctico el rodaje de la serie basada en las novelas de Jerónimo Tristante, protagonizadas por el decimonónico detective Víctor Ros, que próximamente podremos disfrutar en la pequeña pantalla.




II ELACT - LOS EDITORES

ELLOS PUBLICAN

            Era una de las mesas redondas más esperadas de este II ELACT, y  no defraudó, tener juntos a cuatro editores a los que poder deshacer a preguntas era una tentación demasiado fuerte como para desaprovecharla, Fernando Fernández (Alfaqueque Ediciones) lo sabía e  inició la sesión con una pregunta ya demoledora: “¿Es necesaria en esta época la figura del editor?” Javier Castro (Micromega) le sorprendió rompiendo los fríos datos estadísticos (literalmente los lanzó por el aire) para reivindicar el romanticismo en su trabajo, puesto que él se considera un soñador de la literatura y por ello se dedica a la edición.



            Luis F. Galeano (Atmósfera Literaria), por su parte, habló del papel más laboral que el editor ha tenido que asumir ahora con respecto al texto, puesto que se ve obligado muchas veces a ejercer como corrector, maquetador, diseñador, etc., y retomó el tema de la autoedición, tratado ya en la jornada anterior, al considerarlo un camino que, lejos de apartarse de la edición tradicional, debería converger con ella. Destacó también que el editor es necesario porque libera al escritor de otras labores de las que éste no debería ocuparse.

            José Cano (Cano Pina Ediciones) incidía en la necesidad de que exista una estrecha confianza entre el autor y el editor, confianza que debe gobernar siempre la relación entre ambos para que el proceso de la edición sea satisfactorio para todos. Editor de publicaciones especializadas, padece también la misma problemática que sus compañeros en su trato con distribuidores y librerías, y ahí se desató uno de los momentos más intensos del debate, puesto que gran parte de la sala señalaba a la figura del distribuidor como parcialmente innecesaria, sobre todo teniendo en cuenta los porcentajes que percibe por su labor.


            El coordinador tomó de nuevo la palabra para recordar a la sala que el panorama de los pequeños editores no es comparable al de los grandes grupos, y que él, personalmente, está en este negocio para promocionar la cultura, y porque con su trabajo pretende intentar cambiar aquellas cosas que no le gustan de la realidad que le rodea. Las preguntas fueron surgiendo y las conversaciones entre editores, escritores y lectores fueron creciendo hasta convertir esta sesión en la más participativa. Eso sí, al final, todos coincidieron en que uno de los problemas principales que nos afectan por igual es el bajo índice de lectura que hay en nuestro país, una espada de Damocles con la que hemos de lidiar, y que ojalá podamos ir venciendo con eventos como el ELACT.


II ELACT - PRESENTACIÓN DE ROSA HUERTAS

HOMENAJE AL GRECO

            Recién llegada de Madrid, Rosa Huertas acudió un año más a nuestro ELACT, esta vez nada menos que para realizar la presentación oficial en España de su nueva novela, Theotocópuli, bajo la sombra del Greco, en la que rinde homenaje al que fuera uno de los pintores más destacados del Siglo de Oro, pero en la que sobre todo bucea en la figura de Jorge Manuel, el hijo que fue devorado por la alargada e inclemente sombra del padre.

            Ante una sala repleta de asistentes, contamos también con la presencia del propio Jorge Manuel, llegado desde las sombras toledanas del siglo XVII, quien tuvo que ejercer una vez más de portavoz de su padre, que le realizó un buen número de llamadas telefónicas desde el más allá. Ello fue posible gracias a la interpretación del joven actor Emanuel Thomas, quien dio vida de manera magistral al texto escrito para la ocasión por Salvador Martínez Pérez. La autora, tan sorprendida como el resto del auditorio, no pudo sino reconocer una vez más la fascinación que la figura de Jorge Manuel había ejercido en ella, y que se unió a la que desde niña sintiera por el padre, lo que motivó la escritura de esta novela.

            A lo largo de hora y media, Rosa Huertas nos habló del germen de su novela, de la manera en la que combina siempre tramas actuales y pasadas en sus obras, del mismo modo que implica a personajes adolescentes que muestren curiosidad por el pasado histórico y sus protagonistas, porque sus caminos están más cerca de converger de lo que ellos creen. Y, por supuesto, del cariño que le une a Cartagena, por razones no sólo familiares, obviamente, sino porque aquí encuentra cada verano un rinconcito de paz en el que desarrollar su actividad literaria.

            Nos contó también múltiples curiosidades de la redacción de esta novela, mostrando su agradecimiento hacia aquellas personas que le ayudaron con temas concretos tales como el mundo de las subastas artísticas o el tráfico de obras, e incluso habló de la vida que le queda ahora a la obra, con presentaciones en lugares emblemáticos tanto para la existencia como para la producción del Greco. Y, como no podía ser de otra manera, finalizó el acto departiendo con un nutrido grupo de fieles lectores que la arroparon una vez más, alguno de los cuales le obsequió con una caja en la que guardar sus utensilios de escritora, y cuyos libros firmó siempre acompañada por la mayor de las sonrisas.



II ELACT- ESCRITORES INDEPENDIENTES

CAMINO ALTERNATIVO

            Coordinada por Francisco Gijón, se celebró la mesa redonda dedicada a los escritores independientes, muchas veces considerados injustamente como autores poco expertos, poco revisados e incluso rechazados por las editoriales. Tópicos que el propio Gijón se encargó de ir desmontando al inicio de la sesión, mientras le ofrecía al público la verdadera panorámica de un colectivo que ha elegido un camino propio para poder seguir cultivando la literatura fuera de los muchas veces abusivos egoísmos del sector editorial tradicional.

            Tras recorrer media España, lo que le daba todavía más mérito a su presencia en nuestro encuentro, le acompañaron José Luis Palma, Arlette Geneve, Mercedes Gallego y Javier G. Valverde, y gracias a una vídeo conferencia con Venezuela, tuvimos la suerte de contar también con la presencia de la autora peruana Blanca Miosi. Todos ellos se mostraron agradecidos y orgullosos de poder participar en el II ELACT, junto a lectores y editores, y señalaron la voluntad de que el encuentro supusiera también un marco común para acercar las posturas de cada uno de los colectivos anteriores.

            Organizados sin ningún respaldo, ni institucional ni económico, los autores independientes se caracterizan por mostrar la valentía suficiente como para seguir adelante con sus carreras literarias sin claudicar ni vender su calidad por un plato de lentejas editorial que muchas veces se queda sólo en agua sucia. Al mismo tiempo, todos ellos contaron sus experiencias y sus primeros intentos de publicar, tanto en editoriales como en las plataformas digitales independientes (Amazon), aduciendo también las diversas razones que les llevaron a tomar finalmente la decisión de permanecer en ellas, tal y como señaló Blanca Miosi.

            Por su parte, Mercedes Gallego optaba por dejar a un lado los enfrentamientos con las editoriales, y atender a la supervivencia y el homenaje hacia la literatura, lo que debería ser un objetivo común entre todos los que amamos esta disciplina. Sin embargo, no pudo pasarse por alto la ceguera que muestra muchas veces el público, capaz de comprar cualquier producto literario, tenga o no calidad, sólo porque su autor sea alguien con cierto peso mediático. Igualmente, comentó algunos casos en los que las editoriales han cometido auténticas barbaridades mercantiles que han llegado a afectar seriamente a la carrera de algún autor, lo que dio paso a un interesante coloquio con algún editor presente en la sala.

            Por otro lado, José Luis Palma, autor mixto que ha publicado de forma tradicional e independiente, recordó a Larra con la frase “escribir en España en llorar”, y señaló la indefensión a la que está sometido el escritor, ninguneado muchas veces por las editoriales, por lo que el camino de la independencia es visto como una magnífica vía para seguir escribiendo y encontrando lectores, aunque es consciente de que la facilidad que supone publicar en plataformas digitales abre la puerta en ocasiones a la baja calidad literaria. Por su parte, Arlette Geneve dio el punto de vista de quien sí publica con editoriales y ha tenido que luchar con numerosas dificultades, porque a fin de cuentas no todas lucen un parche en el ojo y un garfio en el contrato, aunque comentó algunos casos en los que más que publicar parecía que lidiaba contra los elementos.



            Para finalizar, el público se arrancó a protagonizar un interesante y candente intercambio de preguntas acerca de los pros y los contras de la publicación digital, de la necesidad de revisar bien cualquier contrato editorial, pero sobre todo de lo importante que ha de ser que las editoriales convencionales se den cuenta de que el camino elegido por los autores independientes no tiene por qué alejarse del suyo, que acaso lo más conveniente sería que revisaran una forma de trabajo que hoy en día necesita del mundo digital y que ambos sectores encuentren la sinergia adecuada que redunde en beneficio de la literatura.



domingo, 27 de abril de 2014

LAS PEQUEÑAS ESPINAS SON PEQUEÑAS - RAQUEL LANSEROS

Versos para respirar

            Cuarenta poemas le bastaron a Raquel Lanseros para alzarse con el XXIX Premio Jaén de Poesía, cuarenta pulsiones de sí misma organizadas en cuatro bloques en los que bucea, buscando su propia identidad, en temas tan consustanciales a su creación literaria como el amor, la nostalgia, la soledad, la huida o la pequeñez del ser humano, y siempre con un verso trabajado, sin florilegios gratuitos, y que esconde tras la tinta el mensaje profundo de quien siente la poesía tanto como el aire que respira, porque ambos la mantienen con vida.

            La importancia del ‘contigo’ se hace patente ya desde el inicio, pero no como muestra de egoísmo, sino como la necesidad vital de hallar un compañero con el que surcar los océanos que el tiempo y su acronía nos pone delante. Raquel lo sabe bien porque va alcanzando la madurez, y en ese estado en el que la ilusión se enriquece también con la experiencia, no renuncia a ninguna de las tres mujeres que lleva dentro: la joven que fue, la que escribe ahora y la que habrá de envejecer, porque todas son una. Pocas maneras hay más hermosas de contagiarnos una reflexión sobre la existencia.

            Reflexión que se adereza con los grandes enigmas, si hay un dios, o una fuerza superior que nos consuele, por qué somos tan insignificantes en manos de ese tirano que es el destino, por qué el amor (y el odio) a veces son tan caprichosos, y cuál es nuestro papel en el mundo. Dudas demoledoras en otras manos, pero que Raquel Lanseros sabe combinar con otros equipajes: lecturas, viajes, ciudades impresas con una huella indeleble en la memoria, maletas que ella arrastra a lo largo de algunos poemas un poco más narrativos, pero maletas necesarias porque son las que terminan de construirnos como personas, las que se alzan por encima de credos o ideas, las que justifican el verso final: ‘No hay verdad más profunda que la vida’.

Las pequeñas espinas son pequeñas. Raquel Lanseros.
Hiperión. Madrid 2013. 80 páginas. 10 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 26/4/2014)


THEOTOCÓPULI, BAJO LA SOMBRA DEL GRECO - ROSA HUERTAS

            Un lienzo cortado, un cuadro maldito, la herencia del Greco, un hijo que se niega a seguir el camino marcado por el padre, dos jóvenes turbadoras, una más que la otra, Madrid y Toledo, nuestros días y el siglo XVII. Y manejando la investigación para encontrar la tela perdida, Rosa Huertas, mezclando en su paleta todos los colores narrativos cada vez con más talento, arrancándole a su prosa toda una gama de tonalidades imprescindibles: amor, misterio, pasado, relaciones paternas, deseos y sueños por cumplir. Una obra de arte.

Theotocópuli, bajo la sombra del Greco. Rosa Huertas.
SM. Madrid 2014. 256 páginas. 8’75 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 26/4/2014)

viernes, 25 de abril de 2014

II ELACT, ENCUENTRO LITERARIO DE AUTORES EN CARTAGENA - INAUGURACIÓN

LEO, LUEGO EXISTO

            Con un sentido y emotivo homenaje a la figura del recientemente desaparecido Gabriel García Márquez inició su andadura el II Encuentro Literario de Autores en Cartagena, auspiciado una vez más por el Aula de Cultura de la Obra Social Caja Mediterráneo, quien además de acoger a los participantes en esta primera jornada, obsequió al público con ejemplares de El Quijote, y a los miembros de la mesa redonda con un detalle artesanal.

            En esta primera jornada, el protagonismo fue para los lectores, y la mesa redonda estuvo coordinada por Eugenia Pérez, lectora muy activa y profesora de Lengua y Literatura del IES Mediterráneo, quien además fue jaleada por un numeroso grupo de alumnos de Bachillerato del citado centro, ya que en el coloquio también participaba uno de ellos, el joven Iván Gutiérrez. Completaban la mesa Maribel Pérez, Mabel Olivares y Lola Cardós, una mayoritaria presencia femenina que dio paso a una de las primeras cuestiones que se debatieron, el porqué del dominio de las mujeres en los clubes de lectura, o dicho de otra forma, la razón de que en los citados clubes la presencia masculina sea tan reducida.

            Pero antes de entrar en materia, la coordinadora de la mesa enumeró los Derechos del Lector, aquellos que elaborara Daniel Pennac y que otorgan a quien lee, como no puede ser de otra manera, la libertad más absoluta para disfrutar de la literatura. A partir de ahí, los miembros de la mesa ofrecieron al público un coloquio muy activo en el que fueron hablando de las infinitas peculiaridades que pueden darse entre los lectores: preferencias, lugares, momentos del día, géneros más leídos, autores que les cautivaron y los que les dejaron indiferentes, recomendaciones, contagios, motivaciones, e incluso la necesidad de seleccionar cuidadosamente las lecturas, pero también el alivio de abandonar aquellas que no nos aporten nada reseñable.

            No faltaron tampoco, entre el café y los dulces regalados un año más por Cavite, reflexiones tan actuales como la disyuntiva entre elegir el libro electrónico o seguir siendo fiel al tradicional papel, la lectura compartida como aumento del disfrute lector, el préstamo de libros, su regalo, e incluso la ordenación de las bibliotecas personales, o la curiosidad de anotar aquellas frases o fragmentos que se nos graban en la memoria y en el corazón. Reflexiones que dieron paso a un buen número de preguntas del público, que no quiso quedarse fuera del debate y que compartía con los participantes de la mesa la misma pasión lectora. Un buen inicio que no podía finalizar sin el sorteo de varios lotes de libros donados por un buen número de editoriales colaboradoras.



domingo, 13 de abril de 2014

MARGEN DE ERROR - BERNA GONZÁLEZ HARBOUR

Las heridas del alma

            Surgida de una larga y delicada convalecencia, la comisaria María Ruiz regresa al servicio todavía lamiéndose las heridas, al menos las físicas, sin saber que para restañar las otras, las laceraciones del alma, hará falta algo mucho más consistente que el tiempo y un caso muy enrevesado, además de la inquina de un nuevo superior que pretende enviarla nada menos que a una lejana comisaría de provincias.

No es fácil recuperar el pulso, y acostumbrar al cuerpo a las secuelas del ataque con el que finalizó el caso anterior, pero hay que seguir hacia delante, y así lo hacen quienes rodean a la comisaria, sobre todo el periodista Luna, bendecido por el éxito de ventas de su libro, y el compañero Carlos, retirado por los dos infartos que le quedaron de recuerdo tras la última aventura junto a su colega madrileña. El problema llega cuando empiezan a surgir una serie de suicidas que, casualmente, eran todos empleados de Pétrole de France, una empresa que se ha propuesto ejercer la innovación más puntera en lo referente a regulaciones de empleo. Además, y sin aparente conexión, Tomás, el informático policial y nueva pareja de María, acude en ayuda de un amigo que ha tenido acceso a ciertos secretos de la citada petrolera, y una niña es secuestrada de manera fulgurante en Toledo, con ese formulario tan moderno de los raptos Express.

Berna González Harbour se sienta sobre las tramas como una diosa y juguetea con el lector, pero sin permitirle olvidar que es una buena conocedora del género. Eso sí, la novela va adoptando un considerable tono de amargura según avanza hacia su resolución, al que contribuye la actualidad social de los desahuciados, estafados con las preferentes y concentrados del movimiento 15-M, y en esta atmósfera densa es donde más brillará el talento de la comisaria Ruiz, a pesar de las nuevas heridas anímicas que la acechan.

Margen de error. Berna González Harbour.
RBA. Barcelona 2014. 320 páginas. 19 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 12/4/2014)

NACIÓN DEL SUEÑO - CARMEN PIQUERAS


            Nos invita Carmen Piqueras a entrar en un territorio muy peculiar, partiendo de la infancia y los recuerdos, en unos poemas casi narrativos que nos llevan a la evocación, y que desde ese paraíso perdido de la niñez nos permite saltar, junto a su voz poética, a territorios de superior enjundia, como el desamor, la maternidad o el miedo al abandono y la pérdida. Cuarenta y dos poemas que certifican el valor de su autora y la mirada reposada con la que ha analizado su vida hasta el momento actual. Una mirada que cuenta además con el aliciente de las imágenes del pintor Antonio Gómez Ribelles.

Nación del sueño. Carmen Piqueras.
Raspabook. Murcia 2014. 100 páginas. 10 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 12/4/2014)

domingo, 6 de abril de 2014

EL ADOQUÍN AZUL, FRANCISCO GONZÁLEZ LEDESMA

            Un comisario brutal, un traductor y poeta en la Barcelona de la posguerra, una mujer que le salva de la detención pero le adentra en otro universo repleto de peligros, los que encarna su marido, el propio comisario. Magnífica historia que González Ledesma narra con tanta delicadeza como determinación, la misma que mostrará Montero años después al intentar encontrar a aquella mujer, y la casa en la que convaleció, la que tenía frente a su portal el único adoquín pintado de azul de toda la ciudad.

El adoquín azul. Francisco González Ledesma.
Menoscuarto. Palencia 2014. 80 páginas. 11 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 5/4/2014)

domingo, 30 de marzo de 2014

AUTOPSIA - MIGUEL SERRANO LARRAZ

La velocidad del pasado

          La sombra de Laura Buey persigue al joven escritor Miguel, protagonista de una novela que algunos han calificado como el retrato colectivo de la primera generación que tuvo acceso a Internet. Aunque limitar  esta obra de Miguel Serrano Larraz con esa única catalogación sería pecar de injusticia. En estas páginas hay bastante más, desde las relaciones, injustas y crueles, del colegio, con sus vejaciones y organización grupal, con el horizonte de las personalidades aún sin perfilar, hasta el extravío de la etapa adulta, cuando empiezan a vislumbrarse los primeros balances en el libro de cuentas de la vida.

          A partir de aquella compañera a la que se estigmatizó en un colegio zaragozano, Miguel desarrolla una primera persona llena de fuerza, para explicarse la velocidad del tiempo, la intermitencia de la amistad, la incomprensión de la familia, o la extrema fragilidad de las relaciones sentimentales. Y lo hace acompañado por el recuerdo de dos amigos, Mensajero y Hans Castorp, un disc-jockey que se hizo famoso en el marciano ‘late-show’ que dominó la televisión en la década de los noventa.

          La huella de la música y el éxito, el desprecio de la vulgaridad, la individualidad del artista maldito, los bares nocturnos, el ambiente provinciano de una Zaragoza que buscaba cómo aferrarse a la modernidad. Ése es el camino que recorrieron los tres amigos, salpimentado también con algunas apariciones de antiguos compañeros de Miguel que deciden reunirse décadas después de haber abandonado su tribu.

          Miguel Serrano Larraz crea una novela que podría ser coral, sin serlo, una novela en la que darle pábulo al arte, a la música, pero también al mercadeo de ciertos ambientes. Una novela en la que se extiende también la reflexión, un tanto determinista, acerca de cuál es la factura que pueden pasarnos nuestros desmanes infantiles, o no tan infantiles. En ella encontraremos todo aquello que termina formando parte de nuestra educación, la sentimental y la que nos mantiene vivos como adultos.

Autopsia. Miguel Serrano Larraz.
Candaya. Barcelona 2013. 398 páginas. 18 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 29/3/2014)

HABITARÁS LA SOMBRA - H.M. FAJARDO


          La vida de Diego Odola cambia radicalmente tras encontrar una vieja fotografía en El Rastro, y junto a su amiga Aurora se adentra en una investigación que les llevará a ambos hasta la literatura de pre-guerra, y a descubrir más de un secreto, familiar y tremendo. Los hermanos Josías y Daniel Martínez Fajardo han creado una novela adictiva supuestamente para jóvenes, pero tratándolos siempre con el mayor de los respetos, eso y su buen hacer literario hacen que esta obra llegue a cualquier lector, saltando las barreras generacionales.

Habitarás la sombra. H. M. Fajardo.
Carena Editors. Valencia 2013. 200 páginas. 11 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 29/3/2014)

sábado, 22 de marzo de 2014

EL JUEGO DE RIPPER - ISABEL ALLENDE

Un error de cálculo

          Aguardar más de trescientas páginas para que una novela termine de arrancar y ponga en marcha todo su atractivo narrativo es mucho pedir, sobre todo en los tiempos que corren, en los que cada vez es más necesario agarrar al lector por la pechera con mucha rapidez. Si esa demora, al menos, se justifica con una escritura brillante, no será necesario acudir a la paciencia porque el disfrute del lenguaje hará el resto, pero si hablamos de una escritura normalita, es bastante complicado resistir el tirón y vencer la tentación de abandonar la lectura apenas rebasado el primer centenar de páginas.

          Parece que esa demora es el peaje que ha pagado Isabel Allende por adentrarse en el terreno, tan exigente como lleno de sus propias normas, del género negro, o de misterio, o del ‘thriller’, como le llamarán allá en su California residencial. Al final de la novela la autora chilena casi se justifica, porque parece incluso pedir disculpas por haber escrito una novela de crímenes, acaso esa advertencia debería haberla colocado al inicio del libro, así el lector no se habría llamado a engaño. Y no es que la novela no tenga sus méritos, que los tiene, pero cualquier aficionado al género le diría que no se puede pasar de puntillas por tres o cuatro asesinatos, máxime cuando hay varios protagonistas relacionados de una u otra forma con la ley, para detenerse por fin en el último crimen, cometido nada menos que en la página 319. Así no se hacen adeptos a la novela negra, la verdad.

          Y nada de esto hubiera sido censurable de haber publicitado la novela incluyéndola en cualquier otro género. El hecho de que haya un policía, un ex militar y una joven liderando un grupo de investigadores cibernéticos aficionados a los juegos de rol no convierten la novela en negra, todo lo más en gris. No obstante, los tipos humanos que Isabel Allende perfila tienen sus valores y su enjundia, la mística terapeuta Indiana Jackson, el veterano Ryan Miller, la joven Amanda Martín, su padre, el inspector jefe Bob Martín, y el resto de personajes corales, conforman un universo complejo; y también es justo señalar que el último cuarto de la novela se vuelve dinámico y adictivo, y que en él los resortes del misterio y la intriga sí están manejados con soltura. Ojalá los lectores anden generosos de paciencia, porque de lo contrario, se perderán el desenlace de una trama interesante, interesante aunque haya sido bastante maltratada por un más que evidente error de cálculo.

El juego de Ripper. Isabel Allende.
Plaza y Janés. 482 páginas. 22’90 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 22/3/2014)

lunes, 17 de marzo de 2014

DOCE LUNAS - JUAN SOTO IVARS

DOCE LUNAS

JUAN SOTO IVARS
AJEDREZ PARA UN DETECTIVE NOVATO

1)    El protagonista de la novela pasa de la servidumbre hacia un escritor consagrado a trabajar para un afamado detective, ¿es que padece algún tipo de síndrome de admiración ciega hacia los genios?

          Pues usted me ha pillado en un rasgo autobiográfico del personaje del que yo no me había dado cuenta. Es así. Admiro a los genios y admiro a mis maestros. Hago lo que hago gracias a que personas que sabían más que yo me pusieron en la senda. Escribir, sin ir más lejos, fue una idea de mi profesora de literatura, Pilar García Madrazo. Desde entonces he intentado admirar mucho a las personas que saben, y más de una vez he salido escaldado. Hay quien percibe la admiración como una amenaza.

2)    ¿Qué figura narrativa le resultó más compleja de crear, el melifluo escritor Vélez de Pucela o el dandy detective Marcos Lapiedra?

          La creación de los personajes tiene una complejidad misteriosa para el escritor. Yo no soy amigo de decir que oigo voces, más que nada por lo que puedan pensar las autoridades psiquiátricas. Pero si le soy sincero es un poco así. En este sentido, Lapiedra era mucho más hablador que Vélez de Pucela. Es un personaje mucho más complejo.

3)    Y resulta difícil sustraerse a la siguiente pregunta: ¿alguno de los dos tiene un referente real conocido?

          Me imagino al gordo Vélez de Pucela como un Balzac en decadencia y a Marcos Lapiedra como una mezcla entre Poirot, Arturo Fernández y Julio Iglesias. Pero el lector tiene derecho a buscar sus propios referentes.

4)    Ahora una doble: ¿por qué juega con la identidad del protagonista, manteniéndolo en el anonimato durante casi toda la novela? ¿No tiene un cierto aire a un “Lázaro del futuro”?

          Posiblemente ésa sea una buena imagen, pero si lo admito me llamarán vanidoso. La razón por la que el narrador protagonista oculta su identidad es que es un hombre de mi tiempo y de mi edad. Nuestra vida laboral es tan cambiante, tan insegura, que tenemos una pata menos de la identidad. No podemos decir “soy alfarero” o “soy mecánico naval” porque lo más posible es que cambiemos mil veces de trabajo. Eso le pasa a él. Y nos oculta su identidad hasta el final porque su identidad importa tan poco como la nuestra.

5)    Usted habla de una sociedad en un futuro cercano que no sale muy bien parada, ¿cree que en la actualidad nos vamos acercando a una distopía que puede terminar haciéndose real?

          Yo retrato una España criminal, y tengo la certeza de que somos un país sumamente honrado. Si nadie ha matado ya a algún banquero o algún político en un arrebato, no creo que vaya a ocurrir. Me parece que el futuro es precario, que la crisis ha terminado y que no habrá ni crimen de sangre ni justicia ni venganza. Quizás la de mi novela es una España paralela donde las cosas van siempre un paso más allá que aquí.


6)    ¿Por qué emplea el humor y la parodia como elementos principales a la hora de ejercer la crítica?

          Cuando me pongo solemne con algún tema social en mi columna de El Confidencial siento que no he hecho bien lo que tengo que hacer. La parodia es una deformación, y la deformación a veces es la forma más precisa de retratar. Estoy pensando en el Hitler de Chaplin. ¿No le resulta mucho más real que el de los documentales? Creo en la parodia como método para conseguir retratos perfectos.

7)    Letras y crímenes, su personaje pasa de ser negro literario a detective privado, ¿disfrutó mucho como narrador provocando semejante cambio?

          Disfruté mucho escribiendo toda la novela, nunca me he divertido tanto. Se supone que la tarea de escribir es dura y laboriosa y en este caso no lo fue. El cambio de vida del personaje me parecía apasionante como narrador, me daba la oportunidad de pensar cuánto de realidad estaría dispuesto a soportar alguien que vive fundamentalmente de la ficción.

8)    Tres novelas, mucha juventud y el Premio Ateneo Joven de Sevilla con una obra que habla de ciertos entresijos literarios, ¿qué opinión le merece el mundillo de la literatura?

          Pues veo que hay: mucho talento, demasiados autores, infinita mediocridad, escasísimo dinero y lectores muy desorientados. Trato de relacionarme lo menos posible con el mundillo literario aunque tengo fama de lo contrario. Tragar con el mundillo literario es el pago que hay que realizar para que tus novelas lleguen a las librerías.

9)    La línea narrativa y argumental de la novela es compleja y muy exigente, ¿llegó a perder el norte en algún momento durante el proceso de creación de la misma?

          No, pero tuve miedo de hacer un texto intrascendente, porque es el peligro de la sátira. Por fortuna, el tramo final de la novela me dio la posibilidad de volver a la seriedad, de convertir ese mundo loco y absurdo en algo amenazante y terrorífico para los personajes.

10) ¿A quién le debe Juan Soto Ivars su concepción de la literatura, de qué influencias literarias se siente deudor?

          Cada novela mía es muy distinta, así que cada una tiene sus propios referentes. En el caso de Ajedrez para un detective novato, le debo mi éxito, o mi fracaso, a Jardiel Poncela, Valle Inclán, Cervantes y Francisco Umbral.

11) ¿Cuáles son sus proyectos más inmediatos, en qué anda trabajando ahora?

          Mi actividad como columnista me mantiene activas las células de escritor, y entre eso y varios trabajos más cuento los días para que la próxima novela me haga dejar todo lo demás. Empecé una. Estoy en esa parte de la escritura en la que tienes que demostrarte que vale la pena dedicar todos tus esfuerzos a escribirla.

12) ¿Cómo convencería a un lector desconocido para que se acerque a conocer las andanzas de este detective novato?


          Le diría que lea los primeros capítulos, que se pueden leer gratis, y que si tiene ganas de más corra a una librería como alma que lleva el diablo.




domingo, 16 de marzo de 2014

LA ESTRATEGIA DEL KOALA - DAVID ROAS


(LA VERDAD, "ABABOL", 15/3/2014)

viernes, 14 de marzo de 2014

IV SEMANA LITERARIA IES MEDITERRÁNEO - VEGA CEREZO

ENCUENTRO CON VEGA CEREZO

“No puedo pasar un solo día sin leer un poema, o sin oler la poesía”

A una semana de la llegada de la primavera, Vega Cerezo la hizo entrar antes de tiempo en nuestro centro. El profesor Jesús Villalobos le dio la mejor de las bienvenidas con una presentación de su obra que era en sí misma poesía, como si le hubiera robado la luz a la estación que se avecina para regalársela a la autora murciana, y en la que abordó unos cuantos temas presentes en los poemas de Yo soy un país. Además, contó con la colaboración de los alumnos Pablo Simón al piano, y Paco Fernández y José Ángel Pérez recitando.

La combinación de la música y la palabra se adueñó de la mañana, y nos recordó hasta dónde pueden llegar a emocionar los versos cuando son bien leídos, bien acompañados y están bien sentidos. Poemas como La ciudad de las casas azules, Isla Corazón, o Noche de bodas en Ciudad Fragilidad desataron una intensa emoción en la propia Vega, emoción que fue a más cuando José Ángel Pérez la sorprendió con una versión cantada de su poema Cruzando el paraíso.

Sin dejar de agradecer tales regalos, nos habló de la génesis de su obra, y de cómo la lectura de Mario Benedetti la encaminó hacia la poesía, porque se reconocía en los poemas del autor uruguayo, y tuvo la certeza de que aquellos versos hablaban de ella, de cuestiones tan cercanas que le llevaron a compartir el mismo camino creativo de la literatura. Igualmente, coincidía con el poeta Billy Collins al señalar que la poesía es una coordenada vital, y que consiste en individualizar y percibir el mundo de una manera peculiar, diferente a la percepción que tenemos de él el resto de los días. Y es que todos estamos mucho más cerca de la poesía de lo que creemos.
 
El hilo conductor de Yo soy un país demuestra, además, la veracidad de esa teoría de la percepción especial de la realidad, porque para Vega todos somos luces y ocupamos una determinada casa, un cuerpo que no podemos cambiar. Y como todos somos luz, a medida que vivimos nuestra casa se deteriora, irá caminando hacia la ruina, pero la luz entretanto se irá haciendo mucho más intensa. Alimentando dicha luz, encontramos en sus versos amor, desamor, creación poética, y el temor, más que a la muerte, a no poder encontrase, allá donde terminemos, con aquellos a quienes se quiere.


Tanto los alumnos como los profesores presentes le lanzaron unas cuantas preguntas acerca de quiénes inspiran sus versos, y ella nos leyó varios poemas a través de los cuales pudimos conocer a Juan, Rocío e Iván, pero también la evolución que experimentó, tras retirarse a vivir junto al mar (de ahí su admiración por el azul de los paisajes naturales en los que encontrar la paz) y regresar de nuevo a la ciudad. En definitiva, nos habló con sus versos de todos aquellos que la reinventan cada día, estando a su alrededor, y que la enriquecen y le otorgan ese aura primaveral que destila.






jueves, 13 de marzo de 2014

IV SEMANA LITERARIA IES MEDITERRÁNEO - JOSÉ LUIS ALONSO DE SANTOS

ENCUENTRO CON JOSÉ LUIS ALONSO DE SANTOS

“En la vida hay quien te enseña a triunfar y quien te enseña a fracasar”

          Cuando un autor es capaz de regalar a un auditorio un sinfín de reflexiones, no solo acertadísimas y útiles, sino cargadas de una generosa sabiduría, se establece entre él y quienes le escuchan una especie de corriente capaz de perdurar en el recuerdo para siempre. Eso fue lo que ocurrió durante la visita del dramaturgo José Luis Alonso de Santos, porque no sólo llegó al centro para hablar a los alumnos de 2º de ESO de su obra ¡¡Es la guerra!!, sino que les regaló dos horas de cariño, consejos y una actitud ante la vida de quien sólo puede amarla por encima de todas las cosas.

Con la ayuda de la profesora Leticia Jiménez y sus alumnos Alberto Nogueira y Cristian Celdrán, además de la irrupción sorpresiva de dos militares dispuestos a dar el golpe, soberbiamente interpretados por José Miguel González y Peter Tzenov, conocimos la gran trayectoria de uno de los más grandes autores de la escena española actual, y nos dejamos mecer por sus palabras.

Porque se lanzó a hablarnos de su escritura, y del triángulo que debe sustentar cualquier obra literaria, un triángulo formado por las emociones, que suelen estar provocadas por algún conflicto o problema y que dan paso a la palabra, porque el ser humano siente desde siempre la necesidad de transmitirle a otro esa emoción y ese problema. Un triángulo, por tanto, que es la base de la comunicación, y que regaló a los estudiantes para que sean conscientes de que todo se puede aprender en la vida, y de que es saludable y necesario dudar de todo y rebatir aquello con lo que no se esté de acuerdo.

 
Confesó que la literatura es la mezcla de la imaginación, la redacción y la filosofía, y esos son los tres pasos que debe seguir cualquiera que decida escribir, sin olvidar la pregunta más importante: “¿Y si…?”, que es la llave de la imaginación y la que pone en marcha cualquier proyecto creativo. Todo ello teniendo siempre presente que existe un libro en el que están todos los secretos y todas las respuestas que podamos necesitar, y que no es otro que El Quijote.

Pero como no vivimos sólo de literatura, también abordó otro tema mayúsculo, nada menos que el amor, y, tras tomar como referencia a los amantes jóvenes más universales, Romeo y Julieta, tuvo que responder a un buen número de preguntas, y les hizo ver a los alumnos que el amor es difícil, igual que la vida, pero esa dificultad es la que le hace tan valioso, y que conseguir el amor es la mayor batalla que debemos librar, y para ganarla hay que arrastrar una maleta, pero siempre llena de cosas que ofrecer, sin esperar que sea el otro el único que la llene.


Y se fue, dejándonos un aura inolvidable de complicidad.