Vistas de página en total

miércoles, 29 de enero de 2020

PROGENIE - SUSANA MARTÍN GIJÓN

PROGENIE de Susana Martín por Antonio Parra

Título
Progenie

Datos publicación
Alfaguara Negra. Barcelona 2020. 430 págs.
Autora
 Susana Martín Gijón es autora de la serie policiaca “Más que cuerpos”, compuesta hasta la fecha por dos trilogías, la de las novelas Más que cuerpos (2013), Desde la eternidad (2014) y Vino y pólvora (2016), y la que integran las novelas cortas de auto-ficción Pensión Salamanca (2016), Destino Gijón (2016) y Expediente Medellín (2017), ganadora del Premio Cubelles Noir 2018 a mejor novela publicada en castellano. En 2015, Susana Martín Gijón publicó Náufragos, finalista en prestigiosos certámenes y pendiente de su adaptación audiovisual.
Combina su afición al noir con el relato, género en el que ha cosechado diversos galardones. Como autora y conferenciante ha participado en numerosos festivales y congresos literarios. Licenciada en Derecho con posgrados en Derecho Internacional Público y Cooperación para el Desarrollo, ejerció la labor de Directora del Instituto de la Juventud de Extremadura y ha sido Presidenta del Comité contra el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia. Ha coordinado el Área de Defensa de Derechos en Autismo España y sigue ejerciendo como experta jurídica vinculada a las políticas sociales. Preside la Asociación de Escritores Extremeños, y colabora en plataformas como la Asociación por la Igualdad de Género en la Cultura Clásicas y Modernas y la Red de Mujeres Jóvenes Africanas y Españolas Nawey.
En enero de 2020 Alfaguara lanza su nueva novela, Progenie, un thriller trepidante con el que nace una nueva protagonista que pisa fuerte: la sevillana Camino Vargas.

Sinopsis de la obra

            Sevilla, ola de calor. Todo el que puede huye a la playa. No así Camino Vargas, jefa accidental del Grupo de Homicidios desde el tiroteo que dejó en coma al inspector Arenas. Y tampoco los criminales. Alguien ha atropellado salvajemente a una mujer y se ha dado a la fuga. Este asesinato se va a transformar en el foco de atención mediática cuando se filtre un dato aún más perturbador: el homicida le introdujo un chupete en la boca antes de huir. Todos los indicios apuntan hacia la expareja, un maltratador psicológico, y las estadísticas no están de su lado. Sin embargo, cuando la autopsia destape que la víctima estaba embarazada, y los asesinatos comiencen a sucederse con el mismo modus operandi, las cosas ya no estarán tan claras y Camino deberá enfrentarse al caso más duro de su carrera.

Reseña
Palabras mayores

            Es una gran alegría encontrarse con una nueva novela de Susana Martín Gijón, a quien ya conocíamos por su trilogía “Más que cuerpos” y por ser la creadora de la inspectora Annika Kaunda, pero la alegría aumenta todavía más al leerla en un sello grande como Alfaguara, y sobre todo al comprobar que ha sido capaz de crear otro personaje muy potente, Camino Vargas, quien se ve accidentalmente al mando del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional de Sevilla cuando empiezan a aparecer en la ciudad hispalense los cadáveres de mujeres embarazadas.
            Cualquier lector que se precie de amar el género negro estará ya relamiéndose, porque el caso promete, pero se quedará corto cuando vea de qué manera tan brillante la autora ha forjado a un personal policial de lo más compacto para rodear a la inspectora Vargas, que ya les adelanto que tiene lo suyo como personaje: durísima, libérrima, con un punto áspero en algunas situaciones sociales, pero tenaz como ella sola, y con sus sombras, como debe ser.
            No hablamos de personajes abisales, y no nos cansaremos de valorar siempre la creación de personajes corpóreos, lejos de los estereotipos del género, porque ése es uno de los factores que hace grande a una novela, la humanidad de Pascual, un subinspector que se halla recién divorciado, otro joven agente inquieto que envidia a algunos compañeros, una compañera que lidia con un marido evanescente y un hijo díscolo, un superior herido que aguarda a recuperarse para regresar al mando… En definitiva, un valor importante, el hecho de que los seres a quienes acompañamos como lectores sean reales como cualquiera de nosotros.
            A eso, además, hay que sumarle una trama bien urdida y original, y la habilidad de ir disponiendo tanto las muertes como la investigación con un orden medido, con un ritmo creíble, y con unas acciones coherentes, porque al fin y al cabo no hablamos de historias de superhéroes, sino de tramas verosímiles que nos mantengan en vilo, y créanme si les digo que el argumento de Progenie eso lo consigue sobradamente.
          En esta obra encontramos muertes, procedimientos policiales muy bien expuestos, sospechas, secretos, alguna mentira que otra, lo habitual en las buenas novelas del género, pero además encontramos también, porque Susana Martín Gijón así lo ha dispuesto, reflexiones sobre la actualidad, las relaciones humanas, los diversos tipos de familias, la maternidad como hecho y como deseo, y en concreto reflexiones sobre algunos aspectos científicos que no debemos desvelar pero que nos van a hacer replantearnos unas cuantas cosas.
       Nadie se va a arrepentir si se acerca a estas páginas, el lector va a caer subyugado ante unos personajes que piden más novelas, y ante una prosa que va más allá y que ofrece mucho más de lo habitual en una novela negra.

sábado, 25 de enero de 2020

MIEDO - CARE SANTOS


(LA VERDAD, "ABABOL", 25/01/2020)

domingo, 19 de enero de 2020

EL GRAN PIRELLI - JULIO RODRÍGUEZ


EL NOIR Y EL HUMOR
   
A veces lo canónico de los géneros literarios termina por encorsetarlos hasta la asfixia, y una manera de evitarlo es abrirle la puerta a otros rasgos que contaminen, en el sentido más enriquecedor, las obras. Julio Rodríguez parece entenderlo a la perfección al crear una novela que, siendo negra en su planteamiento, da entrada al humor más corrosivo y esperpéntico, el que mejor suele adecuarse a un género que siempre está abierto a la permeabilización.

Pirelli no es un detective, ni un policía, ni un ciudadano respetable metido a investigador por accidente, Pirelli no tiene pasado, tiene antecedentes, así es este protagonista que ha visitado la mitad de las penitenciarías patrias, que tiene unos amigos que harían palidecer de vergüenza a don Latino de Hispalis y que se ve empujado a investigar la muerte de un abogado para así contribuir a sacar del trullo a un comisario de policía. Un planteamiento novedoso y fresco, pero sobre todo sustentado por una prosa afilada y brillante que hace del sarcasmo y la ironía todo un ejercicio conceptista.

Una peregrinación por España con una tarjeta oro en las manos, asistencia a restaurantes de postín, mujeres organizadas en clanes muy peculiares, traficantes gallegos de armas tomar, miembros del lumpen a los que sólo se les puede coger cariño, así transcurren estas páginas que llevarán al lector en un vuelo hasta un desenlace en el que no faltan ni el sexo ni los sueños por cumplir, por muy disparatados que estos puedan llegar a ser.

Las normas están para romperlas, para retorcerlas hasta que chillen y entonces se comporten con suma docilidad, el asturiano Julio Rodríguez ha debido de reírse a modo y disfrutar de lo lindo escribiendo esta novela, y ahora nos toca a nosotros carcajearnos mientras apreciamos su calidad literaria y el humor ácido con el que han sido barnizados todos quienes en ella participan.

‘EL GRAN PIRELLI’, Julio Rodríguez.
Editorial: Pez de plata. Oviedo 2019.
342 páginas. 18’90 euros.

(LA VERDAD, "ABABOL", 18/01/2020)

LOBA NEGRA - JUAN GÓMEZ-JURADO

LOBA NEGRA de Juan Gómez-Jurado por Antonio Parra

Título
 Loba Negra

 Datos publicación
 Ediciones B. Barcelona 2019. 500 págs.

Autor

Juan Gómez-Jurado (Madrid, 1977) es periodista. Ha pasado por las redacciones de algunos de los principales medios españoles. Sus novelas (Espía de Dios, Contrato con Dios, El emblema del traidor, La Leyenda del Ladrón, El Paciente, Cicatriz y Reina Roja) se publican en más de cuarenta países, se han convertido en superventas mundiales y han conquistado a millones de lectores. En Hollywood hay planes para adaptar varias de ellas a la gran pantalla. Recientemente Juan aceptó el encargo más difícil del mundo de la clienta más dura del mundo, su propia hija, para convertir la historia que le contaba antes de dormir en una saga de libros juveniles: Alex Colt. Ahora regresa de nuevo Antonia Scott con Loba Negra.

Sinopsis de la obra

            Seguir viva nunca fue tan difícil. Antonia Scott no tiene miedo a nada. Solo a sí misma. Pero hay alguien más peligroso que ella. Alguien que podría vencerla. La Loba negra está cada vez más cerca. Y Antonia, por primera vez, está asustada.

Reseña
Adicción

            Eran legión los aficionados al género, y Juan Gómez-Jurado, los que le apremiaban (tras el desembarco de Reina Roja) para que nos regalase una segunda parte y que las andanzas de Antonia Scott y Jon Gutiérrez volvieran a deleitarnos con ese ritmo trepidante, con esas peculiares personalidades, con esos ingredientes que algunos autores buscan durante décadas y nunca terminan de encontrar.
            Este autor, en cambio, sí ha dado con la tecla, o al menos eso parece, porque sabe pulsar los resortes del thriller con la fuerza y la medida justas, desarrollando caracteres fuertes y curiosos con los que el lector empatiza de inmediato, aunque tengan sombras, porque esas sombras son otra de sus virtudes, las zonas oscuras a las que se nos invitará a entrar en otras ocasiones. Por otro lado, es capaz también de crear enemigos potentes, durísimos pero a la vez atractivos, y elegir para sus protagonistas la pertenencia a una organización casi parapolicial, con lo que la clandestinidad y la impunidad pueden terminar siendo casi lo mismo. Todo lo anterior, además, es presentado con una prosa directa y contundente, gradación en la intriga y resoluciones completas que no terminan de serlo tanto, por lo que las puertas se entreabren de cara a futuras entregas…
            Todos estos ingredientes mezcla Gómez-Jurado en su coctelera y se los sirve al lector sin avisar, sin preparaciones previas, como esos combinados secos que entran de golpe y a los que uno ya se aficionará sin remisión.
            Luego, claro, llegarán los puristas, los más escrupulosos, acusándole de esto y de lo otro…, habrá que ver si con razón o con envidia. Defectos pueden hallarse en todas las novelas, pero lo que no está al alcance de todo el mundo es la fiebre narrativa, la calentura argumental que se contagia de tal manera al lector que no le permite soltar el libro hasta haberlo consumido. Eso sí lo tiene Juan Gómez-Jurado, y no es precisamente un mérito fácil de cultivar.

ANIMALES INVISIBLES - GABI MARTÍNEZ


(LA VERDAD, "ABABOL", 11/01/2020)

MUJERES QUE LEÍAN - ROSA HUERTAS


(LA VERDAD, "ABABOL", 11/01/2020)

viernes, 3 de enero de 2020

EL JURAMENTO DE WHITECHAPEL - JOSÉ JAVIER ABASOLO

EL JURAMENTO DE WITHECHAPEL de Javier Abasolo por Antonio Parra


Título

El juramento de Whitechapel

Datos publicación
Erein. Donosti 2019. 428 págs.

Datos del autor

            José Javier Abasolo es Licenciado en Derecho por la Universidad de Deusto. Ha trabajado como abogado y desempeñado varios y actualmente ejerce sus funciones en el Departamento de Empleo y Asuntos Sociales del Gobierno Vasco.
            En el campo de la literatura tiene una larga trayectoria como autor de novela negra, habiendo publicado los siguientes libros: Lejos de aquel instanteNadie es inocenteUna investigación ficticiaHollywood-BilbaoEl color de los muertosAntes de que todo se derrumbeEl aniversario de la independencia y Heridas permanentes.

Sinopsis de la obra

            Año 1888. Tras la muerte de su madre, el joven Sabino Arana, quien pocos años después fundara el Partido Nacionalista Vasco, decide dejar los estudios que estaba cursando en la Universidad de Barcelona y regresar a Bilbao. Un tanto confuso y desorientado, sin saber qué hacer con su vida, su hermano mayor le propone ir a Londres para que, bajo la tutela de un viejo socio y amigo de su padre, fallecido pocos años antes, aprenda el idioma y se sumerja en el mundo de los negocios. Pero, sobre todo, para que se recupere anímicamente.
            Pese a sus protestas iniciales, accede finalmente a los deseos de su hermano y partirá hacia la capital británica. Pero sus intenciones de tomarse su nueva vida con calma se verán truncadas, pues la fecha de su llegada a la capital británica será también la elegida por el hombre que posteriormente será conocido como Jack el Destripador para cometer el primero de sus asesinatos.
            Sabino, nada más desembarcar, se verá arrastrado, a instancias del hijo de su tutor, extrañamente interesado en el caso, a una sorprendente investigación para desvelar quién está detrás de esos horribles y macabros asesinatos y qué pretende con ellos.


Reseña
Homenaje al folletín

            Eso es lo que se le viene al lector a la mente al arrancar esta nueva novela de José Javier Abasolo, la intención de homenajear los buenos folletines del siglo XIX, un empeño nada fácil no solo por el ritmo que hay que darle a la trama, sino por el propio lenguaje que dicho homenaje precisaría.
            Y ahí tenemos uno de los puntos fuertes de esta novela, quizá el más destacable, el tono y el lenguaje victoriano con el que su autor nos cuenta los primeros crímenes de un tal Jack el Destripador, y la presencia en Londres por aquel entonces de un jovencísimo Sabino de Arana, alojado en casa de una ilustre familia londinense, de esas que manejan tantos secretos como designios del país.
            Quizá se le hubiera ocurrido a otro autor, quizá, pero lo que ya no está tan claro es que hubiera sido capaz de hilvanar tres momentos temporales y regalárselos al lector sin que éste se pierda en ningún momento, como ha logrado hacer José Javier Abasolo. Y es que la investigación londinense nos llega desde varios planos y juegos temporales, porque nos es narrada por un sacerdote la víspera de su fusilamiento en la Guerra Civil, que a su vez recuerda cómo años antes un moribundo Arana se la relató a él.
            Juegos de muñecas rusas si quieren, pero qué bien armados, y como guinda, ese lenguaje antes mencionado, también igual de cuidado en sus tres fases temporales, el engolado inglés de los aristócratas londinenses, el ferviente y católico tono de un Arrana que en ningún momento se siente español, y el desencantado ánimo de un sacerdote que va a ser fusilado no por los rojos sino por quienes se arrogaban el privilegio de estar bendecidos por la Santa Cruzada.
            No todo es valor formal, la trama criminal es también impecable y el misterio llega hasta las últimas páginas, junto a otros sentimientos que irá descubriendo el joven Arana, por no hablar de las técnicas policiales de Scotland Yard, la situación con los rebeldes irlandeses o incluso los cameos de personajes tan ilustres como un tal Arthur Conan Doyle. Una novela con grandes mayúsculas.

martes, 31 de diciembre de 2019

MATAD AL JARDINERO - JUAN DE DIOS GARCÍA


ANTOLOGÍA

            Aprender a ser poeta implica saber usar siempre la palabra justa, el verbo certero, el que captura un sentimiento, o una imagen, y lo fija como si fuera un crisol indeleble y congelado. Juan de Dios García lo sabe y lo practica, y por eso en México le dedican este volumen, esta antología de sus poemas, los mismos que nos han ido impresionando durante años, ya fuera llorando por la muerte de Bowie, recordando un amor o un verano perdidos, o acompañando a su padre mientras el Cádiz descendía y la vida se tomaba una venganza cruel – a mi modo de ver, Football is over es uno de sus mejores poemas -. No hay normas, no hay sombras, hay autenticidad en cada poema, y lecturas, y trabajo, sobre todo mucho trabajo y un desmedido amor por la poesía como amante, como vínculo que se agazapa en los carteles de autores y lectores, en las almas de quienes queremos seguir disfrutando de las palabras y el alma de un gran poeta, capaz de alumbrar las palabras siguientes:

CARTELES

Prohibido guardar deseos en el bolsillo.
Prohibido clavar mariposas en el corcho.
Se permite tararear en clase, en la oficina, en la iglesia.
Se permite patalear cuando no guste la función.
Prohibido contar estrellas mirando al techo de tu casa.
Prohibido hacer caso a los que lean las líneas de la mano.
Se permite cambiar los sentimientos a diario.
Se permite desear, acariciar, desaparecer.

‘MATAD AL JARDINERO’
Autor: Juan de Dios García. Género: Poesía.
Editorial: Instituto Sinaloense de Cultura. 2017.
62 páginas.

lunes, 30 de diciembre de 2019

LA DANZA DE LOS TULIPANES . IBON MARTÍN

LA DANZA DE LOS TULIPANES de Ibon Martín por Antonio Parra


Título
La danza de los tulipanes
Datos publicación
Plaza y Janés. Barcelona 2019. 493 págs.

Datos del autor

Ibon Martín (Donostia, 1976) es un autor asiduo a la literatura de viajes, especialmente en lo referente al paisaje y la geografía vasca, que ha recorrido durante años para reflejar después en diferentes guías. El nacimiento de su primera novela, El valle sin nombre, se produjo de manera natural como modo de mantener ese cordón umbilical con sus raíces. Tras ella llegó la serie de cuatro libros inspirados por el thriller nórdico «Los crímenes del faro», compuesta por las novelas El faro del silencio, La fábrica de las sombras, El último akelarre y La jaula de sal, que se convirtieron en un éxito rotundo. El paisaje continúa siendo uno de los protagonistas indiscutibles en su último trabajo, La danza de los tulipanes.

Sinopsis de la obra

Natalia, conocida periodista en Gernika, es arrollada por el tren que cubre la línea de Urdaibai. El conductor de la máquina es su marido. El comisario de la localidad, su amante. La víctima ha sido fijada a la vía con un delicado tulipán entre sus manos. La flor, de un intenso y brillante rojo, es tan hermosa como imposible de encontrar de forma natural en el mes de noviembre. La escena, cuidadosamente preparada, ha sido retransmitida en directo a través de su Facebook. La Unidad Especial de Homicidios de Impacto, con Ane Cestero al frente, tendrá que dar caza a un asesino complejo e inteligente, capaz de rivalizar con los ritmos de la naturaleza que desde siempre han gobernado en Urdaibai.

Reseña
Para paladares negros

La ertzaina Ana Cestero se va a ver al frente de la UEHI, Unidad Especial de Homicidios de Impacto, un reducido grupo de investigadores que, como su nombre indica, tiene tantos tintes de urgencia como de provisionalidad. Y es que una locutora radiofónica de Gernika ha sido dispuesta en una silla, sobre las vías del tren, para que su propio marido maquinista la haya arrollado sin remisión, y además sosteniendo entre sus manos un rojo y peculiar tulipán.
Ibon Martín arranca así de contundente, y lo hace con la intención, firme e inconmovible, de no permitirnos respirar durante el resto de la novela, porque la locutora no va a ser la única víctima, porque hay mujeres que van encontrando la muerte a manos de un asesino en serie que pondrá la pequeña población vasca patas arriba, y que exigirá a la unidad investigadora dar lo mejor de sí misma.
Con todos los aires canónicos del thriller más actual, el autor donostiarra se divierte trazando los hilos entre los que hemos de movernos los lectores, con capítulos medidos y de ritmo rápido pero no tan vertiginoso como para que nos perdamos un solo paso de la trama.
Y en cuanto a los miembros de la unidad policial, nada de profesionales de regreso del abismo, sino almas reales, con sus problemas y satisfacciones a cuestas, como cualquier ser humano, aunque el autor se guarde alguna que otra sorpresa con la que sazonar el argumento en el momento más adecuado.
Todo ello, además, con una espectacular ambientación y dando entrada también a los recuerdos de un asesino que ha regresado de las sombras del pasado con la voluntad de acabar con aquellos que él considera responsables de sus desgracias. Una danza de lo más estimulante para lectores con un buen paladar negro.

lunes, 23 de diciembre de 2019

EL ÚLTIMO CASO - FRANCISCO MARÍN (2)


(LA VERDAD, ABABOL, 21/12/2019)

ENTREVISTA A JULIO CÉSAR CANO

Entrevista a Julio César Cano, Flores Muertas

Con motivo de la aparición de Flores muertas, la cuarta entrega de la serie del inspector Monfort, hemos charlado con su autor, Julio César Cano, un hombre sosegado que nos da las pautas de su concepción de la literatura y satisface algunas curiosidades más sobre su personaje de cabecera.

– Flores muertas es la cuarta entrega de la serie del inspector Monfort, todas transcurren en Castellón, ¿qué le ha atraído de esa ciudad para convertirla en escenario de sus novelas?
La necesidad personal y el reto que suponía ambientar una novela policíaca en una provincia poco conocida fueron los primeros impulsos. El lugar en el que vivo actualmente me pareció idóneo para contar una historia desde el punto de vista tanto del personaje principal (el inspector Monfort) como de mí mismo, de alguien que vino de fuera y que tiene una capacidad distinta para narrar lo que ve en el día a día.
Escribí Asesinato en la plaza de farola, la primera novela de la serie, sin intención de que tuviera continuidad, pero los lectores tienen la última palabra y por eso sigo con ello.

– Castellón es una ciudad pequeña, ¿qué opina del boom del rural noir que últimamente se está viviendo en el género?
El mundo rural es ideal para situar tramas de este género. Miguel Delibes con Los Santos Inocentes me marcó el camino a seguir. Las montañas, los bosques, el campo, la niebla, la lluvia, el frío y el viento, pero también la costa desierta en invierno o las gentes de los pueblos con sus rencillas y envidias entre vecinos y familiares.
Es completamente normal, y me alegra, que exista un boom del rural noir. Siempre ha estado ahí, no es ninguna novedad, pero me satisface que ahora se ponga más en valor si cabe. Soy un asiduo lector de esta parcela del género.
– ¿Ha cambiado mucho Monfort en estas cuatro novelas? ¿Y Julio César Cano ha cambiado también?
Cuando di vida a Monfort ya había cruzado la hipotética barrera de la cincuentena. De haber sabido que los lectores acogerían con tanto entusiasmo las novelas lo hubiera creado más joven.
Monfort ha cambiado, por supuesto, como los demás personajes de las novelas. Queda poco de aquel policía visceral y descarnado, con poco apego a la vida, sin apenas amistades, que esgrimía la bandera de la soledad como forma de vida. Ahora piensa antes de actuar y nos lo cuenta, se ha hecho mayor, es inevitable. Es importantísimo que los personajes crezcan con el tiempo, que evolucionen, que el lector experimente con cada libro los cambios habituales en sus vidas. Y, por supuesto, yo también he cambiado, espero que para bien. Los personajes están vivos, y seguramente mañana ya no pensarán igual como lo harían hoy.

– En esta novela encontramos muy presente el mundo musical, ¿se ha roto ya el mito aquel de sexo, drogas y rock and roll? Teniendo en cuenta su pasado, ¿ha supuesto por su parte algún ajuste de cuentas?
El mito del sexo, las drogas y el rock and roll siempre está presente en nuestra existencia estemos ligados al mundo de la música o no. Actualmente los artistas se han convertido en empresarios que deben afrontar con seriedad su trabajo. En otras épocas no muy lejanas el rock and roll era una forma de vida, y muchos la llevaron hasta las últimas consecuencias. El resultado fue que a unos les fue mejor que a otros en su caminar por ese filo de la navaja.
Me gusta lo que dices del «ajuste de cuentas». Es la primera entrevista en la que alguien da totalmente en el clavo. Sí, en efecto, la parte musical de Flores muertas bien podría ser un ajuste de cuentas. Yo viví en primera persona la época fantástica en que se ganaba mucho dinero con la música, la época en la que las compañías discográficas ocupaban varias plantas en edificios relevantes del Paseo de la Castellana de Madrid. Luego, todo eso se fue al garete por culpa de las descargas ilegales, por la piratería, por la prohibición de organizar conciertos en salas pequeñas, por la crisis que dilapidó los presupuestos de los ayuntamientos para contratar grupos para las fiestas patronales. Y con todo eso, cientos de artistas, cientos de grupos que hasta ese momento vivían de los conciertos, tuvieron que colgar sus instrumentos y dedicarse a otras cosas.

– También se habla de la creación artística y de las sombras de un pasado oscuro, ¿son buenas alternativas narrativas?
Pese a que parte de mi vida la dediqué a la música, no había escrito nunca sobre este tema en una obra de ficción. Me apetecía dado que conozco bien el tema. Los argumentos de la narrativa literaria policial o negra ya están inventados por los grandes autores desde hace mucho tiempo. Creí que indagar en el pasado oscuro de unos artistas podía ser una variante distinta a lo escrito hasta ahora. Me apetecía explorar otros campos menos conocidos por el público lector.

– A Monfort le acompaña un puñado de personajes que ya conocemos, e incluso alguno nuevo; como autor, ¿siente debilidad por alguno de ellos?
Siento verdadera debilidad por todos los personajes que acompañan a Monfort. Quizá uno de mis preferidos desde el primer día es la ahora subinspectora Silvia Redó. Creo que es el contrapunto de Monfort, una de las pocas personas vivas que logra llevarle la contraria. Pero también me encantan otros personajes como el forense Pablo Morata o el recién llegado Robert Calleja o la jueza Elvira Figueroa, sin desmerecer con ello a los habituales como el comisario Romerales o los agentes Terreros y García y, sobre todo, la entrañable abuela Irene.

– Como es lógico tratándose de un inspector de policía, en sus novelas hay mucho procedimiento policial, ¿ha conseguido familiarizarse con esos aspectos policiales, tiene quien le asesore bien?
Me enganché al género con las novelas de Arthur Conan Doyle o de Agatha Christie cuando era un chaval, también con las películas de Alfred Hitchcock. De ellos aprendí que el público necesita conocer, pero que no siempre exige que seamos grandes entendidos en la materia. Hay escritores que se atreven a dar clases magistrales sobre la psicología de un asesino. Hay que estudiar mucho y dedicar parte de una vida para ello. No basta con escribir novelas de género negro. No tengo claro todavía que el lector busque siempre la realidad absoluta, prueba de ello son las series que se nos ofrecen a diario en las plataformas digitales o en la televisión, cuya veracidad no siempre es la más acertada. Por suerte son numerosos los amigos lectores de Monfort que forman parte de los cuerpos de seguridad del estado. Podría abusar un poco más de su ofrecimiento y así las cosas quizá fueran más exactas.

– A la hora de armar sus tramas, valore estos conceptos en orden de importancia: caso, personaje, crimen, asesino.
En lo que a mis libros corresponde, sin «caso» no hay trama y sin «personajes» no hay quien conduzca la historia. El «crimen» forma parte esencial del caso y el «asesino» siempre es un personaje más que en ocasiones se convierte en el protagonista.

– ¿Quedan argumentos por explotar en la novela negra o la realidad nos ha superado definitivamente?
La realidad siempre nos supera. Nos superó en el pasado, nos supera en el día a día, y lo seguirá haciendo en el futuro. Muchas veces, cuando escucho las noticias, creo que aquello que escribo se queda siempre muy corto.

– ¿A quién le debe cosas Julio César Cano, literariamente hablando?
A los que viven conmigo y soportan el cambiante humor del yo escritor. A los lectores que con su fiel apoyo esperan la nueva novela. A los editores que tuve en el pasado y que encendieron la llama de lo que soy hoy. A mis editoras actuales, que me brindan su apoyo en todo momento. A los que organizan festivales literarios y otro tipo de eventos relacionados con el libro, porque ponen sobre la mesa nuestros nombres. A los libreros, porque sin ellos nuestros libros no tendrían visibilidad. A los amigos escritores, por los ratos compartidos. Y a José Antonio Labordeta, que vino a casa, comió pan y chorizo, bebió vino tinto, y me dio una palmada en la espalda y cuatro consejos.

– Premio QUBO, Letras del Mediterráneo, Premio Pasión… ¿le da qué pensar el hecho de que le hayan concedido tantos premios?
Los premios son alegrías que proporcionan el ánimo necesario que a veces hace falta para seguir adelante. El mejor premio, no obstante, es saber que hay lectores que esperan con ganas el nuevo trabajo que está por llegar.

– ¿Y cómo cree que el lector percibe a Monfort y a sus historias?
Monfort y los suyos se han hecho un espacio en las estanterías de muchos lectores. No sé cómo percibe cada lector a un personaje como él. Espero que les caiga bien en ocasiones, mal en otras, que sufran con él, que se alegren de sus progresos, que le reprochen las recaídas emocionales también. Pero me gustaría que los lectores tuvieran un buen concepto, porque él sí lo tiene de todos los lectores. Es un buen tipo, con un corazón enorme.

– ¿Alguna vez se ha arrepentido de elegir alguna trama, o de lo contrario, de haber desechado alguna dejándola en el cajón?
En alguna ocasión, a media novela por escribir, he tenido la tentación de borrar lo escrito. Por suerte no soy impulsivo en esos momentos y no destruyo lo escrito. Tiendo a recomponer, a reconducir, a que repose lo escrito, nunca a destruir.

– Recientemente una librería de Castellón ha puesto en venta sus primeras obras, ¿eso le asusta o le satisface?
Por supuesto que me satisface. Tengo en muy buen concepto a mis novelas anteriores a Monfort. Está claro que si pudiera recompondría muchas cosas de esas novelas, pero eso me pasa con todas. No me asusta, me encanta que los libreros pongan en alza aquello que escribí tiempo atrás y de lo que personalmente me siento orgulloso.

– ¿Qué tiene ahora entre manos?
La quinta novela protagonizada por Monfort. En estos momentos estoy inmerso en el universo del inspector, justo en ese momento en el que dudo de todo, escribo, borro, vuelvo a escribir, guardo, leo, duermo poco y trato de no volverme loco. Creo que sabes a qué me refiero.

– Esta sección lleva un título emblemático y eso casi nos obliga a cerrar la entrevista con una pregunta también emblemática: ¿de qué material están forjados los sueños de Julio César Cano?
Mis sueños son sencillos. Son sueños de paz y de armonía, de amor y de sinceridad. De trabajo y solidaridad. También sueño con tener más tiempo. Tiempo para leer, tiempo para escribir. Tiempo para soñar también. ¡Muchísimas gracias! Ha sido un placer contestar a tus estupendas preguntas.

Entrevista realizada por Antonio Parra Sanz