domingo, 18 de abril de 2010

TRAMPANTOJOS


Las monedas de uno y dos céntimos son abortos de la numismática, repudiadas por todos y condenadas al abandono en las cajas registradoras y al extravío en los bolsillos o en las grietas de las aceras.





2 comentarios:

Jose Lorente dijo...

Absolutamente de acuerdo.
¡Dádmelas todas a mí!
Un abrazo.

Antonio Parra Sanz dijo...

No, que te las bebes