sábado, 10 de marzo de 2012

LA MANO DE DIOS


Chapeau

            Hacía mucho tiempo que una novela no lograba arrancarme de la realidad, que una historia y su narración no conseguía difuminar los límites de lo que no fuera literatura. Ximo Cerdà alcanza lo que parece reservado sólo a unos pocos: absorber de tal manera al lector que le provoque cierto dolor cuando tenga que cerrar temporalmente sus páginas. Ha habido múltiples intrigas con base histórica o religiosa firmadas por autores anglosajones, disfrazadas de grandes éxitos, y sería muy injusto dejar que esas importaciones oscurecieran los méritos de novelas como ésta.

No se trata de la novedad de los crímenes en serie, ni siquiera del componente religioso, sino de la fluidez narrativa que muestra su autor a la hora de involucrarnos en una trama interesante, atrayente y hasta peligrosa, en la que no faltan la erudición histórica y el conocimiento de las técnicas científicas policiales, pero presentadas siempre de manera que el lector no resople, sino que contenga el aliento porque inmediatamente comprueba lo necesarias que eran esas informaciones.

El misterio de la ermita del Puig, y el terror que se cierne sobre la pequeña localidad de Xátiva, demuestran una vez más que no son imprescindibles las grandes urbes mundiales como escenarios narrativos, y que pueden suplirse con el mérito del autor para ubicar la acción donde le plazca, siempre y cuando lo haga de manera brillante, como es el caso.

Ximo Cerdà puede estar orgulloso de haber construido una novela que se revive con cada nueva página, y en la que destaca el componente humano de sus protagonistas. Mario Beltrán, Julia, Hipo, el inspector Medina o la doctora Laura Solís no son personajes planos, son seres llenos de miserias y defectos tanto como de virtudes, que se ven envueltos en una campaña de terror urdida por un brillante asesino, y que tienen que aprender a sobrevivir, si es que pueden, durante el apasionante viaje que supone la resolución del caso.


‘La mano de Dios’. Ximo Cerdà.
Editorial: Algaida. Sevilla, 2011. 580 páginas.
(LA VERDAD, "ABABOL", 10/3/2012)

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