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miércoles, 25 de febrero de 2009

LA LINTERNA MÁGICA - UN DÍA DE FURIA


UN DÍA DE FURIA

 

 

            En el día más caluroso de Los Ángeles, un tipo normal, de  a pie, encarnado por Michael Douglas, ve cómo rebosa el vaso de su paciencia y la emprende, por una vez, a golpes con el mundo, nada importaban todas las vejaciones que hubiese sufrido antes, sólo importaba su reacción al sacar los pies del tiesto. En un día cualquiera en Euskadi (ya se sabe, explosiones por aquí, amenazas por allá, mentiras por doquier), otro ciudadano, también de a pie, coge una maza y se lía a reventar el local de una de esas tabernas abertzales donde se amamantan los gudaris de la libertad vasca.

 

Que su casa hubiera sido destrozada por una bomba no importa, que viviera sobre una sede del Partido Socialista de Euskadi, tampoco, que su padre hubiera sido concejal en otros tiempos, tampoco, lo verdaderamente execrable es que el hombre se líe la manta a la cabeza y destroce un bar, cuna de idealismo más puro. Con dos cojones, lo siento, pero es la primera expresión que han alumbrado mis tripas. Y lo ha hecho sin pasamontañas, a pecho descubierto, en pleno día y sin esconderse detrás de falsos trampantojos ideológicos, sólo por defender una de las posesiones más atávicas del ser humano: su casa, y por ende, la vida de los suyos.

 

El problema es que se llama Emilio Gutiérrez, y por eso algunos ya le han tildado de fascista, claro, si se hubiese llamado Eneko Fundarizbarrena, otro gallo cantaría, pero no tiene, a simple golpe de libro de familia, el necesario ADN vasco, tal vez incluso sea un maqueto invasor que lleva treinta años allí, queriendo explotar y pisotear a los verdaderos arios. El hombre ni siquiera se resistió a la detención, entre nervios mascullaba que nunca había hecho nada parecido, pero también que le habían destrozado su casa, recién reformada junto a su padre, otro invasor, y ya esposado soltó la frase más lapidaria: “ojo por ojo y diente por diente”, algo que los etarras no han practicado jamás de los jamases.

 

Eso sí, un pacífico viandante que pasaba por allí en el momento de la detención le susurró palabras de ánimo: “ocho años te van a caer”, así, sin más. A los que pusieron la bomba que destrozó la casa de Emilio igual ni los detienen, pero él se verá sometido al peso de la justicia, eso es lo que le  eleva por encima de la canalla de los pasamontañas, los mismos que nunca destrozan las casas de Ibarretxe, Pachi López o Basagoiti, ni siquiera ahora que están en campaña.

 

Y luego llega el objetivísimo e imparcial diario Gara diciendo que hubo mucha gente viéndolo y que nadie intervino, que nadie frenó tamaña afrenta al independentismo, y hasta se permiten culpar a los que minutos antes se manifestaron contra las bombas. Después de llamarle fascista y amenazarle, ellos convocaron otra manifestación en protesta por un acto que ilustra la represión que sufren. Tal vez Emilio Gutiérrez, en vez de irse de Lazkao, debería acudir a la redacción del periódico a disculparse, conozco yo una empresa que alquila bulldozers a precios de auténtica ganga.



martes, 17 de febrero de 2009

CRÍTICAS LITERARIAS - CARE SANTOS


DOS MUNDOS EN UNO

             La capacidad fabuladora de Care Santos ha sido más que probada a lo largo de los títulos que jalonan su carrera, y no sólo en lo referente a la literatura juvenil, sino en la literatura en general, la que se nombra con mayúsculas, la del verdadero arte, la que encandila a los lectores. Y como esa capacidad es algo que se tiene o no se tiene, y a ella desde luego le sobra, no puede prescindir de sus virtudes a la hora de escribir, y lo demuestra una vez más con esta última novela, con sus dos lunas, sus dos mundos y los infinitos puentes que tiende entre ambos.

 

A priori, una novela en la que se salta de nuestra época al siglo XXXI puede hacer rechinar los dientes de la desconfianza, pero Care Santos abre un túnel del tiempo con tal suavidad que el lector no sufre mareo alguno en esos viajes. El mundo está arrasado, la Tierra está gobernada por Nigro Vultur, un tirano que, como todos los de su gremio, alimenta su poder sembrando el miedo y la ignorancia entre sus gobernados. La única esperanza de supervivencia radica en El Clan de las Dos Lunas, una organización milenaria formada por hermanos gemelos que sueñan y presienten los males y se protegen unos a otros defendiendo el bien.

 

El planteamiento atrae por sí solo y, futurismos aparte, no recoge más que un argumento de lo más universal, el conflicto entre el Bien y el Mal. Pero para que el mal no triunfe del todo, nacen dos gemelos, Eilne y Níe, que serán los mensajeros del cambio, y justo antes de su exterminación, su madre los envía al pasado con el fin de que puedan cumplir con su misión. A partir de ahí, la novela es una continua búsqueda, un viaje sin fin en el que cada gemelo trata de encontrar a su hermano, siempre con la ayuda de la organización protectora del bien.

 

Para que ese viaje no se haga monótono sino trepidante, Care Santos perfila un estructura capitular muy ajustada y celérica, dando forma a un universo narrativo que controla en todo momento, como una diosa sedente que lanza y lanza los dados literarios para ir poco a poco atrapando al lector con momentos de peligro, de acción, de intrigas ocultas y enemigos que fingen ser lo que no son.

 


Bajo su ciencia ficción, laten también serios avisos para el planeta, que los jóvenes lectores deben asimilar, porque en sus manos estará impedir que los Nigro Vultur de turno logren triunfar. El destino de nuestro mundo, tal y como lo conocemos, pasa por prestar atención a dos prevenciones de grandísimo peso: nunca abandonar la cultura y el arte, y jamás descuidar el entorno que nos rodea. No en vano los mensajeros son dos jóvenes de doce años, edad en la que se supone que el juicio debe empezar a despertarse del todo.

 

A medida que avanza la novela, va creciendo la emoción y vamos descubriendo datos, también al tiempo que lo hacen los gemelos Eilne y Níe, y llega un punto en el que somos nosotros quienes saltamos en esas refulgentes grietas del tiempo sin miedo, aunque con ansiedad, la que provoca el deseo de conocer la resolución de la trama. Lejos de redactar una novela que se bañe sólo en la ñoñería que algunos autores atribuyen a los lectores jóvenes, Care Santos los trata de tú a tú, adentrándose en su propio mundo, en sus preocupaciones, en sus inquietudes y hasta en su forma de pensar. ¿Quién dijo que los jóvenes no pueden disfrutar de una literatura más profunda? Esta novela lo desmiente, y a poco que sepan leer entre líneas, les advierte, quizá no del camino que deben seguir, pero sí de los caminos dañinos de los que conviene apartarse.

 

“Dos lunas”.

Care Santos.

Montena. 397 páginas



 

 

lunes, 9 de febrero de 2009

LA LINTERNA MÁGICA - LA INVASIÓN DE LOS LADRONES DE CUERPOS


LA INVASIÓN DE LOS LADRONES DE CUERPOS




            Como en aquella pequeña ciudad norteamericana, en la que sólo Kevin McCarthy se daba cuenta de que sus vecinos parecían ser otras personas, al fin tenemos pruebas de que en el Congreso de los Diputados ocurre algo muy muy extraño. La casualidad ha hecho que se hayan descubierto restos humanos en el sótano de la cámara, y todo empieza a tener sentido.

 

            Hay que decirlo ya sin tapujos, nuestros parlamentarios no son ellos mismos, sino réplicas salidas de vainas alienígenas que se han almacenado durante años en el subsuelo del hemiciclo. Aquel “manda huevos” de Trillo, que muchos confundieron con un despiste y un desahogo, no fue, no seamos ahora ingenuos, sino el pistoletazo de salida para que comenzara la invasión, y tantos escaños vacíos como vemos a menudo no son más que la prueba fehaciente de que poco a poco se han ido concretando las sustituciones.

 

            A las pruebas me remito, porque estos clones, además, han resultado ser bastante gamberretes, o votan pulsando los interruptores con los pies, o se sacan de la manga disparatadas proposiciones de ley según los códigos interestelares vigentes. Claro que no todos pudieron ser sustituidos, ¿alguien sabe qué fue de Álvarez Cascos, Julio Anguita o José Borrell?, nada, perdidos en el espacio porque no dieron su brazo a torcer y no se dejaron replicar, escapando a tiempo de las garras de estos fabricantes de vainas. Tampoco hemos sido los primeros, no nos pasemos de orgullosos, en los Estados Unidos hace décadas que practican esta técnica del cambiazo en la Casa Blanca, y vistos los últimos resultados, no es de extrañar que hayan querido evolucionar algo más desde el pasado noviembre.

 

            Aparte de los que se han borrado de la faz pública, hay otros que tampoco han sido copiados, pero sobreviven camaleónicamente en sus asientos de cuero, véanse los casos de Magdalena Álvarez o Pedro Solbes, ¿para que sustituirlos si los originales ya están bastante alejados del globo terráqueo? En cambio, con otros miembros de primerísima fila, nadie podrá negar que los alienígenas han hecho un trabajo fino fino, dejando su sello personal, esas cejas startrekianas del ínclito Zapatero, o sus robóticas alzadas y caídas de antebrazo, o ese siseo cibernético de Rajoy son, sin duda, marca de la casa marciana.

 

Las vainas han desaparecido de los sótanos del Congreso, claro, hablamos de seres dotados de una inteligencia superior, y tan sólo han dejado algunos restos para despistar. Lo que no ha trascendido, según me confirman mis fuentes del servicio de inteligencia, es que sólo se han conservado, medio escondidas, un par de ellas que al parecer tardaban más de la cuenta en eclosionar, en una hay una peluca rubia y cientos de cartones de tabaco, la otra se bambolea sin control de un lado a otro y de su interior salen sin parar murmullos ininteligibles que en los días húmedos se confunden con los sones de flautas gallegas. Pero el éxito del cambio ha sido radical, ¿o alguien pensaba que esa nueva mata de pelo que le ha salido al señor Bono era un progreso médico?






 



martes, 3 de febrero de 2009

LA LINTERNA MÁGICA - GOLFUS DE ROMA


GOLFUS DE ROMA

 

             La Historia tiene unos guiños gamberros, o cuando menos irónicos, dos milenios y pico después descubrimos que la herencia del imperio romano sigue, tan fresca, habitando entre nosotros, para que luego nos hablen los libros de decadencias y caídas varias. En las excavaciones del teatro romano de Cádiz ha saltado la sorpresa, con la inscripción que acusa a Balbo, el promotor de la construcción, de ladrón. Eso son delitos morales sin prescribir y lo demás, cuentos.

 

            Y el mensaje no podía haber aparecido en mejor lugar y en mejor momento, porque conociendo la guasa que atesoran los gaditanos – a ver cuándo esa ciudad pasa a llamarse de una vez Cai, que sería lo suyo -, las chirigotas que se avecinan van a ser de órdago. Ya se han oído voces acerca de los antepasados del Pocero, o de una corrupción urbanística de tradición milenaria, o de lo distinta que sería la inscripción si se hubiera escrito hoy, Balbo con uve, ladrón sin tilde... Y lo que queda.

 

            Aquella loba, al parecer, no sólo amamantó gemelos, también nutrió a zorros de la construcción, cuyos descendientes han llegado a hacerse césares de Marbella o Seseña, o a intrigantes que han legado una adicción febril al puñal traicionero en la comunidad madrileña, con ese espionaje que todavía no tiene Bruto, o Bruta rubia que aseste el golpe definitivo. Y uno que pensaba, ingenuo, que sólo nos habían dejado acueductos y calzadas, y una lengua madre que entre unos y otros están transformando en madrastra fea de tanto como la maltratan. Pero eso sí, lo que no hemos adoptado tan bien como debiéramos ha sido el Derecho Romano, porque si el dichoso Balbo viviera hoy, habría mirado la inscripción con desdén, sabedor de que, fueran cuales fuesen sus desmanes, muy mal se le tendría que poner la cosa para pisar una celda.

 

No hay más que ver cómo les va a los Balbos de hoy, todos esos constructores que ahora tanto se lamentan de la crisis pero han olvidado muy rápido el llenazo pecuniario que experimentaron sus bolsillos hace algunos años. Que se recalifican terrenos a precio de saldo en la Costa del Sol, da igual, que se cae un pabellón en Sant Boi, no pasa nada, como mucho, unos mesecillos de juzgados y arrestos, y a disfrutar después de las cuentas fantasma de las Islas Caimán. Ahí están Julián Muñoz o Juan Antonio Roca, dispuestos a forrarse todavía más en cuanto la diosa de la balanza les quite la venda de encima.

 

Eso sí, luego llegan dos jóvenes gamberros, le roban la pizza a un repartidor – otro ultraje a la herencia romana -, y los encarcelan de inmediato con la amenaza de una pena que va de los dos a los cinco años, vamos, que hay etarras enchironados menos tiempo por alguna explosión que otra. Urge revisar los códigos penales ante esta bacanal de desequilibrios, o ya podemos ir empuñando el spray para que dentro de mil años algún arqueólogo incauto lea nuestras protestas. ¡Qué imperio!, que diría Forgius.

 

jueves, 29 de enero de 2009

LA LINTERNA MÁGICA - UNA NOCHE EN LA ÓPERA



UNA NOCHE EN LA ÓPERA

 “- Haga el favor de poner atención en la primera cláusula porque es muy importante.

- Dice que... la parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte. ¿Qué tal, está muy bien, eh? 

- No, eso no está bien. Quisiera volver a oírlo.

- Dice que... la parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte.

- Esta vez creo que suena mejor.

- Si quiere se lo leo otra vez.

- Tan solo la primera parte.

- ¿Sobre la parte contratante de la primera parte? 

- No, solo la parte de la parte contratante de la primera parte.

- Oiga, ¿por qué hemos de pelearnos por una tontería como ésta? La cortamos.

- Sí, es demasiado largo. ¿Qué es lo que nos queda ahora? 

- Dice ahora... la parte contratante de la segunda parte será considerada como la parte contratante de la segunda parte.

- Eso si que no me gusta nada. Nunca segundas partes fueron buenas. Escuche: ¿por qué no hacemos que la primera parte de la segunda parte contratante sea la segunda parte de la primera parte?”

 

            Los autores de este genial diálogo eran Groucho y Chico Marx, pero bien podían haberlo pergeñado los gnomos diabólicos que conviven dentro de la cabeza de la insigne ministra Magdalena Álvarez. Vamos, que el Ministerio de Fomento (¿quién sabe qué es lo que fomenta?) parece aquel camarote atiborrado de sinsentidos que veíamos en la pantalla, y para colmo, además de las barrabasadas que dicho ministerio va cometiendo día sí y día también, es absolutamente imposible comprender alguna palabra cada vez que la querida señora habla en público, aquejada de un parasitismo lingüístico ante el que uno ya no sabe si apiadarse o montar en cólera. Hay docenas de vídeos en la red que lo atestiguan.

 

            Las primeras veces que nos deleitaba con su ilustre verborrea, lo reconozco, casi provocaba cierta simpatía, pero al descubrir que es algo crónico, uno empieza a pensar en cualificaciones, amiguismo y hasta dimisión. Da igual que el AVE se hunda en misteriosos socavones, que Barajas se cierre o se enhuelgue, que llueva, nieve o truene, la interfecta pertenece al orden, tan desconocido en nuestro país, de la garrapata pertinaz, esa figura que le hace sangre a la poltrona de tanto clavarle las uñas.

 

            Así que no nos queda otra que rezar para que la naturaleza nos respete, porque aquí nadie asume sus responsabilidades, somos doctores en expulsiones de balón y en manejo de ventiladores excrementicios, pero no pasa nada, nunca pasa nada, en cualquier otro país sería una más a engrosar las listas del paro. Aquí deja a los hermanos Marx como aprendices del surrealismo. En la famosa escena, Groucho le pide a Chico que firme el contrato, éste le dice que no sabe firmar, y él le responde: “es igual, la estilográfica tampoco tiene tinta”. Pues eso, esta mujer delira constantemente, pero es igual, tampoco un político español tiene que saber gobernar. Y además, dos huevos duros.


sábado, 24 de enero de 2009

CRÍTICAS LITERARIAS - RUBÉN CASTILLO



El poliedro de la verdad

  

            Existen narradores nocilleros que se rinden ante las modas, otros que se encierran en mundos indescifrables y otros que utilizan la palabra como quien riñe a garrotazos, y luego está Rubén Castillo, antítesis de los anteriores porque ama la literatura, mima el lenguaje y voltea sus esquemas argumentales hasta dar con lo que busca. Por eso es una suerte que aparezca de nuevo una novela suya, porque nos permite disfrutar de una pluma muy solvente que sabe lo que quiere, y que sabe cómo lo quiere.

 

El tema podría no ser novedoso: alguien que denuncia a otro alguien por un supuesto acoso sexual. Lo fácil sería ponerse de parte de la alumna que denuncia, o del profesor denunciado, pero lo que convierte en brillante esta novela es la intención del autor de no tomar partido, para que el lector saque sus propias conclusiones, y la mejor manera de hacerlo es entregarle la voz a los testigos, para que ellos descubran las múltiples caras del poliedro de la verdad.

 

Rubén Castillo critica la liviandad de las verdades que se formulan a la ligera, y lo hace de manera formidable y demoledora, porque el mundo, su mundo narrativo, no está forjado con blancos y negros, sino con infinitas tonalidades de grises que desasosiegan, como desconcierta la facilidad de los juicios apresurados que pueden dinamitar la existencia de cualquiera, adentrándolo en esas pesadillas que, parafraseando a Borges, son las grietas a través de las cuales se contempla el infierno.

 

Las vidas del profesor Pablo Conesa y de la alumna Sonia Iborra se tambalean, sacudidas ambas por la ligereza con la que algunos personajes opinan, o la mala intención de otros que empuñan el índice acusador. Estamos ante un catálogo de caracteres humanos muy reconocibles que Rubén Castillo borda en todas sus páginas, con unas imágenes impactantes y magníficas, graduando la intensidad de lo narrado para que lector recoja el guante que le lanza. Leer esta novela es un duelo de alta calidad y no hay más que rendirse ante su brillantez.

  

‘Las grietas del infierno’.

Rubén Castillo.

Ediciones Tres Fronteras.

226 páginas. 


(LA VERDAD, ABABOL, 24/1/09)

jueves, 15 de enero de 2009

LA LINTERNA MÁGICA - EL IMPERIO CONTRAATACA


EL IMPERIO CONTRAATACA

             Uno de los momentos más emotivos de la saga galáctica es la revelación de la paternidad que Darth Vader le hace al joven Luke. Pues bien, el redimido hombre de lata ya puede ir buscándose otro empleo, porque una cadena televisiva impar anda gestando un proyecto de lo más altruista y humanitario, nada menos que un programa en el que cualquiera que tenga dudas acerca de su progenitor podrá solucionarlas de inmediato. Así, con este espíritu ético y respetuoso que caracteriza a los medios patrios, y además lo titulan de manera originalísima: ADN, vamos, para darle dos patadas al lumbrera de turno.

Está visto que no basta con los magazines del hígado, ni con las casas en las que los grandes cerebros nacionales muestran sus talentos, ni con preguntarle a algún incauto, a cambio de miles de euros, si cuando era pequeño deseó acostarse con el perro de su abuela. Los analistas de la audiencia, que son unos linces eruditos, han buceado en las inquietudes del españolito de a pie llegando a la conclusión de que el tema del programa será de interés general. Seguro que todos nos encontramos a diario con docenas de personas atribuladas por no saber si el que dice ser su padre lo será en realidad.


Con todo, lo peor del asunto no es eso, sino la cantidad de profesionales que van a engrosar todavía más las listas del paro. Tradicionalmente, cantantes, actores, aristócratas, curas, toreros y futbolistas parecían tener el monopolio de la bastardía, y ahora se les va a terminar el chollo, porque cualquiera les podrá hacer la competencia. El misterio de encontrarle algún parecido a los que reclamaban un apellido, pero sólo un apellido, ¿eh?, nada de millones, se esfumará, y seguro que en horario de máxima audiencia. Las cintas de Esteso y Pajares, a la basura, hombre, que se quedan sin su mayor enredo argumental. Yo, para paliar un poco la crisis, he vuelto a contratar a mis espías, y sé de tinta muy legítima que los adláteres del señor Vasile dudan entre dos nombres ilustres para elegir al presentador, pero creen que al final será don Leandro de Borbón quien se llevará el gato al agua, para desolación de un torerito rubio, un tal Manuel Díaz creo que se llama.

 

Las facilidades para acudir al programa de marras van a ser inmensas, y todos podemos proporcionar candidatos: árbitros de regional, funcionarios de… (ponga aquí el lector la administración que más le duela), gudaris vascos, ex presidentes norteamericanos, dueños de talonarios de multas, extremistas del volante, la lista puede ser enorme, y además, tal y como está el patio, pueden batir todos los récords de longevidad televisiva. Por quienes más lo siento es por los repartidores del butano, o negocian unos permisos especiales o se van a ver en la calle con tanta visita como harán a los platós. A ver con qué cara responde esa madre afligida a su pequeño cuando le pregunte aquello de: “mamá, ¿por qué papá mató al butanero?”.

  





domingo, 11 de enero de 2009

CRÍTICAS LITERARIAS - IVÁN THAYS


Trallazos de amargura

             Una carta, una simple carta que escribir es el punto de partida de esta novela, una carta que su protagonista no sabe cómo escribirle a la mujer que acaba de dejarle, y que le martillea mientras acude, para cubrir una visita presidencial, a una de las zonas más castigadas por las guerras entre el ejército y Sendero Luminoso. Pero redactarla no será tan sencillo, porque tras ella se esconden demasiados lastres, empezando por la muerte de Paulo, el hijo que él y Mónica tuvieron.

 

Iván Thays presenta esta novela con una intensidad considerable, y sin rehuir el combate con la historia reciente de su país. Oreja de Perro es un lugar desolado, cuya altura saca lo peor de cada ser humano, y en el que se han congregado un buen número de periodistas y militares. Precisamente por eso el protagonista encuentra una serie de personajes caóticos: Jazmín, una mujer que arrastra un secreto en su vientre, Scamarone, un fotógrafo viejo y resabiado, una limeña que sueña con amar a un corresponsal de guerra, o un hombre amnésico que estudia chino.

 

El ambiente que Thays recrea es opresivo y descreído, las huellas de los desmanes están aún demasiado frescas, y no van a cerrarse con un programa de beneficios sociales. Pero la espera ayuda también al protagonista a bucear en sus recuerdos, para saber si aún puede reencontrarse con una existencia que merezca la pena vivir, de ahí el fraseo corto, como trallazos de amargura, y la intermitencia calculada con la que se entremezclan el presente y su demoledor pasado.

 

Una mezcla que se presenta con una acertada primera persona narrativa, y unos ojos que no sólo contemplan a las criaturas que pasan por su vida en esos días de espera, sino que escrutan la política, la inconsistencia humana y hasta la venganza, aunque muchos la disfracen de nuevos rebrotes terroristas. Thays es un autor que no sólo no le da la espalda a su realidad, sino que busca la mejor manera de reflejara en sus obras, analizándola pero también enfrentándose a ella.

  

‘Un lugar llamado Oreja de Perro’.

Iván Thays.

Anagrama. 212 páginas.


(LA VERDAD, ABABOL, 10/1/09)


jueves, 8 de enero de 2009

LA LINTERNA MÁGICA - AMANECE, QUE NO ES POCO


AMANECE, QUE NO ES POCO


             Ni hombres que salen de los bancales, ni borrachos que se desdoblan, ni beneméritos que le disparan al sol, ni ninguna otra de las magníficas y disparatadas ocurrencias que José Luis cuerda colocara en la Sierra del Segura en una de las mejores cintas españolas de los últimos tiempos. Por desgracia, nada tan saludable ocurre por el mundo, aunque sí mucho más surrealista, como la estrategia de la CIA de recompensar con Viagra a los jefecillos afganos para que colaboren más contentos que unas pascuas y de paso se vayan relamiendo las no sé cuántas vírgenes que les aguardan en su paraíso, y dicen que se las dan para que refuercen su… autoridad, que luego vuelven radiantes y ya no ponen pegas, a ver si aprenden nuestros servicios secretos.

 

Eso por si alguien todavía piensa que la realidad no supera a la ficción, si aún hay dudas, hay más ejemplos, como la guerra publicitaria que se ha desatado entre ateos y creyentes, que los ingleses toman los autobuses para predicar que Dios no existe, pues aquí, para chulos nosotros, surgen las mismas campañas pero cambiando el adverbio, y cualquier día veremos a Rouco Varela haciendo monólogos en la tele, con lo fácil que sería dejar a cada uno que crea lo que quiera. Que cierto señor con bigote se aburre por la inactividad, pues nada, califica la elección de Obama como “exotismo histórico” y se queda tan ancho, porque largo me temo que no,

 

Y lo más llamativo es que nunca pasa nada, estamos llegando a tal grado de estulticia que ya casi nadie se sorprende por esta carrera para ver quién es capaz de decir, o hacer, el disparate más gordo. Eso sí, de levantar una voz contra la guerra, por llamarla de algún modo, que los israelíes están perpetrando en Palestina, nada de nada, total, eso no hace destacar a nadie, ni sirve para mostrar el ingenio. Y si los hijos de Israel (esos que no son nada fundamentalistas) se empeñan en cometer con los palestinos el mismo genocidio que Hitler intentó con ellos, bueno, son gajes del oficio, ya dijo Condoleezza Rice que, al fin y al cabo, Israel sólo se estaba defendiendo. Podrían invadirles como hacían en la película, de forma medio pacífica y hasta esperar a ver si los pueblerinos decidían lo contrario en asamblea.

 

Pero eso sería apelar a la lógica, y el caso es que la lógica persigue a estos virtuosos de la boutade, pero ellos son mucho más rápidos. Ni con el cambio de año se han serenado los ánimos, al contrario, yo estoy pensando en buscarme un pueblecito entrañable en el que perderme; prefiero, con mucho, a aquellos extranjeros que olían a cabello de ángel, e incluso a aquel novelista que cometió el pecado terrible de plagiar a Faulkner, aunque me llamen minoría étnica. Cualquier día, el sol va a salir del revés y a ver quién es el guapo que le dispara primero, mejor sería hacer elecciones como las de los habitantes de este pueblo, renovando anualmente los cargos de alcalde, cura, borracho, maestro, puta o marimacho en periodo de prueba…, seguro que todos tenemos ya algunos candidatos en mente.

 


martes, 16 de diciembre de 2008

LA LINTERNA MÁGICA - SUPERAGENTE 86



SUPERAGENTE 86

 

            Al final han aparecido, años buscando las armas de destrucción masiva y resulta que el superagente Bush tenía razón, que sí existían, y bien a la vista, para demostrarle al mundo la incompetencia de aquellos inspectores de la ONU. Ni gas mostaza, ni napalm, ni gas sarín ni nada de nada, un buen par de zapatos bien resudaditos después de Alá sabe cuántas guardias periodísticas, y lanzados hacia la pituitaria del gran hombre americano. El mundo ha estado a punto de temblar de nuevo.

 

¡Qué cosas! Aquel agente torpón llamado Maxwell Smart pertenecía a la secretísima agencia CONTROL, una lástima que los padres del amigo Bush no hubieran conocido en su momento otra empresa del mismo nombre que se dedica a ciertas actividades igualmente preventivas, cuántos disgustos nos habríamos ahorrado todos. En fin, el amigo George W. no es aquel inefable Don Adams de la pantalla televisiva, aunque los dos rezuman la misma mirada exultante de inteligencia, pero sí tuvo el hombre reflejos suficientes para agacharse, porque de aguerridos escoltas que se lanzan a pecho descubierto a parar el impacto, nada de nada. A ver, entre una bala y un jumeo de tachines iraquíes no hay color, eso de todo por la patria, bueno, pero hasta cierto punto. Joder con la crisis, ya no hay ni para proyectiles.

 

Menos mal que le queda poco al líder mundial, y ya no podrá trinchar pavos de plástico, o leer libros del revés, o darse trompazos con su perrito en Camp David, ¿quién le tiraría el hueso a quién? De todas formas, son ganas de tocar las babuchas, como no escarmentaron con lo de Vietnam no se le ocurre otra cosa que ir a despedirse de Irak, eso no es meter el dedo en la llaga, es meter el brazo hasta el sobaquillo, así que yo casi entiendo al periodista descalzo, la verdad, que una cosa es que te invadan y bombardeen, y otra muy distinta que luego vengan a reírse en tu cara.

 

Pero bien mirado, la culpa no es sólo de míster Bush, la genética es que tiene muy mala leche, porque si Darwin levantara la cabeza vería lo errado que estaba con aquello de que las especies mejorarían gracias a los individuos más dotados, no hay más que ver al papá del interfecto y a las hijitas tan modosas que le han salido. Y el periodista iraquí elevado al rango de héroe nacional, no en vano ha sido el que ha tenido más a tiro al gran enemigo del mundo árabe, una legión de abogados se ha ofrecido a defenderle, y por las calles los fieles enarbolan zapatos como nuevos símbolos divinos. Arrestos tuvo el tipo, pero no muchas luces, mejor hubiera sido arrojarle una de aquellas galletitas que tanto le gustan y atragantan. Una vez más Bush ha ensalzado la sapiencia de nuestro refranero, en esta ocasión ha hecho cierto aquello de “para lo que me queda en el convento…”


miércoles, 10 de diciembre de 2008

LA LINTERNA MÁGICA - MI GRAN AMIGO JOE



MI GRAN AMIGO JOE

Ha vuelto, con sus mandíbulas encasquilladas y esa mirada venenosa ha regresado el gran gorila vasco, el eslabón perdido, el homínido por cuyas venas corre el RH más puro del universo, el mismo que no necesita ser trasladado a ningún zoo, porque ya estaba escondido en la reserva natural de la Euskal Herria más dura. Mi adorado Xabier Arzallus ha salido de entre la niebla, y el mundo tiembla por las náuseas.

Y no salió de ese ostracismo por deferencia a la viuda de Ignacio Uría, ese empresario antipatriota que sólo quería llevar el AVE a Euskadi, aunque sin soltar un euro revolucionario. No señor, surgió para sentar cátedra, como siempre, para decirle a los vascos que lo mejor es aguantar, mejor incluso que las policías de Pérez Rubalcaba, y ante la pregunta de qué podían hacer los ciudadanos vascos que ya no aguantan más, soltó la perla: “que se tomen un valium”. Con un par de buenas pelotas vascas.

Así que aquí estamos el resto de los mortales, los ignorantes que nos estremecemos cada vez que ETA dispara, los ignorantes que explotamos a los gudaris y que no sabemos nada de patrias, agradecidos de que al fin nos ilumine una mente tan preclara como la de este simio –con perdón para todos los simios que en el mundo han sido-. Es igual que Zapatero y Rajoy acudieran juntos, por fin, al sepelio del señor Uría, en un gesto que este país llevaba necesitando más de cuatro años, eso da lo mismo, lo importante era escuchar las sentenciosas palabras de este hijo putativo (y no es un término precisamente jurídico) de aquel otro santurrón que fue Sabino de Arana.

No importa que De Juana siga pululando libre por Europa, ni que los cachorros de Arzallus se rían y desafíen a los magistrados en cada juicio, ni que la Constitución cumpla treinta años. Lo verdaderamente importante es que no se nos olviden las intenciones de esta gentuza, para ver si, de una vez por todas, este estado represivo y policial que conformamos todos los maquetos y txakurras (o perros si cometemos el pecado de lesa castellanidad de no hablar una lengua minoritaria) entiende que ellos tienen derecho a su independencia.

Porque si eso se nos olvida, volverán a resonar tiros y explosiones, y volveremos a escuchar las sentencias del gran mono vasco, eso sí, hasta las cejas de valium para no ver la sombra de la muerte y la serpiente. Para que luego vengan algunos organismos internacionales hablando del “problema del independentismo vasco”, con lo fácil, aunque duro, que es llamarles por su verdadero nombre, tres palabras que todos conocemos de sobra.


sábado, 29 de noviembre de 2008

CRÍTICAS LITERARIAS - ESPIDO FREIRE


El hada del norte

 ‘El trabajo os hará libres’.

Espido Freire.

Páginas de Espuma.

121 págs.

 

            Tiene la narrativa de Espido Freire un aire neblinoso, una atmósfera de bruma y misterio por entre cuyos jirones puede aparecer la santa compaña del destino, o un druida galés, o una hechicera nórdica cuya varita nunca estará precisamente llena de polvo de estrellas. Apasionada del cuento, nos regala en esta ocasión catorce historias de trabajo, de amor, de quimeras, obsesiones y algún que otro fracaso, pero todas ellas huérfanas de artificios, cargadas de intenciones y de verdades de peso.

Ha adoptado como título el brutal lema que los nazis colocaron en el campo de Auschwitz, porque todos sus personajes se escudan en el trabajo para no hacer frente a otros miedos, o a otros sueños que se rompen, es el caso del hombre que tiene una misión letal en Venecia y eso le hace rechazar a su amada, o la hija de un potentado que recibe el encargo de seducir a un rival de su padre para hundir sus negocios. En esas ocasiones el trabajo es un velo al que aferrarse para esconder algunas miserias, aunque el corazón siempre es un animal difícil de conformar.

En los relatos de ambiente rural, ‘La venta de las novillas’, ‘Viaje de regreso’, o ‘La carta de Guilles’, es el amor quien se alza por encima del trabajo, enredado en confidencias demoledoras que nos encaminan hacia finales trágicos, triángulos imposibles, encarnaciones mortales y un aire que se hace denso por la forma de oprimir a sus personajes. Y hay también en este volumen relatos muy directos, contundentes, como esa Bella Durmiente huérfana de beso por el miedo de los hombres a convertirse en príncipes, o ese mimo a quien el azar lleva a sorprender por dos veces y en ciudades distintas a una mujer adúltera.

Otras veces reina el silencio para dejar que el destino elija por nosotros, como le ocurre a la joven de ‘Diecisiete de agosto’, o predominan la envidia y la maledicencia entre mujeres como en ‘Anillo con piedra azul’. Pero por encima de todos los relatos flota ese halo de bruma que mantiene expectante al lector, pendiente de lo que cree ver, o de lo que Espido Freire no deja ver hasta que llega el momento oportuno. No se trata de ocultarlo todo hasta la línea final, sino de desgranar pequeños detalles en cada página, informaciones aparentemente mínimas que nos envuelven para que la autora nos engulla con dulzura en cada una de las tramas.

(LA VERDAD, ABABOL, 29/11/08)

miércoles, 26 de noviembre de 2008

LA LINTERNA MÁGICA - MINORITY REPORT



MINORITY REPORT

             Tres tipos con cara de zombi metidos en leche soñaban con alguien y, zas, detención al canto, Tom Cruise los apresaba y condenaba antes de que cometieran crimen alguno, eso era control absoluto y lo demás tonterías. Bonita cinta de ciencia ficción, pensábamos, Spielberg y su imaginación desbordante, creíamos, todo muy lejano hasta que deja de serlo, y sin que nos demos cuenta pretenden controlarnos otros zombies que a saber en qué sustancia etílica se bañan a diario. Con la excusa de la eterna seguridad, y ésa es una excusa que hay que mirar con lupa, están instalando cámaras hasta en los baños de los institutos, están multando a quienes discuten en la calle, con lo bien que sienta eso, qué sé yo, tras un buen Madrid-Barça; a quien beba se le multa, si se alivia, se le multa, si escupe, también, en cambio si decide enchufarse un jeringazo de heroína, el acto en sí no está tipificado como sancionable. De locos.

 Parece mentira que nuestros políticos, muchos de los cuales deben su existencia a los fervores libertarios del 68, le estén tomando tanto miedo a la libertad, porque en el fondo es lo que parece, que quieren que terminemos vigilados por el ojo inclemente de aquel Big Brother de Orwell. Y todo por la manía de censurar, penar y prohibir antes que educar en la cultura, el respeto y la responsabilidad; claro, es más fácil lo primero, y además se recauda pasta. Los bienes últimos de cada país, o sus necesidades en momentos de crisis son naderías baladíes, hombre por Dios, el aumento de la indigencia, o del desempleo, no son nada frente a un crucifijo que estorba en un colegio. Estado aconfesional, dicen, por supuesto, pero la aconfesionalidad consiste en que cada cual practique el culto que quiera, no en que politicastros de alpargata prohíban la presencia de tal o cual símbolo religioso. Me hubiera gustado saber qué habría pasado si el señor de la pared, en vez de los brazos en cruz, hubiera tenido una enorme panza búdica.

 Ese empeño de ir cercenando libertades con tanta ligereza al final provocará desazones y pasará factura, es lo que suele ocurrir cuando un gobierno se dedica a cogérsela con papel de fumar en vez de mirar bien de frente a los problemas. Pero tampoco es privativo de una sola mano política, porque ahí están los otros, en Benidorm, haciendo un fortín de sus playas, multando por bañarse de noche, por hacer un pipí o popó de urgencia, o por construir un castillo de arena según con qué materiales (se me ocurre una buena mezcla con la arena para evitarnos una de las multas anteriores). Baño nocturno: 750 €, hoguera en San Juan: 1100 €, pasear animales: 250 € (no se especifica a qué partido ha de pertenecer la bestia), pescar: 750 €. Vivir un retiro dorado en Benidorm: no tiene precio.

 Y como lo que no pueden prohibirnos es pensar, yo ya he aceptado que me pongan una cámara en casa, pero dentro del inodoro, sin duda será el lugar más revelador para que me controlen.


miércoles, 19 de noviembre de 2008

LA LINTERNA MÁGICA - PRETTY WOMAN


PRETTY WOMAN

             Julia Roberts tenía una norma de oro: jamás besaba en la boca a sus clientes, y si hacía la calle en Los Ángeles era para poder pagarse después estudios universitarios en San Francisco, vamos, que a pesar de todo tenía su ética. Carlos Monsell, gerente de Pachá Valencia, no es Richard Gere y tiene mucha menos ética pero más cerebro, tanto que ha organizado el sorteo de una mamoplastia con la entrada de la fiesta que celebrará a primeros de diciembre. Así que por veinte euros, además de unas copas, alguna agraciada saldrá de la discoteca con un par de… cientos de gramos pectorales de más, ahí es nada; eso sí, la afortunada no puede superar los treinta y cinco años (absténgase las cuarentonas) ni tampoco haber sido operada ya antes, que tampoco es cuestión de abusar.

             Hay que reconocer que el tipo tiene iniciativa, que eso de dejar entrar a cualquier adefesio en la disco merma la publicidad y el glamour, y el caso es que, paritario él, ha prometido ya una segunda rifa, esta vez masculina, en la que el premio será un implante labial o una sesión depilatoria. No sé cómo la ínclita ministra Bibiana Ida, perdón, Aído, no ha protestado aún por tamaña desigualdad, a ver por qué se nos denigra a los hombres y no pueden regalarnos un alargamiento de miembro (¿o era miembra?, con el género de ciertas partes pudendas nunca se sabe), digo yo que también tenemos derecho.

             Eso sí, los organizadores han garantizado que la intervención la llevará a cabo un equipo quirúrgico de máximas garantías, espero que no sea el mismo equipo de recursos humanos que selecciona a los porteros de discoteca entre lo mejor de cada gimnasio, o lo más granadito de los mercenarios chechenos o albano-kosovares, los mismos que te descerrajan siete puñaladas por un quítame allá esos calcetines blancos.

             Antes de que nadie se rasgue las vestiduras por este “homenaje a la mujer”, que así reza el cartel que anuncia la fiesta, hay que mirar bien en el mercado social. Dicen que en Argentina, donde hay antecedentes de semejantes eventos, las señoritas ya no quieren una fiesta de puesta de largo, sino unas buenas raciones de silicona, y parece ser que, según argumenta el angelito Monsell, aquí son muchas las parejas que acuden al banco en busca de una buena “hipoteta” con la que sufragar el aumento de pecho. Como el euribor siga subiendo, habrá que ver qué heredero se hace cargo de seguir pagando cada “lola”.

             Menuda fauna se mueve por la noche discotequera, hemos pasado de sortear viajes o motos a regalar carnaza, de jóvenes que soñaban con una beca Erasmus a futuras portadas de rancio cuché que buscarán el triunfo esgrimiendo sus buenas razones. Y el caso es que no pasará nada, a quienes se opongan les llamarán retrógrados, para que luego nos extrañemos de ser motivo de risa y francachela en medio mundo, será que, como siempre, pecamos de ver antes la paja en el ojo ajeno que la teta en el propio.

martes, 11 de noviembre de 2008

LA LINTERNA MÁGICA - MARS ATTACK


Bueno, lo prometido es deuda, así que ahora reanudo aquellos artículos de esta linterna peculiar.

MARS ATTACK

             A estas alturas, las imágenes ya habrán dado la vuelta al mundo, el pleno del ayuntamiento canario de Santa Cruz de Tenerife, y la señora concejala Esther Sarrautte reconociendo alegremente que no sabe lo que es una organización no gubernamental, y que en su localidad hay organizaciones como Cruz Roja o San Miguel, pero ninguna que se llame ONG. Así, sin pudor, digo yo que igual esa San Miguel es la que todos pensamos y suministra a la excelsa política barriles de por vida, porque si no, no se explica semejante incompetencia.

             O tal vez sí, que estamos en España, y no deberíamos sorprendernos, tal y como le ocurrió al concejal opositor que la interpelaba, que todavía anda el hombre buscando la cámara oculta y esperando que le desvelen en qué programa emitirán la broma. Por desgracia, muestras de la supina inutilidad de nuestros políticos surgen en todos los rincones de un país en el que no dimite nunca nadie, y la cualificación para ciertos puestos pasa por el ADN o por la cercanía de añejos pupitres escolares.

             Claro que peor todavía fue el papelón del alcalde, tratando de contemporizar y de justificar lo injustificable, pidiendo disculpas a la oposición cuando lo más coherente hubiera sido invitar a abandonar el pleno, y hasta la isla, a su querida compañera de partido. Pero no, el juego es el juego y aún le permitió que se defendiese culpando al funcionario que le habría preparado el informe (o el tipo era otro inútil o se merece un premio por su mala baba), siempre es mejor matar al mensajero, debió de pensar esta buena mujer que ha convertido la diferencia horaria del archipiélago en un retraso mental de varias décadas. Total, sólo cobra 6000 euros del ala al mes, tampoco podemos pedirle peras al draco.

             Vamos, que si a doña Esther le hubieran puesto una escafandra sobre un cabezón descomunal, no habría desentonado nada en la disparatada cinta de Tim Burton aunque, bien mirado, casi recuerda más al papel de presidente inútil que interpretaba Jack Nicholson. Cada vez que veo una sesión del Congreso, o un pleno municipal, me pregunto si los políticos serán humanos o seres venidos de más allá de Orión, hasta que hablan, y entonces creo que en verdad vienen de una galaxia muy muy lejana.

             Como no escarmentemos un poco a la hora de pedir cualificaciones demostradas a quienes tienen puestos de responsabilidad, vamos de cráneo. Cualquier día iremos al médico con una simple gripe y nos meterá en el quirófano, con la excusa de que el bazo es una Bacteria que Amenaza con Zamparse un Órgano. Lástima que a la hora de entrar en una lista electoral no exijan un certificado de buena salud mental, o al menos que el encefalograma muestre algún pico que otro.

MI ÚLTIMA CRIATURA LITERARIA



EL SUEÑO DE TÁNTALO
El pasado mes de octubre vio la luz mi última criatura literaria, un volumen de cuatro relatos titulado "El sueño de Tántalo" que Ediciones Tres Fronteras ha publicado en su colección La Biblioteca del Tranvía, una iniciativa destinada a fomentar la lectura de la mejor manera posible, llevándola hasta el lector en la misma calle. Desde aquí aprovecho para agradecer a José Antonio Bascuñana y a Francisco Giménez Gracia la posibilidad de publicar estos cuentos, y unirme así a otros nombres de escritores a quienes admiro, como Rubén Castillo o Manuel Moyano. Espero que disfrutéis con su lectura, y adjunto la reseña que el propio Rubén hizo hace poco del libro. Con amigos así uno no pierde los ánimos de seguir escribiendo.



lunes, 10 de noviembre de 2008

CRÍTICAS LITERARIAS - TRÍAS DE BES


‘La historia que me escribe’.

Fernando Trías de Bes.

Alfaguara.

247 páginas


El sueño es vida

             Nunca se sabe qué resulta más interesante, si la realidad o la ficción, o si somos nosotros quienes manejamos nuestras vidas o hay un narrador, un ser superior que es quien nos escribe y nos dota de entidad como seres vivos, pensantes y protagónicos de lo que vivimos. Algo parecido le ocurre a Walter Néspolo en esta novela, aunque con tintes mucho más dramáticos; Fernando Trías de Bes ha perfilado una narración arquitectónica monumental, laberíntica, casi dedálica, pero también infinita, como infinita e imposible es la cinta de Moebius, ese artilugio desquiciante que da nombre a un oscuro movimiento artístico.

Walter Néspolo es un hacedor de palabras, un hechicero del lenguaje que conoció su poder siendo niño y cuando más falta le hacía: para librarse de la crueldad de sus compañeros de colegio. Desde entonces lo ha aprovechado escribiendo cuarenta novelas de éxito, todas ellas negras y armadas con estructuras casi perfectas, hasta que le llega la proposición demoledora del Movimiento Intelectual Moebius: escribir una novela que devore a su autor, una cinta infernal trasladada a la literatura, o los imposibles dibujos de Escher convertidos en papel.

Ahí empieza a crecer la obra, con la curiosidad de un escritor que, honrando a su profesión, no podrá resistirse a desentrañar esos enigmas que le proponen. Y al tiempo que el lector avanza con él despejando incógnitas, la inquietante sombra de míster Wilfort se hace cada vez más larga y omnipresente. Néspolo se traslada al universo mítico de Santa Catalina del Océano, un lugar ignoto sobre el que pesa una maldición: nadie que lo pisa consigue abandonarlo nunca, y en ese marco extraño y  fantasmagórico surge el verdadero fondo de esta novela.

Trías de Bes indaga en los límites que hay entre realidad y ficción, se erige en un moderno Segismundo y nos contagia sus dudas acerca de quién crea a quién. El juego es tan intenso como atrayente, sobre todo porque está sustentado por los entresijos de la creación literaria, hasta el punto de hacer creer al lector firmemente en la posibilidad de que exista una obra que se devore a sí misma. No hay página que no exija una atención constante, como tampoco hay línea que no esconda un porqué, o un nuevo misterio, y tan loable es el planteamiento de esta novela como el hecho de que con ella, además de disfrutar, se ejercite nuestro pensamiento. Absténganse mentes poco imaginativas.

(LA VERDAD, ABABOL 2/11/2008)

LA LINTERNA MÁGICA


A petición de algunos amigos, de esos buenos que uno cuenta con los dedos de una mano a lo largo del tiempo, retomaré de ahora en adelante los artículos de opinión, aquellos que protagonizaron mi libro "La linterna mágica", tratando de mantener el mismo ánimo que alentó aquellos textos, o lo que es lo mismo, buscándole las vueltas a la realidad, de la mano del cine y de la ironía, que tal vez sea de lo poquito que puede mantenernos la mente lúcida.

Así que aprovecho, aparte de estrenar este rincón con esa primera intención, para pedir a todos los amigos que lo visiten que colaboren enviándome noticias curiosas, o aquellas que les inquieten o inciten su curiosidad. Al igual que los artículos de entonces, los nuevos volverán a nacer gracias a los lectores, así que sin vosotros no habrá linterna.

Os espero.