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viernes, 31 de julio de 2015

CIUDAD DE BOHANE - KEVIN BARRY

Para almas bragadas

            Si pudiéramos secuestrar algunos de los escenarios que nos regaló Raymond Chandler en sus novelas y exportarlos a algún lugar remoto del oeste europeo y a mediados de este sigo, tal vez empezaríamos a acercarnos a la atmósfera que ha construido Kevin Barry en esta novela. Dicho de otro modo, nos acercaríamos a Bohane, un mundo propio, un cosmos tan vivo que puede arrancarte el alma de una dentellada al menor descuido, una ciudad en la que cada uno tiene su papel asignado, por la zona de nacimiento, actuación o depravación, y en la que el único privilegiado que puede salir más o menos indemne del paseo por sus calles es el lector.

            Decir que ésta es una novela descarnada sería quedarse cortos, quizá si metemos en una coctelera ese ambiente chandleriano y la estética de ciertos cómics podríamos ir aproximándonos, si se agita bien, a un combinado que habría que rematar con unas pinceladas propias, por ejemplo, de Chester Himes, especialmente presentes en una pareja de sicarios que nos recuerdan a Sepulturero Jones y Ataúd Johnson, y que Barry bautiza como Lobato Stanners y Cabrón Burke. Pero hay mucho más, una vez que iniciamos la lectura ya no podremos sacudirnos de encima el olor del Dédalo, la peste del río, el ambiente del Gran Páramo, Las Lomas, o el vicio constante y el descenso a los infiernos que el opio y las putas nos regalan al entrar en el Barrio del Humo.

            La vida es lo más fronterizo de Bohane, la vida y las conspiraciones, porque el regreso del pródigo Gant Broderick va a amenazar el dominio de Logan Hartnett, quien gobierna sobre el Cotarro con una mano tal vez no tan firme como sería de esperar, a juzgar por la cantidad de hienas que aguardan su caída: Ojos Cusasck, los gitanos de las dunas, la inquietante Jenni Ching, el propio Lobato Stanner  e incluso la nonagenaria Nena, la madre de Hartnett, que desde la postración de su cama sigue moviendo todos los hilos que puede.

            Absténganse almas sensibles y pusilánimes, Bohane no está hecha para estómagos débiles, hay que matar, saber encajar, mentir, nadar entre varias aguas y echarle, si se puede, algún que otro polvo a la vida…, y sobre todo hay que tener la piel muy muy dura para ver todo lo que se cuece en una ciudad en la que las fuerzas del orden no son más que un brochazo decorativo que se sienta a verlas venir hasta saber cuál de los clanes sobrevivirá.

            Kevin Barry puede estar orgulloso de haber creado semejante urbe, y sobre todo de haberla sazonado con una atmósfera verdaderamente inolvidable.

Ciudad de Bohane. Kevin Barry
Ed. Rayo Verde.
Barcelona 2015. 252 páginas.



CANTANDO EN VOZ BAJA - HÉCTOR CASTILLA



     A ratos defiende Héctor Castilla que escribir es fracasar como nadie se atreve a hacerlo. Él, que es una minoría absoluta, dispara sus poemas, no los escribe, los dispara, muchas veces sin esperanza, sin futuro, pero con mucha clase. Este animal urbano-poético intenta sobrevivir nadando por estas páginas entre versos y música. La editorial Balduque le ha hecho un hueco a un poeta que se bebe el sexo en cada noche, aliviando cada cuerpo con esencias de madrugada, un tipo que usurpa las casas del recuerdo como un solitario okupa de la conciencia.

   En estos versos le vemos huir, en algún amanecer proscrito, del brazo de una musa ahíta y satisfecha de licores y saliva, para perderse en una ciudad bañada por un cielo matemático y pluscuamputrefacto. Eso sí, otras mañanas Héctor Castilla nos confiesa que se encuentra con una imagen triste al otro lado del espejo. Suerte que a sus versos no les ocurre lo mismo, y que respiran vida en cada palabra.

Cantando en voz baja. Héctor Castilla
Editorial Balduque.
Cartagena 2015. 86 páginas.

sábado, 4 de julio de 2015

ORO BLANCO - PATRICK ERICSON

Polvorín en el Índico

          A raíz de una serie de conversaciones mantenidas con un vigilante de seguridad, cuyo nombre es convenientemente alterado, Patrick Ericson encontró la motivación suficiente para escribir una nueva novela, un nuevo trallazo de gran calibre que asaltará las librerías no sólo por el ritmo endiablado de la historia que nos cuenta, sino porque, como siempre, el autor alhameño sigue manteniendo una calidad literaria más que elevada. La piratería en el océano Índico, las mafias italianas que buscan nuevos horizontes económicos y de mercado, el periodismo de investigación, la extrema miseria que se respira en África y hasta las injusticias que el Islam comete con la mujer, todo ello está recogido en estas páginas, un material muy valioso que, por su complejidad, podría haber hecho naufragar a otro escritor menos bragado, pero en el que Ericson, como ha demostrado ya en ocasiones anteriores, se maneja con extraordinaria soltura.

          La alternancia capitular le ofrece al lector pequeñas pinceladas de un mosaico en el que confluirán muchos de los personajes de esta novela, en ese fresco de caracteres el autor tampoco se olvida de lo humano, de lo sentimental, y a pesar de la crudeza que se respira en algunos capítulos también hay espacio para la nostalgia, el amor, los sueños por cumplir y la generosidad, algo de lo que parece que estamos huyendo los habitantes del primer mundo en los últimos tiempos. Mikel Landaburu tiene sus motivos personales para haberse enrolado como vigilante en un atunero español. Ginette Ogliori busca algo más que una buena exclusiva y descubrirá hasta dónde llega su conciencia. Enzo Vottari, el delfín mafioso, también anda tras algo más que un buen negocio. Y el pequeño Jeylani no se va a conformar con ser uno de esos niños de la guerra que sólo aprenden a apretar un gatillo.

          Pero además de las vivencias de este puñado de personajes, la novela esconde una considerable mirada sociológica, política y de denuncia. Patrick Ericson empuña su voz para dar a conocer el expolio que las naciones europeas están haciendo con el atún en el Índico, o la impunidad con la que el cuerno de África se está convirtiendo en el vertedero del mundo “civilizado”. Esos turbios negocios, que las potencias europeas no quieren que se desvelen, son los que están convirtiendo aquella zona en un polvorín, por no hablar de la brutalidad de la sharia, que disfraza de libertad religiosa las mayores salvajadas cometidas contra la mujer, la mercancía de menor valor en toda la zona.

Oro blanco. Patrick Ericson.
Good Books. Madrid 2015. 478 págs. 22 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 4/7/2015)


SUCESIÓN DE LUNAS - JESÚS CÁRDENAS


(LA VERDAD, "ABABOL", 4/7/2015)

PRINCIPIO DE GRAVEDAD - VICENTE VELASCO

Dudar para existir, cuando Dios es un ludópata que juega a los dados, no nos quedan muchas más opciones. Vicente Velasco acepta compartir el tapete del destino, y convertirse en un demiurgo moderno con unos versos que nos acogen como planetas arrastrados por una gravedad que nos hace implosionar o al menos prestar atención a los pájaros que revolotean sobre nuestras cabezas. Estos versos largos son a ratos un bramido de amargura, sobre todo cuando llega el momento en que el poeta, y el hombre, ajusta cuentas y se traduce a sí mismo.

Principio de gravedad. Vicente Velasco.
Balduque. Cartagena 2015. 80 págs. 11 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 4/7/2015)

EL SECRETO DE VESALIO - JORDI LLOBREGAT


(REVISTA LETRAS DE PARNASO, NÚM. 34, JULIO 2015)

sábado, 27 de junio de 2015

miércoles, 24 de junio de 2015

sábado, 6 de junio de 2015

EL HOMBRE DE LA MÁSCARA DE ESPEJOS - VICENTE GARRIDO, NIEVES ABARCA

El palacio de la oscuridad

          Esta tercera entrega de los casos de Valentina Negro y Javier Sanjuán se adentra en el mundo siempre oscuro de las películas snuff, y de la necesidad que tienen sus aficionados de nutrirse de jóvenes casi virginales para sus rodajes. Esas muchachas desaparecidas marcan el pistoletazo de salida aunque, como ya ocurriera en las dos entregas anteriores, haya otros casos que se solapen, algo que manejan siempre muy bien Vicente Garrido y Nieves Abarca.

          Tras Crímenes exquisitos y Martyrium, estos dos expertos en misterios y criminología le ponen el colofón a otras inquietantes tramas que parecían no tener solución. He ahí una de las mayores virtudes de esta saga, la de mantener en vilo a sus lectores durante las tres novelas, sin dejar de sorprenderlos, y lo que es aún más importante, sin permitir tampoco que flaqueasen ni el interés ni la acción, añadiendo o restando intensidad según lo fuera requiriendo el momento, y tensando la cuerda del sufrimiento y el desasosiego en Valentina y Sanjuán para que pudieran llegar con algunas fuerzas a ese final.

          Tiene esta novela todo lo que el género admira en otros títulos que nos llegan de fuera: conocimiento del mundo policial, voluntad de adentrarse en los caminos del mal, implicación brutal de los protagonistas en los casos, una presencia sexual más que considerable, y sobre todo el valor de presentar unas tramas a priori enredadísimas para luego, como mandan los cánones, proceder poco a poco por el camino de la resolución. La Negro y Sanjuán han viajado desde Coruña a Roma, Londres, Madrid, Valencia, sin dejar de recorrer uno solo de los laberintos propuestos por el mal hasta llegar a los palacios de la oscuridad. Eso les ha dejado huellas, les ha provocado heridas que el lector ha compartido, por eso quien se acerca a esta trilogía queda ya siempre conquistado por ella.

El hombre de la máscara de espejos. Vicente Garrido y Nieves Abarca.
Ediciones B. Barcelona 2014. 541 págs. 21 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 6/6/2015)

LIVIA - OBDULIO LÓPEZ


Se adentra Obdulio López en la mente y la personalidad de una vestal romana, algo nada sencillo y que adquiere tintes más brillantes si además la joven Livia está poseída por el amor y una promesa vital hacia Floronia. Una novela que no es sólo histórica, ni sólo romántica, sino que transita por el periplo vital de una mujer que intenta hallar su propio sendero, por encima de mentiras, traiciones y promesas, y que sólo llegará a buen puerto por la determinación de la protagonista, empeñada siempre en seguir viviendo hacia delante.

Livia. Obdulio López.
Tombooktu. Madrid 2015. 317 págs. 19,50 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 6/6/2015)

lunes, 1 de junio de 2015

SECRETOS DEL ARENAL - FÉLIX G. MODROÑO

In vino veritas

          A veces Silvia Santander tiende a pensar que el aforismo latino puede resultar el mejor de los catecismos, pero cuando las noches en blanco, o el recuerdo de su hermana asesinada se apoderan de ella, tiene sus dudas, tanto como ganas de romper con todo, de abandonar un mundo en el que le cuesta sobrevivir pensando en que quien mata pueda después permanecer impune. Mateo Uriarte, en cambio, sí defiende a ciegas esa máxima, pues es un sumiller extraordinario para quien el vino carece de secretos, y cuya nariz caerá fascinada ante los efluvios, los físicos y los otros, de la propia Silvia.

          Félix G. Modroño se hace con el lector ya en los inicios de esta trama, de este juego de seducción en el que uno de los dos contendientes parece esconder más de lo que da. Pero no se queda ahí, sino que nos regala una segunda trama con la que salta, del Arenal bilbaíno actual, al Arenal sevillano de comienzos de los años cuarenta, cuando la sombra de Queipo de Llano y sus incendiarios discursos seguía siendo aún muy alargada, y cuando Franco acudió a la ciudad hispalense para mantener una entrevista con el luso Oliveira Salazar.

          Si ambas tramas andan o no relacionadas le tocará averiguarlo al lector, porque Modroño las alterna de manera magistral, pero sin más transición que una página en blanco o una nueva referencia capitular. Quienes conozcan ya al autor navarro saben que hay que seguir leyendo y llegar mucho más allá, donde se disipan las neblinas y donde las almas de los personajes se hacen corpóreas y le guiñan un ojo al lector. Quienes no le conocen tienen con esta novela, que no ganó por casualidad el último Premio Ateneo de Sevilla, una gran oportunidad de disfrutar de lo que antes se llamaba “un escritor de raza”, y que hoy podemos sustituir nada menos que por la expresión “un buen escritor”, de los que dejan huella, de los que no permiten la construcción de livianos castillos de naipes.

          Los avatares sevillanos de Olalla Carmona y Martín Villalpando en plena represión de posguerra están narrados con una frescura impresionante, el madrinazgo de guerra, el mundo prostibulario, frecuentado hasta por policías, los confidentes y agentes turbios de la primera policía franquista, la sombra de un atentado contra el dictador, todo flota en esa segunda trama apresando al lector con la promesa de una confluencia futura con las existencias de Silvia Santander y Mateo Uriarte.

          Si existe la venganza, si el pasado es algo que se puede mantener vivo entre generaciones, si el amor es un premio o un arma, si la soledad puede combatirse con éxito, o si el sexo llega a ser una tabla de salvación…, todo ello lo encontrará el lector en unas páginas que no olvidará con facilidad.

Secretos del Arenal; Félix G. Modroño

Algaida, Sevilla 2014. 384 páginas.
(Revista Letras de Parnaso, nº 33, Junio 2015)


domingo, 31 de mayo de 2015

INVASIÓN - DAVID MONTEAGUDO

Hay alguien ahí


          Joseph K. era un hombre normal, un trabajador casi del montón que lidiaba con los laberintos sociales y burocráticos en la novela de Kafka. García es también un hombre normal, tan normal que no tiene ni nombre de pila, un trabajador del montón, que vive entre pólizas de seguros hasta que un día comienza a percibir una visión un tanto distorsionada de la realidad: empieza a ver gigantes, seres descomunales a los que parece que ninguna otra persona ve. He ahí el punto de partida que utiliza David Monteagudo para llamar la atención del lector, para que éste arranque a leer una novela que fluye con una naturalidad tremenda, y cuyas páginas no podrá dejar de pasar hasta su final.

Sus lectores reconocerán el paño: situación extraordinaria, casi distópica, que es narrada con la tranquilidad de lo ordinario, pero que esconde un mundo diferente, o bien unos cambios demoledores para la realidad a la que están acostumbrados tanto los personajes como los propios lectores. Dicho de otra manera, las novelas de David Monteagudo esconden siempre varias lecturas, en el primer plano encontraremos las dificultades por las que atraviesa García, cuyo equilibrio emocional se ve sacudido por estas visiones, y que acepta con cierta docilidad ponerse en manos de un especialista, tal y como le recomienda su mejor amigo. Luego llegará el resto de la derrota, el abandono de su pareja, su sensación de apestado y algunas pruebas más que le reserva un autor que parece más que nunca un demiurgo con muy mala leche.

Pero ése era sólo el primer plano, porque detrás hay más, mucho más, alegatos acerca de la soledad del ser humano, sobre todo cuando se resiste a seguir los dictados de la masa, la anulación que los sistemas del pensamiento tiránico y totalitario pretenden llevar a cabo con quienes tengan ideas diferentes, la amenaza que conllevan el adocenamiento, el conformismo y la ceguera. Esos tubos amarillos de desescombro que pueblan las fachadas de esta pequeña ciudad no son sólo un instrumento práctico, sino un símbolo de todo aquello en lo que nos estamos convirtiendo: almacenes de residuos de conciencia, vertederos que ignoramos a no ser que desagüen sus miserias a las puertas de nuestro hogar.

Por todo ello, las novelas de David Monteagudo son tan adictivas, por esa combinación de planos argumentales, los literales y los simbólicos, y porque de la mano de una trama que no se puede abandonar, nuestras mentes se mantienen más activas que nunca. Reflexionar gracias a la buena literatura, poco más se puede pedir.

Invasión. David Monteagudo.
Candaya. Barcelona 2015.
142 págs. 16 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 30/5/2015)

MI FUNERAL - EDUARDO BOIX


          Con la siempre compleja segunda persona narrativa, Eduardo Boix presenta una novela en la que se adentra en los entresijos de la muerte, tanto los puramente fisiológicos como los sociales, sentimentales e incluso profesionales. Una reflexión que le sirve al autor para bordar un diálogo metaficcional con su personaje, que al mismo tiempo es también narrador, mientras pasa revista a lo que ha sido su vida recién finiquitada, y a la huella que su conducta en ella dejó en aquellos que alguna vez compartieron con él algún tramo del camino.

Mi funeral. Eduardo Boix.
La Fea Burguesía. Murcia 2015.
128 págs. 10 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 30/5/2015)



PENSIÓN COMPLETA - PACO RABADÁN

El mundo de Padilla


          Si Darwin levantara la cabeza y se topara con esta novela, se echaría a reír al comprobar cómo Germán Chacón, transformado en el Padilla carente de antropónimo, es capaz de sobrevivir sin pudor adaptándose al medio con la facilidad de la criatura más camaleónica. Abandonado por su novia, harta de tener junto a sí a un parásito viviendo del cuento, Chacón recala en los servicios de Urgencias de un hospital y se deja llevar cuando le confunden con otro paciente. Acaba de nacer Padilla, un mito de la supervivencia.

El comienzo de Paco Rabadán ya es potente de por sí, y muy salpicado de un ácido humor que no abandonará ya en toda la novela, pero Padilla aún puede superarse, y lo hará con cada capítulo, con cada compañero que pase por la vecindad de su cama: un travesti, un trabajador autónomo, un constructor invisible, un cura glotón, un pastillero de polígono industrial, un acomodador, un británico gorrón de nuestro sistema sanitario y hasta un consumado butronero. Una fauna social utilizada de forma magistral para ir enumerando vicios, porque el autor no da puntada sin hilo.

Si Padilla fuera sólo un narrador testigo, la novela sería meritoria, pero como además tiene una conducta dudosa y un ojo crítico afilado en exceso, el resultado es una sátira de lo más divertida que le ofrece al lector la ocasión perfecta para desahogar todas las inquinas que nos inocula, día tras día, el gotero de los noticiarios. Muchos sectores profesionales están presentes en la novela, incluyendo el sanitario, cuyos miembros rezarán para que el autor enferme en algún momento y así ellos puedan vengarse; y todas las capas sociales que aparecen convierten la obra en un soplo de aire fresco con el que Paco Rabadán demuestra una vez más lo necesitada que está la literatura española del humor, y lo bien que le viene a la crítica social empuñarlo para conseguir sus propósitos.

Pensión completa. Paco Rabadán Aroca.
Círculo Rojo. Pamplona 2015.
265 págs. 15 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 23/5/2015)

UN FILO DE LUZ - ANDREA CAMILLERI


El tiempo pasa para todos, incluido el inefable comisario Montalbano, y aunque la soledad le acecha, él se las ingeniará para embarcarse en un conflicto sentimental en el que su Livia corre el riesgo de salir malparada ante la firmeza de una rival más joven. No obstante, la esencia sigue ahí, dos casos entrelazados, un olfato más que certero, y una personalidad policial que hace unas cuantas entregas que se convirtió en todo un clásico. Camilleri nunca decepciona, le aguarden al otro lado apasionados del género o meros lectores debutantes.

Un filo de luz. Andrea Camilleri.
Salamandra. Barcelona 2014.
224 págs. 16 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 16/5/2015)

MAL - JOSÉ DANIEL ESPEJO

Pretende cruzar José Daniel Espejo el desierto en el que a veces se convierte la vida, y lo hace con el calzado de los versos, pero también con el equipaje de la mirada, de los ojos atentos a todo cuanto nos rodea, llámese alegría, lectura o quimioterapia. Se puede desnudar el corazón, se puede desnudar el alma, y hacerlo con una poesía contundente, firme incluso en el dolor, en esos momentos en los que hasta parecería un sacrilegio refugiarse en un verso, pero en los que no queda más remedio que apelar a su recuerdo.

Mal. José Daniel Espejo.
Balduque. Cartagena 2014.
56 págs. 10 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 2/5/2015)

EL ORO DE LOS TIGRES - JOSÉ MARÍA ÁLVAREZ

Primera antología poética de José Mª Álvarez que se publica en España, gracias al cuidado tanto de Noelia Illán como de la editorial Balduque, que nos ofrecen unos versos en los que nos vamos a encontrar al Álvarez más viajero, el que rinde homenaje a las ciudades que amó y que le amaron, el poeta pero también el hombre que se entregó, durante toda su vida, a disfrutar de esos magníficos lugares cuyo recuerdo, cuya imagen hecha verso nos regala ahora de la mano de Noelia. No despreciemos el gesto.

El oro de los tigres. José Mª Álvarez.
Balduque. Cartagena 2015.
122 págs. 12 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 2/5/2015)

miércoles, 20 de mayo de 2015

MIDAS EN EL COLOQUIO DE LOS PERROS

Un auténtico placer leer estas palabras que le ha dedicado a La mano de Midas Susana Montoya, escribiendo para El coloquio de los perros, una revista a la que tengo un grandísimo cariño, no sólo por el magnífico trabajo que hace, sino también por quienes lo hacen.



Aquí podéis leer la reseña completa:
http://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/la-mano-de-midas

lunes, 4 de mayo de 2015

III ELACT - 25 DE ABRIL (CLAUSURA Y ENTREGA DE PREMIOS)

UN CIERRE CON SORPRESA


          Con esto, poco a poco, fuimos arribando a puerto, y el III ELACT se clausuró. Como mandan nuestras tradiciones, que aunque recientes van tomando ya solera, la primera de las ceremonias de la clausura fue la de la elección del patrón de la presente edición, que recayó en manos de Salvador Martínez Pérez, autor del cartel e impulsor de este encuentro desde sus inicios. Hubiéramos deseado que el cargo se lo trasladara el patrón anterior, Francisco Gijón, pero cambió de aires, así que la responsabilidad recayó una vez más en el primer patrón, Manuel Acosta, que volvió a traspasar su legado con gran elegancia.


Un buen prólogo para lo que vendría a continuación, la entrega del III Premio de Microrrelatos ELACT “Lola Fernández Moreno”. Para ello contamos con la presencia de los responsables de la Academia Judit, José Luis Martínez, en representación de MTorres, empresa patrocinadora del concurso, y de Amalia Fernández, una de las hermanas de Lola, que acudió a hacer entrega del galardón. También nos acompañó la escritora Julia R. Robles, amiga de nuestro encuentro y miembro del jurado, junto a Antonio Parra y Ana Ballabriga, que por obligaciones familiares no pudo estar presente.


Desvelado el misterio, se entregó el III Premio al bilbaíno Andoni Atienza, por su relato Desafiar al hombre del sillón T, un texto en el que, entremezclando terror con humor negro, el autor desafió nada menos que a Arturo Pérez-Reverte, al tiempo que se daba un paseo por alguno de los rincones más conocidos de nuestra ciudad. El joven autor recibió su trofeo y los 400 euros del premio de manos de José Luis Martínez y Amalia Fernández, y se llevó también la sorpresa de la tarde, la noticia, desvelada por un emocionado Francisco Marín, de la inminente celebración, en el mes de Septiembre, de la primera edición de Cartagena Negra, iniciativa que fue recibida por el público con bastante satisfacción, lo que sin duda animará a sus creadores durante el camino que acaban de iniciar.

III ELACT - 25 DE ABRIL (LITERATURA DE TERROR Y GÉNEROS HERMANOS)

ASUSTA, QUE ALGO QUEDA


          Carlos J. Lluch fue el encargado de lidiar con una docena de autores en una sesión vespertina que fue como las de los cines de antes, doble y continua. En primer lugar se abordó el tema de la literatura de terror, nada menos que con nombres de la talla de Marta Junquera, Alberto M. Caliani, Javier Trescuadras, Joe Álamo y Sergio Pérez-Corvo. Una mesa que asustaba sobre todo por la personalidad y la calidad de quienes a ella se sentaron.

No rehuyeron ninguna de las preguntas, ninguno de los temas que Carlos Lluch les fue proponiendo, y se lanzaron a definir qué es eso del terror en la literatura, y cuántas especialidades puede tener el género, hablaron de sus motivaciones a la hora de escribir, e incluso de los orígenes de sus propios miedos, algunos de ellos provenientes de la infancia, como nos puede ocurrir a cualquiera de nosotros. La mayoría coincidía en señalar que tratan de conseguir que el lector sienta ese miedo que ellos antes han experimentado como escritores. De igual modo, resaltaron la importancia de los preliminares y la ambientación en el terror, porque debilita psicológicamente al lector y es entonces cuando ellos pueden asestarle el correspondiente golpe narrativo.
 
Señalaron que es tan difícil asustar a un lector como hacerle reír, pero no tuvieron reparo alguno en hablar de esos ambientes oscuros con gran ironía y sentido del humor, mostrando unas personalidades muy alejadas de la imagen tópica que antes podía tenerse de los autores de este tipo de literatura. Eso sí, no se despidieron sin rendir homenaje a sus fuentes: King, Lovecraft, Poe, el cine, Carver, Bukowsky, etc., y tampoco pasaron por alto el fenómeno zombi, cifrando el auge de los muertos vivientes en razones sociológicas y en el intento de homogeneización de una sociedad que anda bastante perdida debido a la crisis.

El segundo turno correspondió a otros géneros, “géneros hermanos” tal y como los bautizara en su momento Carlos Lluch, y para ello subieron a la mesa Irene Comendador, José Antonio Campos, David J. Skinner y Juan Antonio Román, para hablar nada menos que de fantasía, ciencia ficción, novela negra, novela erótica, dando cabida a la gran amplitud de géneros que podemos encontrar en la novelística actual española.


Todos ellos hablaron de sus géneros preferidos, tanto leyendo como escribiendo, y de los que más podían gustar entre el público. Alabaron la fusión, al mismo tiempo que resaltaron lo difícil que puede ser llegar a clasificar una novela, precisamente porque las fronteras entre géneros no están claras, y porque las obras pueden participar de los rasgos de varios de ellos. Siempre se ha dado, y siempre se dará en literatura la “hibridación de géneros”, aunque uno de los temas de la obra predomine por encima de los demás; el resto de la clasificación, para muchos de ellos, radica en técnicas de venta, cuestiones de mercado e incluso disposición en las estanterías de las librerías.



III ELACT - 25 DE ABRIL (LITERATURA Y GASTRONOMÍA)

ENTRE LIBROS Y FOGONES


          Tenía que ser por la mañana, casi a la hora del aperitivo, cuando se celebrara una mesa en la que se analizó la presencia continuada de la cocina en la literatura desde los tiempos más remotos, es decir, desde los mismísimos dioses griegos y los clásicos literarios. Coordinada por Eugenia Pérez Zarauz, completaban el grupo José Francisco Martínez, Leticia Jiménez y Obdulio López (Maese Obdulio para quienes saben de las habituales tertulias del ELACT). Y además contamos con una visita muy especial, la de Mª Dolores García Ayala, una cocinera ciega y apasionada lectora que imparte talleres de cocina para invidentes, y cuya presencia debemos a la colaboración de la ONCE, en una buena muestra de cómo nuestro encuentro va abriéndose a todos los sectores sociales.

          Poco a poco fueron degustando el menú literario que habían preparado, José Francisco Martínez empezó por la Prehistoria y la forma en que nuestros primeros antepasados percibían las sensaciones gustativas y sensoriales, para hacer después la pertinente parada en Roma y continuar con la evolución puramente gastronómica en la Historia y en Cartagena, sobre cuyas riquezas alimenticias, antiguas y actuales, se explayó Obdulio López. De la literatura clásica española se fueron encargando Eugenia Pérez y Leticia Jiménez, al tiempo que mostraban ejemplos actuales de obras que tienen en sus páginas una buena propuesta culinaria, hasta el punto de que hay algunas en las que la cocina y sus profesionales se han convertido en los verdaderos protagonistas.

          Mª Dolores García nos habló de su paso por el concurso Master Chef, satisfizo unas cuantas curiosidades entre el público y compartió con todos su pasión por la novela Como agua para chocolate, que se extendió luego a otra novela, Afrodita, textos ambos que estimularon tanto sus ganas de disfrutar de la literatura (a través del Braille y de audiolibros) como su afición por los fogones, de los que nos transmitió otras muchas virtudes que a nosotros se nos escapan, tales como los sonidos, fundamentales para ella a la hora de manejar los “tempos” culinarios.
 
           Por supuesto, no faltaron las muestras de la cocina en la novela negra, un auténtico aluvión que se repartieron José Francisco y Leticia, dando buena cuenta del auge de platos y elaboraciones, que incluso han generado la publicación de recetarios recogiendo las excelencias aparecidas en diversas series, como las de los comisarios Brunetti o Montalbano, o el inspector Maigret, sin olvidar a nuestro Pepe Carvalho, posiblemente el mayor gourmet negro que haya tenido la literatura.

          Y ya cuando el hambre apretaba de verdad, Mª Dolores puso el colofón leyendo en Braille un par de fragmentos de la novela de Laura Esquivel, demostrando que le pone a la lectura tanta delicadeza como posiblemente le ponga a su cocina. Después le toco a Maese Obdulio hacer frente a las exigencias de unos comensales que disfrutaron con sumo placer de media docena de sus típicos platos.



III ELACT - 24 DE ABRIL (DISEÑO DE PORTADAS)

EL ROSTRO DE LOS LIBROS

           Salvador Martínez coordinó la mesa redonda de dedicada al diseño de portadas, y contó en ella con la colaboración de Fernando Fernández, responsable de las editoriales Alfaqueque y La Fea Burguesía, y con el diseñador cartagenero Pablo Manuel Moral. El propio Salvador fue quien rompió el hielo ofreciendo a los asistentes una somera panorámica de cómo han ido evolucionando las técnicas y tipologías de las ilustraciones y las portadas de los libros, especialmente desde el siglo XIX en adelante. De igual modo resaltó la manera en la que tanto la pintura como los grabados se han puesto al servicio de la literatura.


          Por su parte, Fernando Fernández se declaró portadista casi por accidente, puesto que al dirigir editoriales pequeñas se ve obligado a realizar los trabajos más variopintos, aunque obviamente no habría podido lanzarse al ruedo de la ilustración o el diseño de no haber tenido sus rudimentos. En cambio, Pablo Manuel Moral, que sí es un diseñador al uso, habló sobre la mecánica de trabajo que debe desarrollar para crear una portada, los factores que se deben tener en cuenta, la imagen, el público al que el libro va dirigido, la idiosincrasia de lugar de publicación y otras cuestiones de mercado que siempre deben ser consideradas.

          Todos coincidieron en señalar las dificultades que salpican al diseño, sobre todo cuando hay que llevarlo a cabo, debido a que es entonces cuando entran en juego terceras personas que son las que tienen que convertir en realidad lo que ellos han creado sobre el papel, y suele ser ahí donde surgen los problemas. De igual modo, analizaron la conveniencia de que las editoriales logren difundir su marca, gracias al tipo de portada que utilicen, manteniendo así una imagen que el lector pueda reconocer de un primer vistazo.
 
          Pablo destacó también la relación que suele mantener con los escritores, otro punto bastante delicado, puesto que esa relación no es nada fácil, ya que a veces el diseñador tiene que ejercer casi como psicólogo del autor, hasta lograr comprender lo que él desea realmente como portada o imagen de su obra. Finalizaron hablando del mercado de las imágenes para los libros, o las misceláneas, bancos visuales para diseñadores, depósitos de imágenes que se pueden adquirir y que a veces facilitan su trabajo, aunque con el riesgo siempre de caer en la repetición, como ya le ha ocurrido a alguna que otra editorial de relumbrón, y es que, como bien señalaron, se cometen mil tropelías en la red a la hora de capturar imágenes para convertirlas en portadas de los libros.