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martes, 13 de diciembre de 2022

TODO VA A MEJORAR - ALMUDENA GRANDES

TODO VA A MEJORAR, ALMUDENA GRANDES

CANTO A LA ESPERANZA

   En esta novela póstuma encontramos a una Almudena más incisiva, saliendo de su zona de confort para entrar en un género diferente que ella no acostumbraba a practicar, como es la distopía, aunque manteniendo incólume el colmillo con el que siempre era capaz de morderle en el cuello a la sociedad y a todos sus defectos. 

Nunca es sencillo calibrar el devastador efecto de la muerte cuando se presenta antes de tiempo, mucho antes de tiempo, pero sin duda nos arrebata más de lo que es habitual, nos priva de actos, presencias y obras con las que aún contábamos, aunque quisiéramos engañarnos apelando a una inmortalidad inexistente.


    Ahora que ha pasado un año, el hueco que Almudena Grandes dejó en nuestras letras sigue siendo inmenso, y se agranda quizá un poco más al leer esta novela póstuma, porque en cada línea, en cada capítulo, palpita la certeza de que ya no habrá más Almudena, salvo la que nos regala la relectura de su obra, algo que no es baladí y que los lectores, fieles o no, deberíamos practicar con tanta frecuencia como nos sea posible.

Sabíamos que Todo va a mejorar se apartaba del plan de esos Episodios de una guerra interminable que han quedado truncos también. Sabíamos que la autora madrileña se había volcado en otra de esas novelas que miran la realidad presente, tal y como ya hiciera en Los besos en el pan, destripando la última crisis y el daño que causó a tantos millones de españoles.

 

Lo distópico

 

Lo que no sabíamos, o al menos no hasta qué punto, era su voluntad de filtrar esa realidad, en este caso la del covid y la pandemia, acercándose a un género narrativo en el que no la habíamos visto hasta ahora: la distopía. Ya saben, esa línea temporal a mitad de camino entre la utopía y la ciencia ficción que supone imaginar hechos negativos, alienantes y posibles aun cuando no hubieran llegado a ocurrir.

Después ya hemos conocido que la escribió durante el confinamiento, encerrada bajo una llave más que el resto de nosotros, porque quizá su enfermedad ya estuviera latente y acompañándola en aquellos momentos que ninguno olvidaremos con facilidad. Tal vez todo ello contribuya a ese tono diferente que nos ofrecen estas páginas, donde se atisba a una Almudena más incisiva, a ratos diríase que desconocida pero que, eso sí, mantiene incólume el colmillo con el que siempre era capaz de morderle en el cuello a la sociedad y a todos sus males.

Esa línea distópica antes mencionada: tres o cuatro pandemias, una desconexión tecnológica, un nuevo partido sin ideología empeñado en manejar el país a golpe de confinamientos, unas fuerzas del orden más dictatoriales que nunca, constituye un sublime toque de atención ante lo que se nos podía avecinar (quién sabe si al final no terminará teniendo razón) y que bien podríamos resumir en una terrible disyuntiva: libertad o cuidados.

 

Ser libre o estar libre

 

Porque ahí está el dilema en verdad tras ese ambiente que ya hubiera querido firmar el propio Orwell, la diferencia entres SER libre o ESTAR libre, máxime cuando los gobiernos hacen de los virus, sanitarios o electrónicos, la mayor arma de manipulación conocida hasta la fecha. En esa España diferente, rara y polarizada por los que tienen más poder que nunca frente al resto de los mortales, cuyo conformismo van estimulando estos poderosos, crecen las criaturas de la Grandes, muchas de ellas mujeres, para que no terminemos de perder la esperanza, para que luchar ahora no sea una cuestión de bombas y revoluciones, como anhelan los personajes de generaciones anteriores, sino un desafío para la voluntad pero sobre todo para la comunicación, otro ámbito que los nuevos amos han sabido controlar muy bien.

Luis García Montero tuvo que encargarse del epílogo, con el buen juicio de mantener las líneas trazadas por Almudena, porque el ritmo de la novela, y la frialdad con la que a veces se nos presenta la manipulación de ese nuevo poder así lo requería. En esa dicotomía existente entre quienes mandan y quienes obedecen bajo el escudo de la profilaxis, un puñado de personajes se empeñará en querer saber la verdad, en preguntarse acerca de la validez de esa realidad oficial, y en levantar la voz todo lo posible para cerciorarse de que lo que están viviendo no es más que una mentira magníficamente orquestada desde una cima que ha enterrado lo ideológico bajo toneladas de dinero y tecnología, concibiendo los partidos políticos como consejos de administración y las fuerzas de orden público como rudos porteros de discoteca a los que manejar como a marionetas, para que ellos a su vez mantengan el nuevo orden impuesto.

Como lectores nos queda, amén del homenaje literario, algo que quizá a ella le hubiera gustado, la reflexión sobre nuestra realidad, sobre las tres realidades: la que vivimos hace dos años, la que nos ha quedado ahora, y la que podríamos haber sufrido si esos nuevos políticos hubieran llevado su poder hasta los últimos extremos.

Una reflexión que se presenta con un estilo veloz, y con una medida combinación de oficialismo y clandestinidad que a veces incluso nos recuerda épocas pasadas sobre las que ella buceó en esos episodios de la guerra patria. Estamos, entonces, ante unos personajes que perpetran pequeñas rebeldías, con la ínfima parcela de libertad que aún pueden conservar, frente a otros que, con dinero, contactos y una organización fuerte y bien trenzada, han decidido llevar al país por unos derroteros tiránicos detrás de los cuales están el enriquecimiento y el control, y a veces no necesariamente por ese orden.

Tras leer estas quinientas páginas, nos queda la sensación de que esa posible mejoría nunca va a venir desde arriba, y que solo quienes estemos con los pies en el suelo podríamos alcanzarla, eso sí, en el caso de que hayamos conseguido aprender algo de todo ese maremoto.

 

‘TODO VA A MEJORAR’.

ALMUDENA GRANDES

Género: Novela.

Tusquets.

512 páginas.



(LA VERDAD, "ABABOL", 10/12/2022)

lunes, 15 de junio de 2020

LA MADRE DE FRANKENSTEIN - ALMUDENA GRANDES

Reseña de La madre de Frankenstein, de Almudena Grandes

Título: La madre de Frankenstein
Autora: Almudena Grandes

Editorial: Tusquets
Año: 2020
Páginas: 560

Sobre la autora

Almudena Grandes (Madrid, 1960) se dio a conocer en 1989 con Las edades de Lulú, XI Premio La Sonrisa Vertical. Desde entonces el aplauso de los lectores y de la crítica no ha dejado de acompañarla. Novelas como Te llamaré Viernes, Malena es un nombre de tango, El corazón helado o Los besos en el pan, junto con los volúmenes de cuentos Modelos de mujer y Estaciones de paso, la han convertido en uno de los nombres más consolidados de la literatura española contemporánea. Varias de sus obras han sido llevadas al cine, y han merecido, entre otros, el Premio de la Fundación Lara, el Premio de los Libreros de Madrid y el de los de Sevilla, el Rapallo Carige y el Prix Méditerranée. En 2010 publicó Inés y la alegría (Premio de la Crítica de Madrid, el Premio Iberoamericano de Novela Elena Poniatowska y el Premio Sor Juana Inés de la Cruz), primer título de la serie Episodios de una Guerra Interminable, a la que siguieron El lector de Julio Verne (2012), Las tres bodas de Manolita (2014) y Los pacientes del doctor García (2017; Premio Nacional de Narrativa).

Sinopsis de la obra

En 1954, el joven psiquiatra Germán Velázquez vuelve a España para trabajar en el manicomio de mujeres de Ciempozuelos, al sur de Madrid. Tras salir al exilio en 1939, ha vivido quince años en Suiza, acogido por la familia del doctor Goldstein. En Ciempozuelos, Germán se reencuentra con Aurora Rodríguez Carballeira, una parricida paranoica, inteligentísima, que le fascinó a los trece años, y conoce a una auxiliar de enfermería, María Castejón, a la que doña Aurora enseñó a leer y a escribir cuando era una niña. Germán, atraído por María, no entiende el rechazo de ésta, y sospecha que su vida esconde muchos secretos. El lector descubrirá su origen modesto como nieta del jardinero del manicomio, sus años de criada en Madrid, su desdichada historia de amor, a la par que los motivos por los que Germán ha regresado a España. Almas gemelas que quieren huir de sus respectivos pasados, Germán y María quieren darse una oportunidad, pero viven en un país humillado, donde los pecados se convierten en delitos, y el puritanismo, la moral oficial, encubre todo tipo de abusos y atropellos.

Reseña de La madre de Frankenstein

Herencia galdosiana

Quinta entrega de los Episodios de una guerra interminable, quinto volumen de una serie que está confirmando a Almudena Grandes, si eso no era ya lo bastante reconocible, como la más directa heredera del galdosianismo español, por su conocimiento de los episodios históricos que narra, por la hondura con la que entra en el alma de sus personajes, y por esa prosa envolvente que guía dulcemente al lector hasta el final de sus páginas.
Todo podría parecer muy sencillo, buenas fuentes, mano para la psicología y lenguaje accesible, pero sin embargo de fácil no tiene nada, hay que saber moverse muy bien entre la trastienda de la literatura para lograr que esos tres elementos, bien llevados, den como resultado un producto brillante, una novela monumental de la que uno no puede escaparse hasta completar los deseos de su autora.
Los tres personajes de esta obra, Aurora Rodríguez Carballeira, famosa parricida, la asistente María Castejón y el doctor Germán Velázquez, entremezclan sus vidas en el manicomio femenino de Ciempozuelos, en unos años en los que este tipo de enfermedades mentales estaban más que estigmatizadas por el régimen franquista, y mucho más si se trataba de mujeres, que era como no ser nada en aquellos tiempos.
La autora madrileña, dándole voz a sus tres criaturas, nos adentra en una época que conoce a la perfección y ofrece un panorama claro y sin estridencias, en el que a ese ninguneo hacia la mujer se podía unir la despreocupación por cualquier avance científico, sobre todo si venía de fuera. Esa alternancia de voces es uno de los valores de la novela, puesto que nos permite conocer tanto el presente como el pasado de los personajes, el exilio tras la guerra, las durísimas condiciones de vida de los más humildes, o el monopolio que sobre la psiquiatría patria ejercieron tanto Vallejo Nájera como López Ibor, sobre todo el primero, firme defensor de la eugenesia que llevaron a cabo los nazis.
De la mano del parricidio que cometió Aurora Rodríguez Carballeira con su hija, conocemos la vida de Germán Velázquez y las dolencias de aquellas mujeres olvidadas, mientras disfrutamos de un fresco social necesario para terminar de conocer aquellos años recientes de nuestra historia. Y todo ello con una estructura en la que Almudena Grandes va colocando piezas, armando un edificio que va cobrando sentido a cada página, a cada secuencia, y que nos arrastra con él y con los senderos que recorren estos tres personajes. Literatura con mayúsculas, herencia galdosiana con mayúsculas.