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lunes, 29 de julio de 2019

MALAS ARTES EN CARTAGENA ACTUALIDAD

El Rincón Literario de Paco Marín: «Malas artes»

TÍTULO:     Malas artes
AUTOR:      Antonio Parra Sanz
ILUSTRADOR:     Javier Gómez Inglés (Saso)
EDITA:       La Montaña Mágica / Calblanque (2019)
 Encuadernación: Rústica con solapas. Tamaño: 12,5 x 19,4 cm. Número de páginas: 56. PVP: 16,00 €. ISBN: 978-84-949510-3-9
 malas artes
  1. pl. Medios o procedimientos reprobables de los que se vale alguien para conseguir algún fin. (RAE)
Siempre que hago una reseña, un comentario, de una novela de Antonio Parra Sanz me asalta un prurito muy grande por ser mi AMIGO. Alguien puede pensar que “…claro cómo es su amigo, que va a decir…”; pensamiento muy lógico y lícito. Pero, tengan en cuenta que antes de conocernos ya escribía… y lo sigue haciendo y, mira por donde, lo hace muy bien y tengo que dejar constancia de ello. Amén de que, en esta ocasión, Malas artes es una muestra de lo que estoy diciendo.
Cuatro historias cuatro que te enganchan de la primera a la última palabra. Por otra parte, a este “inconveniente” de ser Antonio Parra Sanz el autor, se une otro no menos agobiante, cual es el ser, quien esto redacta, personaje en dos de los cuatro cuentos.
La prosa es límpida, lectura cómoda y con esa intriga que hace que avancemos sin desmayo. Cuatro cuentos, cuatro historias, con su aquel cada uno. Historias con el añadido magistral de estar ilustradas por Javier Gómez Inglés (Saso).
Sobrevivir o no, esa, es la cuestión, y los personajes de estos relatos tienen bastante claro lo que deben hacer para conseguirlo, otra cosa es que su comportamiento entre dentro de lo moralmente correcto, pero no estamos aquí para juzgar conductas, como mucho, para contar algunas historias que entretengan a los lectores y de paso intentar arrancarles una sonrisa o un guiño cómplice.
Cuatro cuentos:
Sólo un dedo: ¿Se imaginan a Suárez, González y Aznar cometiendo un atraco… seguido de cerca por Robert Redford, entre otros? Pasen y lean… no quedarán indiferentes.
Veinticuatro: Los Mateos… hay vida allí, amén de otras cuestiones. –Si acaso ya en año nuevo.
Noches húmedas: Excelente aperitivo para los que somos fieles a Sergio Gomes, tanto en cuanto llega su ¿inminente? tercera entrega. Sigue en Cartagena, sigue con Silvia y sigue tras los pasos de Torres Vélez. Una investigación detallista, como nos tiene acostumbrado el detective Gomes. Pero, en esta ocasión, me siento muy importante pues Sergio Gomes da su opinión sobre otro personaje -dicho personaje soy yo-, cuando lean Malas artes se toparán con lo siguiente: «…es un hombre grande y pausado, como uno de esos jueces de los westerns de antes…». ¿Qué les parece? Gran responsabilidad la mía al ser uno de los protagonistas del cuento, junto a otros amigos… Celia, Esteban…
La reina de la muralla: En esta ocasión nos desplazamos a la Muralla del Mar… y somos varios los amigos que nos hemos encontrado, sin comerlo ni beberlo, protagonizando una historia emergida de la mente de Antonio Parra Sanz… Manolo, Palmis, Lola, Pilar, Ana, Fernando y yo -nuevamente-, pero, en esta ocasión, acompañado de mi perrita Nube (ya descansa en el cielo de los canes). Una historia entrañable hasta decir basta «Nadie toca a uno de la calle. Nadie toca a uno de nosotros». En esta ocasión, el narrador dice de mí: «Paco, en cambio, es más callado, está gordo y lo sabe, pero lo lleva con orgullo, es callado, aunque también tiene su genio…». Se me saltan las lágrimas y me emocionan las líneas que recuerdan a Nube.
Sí… es mi amigo, pero escribe cómo sólo él sabe hacer. Por muchos años. Gracias en nombres de los amigos que nos movemos por algunas de las páginas. Gracias porque nos has hecho inmortales. ¡¡GRACIAS!!     
Antonio Parra Sanz (Madrid, 1965). Profesor de Literatura y crítico literario en diversos medios, es uno de los responsables del ELACT (Encuentro Literario de Autores en Cartagena), y de las jornadas de Cartagena Negra. Creador del detective privado Sergio Gomes, es autor de las novelas Ojos de fuego, La mano de Midas (Premio Libro Murciano del año 2015), Acabo de matar a mi editor y Dos cuarenta y nueve. Ha publicado libros de relatos (Desencuentros, El sueño de Tántalo, Polos opuestos, Cuentos suspensivos), volúmenes de artículos (La linterna mágica, Butaca de patio), y el ensayo Tres heridas: aproximación didáctica a la Antología poética de Miguel Hernández. Sus críticas literarias pueden leerse en el blog:
Javier Gómez Inglés (Saso) (Cartagena, 1977). Licenciado en BBAA por la facultad de San Carlos (Valencia). Becado en el antiguo Museo Nacional de Arqueología Submarina con proyectos de diseño. Diferentes exposiciones colectivas e individuales de pintura entre Valencia y Cartagena.
Profesor de Artes Plásticas desde 2002, actualmente en el IES Mediterráneo de Cartagena. Profesor en diferentes cursos de dibujo en la UMU. Profesor del master del profesorado en UCAM. Intervenciones artísticas en Mucho Más Mayo.
 Entrañable charla con Antonio Parra Sanz… Gracias…
P.- ¿Cuándo, cómo y por qué nace Malas artes?
R.- En enero del presente año Vicente Velasco, el responsable de La Montaña Mágica, me llamó diciéndome que si no pensaba publicar nada con él (Vicente es así de campechano y directo), ante lo que yo le dije que no tenía nada terminado, él insistió acerca de algunos textos, aunque fueran breves, y entonces recordé la primera publicación que hizo como editorial, Dóberman, de Ignacio Brogoñós, y pensé en ofrecerle algunos relatos que tenía en el cajón, si encontraba quien los ilustrara.
P.- Cuatro cuentos componen este pequeño, pero, potente libro. ¿Qué esconden? ¿Qué curiosidad albergan?
R.- Son cuatro textos, todos negros, de ambiente misterioso e incluso criminal. En cuanto a lo que esconden, hay un poco de todo, un relato de Sergio Gomes, un homenaje a mi pasado madrileño, un guiño hacia un puñado de amigos que aparecen como personajes, entre ellos un tal Paco, no sé si le suena… Y, en definitiva, cada uno de ellos lleva en su interior una pequeña sorpresa.
P.- ¿Por qué va ilustrado? ¿Qué aportan las ilustraciones al texto?
R.- Como decía antes, el primer volumen que publicó La Montaña Mágica era un relato ilustrado y eso es algo que siempre me había apetecido, así que le propuse el trabajo a mi buen amigo Javi Gómez Inglés “Saso”, que no dudó en aceptar. Y ha hecho una labor extraordinaria como podrá comprobar el lector, porque sus imágenes aportan su particular visión sobre mis historias. La sinergia creativa es algo que siempre me ha llamado mucho la atención, ya hemos dado un paso, crear un texto a medias con otro autor o que adapten un texto mío a formas dramáticas o cinematográficas pueden ser los pasos siguientes.
P.- Para alguien como yo, que no sabe desarrollar una historia, pero admiro profundamente a los que, como usted, sí saben, le pregunto: ¿Qué le resulta más complicado: escribir una novela de, digamos, trescientas páginas o una historia corta de unas pocas páginas?
R.- Evidentemente una novela, requiere tiempo, planificación, visión de conjunto, paciencia, cintura para asumir giros argumentales, es una carrera de fondo. Los cuentos, las historias breves, se gestan de manera más rápida, y se plasman en el papel también de manera mucho más rápida, de hecho, no me siento a redactar el relato hasta que no lo he construido previamente de forma íntegra en la cabeza. Pero disfruto con ambas disciplinas, porque lo que a un escritor debe moverle, creo, es el afán por contar historias, a ser posible, interesantes.
P.- ¿Para cuándo una nueva entrega de Sergio Gomes? Después del aperitivo en Malas artes.
R.- Pronto, muy pronto, en estos días estoy poniendo el punto final a la tercera historia de Sergio Gomes, son los momentos de mayor inquietud porque es cuando hay que rematar la faena, y créame si le digo que esta faena en concreto va a ser muy especial.
P.- Los que somos seguidores de Gomes… ¿encontraremos alguna sorpresa inesperada?
R.- Me tira demasiado de la lengua, hay detalles que no puedo desvelar porque no estoy solo en esta empresa, pero al menos sí diré que hay personajes que regresan al universo de Gomes, bueno, nunca se fueron, quiero decir que seguirán apareciendo, y que el lector se va a encontrar con otros que le resultarán familiares a poco que conozca las buenas muestras del género que han nacido en la región de Murcia. Y hasta aquí le puedo contar…
P.- El pasado día 17 falleció Andrea Camileri. Personalmente ¿Qué ha supuesto para usted?
R.- Junto a Vázquez Montalbán fue un autor que me envenenó para siempre de novela negra, ellos dos y tal vez Chandler, pero mucho más Camilleri y Montalbán por nuestra condición de mediterráneos, no recuerdo haber devorado con tanta ansiedad otros libros como las novelas del comisario Montalbano, igual que hacía con las de Carvalho, y eso es algo que me va a acompañar siempre. Como miembro de Cartagena Negra, me queda clavada la espinita de no haberle podido traer a nuestras jornadas. Pero a cambio creo que en mi Gomes siempre habrá un pequeño recuerdo al carácter de Montalbano, como lo hay también al cinismo de Carvalho.
P.- Continuando con Camileri… ¿Se tendrá un recuerdo hacia él en la próxima edición de Cartagena Negra?
R.- Por supuesto, pretendemos abrir con un texto que homenajee al autor siciliano, a lo que ha supuesto para el género y para todos nosotros, y a su personaje de cabecera. Será una manera brillante y sentida de abrir esta edición.
P.- A propósito… ¿Cómo viene la V EDICIÓN de Cartagena Negra?
R.- Viene con la misma ilusión de los demás años, aunque en esta ocasión hemos encontrado diversos problemas para cuadrar la presencia de algunos autores, tal vez porque los tentáculos del verano siguen activos la primera semana de septiembre. Pero que el público no dude que va a encontrar lo mejor en Cartagena, ficción y realidad, nuevas voces y nuevos formatos, clubes de lectura, encuentros y presentaciones, género para niños, concursos de cortos, de microrrelatos, teatro negro, personajes LGTBI…, una panorámica amplia y muy atractiva, porque todo está pensado para el lector y para que los autores se encuentren muy a gusto en nuestra ciudad.
P.- Acabamos. ¿Estará presente en la próxima Feria del Libro de Murcia?
R.- Sí, sin duda, estaremos allí, y le daré una pequeña exclusiva, si todo va como esperamos, en la Feria se producirá el estreno de esta nueva aventura de Sergio Gomes, en la que aparece acompañado por alguien muy especial.

viernes, 5 de julio de 2019

'MALAS ARTES' EN EL DIARIO LA OPINIÓN

Antonio Parra Sanz: "La realidad está superando la imaginación del escritor de género negro más cualificado"

"Creemos que somos originales, pero resulta que cada vez lo somos menos, porque la vida nos está adelantando de una manera tremenda"

02.07.2019

Escritor y docente. Enamorado del género negro, el autor acaba de publicar 'Malas artes', una colección de relatos cortos ilustrados que combinan misterios y sorpresas que tienen por escenario Cartagena.
Madrileño, pero afincado en Cartagena desde hace más de veinte años, donde ejerce como docente. Antonio Parra Sanz es un escritor enamorado del género negro, una pasión que despierta en él el gusto por unas narraciones que llevan al lector al disfrute de una lectura diferente, en la que se mezclan la curiosidad, el enigma, el desafío y las sorpresas. Parra es el creador del investigador Sergio Gomes, cuya segunda aventura, La mano de Midas –la primera fue Ojos de fuego–, fue elegida Libro Murciano del Año en 2015. El escritor acaba de publicar su último trabajo, Malas artes(La Montaña Mágica)una colección de relatos ambientados en Cartagena donde, como novedad, ha combinado la palabra escrita con la imagen para ofrecer un producto diferente.
¿Qué encontrarán los lectores en Malas artes?
Son cuatro cuentos negros que tienen tramas de misterio, alguna muerte... una ambientación típica del género. También hay humor, alguna sorpresa final e, incluso, uno de Sergio Gomes, mi personaje de cabecera.

Y la mayoría de estos relatos están ambientados en la ciudad de Cartagena.
Sí, tres de los cuatro tienen como escenario la ciudad de Cartagena. Lugares muy reconocibles: la zona del puerto, la muralla del mar... incluso uno de los relatos transcurre en Los Mateos.

¿Qué novedades presenta este volumen con respecto a anteriores trabajos suyos?
Pues hay dos, una de ellas es que los cuentos aparecen ilustrados, que es algo que me apetecía mucho. En general, me gusta mucho la colaboración con otros artistas, ir más allá de la escritura y trabajar con otras artes. En Malas artes, mi compañero Javi Gómez Inglés 'Saso' ha hecho un trabajo magnífico ilustrando los cuentos, ha captado muy bien la esencia de cada uno de ellos.
Y, por otro lado, en uno de los relatos aparecen como personajes tres o cuatro amigos de Cartagena, me apetecía hacerles ese pequeño homenaje, espero que no se lo hayan tomado a mal [Risas].

Seguro que les habrá encantado. ¿Y cuáles son esas 'malas artes' de las que hace mención en el título del libro?
Esas 'malas artes' son las industrias de las que se valen algunas personas para conseguir sus fines. En el libro hay personajes que quieren conseguir alguna venganza, por ejemplo. En uno de ellos, Gomes recibe el encargo de seguir a un político adúltero, pero éste aparece muerto. Hay otro en el que cuatro o cinco personajes 'invisibles', en los que no reparamos normalmente, nos cuentan su día a día y cómo se defienden de los ataques del exterior. En otro, un traficante rumano que está ubicado en Los Mateos va a ir viendo cómo el negocio se le va de las manos, a la vez que vive un conflicto familiar.

Cuando redacta este tipo de narraciones, ¿le gusta dejar pistas al lector para que participe de la trama, intentando adivinar al asesino y, en definitiva, ser parte de las historias?
Especialmente en dos de ellos juego con el lector, trato de ofrecerle una cosa cuando, al final, se va a encontrar otra. Es un juego muy típico del cuento moderno, intentar contar una parte de la realidad para que después se descubra que era otra cara de la moneda completamente distinta.

¿Por qué siempre el género negro? ¿Qué le cautivó de él?
Es uno de los que más me gustan por lo que tiene de desafío. El género negro bebe de dos cosas muy importantes y muy preocupantes a la vez para el ser humano: la muerte y el adivinar la verdad. Y a mí, como autor, me parecen dos temas en los que se puede trabajar muy bien, es decir, que me permiten disfrutar escribiendo, que es por lo que yo escribo.

¿Cree que tiene una mayor acogida entre el público?
No lo sé. Sí que es cierto que tiene unos tintes sociológicos que le han hecho sobrevivir durante mucho tiempo, e incluso aumentar su presencia entre los lectores. Porque este género, de manera moderna, nace en los años 70, pero la primera trama de novela negra la podemos encontrar en Sófocles y en Edipo rey, es decir, no es un tema actual. La preocupación que le provoca al ser humano la muerte y la investigación sobre la misma es tan antigua como el propio ser humano. Forma parte de nuestra naturaleza. Creo que ahí está un poco el interés. Además, se mueve en un territorio oscuro en el que nosotros no entramos por un código ético y moral, y este género nos permite pasar a este lado oscuro.

Llama la atención que la muerte es un tema que despierta mucha curiosidad y, a la vez, es tabú. Se intenta evitar, cuando lo cierto es que forma parte de nuestra naturaleza.
No solo forma parte de nuestra realidad, sino que además está muy por encima de lo literario. A veces a los escritores de este género nos critican y nos dicen 'eso es un disparate, cómo se te ocurre' o 'esto no se lo va a creer nadie'. Pero si coges un periódico o ves un informativo en televisión verás que ocurren cosas que están muy por encima de la imaginación del escritor más cualificado de novela negra. Entonces, la realidad termina por superar la ficción, y nosotros lo que hacemos es mostrar una pequeña parte. Creemos que somos originales, pero resulta que cada vez lo somos menos, porque la realidad nos está adelantando de una manera tremenda.

De hecho, ahora se está hablando mucho del documental de Netflix El caso Alcàsser. Aunque fue hace muchos años, hoy día sigue siendo un escándalo. Y no es ficción.
Exacto, fue una conmoción, y no es ninguna trama. También se están publicando otros casos reales que están siendo versionados, como el del padre de los niños de Córdoba que los mató y enterró en cal viva. Nos chocan, pero son reales.

Son historias duras, pero, al final, vemos el documental y leemos toda la historia, tienen algo que nos enganchan.
Hay una mezcla de curiosidad y de enigma, de desafío por descifrar quién ha sido el malo. Y luego está el morbo, y el mal; el mal tiene una capacidad de atracción tremenda en casi cualquier género artístico.

Malas artes es un libro de relatos, pero usted ha trabajado también la novela, ¿en qué género se siente más cómodo?
No tengo preferencia, yo empecé en la literatura escribiendo cuentos, es un género que me gusta mucho. Y ahora me muevo más por el relato y la novela. Son distintos, la novela es una carrera de fondo y el relato es una carrera corta. Pero, al final, lo que quiero y me gusta es contar historias, más largas o más cortas eso da igual.

Entonces, ¿hay alguna novela en marcha? Quizás una con Sergio Gomes...
Sí, exactamente. Estoy a punto de terminar la tercera entrega de Sergio Gomes, espero que ahora en verano, porque ya hay otros proyectos llamando a la puerta.

Por último, ¿cuáles han sido sus influencias? ¿De dónde nació su afición al género negro?
Pues quien tiene la culpa de mi gusto por la novela negra es Manuel Vázquez Montalbán, empecé a leer la serie de novelas de Pepe Carvalho y me envenenó del género negro para toda la vida. Ahí empecé a leer todo lo que ha caído en mis manos, y poco a poco me he ido especializando en el género.