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lunes, 29 de septiembre de 2025

LOS VIEJOS AMORES - ROSA RIBAS

 

LOS VIEJOS AMORES, de Rosa Ribas, por Antonio Parra

Título

Los viejos amores

 

 

Datos publicación

Tusquets. Barcelona 2025. 336 págs.

 

Datos de la autora

 

 

    ROSA RIBAS ((El Prat del Llobregat, Barcelona, 1963) es licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Barcelona, y ha sido lectora de español en la Universidad Goethe y colaboradora del Instituto Cervantes en Frankfurt. Es autora de las novelas El pintor de FlandesLa detective miope, Miss Fifty, Pensión Leonardo, La luna en las minas, de la serie policiaca protagonizada por Cornelia Weber-Tejedor, y, junto con Sabine Hofmann, de la Trilogía de los años oscuros, traducida con gran éxito a distintos idiomas. En 2022 publicó Lejos, una extraordinaria novela de amor y secretos, y en 2024 Peces abisales, toda una confesión literaria. Con Un asunto demasiado familiar (2019) y Los buenos hijos (2021) inició la adictiva serie protagonizada por Hernández Detectives, que obtuvo un resonante éxito entre crítica y lectores, y que ha proseguido con éxito con Nuestros muertos (2023).

 

Sinopsis de la obra

 

    En todas las historias familiares hay un hecho que determina el destino de sus miembros. En el caso de Lola, la matriarca de esta saga de detectives es la muerte de su hijo Marc, hace casi cinco años. Para Lola, lo que vino después fue un tiempo romo y agrisado. Pero hace unos meses que los Hernández se han reunido de nuevo, vuelven a investigar juntos como en los viejos tiempos. También Ayala, el fiel colaborador, ha regresado. Todos curtidos y, por qué no decirlo, más baqueteados a las órdenes del peculiar Mateo. Por otro lado, un estafador del amor campa a sus anchas por el barrio se hace pasar por un antiguo compañero de colegio de sus víctimas y parece que su avaricia no tiene límites. Los Hernández se enfrentan a un escurridizo adversario. Un nuevo caso para esta familia en el que la soledad de las personas mayores, las redes sociales y la ciberdelincuencia pondrán a prueba el frágil equilibrio de los miembros de esta singular agencia.

 

Reseña

LOS DETECTIVES HERNÁNDEZ

 

    ¿Cómo hablarle por primera vez a quien no la conozca de esta serie de detectives? ¿Cómo ilustrar su vida en el barrio de Sant Andreu? ¿Cómo encajar a este grupo humano que Rosa Ribas ha perfilado con tanto esmero? No es tarea fácil, y lo mejor sería dejar a los lectores en manos del primer volumen de la serie, ‘Un asunto demasiado familiar’, pero si lo que van a hacer es acercarse a este nuevo título, hay algunas cuestiones que deben conocer.

    Deben identificar a Mateo Hernández, el cabeza familiar y detective jefe, terco y muy particular, o a Lola Obiols, la madre que ejerce en la sombra cuando se lo permiten la enfermedad y algunas adicciones Deben conocer a los hijos, a los que quedan, porque Marc ya no está pero Nora y Amalia son dos detectives valiosísimas, aunque, como el resto de la familia, arrastren maletas cargadas de sombras. Y luego está David Ayala, fiel como pocos, pero también oscuro como pocos, y la tía Claudia, o Rodrigo, o Basilio, personajes necesarios para mantener esta estructura familiar tan compleja.

    Ellos conocen a todo el barrio, ellos son los ojos y la memoria de todo el barrio, y lo han investigado hasta la saciedad, incluso cuando no se lo piden, tal y como ocurre en el arranque de este caso, con una mujer ya mayor muerta de pena tras el timo de un supuesto amante de mujeres solitarias. Las estafas por internet que cometen estos tipos, a veces aquí, a veces desde fuera, son uno de los ejes capitales de la novela, porque hay más, hay un hombre que quiere saber cómo son las vidas de sus amistades para cerciorarse de que a él le ha ido mejor que a ellos, y hay una sombra policial que sigue cerniéndose sobre la familia Hernández, y sobre la agencia, claro.

    Y luego está Rosa Ribas, capaz como pocos autores de haber ido armando este fornicario de almas, adentrándose en los problemas de cada uno, en sus conciencias y hasta en los secretos que se siguen ocultando unos a otros. La atmósfera se vuelve a ratos muy densa, aunque ninguno de ellos se olvida del concepto de clan, y de cerrar filas cuando llega el momento y alguno se ve amenazado o incluso agredido.

    No se pierdan el fresco social, las sombras del mal hasta en los barrios más cerrados, y al final, en mayor o menor medida, terminarán conociendo a los Hernández y sintiendo por ellos algo de cariño.


https://www.solonovelanegra.es/los-viejos-amores-de-rosa-ribas-por-antonio-parra/

martes, 19 de julio de 2022

LEJOS - ROSA RIBAS

 

NUEVOS HORIZONTES

 

    A veces las pandemias no son solo sanitarias, sino que se vuelven también sociales, y logran recluir aún más a las personas, ya sea en un piso o en una urbanización en medio de la nada, venida tanto a menos como el prestigio del empresario que se inventó un macroproyecto urbanístico engullido ahora por una nueva crisis.

    Ese mundo fronterizo es el que construye Rosa Ribas en una novela con un título inmejorable, porque todas estas criaturas están muy alejadas de todo, de la vida, de la gran ciudad pero también del pequeño pueblo que tienen cerca y del que hasta desconfían, de la justicia, de la generosidad y, en fin, de todo aquello que ellas crean que pueda amenazar su existencia a priori idílica pero que tendrán que defender exageradamente llegado el caso.

    Y es que cerca, muy cerca, están los límites que marcan los pisos deshabitados, las sombras en las que se refugian los otros, desahuciados sociales, inmigrantes en busca de supervivencia, o hasta un hombre que huye de y con un enorme secreto.

    Con una prosa dinámica y directa, también sencilla y sin rehuir ir de frente, Rosa Ribas se centra en ELLA, una mujer que está entre ambos mundos, sobreviviendo entre los “bienpensantes” pero empatizando más con quienes andan al otro lado de la frontera. Y luego está ÉL, su espejo, un hombre que se esconde tras haber huido de sus compañeros policías con algo que no termina de confesarle, ni al lector ni a personaje alguno, tan solo a su conciencia y al miedo que la situación le va generando día por día.

    Crítica social a la ceguera de la soberbia, a los que miran el mundo por encima del hombro, canto a la ayuda y la solidaridad, tirón de orejas, por qué no, a tanto desmán como se perpetró en este país, pero sobre todo canto de vida para huir de la soledad, para encontrar en el prójimo un refugio, por pequeño que este pueda parecer.


‘LEJOS’. Rosa Ribas

Tusquets. Barcelona 2022.

288 páginas.

jueves, 30 de septiembre de 2021

LOS BUENOS HIJOS - ROSA RIBAS

 

LOS BUENOS HIJOS, de Rosa Ribas, por Antonio Parra

Título

Los buenos hijos

 

 

Datos publicación

Tusquets. Barcelona 2021. 304 págs.

 

Datos de la autora

 

 

    ROSA RIBAS (El Prat de Llobregat, Barcelona, 1963) estudió Filología Hispánica en la Universidad de Barcelona. Ha escrito las novelas: El pintor de Flandes, La detective miope, Miss Fifty y la serie policiaca protagonizada por la comisaria hispano-alemana Cornelia Weber-Tejedor. También ha publicado, en coautoría con Sabine Hofmann, las novelas policiacas Don de lenguas, El gran frío y Azul marino, traducidas con gran éxito a distintos idiomas. Anteriormente publicó Un asunto demasiado familiar, el estreno de la familia detectivesca Hernández.

 

Sinopsis de la obra

 

    Nora se ha incorporado a la agencia de la familia, Hernández Detectives, tras su misteriosa desaparición, de la que se resiste a hablar. Mientras, los Hernández siguen ocupándose de algunos casos rutinarios. Hasta que un día solicita sus servicios un matrimonio que quiere saber por qué se suicidó su hija adolescente. Esa investigación va a cambiar la vida de los Hernández para siempre. Mateo, el padre y director de la agencia, asigna el caso a Marc, quien, gracias a las brillantes intuiciones de Lola, la madre del clan, averiguará que la chica llevaba una doble vida. Los padres de la muchacha, avergonzados, retiran el encargo, pero los Hernández no quieren detenerse; no sospechan el precio que pagarán por llegar demasiado lejos en la búsqueda de la verdad.

 

Reseña

Regresan los Hernández

 

    Ha vuelto Rosa Ribas a meternos dentro de la agencia Hernández Detectives, y dentro de la familia, en un barrio barcelonés donde todos se conocen, las defunciones se sienten como propias, y las huellas del tiempo afectan por igual, o casi, a todas las familias. Y lo ha hecho de la forma en la que sobreviven las buenas amistades, como si hubiéramos estado charlando con ellos la pasada semana, de otra forma no comprenderíamos los desvaríos de Lola, los silencios de Nora, los secretos de Mateo que guarda también Ayala, el instinto de Amalia, la tozudez de Marc o las ausencias de Claudia.

    En ocasiones, en estas páginas los casos son casi lo de menos, excepto porque se convierten en salvoconductos para penetrar en las almas de la familia, de un clan que está sujeto a la realidad con una telaraña de misterios, sombras y hasta silencios entre los que todos van sobreviviendo, quizá porque es mejor no hacerse demasiadas preguntas. Rosa Ribas deambula por esa casa, por unas habitaciones en las que hay que andar con pies de plomo, con una familiaridad y una soltura que son absolutamente apabullantes.

    Y es que en esa atmósfera es donde se verá hasta dónde llega la lealtad de esos buenos hijos que dan título a la novela, pero también cuál es el concepto que tiene Mateo Hernández de la investigación privada, y hasta qué punto las injerencias venidas de fuera lograrán influir, para bien o para mal, en la forma en la que este clan logre reaccionar, para poder constatar cómo de grandes son las grietas que amenazan con resquebrajarlos. Descubrirlas será una vez más trabajo del afanoso lector.


https://www.solonovelanegra.es/los-buenos-hijos-de-rosa-ribas-por-antonio-parra/?fbclid=IwAR3EG14cJMzfj-H1ciAnXtYhjaOuzurYDJBdCeV2bJEYd9kPjhWgOagegFo

miércoles, 4 de marzo de 2020

ENTREVISTA A ROSA RIBAS

ENTREVISTA A ROSA RIBAS,

UN ASUNTO DEMASIADO FAMILIAR

RELATOS SIN CONTRATO - EL HALCÓN MALTÉS
Fotografía: Heraldo de Aragón
Con motivo de la aparición de Un asunto demasiado familiar, la nueva novela de Rosa Ribas, hemos charlado con su autora sobre novela negra, sobre la desaparición y la culpa como motivos literarios, y un poco sobre lo divino y lo humano.

– Un asunto demasiado familiar no es una novela negra pero tiene guiños detectivescos, ¿por qué eligió esta profesión para la familia Hernández?
Fue el resultado de un proceso. En primer lugar estaba el propósito de escribir una novela centrada en una familia, un proyecto que quería llevar adelante hacía tiempo. Mientras le daba vueltas, caí en la cuenta de que uno de los denominadores comunes en las vidas de las familias son los secretos. El sintagma “secretos de familia” (y supongo que también mi predilección por el género negro) me llevaron a la idea de hacerlos detectives para jugar con la paradoja de que ellos, especialistas en desvelar los secretos que otros preferirían mantener ocultos, no conozcan los que se esconden en su propia casa.
 – Los hombres y las mujeres de esta novela parecen muy diferentes, ¿hay entre ellos una guerra de sexos soterrada?
No. No creo.
 – ¿Desaparecer puede ser tan fácil, puede ser la solución más sencilla para acabar con lo que a uno no le gusta de la vida?
Es una forma posible de huida, pero no es nada sencilla, aunque lo parezca a primera vista. Como dice uno de los personajes de la novela, uno siempre deja rastros por el simple hecho de existir. 
 – Y en relación con lo anterior, ¿es la culpa un potente argumento literario?
 Potentísimo. Es uno de los motores de las actuaciones humanas, por lo menos en nuestra civilización. Nos educan en la culpa e invertimos mucho esfuerzo en reparar aquello de lo que nos sentimos culpables. 
– Quizá sea una de sus novelas más psicológicas hasta ahora, ¿ha disfrutado más entrando en las mentes de los Hernández Obiols que con sus tramas negras?
Siempre me he considerado más autora de personajes que de tramas. Las tramas, si lo pensamos bien, son mucho más fáciles de construir que los personajes complejos.
A las personas nos interesan las personas. Si consigues la ilusión de que tus personajes se conviertan en personas para los lectores, les interesará lo que hagan y lo que les suceda. Si no es así, incluso la trama más elaborada, sin buenos personajes implicados en ella no dejará de ser una sucesión de acciones que acabará dejando al lector indiferente.
Y sí, he disfrutado mucho metiéndome en las cabezas de los Hernández Obiols, aunque en la mente de Lola no me he atrevido a entrar.
 – ¿Volveremos a leer a la Rosa Ribas negrocriminal?
 Claro. Aunque ahora estoy inmersa en la continuación de la saga de la familia Hernández.
 – ¿Por qué se decidió a situar a la familia en un barrio concreto, y más bien pequeño, de Barcelona? Sorprende un poco teniendo en cuenta el trabajo que realizan.
Me atraía la idea de que se tratase de un barrio de Barcelona, Sant Andreu, que conserva muchos rasgos del pueblo que fue antes de pasar a ser parte de la ciudad, porque me ofrecía un escenario claramente delimitado, un lugar donde la gente se conoce, donde las estructuras sociales son más estrechas que en la gran urbe dentro de la cual está englobado y, a la vez, estamos hablando de Barcelona, con todo su potencial. Se trata, sin embargo, de una Barcelona mucho menos conocida, alejada de las rutas turísticas o de los bajos fondos habituales en las novelas negras.
Quería una agencia de detectives de barrio, nada de glamour, tampoco el glamour de perdedores, ya algo trasnochado e impostado, de muchos detectives actuales imitadores de Marlowe o Spade. Los Hernández se ocupan de casos de infidelidades, desapariciones, falsas bajas laborales, adolescentes huidos, peritajes de los seguros… Trabajos de detectives que los llevan a conocer lo mejor y lo peor de la gente. Para eso no hay que salir del barrio.
 – En la novela se juega mucho con la información, ¿es tan cierto eso de que su posesión supone poder?
Sobre todo cuando se trata de informaciones que otros preferirían mantener escondidas. Mateo Hernández, el padre y director de la agencia, lo sabe muy bien. Por eso recorre el barrio recopilado informaciones que en un primer momento pueden parecer inanes, pero que, sumadas a otras, ganan en valor. Él mismo comprueba lo que esto significa cuando se ve obligado a tomar un caso porque hay alguien que sabe cosas de su pasado que incluso la mayor parte de su familia ignora.
 – ¿Qué percepción de la novela le ha llegado a través de los lectores, y qué le han dicho especialmente los lectores de novela negra?
 Estoy muy contenta con la recepción de la obra, con el hecho de que los comentarios apunten a temas muy diversos presentes en la novela: hay lectores que se centran más en las relaciones familiares, otros en la psicología, sobre todo en la enfermedad de Lola, otros destacan aspectos sociales… Lo me muestra que es una novela con capas e interpretaciones diferentes, uno de los objetivos al escribirla.
Y hay una lectura en clave de novela negra que deriva no solo de que los protagonistas sean detectives. Los lectores de novela negra me parece que observan que lo más negro –más que los casos que investigan los detectives– es lo que pasa en la familia.
 – ¿Qué le ha supuesto su paso a una editorial como Tusquets?
 Llegar a casa.
 – ¿Dónde se siente más valorada, en Alemania o en España? ¿Hay mucha diferencia entre los lectores de ambos países?
 Es diferente porque en Alemania solo se han traducido mis novelas negras, por lo que solo me conocen por esta faceta. Es difícil decir de un modo general en qué se diferencian los lectores en ambos países. Lo que sí he notado cuando he participado en presentaciones o lecturas es que los lectores alemanes tienden a una crítica más directa.
 – Y en el panorama editorial de ambos, ¿qué diferencias sustanciales hay?
El mercado editorial alemán, aunque esté sufriendo la perdida de lectores general, es muy potente. Los índices de lectura son más altos y hay un dominio de la literatura de género negropolicial desde hace años. Si no recuerdo mal, de cada diez novelas que se publican, entre tres y cuatro son de este género. La asociación alemana de escritores de novela negra cuenta con más de 800 asociados y no todos están en ella.
 – ¿Qué tiene entre manos ahora Rosa Ribas?
 Sigo con la familia Hernández. Cuando estaba escribiendo Un asunto demasiado familiar me pasó lo que me sucede tantas veces, que me enamoré de mis personajes. Me cuesta mucho separarme de ellos. Por suerte, los Hernández guardan todavía muchos secretos.
 – Venda su novela, ¿qué le podemos decir sobre ella a un lector para que acerque a leerla?
  ¡Ay! Soy fatal haciendo estas cosas. Écheme una manita.
 – Esta sección lleva un título emblemático y eso casi nos obliga a cerrar la entrevista con una pregunta también emblemática: ¿de qué material están forjados los sueños de Rosa Ribas?
De un material secreto.

domingo, 9 de febrero de 2020

UN ASUNTO DEMASIADO FAMILIAR - ROSA RIBAS


ESTIRPES 

Es difícil vencer a las sombras del pasado, pero más difícil es sobrevivir entre esas sombras cuando han dejado tras de sí un equipaje de ruina y demolición. La familia Hernández lo está viviendo en sus carnes, cuando la unidad, social y laboral, que constituye el negocio familiar de la investigación privada, empieza a mostrar unas costuras que amenazarán con deshilvanarse a la siguiente bronca.

La excusa, el detonante que pone todo en marcha, es el encargo que reciben de buscar a un joven desaparecido, a la sazón el hijo del potentado del barrio y enemigo íntimo del patriarca de los Hernández, lo que deja al descubierto el secreto de la familia, la desaparición de Nora, una de las hijas, de quien no han vuelto a saber nada y que es una gran espina clavada tanto en lo más hondo de lo profesional como en lo personal, sobre todo teniendo en cuenta los antecedentes de desequilibrio que atesoran las mujeres de la familia, las Obiols.

Rosa Ribas deja a un lado su característica habilidad para la novela negra y se adentra en la disección de almas, aliñada con un toque de misterio, dado el sector laboral de los Hernández, pero lo que más destaca es la manera en que la autora busca y profundiza en los caracteres de una familia en la que nadie, y menos que nadie el padre, está libre de culpas. De ahí el contraste brutal entre quienes se ganan la vida contándoles a los demás la verdad que buscan y mientras tanto echan paletadas de tierra sobre su propio pasado y sus miserias familiares, que no son precisamente pocas.

Un ejercicio de introspección literaria de la mano de la alta prosa de Rosa Ribas, que quizá supondrá una sorpresa para quienes la tuvieran únicamente por una autora de género negro. Su debut en Tusquets se ha producido por la puerta grande y todos debemos felicitarnos por ello.

‘UN ASUNTO DEMASIADO FAMILIAR’
Rosa Ribas.
Tusquets. Barcelona 2019. 416 págs. 18’50 euros.

(LA VERDAD, "ABABOL", 08/02/2020)

domingo, 8 de octubre de 2017

H NEGRA - VARIAS AUTORAS

Rompiendo moldes

Hace tiempo que la mujer ha roto los moldes que la encorsetaban en la literatura negra, relegándola al papel de un simple elemento decorativo, femme fatale o esposa o secretaria del detective de turno, cuando no víctima propiciatoria y poco más. Por fortuna contamos cada vez con más féminas como protagonistas de novela negra, y por supuesto con un buen número de autoras. Veintidós de ellas han sido reunidas por Fernando Marías en una edición en la que cada relato viene acompañado por su correspondiente ilustración.

A riesgo de dejar nombres sin mencionar, baste recordar algunos como Nieves Abarca, Rosa Ribas, Empar Fernández, Clara Peñalver, Susana Hernández, Beatriz Rodríguez o Berna González Harbour, que les resultarán familiares a cualquier aficionado al género. Ellas son las culpables de unos relatos breves pero dotados de una fuerza considerable, en los que hay detectives capaces de romperle los esquemas al jefe de turno, limpiadoras de escenas criminales que no hacen preguntas, jóvenes que ajustan cuentas con los maltratadores o que se revuelven sin dudarlo contra viento y marea, en suma, mujeres que manejan sus propios destinos y que matan cuando tienen que hacerlo, o resuelven crímenes cuando toca. Mujeres que están dispuestas a reclamar su lugar en la literatura, de la misma forma que lo están haciendo sus autoras, con un gran trabajo y derribando barreras que hace tiempo deberían haber caído hechas pedazos.

No viene mal una edición como ésta para recordarle a los lectores que los tópicos están para romperlos, y si además cuenta con las imágenes de ilustradores como Javier Olivares o Sagar Forniés, por citar sólo a dos de los veintidós, el producto se enriquece varios enteros. Si acaso, por ponerle un pequeño pero, los apasionados del género echamos de menos que la extensión de los relatos hubiera sido un poco más larga, pero en fin, también sabemos que lo bueno, si breve... Muy recomendable.

H NEGRA. Varias autoras.
Editorial: Alrevés. Barcelona, 2017. 160 págs. 20’90 euros.

(LA VERDAD, "ABABOL", 7/10/2017)

martes, 20 de septiembre de 2016

DOCE LUNAS - ROSA RIBAS

DOCE LUNAS
ROSA RIBAS
AZUL MARINO

Cartagena Negra nos ha permitido conocer a un buen número de autores y charlar con ellos acerca de sus últimas obras. Una de las autoras que más nos transmitió durante su estancia fue Rosa Ribas, y aquí están sus palabras acerca de Azul marino, la última novela que ha publicado junto a Sabine Hofmann.

1)       Esta novela cierra una trilogía, ¿cómo se sobrelleva tener que decirle adiós a un personaje como Ana Martí?

Con cierta pena, porque es un personaje que me /nos ha acompañado durante mucho tiempo, que hemos visto crecer hasta ganar la entidad que tiene ahora. Ha pasado de ser una reportera novata en Don de lenguas a una periodista experimentada en Azul marino, gracias a situaciones durísimas como las que vivió en El gran frío.
De hecho, en un principio sólo teníamos pensado escribir Don de lenguas, pero nos pareció que Ana era un personaje que podía tener más recorrido. Por eso se planteó la idea de la trilogía de los años cincuenta. Es un personaje muy querido. Por eso es mejor despedirse de él cuando está en un gran momento. No se merece protagonizar, como otros, series en las que se aprecia que el autor escribe rutinariamente. Es una cuestión de amor por el personaje.

2)       Aunque sea difícil elegir entre las tres novelas, ¿qué ha aportado Azul Marino a la trilogía que ahora termina?

La madurez del personaje, por una parte, Por otra, un nuevo juego de perspectivas. Cada novela de la trilogía es diferente por lo que respecta a las voces narrativas. En Azul marino hay un mano a mano entre Ana Martí y el inspector Isidro Castro, dos fuertes personalidades, dos seres muy distintos entre sí, pero en esta novela condenados a entenderse.

3)       ¿Por qué han elegido la España de los años 50 como marco novelesco?

Cuando nos planteamos escribir una novela a cuatro manos, teníamos algunas premisas muy claras. Una de ellas era que la lengua y la literatura tendrían un rol central. Pero no queríamos que se convirtiera en una novela de forenses lingüísticos, algo mecánico a lo CSI. Tampoco queríamos ir tan atrás en el tiempo que la protagonista (esa era otra de las premisas, queríamos protagonistas femeninas), pudiera resultar un personaje anacrónico. Poco a poco nos fuimos aproximando a los cincuenta, una época de silencios, de cosas expresadas entre líneas, de palabras prohibidas. El marco ideal para una novela en la que la lengua fuese un instrumento potente en manos de las protagonistas.

4)       Usted ha escrito la trilogía junto a Sabine Hofmann, ¿cómo resulta la escritura a cuatro manos, pesa más la complejidad o la satisfacción?

Ambas cosas. Se pasa por muchas fases durante el trabajo. Ha habido momentos en los que han pesado bastante las dificultades intrínsecas de esta forma de creación. Pero al final lo que queda es la satisfacción.
 
5)       ¿Dónde ha tenido mejor acogida esta trilogía, en Alemania o en España?

Diría que en España.

6)       ¿Con qué disfruta más Rosa Ribas, con la génesis de la creatividad o con el proceso de escritura y redacción?

Me gustan todas las fases. Además, no puedo separarlas. En la fase en la que se genera la historia ya estoy construyendo texto también. Mientras escribo, la reestructuro constantemente.

7)       Si le pido que elija entre Ana Martí y Cornelia Weber-Tejedor, ¿podría?, ¿a cuál de las dos le tiene más simpatía?

No, no puedo. Me gustan las dos, las quiero a las dos.

8)       El personaje de Castro ha crecido mucho en esta trilogía, ¿volveremos a verlo en alguna otra novela?

Aunque a mí también es uno de los personajes que más me gustan, nos despedimos de él también en esta novela. Con pesar, ya que es quizás el que ha tenido una evolución más espectacular. De personaje “funcional”, ya que necesitábamos un policía que investigase, a co-protagonista en Azul marino.

9)       ¿Se atreve a comparar la acogida que tiene el género negro en Alemania y en España?

En Alemania el género negro es desde hace años el género estrella. Tres de cada diez novelas que se editan son de género negro. Se lee mucho, tanto autores alemanes como autores traducidos al alemán, con una clara preferencia por los anglosajones. Por dar otra cifra, la asociación de autores de novela negra en lengua alemana cuenta con unos 700 miembros. En España, aunque el género está tomando mucha fuerza, estamos muy lejos de esta presencia.

10)     ¿Cuáles han sido sus principales influencias literarias?

Son tantas que no me atrevo a hacer una lista. Estoy segura de que en cuanto la volviese a leer me llevaría las manos a la cabeza por haber olvidado a algún autor importante, sin cuyo poso no estaría actualmente escribiendo, pero que no tengo presente en este preciso instante.

11)     ¿Qué le diría a alguien que no conozca a Ana Martí para que se acerque a sus novelas?

Esto me cuesta siempre mucho, pero podría decir que encontrará novela negra conjugada con novela histórica, en la que hemos puesto mucho empeño en no caer en uno de los vicios de la novela histórica que más detesto, que es convertir la narración en una excusa para dar lecciones. En el centro de las novelas están siempre los personajes de ficción y sus peripecias vitales. Y digo vitales porque, volviendo a las preguntas iniciales, son personajes que para mí han cobrado algo próximo a la vida. En las novelas de Ana Martí queremos que el lector se sumerja en una época, que la viva, la experimente de la mano de sus protagonistas.

12)     ¿Cuáles son, si pueden contarse, sus planes literarios a corto o medio plazo?

Actualmente estoy escribiendo una novela corta en la que aúno novela histórica y novela fantástica. Vuelvo a un tema que me interesa mucho como es el de la emigración, pero desde un ángulo completamente nuevo.


ENTREVISTA PUBLICADA EN LA REVISTA SOLO NOVELA NEGRA
http://solonovelanegra.com/rosa-ribas-entrevista/


sábado, 27 de agosto de 2016

AZUL MARINO - ROSA RIBAS Y SABINE HOFMANN

Ana Martí


          Cierran Rosa Ribas y Sabine Hofmann la trilogía de Ana Martí con esta entrega, un detalle que sin duda apenará a los lectores, porque la joven periodista barcelonesa, a medio camino entre la investigación policial y los ecos de sociedad, ya se había hecho un hueco en los corazones de unos fieles seguidores que habían disfrutado de sus andanzas tanto en Don de lenguas como en El gran frío. La España de los años cincuenta, con todos sus condicionamientos sociales, fue el escenario elegido por estas autoras para colocar a un personaje luchador, capaz de abrirse paso en el periodismo negro y de ser respetada por los policías de la ciudad condal.

El resto de la reseña puede leerse en la revista Sólo Novela Negra:

http://solonovelanegra.com/azul-marino-resena/


viernes, 5 de julio de 2013

DON DE LENGUAS - ROSA RIBAS, SABINE HOFMANN

Lo que esconden las alfombras

            En una España que intentaba levantar la cabeza tras las tinieblas de la guerra, y en una Barcelona atenazada por las influencias y la burguesía más recalcitrante, Rosa Ribas y Sabine Hofmann son capaces de construir una trama negra envolvente, en la que el asesinato de la conocida viuda Mariona Sobrerroca marca el pistoletazo de salida que espante la suciedad guardada bajo muchas alfombras.

          Han sabido, además, contagiarse una del estilo de la otra, de tal manera que no hay ruptura ni salto alguno en la narración, como ocurre en otras obras facturadas a cuatro manos, algo que no es nada fácil de conseguir. Tanto la cronista de sociedad Ana Martí, heredera de un gran periodista ahora caído en desgracia, como su lejana prima, la también repudiada filóloga Beatriz Noguer, tienen por delante un apasionante caso tras el que se esconden los más rancios pecados de la flor y nata barcelonesa. Sin ser profesionales de la investigación, se verán enfrentadas a multitud de secretos, nuevos crímenes y una poderosísima sombra que tal vez no se conforme sólo con impedir que hablen o publiquen sus conclusiones.

         Además, las fuerzas del orden, encabezadas por el aparentemente arquetípico inspector Isidro Castro, serán otra sombra más que pise sus atribulados talones. El remate de esta novela no está sólo en lo criminal, sino en el análisis, amargo y doloroso, de sus ramificaciones sociales, tal vez ahí radique el mayor mérito de Ribas y Hofmann, en haber sabido conjugar ambas vertientes para que esta novela imante las manos y los ojos de los lectores.


Don de lenguas. Rosa Ribas y Sabine Hofmann.
Siruela. Madrid 2013. 407 páginas. Precio: 19’95 euros.