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lunes, 29 de junio de 2026

CARTAGENA SANGRIENTA EN EL DIARIO LA VERDAD

Antonio Parra Sanz: «El caso de Chipé es uno de los sucesos más cruentos de la historia de Cartagena»

El escritor acaba de publicar 'Cartagena sangrienta', un libro que habla de doce crímenes a través de pequeñas crónicas y relatos breves.



El escritor Antonio Parra Sanz, fotografiado en Cartagena. (Antonio Gil / AGM)


Natalia Benito

Murcia. 26/06/2026 


El día de la presentación de 'Cartagena sangrienta' (La Playa de los Libros, 2026) en el Teatro Romano de Cartagena, su autor, Antonio Parra Sanz (Madrid, 1965), recibió una docena de mensajes que le informaban de otros tantos crímenes truculentos acaecidos en la ciudad portuaria que podrían protagonizar las páginas de un nuevo libro. «Es posible que hagamos una segunda parte», comenta el escritor, profesor de Lengua y Literatura que, tras casi tres décadas en el Instituto Mediterráneo de Cartagena, se jubiló el año pasado, y es también crítico literario de LA VERDAD. Pero antes, hablamos del libro que acaba de presentar en varias localidades. 'Cartagena sangrienta' recopila en un volumen doce de los crímenes más impactantes ocurridos a partir del siglo XIX que Parra da a conocer a través de una pequeña crónica y un breve relato inspirado en alguno de los protagonistas de la historia, «nunca de las víctimas».


-¿Cómo surge 'Cartagena sangrienta'?

-Emilio Tomás, editor de La Playa de los Libros, tiene la colección Icue, que trata temas de este género. Él quería publicar algo relacionado con la crónica negra de la ciudad. Me lo propuso y yo estuve buceando por las hemerotecas hasta seleccionar doce casos que creo que son los más conocidos en la historia reciente de Cartagena, ocurridos a partir del siglo XIX. La única condición que le puse fue que yo hacía la crónica, pero quería también un poco de libertad para literaturizar los crímenes. Por ello hicimos esta estructura que tiene el libro: una pequeña crónica, no con gran profundidad, aunque suficientemente detallada para que el ciudadano medio conozca el crimen. Y luego, un pequeño relato tomando algún punto de vista: del criminal, de algún testigo, algún sospechoso... nunca de las víctimas. He procurado no utilizar a las víctimas como personajes literarios por una cuestión de respeto.

-¿Le ha resultado sencillo reconstruir estos crímenes?

-En general sí, porque la prensa se hizo eco de ellos en su momento. Los más complejos fueron los crímenes más antiguos, lógicamente, porque de aquellos ocurridos en el siglo XIX o a comienzos del siglo XX hay pocas referencias. En concreto, del caso de Los Habaneros (1927), en el que no hubo víctima mortal [fue un disparo de un capitán de infantería de marina a una de las camareras del hotel], solamente hemos encontrado una referencia en el diario 'El Porvenir'. Conforme nos íbamos acercando a la época actual, sí hay muchas más referencias.

-De esta selección de crímenes, ¿cuál gana en popularidad?

-Está el caso de Chipé, por ejemplo [1936], un caso legendario en la ciudad. No obstante, mucha gente no conoce los casos de la crónica negra de Cartagena. Yo pensaba que Chipé era 'vox pópuli', pero no; hay mucha gente que no sabía ni quién era Chipé ni qué es lo que había pasado, y es uno de los sucesos más cruentos de la historia de Cartagena por cómo la muchedumbre linchó un cadáver y lo arrastró por las calles de la ciudad. [Escribe Parra Sanz en su libro: 'Puede que el 19 de julio de 1936 merezca convertirse en una fecha vergonzosa para Cartagena, si no en lo histórico, desde luego sí en lo social. Aquel fue el día en el que una multitud de cartageneros consideró que debía linchar a un delincuente que había sido detenido por la Policía; y ante la imposibilidad de hacerlo, decidió lincharlo 'post mortem', para vergüenza de toda la ciudad'].

-¿Alguno más que le haya sorprendido por escasa popularidad?

-Hay personas que desconocen el caso de La Aljorra, que iba camino de ser el caso de un asesino en serie porque cometió tres crímenes. Pero después desapareció porque era un delegado de Falange. Le quitaron de en medio y el caso terminó. Pero había matado a dos personas, después tuvo un periodo de enfriamiento de un año, mató a una tercera y, si no le llegan a pillar, habría seguido. Que una localidad como La Aljorra, pequeñita, cuente casi con un boceto de asesino en serie, no deja de ser curioso.


«Que una localidad como La Aljorra, pequeñita, cuente casi con un boceto de asesino en serie, no deja de ser curioso»


-Tras esta búsqueda en prensa. ¿Cómo valora el tratamiento de la información de estos sucesos?

-Se nota que, cuanto más antiguo es el crimen, el tono en la prensa era más macabro, una narrativa más brusca que apelaba a la sangre, al terror y a la muerte. Luego, conforme nos vamos acercando más al presente, la prosa se suaviza. Por desgracia, y ahora me refiero a los casos de crímenes de género, existe la costumbre de utilizar términos ya muy manidos porque, como ha habido tantos, llega un momento en el que el periodismo casi parece que lo escribe por inercia. Ahí se nota menos intensidad en la narrativa periodística. En cuanto a los crímenes de género, he comprobado que había muchos y solo hemos elegido dos o tres; los más cruentos o los que tienen unas peculiaridades llamativas.


'Cartagena sangrienta'

Antonio Parra Sanz

Editorial La Playa de los Libros (2026)


-El 'true crime' está de moda, aunque a los lectores siempre les han gustado este tipo de historias. ¿Por qué cree que suscitan tanto interés?

-Creo que el ser humano es morboso por naturaleza y el crimen o el mal nos provoca una curiosidad que es difícil de evitar y buscamos saciarla desde la comodidad del sillón. Leemos circunstancias horribles pero que, afortunadamente, no nos afectan. También nos llama la atención la cercanía: cuando el crimen ocurre en su localidad o en zonas que conoce, se amplifica la curiosidad del lector.

-Dice en el libro que Cartagena es «una gran ciudad que atesora misterios y una apasionante crónica negra». ¿Más que otras localidades?

-Todas las ciudades tienen un lado oscuro. Hay quien dice que las ciudades con puerto, por lo que tienen de fronterizo, pueden tener una propensión un poco más alta a los crímenes, pero son épocas. Sí que es verdad que en Cartagena hemos tenido una época en la que el tráfico de antigüedades, sobre todo de restos arqueológicos romanos, era muy frecuente, y eso provocaba también una cierta delincuencia. No obstante, yo creo que va aparejado con el crecimiento de la ciudad: ha crecido y crece para bien, y también crece en lo malo. Igual que hay focos de menudeo y de drogadicción en la ciudad, también encontramos los crímenes de género que, por desgracia, no están circunscritos a una zona o a una época. En definitiva, no creo que Cartagena sea una ciudad especialmente truculenta.


https://www.laverdad.es/culturas/antonio-parra-sanz-chipe-sucesos-cruentos-historia-20260626223344-nt.html?fbclid=IwY2xjawSvk2hleHRuA2FlbQIxMABzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEeOXzUA5hJWcHzkb1oF2pdg7YdYjt3Gm3ueV4oD2hI5lRWtmkqt03ww696arQ_aem_MEETR1TgV-_NVqi_a83u4w

martes, 26 de mayo de 2026

CARTAGENA SANGRIENTA EN EL DIARIO LA OPINIÓN

Antonio Parra Sanz: "Si hubiera convertido estos crímenes en novela, la gente me llamaría exagerado"

Por encargo del editor Emilio Tomás, el padre creativo del detective Sergio Gomes recopila los episodios oscuros recientes de Cartagena a través de doce capítulos que combinan la crónica periodística con la literatura del género ‘noir’.

El escritor afincado en Cartagena, Antonio Parra Sanz, en la ciudad portuaria.

El escritor afincado en Cartagena, Antonio Parra Sanz, en la ciudad portuaria. / Iván Urquízar

Siglo y medio separan el crimen de la calle de San Roque del caso del descuartizador del Barrio de Peral; ambos en Cartagena. Los últimos ciento cincuenta años de historia de la trimilenaria los disecciona el escritor Antonio Parra Sanz (Madrid, 1965) en Cartagena Sangrienta (La Playa de los Libros) a través de una selección de las doce crónicas de los sucesos locales más oscuros; entre ellos, los crímenes de La Aljorra y Canteras o el linchamiento de ‘El Chipé’.

La mano detrás del recopilatorio es la del editor Emilio Tomás. Encargó al autor de novelas negras —algunas ambientadas en la ciudad portuaria que se patea su mítico personaje, el detective Sergio Gomes— la narración periodística de los principales crímenes para la colección ICUE de la editorial. Y como todo profesional tiene sus propios métodos, Parra Sanz puso como única condición la libertad de añadir una versión literaria en cada uno de los episodios. El resultado es un ‘true crime’ de un escritor de guante blanco que trata de entrar en la psicología de los protagonistas. ¿De todos?

Entonces, ha podido indagar en la propia historia de Cartagena a la vez que en su crónica negra.

Sí. Ha sido sobre todo un trabajo periodístico. He buceado fundamentalmente en las hemerotecas de los periódicos más importantes de la ciudad, y también en los diarios digitales. Incluso en los nacionales, porque algunos tuvieron repercusión nacional. El de Cala Cortina, la joven de Cantera, por ejemplo...

¿Qué hace que un crimen local salpique en el resto del país?

Fundamentalmente, la brutalidad y el morbo. Cuanto más brutal sea el crimen, más interés despierta en los medios nacionales. Despierta el morbo que todos, como seres humanos, llevamos dentro. Cuando no hay circunstancias especiales, reducimos el crimen solamente a una estadística. Es así de duro.

En esos casos, ¿la prensa distorsiona?

No estoy seguro de ello. A veces se eligen titulares más llamativos para que el lector se enganche a la noticia. Es cierto que ya no hay diarios especializados en crímenes, pero sí que, a la hora de gestionar una noticia y dársela al público, si es un titular más macabro, le va a atraer un poco más.

¿Hasta qué punto están instalados en el imaginario colectivo, sobre todo los últimos crímenes sobre los que indaga?

Menos de lo que creemos. Me he llevado una sorpresa porque hay mucha gente que no los conoce. Supongo que surge de una autoprotección del lector y ahora, con las redes sociales, es mucho más difícil que permanezca. La pervivencia es menor.

Eso lo pudo comprobar en la presentación del libro, en el museo del Teatro Romano de Cartagena. ¿Algún asistente tenía información privilegiada de los crímenes?

Sí. Pasó con Tiroteo en José María de la Puerta, donde uno de los delincuentes, por un asunto de una deuda, utilizó un rifle del calibre 22, según la prensa. Pero en la presentación un policía local que estuvo en la escena dijo que era en realidad una carabina. Y después del acto empecé a recibir llamadas y mensajes sobre crímenes que yo desconocía, que me dan casi para hacer una segunda parte.

¿Qué aporta la literaturización entonces a la crónica negra?

Aporta tranquilidad, porque cuando haces una versión literaria ha pasado un tiempo, para reflexionar y buscar diferentes puntos de vista. Con la literatura se busca la psicología de los personajes, adivinar qué se les pasó por la cabeza a alguno de los asesinos cuando cometió el crimen.

¿Se pueden llegar a comprender las razones de un asesino?

Es muy complejo porque se trata de un ejercicio de introspección muy duro. A mí me cuesta especialmente meterme en la piel de un maltratador de género, como en el caso de Rosa María Sánchez, el crimen de Canteras. Pero luego está el caso de 'El Chipé' y su trágico final. El concejal de la CNT en el ayuntamiento de Cartagena, Manuel Martínez Norte llevaba en un coche al 'Chipé', de vuelta a la cárcel, cuando una multitud los sorprendió zarandeando el vehículo para atrapar al delincuente. Manuel se apiadó de él, o buscó su propia supervivencia, y le dio un tiro en la cabeza; abrió la puerta, le entregó el cadáver a la multitud y salió zumbando de allí.

¿Por qué no se ha guardado alguna historia para su detective Gomes, o para otra novela? ¿La realidad superaba cualquier ficción?

A ratos lo pensé, pero si los hubiera convertido en una novela, la gente me habría llamado exagerado.

Quizá sea un mecanismo de defensa de los humanos. "Esas cosas aquí no pasan".

Es posible, pero por desgracia estamos expuestos a este tipo de cosas. Además, Cartagena ha crecido mucho en los últimos años, tanto para lo bueno como para lo malo. Hemos crecido en turismo, cultura, infraestructuras... Pero también se ha notado en el crimen en los últimos 20 o 25 años. Hemos pasado de unos años, en los 80 y 90, que parecía que los delitos arqueológicos se llevaban la palma, a una actualización criminal donde ya entra todo: desde mafias del este que trafican con droga y matan a uno de sus miembros, ‘El lituano mutilado’; a crímenes de género.

https://www.laopiniondemurcia.es/cultura/2026/05/11/antonio-parra-sanz-hubiera-convertido-130086139.html?fbclid=IwY2xjawSBqcRleHRuA2FlbQIxMQBzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEe8pJzbDzmysXBBr52lcEV4F3Hg1Hl8FItgTCHTaAryQcTSZ57le8LoBWn1Sw_aem_o9Mqh2qa5l-trX_NzZQUNw

miércoles, 20 de mayo de 2026

CARTAGENA SANGRIENTA EN MURCIA ACTUALIDAD

 

Rincón Literario de Paco Marín: «Cartagena sangrienta»

AUTOR:      Antonio Parra Sanz

EDITA:       La Playa de los Libros (2026, abril) -Icue-

Encuadernación: Rústica con solapas. Tamaño: 15 x 23 cm. Número de páginas: 152. PVP: 15,00 €. ISBN: 978-84-12983890

Cartagena es una gran ciudad que atesora misterios y una apasionante crónica negra. Crímenes célebres, como los acaecidos en las calles San Roque o Mayor; sucesos que convulsionaron la sociedad local –ahí están los registrados en La Aljorra o Canteras–; historias como el linchamiento de El Chipé, que se transmiten de generación en generación…

Asesinatos planificados y homicidios sorprendentes componen una obra concebida para que el lector juzgue los hechos y también se adentre, de la mano del autor, en las posibles motivaciones y la psicología de unos personajes grabados a sangre.

Hechos que se recogen en este libro:

  • “Crimen de la calle de San Roque” (1889).
  • “Crimen de la calle de la Piedra” (1926).
  • “Crimen de Los Habaneros” (1927).
  • “El Chipé y su trágico final” (1936).
  • “Crímenes de la Aljorra” (1948).
  • “Crimen de La Palma” (2008).
  • “Crimen de la calle Mayor” (2011).
  • “Crimen de Cala Cortina” (1014).
  • “El lituano mutilado” (2027).
  • “Tiroteo en José María de la Puerta” (2017).
  • “Crimen de Canteras” (2017).
  • “El descuartizador del Barrio de Peral” (2018).

Antonio Parra Sanz (Madrid, 1965) es profesor de Lengua Castellana y Literatura y de Escritura Creativa en Cartagena. Ejerce la crítica literaria en diferentes medios (La Verdad, Solo Novela Negra, El Quinto Libro), y es coorganizador de ELACT (Encuentro Literario de Autores en Cartagena) y de Cartagena Negra (CTN).

Tras treinta años como docente, ahora se dedica íntegramente a la literatura. Ha sido parte integrante de volúmenes colectivos y antologías de relatos. Es el creador de las novelas de la serie Sergio Gomes, “Ojos de fuego”, “La mano de Midas” (Premio Libro Murciano del año 2015), “Los muertos de las guerras tienen los pies descalzos”, “Gomes y Cía”. Ha publicado también las novelas “Acabo de matar a mi editor” y “Dos cuarenta y nueve”.

Libros de relatos: “Desencuentros”, “El sueño de Tántalo”, “Polos opuestos”, “Cuentos suspensivos” y “Malas artes”, así como varios ensayos, entre ellos “Tres heridas” –Aproximación didáctica a la Antología poética de Miguel Hernández- y un guion cinematográfico: “Mala reputación”.

Acaba de aparecer, como uno de los autores, en “España noir” conjunto de relatos negros de la editorial M.A.R. Editor.

Un placer charla con Antonio Parra Sanz… Gracias…

P.- ¿Cuándo, cómo y por qué nace «Cartagena sangrienta»?

R.- Nace de la mano del interés de Emilio Tomás y su editorial La Playa de los Libros, en concreto de la colección Icue, que trata temas cartageneros. Emilio me propuso reunir en un volumen aquellos crímenes que más hubieran impactado en la historia reciente de la ciudad y me pareció un proyecto muy atractivo, sobre todo teniendo en cuenta que a uno le gusta lo criminal, y bucear en hechos reales era una gran oportunidad como para desaprovecharla. Además, es una manera de compartir con el lector una parte de la historia de la ciudad, la crónica negra, que mucha gente tal vez desconozca, pero que siempre va emparejada con el crecimiento de cualquier ciudad. Cartagena ha crecido en las últimas décadas, y en ese crecimiento entran tanto lo bueno como lo malo.

P.- ¿Cómo se ha documentado?

R.- Acudiendo a los principales diarios regionales (La Verdad, La Opinión), pero también indagando en otros diarios digitales, sobre todo a medida que los crímenes se acercaban a la época actual. También ha sido de gran ayuda la labor de los cronistas de Cartagena (como Luis Miguel Pérez Adán), y también la de otros diarios nacionales, que también se ocuparon de los casos más renombrados (Cala Cortina, Canteras, etc.)

P.- ¿De qué manera ha estructurado cada historia?

R.- La única condición que le puse al editor cuando me encargó el proyecto fue que, además de narrar hechos reales e históricos, me permitiera dar mi visión literaria sobre ellos, así que la estructura ha sido la misma en todos los casos: una breve crónica de los hechos acaecidos, no tan exhaustiva como las de los periódicos pero sí lo suficiente como para poner al lector en situación, y luego un pequeño relato en el que he indagado en la visión de algún personaje, un testigo, algún asesino, pero ya con total libertad literaria. Me atraía mucho conjugar en un volumen lo real y lo literario.

P.- Con dicha documentación en la mano ¿cuál fue, posiblemente, uno de los años más «sangrientos»?

R.- Bueno, hay que señalar que se han elegido los crímenes por su repercusión, sus peculiaridades, brutalidad, la huella que dejaron en la ciudad…, es decir, que no están todos los que han sido (por desgracia, crímenes de violencia de género ha habido muchos más, y no se han reseñado, lo cual no quiere decir que los ignoremos). Pero atendiendo a las cifras, 2017 fue un año especialmente duro, con tres sucesos muy llamativos: el asesinato de un lituano en San Isidro, un tiroteo en la barriada de José María de la Puerta y el asesinato de la joven de Canteras a manos de un novio que le asestó 50 cuchilladas. Sin duda el año más sangriento.

P.- ¿Cuál de ellos le ha llamado más la atención y por qué?

R.- Hay muchos, desde los más antiguos, como el crimen del Molinete o el linchamiento de El Chipé, hasta el acuchillamiento de Rosa o el descuartizamiento de la mujer del Barrio de Peral, por la frialdad de su ejecutor. También el de Cala Cortina, por cómo se produjo y la repercusión que tuvo, y porque cuando lo que tienen que protegernos acaban con la vida de alguien no podemos evitar sentir cierta indefensión. Pero todos son llamativos, máxime para un escritor de novela negra, porque la mayoría de ellos podrían haberse convertido perfectamente en argumentos literarios, de hecho, incluso alguno, de haberlo reflejado, le habría parecido exagerado para el lector del género, pero bueno, ya sabemos que la realidad cuando quiere supera a la ficción. También es cierto que en Hollywood muchos de ellos se habrían convertido en carne de celuloide sin ningún problema, y son hechos que han ocurrido aquí.

P.- ¿Habrá un «Cartagena sangrienta II»?

R.- La verdad es que no me lo había planteado, pero el mismo día de la presentación hubo muchas personas que empezaron a darme datos de otros crímenes que desconocía, así que vamos a valorar la opción. Si eso sirve para que el lector cartagenero conozca un poco más la historia de su propio entorno, pues bienvenido sea. En lo personal, como adicto del género negro, la tentación será demasiado grande como para dejarla pasar.

P.- Venda su libro ¿por qué hay que leer «Cartagena sangrienta»?

R.- Por lo que comentaba en la pregunta anterior, creo que es una forma de conocer una parte de Cartagena de la que quizá muchas personas no tuvieran noticia, nos permite también conocer la naturaleza del ser humano y cómo a veces se deja llevar por el mal, y por último, porque podrán disfrutar de una docena de relatos breves con los que enlazamos literatura y realidad. 

P.- Sus planes a corto y medio plazo ¿son?

R.- Seguir leyendo mucho y avanzar mi siguiente proyecto, que tiene como protagonista a Lali Boamorte, una joven sicaria, o contratista externa, que lleva a cabo su trabajo tanto en Cartagena como en Madrid. Como ve, no hay manera de separarme del género negro.

https://murciaactualidad.com/rincon-literario-de-paco-marin-cartagena-sangrienta/?fbclid=IwY2xjawR6swpleHRuA2FlbQIxMQBzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEesDm2BOFcrT8uMI9_XcTSPzE0vXifOV2oXhNVJRx6Me-ypQQT0u0ChMCawoM_aem_ZBLGCbyq0ToUO9koxwW9Ow