Vistas de página en total

Mostrando entradas con la etiqueta Sólo Novela Negra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sólo Novela Negra. Mostrar todas las entradas

miércoles, 5 de agosto de 2020

EL MAL DE CORCIRA - LORENZO SILVA

El mal de Corcira de Lorenzo Silva por Antonio Parra




Fotografía: Aniol Resclosa

Título

El mal de Corcira


Datos publicación

Editorial Destino. Barcelona 2020. 544 págs.

 

Autor

 

Lorenzo Silva (Madrid, 1966) ha escrito, entre otras, las novelas La flaqueza del bolchevique (finalista del Premio Nadal 1997), Noviembre sin violetas, La sustancia interior, El urinario, El ángel oculto, El nombre de los nuestros, Carta blanca (Premio Primavera 2004), Niños feroces, Música para feos y Recordarán tu nombre. En 2006 publicó junto a Luis Miguel Francisco Y al final, la guerra, un libro-reportaje sobre la intervención de las tropas españolas en Irak y en 2010 Sereno en el peligro. La aventura histórica de la Guardia Civil (Premio Algaba de Ensayo). Además, es autor de la serie policíaca protagonizada por los investigadores de la Guardia Civil Bevilacqua y Chamorro. Con uno de sus títulos, El alquimista impaciente, ganó el Premio Nadal 2000 y con otro, La marca del meridiano, el Premio Planeta 2012. Desde 2010 es guardia civil honorario.

 

Sinopsis de la obra

 

          Un varón de mediana edad aparece desnudo y brutalmente asesinado en una solitaria playa de Formentera. Según varios testimonios recogidos por la Guardia Civil de las islas, en los días previos se le había visto en compañía de distintos jóvenes en locales de ambiente gay de Ibiza. Cuando sus jefes llaman a Bevilacqua para que se ocupe de la investigación y le informan de la peculiaridad del muerto, un ciudadano vasco condenado en su día por colaboración con ETA, el subteniente comprenderá que no es un caso más.

          Para tratar de esclarecer el crimen, y después de indagar sobre el terreno, Bevilacqua tendrá que trasladarse con su equipo a Guipúzcoa, el lugar de residencia del difunto, a una zona que conoce bien por su implicación casi treinta años atrás en la lucha antiterrorista.

          Allí deberá vencer la desconfianza del entorno de la víctima y, sobre todo, lidiar con sus propios fantasmas del pasado, con lo que hizo y lo que dejó de hacer en una «guerra» entre conciudadanos, como la que veinticinco siglos atrás hubo en Corcira  —hoy Corfú— y que Tucídides describió en toda su crudeza. Esos fantasmas le conducirán a una incómoda pregunta que como ser humano y como investigador criminal le concierne inexcusablemente: ¿en qué medida nos conforma aquello contra lo que luchamos?

 

Reseña

Volver

 

          Puede que no con la frente marchita, pero sí con alguna que otra nieve plateada en la sien, así regresa Bevilacqua en esta décimo segunda entrega de la serie, y lo decimos en singular porque Lorenzo Silva, sabedor de lo que se le venía encima a su personaje, le concede a Chamorro un pequeño descanso, motivado por un tiroteo durante un asalto. Como lector, uno se previene ante la ausencia de Virginia, pero el autor madrileño nos tranquiliza enseguida, y es que hay un viaje en el tiempo que al subteniente le corresponde hacer en solitario.

          ¿Hablamos de memoria? No estrictamente, hablamos de dos tramas muy bien imbricadas, y de una que dará entrada a la otra. A saber, la muerte de un hombre en Formentera, apaleado en lo que parece responder a un asunto sexual, llevará hasta allí a Bevilacqua, claro que para justificar el viaje, y la intrusión en otra casa que no es la suya, hay que atender a la identidad del finado: un antiguo colaborador de ETA.

          Y esas tres letras dan paso a la segunda de las tramas, o lo que es lo mismo, reactivarán la memoria de Vila y de sus tiempos pasados en el País Vasco, durante los años del plomo, durante una época en la que ser de la benemérita suponía llevar una diana en la espalda y padecer no sólo el miedo, sino también el desprecio de gran parte de la población vasca.

          Ése es el viaje que Bevilacqua ha de realizar en soledad, porque el lector necesita también esa intimidad, precisa conocer los motivos que llevaron al joven Rubén a solicitar aquel destino, cuando todo el que podía salía huyendo de allí, a habitar en Intxaurrondo, con lo que ese nombre ha significado para nuestra historia reciente, e incluso a intentar infiltrarse en los entornos más hostiles del terrorismo abertzale. Eso sí, Lorenzo Silva se muestra atemperado, no hay ningún proselitismo salvo la intención de llamar a las cosas por su nombre, algo que tampoco es fácil al hablar de una cuestión que todavía supura en la memoria española.

          Con una sabia alternancia de capítulos, hace frente también a la investigación del homicidio, y junto a Arnau, que es quien le acompaña durante dos tercios de la novela, vemos al Vila de siempre, escrupuloso, detallista con los pies ajenos que no quiere pisar, algo rebelde con sus mandos hasta donde puede serlo, y empecinado por encontrar la verdad, casi tanto como a la hora de asegurarse de que no sea la mentira la que triunfe.

          En mitad de esos vaivenes que le traen los recuerdos, hay reflexiones, claro, sobre la justicia, la verdad, los años, la familia (sorprende ver cuán distintos están resultando Bevilacqua padre y su vástago, ya metido de lleno en la empresa), la soledad, la amistad y quién sabe si sobre algo más.

          Hay quienes afean el hecho de que una novela negra tenga quinientas páginas, defendiendo que las tramas deben ser más escuetas, yendo siempre al grano, pues bien, aquí no sólo no sobra una sola página, sino que incluso podemos echar en falta alguna más, porque ese viaje al pasado, con sus dolores y certezas, nos ancla al libro y al propio personaje, completando un poco el círculo de lo que necesitábamos saber todavía de Bevilacqua.


https://www.solonovelanegra.es/el-mal-de-corcira-de-lorenzo-silva-por-antonio-parra/?fbclid=IwAR3cIfYUdd5y-aavRsGke2v4L1hbygTKCv6TIXjv4XliqLUg-1w4Vy7CqYk

martes, 20 de noviembre de 2018

NUNCA BOMBARDEES PEARL HARBOR - JAVIER HERNÁNDEZ

Nunca bombardees Pearl Harbour- Reseña

‘Nunca bombardees Pearl Harbour’, novela del escritor Javier Hernández, reseñada por nuestro colaborador Antonio Parra

Título
Nunca bombardees Pearl Harbor.
Datos publicación
M.A.R. Editor. Madrid 2018. 272 págs.

Datos del autor

Javier Hernández (Santa Cruz de Tenerife, 1968) Abogado y funcionario de carrera, forma parte de la corriente “boom extra periférico de la novela negra”, con epicentro en las islas del sur. Para el narrador, el auténtico patrimonio de una sociedad es su memoria, y así lo refleja en la serie del investigador Mat Fernández. Con su primera entrega, Un camino a través del infierno recibió la Mención Especial del jurado del Premio Internacional de Novela Negra L’H Confidencial 2013.
Los ojos del puente ganó el IV Premio Wilkie Collins y la consideración de los lectores en el Premio Novelpol 2015 como segunda mejor novela negra en España en 2014. Nunca bombardees Pearl Harbor es no solo la continuación de la saga, sino la confirmación de la serie como una de las más potentes en el panorama nacional. Su obra novelística se completa con El fondo de los charcos(finalista del Premio Benito Pérez Armas, 2009), Los días prometidos a la muerte (programa Canarias Lee, 2012), El sueño de Goslar (programa Santa Cruz Ciudad leída, 2013) y Mientras mueres. Finalista del XIII Premio Internacional Sexto Continente de Relato Negro por El eco de Cobain y Segundo Premio del Concurso de Relatos Ciudad del Rosario 2012 por Cajonera City. Es el Comisario del prestigioso festival atlántico de novela negra Tenerife Noir.

Sinopsis de la obra

Nunca bombardees Pearl Harbor es el esperado regreso de Mat Fernández, el investigador en torno al que gira la exitosa saga negra y criminal que componen, junto a esta novela, Los ojos del puente y Un camino a través del infierno. Con este volumen se culmina un ciclo que ha colocado a Javier Hernández Velázquez en lo más alto de la novela negra creada en español.
Los spaghetti western de Sergio Leone, los acordes de Ennio Morricone, los estudios en Esplugas de Llobregat, la Cataluña del procés. ¿Qué hace un investigador chicharrero en esta historia?
El asesinato de un joven en el barrio del Raval origina que dos mujeres remuevan terribles hechos del pasado y se pongan en contacto con Mat Fernández para esclarecer la muerte. Un suceso cuya única pista es un montaje de escenas eliminadas de la Trilogía del Dólar de Sergio Leone y que genera una pregunta: ¿por qué han contratado a un investigador tinerfeño, sin licencia, para resolver un caso en Barcelona? Los acontecimientos abren una vía insospechada a nuestro personaje y relacionan el caso que tiene entre las manos con su pasado. Un asunto que comienza a cerrarse sobre él, a medida que avanza en la investigación, introduciéndolo en un juego peligroso que gestionan unos profesionales de la muerte denominados “rastreadores”. Mientras avanza hacia el esclarecimiento del caso, el destino le revelará a Mat que la suerte final no será otra cosa que encontrar respuestas a preguntas que nunca se hizo sobre su pasado.

Reseña

Ojos de serpiente
Echar los dados a rodar supone jugársela, y a veces las cosas no salen como uno pretende, a veces el resultado son dos unos, o esos ojos de serpiente, como llaman a la tirada los americanos. A Mat Fernández le ha caído una tirada parecida en esta novela, porque es doblemente contratado para un macabro juego consistente en descifrar un código oculto en metraje inédito de películas de Sergio Leone, aquellos western que revolucionaron la estética del género, rodados en los páramos desérticos de Almería.
Javier Hernández nos trae de nuevo a su detective, zarandeado por el pasado desde su Santa Cruz natal, y le hace cruzarse toda España hasta dejarlo en una Barcelona que respira el ambiente viciado del enfrentamiento, contra España y en su propio interior, porque hay algunas voces que no quieren esa independencia, o al menos no la quieren si con ella han de perder privilegios que han ostentado durante siglos. Políticos corruptos, OPAS hostiles, empresas biomédicas, rastreadores capaces de acabar con la vida de cualquiera, un joven muerto al que le falta una mano…
Y Mat Fernández en medio de todo, jugando con cartas marcadas por otros, con dados cargados que nunca llegan a asomarse al seis, porque además el tiempo y un viejo amor tampoco lo permiten. Con una prosa dura, golfa a ratos, Javier Hernández nos va metiendo poco a poco en una trama llena de equívocos, de falsedades, de muertos sustituidos, de ajustes de cuentas, de amores perdidos y nunca vueltos a encontrar del todo.
Una trama entre la que el detective se irá moviendo como pueda, percatándose de que el tiempo va pasando para todos, y de que es un enemigo al que nunca se puede vencer. Hay diálogos memorables, innumerables referencias al cine, de antes y de ahora, a la música, al baloncesto, a la política, al pasado de Santa Cruz, en definitiva, todo el ideario de Mat Fernández y, por qué no decirlo, del propio Javier Hernández.
Esos capítulos breves, esos saltos transoceánicos, los bares, las mujeres que ocultan mucho más de lo que dan, los duros de toda la vida, los villanos con dinero e infraestructuras, los rufianes de la política, un padre protector al que no le queda mucho tiempo, todo se vuelve oscuro como la pez para que hundamos las manos en ella y nos quedemos ahí atrapados, pendientes del próximo golpe, de la siguiente confesión, del pequeño reducto propio que nunca debió ser bombardeado porque lo defenderíamos con uñas y dientes. Eso sí, con el aliento suficiente como para poder lanzar los dados una vez más.
https://punica.es/nunca-bombardees-pearl-harbour-resena/?fbclid=IwAR3Q7Ne93efaKzQbM-BtHZOaps-EkwSenZjRQLvkD9WM3Ni0G23-dT-x1rU

sábado, 17 de noviembre de 2018

ESTUDIO EN LILA - Mª ANTÒNIA OLIVER

Estudio en lila- Mª Antònia Oliver- Reseña

Antonio Parra reseña ‘Estudio en lila’, de la escritora Mª Antònia Oliver

Título

Estudio en lila.
Datos publicación
Versátil Ediciones. Barcelona 2018. 214 págs.

Datos del autor

Maria Antònia Oliver nació en Manacor en diciembre de 1946. Ya de muy joven se sintió atraída por la literatura como lectora y como poeta incipiente. Cuando publicó su primera novela, Cròniques d’un mig estiu, solo tenía 23 años, pero un escritor tan reconocido como Lorenzo Villalonga afirmó que la joven llegaría muy lejos.
Y así fue. Desde aquel octubre de 1970 Maria Antònia se creó un nombre de prestigio en el mundo de la literatura. Ha llegado a muchísimos lectores de Europa y de Estados Unidos a través de las traducciones de sus obras al inglés, al francés, al italiano, al alemán, al portugués… La autora ha cultivado diversos géneros a lo largo de su vida: novela, cuento, teatro, guiones y reportajes. También ha traducido al catalán autores como Virginia Wolf, Jules Verne, Mark Twain, Robert Louis Stevenson o Herman Melville. El año 2016 ganó el Premio de Honor de las Letras Catalanas.
Sinopsis de la obra
En Estudio en Lila, la «detectiva» Lonia Guiu, deberá localizar a una adolescente que ha huido de casa de sus padres: está embarazada a causa de una violación. Además una misteriosa anticuaria contrata sus servicios para encontrar a tres hombres, supuestamente vinculados con la falsificación de obras de arte, aunque Lonia sabe que miente más que habla y no va a ser fácil perseguir su rastro, porque nada es fácil para una mujer como ella en la Barcelona de los 80. Una novela de acción, misterio, humor y mucho feminismo de una de las autoras pioneras del género negro en España

Reseña

Lonia Guiu
Bien podríamos encabezar esta reseña con el título de “Los orígenes”, puesto que a Lonia Guiu le cabe el honor de haber roto moldes, de haberse convertido en una de las primeras investigadoras de nuestra literatura, a la que no todo el mundo conoce debido a que en su momento esta novela únicamente se publicó en catalán. Hoy, por fortuna, Versátil Ediciones ha iniciado con ella una colección que rinde homenaje a las pioneras, en un plano doble, tanto homenajeando a autoras como Maria Antònia Oliver, de las primeras en escribir novela negra, como a la propia Lonia, porque en los años ochenta no había protagonistas femeninas en el género.
Todo, por tanto, han de ser felicitaciones, pero es que cuando se abre la novela toda va mejorando aún más, esta obra es de ésas que se ganan al lector ya con el primer capítulo, porque la voz narrativa de la “detectiva”, como ella misma se denomina, es tan potente que su primera persona nos coge por la pechera y nos sacude de manera inolvidable. Además, la manera, directa y concisa, en la que se plantea la trama, con sus dos casos, logra que estemos deseando llegar al capítulo siguiente. Y todo ello en una Barcelona vanguardista, porque la ciudad condal se empezaba a reinventar en aquellos primeros años de libertad, unos tiempos que no están tan lejanos y entre los que aún hay mucha zona que transitar.
Maria Antònia Oliver nos regala, además, a una mujer de empuje, rompedora de tabúes, con su licencia de investigadora, con un ayudante a sueldo, Quim, cuya personalidad es una joya narrativa, una mujer capaz de portar armas si hace falta, aunque no de fuego, para plantarle cara al matón más pintado, como tenemos ocasión de comprobar. Una mujer algo extemporánea, porque sí tiene el sitio profesional que se ha encargado de perseguir, no como otras muchas que participaron activamente en los cambios sociopolíticos y que por desgracia no vieron el esfuerzo recompensado.
Aun así, la caspa de cuarenta años no se elimina con una simple sacudida, y la autora lo sabe muy bien, porque las reminiscencias de uno de los casos, la fuga de Sebastiana, se encarga de recordárselo, cuando la posibilidad de una maternidad solitaria era una cruz que caía sobre ciertas familias con todo el peso del oprobio. Encontrar a la joven es una parte del trabajo, encargado por amistad mallorquina, algo a lo que Lonia no se puede sustraer, pero hay otro caso, la identificación de tres hombres que algo le han hecho a una anticuaria de postín que no acaba de ser muy sincera, con lo que el trabajo de Lonia terminará por ser casi triple.
Tráfico de obras de arte, filipinos enigmáticos, empresas de buques con extrañas tapaderas, una clienta que de sincera tiene muy poco, algún que otro ataque, policías sombríos y corruptos, algo propio de aquellos años. Una combinación de vértigo que nos lleva en vilo a cada descubrimiento que va haciendo Lonia, incluso cuando lo profesional y lo personal se andan entremezclando.
Muchos motivos hay para que nos felicitemos, por la traducción de Manuel Quinto, por la oportunidad, por el desparpajo de Lonia, porque es de justicia reconocerle su lugar en el panorama de las mujeres de nuestro “noir”. Ahora solo queda disfrutar de este soplo de aire fresco, que permanece tan natural como si se hubiera escrito ayer mismo.
https://punica.es/estudio-en-lila-ma-antonia-oliver-resena/?fbclid=IwAR1vsMjA9pW5Oq4jbEVSSUJmbZRuiXDiXnUhw6fwUXWTgW0Wc3hj1K11Z-Q

LAS VOCES DE CAROL - CLARA PEÑALVER

Las voces de Carol- Reseña

En Solo Novela Negra publicamos la reseña de ‘Las voces de Carol’, novela de Clara Peñalver

Título
Las voces de Carol.
Datos publicación
Ediciones B. Barcelona 2018. 402 págs.
Datos del autor
Clara Peñalver nació en Sevilla el 23 de abril de 1983 y se considera muy afortunada por celebrar su cumpleaños el día del Libro. Es licenciada en Biología por la Universidad de Granada, ciudad en la que vive y de la que se declara fervientemente enamorada. Es autora de Sangre (Premio Mejor Escritora Novel en el Festival Imaginamálaga 2010) y de los libros que forman la serie de Ada Levy (Cómo matar una ninfa, El juego de los cementerios y La fractura del reloj de arena). También ha escrito La venganza de Ada, un relato corto protagonizado por esta intrépida detective, publicado en la edición digital de las dos primeras entregas de la serie. Además, con la editorial Beascoa, Clara publica una línea de libros muy diferente: la colección «Hoy estoy…», formada por títulos infantiles centrados en la creatividad y la inteligencia emocional. Asimismo, Clara Peñalver ha sido la presentadora, durante un par de temporadas, del programa sobre arte de RTVE La mitad invisible.

Sinopsis de la obra

El caso de Abril Zondervan conmociona a la opinión pública: la escritora de éxito internacional ha aparecido muerta, aparentemente sin signos de violencia, en su casa de Málaga. ¿Quién puede haberla asesinado, si es que realmente se trata de un homicidio?
La inspectora Carol Medina es la encargada de la investigación. Se toma demasiado en serio su trabajo y suele salirse del camino marcado. Quienes la conocen bien saben que su obsesiva labor policial es también una manera de no tener que enfrentarse a su caótica vida privada.
Cuando Carol descubre que Abril, diagnosticada de esquizofrenia, llevaba años sin medicarse, tiene que adentrarse en la fascinante cabeza de la víctima. La novelista era una «escuchadora de voces» que había aprendido a convertir la complejidad de su mente en un material literario de primera clase.
En una ciudad de Málaga que bajo su apariencia luminosa esconde un lado oscuro, Carol irá avanzando en la investigación de un caso lleno de aristas, giros y sorpresas, a lo largo de un thriller que arrastra al lector sin darle respiro hasta el inesperado desenlace de las últimas páginas.

Reseña

Psicología y crimen
Se ha hecho esperar el regreso de Clara Peñalver pero ha merecido la pena, porque la autora sevillana afincada en Granada, meticulosa donde las haya, ha empleado todo este tiempo de manera magnífica para ofrecernos ahora una novela de procedimiento policial impecable, donde los métodos de las fuerzas del orden de Málaga están reflejados con una fidelidad como pocas veces podemos disfrutar en una obra. Vaya por delante ese mérito porque es uno de los puntos fuertes de la novela.
Pero obviamente no es el único, si fuera así no estaríamos hablando de Clara Peñalver. Hay un componente psicológico en la obra que nos adentra en la mente, un tanto atormentada, de Carol Medina, quien arrastra un episodio anterior que le provocó “tres muertes”, como ella misma indica, y cuyos detalles le evitamos ahora al lector porque debe encontrarlos leyendo estas páginas.
Hablamos de psicología porque sin ella sería muy difícil explicar esta trama, porque es necesario entrar también en la mente de Abril Zondervan, la escritora que aparece muerta y cuyo caso debe investigar Carol, en una especie de correspondencia empática porque acaso en esa comisaría no haya nadie más preparado que ella para entender a una víctima que, además, era una “escuchadora de voces”.
Y vamos llegando a otro punto destacable de la obra, esa dolencia, que no debería tratarse solo como una consecuencia de la esquizofrenia, puede controlarse, y de hecho la escritora fallecida llegó a aprender a convivir con unas voces que a su muerte a ratos parece que pasan a ser propiedad de Carol. De nuevo hemos de regresar a la palabra clave: empatía, palabra que le da a Carol Medina muchos enteros para sobrevivir y poder acercase a la resolución de un caso que se presenta enormemente complicado.
Recapitulando, tenemos a un personaje complejo, unos métodos policiales más que fidedignos, y una profundización psicológica importante. ¿Falta algo más? Naturalmente que sí, y la habilidad de Clara Peñalver sabe encontrarlo y mostrarlo desde el primer momento, ese algo no es ni más ni menos que el ambiente policial, con un superior un tanto tibio del que el lector no sabe bien qué opinar, y un compañero forzado para Carol, a quien ella misma apoda la Hiena, que es todo lo contrario a la inspectora y que precisamente por eso terminará por derribar un buen número de sus barreras. A ella le repele, pero Hernández es uno de esos personajes que se gana al lector apenas en un par de apariciones.
Que nadie se olvide del caso en sí, la muerte de Abril Zondervan esconde mucho más de lo que muestra, y establecerá conexiones con otros casos. Y para que la novela quede ya completa, hay cierto aspecto personal de Carol que anda flotando en el ambiente y que debe ser solucionado. Como se ve, un gran trabajo de Clara Peñalver, que no ha dejado nada al azar. Ahora toca que nosotros lo disfrutemos.
https://punica.es/las-voces-de-carol-resena/?fbclid=IwAR1vUUqNo88BHOig-B7iqlSq9plDJf7Stw4xOmYX6ORyAJTDOkIFUyJ9h3Y

sábado, 10 de noviembre de 2018

EL CASO DE LAS JAPONESAS MUERTAS - ANTONIO MERCERO

El caso de las japonesas muertas- Reseña

‘El caso de las japonesas muertas’, de Antonio Mercero, reseñada por Antonio Parra

Título
El caso de las japonesas muertas.
Datos publicación
Alfaguara Negra. Madrid 2018. 353 págs.

Datos del autor

Antonio Mercero Santos (Madrid, 1969). Periodista de formación, en 1994 cambia de rumbo profesional y empieza a trabajar como guionista en series como Farmacia de guardia y Hospital Central (Premio Ondas 2005), entre otras. Asimismo, es autor de los guiones de las miniseries El pactoEl Rey, sobre la vida de Juan Carlos I y, en cine, ha colaborado en el guion de La vergüenza, de David Planell, y es coautor, junto a Gracia Querejeta, del guion de Quince años y un día (2013, Biznaga de Plata al mejor guion). En 2012 publicó su primera novela, La cuarta muerte, a la que siguió La vida desatenta, posteriormente ha dado a la imprenta las dos primeras entregas de la serie de Sofía Luna, El final del hombre y El caso de las japonesas muertas.

Sinopsis

Recién reincorporada a la Brigada tras la cirugía de reasignación de sexo, Sofía Luna se ve obligada a investigar un misterioso caso. ¿Quién es este asesino que escoge a sus víctimas, todas japonesas, en el centro turístico de Madrid? Todo parece apuntar hacia el peculiar mundo de los viajes turísticos organizados y el más peculiar aún de personas asexuales, un grupo que rechaza la hipersexualidad de la vida moderna y tiene como animal favorito la estrella de mar.
Luna y su equipo, al que se suma una traductora de japonés que busca algo más que colaborar, tendrán que trabajar bajo una fuerte presión mediática, sobre todo cuando desaparece la hija del embajador de Japón. A este caso, que parece irresoluble, se suma otro que golpea a la inspectora en lo más íntimo: su padre, con el que no se habla desde hace años, ha matado a un hombre, supuestamente en defensa propia.

Reseña

Sofía Luna
Encontrarse con un personaje como Sofía Luna, cuando aún trataba de ser Sofía y no Carlos, fue una auténtica delicia, vaya por delante entonces el ruego para que el lector lea en cuanto pueda la primera entrega, El final del hombre. Pero reencontrarse con ella en esta segunda trama de la serie ya supera cualquier expectativa, porque al fin se operó, ha pasado el tiempo de la recuperación y se reincorpora a sus funciones aun cuando no todas las heridas, al menos las psicológicas, estén cerradas.
Es de suponer que Antonio Mercero sabía muy bien lo que hacía cuando diseñó a un personaje que nos ha ganado a todos, conquistándonos sin que el tema de su transexualidad haya sido nada traumático, sino un hecho, capital, eso sí, en la vida del propio personaje. Que la novela negra agradece giros como estos es un hecho, que supone un guiño hacia los tiempos actuales, también, pero detrás de todo ello no podemos olvidar que hay unas tramas bien urdidas, y una prosa establecida con muy buen criterio.
Por no hablar de la galería de personajes que acompañan a Sofía, una ex mujer que ahora es su mejor amiga y confidente, un hijo que parece haber superado las reticencias iniciales a la hora de aceptar el cambio de sexo de su padre, y unos compañeros, antigua amante incluida, entre los que la nueva Sofía va calando poco a poco, pero que aún no se han desprendido del todo de los prejuicios.
Si vamos a lo magro del caso, Mercero sigue esa línea de explotar la actualidad, porque esta vez las víctimas son jóvenes japonesas de turismo por Madrid, que además han elegido la opción de la asexualidad, otra manera de vivir el sexo, o mejor dicho de vivir sin el sexo, algo que hará que la propia Sofía se entregue a más de una reflexión, porque ella misma anda buscando también su nuevo camino sexual.
Por si no fuera suficiente con la sombra de un asesino en serie, nos encontramos con un astuto giro cuando el padre de Sofía es acusado nada menos que de asesinato. El hombre que repudió a su hijo se encontrará ahora frente a una hija a la que no reconoce pero a la que pedirá el favor más difícil de su vida. Aquí entramos en otra trama que tiene que ver con la extorsión, aunque sin abandonar tampoco los tintes sexuales.
Como ven, no hay lugar para el respiro, y de ello se encarga el propio Antonio Mercero con un ritmo trepidante y una sucesión de hechos que no es que atraigan al lector, es que lo meten de lleno en el coche que comparten Sofía y Laura, y ya no le dejarán bajar hasta el final, cuando vayamos llegando a una resolución demoledora. Cada vez falta menos para la tercera entrega.
https://punica.es/caso-de-las-japonesas-muertas-resena/?fbclid=IwAR2wp7MCJC3iVbupD9zLbb92nRbAhBlTzvsN2jNQ4psSrsdtrs_smDxre00

domingo, 22 de abril de 2018

TIEMPO DE RATAS - MARC MORENO

0

Tiempo de ratas – reseña

Tiempo de Ratas, de Marc Moreno

Reseña de Antonio Parra Sanz

Lo verdaderamente negro
El segundo título alumbrado por la Editorial Milenio en su colección Marrajo lleva nada menos que la firma de Marc Moreno, que algo sabe de esto de la novela negra y que dirige el festival de Vilassar de Noir, además de ser el director de la editorial Llibres del Delicte. Y de eso precisamente, de delitos, saben también mucho Eloy, Charly y El Mentiendes, el “trío de ratas” que sobrevive en un universo tan hostil como puede ser el barcelonés barrio de La Verneda.
El caso es que igual la novela para muchos no es negra, van a pensar que  trasciende los colores porque, si bien hay una investigación, no está motivada por un crimen, eso llegará más tarde, los crímenes, vaya, y lo harán casi en cascada. Entonces, se preguntará el lector, ¿si no es negra qué hace aquí? Sencillo, sí tiene una ambientación de lo más negra, a saber, tenemos clanes y mafias de la droga, matones, policías corruptos, cocaína de la mejor calidad, alguna mujer capaz de vender su clítoris por una buena raya, amenazas de muerte, bares mugrosos y un misterio, sí, ahí está la clave, en los ocho kilos de polvo que Eloy recibe para custodiarlos temporalmente y que se convierten en su mayor quebradero de cabeza.
A estas alturas ya da lo mismo el color de la novela, aunque lleve otro rasgo muy propio del género: una profunda crítica social. A esta alturas lo que nos importa, amén de saber si Eloy podrá salir vivo del embolado en el que le metió su vecino Andreu, es la fuerza y el vértigo de la historia, es el presente en el que Marc Moreno decide que esté narrada, y por supuesto es esa primera persona de Charly, narrador testigo que nos va desgranando en todo momento la ebullición que se vive en La Verneda, independientemente de la farlopa que el incauto Eloy haya ido regalando por ahí.
Ese vértigo no es fácil de mantener, para ello su autor se sirve de un buen número de flecos argumentales de los que nos invitará a ir tirando, y que nos llevan a esa crítica social antes mencionada: la ausencia de futuro entre los jóvenes, los desahucios inmisericordes, los parados de larga duración, las mujeres maltratadas, los mossos corruptos que además taponan cualquier posibilidad de huir del barrio, los gitanos que manejan el narcomercado (la sombra de los Lodowinsky es muy alargada), las jóvenes que se abren de piernas por una raya aunque quisieran, y no pueden, abrir también su corazón, el hachís, el alcohol, el camarero chino, los viejos viciosos que van a pescar jovencitos y a “patrocinarlos” en Las Ramblas.
Es  mucho más que crítica social, es todo un universo del lumpen que dejará colmado al lector más exigente, porque además hay un buen puñado de guiños en la trama, de manera que Marc Moreno no deja de sorprendernos ni un solo momento. ¿Que no hay investigación policial? Ni falta que hace, recuerden por qué llegó a este tipo de literatura el calificativo de negra, por el ambiente delictivo que se respiraba en ellas, lo demás ha sido contagio de “misterio, policiaca, policial, de procedimiento, de investigación doméstica…”, así que al final la negra de verdad sí era ésta. No podrán ni parpadear.
Sinopsis:
Editorial Milenio. Barcelona 2018. 231 páginas.
Esto empieza cuando un camello tiene que salir por piernas y le enchufa una mochila llena de farlopa a su vecino de rellano. Ocho quilitos de nada. Y que se la guarde mientras él está fuera. Eloy —porque el vecino se llama Eloy— se acojona, se caga encima, no sabe qué hacer. Y así pasa las semanas, muerto de miedo con los ocho quilos escondidos bajo la cama. Pero un día, para vacilar con los colegas en el parque, coge un poco de coca. Y después un poco más. E invita a unas tías, también. Qué fiestones, nen. Y todos quieren colocarse con él, en el barrio. El rey del mambo, vaya. Pero eso llama la atención de los mafiosos de La Verneda, los rivales del camello huido, los mossos corruptos…, que cada vez tienen más ganas de saber quién es ese Eloy y de dónde sale la farlopa que esos pringaos se están metiendo.
(Publicada en Solo Novela Negra: https://punica.es/tiempo-de-ratas-resena/)
No hay texto alternativo automático disponible.
(LA VERDAD, "ABABOL", 14/4/2018)

LA MANIOBRA DE LA TORTUGA - BENITO OLMO

1

La maniobra de la tortuga – reseña #2

La maniobra de la tortuga

Nueva reseña sobre una novela esencial del género negro español La maniobra de la Tortuga, del escritor Benito Olmo de nuestro crítico literario Antonio Parra Sanz.

La maniobra de la tortuga
Suma de Letras. Barcelona 2016. 360 páginas.
Sinopsis de la obra
Empujado por el infortunio, el irreverente inspector Manuel Bianquetti se ve obligado a aceptar un traslado forzoso a la comisaría de Cádiz, un destino previsiblemente tranquilo que se verá alterado con el hallazgo del cadáver de una joven de dieciséis años. Una muerte violenta que le traerá reminiscencias de un pasado del que no logra desprenderse.
A pesar de la oposición de sus superiores, el inspector Bianquetti emprenderá una cruzada solitaria para atrapar al culpable siguiendo el rastro de unas evidencias que podrían no existir más allá de su imaginación. La realidad se va oscureciendo en la medida en la que el lector va devorando páginas al tiempo que participa junto al protagonista en la investigación de un caso cada vez más turbio y escabroso.
 Resistir o vengarse
            Sitúen a un policía a cientos de kilómetros de su hábitat natural, condenado a un exilio forzoso por haber acabado con el indeseable que maltrataba a su hija. Añádanle el derrumbe de su matrimonio y una acogida más bien fría y escéptica por parte de sus nuevos superiores, que tienen que cargar con él porque expulsarle del cuerpo parecía un castigo desmedido. Pónganle a trabajar en el archivo en lugar de dejarle investigar y estarán contribuyendo a fabricar una bomba de efectos retardados.
            En esa tesitura se encuentra Manuel Bianquetti, a quien Benito Olmo ha trasladado, desde su Madrid original, a la ciudad de Cádiz, para desaliento del inspector y desasosiego de Tejada, un comisario algo turbio. Así que ese policía arrasado se aferra al tabaco y a la cerveza, como complementos de los escrúpulos, que son lo último que le queda. Y eso precisamente es lo que le impulsará a hacer suya la investigación de la muerte de la joven Clara Vdal, que fue brutalmente violada antes de que acabaran con su vida. Demasiadas analogías como para dejarlas pasar por alto.
            Con unos capítulos breves como trallazos, fechados y datados para mayor gloria del lector escrupuloso, Benito Olmo se descuelga con una novela canónica, en la que el investigador, por su condición de desplazado, está más solo que nunca, y eso es precisamente lo que le hace más peligroso, eso y la necesidad de plantarle cara a los que se creen impunes, a los que toman el bien y el mal como un felpudo en que limpiar las babas de su mala conciencia.
            El camino de Bianquetti está sembrado de cristales rotos, de agujeros en el alma como si se tratara de un traje viejo, de coches destartalados, tabaco rancio, y bureles más rancios todavía, pero también de alguna sombra dulce, como la que proyecta Cristina, un enfermera que logró escapar del infierno e intenta, a salto de mata, forjarse una vida nueva.
            Los temas no son novedosos, Benito Olmo conoce lo que es la novela negra y se pliega a sus características, pero dejando que los dos metros de Bianquetti marquen el ritmo, permitiéndole deambular por Cádiz como si fuera un perro de combate al que alguien le hubiera retirado de la arena antes de tiempo. De esa forma, el ritmo de la novela sigue un camino uniforme, tan solo pausado por aquellos capítulos en los que se nos desvelan cuestiones del pasado de Cristina, como si su vida fuera también necesaria para que el lector encuentre el debido contrapunto en la novela.
            Lo demás llegará a base de tesón y unos cuantos golpes, algunas alianzas de ocasión y ciertos planteamientos que harán al lector moverse entre dos opciones demoledoras, bien emplear la estrategia de la tortuga, refugiarse en el caparazón hasta que todo pase, bien encarar la venganza como una necesidad vital. Que cada uno haga su elección.
(Publicada en Solo Novela Negra: https://punica.es/la-maniobra-de-la-tortuga-resena-2/)

ASESINOS INOCENTES - JOSÉ JAVIER ABASOLO

Asesinos Inocentes- Jose Javier Abasolo

Editorial Erein. Donostia 2017. 392 páginas.
Sinopsis:
Markel Zugasti es un joven abogado con instintos depredadores cuyo máximo objetivo en la vida, tanto personal como profesionalmente, es hacer siempre lo que más le conviene, sin ningún tipo de ataduras morales, y aumentar lo máximo posible su cuenta de resultados.
Desgraciadamente para él su vida cambiará cuando, a requerimiento de una vieja amiga, decide hacerse cargo de la defensa de un hombre que ha sido acusado de asesinato, para sorpresa de todos sus allegados, que le consideran una persona afable y enemiga de la violencia.
Pese a que su experiencia en asuntos criminales es nula y sus dotes como detective inexistentes, aceptará el caso creyendo que se trata de un asunto banal y aparentemente sencillo, hasta que todo empieza a complicarse, poniéndose en juego no sólo su estabilidad profesional sino también su seguridad personal. 
Algo más que “juridic noir”
Dicen que fue John Grisham el que puso de moda la vertiente del género en la que un abogado se convierte en investigador y justiciero criminal, algo así como la novela de intriga jurídica. Con lo que el norteamericano no contaba sería con un abogado español, bilbaíno para más señas, de vuelta de todo, ambicioso y cruel, que de buenas a primeras se ve casi en la necesidad de tener que desentrañar un misterio que convierte a hombres más o menos normales, más o menos decentes, en asesinos capaces de descerrajarle un tiro en la nuca al mafioso más bragado.
Por suerte Bilbao no es Washington, ni Madrid tampoco, ni España tiene mucho que ver con los Estados Unidos, aunque la figura del abogado estrella y sin escrúpulos la hayan creado prácticamente allí. En cualquier caso, José Javier Abasolo se ha sacado de la manga un abogado al que, una vez recibido un curso intensivo de inglés, podríamos soltar en pleno Manhattan y no tendría mucho que envidiar a la fauna jurídica norteamericana. Markel Zugasti es un depredador, un vividor y unos cuantos calificativos más terminados en –or, capaz de paralizar el desahucio de un anciano por tirarse a su hija, a la potente Karmele, con quien soñaba desde su infancia y que se convierte, de manera irremediable, en su compañera de aventuras durante toda la novela.
Una novela que, por cierto, basa gran parte de su fuerza y su potencial en la persona narrativa, porque nada habría sido igual de no ser narrada por el propio Markel, que durante todas sus páginas, amén de contarnos los avances de la trama, va dejando múltiples perlas de su pensamiento, su carácter y hasta su forma de ver la vida. Vamos, que se nos presenta como una criatura que hubiera salido de una mezcla entre el Pablos de Quevedo, un Marlowe venido a menos y el riquísimo Cayetano Salgado que alumbrara Torrente Ballester en sus gozos y sus sombras.
Abasolo, principal culpable, señorías, se las ha ingeniado para que no despreciemos mucho a Markel, incluso para que le lleguemos a tener algo de simpatía, y con él transitamos los caminos de esta trama en la que esos asesinos inocentes, suicidados poco después de entrar en prisión, esconden algo muy enigmático que le puede costar la vida al abogado bilbaíno.
No se pierdan esta historia, ni a la resuelta Karmele, merece mucho la pena, y tengan paciencia con Markel, a veces parece algo verborreico pero no les va a decepcionar.
(Publicada en Solo Novela Negra: https://punica.es/asesinos-inocentes-resena/)

sábado, 12 de noviembre de 2016

EL JARDÍN DE CARTÓN- SANTIAGO ÁLVAREZ

Acaba de publicarse El jardín de cartón, la segunda entrega de la serie de de Mejías, cuyo autor es Santiago Álvarez, novela que se presenta en Cartagena el próximo día 15 de noviembre.

El regreso de Mejías

          La espera ha merecido la pena. Mejías está de vuelta, el trasnochado detective hijo de Santiago Álvarez vuelve a recorrer las calles de Valencia en pos de un caso tremendamente complejo, y lo hace en los días previos a las Fallas, cuando todo se paraliza en una ciudad que se convierte en un jardín de cartón (el título no puede ser más ilustrativo) antes de producir y lanzar al cielo las cenizas más caras del mundo.


          Y no ha vuelto solo sino que, como era de esperar, sigue acompañado por la incombustible Berta, incombustible aunque con la paciencia algo más mermada debido a ciertos desplantes de su jefe que cada vez se le atragantan más. Parece como si Mejías, en esta entrega, hubiera sufrido un acceso de soledad y orgullo algo desmedido, además de las consabidas tentaciones de vender su dignidad al mejor postor porque las estrecheces que vive la agencia no parecen dejarle otro camino.

El resto de la reseña puede leerse en Sólo Novela Negra:

http://solonovelanegra.com/el-jardin-de-carton-resena/