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lunes, 25 de abril de 2022

PLANETA - SUSANA MARTÍN GIJÓN

 PLANETA, de Susana Martín Gijón, por Antonio Parra


Título

Planeta

 

 

Datos publicación

Alfaguara Negra. Barcelona 2022. 468 págs.

 

Datos de la autora

 

 

    SUSANA MARTÍN GIJÓN (Sevilla, 1981) es autora de la serie policiaca Más que cuerpos, compuesta hasta la fecha por dos trilogías. Su novela Expediente Medellín fue ganadora del Premio Cubelles Noir 2018 a la mejor novela publicada en castellano. Gracias a la obra Náufragos fue finalista de varios premios. Licenciada en Derecho y especializada en Cooperación Internacional, fue directora general del Instituto de la Juventud de Extremadura y presidenta del Comité contra el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia, así como presidenta de la Asociación de Escritores de Extremadura. En 2021 fue galardonada con el premio Avuelapluma de las Letras. Con Progenie (2020), novela finalista de los premios Valencia Negra y Paco Camarasa y a la que han seguido dos nuevos títulos de la serie de Camino Vargas, Especie y Planeta.

 

Sinopsis de la obra

 

    La aparición en un campo de golf del cadáver desangrado de una mujer pone en jaque al Grupo de Homicidios de Sevilla: a la víctima le han cercenado los pies. La inspectora Camino Vargas tendrá que cancelar las vacaciones previstas con Paco Arenas, su antiguo mentor y amor secreto con quien por fin convive, para ponerse a investigar en medio de una ciudad en alerta máxima por las condiciones climáticas y devastada por unas lluvias torrenciales que han dejado varios desaparecidos. Mientras tanto, aumentan las noticias que apuntan a que el asesino apodado el Animalista podría seguir vivo y no estaría actuando solo: unos hombres despellejados en una granja, un sangriento suceso en un acuario y un misterioso robo en el puerto de Huelva parecen dibujar un plan grotesco. Pero pronto toda la brigada se verá implicada en una carrera contrarreloj para rescatar a millones de personas de un peligro mucho mayor del que nadie se había percatado antes.

 

Reseña

CÍRCULO CERRADO

 

    Desde la primera aparición de Camino Vargas, o lo que es lo mismo, desde la irrupción de Susana Martín Gijón en la primera línea narrativa del país, ninguna de las dos ocultó que en sus tramas habría siempre algo más que crímenes, y que en la novela negra tienen cabida, y siempre deben tenerla, los principales problemas que nos acechan, y no únicamente los sociales, sino también los de índole global.

    Así lo vimos en las entregas anteriores, con asuntos tan delicados como la procreación a la carta o el maltrato generalizado a los animales y su vinculación con el consumo y la industria alimentaria, y en esta ocasión, la autora sevillana no iba a ser menos, pues se ocupa del peligro del cambio climático y de la sombra del destrozo que le hemos causado a nuestro planeta, utilizándolos como espoleta para unos crímenes que vienen marcados con algunos sellos conocidos por el lector fiel de Martín Gijón.

    De ahí también la Sevilla anegada por unas lluvias perpetuas, con inundaciones incluidas, que nos traen un aire a aquella atmósfera de Blade Runner, y en la que tanto Camino como su equipo tendrán que apañárselas para ir sobreviviendo. Porque también esta entrega es quizá la más humana de las tres, la que profundiza un poco más en las vidas y los sentimientos de Fito y sus lastres familiares, de Lupe y sus inseguridades, o de la propia Camino, cuya felicidad junto a Paco Arenas parece empezar a ensombrecerse.

    Esas aguas perpetuas, esa ciudad oscurecida y gris, son un presagio de hacia dónde puede marchar nuestro mundo, pero también constituyen el marco en el que el Grupo de Homicidios debe realizar un trabajo contra el reloj, escarbando entre oscuras existencias, de víctimas consumadas o potenciales, buceando entre venganzas postergadas y también, por qué no, recibiendo alguna ayuda venida de Italia.

    La prosa de Susana Martín Gijón sigue intacta, dinámica y sin paños calientes, adictiva y magnética. Su Camino Vargas, en cambio, aparece un tanto más descarnada, acaso sea por los mordiscos que el tiempo le ha ido propinando, pero también se muestra mucho más crítica y guerrera, ahora será el lector quien tenga que averiguar por qué.

https://www.solonovelanegra.es/planeta-de-susana-martin-gijon-por-antonio-parra/

sábado, 6 de marzo de 2021

ESPECIE - SUSANA MARTÍN GIJÓN

 

Especie de Susana Martín Gijón por Antonio Parra

Título

Especie

  

Datos publicación

Alfaguara Negra. Barcelona 2021. 462 págs.

 


Datos de la autora

 

SUSANA MARTÍN GIJÓN (Sevilla, 1981) es autora de la serie policiaca Más que cuerpos, compuesta hasta la fecha por dos trilogías. Su novela Expediente Medellín (2017) fue ganadora del Premio Cubelles Noir 2018 a la mejor novela publicada en castellano. Su novela Náufragos fue finalista de varios premios y sus derechos fueron vendidos para una adaptación audiovisual. Licenciada en Derecho, fue directora general del Instituto de la Juventud de Extremadura y presidenta del Comité contra el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia. Con Progenie, presentó al mundo literario a Camino Vargas, que ahora vuelve en una nueva entrega de la serie.

 

Sinopsis de la obra

 

          Es verano en Sevilla. La inspectora Camino Vargas sigue de jefa de Homicidios. Paco Arenas, su mentor y amor secreto, está de baja y ella no tiene ganas de liderar a su equipo y menos aún de formar a la joven agente Evita Gallego. Cuando los cuerpos de un hombre desollado, de otro molido a palos y de otro inflado de comida hasta reventar aparecen abandonados en lugares emblemáticos de la ciudad, los indicios apuntan a un misterioso asesino en serie. Solo Gallego sabrá leer en los cadáveres el macabro mensaje y acompañar a Camino en una nueva bajada a los infiernos.

 


Reseña

Creciendo

 

          Cuando todas las voces literarias elogian la primera novela de un personaje nuevo, como fue el caso de la inspectora Camino Vargas, al llegar el momento de la segunda entrega suele aparecer un vértigo al pensar cómo encajará el nuevo caso. Es una especie de prueba de fuego para comprobar si ese personaje tiene brillo propio y duradero o fue solo producto de un artificio colorido. Susana Martín Gijón no ha de preocuparse por esa inquietud, puesto que sabe muy bien lo que hace con esta inspectora, y es que no sólo ha salido reforzada de esta nueva trama, sino que ha crecido, como persona y como personaje, de manera fulgurante, y como se suele crecer, a golpe de dolor.

          Si en Progenie la autora sevillana nos llevaba hasta la maternidad y sus rincones más oscuros, genética incluida, aquí nos coloca en una disyuntiva que tampoco nos deja indemnes: animalismo o especismo. Y hemos de dejarlo ahí para no condicionar al lector y dejarle disfrutar del caso con todos sus detalles. La explicación es tan simple como brillante, Susana procura no ofrecernos una simple trama criminal o policiaca, en la que el trabajo investigador está narrado con un conocimiento y una brillantez considerables, sino que nos pone delante un tema social de gran calado, de manera que al tiempo que aceptamos las reglas del juego policial, nuestra ética se pone también en funcionamiento, al igual que les ocurre a sus personajes, porque más vivos y redondos no pueden ser.

          Esos dos planos, el policial y el social, se complementan con el narrativo, del que también Susana conoce unos cuantos secretos, y de repente nos vemos no ya sorprendidos (al menos quienes somos lectores habituales suyos), sino enganchados en un ritmo que combina el vértigo con el juego del escondite, las crisis personales con los reveses laborales, las sospechas con las muertes más brutales. Y claro, así no hay lector que pueda cerrar la novela, a juzgar por un buen puñado de opiniones que todos hemos podido leer en las redes sociales.

          Camino Vargas se confirma como uno de los personajes más potentes del género en los últimos años, y sus expectativas parecen todavía más largas a juzgar por ese crecimiento que experimenta en cada trama, el mismo que la lleva a acertar y a equivocarse, a la rebeldía, al llanto a veces, pero que no deja de impulsarla nunca a la hora de seguir adelante, por muy altos, oscuros o sangrientos que sean los obstáculos que se encuentre ante sí.

          Felicitaciones, entonces, a Susana Martín Gijón y a su concepción de la novela policiaca, a Sevilla por contar con Camino entre sus calles, y a un equipo que también se va mostrando, a pesar de los golpes, más sólido y rocoso en cada entrega. Esperemos que el vértigo del que hablábamos antes se mantenga en las tramas, como ha ocurrido en una novela que corre el riesgo de ser considerada por los lectores como una de las más intensas del año.


https://www.solonovelanegra.es/especie-de-susana-martin-gijon-por-antonio-parra/?fbclid=IwAR3BOEy5OxhvZn9DuXD9wbIgu0VitDsI-dL7QZYP_1a9M1QYpIvIAfaCDJg

domingo, 2 de febrero de 2020

ENTREVISTA A SUSANA MARTÍN GIJÓN


ENTREVISTA A SUSANA MARTÍN GIJÓN

EN EL COLOQUIO DE LOS PERROS

por Antonio Parra Sanz

Con motivo de la aparición de Progenie, la nueva novela de Susana Martín Gijón, hemos charlado con su autora, sumida en pleno proceso de promoción, acerca de los entresijos de esta magnífica novela y de su manera de concebir la literatura.

- Ya eres toda una especialista a la hora de escribir novela negra, ¿cómo urdes las tramas?, ¿hay algún sistema o “fórmula mágica” para crear una buena historia criminal?

Foto de Mayca Rivera
No creo en las fórmulas mágicas, pero sí en el trabajo y la constancia. Llevo diez años escribiendo novelas del género y creo que aprendo cada día. Hay que ser perfeccionista, escuchar las críticas, revisar los textos una y otra vez… y sobre todo, leer mucho, que es una satisfacción y también una forma de crecer.
Creo que la labor de los escritores no se valora lo suficiente, parece que nos sacamos las historias de la chistera, pero no, hay meses, incluso años de trabajo detrás de cada trama.

- Anika Kaunda y ahora Camino Vargas, dos mujeres policías al frente de tus novelas, ¿tienen algo en común entre ellas, tienen mucho de Susana Martín Gijón, nacieron antes o después de las historias que protagonizan?

No tienen muchas cosas en común. Annika es una mujer más joven, idealista, y está comenzando su carrera. En «Más que cuerpos» se enfrenta por primera vez a un caso de asesinato. Sin embargo, Camino ya lleva chupadas muchas autopsias de este tipo en su carrera.

Annika es de origen namibio y tuvo que huir de su país durante la guerra de independencia de Sudáfrica con siete años. Construyó su vida en Extremadura, y acabó entrando como policía nacional en la comisaría de Mérida, pero tiene un pasado traumático que la ha definido tal y como ahora es. Camino es una mujer de cuarenta y cuatro años con las cosas muy claras en la vida, espontánea, divertida, con poco tacto a veces, y con unas mascotas de lo más peculiares.

- Hay quienes crucifican a los policías protagonistas de una novela negra, bien porque no tengan vida personal, bien porque ésta sea desoladora y amenace con devorar al personaje, ¿cómo te afecta eso a la hora de crear a tus protagonistas?

La profesión en la que se basan es muy absorbente y requiere de mucha implicación. A veces se exagera en los personajes, pero hay un fondo de verdad en ello. En el caso de Camino, es exigente con ella y con su equipo, pero también sabe desconectar e irse a pegar unos buenos bailes.

- Además de Camino Vargas, hay una serie de personajes en esta novela que ayudan a que su universo llegue mejor al lector, ¿has querido construir una familia policial?

Algo así. Nos adentramos en la vida y forma de ser y pensar de todos los miembros del Grupo de Homicidios. Conocemos a Teresa, la superabuela a punto de jubilarse que está más pendiente de sus nietos que de los casos, Fito, el subinspector guaperas que no se entiende con Camino, Lupe, siempre tratando de demostrar su valía, y por supuesto, Pascual, con su divorcio, su hija, su dieta y su gato. Cada uno aporta un ingrediente fundamental a la historia.

- Enlazando con lo anterior, hay referencias y flecos del pasado de algunos de esos personajes, ¿estamos ante una serie de novelas?

Sí, me gustaría poner en algún otro buen aprieto a Camino y al resto del equipo.

- ¿Qué tal el salto de Extremadura a Sevilla, y por qué la capital andaluza?

Conozco la ciudad (nací allí y pasé los veranos de mi infancia) y me parece un escenario fantástico para este género de novela, con todas sus caras, tanto las turísticas como las más invisibles.

- Las víctimas son mujeres embarazadas, ¿no te dio miedo tocar un tema que puede ser tan sensible para el lector?

Un poco. Sabía que me adentraba en un terreno delicado, pero confié en hacerlo con la destreza suficiente para no herir sensibilidades y sí mostrar en cambio lo que quería. Me interesaba el tema y aposté por él.

- ¿Qué ha supuesto para Susana Martín Gijón saltar a una editorial de primera línea como Alfaguara?

Mucho. Para empezar, la posibilidad de que mis novelas estén en los escaparates de las librerías en toda España. Tengo muchísimo que agradecerles.

- Con todo el tiempo que llevas escribiendo novelas negras, ¿te atreves a valorar cómo está el género en España y la razón de tanto éxito editorial?

El género goza de muy buena salud. Se me escapan las claves del éxito editorial, pero como lectora puedo decir que es una narrativa amena, adictiva en muchos casos, y que permite mostrar la realidad social hasta puntos que a veces ni el periodismo se puede permitir.

- ¿Sacamos pecho entonces frente a otras oleadas extranjeras o aún nos faltan más méritos para que se reconozca fuera al noir español?

Aquí se hace muy buena novela negra, no creo que tenga nada que envidiarle a la nórdica o la norteamericana, por hablar de las más prestigiadas.

- Hay una pregunta que deseo fervientemente dejar de hacer, pero nunca sé si ha llegado el momento, ¿por fin la mujer está ya considerada en igualdad de condiciones con respecto al hombre en el género negro?

No lo creo, pero sí veo que estamos avanzando. Antes, en la mayoría de festivales del género la foto era casi unánimemente masculina, y lo mismo pasaba con las novelas reseñadas en periódicos, los premios, etc. Ahora se nos da más visibilidad.

- ¿Qué les pides a los lectores de novela negra?

Que entren en el juego y lo disfruten.

- ¿Qué fuentes literarias son las que más tienes presentes a la hora de escribir?

Ninguna de forma consciente. Tengo mis favoritos en el género, por supuesto, pero no trato de ser como ellos.

- Recientemente has sido la presidenta del jurado de un importante premio literario, ¿qué tal la experiencia?

Muy buena. Es un premio famoso por su transparencia, y he tenido la oportunidad de confirmarlo. Además, tuve la suerte de compartir jurado con personas que se tomaron muy en serio su responsabilidad y con un gran criterio.

- ¿Realmente estamos tan cerca de la manipulación genética como parece traslucirse en tu novela?

Solo hay que ver lo que ha hecho el científico chino He Jiankui para darse cuenta de hasta qué punto tenemos ya encima ese debate y que toca legislarlo y reflexionar sobre sus límites.

- ¿Por qué elegiste una estructura con capítulos tan breves? Es algo que me ha llamado mucho la atención.

Me lo pedía el cuerpo. Salían así, pero después me di cuenta de que, además, la historia ganaba en agilidad.

- Imagino que ahora estás en plena fiebre de presentaciones, giras y demás actos promocionales, ¿qué te llega por parte de los lectores o críticos sobre Progenie?

La mayoría es gente comentando cómo le ha enganchado la novela, lo adictiva que es, y que quiere seguir conociendo a Camino. Es muy gratificante. Por supuesto también hay a quien no le gusta, sobre todo porque lanzo una mirada del mundo que no todos tienen por qué compartir.

- Hay quien dice que tras publicar una magnífica novela, y Progenie lo es, con una gran editorial, llega el vértigo de cara a la siguiente, ¿has notado algo?

Tengo vértigo desde que firmé con Alfaguara. Ahora en serio, estoy trabajando en la siguiente, y creo que esa sensación al enviarla para que otros la valoren, nunca desaparece.

- ¿Qué planes tenemos en mente?

De momento, ver cómo evoluciona Progenie y seguir con la promoción. Paralelamente, echar a andar esa próxima novela.

- Ejerce ahora de publicista, ¿qué les decimos a los lectores para que se acerquen a Progenie?

Que si les apetece una novela del género que se sale de los cánones, le den una oportunidad. Hay un trasfondo social de plena actualidad pero que no se había abordado a través de una ficción criminal, hay personajes entrañables, hay humor, y hay, cómo no, crímenes. Muchos crímenes.








miércoles, 29 de enero de 2020

PROGENIE - SUSANA MARTÍN GIJÓN

PROGENIE de Susana Martín por Antonio Parra

Título
Progenie

Datos publicación
Alfaguara Negra. Barcelona 2020. 430 págs.
Autora
 Susana Martín Gijón es autora de la serie policiaca “Más que cuerpos”, compuesta hasta la fecha por dos trilogías, la de las novelas Más que cuerpos (2013), Desde la eternidad (2014) y Vino y pólvora (2016), y la que integran las novelas cortas de auto-ficción Pensión Salamanca (2016), Destino Gijón (2016) y Expediente Medellín (2017), ganadora del Premio Cubelles Noir 2018 a mejor novela publicada en castellano. En 2015, Susana Martín Gijón publicó Náufragos, finalista en prestigiosos certámenes y pendiente de su adaptación audiovisual.
Combina su afición al noir con el relato, género en el que ha cosechado diversos galardones. Como autora y conferenciante ha participado en numerosos festivales y congresos literarios. Licenciada en Derecho con posgrados en Derecho Internacional Público y Cooperación para el Desarrollo, ejerció la labor de Directora del Instituto de la Juventud de Extremadura y ha sido Presidenta del Comité contra el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia. Ha coordinado el Área de Defensa de Derechos en Autismo España y sigue ejerciendo como experta jurídica vinculada a las políticas sociales. Preside la Asociación de Escritores Extremeños, y colabora en plataformas como la Asociación por la Igualdad de Género en la Cultura Clásicas y Modernas y la Red de Mujeres Jóvenes Africanas y Españolas Nawey.
En enero de 2020 Alfaguara lanza su nueva novela, Progenie, un thriller trepidante con el que nace una nueva protagonista que pisa fuerte: la sevillana Camino Vargas.

Sinopsis de la obra

            Sevilla, ola de calor. Todo el que puede huye a la playa. No así Camino Vargas, jefa accidental del Grupo de Homicidios desde el tiroteo que dejó en coma al inspector Arenas. Y tampoco los criminales. Alguien ha atropellado salvajemente a una mujer y se ha dado a la fuga. Este asesinato se va a transformar en el foco de atención mediática cuando se filtre un dato aún más perturbador: el homicida le introdujo un chupete en la boca antes de huir. Todos los indicios apuntan hacia la expareja, un maltratador psicológico, y las estadísticas no están de su lado. Sin embargo, cuando la autopsia destape que la víctima estaba embarazada, y los asesinatos comiencen a sucederse con el mismo modus operandi, las cosas ya no estarán tan claras y Camino deberá enfrentarse al caso más duro de su carrera.

Reseña
Palabras mayores

            Es una gran alegría encontrarse con una nueva novela de Susana Martín Gijón, a quien ya conocíamos por su trilogía “Más que cuerpos” y por ser la creadora de la inspectora Annika Kaunda, pero la alegría aumenta todavía más al leerla en un sello grande como Alfaguara, y sobre todo al comprobar que ha sido capaz de crear otro personaje muy potente, Camino Vargas, quien se ve accidentalmente al mando del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional de Sevilla cuando empiezan a aparecer en la ciudad hispalense los cadáveres de mujeres embarazadas.
            Cualquier lector que se precie de amar el género negro estará ya relamiéndose, porque el caso promete, pero se quedará corto cuando vea de qué manera tan brillante la autora ha forjado a un personal policial de lo más compacto para rodear a la inspectora Vargas, que ya les adelanto que tiene lo suyo como personaje: durísima, libérrima, con un punto áspero en algunas situaciones sociales, pero tenaz como ella sola, y con sus sombras, como debe ser.
            No hablamos de personajes abisales, y no nos cansaremos de valorar siempre la creación de personajes corpóreos, lejos de los estereotipos del género, porque ése es uno de los factores que hace grande a una novela, la humanidad de Pascual, un subinspector que se halla recién divorciado, otro joven agente inquieto que envidia a algunos compañeros, una compañera que lidia con un marido evanescente y un hijo díscolo, un superior herido que aguarda a recuperarse para regresar al mando… En definitiva, un valor importante, el hecho de que los seres a quienes acompañamos como lectores sean reales como cualquiera de nosotros.
            A eso, además, hay que sumarle una trama bien urdida y original, y la habilidad de ir disponiendo tanto las muertes como la investigación con un orden medido, con un ritmo creíble, y con unas acciones coherentes, porque al fin y al cabo no hablamos de historias de superhéroes, sino de tramas verosímiles que nos mantengan en vilo, y créanme si les digo que el argumento de Progenie eso lo consigue sobradamente.
          En esta obra encontramos muertes, procedimientos policiales muy bien expuestos, sospechas, secretos, alguna mentira que otra, lo habitual en las buenas novelas del género, pero además encontramos también, porque Susana Martín Gijón así lo ha dispuesto, reflexiones sobre la actualidad, las relaciones humanas, los diversos tipos de familias, la maternidad como hecho y como deseo, y en concreto reflexiones sobre algunos aspectos científicos que no debemos desvelar pero que nos van a hacer replantearnos unas cuantas cosas.
       Nadie se va a arrepentir si se acerca a estas páginas, el lector va a caer subyugado ante unos personajes que piden más novelas, y ante una prosa que va más allá y que ofrece mucho más de lo habitual en una novela negra.

viernes, 29 de marzo de 2019

IX SEMANA LITERARIA IES MEDITERRÁNEO - SUSANA MARTÍN GIJÓN

HAY TEMAS PREOCUPANTES ANTE LOS QUE NO PODEMOS PERMANECER CALLADOS


     Así comenzó Susana Martín Gijón su intervención en esta jornada de clausura, cuando rápidamente empezaron a surgir preguntas de los alumnos de 4º de ESO acerca de por qué había hablado en Náufragos de los sin techo que encontró en San Francisco. Es Susana una persona muy implicada en la política social, en todos los sentidos, incluido el laboral, y confesó que esa niebla tras la que se esconden los que menos tienen, los más desfavorecidos, debía ser mostrada, y ella podía hacerlo gracias a la literatura.

   Precisamente aquellas personas que sobrevivían en la calle, en una de las ciudades que ha sido cuna de muchos movimientos sociales, se grabaron en su memoria, y tiempo después, ya de vuelta en España, la novela surgió entera en su cabeza, algo que únicamente le ha ocurrido en esta ocasión, a pesar de llevar ya nueve libros publicados, entre ellos dos trilogías negras. La novela es un puzle, un desafío para el lector, y ella quiso mantener hasta el final ese juego característico de las tramas de misterio.

      Poco a poco los alumnos dieron paso a un diálogo en el que se habló de las diferencias entre justicia y ley, una vez más de si el fin justifica los medios, de la disociación de la personalidad, de la violencia y los malos tratos, pero también de solidaridad, porque son más solidarios quienes menos tienen, quienes no se dejan dominar por lo banal.

            Se habló también de feminismo y de la necesidad de abolir los prejuicios de cualquier tipo, porque nadie es, ni debe ser, mejor que nadie. También en lo puramente literario hubo muchas preguntas acerca de la protagonista, de Emma, del perro que aparece en la novela, y por supuesto del final, del sorprendente final que dejó en su momento a los alumnos totalmente descolocados.
 
      Una de las últimas preguntas hizo referencia al porqué de mostrar esos temas de la calle –pobreza, marginación, aislamiento-, temas que casi nadie quiere ver, y Susana fue categórica al defender que lo hizo porque para ella la literatura es un ejercicio con el que intentar crear un mundo mejor, y a veces hay que reflejar la realidad más injusta precisamente para intentar cambiarla. Una estupenda reflexión para unos alumnos que no olvidarán fácilmente todo lo que esta novela les hizo sentir.