(LA VERDAD, "ABABOL", 26/9/2015)
ANTONIO PARRA SANZ (Madrid 1965), escritor y crítico literario. Novelas: Ojos de fuego, La mano de Midas (Premio Libro Murciano 2015), Los muertos de las guerras tienen los pies descalzos; Acabo de matar a mi editor, Dos cuarenta y nueve y Entre amigos (Serie Sonia Ruiz 6). Relatos: Desencuentros, El sueño de Tántalo, Polos opuestos, Cuentos suspensivos, Malas artes, Gomes y Cía, Cartagena sangrienta. Artículos: La linterna mágica, Butaca de patio. Ensayo: Tres heridas.
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lunes, 28 de septiembre de 2015
jueves, 17 de septiembre de 2015
PROMOCIÓN GOMES
Con el fin de darle más aire al bueno de Gomes, voy a realizar una especie de concurso entre el público de Twitter y Facebook, el premio es tan simple como modesto: un par de ejemplares de las andanzas del detective firmadas por un servidor. Aquí dejo los enlaces por si alguien se anima:
https://www.facebook.com/aparrasanz
https://twitter.com/AParraSanz?lang=es
miércoles, 16 de septiembre de 2015
GOMES EN LA REVISTA QUIMERA
De la mano de Rubén Castillo, en la revista Quimera del mes de Septiembre ha aparecido esta reseña sobre La mano de Midas que me ha dejado sin palabras de agradecimiento.
domingo, 13 de septiembre de 2015
DOCE LUNAS - PABLO DE AGUILAR
DOCE LUNAS
PABLO DE AGUILAR
GONZÁLEZ
LO
QUE ESTÁ POR VENIR
1) Invierno
de 1936, ¿no sintió un poco de vértigo, o temor a que le saliera la típica
novela de la Guerra Civil?
Totalmente. De hecho, estuve a punto
de no escribirla. No había escrito sobre otra época que la actual, ya había
muchos libros y películas de la Guerra Civil. La gente tuerce el gesto cuando
dices que es sobre la Guerra Civil, como diciendo “¿Otra más?”… Por eso no
quise que fuera una novela sobre la Guerra, sino una novela sobre unos personajes
que pasaron por todo aquello. De hecho más que una novela sobre la Guerra
Civil, es una novela sobre el traslado del Museo del Prado, pero, sobre todo,
sobre gente normal, como tú y como yo.
2) Obviamente,
la memoria tiene en la novela un papel fundamental, ¿qué importancia le concede
Pablo de Aguilar a la memoria en la literatura y en la propia vida?
Cuando uno escribe, inventa. Pero esa
imaginación no sale de cualquier sitio, sale de todo lo atesorado durante la
vida. De experiencias, libros, películas, cosas que nos han contado. Después,
todo eso se introduce en un vaso de batidora y aparece esa especie de magia que
es la imaginación. Creo que sin memoria no habría creatividad (aunque los
estudiosos de la mente podrían contradecirme, no sé)
3) En
la novela hay personajes del lado oscuro que tienen un potencial narrativo muy
fuerte, como don Onofre, o su rival falangista, ¿es que le resulta atractiva la
cara del mal?
No es que me resulte atractiva, pero
cuando escribo me gustaría conseguir que mis personajes fueran “de verdad”. Y
no hay nadie totalmente malo, ni totalmente bueno. Todo el mundo tiene sus
matices. Estoy seguro de que un “malo” no piensa de sí mismo que es malo. Yo,
como narrador, intento no juzgarlos, espero que lo haga el lector. Decía Cela
que el escritor debe seguir a su personaje con un lápiz en la mano. Yo anoto,
transcribo y el lector juzga.
4) El
motor que hace girar a sus personajes aquí es el arte, ¿qué importancia tiene
para usted?
Soy de formación técnica y con muy
poca formación en arte. Cuando contemplo el arte, no lo hago con una visión
técnica como podría hacerlo un experto. No sabría hacerlo y tampoco quiero
aprender porque haría perder esa magia de contemplar un cuadro y dejar que me
cuente su historia (quizá por eso me gusta menos el arte contemporáneo, por no
entenderlo, no saber descubrirle la historia), o escuchar música (de cualquier
tipo) y dejarme emocionar. Al fin y al
cabo, en mi opinión, se trata de eso, de emocionar, de hacer sentir. A
mí el arte me reconforta, me ayuda a salir del mundo técnico en el que vivo, en
el que ya vivimos todos.
5) ¿Tuvo
claro el destino de los principales personajes desde el inicio? Me refiero a
Fidel, Lisandro, Magdalena y Victoria.
Puede que lo tuviera claro. Tan claro
como que después no se cumplió el destino previsto al principio. Puedo hacer un
esquema inicial de lo que va a pasar, pero después los personajes crecen, yo
los conozco mejor, y empiezan a tomar caminos que yo ni siquiera había
imaginado. Entonces planteo otro pequeño esquema y vuelta a empezar, y así una
y otra vez hasta el final.
6) Magdalena
es una prostituta, ¿qué le hizo inclinarse por ella como narradora de esta
historia?
Cuando Magdalena apareció en la
primera escena, una escena que ni siquiera recuerdo por qué la escribí, puede
que como precalentamiento, ya vi la fuerza que tenía. Y aquí viene la parte
esquizofrénica del escritor: tuve una discusión con ella. Ella me pedía contar
esta historia y yo le decía que cómo la iba a contar, que necesitaba un
narrador omnisciente y, además, ella es mujer y me planteaba más dificultades
meterme en la piel de una mujer, por razones evidentes. Ella me aseguró que se
enteraría de toda la historia para poderla contar. Y cumplió. Y así empieza el
libro: “Las historias las cuenta quien las vive”
7) Una
pregunta comprometida, ¿qué le habría pedido la conciencia a Pablo de Aguilar
de haber tenido que vivir la Guerra Civil?
No soy un tipo valiente. Una frase,
una especie de coro griego, se repite durante la novela y dice: “Cada uno hace
la guerra como sabe”. Yo huyo de los radicalismos de cualquier tipo y en la
Guerra se radicalizó todo. Quiero pensar que hubiera ayudado en la manera de lo
posible a la democracia haciendo la guerra como mejor hubiera sabido.
8) Si
tuviera que definir esta novela con pocas palabras, ¿cuáles predominarían:
amor, deber, arte, Historia, dolor?
9) ¿Qué
es lo que verdaderamente le impulsa a la hora de escribir? Y ya de paso, ¿qué
obra de las grandes le hubiera gustado firmar?
Lo que me impulsa es un anhelo de
creatividad. También de salir del mundo y vivir otras vidas. Olvidarme de la
informática que ocupa casi todo mi tiempo. Si tuviera que elegir un solo libro
que me hubiera gustado firmar sería, sin duda, La ciudad de los cazadores tímidos de Tom Spanbauer.
10) Creo
que es usted un gran lector, ¿a qué obras o autores les debe dar las gracias
por sus influencias?
Una vez Paco López Mengual dijo de de
mí que soy el más americano de los escritores murcianos. No sé, puede que tenga
razón. Y si es así, se debe sobre todo a la influencia de Tom Spanbauer. Por
otro lado, como siempre digo, no sé cuánto me influirán los grandes nombres que
leo, pero sí que me influyen mucho los que tengo más cerca y con los que puedo
intercambiar opiniones, como el mismo Paco, Manuel Moyano, Elías Meana, Mónica
Rouanet, Julia R. Robles…
11) Háblenos
de lo que está por venir en su carrera, ¿en qué anda metido ahora mismo?
Pues hace unos años visité Úbeda y
allí me encontré con la Sinagoga del Agua. Un lugar mágico descubierto hace
pocos años que recomiendo a todo el mundo. Se trata de una sinagoga que había
estado oculta durante quinientos años y que, además, está justo al lado de la Casa
de la Inquisición. ¿Una sinagoga sin destruir junto a la casa del inquisidor,
puede que con acceso directo? Mientras el guía nos la mostraba, yo ya estaba
pensando en una doble historia: ¿por qué la ocultaron?, ¿cómo la descubrieron?
12) ¿Cómo
convencería a un lector que no le
conozca para que se acerque a esta novela?
Siempre digo que a mí lo que me
gustaría conseguir en mis novelas es hacer sentir al lector. Y cuando hablo de
sentir no hablo de ñoñerías, o, al menos, no sólo de eso. Se puede sentir amor,
odio, ternura, asco, indignación, intriga… Si a alguien le gusta este tipo de
lectura, puede darle una oportunidad al libro.
miércoles, 9 de septiembre de 2015
RESEÑA EN ALGUNOS LIBROS BUENOS
Tengo que mostrar mi agradecimiento a Eduardo de las Heras por esta reseña que ha publicado en su blog Algunos libros buenos. Abajo está el link para leer la reseña completa y de paso acceder a un blog muy interesante.
http://algunoslibrosbuenos.com/la-mano-de-midas
EN NEGRA Y CRIMINAL
ES ALGO AGRIDULCE, PORQUE LA NOTICIA DEL PRÓXIMO CIERRE DE LA LIBRERÍA DE MONTSE Y PACO CAMARASA HA CAÍDO COMO UN JARRO DE AGUA FRÍA, PERO VER LA MANO DE MIDAS ENTRE LAS NOVEDADES NO DEJA DE PROVOCARME CIERTO ORGULLO.
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La mano de Midas,
Negra y Criminal
viernes, 7 de agosto de 2015
EL CASO DE LA MANO PERDIDA - FERNANDO ROYE
El
sargento hechizado
Encontrarse
en una novela a unos agentes de la Guardia Civil en la España rural de los años
cincuenta lleva inevitablemente a recordar a Plinio, aquel policía de Tomelloso
con el que García Pavón inauguraba la novela negra moderna en nuestro país.
Fernando Roye va mucho más allá del posible homenaje con su Carmelo Domínguez,
el sargento hechizado, cuyos peculiares ojos (uno azul y otro negro) le dan a
su mirada un desasosiego muy útil en los interrogatorios. Y va mucho más lejos
porque al contenido de la investigación le suma dos aspectos de mucho peso,
primero el fresco sociológico e histórico, y luego un potencial intuitivo que
termina por convertir al personaje en alguien muy especial.
En
unos momentos en los que el tiempo actual marca las pautas a la hora de situar
una novela negra, Fernando Roye es capaz de retroceder más de medio siglo y
ubicar a su sargento en un pueblo del norte de Andalucía, en una casa cuartel
sujeta a sus propios conflictos internos, y en un marco social en el que las
fuerzas vivas del pueblo, especialmente el aristócrata de turno, son quienes
dictan las normas, quienes echan tierra sobre lo que haya que ocultar, y
quienes premian a los que les hagan el juego, ya sea económico a incluso
criminal. Y esa ambientación, magnífica por otra parte, es lo que empieza a
darle a la novela puntos a favor que el lector sabrá percibir, a poco que sea
algo aficionado al género. El resto de los puntos llegan de la mano del propio
sargento Domínguez, un hombre en cuyo carácter la calma y el buen juicio son
dos premisas fundamentales, a las que suma una especie de sexto sentido que,
junto a su peculiar mirada, le ha granjeado ese mote de “hechizado”.
Una
mano sin cadáver encontrada en pleno campo, las interioridades de la
convivencia entre las mujeres de los beneméritos, un joven agente que parece
simbolizar los nuevos tiempos frente a la cerrazón de un cabo chusquero y
ambicioso, el pasado de los lugareños, un cacique lleno de secretos, y por si
fuera poco, la inminente visita del Caudillo, dispuesto a solazarse unos días
practicando su deporte favorito: la caza. Tal panorama podría haber acabado con
cualquier otro sargento menos templado, pero como ya se ha dicho, la mejor baza
de Domínguez es su serenidad, y eso le permitirá sobrevivir a tan egregia
visita, e incluso solucionar el misterio del miembro perdido.
Fernando
Roye, además, distribuye la narración con unas más que idóneas pausas
capitulares que hacen las delicias del lector, y no se olvida de arrancarle
alguna que otra sonrisa, así que poco más se le puede pedir a su novela.
El caso de la mano perdida. Fernando Roye.
Editorial Sinerrata. Barcelona 2015. 278
págs.
lunes, 3 de agosto de 2015
CAMPO ROJO - ÁNGEL GRACIA
Aquellos años no tan maravillosos
El
que calificó la infancia como un paraíso perdido no conocía a Ángel Gracia, ni
a él ni a la galería de estudiantes, por llamarlos de alguna forma, que
acompañan al Gafarras, el angustiado narrador de esta novela, un joven
castigado por la humillación de unas lentes obesas, y sometido a la tiranía de
los más duros de la clase, aunque él se escape creando su propio universo de
cronista y rebautizando a todos sus compañeros.
Cualquier
lector nacido entre mediados de los sesenta y los setenta se va a encontrar en
estas páginas un buen puñado de situaciones que le resultarán familiares, tanto
escolares como domésticas, sobre todo si se crio en un ambiente humilde de
clase media baja, o lo que es lo mismo, el más habitual en una época en la que
desde El Pardo trataban de que nos aprendiésemos bien aquel nuevo concepto del
desarrollismo.
Zaragoza
era una ciudad como otra cualquiera, y Ángel Gracia, haciendo gala de una
segunda persona extraordinaria, con la dificultad que su uso conlleva, nos
coloca delante un fresco no sólo social, sino también humano, porque no en vano
todos hemos ido intentando formar nuestra personalidad al transitar por las
aulas, aunque allí también fuéramos capaces de alternar nuestras mejores intenciones
con nuestros vicios más inconfesables.
Todas
las andanzas de Farute, Bruslí, el Cagón, los Guaperas, el Santito, el
Bandarras, Mazinger, la Churrera, Cristina, Silvia y demás habitantes del
universo que contempla Gafarras no son más que una muestra, a escala, de los
grandes males con los que todos hemos crecido: abuso del más fuerte,
maledicencia, miedo a la exclusión, discriminación por falta de medios, falta
de salud, una educación deficiente en la que el golpe se imponía a la razón…
Pero todo ello logra convertirlo Ángel Gracia en algo cotidiano, en una suma de
jornadas que se van sucediendo con una cadencia natural que nos hace recordar
un poco a aquel Sánchez Ferlosio de El
Jarama.
La
voz del Gafarras, su mente, también erosionada aunque se empeñe en disfrazarla
de cronista, no dejan indiferente a ningún lector, y seguro que a unos cuantos
les traerán una tonelada de recuerdos.
Campo rojo. Ángel Gracia.
Editorial Candaya. Barcelona 2014. 225 págs.
sábado, 1 de agosto de 2015
viernes, 31 de julio de 2015
CIUDAD DE BOHANE - KEVIN BARRY
Para almas bragadas
Si
pudiéramos secuestrar algunos de los escenarios que nos regaló Raymond Chandler
en sus novelas y exportarlos a algún lugar remoto del oeste europeo y a
mediados de este sigo, tal vez empezaríamos a acercarnos a la atmósfera que ha
construido Kevin Barry en esta novela. Dicho de otro modo, nos acercaríamos a
Bohane, un mundo propio, un cosmos tan vivo que puede arrancarte el alma de una
dentellada al menor descuido, una ciudad en la que cada uno tiene su papel
asignado, por la zona de nacimiento, actuación o depravación, y en la que el
único privilegiado que puede salir más o menos indemne del paseo por sus calles
es el lector.
Decir
que ésta es una novela descarnada sería quedarse cortos, quizá si metemos en
una coctelera ese ambiente chandleriano y la estética de ciertos cómics
podríamos ir aproximándonos, si se agita bien, a un combinado que habría que
rematar con unas pinceladas propias, por ejemplo, de Chester Himes,
especialmente presentes en una pareja de sicarios que nos recuerdan a
Sepulturero Jones y Ataúd Johnson, y que Barry bautiza como Lobato Stanners y
Cabrón Burke. Pero hay mucho más, una vez que iniciamos la lectura ya no
podremos sacudirnos de encima el olor del Dédalo, la peste del río, el ambiente
del Gran Páramo, Las Lomas, o el vicio constante y el descenso a los infiernos
que el opio y las putas nos regalan al entrar en el Barrio del Humo.
La
vida es lo más fronterizo de Bohane, la vida y las conspiraciones, porque el
regreso del pródigo Gant Broderick va a amenazar el dominio de Logan Hartnett,
quien gobierna sobre el Cotarro con una mano tal vez no tan firme como sería de
esperar, a juzgar por la cantidad de hienas que aguardan su caída: Ojos
Cusasck, los gitanos de las dunas, la inquietante Jenni Ching, el propio Lobato
Stanner e incluso la nonagenaria Nena,
la madre de Hartnett, que desde la postración de su cama sigue moviendo todos
los hilos que puede.
Absténganse
almas sensibles y pusilánimes, Bohane no está hecha para estómagos débiles, hay
que matar, saber encajar, mentir, nadar entre varias aguas y echarle, si se
puede, algún que otro polvo a la vida…, y sobre todo hay que tener la piel muy
muy dura para ver todo lo que se cuece en una ciudad en la que las fuerzas del
orden no son más que un brochazo decorativo que se sienta a verlas venir hasta
saber cuál de los clanes sobrevivirá.
Kevin
Barry puede estar orgulloso de haber creado semejante urbe, y sobre todo de
haberla sazonado con una atmósfera verdaderamente inolvidable.
Ciudad de Bohane. Kevin Barry
Ed. Rayo Verde.
Barcelona 2015. 252 páginas.
CANTANDO EN VOZ BAJA - HÉCTOR CASTILLA
A
ratos defiende Héctor Castilla que escribir es fracasar como nadie se atreve a
hacerlo. Él, que es una minoría absoluta, dispara sus poemas, no los escribe,
los dispara, muchas veces sin esperanza, sin futuro, pero con mucha clase. Este
animal urbano-poético intenta sobrevivir nadando por estas páginas entre versos
y música. La editorial Balduque le ha hecho un hueco a un poeta que se bebe el
sexo en cada noche, aliviando cada cuerpo con esencias de madrugada, un tipo
que usurpa las casas del recuerdo como un solitario okupa de la conciencia.
En
estos versos le vemos huir, en algún amanecer proscrito, del brazo de una musa
ahíta y satisfecha de licores y saliva, para perderse en una ciudad bañada por
un cielo matemático y pluscuamputrefacto. Eso sí, otras mañanas Héctor Castilla
nos confiesa que se encuentra con una imagen triste al otro lado del espejo.
Suerte que a sus versos no les ocurre lo mismo, y que respiran vida en cada
palabra.
Cantando en voz baja. Héctor Castilla
Editorial Balduque.
Cartagena 2015. 86 páginas.
sábado, 4 de julio de 2015
ORO BLANCO - PATRICK ERICSON
Polvorín en el Índico
A
raíz de una serie de conversaciones mantenidas con un vigilante de seguridad,
cuyo nombre es convenientemente alterado, Patrick Ericson encontró la
motivación suficiente para escribir una nueva novela, un nuevo trallazo de gran
calibre que asaltará las librerías no sólo por el ritmo endiablado de la
historia que nos cuenta, sino porque, como siempre, el autor alhameño sigue
manteniendo una calidad literaria más que elevada. La piratería en el océano
Índico, las mafias italianas que buscan nuevos horizontes económicos y de
mercado, el periodismo de investigación, la extrema miseria que se respira en
África y hasta las injusticias que el Islam comete con la mujer, todo ello está
recogido en estas páginas, un material muy valioso que, por su complejidad,
podría haber hecho naufragar a otro escritor menos bragado, pero en el que
Ericson, como ha demostrado ya en ocasiones anteriores, se maneja con
extraordinaria soltura.
La
alternancia capitular le ofrece al lector pequeñas pinceladas de un mosaico en
el que confluirán muchos de los personajes de esta novela, en ese fresco de caracteres
el autor tampoco se olvida de lo humano, de lo sentimental, y a pesar de la
crudeza que se respira en algunos capítulos también hay espacio para la
nostalgia, el amor, los sueños por cumplir y la generosidad, algo de lo que parece
que estamos huyendo los habitantes del primer mundo en los últimos tiempos.
Mikel Landaburu tiene sus motivos personales para haberse enrolado como
vigilante en un atunero español. Ginette Ogliori busca algo más que una buena
exclusiva y descubrirá hasta dónde llega su conciencia. Enzo Vottari, el delfín
mafioso, también anda tras algo más que un buen negocio. Y el pequeño Jeylani
no se va a conformar con ser uno de esos niños de la guerra que sólo aprenden a
apretar un gatillo.
Pero
además de las vivencias de este puñado de personajes, la novela esconde una
considerable mirada sociológica, política y de denuncia. Patrick Ericson empuña
su voz para dar a conocer el expolio que las naciones europeas están haciendo
con el atún en el Índico, o la impunidad con la que el cuerno de África se está
convirtiendo en el vertedero del mundo “civilizado”. Esos turbios negocios, que
las potencias europeas no quieren que se desvelen, son los que están
convirtiendo aquella zona en un polvorín, por no hablar de la brutalidad de la
sharia, que disfraza de libertad religiosa las mayores salvajadas cometidas
contra la mujer, la mercancía de menor valor en toda la zona.
Oro blanco. Patrick Ericson.
Good Books. Madrid
2015. 478 págs. 22 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 4/7/2015)
PRINCIPIO DE GRAVEDAD - VICENTE VELASCO
Dudar
para existir, cuando Dios es un ludópata que juega a los dados, no nos quedan
muchas más opciones. Vicente Velasco acepta compartir el tapete del destino, y
convertirse en un demiurgo moderno con unos versos que nos acogen como planetas
arrastrados por una gravedad que nos hace implosionar o al menos prestar
atención a los pájaros que revolotean sobre nuestras cabezas. Estos versos
largos son a ratos un bramido de amargura, sobre todo cuando llega el momento
en que el poeta, y el hombre, ajusta cuentas y se traduce a sí mismo.
Principio de gravedad. Vicente Velasco.
Balduque. Cartagena 2015. 80 págs. 11 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 4/7/2015)
sábado, 27 de junio de 2015
miércoles, 24 de junio de 2015
sábado, 13 de junio de 2015
sábado, 6 de junio de 2015
EL HOMBRE DE LA MÁSCARA DE ESPEJOS - VICENTE GARRIDO, NIEVES ABARCA
El palacio de la oscuridad
Tras
Crímenes exquisitos y Martyrium, estos dos expertos en
misterios y criminología le ponen el colofón a otras inquietantes tramas que
parecían no tener solución. He ahí una de las mayores virtudes de esta saga, la
de mantener en vilo a sus lectores durante las tres novelas, sin dejar de
sorprenderlos, y lo que es aún más importante, sin permitir tampoco que
flaqueasen ni el interés ni la acción, añadiendo o restando intensidad según lo
fuera requiriendo el momento, y tensando la cuerda del sufrimiento y el
desasosiego en Valentina y Sanjuán para que pudieran llegar con algunas fuerzas
a ese final.
Tiene
esta novela todo lo que el género admira en otros títulos que nos llegan de
fuera: conocimiento del mundo policial, voluntad de adentrarse en los caminos
del mal, implicación brutal de los protagonistas en los casos, una presencia
sexual más que considerable, y sobre todo el valor de presentar unas tramas a
priori enredadísimas para luego, como mandan los cánones, proceder poco a poco
por el camino de la resolución. La Negro y Sanjuán han viajado desde Coruña a
Roma, Londres, Madrid, Valencia, sin dejar de recorrer uno solo de los
laberintos propuestos por el mal hasta llegar a los palacios de la oscuridad.
Eso les ha dejado huellas, les ha provocado heridas que el lector ha compartido,
por eso quien se acerca a esta trilogía queda ya siempre conquistado por ella.
El hombre de la máscara de
espejos. Vicente Garrido y
Nieves Abarca.
Ediciones B. Barcelona
2014. 541 págs. 21 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 6/6/2015)
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Nieves Abarca,
Novela,
Vicente Garrido
LIVIA - OBDULIO LÓPEZ
Se
adentra Obdulio López en la mente y la personalidad de una vestal romana, algo
nada sencillo y que adquiere tintes más brillantes si además la joven Livia
está poseída por el amor y una promesa vital hacia Floronia. Una novela que no
es sólo histórica, ni sólo romántica, sino que transita por el periplo vital de
una mujer que intenta hallar su propio sendero, por encima de mentiras,
traiciones y promesas, y que sólo llegará a buen puerto por la determinación de
la protagonista, empeñada siempre en seguir viviendo hacia delante.
Livia. Obdulio López.
Tombooktu. Madrid 2015. 317 págs. 19,50 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 6/6/2015)
lunes, 1 de junio de 2015
SECRETOS DEL ARENAL - FÉLIX G. MODROÑO
In vino veritas
A
veces Silvia Santander tiende a pensar que el aforismo latino puede resultar el
mejor de los catecismos, pero cuando las noches en blanco, o el recuerdo de su
hermana asesinada se apoderan de ella, tiene sus dudas, tanto como ganas de
romper con todo, de abandonar un mundo en el que le cuesta sobrevivir pensando
en que quien mata pueda después permanecer impune. Mateo Uriarte, en cambio, sí
defiende a ciegas esa máxima, pues es un sumiller extraordinario para quien el
vino carece de secretos, y cuya nariz caerá fascinada ante los efluvios, los
físicos y los otros, de la propia Silvia.
Félix
G. Modroño se hace con el lector ya en los inicios de esta trama, de este juego
de seducción en el que uno de los dos contendientes parece esconder más de lo
que da. Pero no se queda ahí, sino que nos regala una segunda trama con la que
salta, del Arenal bilbaíno actual, al Arenal sevillano de comienzos de los años
cuarenta, cuando la sombra de Queipo de Llano y sus incendiarios discursos
seguía siendo aún muy alargada, y cuando Franco acudió a la ciudad hispalense
para mantener una entrevista con el luso Oliveira Salazar.
Si
ambas tramas andan o no relacionadas le tocará averiguarlo al lector, porque Modroño
las alterna de manera magistral, pero sin más transición que una página en
blanco o una nueva referencia capitular. Quienes conozcan ya al autor navarro
saben que hay que seguir leyendo y llegar mucho más allá, donde se disipan las
neblinas y donde las almas de los personajes se hacen corpóreas y le guiñan un
ojo al lector. Quienes no le conocen tienen con esta novela, que no ganó por
casualidad el último Premio Ateneo de Sevilla, una gran oportunidad de
disfrutar de lo que antes se llamaba “un escritor de raza”, y que hoy podemos
sustituir nada menos que por la expresión “un buen escritor”, de los que dejan
huella, de los que no permiten la construcción de livianos castillos de naipes.
Los
avatares sevillanos de Olalla Carmona y Martín Villalpando en plena represión
de posguerra están narrados con una frescura impresionante, el madrinazgo de
guerra, el mundo prostibulario, frecuentado hasta por policías, los confidentes
y agentes turbios de la primera policía franquista, la sombra de un atentado contra
el dictador, todo flota en esa segunda trama apresando al lector con la promesa
de una confluencia futura con las existencias de Silvia Santander y Mateo
Uriarte.
Si
existe la venganza, si el pasado es algo que se puede mantener vivo entre
generaciones, si el amor es un premio o un arma, si la soledad puede combatirse
con éxito, o si el sexo llega a ser una tabla de salvación…, todo ello lo
encontrará el lector en unas páginas que no olvidará con facilidad.
Secretos del Arenal; Félix G. Modroño
Algaida, Sevilla 2014. 384 páginas.
(Revista Letras de Parnaso, nº 33, Junio 2015)
domingo, 31 de mayo de 2015
INVASIÓN - DAVID MONTEAGUDO
Hay alguien ahí
Joseph
K. era un hombre normal, un trabajador casi del montón que lidiaba con los laberintos
sociales y burocráticos en la novela de Kafka. García es también un hombre
normal, tan normal que no tiene ni nombre de pila, un trabajador del montón,
que vive entre pólizas de seguros hasta que un día comienza a percibir una
visión un tanto distorsionada de la realidad: empieza a ver gigantes, seres
descomunales a los que parece que ninguna otra persona ve. He ahí el punto de
partida que utiliza David Monteagudo para llamar la atención del lector, para
que éste arranque a leer una novela que fluye con una naturalidad tremenda, y
cuyas páginas no podrá dejar de pasar hasta su final.
Sus lectores
reconocerán el paño: situación extraordinaria, casi distópica, que es narrada
con la tranquilidad de lo ordinario, pero que esconde un mundo diferente, o
bien unos cambios demoledores para la realidad a la que están acostumbrados
tanto los personajes como los propios lectores. Dicho de otra manera, las
novelas de David Monteagudo esconden siempre varias lecturas, en el primer
plano encontraremos las dificultades por las que atraviesa García, cuyo
equilibrio emocional se ve sacudido por estas visiones, y que acepta con cierta
docilidad ponerse en manos de un especialista, tal y como le recomienda su
mejor amigo. Luego llegará el resto de la derrota, el abandono de su pareja, su
sensación de apestado y algunas pruebas más que le reserva un autor que parece
más que nunca un demiurgo con muy mala leche.
Pero ése era
sólo el primer plano, porque detrás hay más, mucho más, alegatos acerca de la
soledad del ser humano, sobre todo cuando se resiste a seguir los dictados de
la masa, la anulación que los sistemas del pensamiento tiránico y totalitario
pretenden llevar a cabo con quienes tengan ideas diferentes, la amenaza que
conllevan el adocenamiento, el conformismo y la ceguera. Esos tubos amarillos
de desescombro que pueblan las fachadas de esta pequeña ciudad no son sólo un
instrumento práctico, sino un símbolo de todo aquello en lo que nos estamos
convirtiendo: almacenes de residuos de conciencia, vertederos que ignoramos a
no ser que desagüen sus miserias a las puertas de nuestro hogar.
Por todo
ello, las novelas de David Monteagudo son tan adictivas, por esa combinación de
planos argumentales, los literales y los simbólicos, y porque de la mano de una
trama que no se puede abandonar, nuestras mentes se mantienen más activas que
nunca. Reflexionar gracias a la buena literatura, poco más se puede pedir.
Invasión. David Monteagudo.
Candaya. Barcelona 2015.
142 págs. 16 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 30/5/2015)
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